Un fakir perdido en el tiempo

Publicado el Categorías Artículos de opinión, Biblioteca Provincial, Holguín, Noticias

Texto y fotos: Lizue Martínez Rodríguez y Oleinis Desdín González (Colaboradoras)

Cuentan las páginas del periódico Norte que, en noviembre de 1952, la ciudad de Holguín recibe la visita de un singular personaje que sorprendió a los pobladores con sus habilidades inusuales. Se trata del Fakir Urbano Ribeira, quien fuera conocido como «el astro del hambre» y «el ayunador más grande del mundo» (Bianchi Ross, 2012, Sección Lecturas).

Cuentan las páginas del periódico Norte que, en noviembre de 1952, la ciudad de Holguín recibe la visita de un singular personaje que sorprendió a los pobladores con sus habilidades inusuales.

De acuerdo con el Diccionario Panhispánico de Dudas, un Faquir es un «santón musulmán o hindú que practica la mortificación corporal». Dicho compendio distingue, en el uso culto, la grafía Faquir y desaconseja la forma Fakir, por carecer esta última «de justificación etimológica» (Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, 2005). Debido a que en los artículos del periódico consultado la palabra Faquir aparece siempre con la letra K, se decidió respetar la escritura original de la fuente.

Según el rotativo, el cuadrilátero dispuesto en el Club Atlético de Holguín concluiría su programa de lucha libre del día 25 de noviembre de 1952 con la gran presentación pública del Fakir Urbano. Esa noche el ilustre visitante, oriundo de Brasil, sería introducido en una urna de cristal con los labios completamente cosidos, ante espectadores curiosos, miembros de las Fuerzas Armadas, la radio y prensa locales. Dicha urna sería lacrada y colocada posteriormente en el parque Calixto García, lugar que sería renombrado para el espectáculo como «La casa del Fakir» y donde los asistentes tendrían la oportunidad de presenciar al singular artista a cualquier hora del día o de la noche, por un precio de veinte centavos los adultos y diez los niños. En esas condiciones se mantendría, por espacio de un mes, sin comer o tomar ningún tipo de líquido (Norte, nov. 21, 1952, p. 7).

Realmente el Fakir Urbano inició con dos jornadas de rezago sus treinta días de ayuno. Ya en su recogimiento, el diario Norte publicó varias notas sensacionalistas donde afirmaba que ése podría ser el último día del Fakir y que las personas que lo visitaran tendrían suerte durante todo el año (dic. 11, 1952, p. 12). La gráfica costumbrista de la época tampoco perdió la oportunidad y «retrató» la proeza del brasileño en una caricatura de marcada crítica social (dic. 18, 1952, p. 10).

«Barbudo y hecho un saco de huesos» (Albanés Martínez, 1959), el Fakir Urbano concluyó su ayuno el 26 de diciembre de 1952. Sostenido únicamente por su voluntad inquebrantable, fue sacado de la urna en medio de un espectáculo rimbombante desplegado en el otrora Teatro Infante. Pero las hazañas del misterioso personaje no concluirían ese día. Luego de consumado el periodo de abstinencia, apareció en el Norte la siguiente noticia:

Realmente el Fakir Urbano inició con dos jornadas de rezago sus treinta días de ayuno.

El gran Fakir Urbano, que acaba de terminar un ayuno de treinta días completos, ganándose las simpatías de toda nuestra sociedad, se habrá de despedir de nuestro público con un acto sensacional que habrá de verificarse en el Club Atlético en la noche del sábado 3 [de enero de 1953]: URBANO habrá de enterrarse vivo, permaneciendo durante tres horas debajo de la tierra (dic. 31, 1952, p. 7).

Con el fin de entretener al público durante 180 minutos de espera y ansiedad, se concibió además un llamativo programa que incluía cinco peleas de boxeo y la actuación de la Banda de Música Municipal.

Sin embargo, la tierra holguinera no abrigó esa noche el cuerpo atribulado del Fakir Urbano. La tan esperada fecha fue postergada en dos ocasiones debido a las intensas lluvias que asolaron la ciudad por aquellos días. Finalmente, la cita quedó pactada para el 17 de enero de 1953, tal como muestra un obituario publicado por los amigos y simpatizantes del Fakir Urbano (en. 17, 1953, p. 4).

«Barbudo y hecho un saco de huesos»

En este punto el lector seguro se preguntará si realmente enterraron al Fakir Urbano y si sobrevivió a semejante prueba. Las respuestas a estas interrogantes se han perdido en el tiempo pues, aunque parezca inconcebible, el Norte no publicó el desenlace de tan pintoresco suceso.

Bibliografía:

Albanés Martínez, J. (1959). La Nochebuena del Fakir. ¡Navidad! p. 18

Bianchi Ross, C. (2012, julio 7). El duro verano del 49. Juventud Rebelde. Sección Lecturas. http://www.juventudrebelde.cu/columnas/lecturas/2012-07-07/el-duro-verano-del-49

Norte (1952, noviembre 21).

Norte (1952, diciembre 11).

Norte (1952, diciembre 18).

Norte (1952, diciembre 31).

Norte (1953, enero 17).

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Faquir. Diccionario panhispánico de dudas (1ra ed.). https://www.rae.es/dpd/faquir

Sostenido únicamente por su voluntad inquebrantable, fue sacado de la urna en medio de un espectáculo rimbombante desplegado en el otrora Teatro Infante.