En Ediciones Holguín, guerras de independencia y literatura cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos de la autora

Como parte de las actividades por la Jornada de la Cultura Cubana, que se desarrolla hasta el próximo día 20 de octubre Ediciones Holguín acogió el panel “Guerras independentistas cubanas y literatura”, con el historiador José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, y los escritores holguineros Eugenio Marrón Casanova y Kenia Leyva.

En el mismo Abreu Cardet destacó la importancia de la documentación de las guerras que han servido como soportes invaluables de investigación de la vida y el pensamiento de la época, como es el caso de los diarios, que aportan una versión personal de los sucesos.

Por su parte Marrón presentó dos novelas que han marcado el panorama histórico y literario cubano, pues exploran zonas poco conocidas de personajes y momentos trascendentales de las gestas libertarias, ellas son A media noche llegan los muertos, de Eliseo Altunaga, y El Caballo bermejo, de Joel James.

A su vez Kenia Leyva, editora del propio sello, abordó el papel de la prensa cubana durante los sucesos de la guerra, destacando publicaciones insignes como El Cubano Libre y Patria.

En el espacio leyeron poemas los escritores Moisés Mayán, del libro Carga al machete, y Ronel González, autor que en sus más recientes libros ha explorado este importante tema.

Diversos paneles, conversatorios, exposiciones de artes plásticas y presentaciones musicales, escénicas, literarias y audiovisuales centran en Holguín el extenso programa de actividades que se realiza con motivo de esta Jornada de la Cultura Cubana, que en la provincia se dedica a los 300 años del pueblo de Holguín, al 150 aniversario de creado el Himno que identifica a la ciudad, al 115 del natalicio de la escritora María Dolores Suárez, al 90 del nacimiento de la reconocida autora Lalita Curbelo Barberán, al 125 de la Invasión a Occidente de las tropas del Ejército Libertados y al 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, culminará el día 20 con una gala en el Complejo Cultural Eddy Suñol.

 

 

 

 

 

Holguín en Jornada de la Cultura Cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cartel Jornada de la Cultura Cubana

Diversos paneles, conversatorios, exposiciones de artes plásticas y presentaciones musicales, escénicas, literarias y audiovisuales centran en Holguín el extenso programa de actividades que se realiza con motivo de la Jornada de la Cultura Cubana y se desarrolla hasta el próximo día 20.

Entre las momentos más sobresalientes se encuentra el Concierto para Familia, proyecto dirigido el maestro Oreste Saavedra con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Holguín, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el dúo de guitarras Sabaret, la Orquesta de Guitarras, y estudiantes del Conservatorio de Música José María Ochoa y de la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.

Otro momento significativo resulta la exposición fotográfica Arquitectura patrimonial holguinera en tres siglos de Historia, del realizador audiovisual Frank Batista, la cual muestra las construcciones de la ciudad que han marcado una pauta en el devenir local.

En este sentido destacan las conferencias y conversatorios dedicados a las guerras de liberación, como el panel “Guerras independentistas cubanas y literatura”, desarrollado en Ediciones Holguín, con el historiador José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, y los escritores Eugenio Marrón y Kenia Leyva.

Durante los próximos días se desarrollarán otras actividades que incluye un encuentro de repentismo online auspiciado por el Centro Provincial de Casas de Cultura; la muestra “Lalita Curbelo como expresión de la mujer dentro de la cultura cubana”; la retreta en saludo al Día de la Cubanía, a cargo de la Banda Provincial de Conciertos; una exposición colectiva de artistas holguineros, organizada por la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales y el Centro de Artes Plásticas; y la Feria de los Trovadores.

