El arte de soñar el circo

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Por Bernardo Cabrera

Calientan los músculos. Repasan mentalmente los pasos. Recubren sus manos con magnesia. Ascienden. Ella hace un split boca abajo. Extiende sus brazos. Él la sostiene. Giran rápidamente. “Todo está ensayado”, me advirtieron, pero es inevitable el sobresalto.

Encuentro

“Nos conocimos hace 3 años en Turquía. Éramos artistas independientes cumpliendo un contrato y cada uno tenía números y pensamientos independientes. Un día logramos una conexión y como resultado surgió el dúo Dreams”, rememora Disman Samón, conocido artísticamente como Neo.

“Le pusimos ese nombre porque significa sueños en inglés y es precisamente eso lo que estamos haciendo: cumpliendo sueños. Además, el circo tiene la capacidad de que el público sueñe y crea que todo es posible, incluso volar”, acota Maylín Ramírez.

Danzar en el aire

“Desde pequeña estuve vinculada a la danza. Estudié en la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García y en la unidad docente de Codanza, en la cual me gradué como bailarina. Luego se me presentó el contrato en Turquía con una compañía de circo. No había realizado nada de arte circense antes, pero necesitaban una muchacha que hiciera fuerza capilar y me escogieron. Desde entonces me fascinó el mundo del circo.

“Ser bailarina me facilitó el tránsito porque, aparte de las capacidades físicas que brinda la danza, ya dominaba la interpretación, la creación, los recursos coreográficos y el enfrentarme a un público. A mí siempre me gustaron las cargadas y las acrobacias y eso me ha ayudado bastante a dominar los números de altura”.

Fuerza, destreza y confianza

“Soy graduado de Instructor de arte en la especialidad de danza y antes de conformar el dúo había trabajado como profesor en escuelas de arte y en varias compañías de circo.

“En este mundo cada cosa que haces es muy compleja y puedes poner en riesgo tu integridad física o la de tu compañera, por ello debe existir mucha destreza y confianza mutua. El que seamos pareja en lo personal y lo profesional ayuda a que la comunicación fluya mejor y podamos lograr números más complejos técnicamente. Si un día discutimos, estamos de mal humor o no concordamos en algo, el público no tiene culpa de ello. El escenario es para disfrutar lo que hacemos y dejar fuera de él cualquier problema”.

Complicidad

“En este proyecto ambos actuamos, diseñamos, creamos y escribimos. Todo se hace desde la mesa de trabajo y los dos aportamos. Hacemos nuestro propio vestuario, la aparatura, implementos. Todo lo construimos entre los dos.

“Nuestro trabajo exige que nos mantengamos constantemente entrenando para no perder la forma física ni la práctica. Cuando no estamos ensayando o haciendo ejercicios estamos en la casa cosiendo, pintando, diseñando o ideando”.

Espectáculo y aspiraciones

“Quienes acudan a nuestras presentaciones podrán ver un espectáculo variado, tanto para jóvenes como adultos y niños. En él siempre habrá acrobacias de mucha complejidad, equilibrio, trabajo en alturas y ejercicios de fuerza.

“Cuando mejore la situación epidemiológica tenemos previsto presentarnos en el Festival CirCuba y seguir creando nuevos números, perfeccionando el trabajo, incrementando la dificultad y, sobre todo, soñando”, aseguran.