Codanza celebra su 25 aniversario

Publicado el Categorías Artes Escénicas, Entrevistas, Holguín, Instituciones, Noticias, Teatro y Danza

Por Edgar Ariel

La Compañía de Danza Contemporánea Codanza presentó  una temporada de aniversario. Celebración que comenzó el 25 de septiembre –día de la fundación– dentro del IV Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov.

Obra Inside, coreografía de Vianki González Miranda Foto: Carlos Rafael

Los días de la temporada fueron el viernes 8 y sábado 9 de diciembre en el Complejo Cultural “Eddy Suñol”, en su sala principal Raúl Camayd. Cinco las piezas en programa. Al final de este texto dilucidaré sobre ellas. Ahora se impone una recapitulación.

Codanza, como Adeona (Los fundadores)

El hombre funda cuando, en la estrechez de su campo visual, piensa que puede descubrir nuevos hechos y hacer avanzar lo que concienzudamente desconoce. No se funda lo conocido. Se funda para conocer.

¿Pero qué demanda el hecho de fundar? No es una pregunta fácil. No se funda con facilismos. Pobre del que crea que puede fundar con facilismos.

Obra Casita, coreografía de Robert J. Priore Foto: Carlos Rafael

La cosa es harto sabida: las bases tienen que ser fuertes, sino la torre se inclina, declina, y cae.

El hecho de fundar demanda sobre todo interés del fundador cuando es una empresa individual, o de los fundadores cuando es colectiva.

La fundación que llama a escritura es un ejemplo concreto de colectivismo: Codanza. Hay fundaciones inevitablemente individuales, hay otras, inevitablemente colectivas.

Pero toda fundación necesita, sin remedio, un líder; así como la población de cualquier urbe, para caminar pacíficamente, necesita, sin remedio, un ente que regule la circulación, y que además les muestre definitivamente el porvenir.

Obra Suelo, coreografía de Osnel Delgado Foto: Carlos Rafael

El 25 de septiembre de 1992, mientras la NASA estaba lanzando la sonda Mars Observer para estudiar el planeta Marte, Maricel Godoy estaba fundando en Holguín lo que un tiempo después sería Codanza, para estudiar el planeta Cuerpo.

Según Ana Lourdes Estrada Fernández, en su libro Codanza,Espíritu vivo del fuego, la primera presentación del grupo fue el 29 de diciembre de ese año en el teatro Eddy Suñol. Las obras del programa fueron Tridireccional, Trajecomedia y Transición. Parece que fue casualidad la confluencia de las tres T.

Los primeros en bailar Tridireccional fueron Gilberto Pérez y Wilber Pérez, en ese momento profesores en la Escuela de Arte, junto a las bailarinas del Teatro Lírico Rodrigo Prats Rosario Arencibia (Rosy) y Rosario Hernández.

Vianki González llega en 1993, graduada de la Escuela Nacional de Arte, a impartir clases de técnica y folclore en la Escuela Vocacional de Arte (EVA). Según recuerda, Maricel Godoy le habló para que entrara a lo que todavía no era Codanza. Y entró. Bailó mucho Tridireccional, lo llama su doctorado.

Obra Suelo, coreografía de Osnel Delgado Foto: Carlos Rafael

Fue José Miguel, por entonces profesor de Acrobacia en la EVA y productor del grupo, quien propone la palabra Codanza: “Cohesión, conjunto de figuras que confluyen para convergir en un todo orgánico, compacto, donde el cuerpo es el trazo, la combinación de las disímiles formas que dan armonía y belleza al universo que habitamos”.

Al inicio ensayaban en los salones de la Escuela de Arte, después rodaron y rodaron. Estuvieron en la Casa del Ballet, la Periquera, el Caligary, el tabloncillo de Ciencias Médicas y hasta en Yatobá, como le decían a un lugar que no conozco por el Hospital Psiquiátrico de Holguín. En Yatobá, como prefiere decirle Rosi, recibieron el taller “Cárcel de Aire”, por Marianela Boán.

