La cultura salva

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Es en medio de las situaciones límites cuando realmente se conoce el interior de las personas, sus valores y sentimientos.

“El Alba” no es el primer centro de su tipo que acoge esta iniciativa. Foto: aldía.cu

La actual pandemia de la Covid-19 es ese fatídico momento donde, más allá de las carencias y riesgos, verdaderos héroes del día a día ofrecen su ayuda allí donde más se les necesita.

No es el primer centro de su tipo que acoge esta iniciativa, sin embargo la experiencia particular es válida para destacar el trabajo del colectivo perteneciente a la Academia Regional de Artes Plásticas “El Alba”.

Esta vez, los pinceles y el lienzo, quedan a un lado,  para transformarse en salvadores que enfrentan los riesgos de la zona roja en los centros de aislamiento. Con Roberto Báez Almaguer, director de la prominente institución educativa holguinera, conversamos con motivo de la encomiable tarea que por estos días acomete su colectivo.

En pie de guerra

La semana pasada recibimos la indicación de crear condiciones en la escuela para funcionar como centro de aislamiento. El jueves 26 de febrero en la tarde comenzaron a llegar los primeros pacientes procedentes de dos áreas de aquí de la ciudad: dos familias, una del Reparto “26 de Julio”, y una señora de “Pueblo Nuevo”, ambos núcleos fueron contacto de casos positivos y el gobierno le ofreció la posibilidad de que se internaran en este lugar. Ya habíamos creado las condiciones, reforzado el sistema de guardia, y fuimos enriqueciendo la experiencia durante la marcha, pues esta es la primera vez que asumimos una tarea de esa índole.

La disposición de nuestros compañeros es un elemento a destacar, sobre todo para participar en la zona roja, ubicada en la planta alta de la Academia, que es donde se está en contacto directo con las personas sospechosas. La respuesta de nuestros profesores, artistas, custodios, trabajadores de servicio… fue muy positiva, e incluso en varios casos, quienes no podían estar en su puesto habitual por ser factor de riesgo, fueron cubiertos por sus compañeros de trabajo, al tiempo que apoyan en otras tareas como la limpieza, higienización, traslado de desechos sólidos.

Es importante resaltar además que nosotros garantizamos parte de las condiciones con recursos propios, porque Salud Pública nos dio los imprescindibles, sobre todo batas y sobre-batas, así como otros aditamentos especializados, nosotros buscamos guantes, en muchos casos comprados con recursos propios de los trabajadores.

Esta vez los pinceles, el lienzo, quedan a un lado, y se transforman en salvadores que enfrentan los riesgos de la zona roja en los centros de aislamiento. Foto cortesía de los trabajadores del Alba

El aliento imprescindible

Tenemos un grupo de Whatsapp de la escuela donde todos nos escribimos para dar aliento y mostrar preocupación por la salud del colectivo, o sea que nos sentimos muy satisfechos y contentos con la entrega para asumir esta tarea y que despidamos el primer grupo de pacientes aislados, quienes para alegría de todos resultaron negativo al PCR.

A partir de las indicaciones que tenemos del protocolo de seguimiento a estos casos, contamos con un puesto de dirección que, luego de higienizada la escuela, tendremos nuevamente las condiciones creadas para recibir otro grupo con las personas que sea necesario cuidar en este lugar.

Por encima del temor y el peligro, el humanismo

Lo primero que tuvimos en cuenta fue la parte humana de la tarea, nosotros como escuela, con las condiciones que tenemos y los elementos básicos esenciales para realizar el aislamiento de estos contactos, nos tomamos la tarea con la seriedad requerida. Convocamos a nuestros trabajadores de forma voluntaria y cada quien dio su disposición. Hemos tenido tropiezos y situaciones, pero han servido para ganar en experiencia y ajustar los equipos de trabajo.

A partir de todo el riesgo que implica una situación así nos sentimos muy orgullosos del colectivo y la disposición de cada uno. Nos cuidamos los unos a los otros, e incluso tenemos personas en la línea roja, allá arriba, tal es el caso de una persona muy responsable que es como la madre de todos, quien te recalca en cada detalle, nos guía, para que nada grave suceda.

“La disposición de nuestros compañeros es un elemento a destacar, sobre todo para participar en la zona roja”. Foto cortesía de los trabajadores del Alba

La idea siempre fue que los pacientes se sintieran lo mejor posible y los pocos recursos que tenemos los hemos puesto a su disposición, siempre pensando en que son seres humanos como nosotros, necesitan nuestra ayuda y que, como ellos, a cualquiera de nosotros nos puede tocar.