Por Erian Peña Pupo
Fotos Adrián Aguilera
La Casa de Iberoamérica celebra este año su 25 aniversario, por lo que ha proyectado un amplio plan de actividades entre los que destaca el concierto del tenor Yuri Hernández en el Teatro Suñol bajo el título Para vivir y ahora un encuentro con las instituciones que han mantenido un estrecho vínculo y cercanía con la Casa holguinera.
A propósito fueron reconocidos el Teatro Eddy Suñol, el Museo Provincial La Periquera, los respectivos centros provinciales del Cine, del Libro y la Literatura, y las Artes Plásticas, el Fondo Cubano de Bienes Culturales, las filiales provinciales de la UNEAC y la Asociación Hermanos Saíz, la Dirección Provincial de Cultura, CEDES, Cuadernos Papiro, la Unidad Provincial de Apoyo a la Actividad Cultural, Casita de Romerías, Ediciones Holguín, el Centro de Comunicación Cultural La Luz, la Academia El Alba, Ediciones La Luz, entre otras.
Asimismo, fueron entregados reconocimientos especiales a instituciones que han realizado importantes aportes a la institución en estos 25 años: la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas, el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, el Consejo Provincial de Patrimonio y la Biblioteca Alex Urquiola.

Con incursiones en géneros identificativos del panorama sonoro cubano, como el son, el mambo y el chachachá, el proyecto De Cuba soy, perteneciente a las Artes Escénicas en Holguín, compartió temas ineludibles en el pentagrama nacional, como el Chan Chan y Los tamalitos de Olga. “Lo más importante para nosotros –comenta el Maestro Gastón Allens, director del proyecto De Cuba soy– es defender la música que ha hecho famosa a Cuba y que nos identifica en el mundo. Además, demostrar que la gente sí se divierte, pues muchos creen que la música cubana es anticuada y nadie se recrea con ella”.
El 23 de octubre de 1993, el Dr. Armando Hart Dávalos, entonces ministro de Cultura, y el investigador José Manuel Guarch Delmonte, fundan la Casa de Iberoamérica con el objetivo de profundizar, a partir del estudio y promoción de la cultura nacional y regional, en las relaciones histórico–culturales que conforman la cultura en el continente. Ese mismo año surge la Fiesta de la Cultura Iberoamericana como proyecto integrador del trabajo de la Casa. Veinticinco años después, la Casa de Iberoamérica consolida sus intereses iniciales y se proyecta “en diálogo continuo con la región”, como asegura el DrC. Eduardo Rafael Ávila Rumayor, actual director de la institución holguinera.