Claroscuros de una jornada intensa… Semana de la Cultura holguinera

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Por Frank Padrón Nodarse

La 36 edición de la Semana de la Cultura en esta ciudad oriental finalizó como lo que siempre ha sido: una fiesta donde no solo salen a escena los muchos valores locales en todas las manifestaciones artísticas, sino de otros rincones de la isla que encuentran en esta hermosa villa oportunidad para el contacto y la confrontación.

Dedicada este año al aniversario 120 del fallecimiento del Mayor General Calixto García; al aniversario 40 de la creación del sistema de Casas de cultura (que como se sabe, tanto han aportado a la democratización y actualización de los valores culturales); a Argelio Cobiellas, destacado artista de la plástica y al promotor Jesús Téllez,entre otros homenajes, la jornada que también premia lo mejor del talento lugareño en las diversas disciplinas (literatura, artes escénicas, música…) permite al visitante comprobar, sino conocer, de primerísima mano, lo mucho que vale y brilla en Holguín, tanto entre nuevos como respecto a los veteranos.

Entre estos últimos, valga resaltar la lozanía y el vigor de que goza la orquesta Hermanos Avilés, decana entre las de su tipo; cultora tanto de ese rico son que florece en esta parte de la isla como de ritmos caribeños, muestra con orgullo también el cruce intergeneracional que une a la vieja guardia, jóvenesmúsicos.

No solo mediante todo un recital en ese sitio de festejo popular que es la zona del parque frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera, sino acompañando a la destacada cantante Gladys María, quien celebró por todo lo alto sus 25 años de vida artística en el teatro Eddy Suñol, los Avilés derrocharon su clase.

Gala de artistas aficionados frente a la Casa de Cultura de Holguín (foto Carlos Parra).

Y hablando de esa cancionera, su recital fue una de las actividades esenciales de la Semana: plena en condiciones vocales, con un repertorio balanceado y de buen gusto, debe ella, sin embargo practicar más el diálogo escénico, recordar que hay muchos sinónimos del adjetivo “lindo” y no permitir (aunque esto va más bien con la dirección del espectáculo) que dentro de la fluidez del mismo se introduzca todo un ruido en el sistemapor el engolamiento y acartonamiento del locutor, como ocurrió.

Pero, sin lugar a dudas, la oportunidad óptima para apreciar los altos quilates del arte holguinero estriba tanto en la Gala de Apertura como en el Gran Concierto que en espera (esta vez) del 266 aniversario de laentrega del Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno, tiene lugar frente a un sitio emblemático: la hermosa Catedral San Isidoro.

Si la primera, regida por Víctor O. Zaldívar,tuvo a bien privilegiar lo popular (notables solistas como Lucrecia Marín, Nadiel Mejías o Ernesto Infante, el teatro Guiñol, el cuarteto Cubamar, la actriz Norma Arencibia, decimistas y manifestaciones bailables de Codanza o el grupo Cristal) la segunda, a cargo de Carlos López, tuvo en lo lírico sus principales credenciales, y no extraña para nada cuando este es uno de los frentes donde Holguín sienta cátedra. Solistas del Teatro Lírico, acompañados de otros no menos excelentes artistas como el Dúo Encore, la Orquesta de Cámara, el coro Orfeón, el trovador Fernando Cabreja, Sabor Genuino o el proyecto Palabras al Viento, armaron un exquisito concierto, que culminó como es habitual con las campanadas y el brindis por otro año en la hermosa provincia.

La danza, menos presente que en años anteriores, lamentablemente, tuvo entre sus exponentes para agradecer el proyecto juvenil Mónica Dance, con su peña de flamenco. Varias de sus bailarinas requieren aun de mucho taller, muestran imprecisiones y suciedades en el baile, pero la indudable frescura de las coreografías y el no poco talento que se aprecia aun dentro de las limitaciones, merecen apoyo y aplauso.

El siempre esperado Salón de la Ciudad resultó este año, en su edición 32, cuanto menos desconcertante. Vigorosa son tambiénlas artes plásticas en Holguín, por tanto decepcionó toparnos esta vez con una exposición de…proyectos. Por mucho que los curadores justificaran el empeño, cuando tantas notables piezas de todas las manifestaciones en este arte hemos apreciado durante años, no fue precisamente motivador chocar con las paredes repletas de currículums, fotos de los expositores y bocetos, “Works in progres” (Sin título, como se le llamó al Salón todo) pero ausentes de lo que más se desea en este tipo de actividad:obras concretas. Ojalá esto no ocurra de nuevo.

Mujer con flores en la cabeza, de Teatro A dos manos, de Santiago de Cuba (foto Ernesto Herrera).

Entre lo que vino destacaríaelgrupo teatral A dos manos (Santiago de Cuba) dirigido por Dagoberto Gaínza con el monólogo Mujer con flor en la cabezaque montó su esposa, la también actrizNancy Campos; agudo texto de Carlos Leyva en torno al oportunismo y el pragmatismoque asume con fuerza y conocimiento de causa la actriz Arisleydis Reyes.

Respecto a los no pocos eventos dentro del grande que constituye la Semana merecen relieve el de Estudios sobre Guerras de Independencia y la Jornada deArte y Cine Eróticos, coordinada por la Asociación Audiovisual de la UNEAC.

La Semana de la Cultura debe reformular y corregir no pocos detalles: el hecho, por ejemplo, de seguir programando hechos importantes que coinciden en hora; la impuntualidad (como ocurrió con “Danzando para mi ciudad”, anunciado para las 7:00 p.m. y habiendo comenzado una hora después), fatal sobre todo en una jornada con tantas y tan importantesactividades.Merece un evento así reforzar la logística y el presupuesto; este año se notaron deficiencias en el hospedaje y la alimentación de los invitados.

Al sistema de casas de cultura también se dedicó esta edición de la Semana holguinera (foto Carlos Parra).

Pese a todo, pese a la pertinaz lluvia que amenazó con arruinarla (e incluso obligó a posponer más de un programa) la Semana de la Cultura Holguinera en su edición número 36 valió la pena: siempre lo valen estas enormes vitrinas donde se aprecia y disfruta el arte y la fuerza creadora de todo un pueblo.