Vivir en El Paraíso

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Esto no es un artículo sobre temas bíblicos ni cuestiones de fe cristiana, aunque, si se mira desde otras perspectivas, nada de más amor al prójimo y humanismo que las tareas acometidas por varias instituciones y empresas locales en el pequeño barrio de la periferia.

Un mes de emprendimiento, duras faenas, de fines de semanas para el descanso trastocados, suman quienes se vuelcan a esta tarea que surge como iniciativa de las instituciones políticas y gubernamentales en Holguín. Foto: Wilker López

“El Paraíso” es la versión más sarcástica y burlesca de un topónimo para la circunscripción 14 del Consejo Popular Alcides Pino, sin embargo, más allá de su origen, el espacio de tierra donde se emplazan sus hogares, cosechan sus alimentos, o la abundante vegetación, devienen en un paraíso terrenal para quienes allí habitan, o para aquellos que son capaces de obviar los preconceptos y encontrar belleza en ese lugar.

Un mes de emprendimiento, duras faenas, de fines de semanas para el descanso trastocados, suman quienes se vuelcan a esta tarea que surge como iniciativa de las instituciones políticas y gubernamentales en la Ciudad de los parques, convocando para la ocasión al apoyo de los organismos y empresas pertenecientes al Sector de la Cultura holguinera.

Una mañana es suficiente para adentrase en el paraíso y sentirse uno más de quienes allí se burlan del cansancio en busca de un mejoramiento para la comunidad, de transformar El Paraíso.

“Trabajamos en el campo espiritual”

Así lo asevera Jorge Félix Otero Leyva, gerente general de Promociones Artísticas y Literarias Artex S.A en Holguín, quien se sumó a la tarea desde los primeros días:

“A parte de estas ferias comerciales que montanos cada fin de semana, nuestra empresa tiene tres Comités de Defensa de la Revolución, donde trabajamos con las personas más vulnerables, de conjunto con el Proyecto Sociocultural Venga La Esperanza, que se dedican a los niños de la comunidad, con presentaciones artísticas, a quienes apoyamos con nuestros modestos recursos para saciar ese hambre cultural y encaminarlos en este sentido. Hemos descubierto el talento infantil, sobre todo con las manualidades, el canto, la poesía, condiciones que en un futuro pudieran encaminarse hacia las Casas de cultura”.

Desde el punto de vista comercial, Otero confirma que todos los sábados se insertan con dos puntos de venta, no solo en esta parte de la escuela, sino al interior de las comunidades, la Calle 1ra, 5ta, el Barrio La Trampa, con una muy buena aceptación de los pobladores, porque hay parte de la comunidad que dirige sus planteamientos hacia la ausencia de un lugar para adquirir los productos necesarios: “aunque los nuestros no son de primera necesidad, satisfacemos una parte de esa demanda. De esos deseos con productos escolares: libretas, así como gorras, pullovers, artesanías, tejidos, materiales de oficina, a los que se suman otros de nueva incorporación, confeccionados por los trabajadores por cuenta propia (TCP), de quienes se nos autorizó la compra”, agrega el Gerente General de Artex en Holguín.

“Buscamos llenar el vacío espiritual que pueda tener la comunidad”. Foto: Wilker López

“Buscamos llenar el vacío espiritual que pueda tener la comunidad, incidiendo principalmente en los niños. Cuando empezamos había 66 personas reacias a vacunarse contra la Covid-19 y luego de un trabajo con ellos logramos que 23 de ellos hayan recibido las primeras dosis. La comunidad se ha insertado a trabajar por mejorar su entorno, otro de los aspectos básicos que se pretenden con esta inserción en los barrios. Nuestros trabajadores también se han insertado en estas labores, han donado recursos personales como el aseo, de higiene, así como otros artículos necesarios, sábanas, almohadas, para entregárselas al delegado de la comunidad, quien se lo hace llegar a las personas y hogares más vulnerables”.