Obra Muerte prevista en el guion, coreografía de Susana Tambutti Foto: Carlos Rafael

La Asociación Hermanos Saiz los acogió antes de ser un proyecto de Artes Escénicas. Bailaban más que ahora, en cualquier parte, con vestuario propio, inventando. Improvisaban mucho, quizá eso deberíamos retomarlo. Los bailarines ya casi no quieren improvisar. Se olvidan que es en la improvisación donde pueden desprenderse de automatismos ajenos y buscar el rito en la danza propia.

Hoy Wilber Pérez está en Viena. Rosario Hernández en España. José Miguel en Italia. Gilberto Pérez en México. Están lejos, es decir, no están.

Hoy, a Rosario Arencibia se le puede ver como maître de ballet en Codanza. Pero lo mismo es maître, que regisseur, que anda con las tarjetas de pago. Le pregunto si se mantendrá y ladeando la cabeza: “bueno”, como queriendo decir que sí, que no piensa irse.

Vianki González sigue bailando, seguirá. Ahora se enfoca en la creación, me dice que tiene muchas ideas coreográficas por concretar. No abandonó Codanza porque creyó en ella. Casi toda su vida como bailarina se la dio a Codanza, y su cuerpo.

Obra Suelo, coreografía de Osnel Delgado Foto: Carlos Rafael

Hablábamos de un líder. Maricel Godoy sigue firme en sus propósitos: convertir a Holguín en la capital de la danza en Cuba y que Codanza sea una compañía reconocida en todo el mundo.

Maricel Godoy, Rosario Arencibia y Vianki González persisten. Están cerca. Formaron parte de la fundación. Adeona, en la mitología romana, es la diosa de la llegada. Codanza, como Adeona, hizo llegar esa maravilla que es la danza contemporánea a Holguín.

Muerte…y otras digresiones

Codanza repuso Muerte prevista en el guion, ese portento de coreografía de la argentina Susana Tambutti. Se estrenó en Holguín (según el programa de mano entregado esa noche) el  6 de junio de 1999. Yo era muy joven, era un niño, pero lo recuerdo. Recuerdo que el primer cisne que vi morir era tremendamente musculoso, era un hombre, casi nada que ver, hoy lo sé, con el cisne de Fokine. Por eso hoy creo que hay pocas cosas más masculinas que un cisne. Y lo creo desde mucho antes de ver El lagoavant–gardede Mathew Bourne.

Obra Muerte prevista en el guion, coreografía de Susana Tambutti. Foto: Carlos Rafael

De manera especial, cuando pienso en Muerte…, veo a Gilberto Pérez lanzando Camelias desde su cama mortuoria en el personaje de Margarita Gautier de La dama de las cameliascarraspeando la tisis. Y a Wilber Pérez muriendo como Giselle en la escena de la locura.

Inevitablemente comparo ese elenco con el de hoy, repleto de bailarines muy jóvenes. Y me inclino a pensar que “cualquier tiempo pasado fue mejor”como decía Jorge Manrique, citado por José Ortega y Gasset en La rebelión de las masas. “(…) lo más sólito ha sido que los hombres supongan en un vago pretérito tiempos mejores, de existencia más plenaria (…)” Pero me equivoco.

Esta es una sensación peligrosa. Nos obliga a perder el pulso del momento. Nos obliga a pensar que estos nuevos danzantes están venidos a menos. Y no es verdad.

Podría pensarse que Codanza es una compañía de tránsito. Muchos bailarines, buenos bailarines, se van, emigran. Esa juventud es transitoria en la medida que lo es todo. Todo es provisional.

Codanza no es la única que lo sufre, no es la excepción pero puede confirmar la regla. En Cuba casi todas las compañías danzarias se ven atribuladas por dichas pérdidas. Tendríamos que preguntarnos por qué, pero esas son profundidades que ahora no estoy dispuesto a medir.

Obra Muerte prevista en el guion, coreografía de Susana Tambutti Foto: Carlos Rafael

Muchas veces por una necesidad objetiva, determinada por el éxodo, no pocos bailarines, apenas terminado su Nivel Medio, asumen roles protagónicos. Puedo decir que Codanza es una de las compañías en Cuba que mejor prepara a los bailarines. Y es en Codanza donde muchos de esos bailarines llegan a su plenitud. Lo demuestra la reposición de Muerte prevista en el guion, con un elenco que no tiene nada que envidiarle a los anteriores.

