El mes del humor

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Febrero, mes del amor y la amistad, para Holguín deviene además en mes del humor, debido a la realización cada año del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón.

Lo que comenzó como modestos encuentros de aniversario en una sala pequeña devino en uno de los festivales más importantes a nivel nacional en el panorama escénico del humor.

«Contamos con exposiciones de caricaturas, casi siempre preparadas por Onelio Escalona, miembro del Dúo Caricare, prestigiosa agrupación holguinera». Foto: Carlos Rafael

Para avivar las nostalgias y mantener las expectativas porque se realice la cita de este año, suspendida por la situación epidemiológica del país, entrevistamos al presidente del comité organizador del prominente evento y director del Grupo Humorístico Etcétera, Eider Pérez, quien debuta además por estas fechas como director del Centro Promotor del Humor.

¿De dónde surge la idea de crear el Festival, cuál fue la base para organizarlo?

El Satiricón tuvo la suerte de las circunstancias favorables. Su antecedente inmediato está en las celebraciones por los aniversarios de Etcétera, que agrupaban en la sala Dávalos del Eddy Suñol, cada marzo, a varios amigos que nos tiraban una mano con su presencia, la verdad lo hacíamos con muy poco. A partir de ahí hubo un hábito de fecha y sobre todo el público se comenzó a educar, mejor dicho, adaptar, a nuestra forma de concebir el humor escénico.

Con mucha suerte, Kike Quiñones comenzó con la idea de crear un festival en  provincia y durante una reunión con todos los humoristas de Cuba nos hizo la propuesta. Para sorpresa de él, ya tenía pensado cómo lo haríamos, la fecha y su nombre. Tenía mucho tiempo libre en mi trabajo de especialista en teatro en el Consejo de las Artes Escénicas y había soñado con un Festival de Humor en Holguín. A partir de ese momento, con todo el apoyo de la figura de Kike y el Centro Promotor del Humor, comenzamos el proceso de sensibilización necesario.

 Por suerte encontramos las mejores intenciones del, en aquel momento entrante, director provincial de Cultura, Faustino Fonseca, digamos que otro de sus padres, dónde también se sumó la AHS, la UNEAC, y por supuesto el Consejo de las Artes Escénicas y su directora en ese momento, Rachel García Heredia, hoy directora provincial de Cultura.

 Definido todo, comenzamos con un festival modesto, de martes a domingo, con la presencia de muchos de los amigos que ya habían estado en los aniversarios de Etcétera, quienes se incorporaron en esa edición. Lo que siguió después ya el público lo conoce, hoy el Satiricón es esperado, no alcanza una semana para la demanda de público que tiene. Hemos logrado sensibilización con el humor y los niveles de apreciación sobre el humor escénico han mejorado, acercándose a los intereses iniciales del Festival. 

 Sobre el por qué Satiricón, bueno, es una novela de Plutarco que está muy cerca en su esencia a la estética de lo satírico y humorístico. Sobre eso todavía existe un programa de su préstamo como nombre, que creo titulé “La importancia de llamarse Satiricón”.

“El término provinciano no le cabe al Satiricón, es un evento con carácter nacional que no se hace en la capital”. Foto: Archivo

Sin dudas, en estas siete ediciones el Festival se ha convertido en un acontecimiento para la provincia, e incluso para el país, ¿cuán difícil se torna la concepción de cada cita, con su amplio programa, y qué instituciones te apoyan cada año en este empeño?

Hay mucha verdad en esa afirmación, hoy el Satiricón es referente para los festivales de su tipo en Cuba, incluso el Aquelarre no tiene el nivel de integración entre las instituciones que tiene el Satiricón, claro, es mucho más difícil, la capital funciona diferente. Ahora lo podré ver mucho mejor en la posición de director del Centro Promotor del Humor, cargo que comencé a ocupar desde el pasado 26 de enero. 

 El Festival debe agradecer sobre todo al Consejo de las Artes Escénicas, a su primera directora, Rachel García, y a la actual directora, Yanet Pérez, quien ha estado más tiempo en esta función y ha sido incondicional con nuestros propósitos. La UNEAC ha sido de lo mejor en cuanto a la organización de los eventos teóricos y demás actividades afines. La AHS con sus muy modestos recursos los ha optimizado y la verdad han sido de los más apreciados. El Teatro Suñol, su director Roger y todo su equipo técnico, auxiliares, especialistas y demás, son los que en la primera trinchera hacen que cada noche disfrutemos de un espectáculo diferente, para eso han que dedicar al menos 10 horas al día: ¡Tremenda batalla! Para ellos nuestros agradecimientos.

