Teatro “A dos manos” en 36 Semana de la Cultura Holguinera

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 Nuevamente el arte teatral se presentó en esta 36 Semana de la Cultura Holguinera, esta vez, desde la agudeza teatral que logra componerse “A dos manos,” elenco santiaguero invitado con una obra distintiva, “Mujer con flores… e ideas en la cabeza.” Vuelven a la carga sobre una temática actual, llena de múltiples matices por explotar: el entronizado mal del burocratismo y sus artífices. O, en su defecto, ¿cómo ser un sobrepeso en Cuba? Acudimos a la historia concebida por Nancy Campos y Dagoberto Gaínza, dos experimentados creadores de las tablas santiagueras, cuya impronta  impronta ha calado fuerte durante casi medio siglo.

Hablamos de verdaderos entregados, para quienes el teatro ha sido vida, alimento. Lo afirma toda una trayectoria desplegada en el Conjunto Dramático de Oriente, que luego de la división político administrativa adopta el nombre de Cabildo Teatral Santiago. Le seguirían los años fundacionales del Grupo Calibán teatro devendido en A Dos Manos, en 2002.

Privilegiada por ser una de las dos propuestas reservadas para el Teatro Suñol,  podemos afirmar que la pieza constituía un momento único para el arte teatral. Lástima que la pequeña sala Alberto Dávalos contara con un reducido, pero selecto grupo de espectadores, entre ellos, Frank Padrón, Félix Beatón, Renecito de la Cruz, René Bruzón.

Protagonizada por la joven actriz Arisleidis Reyes, quien encarna a una mujer honesta, trabajadora  disciplinada, “un simple bacalao aspirante a sobrepeso”, que roza las fronteras de la alucinación transformada por el oportunismo y los muchos beneficios aparejados a ese frecuente suceso de ascender, por obra y gracia, de ser jefe. (O congraciarse con él, lo mismo da).

Poco andamiaje, vestuario a tono, gestualidad acentuada caracterizan la pieza que ha sido representada en un supuesto basural. Lo que bien pude denominarse como una función divertida, considerando los avatares de la entonces humilde trabajadora, hoy una “sobrepeso” consagrada, transcurre a un nivel de lectura más profundo; evidenciando males como el favoritismo, la actitud condescendiente y las prebendas.

Enunciando el programa de mano, presenciamos cómo “un acto de confesión nos lleva de la mano por su historia de vida, como ciudadana ejemplar y portadora de paradigmas o arquetipos, que le dan cuerpo y energía para vivir.”

Una realidad queda constatada: no resulta fácil salir del laberinto y las trampas que suponen la burocracia. Autora de un libro inexistente, construye su propio universo en torno a la frustración y extravagancia, respaldada por una dulce locura.  Inopia y grandeza. Alucinación y miedo. Crisis y pensamientos profundos lideran esta puesta que revisita un texto de Carlos Leyva Bonaga, asumiendo con reto y mejorables destrezas, para incitar la reflexión, y de paso, rememorar no pocas vivencias del día a día.

Claudia Hernández Maden

Autor: Claudia Hernández Maden

Periodista del Centro de Comunicación Cultural "La Luz"