Ascender desde las páginas de un libro

Una simbiosis entre las instituciones de la Unidad de Apoyo a la Actividad Cultural (UPAAC) de y Empresas que se vinculan con el sector de la cultura en Holguín propicia estos buenos resultados con el apoyo entre recursos económicos y talento profesional artístico. En el caso de la Biblioteca Provincial Álex Urquiola, trabaja con la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM), y Liudmila Leyva Aguilera, directora de nuestra Biblioteca nos precisa que hasta el momento realizaron el estudio sociopolítico de la comunidad en tres CDR: 9, 10 y 11, verificando todos los datos de los compañeros que viven allí: “Esta semana comenzaremos con el programa de actividades. Nuestra institución comienza con su misión, la promoción de la lectura, y la EGREM, con ventas de suvenir a la comunidad. Dentro de este estudio verificaremos en qué lugar podemos montar una modalidad extensionista, que sería una Casa Biblioteca o una Mini-biblioteca, para que se atienda desde la comunidad esta arista. El miércoles 20, por el Día de la Cultura cubana, arrancamos con nuestras propuestas”.

Sin embargo, ya desde antes los creadores locales dieron su paso al frente ante la convocatoria para llevar el arte hacia estos espacios de la periferia holguinera. Kenia Leyva, escritora y editora de Ediciones Holguín, nos comenta que el trabajo que se realiza allí es algo loable, necesario, vivo: “es ir a la Cuba profunda, a esa que necesita, que nos envía señales, que tiene una cultura fuerte, propia, una identidad, es un viaje, como bien lo definiera Carpentier, a la semilla. Allí uno toca esa Cuba verdadera, que vive día a día, y sus pobladores, los niños agradecen mucho estos encuentros porque es otra opción, compartir entre cubanos diferentes ideas, expresiones, un encuentro donde nos nutrimos de ambas partes, en realidad más nosotros, porque ellos nos abren las puertas y compartir sus costumbres, su identidad, sus hábitos, su cultura. Nosotros somos sus invitados, quienes le presentan libros, ofrecen actividades artísticas, pero ellos son el complemento esencial de esos encuentros. Una obra tan humana es muy necesaria en estos tiempos, esa solidaridad, estar presente en todas las Cubas para hacer de todas ellas una sólida, fuerte, leal, competente, e ir desde todos estos espacios construyendo un futuro mejor, más palpable, más sólido, más humano”.

Por su parte el escritor Moisés Mayán Fernández, señala que el arte no debe perder jamás su capacidad de insertarse en las comunidades, el espíritu comunitario: “Desde que comenzamos en este mundo de la literatura hemos estado vinculados a las comunidades. Recuerdo mis participaciones en el Festival del Libro y la Montaña, cuando estuve en comunidades como Naranjo Agrio, Guamuta, Mayarí Arriba, Farallones de Moa; o sea, teníamos la experiencia, pero a veces desde el plano de la ciudad, ahora con las restricciones por la Covid-19, el arte se convierte en mucho más local y te quita esta interacción; así que ir a la Comunidad El Paraíso, volver a estar en estas zonas, sobre todo presentando a los niños los libros, poder mirarlos a los ojos, sentir su acogida, es una experiencia vivencial increíble, una alimentación muy grande que recibimos como creadores, pero que a la vez impacta seriamente en esa comunidad. El Paraíso ha dejado de ser un barrio periférico con cientos de problemas para convertirse en un epicentro cultural, donde todos tenemos algo que nos une y nos conecta con esa zona, por ello regresaré allí cada vez que sea posible”.

Una simbiosis entre las instituciones de la UPAAC  y de Empresas que se vinculan con el sector de la cultura en Holguín propicia estos buenos resultados. Foto: Wilker López

Impacto espiritual y material

Un consultorio en graves condiciones se avistaba para los viajeros que utilizan el “Camino Militar” como vía de acceso; se filtraba el techo y esta humedad había destruido casi totalmente la carpintería, por no mencionar instalaciones eléctricas e hidro-sanitarias. El médico de familia se había trasladado hacia una casa de la comunidad, donde uno de los vecinos aceptó convertir su hogar en consulta médica para que no ha recesaran sus actividades vitales.

Carmen Hernández, comercial del Fondo Cubano de Bienes Culturales en la provincia, destaca que el 14 de diciembre debe ser entregada la obra de la cual se encarga su empresa, todo ello para saludar el Día del Trabajador de la Cultura: “La labor de restauración está a cargo de una brigada nuestra con Alfredo Jiménez, artista bien dispuesto que nos acompaña en las obras y quien tiene mucha experiencia en el tema, él ha donado además parte de lo que significa la construcción del consultorio, local que recibirá el aporte desinteresado de otros artistas holguineros para la decoración interior, no lo con sus obras planas, sino con todo el mobiliario e instrumentos necesarios para el trabajo confortable de los profesionales de la salud. La idea es entregar un consultorio lindo a la comunidad, que se está integrando a los trabajos voluntarios, además de los compañeros de las instituciones y empresas culturales qe también nos apoyan”.