La universidad de Holguin y sus diferentes sedes han sido de gran apoyo también para el Festival, que estuvo pensado así desde un inicio y su eslogan lo reafirma: Festival de Humor para Jóvenes, el público universitario es fundamental en su esencia. Los medios de comunicación: la televisión, la radio, la prensa plana, han el Centro de Comunicación La Luz, son los que más aprecio; las reseñas y breves críticas han servido para el crecimiento constante del Satiricón.

Una duda particular, en vistas de algunos malos ejemplos recientes, se nota la marcada diferencia entre el humor teatral y el televisivo, este último deja mucho que desear en algunos casos; ustedes de Etcétera han hecho ambos, ¿cuál consideras que es más difícil, por qué se dan estas diferencias sustanciales?

Con respecto a la televisión, comparado con el teatro, que nosotros hemos tenido la oportunidad de hacer como humoristas o en actuaciones más dramáticas, ambos medios son difíciles a la hora de abordar la temática del humor porque tiene una mirada muy concentrada en el público, el resto de las artes tiene sus seguidores específicos, pero el humor es más heterogéneo, lo consume todo el mundo, tiene mucho más exigencias desde el punto de vista de la creación y eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de valorar los resultados de la televisión con respecto a lo que pasa en el teatro.

El teatro da la posibilidad de ser un poco más libre en cuanto a temáticas e incluso en cuanto a su tratamiento, sobre todo porque en este medio puede decontruirse la realidad de una manera un poco mas exagerada, que también te permite llevarlo a planos más cómodos en el campo del humor, al menos a nosotros los de Etcétera nos resulta de esa manera.

“Con mucha suerte Kike Quiñones comenzó con la idea de crear un festival en casa provincia y en una reunión con todos los humoristas de Cuba nos hizo la propuesta”. Foto: Carlos Rafael

La televisión está dirigida a un público más variado con un mayor número de espectadores que en un teatro, hay que tener en cuenta los horarios u otros factores como sorprender, porque hoy mismo la televisión se ha convertido en un medio colateral, consumido esporádicamente, compitiendo con el paquete, donde hay humor internacional de calidad que no puede desdeñarse, la Internet, con acceso de una manera más rápida y eficiente al humor, no solo audiovisual, sino los memes, gifs, y tantos otros; por ello el medio televisivo debe acercarse más a lo que el público está viendo en esas alternativas, porque puede ocurrir que se hagan cosas que no tenga nada que ver con los intereses reales de ese público, de ahí el papel prominente de quien está diseñando y asesorando los programas.

Nosotros preferimos hacer el teatro, aunque la televisión es muy necesaria porque te da a conocer, lo que implica que muchas más personas te vayan a ver al medio que más te guste y donde mejor te sientes.

Sobre lo que está pasando hoy existen varios criterios, lamentablemente no siempre es responsabilidad del Centro guiar el destino del humor en Cuba. Se puede ver afectada la representación social, la visión que tiene el público del humor nacional, porque mucha gente no sabe lo que pasa en el teatro, sin embargo conoce lo de la televisión, de ahí saca su criterio. Hacer TV es muy difícil, hay que reconocer también el esfuerzo hecho ante tantas limitaciones y escases económica que muchas veces afectan un producto, aunque en el humor lo fundamental es un buen guión, actuación y dirección, sobre todo una buena dirección de actores, aspecto que está fallando en la televisión en los programas que salen actualmente quizás por descuido. Creo que si por ahí se enrumba pueden gozarse mejores resultados como los que en el teatro tenemos.

El humorista, como todo creador, debe respetar límites éticos o de otra índole para concebir un chiste, ¿cuáles son las principales barreras que se te presentan cuando escribes para un espectáculo?

