El amor entra por el diseño

Publicado el Categorías Cultura fuera de casa, Entrevistas

raulbarea1

Se fue detrás de ella para La Habana sin conocerla ni pensarlo dos veces. El embullo de la familia pudo más y decidió comenzar una relación que sería para siempre. Sin embargo, más allá de los compromisos, Raúl Barea Rojas se enamoró de la carrera de Diseño.

Por suerte, el amor ha sido correspondido y ella, en estos pocos años de “matrimonio” le ha regalado no pocos premios. Cuenta Raúl que todo se lo debe a la suerte:
“Un tío mío siempre quiso coger la carrera de Diseño y no pudo. A mi madre también le gustaba mucho, así que terminé por complacerlos.

“Casualmente en 2006 se reinauguró el Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI) e hicieron una matrícula grandísima, como nunca antes. De Holguín entramos cinco en ese momento. Normalmente era uno, dos o ninguno. Así que creo que la suerte influyó bastante”.

¿Cuándo te enamoraste de tu profesión?

“Entré a la especialidad no sé ni cómo. Me gustaba dibujar, ilustrar, la arquitectura, pero tenía cero formación vocacional. No sabía lo que era. Vine a comprenderlo cuando estaba en tercer año de la carrera. A medida que te adentras en su mundo, te enamorarse. Es una especialidad que vas a amar quieras o no. Las cosas bonitas a todo el mundo les gusta”.

La carrera de Diseño se divide en dos ramas: Diseño Industrial y Diseño de Comunicación Visual. Te graduaste de la primera y, sin embargo, ejerces la segunda, ¿por qué?

“Cuando entras al ISDI pasas dos años de diseño básico y en el tercer curso se dividen las especialidades. Yo era matemático, el más nerd que te puedas imaginar. Me decanté por Diseño Industrial, porque me gustaban los retos. Entre más difícil mejor y esa rama tenía asignaturas a la que todo el mundo le tenía miedo.

“Recuerdo que una vez el rector de la facultad hizo una especie de genoma del diseñador donde explicó que la vida es quien te dirá qué tipo de diseñador eres, en correspondencia con los trabajos que hagas y los conocimientos que adquieras.

“Establecer un límite entre una rama del diseño y otra es complejo. Por ejemplo, puedes diseñar mobiliarios como un stand que sería de la especialidad de industrial. Sin embargo, en ese stand, puedes tener un audiovisual, un cartel o la promoción de un producto realizados por ti, cosas más vinculadas al diseño de comunicación visual.

“Me encanta diseñar interiores, que es diseño industrial, pero hoy hacer audiovisuales me cautiva. Entonces uno mismo se cuestiona qué tipo de diseñador es.

¿Dónde iniciaste tu carrera profesional?

“En el primer año estuve en el Instituto de Planificación Física en La Habana. Ahí fue donde me hice diseñador gráfico, sin miedo a nada. Hice entre cuatro y cinco spots, dos malísimos. Como no sabía, cacharreaba. También realicé carteles y logos.

“Después vine para Holguín y comencé a trabajar en el canal territorial Tele Cristal. El telecentro fue otra escuela.
“Jaime Johan nos llamó a los diseñadores para rehacer todo el diseño de la revista VSD, desde la escenografía hasta la parte audiovisual.

“Después fui haciendo diseños de presentación de programas con sus cortinillas, transiciones, despedida, etcétera. Trabajé para Trova sin envejecer, Para tocar el cielo, M Hit… Fueron semanas de mucho trabajo y, sobre todo, de aprender.

raulbarea2

“Ahora trabajo en el Centro de Comunicación Cultural La Luz, de la Dirección Provincial de Cultura de Holguín. Un amigo me llamó para ocupar este puesto. Me dijo, para probarme: ´Haz este periódico. Mañana ven a ver cómo te salió´. Al otro día, cuando vio el resultado, me soltó: Es una locura lo que has hecho. Esto no sirve. Empieza de nuevo´.

“El periódico, una vez que le coges el paso, no resulta complejo. Como nunca había hecho diseño editorial, se convirtió en un reto. Además en la oficina he tenido que realizar varias campañas, spots, logos y carteles para los muchísimos eventos que tiene Holguín, una ciudad eminentemente cultural, lo cual me mantiene activo todo el tiempo”.

¿En qué otros proyectos te has vinculado?

“El año pasado realicé el diseño completo del Centro de Arte, que aún no se ha iniciado. Empezamos con el manual de la marca que tienen: la depuramos y geometrizamos. Desarrollamos todas las aplicaciones posibles de esta marca para generar una pauta, desde la señalética hasta alcanzar otros nuevos espacios que están previstos como la tienda que ahora pertenece a la Egrem o el bar en el pasillo lateral que separa al Centro de la Biblioteca Provincial.

“Aislamos la Sala Principal del lobby y rediseñamos el espacio de oficinas. Es un super proyecto.
“Al margen de esto, tengo previsto hacer la nueva identidad y toda la parte audiovisual de Tele Cristal: animación de marca, intro y despedida del canal, cortinillas, etc. Es algo que todo el mundo verá y eso tiene que quedar pulío”.

¿Llevas el diseño a tu casa?

“Por supuesto. Soy racional y minimalista para casi todo lo que hago y lo que soy. Diseño es un modo de vida. Eso te arrastra y arrastra a todo el que está contigo, independientemente de que me llevo el trabajo para la casa y trabajo 18 horas diarias.

“Va en todo, desde dónde tú quieres que esté la pluma del agua, porque has analizado su modo de uso, hasta dónde va el azúcar, el café y la cafetera según el orden lógico de uso”.

A pesar de tus pocos años ejerciendo la profesión, ya acumulas varios premios…

“He tenido suerte con las oportunidades. Tengo tres Premios de la Ciudad. El primero lo obtuve en 2016 con la campaña a favor de los valores “Ahora y siempre sí”, sugerida por Jaime Johan. En 2017 me otorgaron el lauro por la gráfica de ambientación de la Empresa de Productos Lácteos en Holguín. Este año el reconocimiento fue por la exposición de la provincia de Holguín en la Feria EXPOCUBA. Fue en conjunto con mi colega Fabio Ochoa, quien conceptualizó todo. Fui más bien la mano que movió el mouse, aunque le añadí un poco de mi estética.

“He obtenido varios premios también en el Festival de la Televisión en Holguín, Quien Bien TV”.

¿Dónde está el éxito de un diseñador?

“Para ser un buen diseñador, tienes que pasarte 20 años ejerciendo la carrera. Hoy me siento mejor que cuando me gradué y estoy seguro que dentro de 10 años seré mejor diseñador de lo que soy ahora.

“Antonio Berazaín, profesor de la carrera y guionista de programas humorísticos como Vivir del cuento, nos decía que la gráfica del diseñador es un huevo frito en vista lateral. Argumentaba que en algunas carreras se profundiza mucho en determinado sistema de conocimientos y en el caso del diseño aprendes muchas cosas y sabes muy poco de todas.

“Decía el profe que el objetivo del diseñador es como el del humorista: unir dos puntos extremos. Tú sabes un poquito de cada cosa, solo debes vincularlas. Ahí es donde está el éxito”.

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos: Juan Pablo Carreras y Cortesía del entrevistado

Tomado de www.ahora.cu/es