Con la “Médula” premiada

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Yoel González, también se ha hecho una historia en el complejo universo de la danza
Yoel González, también se ha hecho una historia en el complejo universo de la danza

La relación del guantanamero Yoel Gonzalez con el Grand Prix Vladimir Malakhov incluye una carrera catapultada, momentos únicos como el estreno mundial de la pieza El hombre detrás de la estrella, interpretada por el propio Malakhov, y ser el coreógrafo más premiado del certamen junto a integrantes de su compañía Médula a lo largo de la historia del certamen.

Contundente, sincera, espontánea, movilizadora es la obra que construye. Sus composiciones son igual de abra (z-s) adoras, lo mismo te ciñen en un abrazo, que te hacen arder el pensamiento, nunca quedas inerte ante una pieza suya. Lo demostraron en esta oportunidad la obra La Granja, cuyas puestas De monos, De pollos, De gatos, y De perros, abordan la violencia de género como .temática sustancial.

Te recuerdo en este mismo escenario donde fuiste premiado con el “Codanza” coreográfico en 2014. ¿Cuántas oportunidades te abrió entonces?

El primer premio que obtuve en el “Malakhov” me abrió puertas. Era un bailarín completamente independiente, sin ninguna compañía. A raíz de eso, el catalejo se viro hacia mí y empecé a crecer, obtuve otras oportunidades de plazas. Existían otros premios, pero el nombre de Vladimir Malakhov estaba implicado en mi carrera, al igual que el de Maricel [Godoy] y Paul [Seaquist], ya no eran nombres comunes dentro del país, sino internacionales y de referencia mundial.”

No éramos un grupo sólido hasta que comenzamos a participar en eventos nacionales como el DanzanDos. Empezaron a crecer los intereses de los bailarines que, en vez de emigrar a la capital, venían desde La Habana o Santiago a integrar la compañía. Ahora mismo está compuesta por gente de varios lugares debido a los resultados obtenidos en cada año.

En México, te iniciaste en una nueva experiencia gestionando tu propio evento, ¿cómo fue tu paso por la tierra azteca?

Decidimos cambiar el panorama y con un amigo creamos el Grand Prix Yoel González, una verdadera aventura que llevamos hasta el Festival Internacional de Artes en Espacios Alternativos (FIA), celebrado en Veracruz, México. El concurso estuvo abierto a bailarines, coreógrafos, guionistas, actores, compañías de danza, academias, grupos y todos los intérpretes interesados de cualquier nacionalidad.

Nuestra presencia allí fue muy fructífera, al punto que en enero próximo la compañía tendrá una gira por todo México. Fue toda una aventura, buscamos el presupuesto nosotros mismo, así como los premios, para abrir un camino en ese evento auspiciado por los mexicanos que, en este año, logro convocar a 100 participantes entre México, Ecuador y nosotros como cubanos. A eso le unimos un proyecto comunitario que hemos denominado Regalarte, con el propósito de llevar el arte a las comunidades más difíciles de México, una experiencia poco común en ese país.

Allí vimos una realidad muy distinta a la nuestra. Vimos cómo la niñez vive en la calle, recuerdo una pequeña que vendía caramelos con sus ojos. Tenía no menos de 6 años. Inmediatamente, comencé a leerle “Los gnomos están tristes”, texto de Eldis Baratute. Eran cinco cuentos pequeños. Se los leí completos. Luego, compartí esa experiencia en plena función. Le siguió una canción que me inspiró esa pequeña. Allí estaban varios empresarios que quedaron impactados. Me llamaron y tuvimos una cita, incluso les enseñé a bailar casino. Así creció el proyecto inicial.

El arte cubano tiene un valor importante ahora mismo para la tierra azteca. Sucede que existe una visión estancada de Cuba, a través de alguien que dijo: la salsa cubana es la mejor, acompañado de un referente político negativo, al comparar la Isla con una jaula. Abundaron no ya las preguntas sobre Cuba, sino las múltiples propuestas a,  supuestamente, salir de la “jaula”. El referente más grande para ellos es Celia Cruz, una figura con la que se identifican más que con sus propios artistas.

