Colección antológica de Roy González en la UNEAC de Holguín 

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Por Erian Peña Pupo 

Fotos del autor 

El ojo de Roy González Escobar sabe “captar esencias a golpe de pincel hundido en las abstracciones insondables o en el fotograma que nos ilumina asuntos nunca revelados por otros colegas”, apunta el antropólogo José Millet en el catálogo de la exposición Colección antológica de este artista, expuesta en la galería Fausto Cristo de la UNEAC de Holguín. 

La mirada abstracta –como bien escribe Millet– circunscribe la obra de González Escobar, que conocíamos de exposiciones colectivas –incluidas algunas dedicadas a la abstracción en Holguín– de la propia UNEAC y de la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales en la provincia. 

“La clave simbólica que orienta su obra multidisciplinaria está en la Naturaleza virginal, cuyos pétalos y caminos nos arrastran a mundos encantados donde el duende y otros “encantos” sorprenden en la poza con su música y su flauta tocada por el jigüe”, escribe Millet. La suya es una “abstracción tropical”, de formas voluminosas y sinuosas, carnales, que dan paso a la sensualidad y a un desborde de colores vivos, calurosos, con una vigorosidad retadora y por momentos vegetal, prístina, que hace de lo natural punto de partida.

En la muestra encontramos obras –todas en acrílico sobre lienzo– como “Fuerza y color”, “Muestra de colores”, “Contaminación”, “Descarga en verde”, “Explosión”, “Naturaleza, color y mujeres” y “Fuerza y colores”, que nos subrayan desde el propio título la importancia del color –y sobre un grupo de colores específicos– en la obra de Roy González.

¿Qué la distingue?, se pregunta Millet. Pues “su afán sin frenos de búsquedas, a partir de la mirada del niño en el suelo fértil de la Alcalá rural. Para Roy, el órgano reproductor de la flor es el signo de la fecundidad, de la Madre naturaleza donde transcurrió la infancia. Aquella energía dejó marca imperecedera, visible en la sencillez y el modo de captar y recrear cada objeto que toca con el lente de magias iridiscentes o enfoca con el pincel. Por eco el cielo se desdobla en arco iris con la luz del trópico y colorea el espacio virtual que se adentra en el cuerpo y estremece el alma. En obras con predominio de abstracción, anida el efecto de sus seres queridos, entrañables”, escribe a propósito también de las fotografías que componen Colección antológica: “Naturaleza muerta”, “Martí” y seis obras sin título, analógicas y digitales, donde su mirada busca elementos que rondan lo abstracto y que, además, prefiguran sugerentes metáforas visuales de la realidad. 

 

“Pocos pueden preciarse de haber cambiado la perspectiva del ojo que apresa lo inasible y, solo los elegidos, la mirada para iluminar el tortuoso camino de la creación y Roy se encuentra entre los elegidos y lo evidencia la presente muestra antológica del largo quehacer artístico con lauros que enaltecen al pintor, al grabador, al fotógrafo y al educador profesional de varias generaciones de educandos y de artistas”, concluye José Millet al presentar una exposición con curaduría y museografía de Danilo López Garcés y dirección de Rolando Salvador Pavón, y que se exhibe por un mes en la UNEAC de Holguín (Publicado en la web de la Uneac).