Susana Tambutti había creado la obra en Argentina, donde imbricaba actores y en los protagónicos bailarinas; pero al llegar a Codanza y ver un deslumbrante cuerpo de baile masculino dijo: “Casi todo será con hombres”.

Por entonces, después de presentarse la obra original en Estados Unidos el crítico Joan Freese dijo:

“El momento más brillante de la noche fue Muerte prevista en el guion, tributo a los melodramas del ballet clásico. Mientras otros coreógrafos utilizan estas tramas con fines humorísticos (como la notable Gala Performance de Anthony Tudor, o el Push comes to shove de Twyla Tharp), sería difícil comparar la visión de Tambutti con algo visto anteriormente. La muerte del Cisne, Giselle, Carmen, La dama de las camelias y la víctima del sacrificio de Consagración de la primavera, desfilan ante nosotros, al mismo tiempo que Tambutti destraba todos los límites en este montaje ambicioso.”

Como aclara el maestro Ramiro Guerra, en el posmodernismo la relación entre arte y técnica desvalorizó el antiguo concepto de lo bello plasmado en la disciplina estética para darle mayor importancia al concepto de la obra que a la obra misma. Esto hizo que la expresión interior del creador fuera más importante ante los ojos del espectador que la propia obra.

Obra Muerte prevista en el guion, coreografía de Susana Tambutti Foto: Carlos Rafael

Muerte prevista en el guion es una obra eminentemente posmodernista en cuanto desarticula–deconstruye modelos de la representación trágica como el Cisne, Giselle, Carmen, La dama de las camelias y La elegida de La consagración de la primavera, mediante un desparpajo paródico que pone en evidencia apuntes a la “decadencia cultural” finisecular en que fue creada la obra. Cultura de mezcla (y a veces mezcolanza) de todo lo que circula a través de los medios de comunicación, que suele transitar de lo sublime a lo ridículo.

Cinco obras en programa, sin Muerte…

El viernes 8 Codanza presentó  dos obras: Suelo y Casita.

Suelo, coreografía del cubano Osnel Delgado, fue el resultado del premio que obtuvo el creador –Premio Codanza de Coreografía– en el III Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov.

Suelo es la unión de cuatro obras anteriores de Osnel Delgado, puestas en práctica de una manera diferente para permitirle a los bailarines expresarse mediante el material coreográfico, la oportunidad de conocerse y relacionarse con una partitura física y calidad diferentes.

Obra Imago, coreografía de Vianki González Miranda Foto: Carlos Rafael

Y Casita, una pieza del estadounidense Robert J. Priore. En octubre de 2016 Robert J. Priore llegó a Holguín junto a Company E, compañía estadounidense que bailó junto a Codanza en función única la obra Speak Easy. El intercambio propició que ambas compañías pensaran en colaboraciones que hoy se materializan.

Robert J. Priore montó para Codanza la obra Casita, pieza con matices autobiográficos que antes formó parte del repertorio de Company E y ahora se redimensiona con los bailarines de Codanza.

 

Para el sábado 9 fueron reservados, aparte de Muerte prevista en el guion, dos solos: Inside e Imago, con interpretación de Leonardo Domínguez Rodríguez y Lianet Díaz Silva respectivamente.

Vianki González Miranda sigue explorando con la coreografía. Se nota interés por re-conocer el movimiento. Insidee Imago no son cápsula aislada. Recordemos La memoria del pez, Estación para pensar, 6º de—–separación, y démonos cuenta, la cuerda empezó a tejerse con anterioridad. Estas piezas no son culminación en la obra de esta coreógrafa, pero demuestra que persiste en la búsqueda del movimiento que transgrede lo liso. Y no se conforma, quiere emoción, no se conforma con el mero movimiento, quiere agitación, sobrecogimiento, primero en el bailarín, y luego, en la butaca, ¿cómo no sobrecogerse?

Obra Muerte prevista en el guion, coreografía de Susana Tambutti Foto: Carlos Rafael

Es un lujo, Swarovski, la reposición de Muerte prevista en el guion, junto a piezas que ayudan a comprender los nuevos caminos de la danza cubana, excelente manera de celebrar el 25 aniversario de la fundación de Codanza.