“Poema, poesía y poeta son completamente distintos”

Publicado el Categorías AHS, Cultura fuera de casa, Entrevistas, Galerias, Holguín, Libro y Literatura
Foto: Carlos Rafael
Tres ambientes, familia, amigos y trabajo; un estilo, el suyo; y esa ambición por escribir la filosofía de su vida, son factores que la sumergen en un mundo de creatividad donde la lírica y la narración son protagonistas.
Con solo 35 años, Zulema Gutiérrez, acoge entre sus mejores recuerdos el sabor del Premio de la Ciudad de Holguín, ganado en la categoría de poesía el pasado 20 de enero con su más reciente libro Danza alrededor del fuego.
Trabaja como programadora en la Galería Holguín , de esta ciudad, y tiene publicados los poemarios Islas que intentan salvarse  y Sentada junto a los crisantemos , ambos por ediciones La Luz , sello de la AHS en Holguín. Su obra ha sido recogida en diferentes antologías dentro y fuera de Cuba.
¿Por qué se titula así el libro ganador del Premio de la Ciudad?
Ese libro aborda muchos temas, no se enfoca en alguno en específico, quizás el título sugiera algo relacionado con los indios, pero en realidad abarca de todo un poco, lo mismo hace mención a los africanos, a los vikingos, que Atila; es una recopilación de toda la información que ha influido en mi formación cultural.
¿Qué significa haberlo ganado?
Ganarse el Premio de la Ciudad que te vio nacer es algo maravilloso, y sinceramente me sorprendió porque, para confesar algo, yo soy la reina de las menciones. Siempre pensé que ese premio era para personas con mayor experiencia y el hecho de que me lo dieran a mí aún me asombra.
¿Estimula este premio tu labor como escritora?
Para nada, es cierto que recibir un reconocimiento de este tipo te anima y sobre todo te brinda popularidad porque, de cierta forma, se está demostrando que lo que hiciste es bueno y le gusta a la gente. Pero no es, por decirlo de alguna manera, el motor impulsor de mi profesión, si no lo hubiera recibido seguiría escribiendo igual.
¿Por qué escribes?
Porque es lo que quiero hacer, siento la necesidad de decir cosas que tengo estancadas y esa es la vía mediante la cual transmito mis pensamientos… A veces ni soy consciente de lo que escribo y cuando termino y reviso lo que hice yo misma me pregunto ¿cómo fue que pude escribir todo eso?
También ganaste el premio La llave pública , en Ciego de Ávila, con un libro de narrativa infantil, ¿te inclinas más hacia la poesía o hacia la narrativa?
Las personas me conocen como poeta; sin embargo, yo hasta pasé el Curso de Técnicas Narrativas, del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso , pues también hago narrativa para niños y adultos; de hecho, mi primer premio fue con una narración, algo que yo pensaba que era un cuento y los editores me dijeron que era una novela. Yo soy poeta y no dejaré de serlo nunca pero me inclino mucho hacia la narrativa.
¿Reflejas tu vida en lo que escribes?
No siempre, siento que sí estoy ahí de alguna manera pero no me gusta reflejarme en lo que escribo. Los primeros son imagen de mi vida, pero realmente prefiero alejar los escritos de mi realidad. Ahora mismo estoy haciendo un libro sobre la droga y alguien me comentó en una lectura: “¡tú consumiste todo eso!”, y yo me reí y dije: “si lo hubiera hecho estuviera muerta”. Poema, poesía y poeta son completamente distintos.
Atiendes además un taller donde compartes tus experiencias con otros jóvenes…
Esa ha sido la mejor experiencia que he tenido; cuando terminó el taller donde yo recibía las clases, decidí continuar con esta idea y ayudar a otros jóvenes que necesitaban alguien que los escuchara para encaminar su carrera. Hoy siento que aprendo más yo con ellos que ellos conmigo.
¿Crees que tu vocación tenga final?
Mientras tenga algo que decir, no. Creo que lo fundamental en mi profesión es evolucionar y no repetir, un libro no tiene porqué parecerse a otro y sinceramente, antes de estar estancada con algún tema o idea prefiero dejar de escribir.
¿Consideras que es importante para un escritor tener su público?
Todos tenemos ego, y que te paren en la calle, se asombren y te hagan preguntas es una sensación única, pero no creo que sea lo más importante. Para escribir lo esencial es que se haga con amor, y no por ganar popularidad. Escritores como Franz Kafka nunca vieron su obra publicada, y aun así continuaron haciéndolo.
Por María Karla Casaus Portelles
Tomado de www.ahora.cu/es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *