Tradición e identidad en Iberoarte 2017

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A la XVI Feria Internacional de Artesanía Iberoarte 2017 se llega tras peregrinar en una notoria fila. Este evento que conjuga el arte y lo tradicional, tiene mucho por ofrecer a sus asiduos en Holguín, de la mano de artesanos y creadores de diez regiones iberoamericanas. Consolidada como uno de los principales incentivos de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, a esta cita de la buena tradición se añaden países igual de fascinantes como Canadá y la India con sus stands característicos.

Varias jornadas restan aún a la Ciudad cubana de los Parques como punto focal para apreciar lo mejor de la orfebrería, ebanistería, tejidos, trabajo en cuero y barro, muñequería, plantas ornamentales, del 13 al 29 de octubre, bajo el espíritu del Año Iberoamericano de las Artesanías.Lo afirma el expositor ecuatoriano Marcelo Riera, cuyos sombreros de Montecristi — hechos a mano con paja toquilla 100% natural— constituyen un vistoso accesorio para no pocos visitantes.

“Nuestras tejedoras, mujeres ancianas que manejan este arte legado por generaciones, se toman entre una semana y seis meses para elaborar un sombrero, utilizando solo las más finas libras de paja “toquilla”, que pueden ser decoradas con colores vivos. Pueden ser usados por hombres y mujeres, lo mismo en la playa que en ocasiones especiales como bodas. Hemos querido traer un producto bien útil en esta zona tropical. Es una tradición nuestra que ha sido reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad,” asegura Riera.

 Reconocidos como uno de los complementos más finos del mundo, alcanzaron popularidad cuando en 1906 se convirtieran en "El sombrero de Panamá" durante la visita al famoso canal en construcción del presidente Theodore Roosevelt, cuya fotografía usando uno de estos ejemplares le dio la vuelta al mundo. ACN FOTO/Juan Pablo CARRERAS
Reconocidos como uno de los complementos más finos del mundo, alcanzaron popularidad cuando en 1906 se convirtieran en “El sombrero de Panamá” durante la visita al famoso canal en construcción del presidente Theodore Roosevelt, cuya fotografía usando uno de estos ejemplares le dio la vuelta al mundo. ACN FOTO/Juan Pablo CARRERAS

Defensa e integración de los pueblos iberoamericanos y, al mismo tiempo, de los valores y tradiciones autóctonas de esta región se potencian en esta cita artesanal donde podemos apreciar varias piezas que conforman la identidad nacional.

Desde el Perú se presenta una muestra muy original. Por primera vez, el proyecto Cerámica Arce de la región Arequipa acude con su ajuar artesanal. Todo de arcilla peruana: toros y caballos, anillos y botones, pequeños pesebres de la religión cristiana. Mientras un procedimiento milenario envuelve al olfato y permite ponernos en contacto con la cultura inca y su respeto por la tierra y el aire. Una práctica ancestral que, utilizada en la aromaterapia contemporánea convida a relajar el cuerpo.

“Los aromatizadores son de raíz medicinal, adornados con figuras del imperio incaico e impregnados con “yerba Luisa”. “¿Los toros? Para la abundancia económica y la unión familiar. ¿Los caballos? Para el bienestar en el trabajo, son un símbolo de la laboriosidad. Antiguamente no existía una casa peruana sin cobijar en cada uno de sus techos estas figuras de arcilla peruana, a la que se atribuyen poderes de bonanza y suerte, con ella se conciben anillos y botones que adornan las vestimentas típicas.”

Minúsculos, los pesebres recuerdan el nacimiento de Jesús. Los hay representando a Cuzco, la Amazonía, Trujillo, Machu Pichu y otras regiones peruanas. Un nacimiento de Jesús ¿negrito? “Pues sí, representa la zona desértica de Nazca, allí abundan los habitantes morenos y así los hemos retratado. Hay que acercar al público cubano mucho más la cultura del Perú, por eso estamos acá,” me asegura el comerciante de Cerámica Arce.