También la Brigada de Instructores de Arte José Martí tendrá su protagonismo en las comunidades, además de las presentaciones escénicas de los grupos del territorio; mientras el día 23 se celebrará el 27 aniversario de la Casa de Iberoamérica, y el 24 iniciarán las sesiones y cursos del Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

Por su parte las editoriales holguineras mantienen un amplio programa de presentaciones de libros, lecturas y paneles, donde destaca la propuesta de Ediciones La Luz, mientras que Centro Provincial del Cine propone, entre otras novedades, la premiére del cortometraje Confinamiento, del realizador holguinero Jimmy Ochoa, obra que participó en la muestra online InAcción del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Esta Jornada, que se dedica en la provincia a los 300 años del pueblo de Holguín, al 150 aniversario de creado el Himno que identifica a la ciudad, al 115 del natalicio de la escritora María Dolores Suárez, al 90 del nacimiento de la reconocida autora Lalita Curbelo Barberán, al 125 de la Invasión a Occidente de las tropas del Ejército Libertados y al 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, culminará el día 20 con una gala en el Teatro Eddy Suñol (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Saber leer es saber andar: 15 años de Ascubi en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Foto Eduardo Puente

El 15 aniversario de la filial de la Asociación Cubana de Bibliotecarios (Ascubi) en Holguín fue celebrado con un panel online trasmitido desde el perfil de Facebook de la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, con la presencia de fundadores y miembros de la misma.

Con conducción del bibliotecario, investigador y profesor Eduardo Puente, el panel tuvo como invitados a Xiomara Rodríguez Ávila, primera presidenta de la Ascubi en Holguín, Neisy Pérez, vicepresidenta entonces, y Bertha María Anido Véliz, presidenta actual.

Xiomara, profesora de Ciencias de la Información en la Universidad de Holguín, recordó los orígenes y fundación de la Ascubi, el 12 de octubre de 2005, y como, además de las bibliotecas públicas, se ha extendido a otros profesionales de la información. Por su parte, Neisy Pérez enfatizó en el trabajo en los municipios, pues la Ascubi cuenta con asociados en los 14 municipios de la provincia, y secciones de base en la Universidad de Holguín, la sede pedagógica José de la Luz y Caballero y la Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales.

Finalmente Bertha María Anido Véliz, presidenta desde 2014 y directora de la biblioteca municipal de Báguanos Enrique Hart Dávalos, felicito a los 178 miembros del gremio de la información en Holguín, subrayó metas, logros y perspectivas de la Ascubi.

Además, Lissette Piferrer Martínez fue reconocida con la membresía de honor de la Asociación, y se destacó el trabajo de Liudmila Leyva, directora de la Biblioteca Provincial.

 

Carne sin cola

Por Abelardo Leyva Cordero

Fotos del autor

El enterrador de libros. Así lo llamó Luis Yuseff al autor del libro que presentó el pasado viernes en la azotea del Caligari, a propósito de la peña “Entrada de emergencias”, explicando que esa denominación respondía a una confesión del propio Reynaldo Zaldívar cuando puso un pie en la editorial…

Un joven nacido en Fray Benito en 1993, que, como él mismo declaró más adelante, necesitó del “roce” con los escritores, las personas del medio de la cultura para domesticarse y por fin darle forma y acabado a su obra incipiente en versos, obra que en sus inicios gozó de la valiosa ayuda del escritor Ghabriel Pérez, el desaparecido poeta de la ciudad como le llama Zaldívar en sus palabras de agradecimiento, ahora puede también disfrutar de un hermoso ejemplar titulado Carne roja, con una ilustración de Lisandra López, donde aparece un corazón con un lazo rojo y lleno de agujas de metal clavadas, haciendo, quizás, alusión al órgano del poeta, del artista…

Es grato oír la voz de Reynaldo en la lectura de sus poemas, con una energía potente y una cadencia entre los versos muy armoniosa a los oídos. Con ese humor que distingue al cubano, puede hablar de su “dolor feliz”, palabras que usó en la dedicatoria del ejemplar que compré.

Por la calidad de su poesía, por la metáfora que usa para canalizar sus dolores y miedos, Carne roja es el título más vendido de los últimos tiempos en las propuestas literarias de Ediciones La Luz, declara el conductor Norge Luis Labrada. Esta vez se puede comprar por la libre, la carne que no alimenta el cuerpo físico, sino el espíritu del hombre.

Acudamos siempre, y ahora que Dios nos lo permite, al encuentro con la literatura, la poesía, el arte que mantiene vivo los sueños de un país.

Como les dije, no falté a la cita con el escritor.

