La Fiesta Nacional del Títere: donde una vez más se anima lo inanimado

Publicado el Categorías Artes Escénicas, Cultura fuera de casa, Holguín, Música, Teatro y Danza

Por  Ania Mulet Fernández

La Fiesta Nacional del Títere: donde una vez más se anima lo inanimado
Foto: Carlos Rafael

Ni las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones evitaron que en nuestra provincia por estos días se animara lo inanimado.

La Fiesta Nacional del Títere, que en su tiempo echara a volar el joven actor y dramaturgo holguinero Miguel Santiesteban, quien hasta su muerte desempeñó el honorable oficio de “crear” para los infantes cubanos, se desarrolló con mucha fuerza en Holguín del 29 de mayo hasta este 2 de junio, convirtiendo probablemente a la urbe oriental en la “capital del títere” en la Isla.

Dedicada a otro de los encantados por el teatro, Armando Morales, post mortem, Premio Nacional de esta rama de las artes escénicas y director del Guiñol Nacional, y Miriam Suárez, actriz fundadora del Guiñol holguinero, la fiesta de los muñecos en su novena temporada gozó con la presencia de titiriteros de toda La Mayor de las Antillas, esos que a diario luchan por preservar un arte tan milenario, antecedente, según varios y reconocidos especialistas, de los actores en el teatro, un arte que nunca debería ser relegado a un segundo plano, ni ser considerado uno menor.

El arte titiritero, por su fantástica naturaleza y sus ilimitados recursos, permite todas las libertades de creación. De acuerdo con Amelia Duarte, en Granma Digital, “Su expresión comunicativa puede transitar de las raíces culturales al contenido socio histórico, de la crítica al cuestionamiento, de lo lúdico a la habilidad, de la exploración a la experimentación, de la destreza al pensamiento creativo”.

Los muñecos, construidos y guiados por el hombre, adquieren vida propia en el retablo; su lógica ficción, a decir también de Duarte, se ancla en las condiciones reales de la sociedad, y por tanto son instrumentos que constantemente reactivan la imaginación de los pequeños y hasta espectadores adultos, porque este es un arte para todas las edades.

Armando Morales, en su libro “Los títeres y el hombre americano”, explica que “El niño siente ante el títere una condición parecida a la suya: tiene vida, lo cuidan, obedece. Ante el títere el niño está a sus anchas y lo siente muy cercano a él”.

Fiesta del títere. Foto: Carlos Rafael

Durante la novena edición de la fiesta de los muñecos todos estuvimos de fiesta, aunque privilegiados fueron principalmente los centros educacionales, donde cada tarde recibieron a los artistas del patio e invitados en aras de compartir los cuentos y colores de sus obras; a tono con lo que siempre se ha dicho del arte titiritero, en el sentido de que es decisivo en la formación de la personalidad de los educandos, a la hora de ayudar a distinguir entre la fantasía y realidad, de ampliar su vocabulario, mejorar la expresión oral y la articulación de palabras.

Objetivos igualmente de nuestra compañía titiritera, el Guiñol de Holguín, distinguida de sus similares en el resto de la nación por el inusual y creativo diseño de sus muñecos, y dirigida por la actriz Dania Agüero.

La agrupación de cerca de medio siglo de creada, con un repertorio de obras entre las que se incluyen “Sancho Panza en la Ínsula Barataria”, “El Ogrito” y “Ruandy”, se alza en el entramado teatral holguinero por el tratamiento suspicaz de temas tan puntuales de la contemporaneidad cubana como la pérdida de valores, el desmembramiento de la familia y la vulnerabilidad de los ancianos.

La Fiesta Nacional del Títere en su noveno capítulo dejó a muchos agradecidos, porque en los días actuales, donde han estado evolucionando asimismo las temáticas de la violencia, el racismo, la lucha de los sexos… (las cuales no se estaban tratando con anterioridad), su transformación al lenguaje infantil se hacía más que necesario en este territorio del oriente cubano que todavía continúa reclamando tal tipo de teatro en sus salas y centros educacionales.

Que experiencias así sigan encontrando su espacio y se extiendan a toda la geografía cubana.

 

Tomado de www.radioholguin.icrt.cu