“Sin título S/T”, trabajo en ¿progreso? XXXII Salón de la Ciudad

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Veinte artistas. Veinte ideas. Proyectos “Sin título S/T, trabajo en progreso”, que nombran la XXXII edición del Salón de la Ciudad y sorprenden a los espectadores con una propuesta, sino arriesgada, por lo menos distintiva. Con la presencia de autoridades del Partido y el Gobierno ocurrió la apertura del espacio dedicado a las artes visuales en esta Semana de la Cultura Holguinera.

Altas cotas de creatividad e imaginación se expresan  en cada una de las fichas. Reflejos de la mente ilimitada y la inquietud artística. Lo que muchos anticipaban como una oferta cultural polémica y novedosa se traduce en una triple mirada al arte (artista- curador- público). Ellos entrelazados en una alianza que, al decir del profesor Ramón Legón en sus palabras inaugurales:

“Esta vez, curador y artista proponen el proyecto de esa obra, objeto ambivalente y ficcional.  Y lo sitúan en un terreno para todos. El artista propone, el curador exhibe y los públicos recepcionan un significado en curso y cada uno lo completa.”

¿Prima la imaginación? Quizá la utopía… Una verdadera  “ecología” de proyectos que incluye la instalación, el muralismo, el performance, la escultura monumental. Para los jóvenes curadores- Yanna Velázquez, Josvel Vázquez, Dailé Escalona- , este nuevo enfoque sitúa a nuestro Salón en el centro de la contemporaneidad marcada por los grandes espacios galéricos.

“Acá se presenta las concepciones de obras que no se han materializado por diversas causas, algunas por el amplio inventario recursivo que implican, otras incluso irrealizables.”

Y si la pauta la marca el mundo, nosotros, desde esta “provincia del universo”, también optamos por trazar una raya oblicua, distintiva, que impone no pocos desafíos  a los jueces que tienen a su cargo el otorgamiento de lauros durante la esperada noche de los Premios de la Ciudad. Prometedor ha sido descubrir la confluencia de varias generaciones de artistas, desde  iniciados aprendices de El Alba, academia profesional de la ciudad,  concomitando con otros ya establecidos, de la talla de Lauro Hechavarría, Argelio Cobiellas, Dagoberto Driggs, etc.

Desde la incitación a cuidar el medioambiente, con una serie de esculturas de animales en peligro de extinción, a escala natural, diseminadas por espacios públicos de la ciudad; metáforas escultóricas a la leyenda de Sísifo desde un homenaje al escarabajo pelotero; instalaciones comestibles que aluden al constructos y estereotipos de la mujer cubana; pueden encontrarse en “Sin título S/T “. Todas apelando a la interacción directa con el público.

Dinamizan el Salón, el proyecto expositivo “El juego es un derecho” que comprende cinco acciones colectivas a cargo del artista Dagoberto Driggs, cuya esencia ubica en una misma línea temática el rescate de elementos lúdicos presentes en la formación de varias generaciones de cubanos junto al cuidado de los niños. Otra loable proposición se registra en el mural “Camino del hierro”, del reconocido artista Lauro Hechavarría. Con el uso de la técnica de esmalte sobre pared, se ha diseñado un verdadero recorrido por la historia y desarrollo del ferrocarril que, desplegado en las inmediaciones de nuestra antigua estación, pretende contribuir a la cultura y ambientación de Holguín.

Así conforman un novedoso panorama visual que impacta directamente en el espectador, quien puede obrar, cual primer magistrado y discernir dentro de esta llamada “ecología visual” notables contrastes, los que obligan a ejercer una lectura crítica aún al ojo más inexperto.

No se aboga acá por enjuiciar lo que a claras luces se concibió como proyectos. O sea, no se está evaluando la obra en sí. Transgresora apuesta esa de mostrar, únicamente, una concepción ideo estética. Palabras más, palabras menos. Pequeños bosquejos, esquemas y anteproyectos no equivalen a la magnitud de una obra, al hecho de apreciarla en toda su dimensión, desplegando su capacidad de provocar sensaciones, reflexiones y no pocos cuestionamientos en el espectador.

Quizá este nuevo enfoque sea síntoma de lo que, en cuestiones artísticas, aún nos queda por aprehender. Quizá todavía nuestros públicos aun no asimilen, reconstruyan y se apropien de los códigos que maneja el arte a través de una mínima ficha.  Lo que acá se muestra no responde a futuros anteproyectos, cuya materialización en el tiempo será posible. Hablamos de agujeros negros en plena ciudad, o intervenciones que implican mutilaciones. Del otro lado de la balanza se exhiben proyectos nimios, supuestos “tótem” y “juegos crípticos” que buscan abrirse paso entre sus competidores pero no dan, como bien se expresa , en el “clavo” visual.

En conclusión, se advierte la intención por repensar nuestro Salón; romper con las pautas tradicionales de las artes visuales y proporcionarle una dinámica otra, airear este espacio de la creación artística en la Isla urgido por concertar nuevos públicos, nuevos cuestionamientos, nuevas búsquedas.

 

 

 

Claudia Hernández Maden

Autor: Claudia Hernández Maden

Periodista del Centro de Comunicación Cultural "La Luz"