Retazos, la danza como bien social

Publicado el Categorías Artes Escénicas, Artículos de opinión, Grand Prix "Vladimir Malakhov" 2018, Holguín, Noticias, Teatro y Danza

Por Erian Peña Pupo

Danza Teatro Retazos, creada en enero de 1987 por la profesora y coreógrafa Isabel Bustos Romeleroux, surgió para encontrar, a partir del gesto natural y cotidiano, un lenguaje que exprese las contradicciones, aciertos y desaciertos contemporáneos, reafirmaron en un conversatorio, en la sede provincial de la Uneac, varios integrantes de esta compañía a propósito de la V edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, que se desarrolla en Holguín entre el 23 y el 29 de septiembre.

 

Fotos: Adrián Aguilera

 

Como reflexivo, impredecible y vital se ha caracterizado el desempeño de Retazos a lo largo de sus más de tres décadas de fundada, asegura Daylén Ortega, relacionista pública de la compañía, quien subrayó que Bustos, Premio Nacional de Danza 2012, utiliza un lenguaje intimista desde una vanguardia creativa, singular proyección escénica y una gestualidad e imagen que se muestran como un camino hacia la espiritualidad latinoamericana.

“Nos caracteriza la danza mezclada con el teatro y los proyectos comunitarios, pues la compañía ve la danza como un bien social y una forma de profundizar en las esencias de los seres humanos. Además, una de las cuestiones más importantes es la existencia de varios festivales, jornadas y eventos que realizamos a lo largo del año”, comenta Daylén.

Foto:Adriàn Aguilera

Estos eventos son: “Habana Vieja: Ciudad en Movimiento”. Festival Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, organizado con el apoyo, entre otros, de la Oficina del Historiador de la Ciudad, resulta un verdadero acontecimiento cultural donde artistas cubanos y extranjeros exponen su arte, creando un mosaico de expresiones danzarias que enriquecen la vida cultural habanera cada año; “Movimiento y Ciudad”. Festival internacional de DV Danza Habana: Movimiento y Ciudad, una plataforma de difusión, formación, reflexión y desarrollo del videodanza en Cuba; “Impulsos”. Encuentro de Jóvenes Coreógrafos, con el fin de impulsar la creación brindando un espacio para intercambiar experiencias, general y difundir propuestas que por su valor estético y humano enriquezcan la escena cubana; y “Tránsitos Habana”, jornada de intercambio cultural con artistas escandinavos, que en su pasada edición recordó la obra del cineasta sueco Ingmar Bergman.

Claudia Bosch, integrante de la compañía, destaca la importancia de la cultura en Retazos, para seguir “pautas para las coreografías” creadas por Isabel Bustos, profesora y coreógrafa nacida en Santiago de Chile, de nacionalidad ecuatoriana pero arraigada en Cuba, “basadas principalmente en las emociones y sensaciones de los bailarines”.

“Cuando eres diferente –añade Claudia– has ganado. Retazos trabaja con las emociones, ayuda a formarte como un todo. Estamos muy abiertos… Pues somos un todo”.

Mientras Gabriela Del Toro, otra de las veintidós integrantes de Retazos, destaca que “Isabel trabaja individualmente pues cada bailarín es un mundo” y provienen del teatro, el ballet, la danza e incluso la pantomima. “Lo importante es desarrollar las personalidades en pos del crecimiento como persona y como artista”, subraya la joven artista.

Foto:Adrián Aguilera

Danza Teatro Retazos prioriza el espacio urbano como escenografía e inspiración para la composición coreográfica y entre sus recientes puestas se encuentran: Un corazón que palpita, Retazos en el tiempo, Quimeras, Las lunas de Lorca, Espérame en el cielo y Momentos.

En la inauguración del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, la compañía dirigida por Isabel Bustos presentó Mensajeros y Formas, esta última con coreografía de Miguel Azcue. La primera explora temas como la fragilidad, la fortaleza y el desconcierto, mientras esta última indaga las esencias de las formas como manifestaciones del ser y del momento, y la posibilidad de crear conexiones y encuentros únicos e irrepetibles.

De la contención al dinamismo, de lo tenue a la rapidez, incluso apoyándose en la ausencia de música o en la eficacia de esta, en un vestuario en tonos grises (Aleida Carrasco) y un diseño de luces (Stefan Bolliger) intimista y efectivo, Retazos nos muestran que la danza es también la belleza de las formas, la impredecible de esa belleza.