Vie(r)nes con emergencias

Por Abelardo Leyva Cordero

Fotos del autor

Volver a la terraza del Caligari después de tantos años, para mí es grato; y máxime si participo de una presentación de un libro de versos, pues no hay género tan honesto como el lírico, en este el autor deposita sus experiencias más profundas; así lo hace Camilo Noa con su primer cuaderno, Laminarios, en el espacio que se estrena denominado “Entrada de emergencias”, dirigido a la promoción de la literatura en tiempos que parecen ahogar al más “fuerte” de los mortales.

Nuevamente la AHS de Holguín acoge este lugar para llenarlo de arte, y en esta ocasión de versos. El público, en su totalidad joven, si es que los menores de cincuenta lo somos, puede sentarse sobre gomas de camión que hacen de sillas, a una temperatura alta por ser todavía las cinco de la tarde, y disfrutar de la conducción de Norge Labrada y las bellas palabras de presentación de Luis Yuseff, editor del libro, que comienza con la anécdota de la vez que visitó el encantador pueblo de Gibara ocho años atrás y pudo conocer por vez primera a Camilo, entonces más delgado que él, dice y los dos sonríen porque el presente es otro, y pudo disfrutar de la sensibilidad e interés por  la literatura que mostraba el gibareño.

Luego, continúa, surgió una comunicación vía correo electrónico entre los nuevos amigos, como la del tipo Rilke y el joven poeta, comenta Yuseff, dejando muy claro que para nada pretende compararse con el famoso Rainer Maria Rilke.

Se disfruta el verbo tierno y sabio del presentador, hasta darle la palabra al poeta que no demora para reconocer sus nervios, a pesar, como enseguida aclara, de hallarse rodeado de amigos. Agradece a las personas que trabajaron en la confección del hermoso libro, y pasa a una lectura de poemas que hablan por sí solo de su calidad creadora y humana.

Se escuchan poemas escritos a la madre, a la familia, a los hombres del pueblo, y a la antigua casa de su abuela que no existe más. Una voz directa y llena de emoción, puede tocar los corazones de los asistentes que siguen con cuidado la lectura.  Algunos van y compran vasos de cerveza dispensada, mientras otros prefieren alimentar solo el espíritu.

El libro se pone a la venta y el autor gentilmente firma los ejemplares. Todos muestran caras satisfechas este primer viernes literario, en la apertura de un espacio que alivia el alma del nacional.

Queda abierta la invitación para el próximo viernes cuando se presentará otro libro de un autor local, anuncia el conductor.

Yo, les adelanto, no pienso faltar a la cita

Si vas a comer carne roja, espera por Reynaldo

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Acabo de leer, por segunda vez, el poemario Carne roja, primer libro de Reynaldo Zaldívar (Fray Benito, Holguín, 1993), publicado por Ediciones La Luz, importante sello de la AHS en la provincia. Ha resistido, como no suele sucedercontodos lostextos, a una segunda lectura y sé que puede hacerlo con las sucesivas por varias razones: el libro tiene poemas memorables –de esos que uno se dice haber querido escribir–; porque la voz poética de Reynaldo se me antoja una de las más sinceras y libres de su generación, alejada de influencias lastrantes o gestos; y porque Carne rojaes en sí una obra unitaria, sólida, desde la propia estructura del libro.

La carne roja en este textoes una metáfora nacional: su ausencia/presencia ha condicionado varias generaciones. De ella, metáfora también lírica, parte Reynaldo para hablarnos del país y sus días, de pérdidas y ganancias, de adaptación (también adaptabilidad) y resistencia, de sueños y ausencias, de amores, de la vida y sus intensidades, desde la altura de su primer cuarto de siglo.A veces, nos dice Reynaldo, ha querido ser una vaca, “tener el olor de una vaca/ las tetas de una vaca. / Nacer con las pezuñas divididas/ y que me peinen a lengüetazos/ Y digo vaca porque no puedo ser vaco. / La palabra buey nunca me ha gustado. / Ser una vaca sagrada/ como un político sagrado/ u otro animal semejante: / dígase, por ejemplo, un poeta” (“Vaca”).Y como mismo ha deseado ser una vaca, ha pensado comerse una y sonreír: “Yo me comí una vaca y estuve quince años tristes. Llevo dentro una ciudad perversa/ y el tatuaje de una vaca. / Yo quería llevar dentro una ciudad perversa. / Nunca planifiqué lo del tatuaje” (“Planes”).

