Alza tu copa y brindemos, por ella

Publicado el Categorías Artes Escénicas, Holguín, Instituciones, Música, Noticias, Semana de la Cultura Holguinera

Por Julio César

Un poco de aborigen, mucho del colono hispano y negro esclavo, esa es la mezcla que nos define como cubanos, holguineros.

Al fresco de la madrugada y acariciados por el rocío se reúnen en enero los amantes para celebrar su viejo amor, “que no se olvida ni muere”. Al pie de la Catedral de San Isidoro se recuerda una leyenda de pasiones y manigua entre los grises cerros que las han dormido.

Quiso la Historia que un 18 de enero de 1752, Alonso de Arco y Moreno, otorgara a este pedazo de tierra -el nuestro-, su título de Ciudad, desde esa fecha hasta hoy, los holguineros se congregan frente a la Catedral para festejar orgullosos tal concesión.

En una evocación de nuestras raíces más autóctonas, la campiña y su poesía, su música, entre boleros y tonadas, se congregaron los hijos de esta tierra durante la noche del 17 de enero a esperar un aniversario más de su Ciudad, el 268.

Fotos: Wilker López

En este terruño de aborígenes, negros y blancos cuando suena el Himno de Holguín y luego nuestro Himno Nacional, junto con las campanas jubilosas, todos alzamos las copas y brindamos, por ella…mientras minutos antes una Gran concierto con lo mejor del talento artístico del patio deleitaba los sentidos. Con la dirección artística de Legna Amel se congregaron en escena las estatuas de barro del Teatro Guiñol, el Teatro Lírico Rodrigo Prats, la Banda Provincial de Conciertos, los seguidores del flamenco Cubandaluz y la Compañía Mónica Dance, el Club del Danzón, los solistas Rafael Hernández y Nadiel Mejías, la Compañía Guabajaney Show, el Cuarteto Cubamar, el trovador Manuel Leandro, Oreste Saavedra, así como la centenaria y mambisa Orquesta Hermanos Avilés; sin dudas una simbiosis perfecta de talento experiencia y juventud para regalar a los presentes una velada tradicional y a la vez diferente.

Las estampas criollas alegóricas a la etapa fundacional, a través de la contradanza “Cecilia Valdés”, y la buena música, amenizaron la velada a la que asistieron las principales autoridades de la provincia, y que tuvo conclusión en las palabras del Club de vinicultores Bayado y el posterior brindis por la Ciudad, esa que queremos, de la que estamos orgullosos, y la que nos convierte en únicos en el mundo: holguineros.