Premiar nuestro vino

Publicado el Categorías Casa de Iberoamérica, Holguín

Por Julio César

El VIII Festival Iberoamericano de Vinos Artesanales cerró sus puertas en la noche del 26 de octubre con la tradicional premiación de las mejores producciones. El espacio se desarrolló como es habitual en el Centro Cultural Ibérico, que por estos días festejó la década de fundado y se centró en los homenajes por los 75 años del fallecimiento del poeta español Miguel Hernández.

De la velada no se ausentó el buen arte, sin importar su latitud, por tal motivo se presentaron los trovadores mexicanos Humberto Hernández Alarcón y Saúl Domínguez, quienes interpretaron  temas tradicionales del país norteño, así como otros más populares como “Cucurrucucú, paloma”, de Pedro Infante, todo para, como aseguran los visitantes, traernos un pedacito de su país y su historia a través de la música. Los jóvenes realizaron además un sentido homenaje musical a las víctimas de los sismos que sufrió esta región el pasado mes de septiembre, con un bolero de Rafael Cárdenas.

Eduardo Pérez elaboró el vino más popular del concurso Foto: Carlos Rafael

Por su parte el talento del patio no se hizo esperar, y fue a través del Grupo “Alto concepto”, cuatro talentosos jóvenes que se encargaron de realizar los intermedios musicales, interpretando piezas populares del repertorio nacional e internacional: referentes de la talla de Antonio Carlos Jobim, Miguel Matamoros o Pancho Céspedes, entre otros.

La copa principal de la jornada constituyó la premiación de los vinos en las diferentes categorías. Con el previo agradecimiento a los catadores de Villa Clara, Carlos Alba y Antonio Moya, este último fiel participante de todas las ediciones anteriores, así como a los holguineros, se desarrolló la entrega de los lauros.

Un proceso donde las muestras que concursan están ocultas, es el elegido para seleccionar los mejores vinos, que primero pasan por el proceso de cata, y luego de degustación, se da a conocer el ganador mediante un “disloque” entre la encargada de la mesa de cómputo, Nelvis Batista, la recepcionista de los vinos, Ivette Pupo, y quien trae el cambio de los números, Abilio Torres; solo para dotar de imparcialidad la competición.

En la categoría de “Rosado” rivalizaron 9 muestras: el tercer lugar fue para un “Vino de saúco” de 2016, elaborado por Nilvia Aguilera; el segundo fue para Rosell Martínez, con una combinación entre uva y ciruela de 2015, y el primero para Raquel López con un producto de uva, de 2013.

De los “Blancos” compitieron 15 muestras: el tercer lugar fue para un vino de manzana del año 2016, elaborado por Eduardo Pérez, el segundo para uno de tamarindo, de 2015, elaborado por Juan Infante, y el primero para la combinación entre piña y uva de Luis Bermúdez.

El Vino tinto contó con 10 muestras: el tercer lugar fue para un vino de uva-saúco de 2016, elaborado por Abilio Torres, el segundo para un vino de uva de 2015, de Javier Marrero, y el primero fue para otro con base en el propio fruto, pero de 2016, bajo el sello de Eduardo Pérez.

Cada provincia tiene su vino tradicional, el de Holguín es el de marañón, y en esta ocasión compitieron Villa Clara, Guantánamo y la sede, para un total de 12 muestras, de las que el tercer premio fue para un vino de marañón de 2015, elaborado por Raquel López, de igual forma el segundo fue para otro de la misma fruta, pero esta vez de 2012, creado por Olga Rueda, y el vencedor fue el de Tamarindo de 2015, del villaclareño Carlos Alba.

El vino más popular, que se escoge a través de una cata por parte del público, fue el “Viña 2016” de Eduardo Pérez. Por otra parte, el Gran Premio, por el vino que más puntos gana en la cata oficial, fue para Raquel López, fundadora del Club holguinero de vinicultores y la más experimentada de este grupo.

Organizado por el Club Martiano de Vinos Bayado, en la velada se garantizó la continuidad del Festival Iberoamericano a través del lanzamiento de la convocatoria para la 9na edición, a realizarse el año próximo.