 “Acompañar a la población del Paraíso en su transformación”

El 18 de septiembre pasado se realizó la primera visita, acota Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, con empresas del sector y el Centro Provincial del Cine y la Literatura:  Nos percatamos que se podía hacer un gran trabajo desde el punto de vista social, incluimos a todas las instituciones de la cultura, y podemos decir por ejemplo que ya está el Centro Provincial de Casa de Cultura, con sus metodólogos, todos los jueves, haciendo un trabajo de técnica artística con sus instructores en las diferentes manifestaciones, porque en el paraíso hay un amplio movimiento de artistas aficionados que no tenían los conocimientos técnicos que hoy poseen, no es que no haya existido un trabajo cultural con anterioridad, pero ahora el apoyo es mayor”.

El Centro Provincial de Patrimonio, de conjunto con todas sus instituciones, ha venido al Paraíso para llevar los museos a aquellos que quizás nunca habían podido ir a esta casa del conocimiento. Los conversatorios de especialistas sobre el tema y un recorrido imaginario por sus colecciones, se suman una aplicación de visitas virtuales a estas instituciones entregada a la dirección de la escuela para realizarlas cuando retomen el curso.

El 14 de diciembre debe ser entregada la obra de la cual se encarga el Fondo. Foto: Wilker López

“El Centro Provincial del Libro y la Literatura, los jueves y los sábados, regalan sus ferias a los pobladores, con el agregado de las prominentes figuras que traen sus arte a la comunidad, entre ellos Moisés Mayán, Kenia Leyva o Ronel González, se han sumado a este trabajo comunitario en el Paraíso, y ahora asiste a la convocatoria nuestra cantautora Edelis Loyola, para el trabajo con los niños; así las ferias literarias se convierten en una gran fiesta de la literatura, gracias al proyecto Para un príncipe enano”, agrega la Directora de Cultura Provincial.

“Todas mis empresas  no solo están apoyando el factor constructivo de esta intervención comunitaria o en el apartado comercial-acota Herdia-, sino que están moviendo a sus trabajadores para hacer trabajos voluntarios, para atender y erradicar las deficiencias sociales, entre ellas el tema de la vacunación, el desempleo, factores que van sufriendo transformación positiva para mejorar la imagen y el interior del paraíso. Es digno de reconocer además la disposición de nuestros trabajadores, con énfasis en las brigadas que están trabajando en los cines de la provincia, quienes  han dado su paso al frente en las obras de esta comunidad. Es un gran movimiento que todavía no muestra grandes resultados en tan corto tiempo, pero ha habido un avance, un gran movimiento en la población y creo que ese es el verdadero objetivo de nuestro trabajo aquí, acompañar a la población del Paraíso en su transformación desde todos los puntos de vista”.

“Todo nuestro esfuerzo y apoyo es para mejorar”

Descalzos, en chancletas o tenis viejos, vestidos “de guapos”, Adisney Aguilar, presidente de la Peña Infantil de Fútbol en la comunidad, y sus compañeros de equipo, rompen con preconceptos malintencionados que rezan sobre el mal camino por el que supuestamente transitan los jóvenes, ellos, rodilla en tierra, se ensucian tanto o más que los propios constructores, miden el terreno, baten la mezcla, cavan agujeros, o hacen cualquier otra tarea que sea necesaria para apoyar a los visitantes dispuestos  que arribaron a su comunidad para construirle un pequeño parque, así como un terreno de fútbol.

“Desde pequeños hemos entrenado en este lugar, mejorándolo con nuestros propios recursos, pero hemos visto los logros desde los primeros días de trabajo con los constructores, esto era un terreno abandonado, sin condiciones para practicar y con la ayuda de las instituciones esta imagen va cambiando. Mis compañeros y yo nos hemos sumado a los trabajos para tener un buen terreno donde podamos entrenar y competir, el cual nos merecemos por nuestros resultados en los torneos a nivel local, inter-barrios, donde hemos participado. Al final todo nuestro esfuerzo y apoyo es para mejorar, queremos que el terreno salga y por eso estamos enfrascados aquí”, señala Aguilar.

