92 años echándole salsita a la música cubana

Publicado el Categorías Entrevistas, Holguín, Música, Noticias

Por Bernardo Cabrera

El Septeto Nacional Ignacio Piñeiro celebró recientemente sus 92 años, integrado por la quinta generación de músicos. La agrupación sonera es considerada como una de las más emblemáticas de Cuba y el mundo, y los holguineros han tenido la oportunidad de disfrutarla en varias ocasiones. Para compartir detalles sobre la misma contactamos con su productor artístico Ricardo Oropesa Fernández.

Ricardo están celebrando 92 años, pero recuerdo que hace apenas un año y medio se encontraban de gira nacional.

“Sí, lo más fresco que tenemos en la memoria es la gira que realizamos por diez ciudades cubanas, entre las que estuvo Mayarí, y que finalizó con un gran concierto en el teatro Mella de La Habana. En las presentaciones interpretamos composiciones antológicas y conocidas del conjunto, así como del disco “El son de Piñeiro al bate”. Precisamente en su honor abrimos todos los conciertos con Esas no son cubanas y quedamos muy contentos con la acogida del público.

Esta es la quinta generación que integra el conjunto en sus más de nueve décadas, ¿podría decirse que mantienen el estilo y la herencia de sus fundadores?

-Sí, por supuesto. Cuando ven al Septeto en vivo en Cuba y fuera de ella, la gente se asombra de que mantiene el mismo estilo, la calidad interpretativa y las obras que nos legó Piñeiro. Esta generación aporta sus obras musicales, pero siempre con el sello distintivo y la impronta de sus fundadores.

Podría decirse que está de moda el reggaetón, el trap, la electroacústica. ¿Cómo puede sobrevivir a ese cambio de gustos una agrupación sonera que “no está de moda”?

-Desde el 2000 hasta la fecha hemos ofrecido más de 600 conciertos en 43 naciones, desde Rusia hasta Colombia; hemos estado en casi 200 festivales de los más importantes del mundo y hemos compartido con artistas como Steve Wonder, Ray Cooder, Gilberto Santa Rosa, El Gran Combo, entre muchos otros. Entonces es una verdad entre comillas que no estamos de moda porque se sigue queriendo y apreciando esta música. Además, cuando preguntas internacionalmente sobre la música cubana, de quienes te hablan es de Compay Segundo, la Aragón, Chapotín, Benny Moré, Ignacio Piñeiro, Van Van.

¿Constituye un reto para sus integrantes que la agrupación lleve el nombre de uno de los más importantes exponentes del son cubano?

-Claro que sí, pero al mismo tiempo también representa un incentivo para cada día ser mejores. En la historia del son hay un antes y un después de Piñeiro, por la relevancia y la impronta que marcó este músico al cual la prensa cubana nombraba como el Poeta del Son. Échale salsita, Dónde estaba anoche, Esas no son cubanas y Suavecito son algunos de los emblemáticos temas que trascendieron su tiempo y que aún corea la gente en nuestros conciertos.

Además de productor artístico eres escritor y entre tus libros publicados se encuentra precisamente uno sobre el Septeto Nacional.

-Sí, el libro lleva por título “La Habana tiene su son” y en él se recoge la historia del Septeto desde su fundación hasta nuestros días. Hace alusión a los incontables discos de la orquesta, que tiene más de 200 compilaciones y fonografías. Solamente en los últimos 17 años posee más de 15 producciones discográficas, incluyendo audiovisuales. Además, se acerca a la música imperecedera de este conjunto que ostenta la condecoración de Patrimonio Nacional de la Cultura Cubana.

Retos y proyectos inmediatos…

-Estamos dándole los últimos retoques al disco Gran Combo pa´ rato, que es un homenaje a esa hermana agrupación salsera de Puerto Rico. En él contamos con la participación de Gilberto Santa Rosa, Andy Montañez, Enrique Culebra y otros cantantes de ese conjunto catalogado como la Universidad de la salsa.

En cuanto a los retos el principal es seguir defendiendo el patrimonio cultural y la identidad musical de nuestro país, porque se habla del Ballet Nacional, del Coro Nacional, de la Sinfónica Nacional y, por supuesto, se seguirá hablando del Septeto Nacional, una de las agrupaciones soneras de mayor veteranía en el orbe. El Septeto no es habanero ni santiaguero, es el nacional, por ello defender la música y la obra de Ignacio Piñeiro es defender la obra de Cuba.

El Septeto no para de trabajar, pero en algún momento les tocará entregar el conjunto a una sexta generación. ¿Está garantizado el futuro?

Te aseguro que sí. Nosotros trabajamos para que cuando nos toque salir podamos dejar este tesoro musical en manos de un relevo que lo defienda con el amor, la pasión y el compromiso con que lo han hecho sus integrantes desde el 13 de diciembre de 1927 y sobre todo para que sigan echándole salsita a las esencias sonoras de esta Isla.

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