Sabiendo, casi bíblicamente, que no hay nada nuevo bajo el sol, que la poesía es uno mismo (el poeta) y sus circunstancias, y que el verso viene realmente a cobrar vida, a exorcizarse del autor y sentirse libre por una vez, en el encuentro cuerpo a cuerpo con la experiencia ajena, con el sentir del otro, Reynaldo reúne veintinueve poemas, divididos en las secciones “Vaca”, “Yo, el animal”, “Acéfalas” y “Tiempos de bestias” (“Somos”, obra de Lisandra López en la portada).

“Árboles”

Me levanto temprano. Talo árboles.

Un bosque me nace dentro del pecho.

Aquí se puede respirar la corteza y el sudor y el hacha.

Nada como respirar esta trilogía:

corteza/ sudor/ hacha.

Otro golpe y otro árbol.

Preferiría pastorear vacas,

hornear panes.

Pero si un bosque te nace dentro del pecho

no queda más que talarlo

o dejar que poco a poco los árboles te asfixien.

Muchos de estos poemas funcionan como aldabonazos, como toques en la puerta/pecho ajeno. Como círculos concéntricos que se explayan en el estanque de los días y de la memoria. No es un libro de tanteos, de aprendizajes, aunque el poeta mañana se arrepienta de estos versos y salve apenas algunos de las llamas del olvido, a la par que otros libros van cobrando vida. No lo es: Reynaldo nos entrega un cuaderno sólido para ser prístino, sincero y soñador también. No hay experimentación más allá de la que naturalmente germinan, no hay rejuegos (apenas repeticiones que refuerzan el ritmo en varios poemas) ni bucolismo. El joven poeta ha leído lo necesario, absorbiendo vorazmente, muchas veces de forma indistinta, sin pautas ni orden más que las que él mismo se crea, sin seguirmodas, ni autores claves, académicos para otros, solo por el placer de la lectura, y por la acumulación del sedimento vital, esa semilla que, después de las estaciones de lluvia, el sol, la labranza y los cuidados, germina en poesía.

“Último tiempo”

Por años fui un animal y eran pocos

los animales en esos años.

Pero era gustoso marcar la diferencia:

barba, camisa, pantalones rotos

y una estudiante de psicología por novia.

Pero ahora todos quien

hacer de esto la moda.

La moda es lo que sigue

cuando en la cabeza no queda nada más.

Por eso he decidido dejar de ser un animal:

por espeto a mi cabeza.

Ser una cosa sin pelos

y sin camisa y sin pantalones.

Todo esto es una excusa, una metáfora (las vacas, el ganado, el país). Una metáfora cárnica, podría pensarse. Una metáfora roja, también. Una metáfora cruel, además. Reynaldo, en cambio, prefiere explorar la vida, las relaciones familiares (la madre aquí como un péndulo vital, en poemas como “Matrioska” o como “Pachamama”) y las amorosas, aunque sabe queél, Reynaldo Zaldívar,“está condenado a caer/ por el borde caótico/ de la palabra” (“Nacimiento”), pues sencillamente “somos bestias acostumbradas a la carne. Hace tiempo olvidamos morder/ el cuerpo desnudo. (…) …somos bestias/ que levantamos piedras” (“Billy”).

“Pachamama”

Mi hijo es el colmo de los poetas –dice– y la lengua silva cuando pronuncia poetas y se le cae del rostro una mueca. Mi hijo es una suerte de animal idiomático. Allí está tirado entre los papeles como un papel más. hijo-papel tirado al que le nace un poema que no alcanza para comprar arroz. Mi hijo se morirá de hambre por escribir (escribirse) poesía y nos matará de hambre por escribir (escribirse) poesía. Mi hijo es el colmo de los poetas –dice– y la lengua silva cuando pronuncia poetas y se le cae del rostro una mueca.