Entonces es imprescindible dejar caer el velo que cubre la verdad sobre nuestra Isla y sus creadores, y qué mejor manera para hacerlo, que llevando el arte joven que acá se gesta. Ahora mismo la misión es romper con esa falsa filosofía y comenzar otra historia completamente nueva.

Vladimir Malakhov, figura de la danza mundial, interpreta El hombre detrás de la estrella
Vladimir Malakhov, figura de la danza mundial, interpreta El hombre detrás de la estrella

¿Cómo ha sido tu experiencia de trabajo junto a Malakhov?

Trabajar con Malakhov ha sido una experiencia muy buena. Resulta que soy más descontrolado, menos organizado ante un proceso creativo. Con Malakhov había que ir al detalle, no puedes ir a “improvisarle” un tema, estar claro con la idea que le compartes, aun cuando se te ocurra en ese instante.

Decidimos contar su historia, no la del bailarín, sino la del ser humano, su sentimiento, su feeling, la relación con la familia, cómo es su vida normal. Tiene un temperamento muy cómodo, se lo toma todo con mucha calma. Dentro de la coreografía realizó movimientos sutiles, más allá de la técnica. En tan solo dos días de ensayos, nació un producto intelectual que pareciera se estaba procesando mucho tiempo atrás.

A medida que el trabajo progresaba fuimos conectando musicalmente la obra, lo más difícil era hallar el código, el alma, la nota exacta para cada emoción que me conmoviera a mí, al público.Indudablemente, es un ser con mucha luz. Con casi 50 años y no pocas lesiones en su cuerpo, todavía cada pequeño movimiento esta cargado con muchísima elegancia. Posee la imagen, el porte y espíritu de un bailarín joven y perfectamente entrenado, con la calidad técnica que le distingue su vasta formación.

Has creado un un vínculo, ya indestructible, con el Gran Prix y Médula…

Profesionalmente he mantenido una relación especial con el Grand Prix al ganarlo como coreógrafo junto a Yamilca o Inés María Preval por sus interpretaciones, y ahora con Aracelis Robaina, premiada en esta cuarta edición. Creo que todo tiene su tiempo y me va haciendo falta otro reto. Sin embargo otros bailarines que trabajan conmigo buscan este sueño Ahora mismo estoy experimentando, y esa misma experimentación la estoy aplicando con quienes no han alcanzado el Grand Prix.

La compañía Médula siempre con una actuación destacada en el Grand Prix

La compañía ostenta nuevas adquisiciones con un altísimo nivel interpretativo.Hace 7 meses trabajamos en una filosofía que pasó por diferentes etapas. Es La Granja, una idea que ha demandado mucho y creo seguirá creciendo, muy pulida técnica e interpretativamente. Es una sola pieza que ronda los 40 minutos, acá se ha presentado en fragmentos.

González se centra no ya en mostrar una historia, sino las maneras de contarla…

Me interesa demostrar que ese intérprete esta apto. Que se inspire y manifieste toda la seriedad que conlleva la pieza. He mantenido un régimen de entrenamiento muy fuerte, casi triplicado. El plato fuerte es ballet, ballet y más ballet. Corporalmente, dedican una hora sostenida al gimnasio lo que ha mejorado el tono muscular y la imagen. Ahora mismo exhiben una presencia hermosa.

Y el resultado no se hizo esperar tras confirmarse como el creador más laureado en el Concurso de Danza del Altántico Norte. Su meta es trabajar, trabajar, trabajar en su natal Guantánamo. Siempre en contacto con el público, siempre en busca de los necesarios apoyos y otras ideas novedosas que, esperamos, sigan colmando con aplausos el escenario del Teatro Suñol cada septiembre.

 

Claudia Hernández Maden

Autor: Claudia Hernández Maden

Periodista del Centro Cultural "La Luz"