En Iberoarte 2017, la tradición familiar se impone como una especial característica junto a la diversidad que hacen marcar la diferencia a más de una propuesta.

 Sus creaciones de “calabazas mate”— para nosotros güiras— poseen un sello propio y distintivo. ACN FOTO/Juan Pablo CARRERAS/sdl FOTO/Juan Pablo CARRERAS/sdl
Sus creaciones de “calabazas mate”— para nosotros güiras— poseen un sello propio y distintivo. ACN FOTO/Juan Pablo CARRERAS/sdl

Que lo diga la joven artesana Jimena Oré, integrante de esta familia que repite su presencia en el certamen con sus alegorías y atributos de la región de Ayacucho.No solo la cerámica concebida por su padre, multipremiado en este tipo de eventos, le atrae. Por si la rica mixtura cultural que le antecede fuese poca, este clan lleva en las venas el amor por la creación artesanal y continúan poniendo en alto el nombre de su país. Le seduce el trabajo minucioso, logrado por las formas caprichosas del fruto que, poco a poco, se convierte en pelícanos o búhos.

La civilización inca empleaban las calabazas como platos o vasijas al abrirlas,” cuenta mientras advierto un fascinante grabado en una de sus piezas más hermosas. Aparecen representados el sol y la luna, cada uno tienen un significado en la iconografía de los adoradores del Sol, los animales y otros dioses. A este arte ancestral peruano dedica sus horas libres Jimena, quien siendo actualmente estudiante de Administración, continúa preservando las costumbres y el folclore de sus antepasados.

 “Semejar esta cosmovisión me apasiona mucho.“Como los mayas, los incas eran tan inteligentes que poseían su propio calendario de acuerdo a las estaciones del año,” asegura la joven artesana quien reconoce en el legado de ese imperio y su arte, una verdadera fuente de inspiración”

Para ella la artesanía, más que una pasión, significa el vehículo para hacer lo que más le gusta: enseñar. “En los talleres enseño a niños y adultos que vienen con deseos de aprender y mucho interés.” Predominan en sus “calabazas” los colores naturales de la tierra, marcados con la huella del fuego para lograr las figuraciones oscuras. “Generalmente me salen mejor los proyectos cuando me mueven las emociones, esté triste o eufórica. No puedo trabajar si no me está pasando algo.”

Foto: Carlos Rafael
Foto: Carlos Rafael

Esta edición de Iberoarte arribó con fuerza, en su gala de apertura despuntó el talento de la compañía Codanza, el grupo musical Cubandaluz, solistas del Teatro Lírico de Holguín y el dúo de guitarra Savarez .

Los artesanos de la Isla acuden al certamen con una imagen pródiga, bien por la calidad de sus propuestas, reconocidas a nivel nacional e internacional, bien por la numerosa asistencia desde La Habana hasta Santiago de Cuba y la provincia anfitriona.Otros momentos relevantes se viviría en la inauguración del Bazar “Lote 13” con la exposición personal del artista de la plástica Nelson Domínguez en el Hotel Pernik y un homenaje al maestro Cosme Proenza, durante el Día de la Cultura Cubana.

No solo las actividades feriales generan atención. Las exposiciones y pasarelas de moda celebradas en el salón Benny Moré y la sala El Zaguán del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) propician el contacto con las diversas colecciones y diseñadores asistentes a la Feria. Paralelamente, en la Escuela Profesional El Alba se realizaron conversatorios sobre la historia de la escultura y el retrato en Cuba, y talleres de creación infantil, pintura, dibujo y origami en la sede holguinera de la Uneac.

Iberoarte ha extendido sus sedes, abarcando no sólo las grandes instalaciones del Recinto Ferial Expo Holguín como sede principal, también el concurrido Complejo Cultural Plaza de la Marqueta ha convenido diferentes actividades culturales para la multitud de visitantes donde, además, sucede la interesante oferta de cactus y suculentas, tejidos contemporáneos y una muestra de la mejor ebanistería.

 

 

 

 

Claudia Hernández Maden

Autor: Claudia Hernández Maden

Periodista del Centro Cultural "La Luz"