“Mis compañeros y yo nos hemos sumado a los trabajos para tener un buen terreno donde podamos entrenar y competir”. Foto: Wilker López

Por su parte, Jorge Pacheco García, delegado de la Circunscripción 14 perteneciente al Consejo Popular Alcides Pino, o “El Paraíso” y coordinador del Proyecto Comunitario “Mi barrio se mueve”, señala que venían trabajando en la comunidad, pero ahora con el acompañamiento de todos los organismos se transforma aún más su imagen: “La población está de lo más contenta, apoyando todo lo que se hace desde el primer día, con una incorporación masiva de nuestros vecinos, son muchos los espacios que se mejorarán o con los cuales contaremos y de los que nuca hubiésemos imaginado tener. En la circunscripción contamos con un proyecto comunitario que ganó el Evento del Centro de Intercambio y Referencia (Cieric) el año pasado. Realizamos además dos eventos en el año, el Festival de la amistad, de cultura con ofertas gastronómicas, para rescatar tradiciones y cultivar valores con los niños, así como el Festival del árbol, una mezcla entre deporte, cultura y la agricultura, donde se vinculan nuestros vecinos en la transformación de la comunidad”.

“Ponle corazón”

Yanet Pupo Estupiñán es médico residente de 3er año de Medicina Intensiva y de Emergencia, trabajo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCIT) de Holguín, miembro orgullosa de ese servicio de terapia donde ha aprendido a amar mucho más su profesión, así como a transmitir los conocimientos y brindar su apoyo a quienes lo necesiten. Ella, de conjunto con un grupo de neurocirujanos, cardiólogos, cirujanos generales, o sea, un equipo multidisciplinario, llevan a la par su vida profesional con el proyecto “A la salud ponle corazón”.

“Es una tarea sumamente fuerte si se suman las guardias médicas, el estudio para los exámenes, nuestros proyectos personales, y aún así dedicamos nuestro tiempo libre a ella; pero no solo nosotros los médicos, los estudiantes que ya se reincorporaron a su curso escolar y dedican su jornada de sábado a las comunidades”, destaca Pupo.

El Proyecto “A la salud ponle corazón” surge debido a la compleja situación epidemiológica en la provincia por la Covid-19. Inicialmente trabajaban en cinco áreas de salud, para luego extenderse a todo el municipio Holguín, e incluso a otros municipios como Gibara, donde ahora se torna un poco más difícil el comportamiento de la enfermedad. Además de llevar salud y asistencia médica a la población, el proyecto comprende la información y promoción de salud, el componente social, así como el trabajo con los infantes. Inicialmente era a tiempo completo, por la situación imperante, pero ahora solo se hace los fines de semana, con todos aquellos que necesitan asistencia médica, a lo que se agrega el apartado cultural, donde desempeñan un rol importante los artistas aficionados y los integrantes del movimiento deportivo, todos ellos alumnos de la Universidad Ciencias Médicas que se integran a esta humana tarea: “somos médicos, pero no solo circunscritos a nuestra profesión, sino más hacia lo que nos formaron en la universidad, un profesional integral que puede llegar a la comunidad y desempeñar otras funciones”, destaca la coordinadora del Proyecto.

“La magia de este trabajo es que nos motiva, nos gusta lo que estamos haciendo”. Foto: Wilker López

“Experiencias tenemos miles-apunta Yanet-, hemos trabajado en la Comunidad La Yabita, del Consejo Popular Alcides Pino, en la Comunidad de Veterinarios, ubicada en el Reparto Piedra Blanca. Hoy estamos aquí-en El Paraíso-, donde ya hemos trabajado acciones de salud, dígase pesquisas, realización de test rápidos, examen de pacientes, pero ahora venimos con una propuesta diferente, a trabajar con los niños a través de juegos de participación, y más que eso, a insertarnos dentro de los juegos con promoción de salud, líneas de mensajes para los pequeños, quienes también tienen que aprender a cuidarse, prevenir accidentes, u otras enfermedades crónicas no transmisibles que por la Covid-19 quedaron relegadas a un segundo plano. La magia de este trabajo es que nos motiva, nos gusta lo que estamos haciendo, nos oxigenamos, nos sentimos útiles para la sociedad de no solo estar en los hospitales, sino llevar nuestros proyectos a las comunidades que más lo necesitan. Las personas agradecen estas visitas, estos servicios de salud y esperanza de retomar la vida porque la pandemia nos ha afectado mucho, desde el punto de vista sicológico, humano, por las pérdidas, pero más allá del dolor, esta es una nueva forma de llevar a las personas el mensaje de reincorporarnos a la normalidad sin descuidar el peligro que representa el virus”.