Hay su poco de sabiduría, de salmo y salterio, de vieja pieza de jazz en estos poemas, escritos quién sabe bajo qué sol o bajo qué noche insular, en qué jardines invisibles de la literatura. Y sobre todo hay mucho de poesía en Carne roja, con edición de Luis Yuseff; libro con el cual Reynaldo Zaldívar desbroza la maleza desde una sinceridad lírica sin miramientos y se sienta, tranquilo, a la mesa, servidos y humeantes los platos, listo para enfrentarse de nuevo a la palabra (publicado inicialmente de la web de la AHS).

 

 

Las rejas y los rosales de Mayda Pérez Gallego

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor y promociones cortesía de Ediciones La Luz

“Holguín está asistida, hace mucho tiempo, por los nombres de varias mujeres poetas. Una de ellas es Mayda Pérez Gallego. Sus libros poseen esa rara condición de lo auténtico, de lo que surge en el instante que dura un pensamiento o una observación, incluso mezcla lo uno y lo otro, dotando al poema de una sencillez compleja que lo hace trascender”, apunta la escritora y editora Lourdes González Herrero en las palabras de contracubierta deMis rejas y mis rosales, poesía reunida de la holguinera Mayda Pérez Gallego (1948-2019),presentada recientemente en la sede de Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín.

El libro, con edición de Ghabriel Pérez, autor además del prólogo “Una mujer cronopio como los sellos”, diseño de Roberto Ráez y Armando Ochoa, e imagen de cubierta de Yuri Urquiza, es un hermoso homenaje –el libro en sí es una obra de arte– a una de las autoras más queridas de las letras holguineras; escritora, además, de guiones para la radio y la televisión y bajo cuya firma aparecieron los textos:Territorios de sueños (1990), Entre el grito y la página en blanco (1999, Premio de la Ciudad 1996) y Golpes de lluvia (2007), todos editados por Ediciones Holguín.

A estos libros pertenecen los poemas de Mis rejas y mis rosales –alusión a un verso de su admirado Antonio Machado, que encabeza como exergo la esperada selección– y nos dejan entrever a una autora cuyos “estados creativos incluyen la música, los recuerdos, la amistad, el cine, el amor, sazonados todos con esa deliciosa figura retórica que es la ironía. La sorpresa como posibilidad, y el azar que nos alienta, son para ella recursos de los cuales no debe prescindir la poesía. En sus textos, Mayda inventa cuentos, ciudades, diálogos, países, solo para alcanzar ese territorio que tanto disfruta: el de la estación sin tiempo”, añade Lourdes González.

Con una presentación atípica, realizada en el salón Abrirse las constelaciones, de La Luz, Mis rejas y mis rosalesreunió a muchos amigos de la poeta y tuvo, asimismo, tres presentadores: la ensayista Yailén Campaña, el escritor Ghabriel Pérez, y Luis Yuseff, poeta y editor jefe de La Luz.

“A pesar de su poesía extraordinaria –nos dice en el prólogo Ghabriel Pérez–, Cuba prácticamente no la conoce. (…) Cualquiera diría que esta singular voz –alejada de antologías, de modesto perfil mediático–, quedó fuera de toda generación, movimiento cultural, corriente poética de su tiempo. Pues la que en 1981obtuvo el Premio Poesía de Amor Varadero y una mención en el David de 1985, ha sido, sobre todas las cosas, amiga del silencio”.

En cambio, “su poesía se acompaña de la quena y por ella los Andes están más cerca del paisaje holguinero. En sus versos se siente el rasguear de la triste guitarra de Yupanqui, la estampida del revólver de Violeta Parra. Es poesía es rompemuros. Es la que acoge en su pecho las quejas de la Pachamama, con sus volcanes y guerrillas, con el triunfo de sus desexilios, y también con sus sueños rotos”, añade Ghabriel, quien destaca, además, otros rasgos de la poesía de Mayda, como los versos de “agudas ironías y mordaz sapiencia”, “los mimos exquisitos del Español asimilado por la que premia con sus aciertos lúdicos a la lengua cervantina, cuando va a la página en blanco y la devuelve reveladora de rejuegos idiomáticos, con lecciones de gramática, fonética y reglas ortográficas”, un “estilo único, que alterna con lo epigramático y lo discursivo (loable su poder de síntesis, su exquisita agudeza verbal); donde el texto puede darnos la sensación de un comentario, un divertimento; donde lo coloquial adquiere forma de cantata y la voz popular, el dicharacho, el refrán y la frase clásica se amalgaman” y “el elemento lúdico” que caracteriza buena parte de una obra “tan personal e intimista como Sor Juana Inés de la Cruz, y universal como Antonio Machado o Rafael Alberti”.

