Norberto y la aventura de vivir

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Conversar con Norberto Leyva se torna tan ameno que incluso sin apenas conocerlo puedes sentirte como alguien cercano a él. No sé si es por las pruebas que le ha puesto la vida, o solo porque su carisma es algo innato, pero el entusiasmo con que empata cada frase contagia a cualquier interlocutor.

Lo que comenzó como una aventura juvenil hoy se consolida como un proyecto sugerente. Foto cortesía de Norberto

Un rato de la tarde, de esas mismas que el regala a su público cada sábado en el Salón Benny Moré, fue suficiente para conocer a una persona apasionada por vivir, que sigue como doctrina la filosofía del Carpe diem, haciendo que cada minuto del día cuente como si fuera el último.

La aventura de ser músico

Todo comenzó por puro accidente: vine para Holguín a estudiar Ingeniería Industrial y me uní al movimiento de artistas aficionados de la Universidad, donde participaba en las actividades que estos realizan y luego comencé a componer.

Uno de mis compañeros de estudio mandó una de mis canciones a un Festival de compositores aficionados que se realizó a nivel provincial en el poblado de Velasco, y fue con “Las ninfas”-la recuerdo incluso porque nunca más lo he cantado-, el tema con que gané el premio principal.

En esa ocasión el jurado se integró por Miguelito-director de “Vocal en serio”-, quien me propuso en ese momento unirme al grupo, para sumar a la sorpresa de ganar el concurso, la posibilidad de, siendo estudiante, trabajar con un grupo profesional.

Aunque todo haya sido para probar suerte, una aventura, mi hobbie se convirtió en profesión, gracias a que a nosotros los cantantes se nos miden aspectos que no hay que estudiar para tenerlos, como por ejemplo la afinación u otros.

Tentaciones y tentativas

A los cuatro años me separé de “Vocal…” y posteriormente me uní a “Tentación del Caribe”, donde estuve un periodo similar de tiempo, participando en varios eventos de prestigio como “El son más largo”, en La Habana, donde aprendí mucho sobre la música cubana y nuestros instrumentos autóctonos.

Pero siempre tuve, como compositor, la inquietud de cantar mis propios temas, y en ninguna de estas agrupaciones se me permitió, por ello decidí emprender carrera independiente para superar así esos momentos difíciles que en suma te fortifican.

La peña de Norberto y sus amigos goza de gran aceptación en la Ciudad. Foto: AA

Decidí entonces formar un dúo y se lo propuse al maestro César Gutiérrez, con el cual fundé “Luz verde”, el cual se mantuvo con el pasar de los años debido a sus propuestas musicales, que básicamente se centraban en la canción de autor: Ángel Bonne, Serrat, Sabina y otros tantos interpretábamos para atraer a un gran número de público en nuestras peñas tradicionales, y sin embargo no logré mi anhelo tampoco en este dúo: el de montar mis canciones.

Mejor solo…

Con el empeño de montar mis propias canciones emprendí finalmente la carrera de solista y así defender mis creaciones como fuese posible, incluso con background. Esta opción no me funcionó porque defender una obra de esa forma es como matarla antes de que nazca, y así me di la tarea de armar mi propio grupo.

Pasé tres años en ello, aunque realmente lo tenía completo hace alrededor de siete años, pero la comisión técnica de la Empresa de la Música no quería audicionarme, alegando que yo no podía dirigir un grupo dada mi formación empírica, incluso cuando todos mis músicos eran graduados de escuela.

Así dejaron de atenderme tres veces con todo listo para presentarme a la audición, hasta que llegamos al consenso de que me escucharan y, si mi música no reunía la calidad o la originalidad adecuada, entonces sencillamente que no me aprobaran. Lo que escucharon sonaba bien, y no era para menos, pues mis músicos tienen una calidad profesional elevadísima, son graduados del Isa, personas con experiencia que han hecho carrera individual, por ejemplo, mi director musical es Javier Pérez, uno de los mejores guitarristas de Cuba, reconocido a nivel internacional por su obra.

Las pruebas de la vida

Luego de tener mi grupo estuve dos años enfermo, con un pronóstico difícil que no me permitía hacer nada de mi profesión. Tuve que dejarlo todo a un lado, pero a penas el médico me dijo: “puedes seguir viviendo”, recomencé mi tarea, rearmé el grupo.

Cada minuto cuenta en el empeño de Norberto. Foto: Cortesía del entrevistado

Comencé a presentarme en una peña que estimo mucho y considero parte de mi, en un espacio donde los sábados por la tarde no iba nadie porque no había propuestas- en esto siempre le insisto a mis compañeros, en Holguín hay muchos lugares subutilizados que pudieran revivirse a partir de la música, pero muchos prefieren el trabajo en el Polo turístico por motivos económicos, que al final ni es tanto-. Aposté por la Ciudad, y fue en salón Benny Moré donde creé mi lugar para el encuentro entre amigos, la familia, para conectarme desde la música y lo que cuenta una canción.