El artista depende de una realidad que le circunscribe, el humor no tiene límites como categoría estética y no debe tener concesiones con nada, o sea, nada le es prohibido; ahora, como creador uno tiene que regular su comportamiento en cuanto a la maneras no ofensivas, el arte debe construir para bien, los artistas y humoristas en Cuba son de importancia vital porque se convierten en líderes de opinión y ella puede lastrar un poco esa representación social que se tiene de un sector determinado de la población.

El humor es transgresor de normas y eso hace que a veces en alusión al poder, en el amplio sentido de la palabra, debe atacar los comportamientos inadecuados de ese poder porque el humor es más solidario con los que sufren que con quienes están en la otra posición.

Los límites son de manera particular porque la censura parte de la solemnidad, que nosotros los cubanos no tenemos, somos más a lo “jodedor”, y esa manera de enfrentar nuestra realidad cambiante, compleja, con una sonrisa, forma parte de ese mecanismo de defensa que ha caracterizado al cubano históricamente para enfrentarse a situaciones límites. El humorista debe tener esto en cuenta, en medio de esas situaciones límites debe valorar hasta qué punto puede ayudar o afectar a la sociedad. Como líder de opinión tienes que cuidarte en tu comportamiento de no hacer alusiones racistas, homofóbicas, ni de índole generales universales; el resto está sujeto a las características de cada creador, si es sátira lo que hace, si humor negro, pero estas cuestiones parten del estilo de cada escritor.   

La pregunta del millón: ¿habrá festival?

Este año quedó pospuesto el Satricón, a celebrarse normalmente en la última semana de febrero y los primeros días de marzo, debido a la situación epidemiológica, pero el público holguinero y toda Cuba necesitan un momento de esparcimiento después de este año tan terrible que fue el 2020 y este 2021 que no ha empezado nada bien con el rebrote.

“Hoy el Satiricón es esperado, no alcanza una semana para la demanda de público que tiene”.

De antemano te digo que cuando se realice va a estar dedicado especialmente a todos los trabajadores de la salud y científicos que han contribuido con el combate de esta pandemia. No te preocupes que este año vamos a jugar pelota y ya se que ganaremos los humoristas porque voy a llevar refuerzos, el equipo de Industriales.

Lo que comenzó como presentaciones en el teatro se ha ampliado a eventos teóricos y un programa colateral más abarcador, sin perder la esencia que es el disfrute del buen humor, ¿cuánto le atribuye al arte de hacer reír un evento provinciano de esta envergadura?

El término provinciano no le cabe al Satiricón, es un evento con carácter nacional que no se hace en la capital. Holguín tiene muchos eventos que lo hacen reconocido en el ámbito socio-cultural cubano, e incluso internacional; te digo más, dentro de las metas que nos propusimos para un futuro se encuentra que el Festival acoja invitados foráneos también, para de alguna forma convertir a la provincia en una capital del humor iberoamericano.

Del sistema de actividades que rodean al evento el apartado teórico es uno de los más importantes porque los trabajos presentados pasan directamente al evento “Piensa ya en el humor”, preparado por El Aquelarre, que a partir de este año se separa y se realizará a en el mes de julio, al tiempo que el Aquelarre pasa para octubre, con lo que buscamos darle más relevancia a estas investigaciones teóricas.

El humor necesita de muchas más investigaciones que tributen a él como forma de expresión, porque además transversaliza la mayoría de las artes: la plástica, el cine, el teatro, la literatura, pero es una forma de expresión que en el Centro lo defendemos con una mayor pureza. El Satiricón ha servido para agrupar toda esta serie de géneros que el humor transversaliza: contamos con exposiciones de caricaturas, casi siempre preparadas por Onelio Escalona, miembro del Dúo Caricare, prestigiosa agrupación holguinera, a lo que se le suman conferencias, talleres, clases magistrales, investigaciones a fines, no solo relacionadas con el humor, sino con la cultura en general, pero que refuerzan el carácter holístico, abarcador que tiene el festival, lo que a su vez lo convierte en un referente a nivel nacional.

Estas siete ediciones el Festival se ha convertido en un acontecimiento para la provincia, e incluso para el país. Foto: ACN

Aún nos falta la colaboración de algunos de los creadores de la provincia y la compresión de que el festival no responde a intereses individuales, responde al humor, responde al público y a la búsqueda constante de la perfección. La cultura tiene el poder de decantar por la naturaleza, con el Satiricón ha sido para bien, esperamos que así continúe.