Libro homenaje, aunque no libro póstumo –pues Mayda estuvo al tanto del proceso de edición, desde la selección del título, los poemas y la obra de cubierta, hasta que en el verano de 2019 la muerte sobrevino–, este hermoso poemario nos devuelve a una autora necesaria, aunque no conocida en su sencillez y profundidad como merece y aún menos fuera de Holguín, ciudad que escogió para entregarnos entre el susurro, el grito y la página en blanco, que trasmuta en versos memorables, una obra poética cuya sinceridad nos acompañacada día (artículo publicado originalmente en La Jiribilla).

 

Wichy Nogueras y el cine, otro modo de jugar

Por Erian Peña Pupo

Foto tomada de Internet

“El cine cubano de ficción se ha nutrido hasta hoy, básicamente, de guiones originales más que de obras literarias. Ello se ha debido, en parte, a la urgente necesidad de elaborar un lenguaje propio que tenían –en los primeros años de poder revolucionario– los jóvenes cineastas de la Isla; pero también –es justo reconocerlo– a que la narrativa, que debía haber aportado una especie de “reserva” (en la cual nuestros realizadores cinematográficos encontraran temas para sus filmes) era y en cierta medida es aun relativamente escasa en un país que, como Cuba, ha tenido siempre una más sólida y sostenida tradición poética”, escribió el escritor, guionista y periodista Luis Rogelio (Wichy) Nogueras (La Habana, 1944-1985) en un textoescrito probablemente como una ponencia para una de las ediciones del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y hoy recogido en el libroDe nube en nube.

Autor de las novelas Y si muero mañana, Nosotros los sobrevivientes y El cuarto círculo, esta última en colaboración con Guillermo Rodríguez Rivera, y los poemarios Cabeza de zanahoria, Las quince mil vidas del caminante, Imitación de la vida, El último caso del inspector y Nada del otro mundo, además de la antología poética Hay muchos modos de jugar, publicada póstumamente, Wichy, uno de los autores cubanos más reconocidos y prolíficos de su generación, incursionó notablemente en ese cine al que se refería, como realizador y guionista.

Su trabajo más reconocido es el guion de El brigadista, largometraje estrenado en 1977 por Octavio Cortázar sobre la campaña de alfabetización realizada en Cuba en 1961 yprotagonizada por miles de jóvenes; en este caso, la historia de uno de ellos, de procedencia urbana, y su llegada a un pequeño pueblo cercano a Playa Girón, donde deberá vencer la resistencia de varios de sus pobladores, debido a su juventud, y habituarse a un medio extraño. El filme, protagonizado por Salvador y Patricio Wood, René de la Cruz, Luis A. Ramírez y Mario Balmaseda, obtuvo importantes galardones, como el Oso de Plata a la Mejor ópera prima en el XXVII Festival Internacional de Cine, en Berlín Occidental, Alemania, 1977; el Catalina de Oro, en el XVIII Festival Internacional de Cine de Cartagena, Colombia; Premio Pelayo, máximo galardón en el XVII Certamen Internacional de Cine para la infancia y la juventud, en Gijón, España, 1977 y el Premio al filme cubano que mejor sirve a la promoción humana y al desarrollo, en el III Festival de Cine, Radio y Televisión de la Uneac, en La Habana, 1986.

El brigadista (1977), filme de Octavio Cortázar con guion de Wichy Ngueras (foto tomada de Internet).