En mi peña pasa de todo, el amor y el desamor se enrollan y hay quien va a enamorarse, u otro que va decepcionado, pero todos encuentran sentimientos y pasiones allí, es algo raro, pero tiene su encanto, que se refleja en la aceptación y fidelidad de un público que ya es incluso habitual. Además de que siempre intento ponerle frescura a cada encuentro, proponer historias y vivencias personales, a través de la música.

Un nuevo comienzo, otra oportunidad

Actualmente estoy contentísimo por los tres años de trabajo con el grupo, por la peña, así como por el disco que grabamos recientemente con el sello Bis Music, todo ello gracias al apoyo de Artex, que ha sido fundamental e incondicional para mí y mi grupo.

Agradezco mucho a Aldey, coautor de la idea para fundar la peña, y a Otero-director de Artex-, quien propuso en La Habana la grabación de este fonograma, dado el prestigio que ha ido ganado mi espacio dentro de la programación del Benny, y de la institución comercializadora del arte propiamente dicho.

¿Contra la pared?

Recientemente espero que salga el disco, “Contra la pared”, para jugar un poco con estas situaciones difíciles que me ha puesto la vida y que he logrado superar para cumplir mi sueño. El productor musical del disco es Joaquín Betancourt, uno de los músicos más importantes de este país. A él se le suman otros de igual prestigio para ayudarme a montar estos 12 temas de mi autoría que van desde una canción muy sentida y profunda, hasta otros muy movidos, con mucho ritmo, pero sin prescindir de que el bailador medite con las letras sobre el tema que trato en cada una: yo no vivo paralelo a mi tiempo, y las cosas buenas o malas que nos pasan me alegran o entristecen.

Siempre intento mezclar emociones en cada canción, como homenaje a ese sube y baja que es la vida. Así nos encontramos piezas sobre el amor, sobre lo efímera que puede ser la existencia en este mundo y la incertidumbre del mañana; pero en general es algo sincero, sencillo, sin grandes pretensiones, algo que te llega de momento a la mente y lo escribes en el papel, es algo que al final gusta y se pega.

Aprovecharé el lanzamiento del disco para presentar dos videoclips de temas que se incluyen en el fonograma, uno de ellos dirigido por José Rojas. Estoy incluido también en un proyecto en contra de la violencia a las féminas con una canción que se titula “Cuando llora una mujer”, al cual le quiero hacer además un video: en sí esto es para darme a conocer nacionalmente, pero quiero que cada audiovisual esté acorde con mis letras y su mensaje, que no sean solo un producto comercial más.

“La joya”

De gran placer me resulta además el reconocimiento a mi trabajo de Raúl Torres, de quien incluyo sus palabras de elogio como presentación de mi primer disco, y a quien además espero para realizar en el venidero mes de septiembre, un concierto en el Centro Cultural Bariay . Para mí, él, junto con Silvio, Pablo, o Alejandro Sanz, son referentes de la música que hago, por eso su apoyo e interés me satisface tanto como si hubiese ganado el Granmy.

Los amigos

Yo trato siempre de trabajar con Artex pues ellos me han apoyado mucho. Recientemente, en este verano, hicieron en el propio Club Bariay un evento para los chefs de cocina que trabajan en sus centros culturales y me invitaron a esta linda jornada. También nos presentamos en los carnavales, específicamente en el “Rincón del recuerdo”, y la acogida ha sido muy buena.

Mi peña goza de gran aceptación, incluso con seguidores habituales que ante la incertidumbre de los aguaceros vespertinos, me llaman a la casa para saber si voy a realizarla o no, es como un día especial para esas personas.

No se aceptan “no”

Del pueblito de Nicaro a la ciudad de Holguín, y de aquí para el mundo…así se proyecta el cantautor. Foto: AA

Para este pueblerino que vino de Nicaro el no es inexistente como respuesta cuando me propongo algo, e incluso, si me lo dicen es como si en su lugar fuera un “sí”.

Ahora me queda todo por hacer, pero en este caso depende solo de mí, de cómo me proyecte, de la originalidad con que lo haga, de mejorar cada día y hacerme visible en el mercado nacional.

Intento aprender de todos, hay muchas herramientas que no conozco, y por eso desde el reguetonero-que sus méritos tiene por lo menos en popularidad-, como de los grandes maestros, estoy siempre como una esponja para tomar lo mejor de ellos.

Por pequeños pasos se empieza, y con empeño todo se logra: hasta que no cante con Alejandro Sanz no paro-y suelta la carcajada-. Por ahora intento disfrutar el camino, más que obsesionarme por llegar a la cima. No tengo tiempo que perder por los problemas de la vida que antes mencionaba, por eso vivo intensamente cada día, e incluso para mí, esta entrevista que me haces hoy aquí en “La Luz”, es como si me la estuviese haciendo el canal más importante del mundo.

Quizás Norberto hoy no sea popular, y puede que incluso eso no le quite el sueño, pues para él lo más importante realmente lo posee ya: el cariño y respeto de una ciudad que pierde destellos cuando en las tardes de sábados no se escucha su música en el Benny.