Vivir para la fotografía

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Un día esta adorable pareja tocó la puerta de esa institución insigne que es el Museo Provincial La Periquera y, luego de mucha insistencia por recorrer los pasillos de la histórica institución, quedaron prendados por la magia que posee la vieja casona, dos años de interminable espera los separaron de ese lugar que les marcó lo suficiente como para regresar una y otra vez.

Un día esta adorable pareja tocó la puerta de esa institución insigne que es el Museo Provincial La Periquera. Foto del autor

“Arquitectura colonial México”, es el pretexto Nelia Torres y Eduardo Aguilera para volver a Holguín y reencontrase con el edificó que los acogió desde su primera visita, a él le obsequian ese cálido vínculo entre su país de origen y el nuestro, a través de instantáneas que perpetúan los valores patrimoniales inmuebles del hermano país norteño.

Inaugurada este viernes 11 de febrero en el prominente símbolo de la Ciudad de los parques, la muestra es el motivo perfecto para conocer sobre la obra de esta pareja que encuentra su principal pasión en el arte de las instantáneas, así como en el de venir a Cuba para regalarnos esa prolífica creación.

Aventurados a estas tierras

Ya sabíamos de La Periquera, que es un sitio histórico, decidimos encaminarnos y cuando llegamos estaba cerrada. Después de presentarnos nos invitaron a pasar y ofrecieron un recorrido por la institución, hablamos sobre nuestro trabajo y luego acordamos una exposición sobre el Ché, “Hasta la victoria, siempre”, y cuando regresamos ahora, todavía estaba en exposición, algo que nos conmovió mucho, por lo que decidimos donarla a la institucón. Fotografías similares a estas las expusimos en el Museo del Ché en Santa Clara, un lugar muy importante y solemne, en el que fuimos los primeros en exponer. Llevamos 12 años viviendo a Cuba, y en ese tiempo se ha sucedido una expo de otra, quedando algunas pendientes en estos últimos años por la pandemia.

Un país en blanco y negro

Tras una clase de revelado e historia de la fotografía analógica-pues desde allá se encuentran en este mundo, más de cuarenta años de experiencia tiene él y otros veintitantos su esposa-, la pareja de creadores explica que algunos de los originales son trabajados en el proceso antiguo, pero otras fueron reveladas con la tecnología digital, aunque prefieren el blanco y negro como homenaje a ese proceso que es la base de este arte, pero que además hace más impactantes las imágenes que en su homólogo de color, sobre todo en la arquitectura de la colonia, que es muy plana; sin embargo, otros temas y escenas como la indumentaria indígena, que es muy colorida, se trabaja en su contraparte pues perderían estos valores: “cada imagen tiene su forma de color para trabajar que le resalta aún más sus valores. Son pocos los colegas que trabajan este estilo porque tienes que poseer amplios conocimientos de la fotografía de laboratorio para poder alcanzar cada tono de grises”, apunta el matrimonio en la vida y la pasión por el arte.

Inaugurada este viernes 11 de febrero en el prominente símbolo de la Ciudad de los parques, la muestra es el motivo perfecto para conocer sobre la obra de esta pareja: Foto del autor

Tomadas en muchas partes de México, no solo en la capital del país, en una veintena de piezas se reúnen parte de los valores arquitectónicos coloniales, con toda la historia que evoca una imagen. Casa de nobles, conventos, fortalezas, monasterios e iglesias, toda una amplia gama de edificaciones son perpetuadas ante los embates del tiempo, a través del lente de estos apasionados creadores. Varios de estos edificios han sido remozados y puestos en función de los visitantes como museos.

El esplendor de muchas construcciones de la época colonial se ha conservado hasta nuestros días para disfrute de paseantes y usuarios de templos católicos, museos y restaurantes. Esta Periquera, también con arquitectura colonial, abre sus puertas a la arquitectura mexicana de la colonia con las fotografías de, como testimonio del amor y solidaridad de México por Cuba.

Dentro de la muestra, una imagen en particular guarda notable relevancia para los cubanos, está tomada en la Ciudad de México, es el Sagrario Metropolitano, de estilo totalmente Barrroco, pero su importancia para los de la Isla radica en que es el lugar donde se casaron José Martí y Carmen Zayas, para luego regresar a Guatemala.

Esa pasión llamada fotografía

Siempre fue por el placer de hacer la fotografía, no vivimos de ella, sino para ella. Mi esposa es jubilada del magisterio y yo ingeniero, la fotografía es nuestra pasión.

Toda la vida cargo una camarita-apunta Eduardo-, y cuando veo algo interesante aprieto el obturador, luego salen temas y cuando vas al archivo te encuentras con una colección bien amplia de cualquier aspecto o fenómeno. Yo, por ejemplo, trabajo mucho la figura de la Virgen de Guadalupe, y tengo una amplia colección de imágenes sobre este tema. El culto popular a estas deidades, en Cuba la Virgen de la Caridad, y nosotros la de Guadalupe, son otros de los enfoques que buscamos en nuestras exposiciones. Trabajamos también el apartado de los artesanos de ambos países, las formas de hacer en cada región; además de eventos, festividades y fechas importantes en México, como las Fiestas Patrias o el Día de los Muertos, entre otros.

Hemos expuesto en varios países, pero desde que llegamos a Cuba nos atraparon. Hemos trabajado no solo en La Habana, sino en Santa Clara, en Camagüey, Santiago de Cuba y aquí en Holguín, con varias instituciones de renombre a lo largo del archipiélago antillano.

La antigua URSS, Bélgica, China, Polonia, Estados Unidos, son algunas de las naciones que han visitado nuestras obras.

Hacemos este trabajo por amor al arte, no vivimos de ello, somos pensionados pero amamos la fotografía.

“Arquitectura colonial México” es el pretexto Nelia Torres y Eduardo Aguilera para volver a Holguín y reencontrase con el edificó que los acogió desde su primera visita. Foto del autor

“A Cuba la llevo en las venas”

Santiago es mi tierra-afirma Nelia-. Soy cubana, tengo esta nacionalidad, mis padres nacieron aquí. Mi familia sufrió mucho emigrar de Cuba entre la dictadura de Machado y Batista, es duro llegar con una mano delante y otra detrás a un país extraño. Soy descendiente de mambises. La cubanía la llevo en mis venas y “Lalo”-como cariñosamente llama su esposo-, siempre ha amado a Cuba también, su historia, su gente. En Santiago hemos expuesto en casi todas sus galerías y centros culturales, a los que se suman proyectos futuros en instituciones insignes como la Catedral Primada de Cuba, que cumple 500 años. Tenemos programadas para este año varias exposiciones en provincias como Camagüey, en noviembre, en Jiguaní, provincia de Granma, o en Santiago, a nuestro regreso en el mes de agosto, pues pasamos seis meses aquí en Cuba e igual cantidad en México.

Somos amantes del arte y la cultura, son muy importantes estos espacios que nos propician conocer sobre la historia y tradiciones de este bello país que tiene tanto en común con el nuestro.

Semejanzas maravillosas

Tenemos un proyecto que se llama “Semejanzas maravillosas”, donde pretendemos a través de imágenes llamar al entendimiento de los cubanos sobre las diferencia de las cosas dentro y fuera de Cuba, sobre todo los jóvenes piensan que fuera de este país todo es color de rosa, pero están equivocados, no saben apreciar lo que aquí se les ofrece, y a nosotros nos importa mucho esa comparación que se logra a través de las fotografías.