En el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) “trabajó la mayor parte de su vida”, desde que ingresó en mayo de 1961, y además, “nos dejó una obra extensa e intensa en los terrenos donde siempre brilló su imaginación, su talento, su don como creador autentico que todos recordamos, sin nostalgia, como un gran amigo y un notable intelectual cuya presencia nos resulta cotidiana por el impacto de su personalidad, por su gracia, por su simpatía y por su obra perdurable y vigente”, comentó Pablo Pacheco en la apertura de la exposición Juegos de manos… juegos villanos…, en el Centro Cultural Cinematográfico, en 2010.

Entre 1961 y 1964, Wichy trabajó en la Enciclopedia Popular, con Octavio Cortázar,realizando cortos de diez minutos de duración que apoyarían la Campaña Nacional de Alfabetización, y más tarde en el Departamento de Dibujos Animados, donde fue dibujante, auxiliar, asistente de cámaray director de cortometrajes.También escribió guiones, realizó diseños para los dibujos animados, y trabajó como asistente de cámara en Macroti, un Noe cubano y en la animación de Gallito de papel,corto que se exhibió en 1964 en el Festival de Leipzig, Alemania, y en el Festival de Annecy, Francia. Inicia, además, la filmación de Sueño en el parque, cortometraje en colores de ocho minutos de duración, conocido también como La raya, que se presentó en varios festivales de cine de animación, entre ellos en Mamaia, Rumanía.

En 1968 colaboró nuevamente con Octavio Cortázar en el cortometraje Acerca de un personaje que algunos llaman San Lázaro y otros Babalú, y en 1975, poco antes de Elbrigadista, fue coguionista de Las Marianas, documental del mismo realizador. En 1979 trabajó con Miguel Torres en el proyecto del libro Historia de una batalla, que recogería 20 años de cine cubano a partir de la fundación del ICAIC, y nuevamente con Octavio, en 1980, realiza la escritura del guion del filme Guardafronteras, que obtuvo varios premios en festivales.

Ese año Wichy Nogueras se reincorpora al ICAIC como guionista, es nombrado jefe de redacción de la revista Cine cubano, de la que edita 10 números (del 101 al 111) y participa en festivales internacionales y seminarios relacionados con el cine. Con Miguel Torres, en 1981, escribió el guion del filme Leyenda y viajó a Vietnam, por segunda vez, ahora con el documentalista Bernabé Hernández, para participar en la semana de cine cubano en Hanoi. En Canadá y Dinamarca participaría también en las semanas de las realizaciones cubanas en estos países, y en Italia, en 1984, asistió al Festival de Cine de Pesaro. Escribe con Víctor Casaus el guion del documental Que levante la mano la guitarra, dirigido por este último, sobre la vida y obra de Silvio Rodríguez; y trabaja junto con el escritor venezolano Ednodio Quintero y el cineasta Michael New en el guion de la coproducción cubano-venezolana Cubagua.

En estos años, desde las páginas de publicaciones como El Caimán Barbudo, Cuba Internacional y Cine cubano, así como en congresos, eventos y festivales realizados en Cuba y en otros países, Wichy Nogueras compartió artículos, críticas y ponencias, principalmente enfocadas a los filmes cubanos. Su fallecimiento, ocurrido prematuramente el 6 de julio de 1985, lo encontró trabajando en un guion, con Eduardo Heras León, para un filme de Manuel Pérez (artículo tomado de Cubacine, sitio web del Icaic).

 

 

Listo el mobiliario del Museo Provincial La Periquera tras su restauración en medio de la Covid-19

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas de Internet

En el Museo Provincial La Periquera de Holguín, Monumento Nacional, se encuentra listo el mobiliario de sus áreas expositivas para su exhibición al público próximamente, luego de una restauración capital en ambos niveles de la edificación, rescatando sus valores originales.

Fueron reparadas las antiguas piezas de carpintería, como las escaleras y sus respectivas barandillas con adornos propios de la época, los pisos de la galería de arqueología y la recepción, a base de cerámica, luego de un proceso realizado por el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y que comenzó hace cuatro años, explicó su directora Nélida Peña Rodríguez.

