La cultura como punta de lanza de la Revolución

Publicado el Categorías Holguín, Instituciones, Literatura, Municipios, Música, Noticias, Patrimonio
Presidieron el inventario cultural del 2017 el viceministro de Cultura Abel Acosta, y Faustino Fonseca, director del sector. Foto: Carlos Rafael

La cultura en la Ciudad de los Parques mostró considerables valores en 2017. Más de 365 días dedicados al arte en todas sus manifestaciones: danza, teatro, plásticas, cine, música y más cultivaron los sentidos de unos miles de holguineros.

A “sostenerla como punta de lanza de la Revolución” llamó el viceministro Abel Acosta a promotores, artesanos, creadores y directivos del sector, en presencia de Luis Torres Iríbar, miembro del comité central y primer secretario del Partido, y demás autoridades invitadas durante el balance anual, realizado este 10 de enero.

Prevaleció el análisis en torno a las acciones de salvaguarda del patrimonio liderado por el Centro Provincial de Patrimonio y la Oficina de Monumentos. Todas encauzadas en la labor investigativa, y en especial, la intervención y recuperación de proyectos de restauración capitales, entre ellos, el Museo de Artes Decorativas y de Historia de Gibara. Por su parte, la Unión de Historiadores reconoció la voluntad y apoyo gubernamental a favor de las obras recuperadas.

Puntuales inquietudes puso sobre el tintero el maestro Oreste Saavedra, director de la Orquesta Sinfónica de Holguín, quien abogó, nuevamente, por una sede para este elenco y su homóloga Banda de Conciertos. Sobre su actual subordinación hacia una estructura empresarial centró otra importante preocupación.

“Ninguna escaramuza estructural puede alejar a nuestros artistas. La cultura amerita una especialísima atención, y eso deben entenderlo los directivos. Lo que no puede suceder que se caiga en falsos tecnicismos. No se trata la cultura como una fábrica generadora de ingresos. Hablamos del principal campo de batalla, que son las ideas. Hablamos de unidades artísticas vivas, en el caso de la Sinfónica, un organismo vital, construida a sangre y fuego, que constituye un indicador de desarrollo social a nivel mundial,” aseguró Acosta.

De lo que sí no puede prescindir la cultura en Holguín es de sus creadores, esclareció el  funcionario del ministerio de Cultura durante su intervención que exhortaba a “continuar desarrollando una comunicación más estrecha con ellos ”.  Porque “no puede favorecerse el desmembramiento del sistema institucional. Ese es el caldo de cultivo idóneo y centro de ataque del imperialismo norteamericano.”

De buenas interrogantes, y mejores soluciones, se permeó el debate en torno a la situación de los cines. Cuando varios se someten a inversiones, —  no poco costosas — la promesa se perfila en su concepción como salas- teatro. Válido razonamiento para su uso polivalente tanto en la proyección cinematográfica como las puestas escénicas. Actualmente, se encamina la reanimación de los cuatro recintos más importante de la ciudad (Ismaelillo, Martí, Frexes y Baría). Al unísono, los municipios de Gibara y Banes ya gozan de una instalación digna de aplauso.

En Holguín, es palpable la creciente voluntad del partido y el Gobierno por sacar adelante la abundancia de proyectos e instituciones artísticos. Fotos: Carlos Rafael

“Se trata de un asunto prioritario para el país. En Holguín la cultura es sinónimo de orgullo. Nos toca seguir potenciandola, ofrecerle una mirada diferente y esmerada, seguir trabajando en ella, pese a las limitaciones”, afirmaciones del primer secretario Torres Iríbar.

Esta capital oriental no ceja en su empeño de trascender en el ámbito del arte y la literatura, lo corroboran las más de 170 mil actividades concertadas en el marco de eventos locales, nacionales e internacionales. Más allá de los resultados cuantitativos, sobre la mesa de debate estuvo el trabajo cultural comunitario desplegado en el Plan Turquino.

Un caso loable se expuso en el proyecto Voluntad, merecedor del Premio de Cultura Comunitaria, junto a otras seis iniciativas, que repercuten directamente en los 10 427 habitantes, pertenecientes a Sagua de Tánamo.

Primó el debate, diáfano y abierto, sobre la enseñanza artística, que se favorece con algunos recursos, pero todavía urgida por la resolución de materiales carentes, mejoras en las infraestructura y condiciones de vida que garanticen el relevo. Entendida éste último como fuente y cantera del desarrollo cultural.

Del amplio prontuario de instituciones culturales que tributaron sus resultados, sobresalió el empuje significativo de la Asociación Hermanos Saíz, con 58 proyectos comunitarios, y la cincuentenaria Uneac, que ha movilizado el cultivo de un público cada vez más culto. A la misma altura estuvo nuestra Brigada de Instructores de Arte “José Martí”, ese verdadero ejército juvenil que, hoy por hoy, se alza como la mejor de la Isla y sede del pasado acto por el Día de la Cultura cubana.

En el ámbito literario se reconocieron a nuestros escritores más premiados durante el pasado año, en tanto, los promotores culturales abogaron por el rescate de las retretas y compartieron la encomiable labor que se lleva a cabo con pacientes de la sala de Oncología del Hospital Pediátrico.

Lo que hoy pareciera una hazaña para una Isla bloqueada se traduce en mucho empeño y voluntad. Muchos apuntarían a las más de 150 obras ejecutadas solo en 2017. Se trata del primordial objetivo de trabajo que rige esta numerosa legión de hombres y mujeres dedicados a la defensa de nuestra identidad y patrimonio, la creación artística y el gusto por el arte.

Que la salud, la educación y, en particular, la cultura, sigan posicionando a Cuba y su Ciudad de los Parques en lugares cimeros es y seguirá siendo meta, orgullo y ejemplo en cada rincón de la provincia nororiental.

 

Claudia Hernández Maden

Autor: Claudia Hernández Maden

Periodista del Centro de Comunicación Cultural "La Luz"