A las obras museables que se exponen en las diferentes salas del museo también se les aplicó un proceso de restauración, pues el tiempo las ha ido deteriorando, por lo que se prevé para la reapertura abrir 15 salas de exposiciones con estas muestras históricas, entre ellas las relacionadas a las guerras de independencia, arqueología, cultura, revolución e historia en general.

Desde septiembre se labora en la restauración de las piezas y el mobiliario, y para ello primeramente se realizó un levantamiento de todos los objetos de la institución, para verificar el estado de conservación y evaluar el trabajo que debe llevar cada uno de ellos, asegura Jorge Luis Betancourt Sánchez, restaurador del inmueble y miembro de FCBC en la provincia.

Un equipo de trabajo pequeño, pero entrenado en la restauración, colaboró en el proceso para ir moldeando las piezas hasta devolverlas a su estado original, con el rigor y la paciencia que se requiere, así laboramos en trabajos especializados en distintas líneas, como la madera y el metal, añadió.

Cientos de objetos, incluidos lo que se encontraban en los almacenes, fueron restaurados, destacó Betancourt, pues se encontraban afectados por el polvo, la humedad, los traslados y las piezas de madera estaban severamente dañados por insectos.

Entre las más importantes sobresalen lámparas antiguas, colecciones de relojes, cajas de música, sillones, mecedoras y dos viejos cañones de campaña, utilizados durante las guerras de independencia cubanas que volvieron a recuperar el espacio original donde se encontraban dispuestos, comentó Jorge Luis.

Se trabajó en las salas de cultura, etnología, el salón-barbería, de independencia, los dormitorios, los espacios con la colección de muebles estilo medallón y perilla, y la recepción, considerada sala porque se encuentra ambientada con piezas museables.

 

También se sumaron en este empeño trabajadores del Museo, la Dirección Provincial de Patrimonio y el FCBC en este territorio, donde además fueron repuestas las puertas y el piso, así como se trabaja en la construcción del Salón de la Ciudad, un nuevo espacio adaptado a la modernidad para la realización de eventos locales, nacionales e internacionales, puntualizó Peña. El Museo Provincial La Periquera es uno de los sitios que distingue esta urbe por los bienes patrimoniales que atesora, como el Aldabón de la Ciudad y el Hacha de Holguín, y por el meritorio trabajo de identificación, conservación y promoción de estos valores que muestran los procesos históricos, culturales y sociales característicos de esta región del oriente de Cuba (con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

 

 

 

 

Eliseo Diego en la inmensidad de las pequeñas cosas

Por Erian Peña Pupo

Fotos tomadas de Internet

Este año celebramos el centenario deEliseo Diego,uno los autores más importantes del corpus literario cubano y, añaden los investigadores, entre los grandespoetas en lengua española.

Eliseo, quien nació en La Habana el 2 de julio de 1920 y falleció en México, el 1 de marzo de 1994, supo calar profusamente lo que Cintio Vitier llamó “lo cubano en la poesía”, y como pocos, su obra ha ganado, según pasan los años, en vigencia y actualidad, al punto de influir en hornadas de jóvenes escritores que ven en el autor de Por los extraños pueblos, Inventario de asombros y El oscuro esplendor una de los altas cimas de la literatura cubana de todos los tiempos.

La obra de Eliseo Diego está influida, de una parte, por el mundo de su infancia, experimentado como paraíso perdido –ausencia que viene a sumarse para este escritor católico a aquella primera del Edén–, y de otra parte, a su temprana y total participación en el grupo Orígenes, esa familia que formaron en torno a la figura paterna, absoluta, de José Lezama Lima: Eliseo Diego y Cintio Vitier y sus respectivas esposas Bella y Fina García Marruz, Octavio Smith, Agustín Pi, el padre Ángel Gaztelu, Cleva Solís, Gastón Baquero, Lorenzo García Vega, los músicos Julián Orbón y José Ardevol, los pintores Roberto Diago, Mariano Rodríguez y René Portocarrero, el escultor Alfredo Lozano, y el mecenas y coeditor de la revista Orígenes, José (Pepe) Rodríguez Feo (revista en la que colaborara en sus inicios Virgilio Piñera).

Sus primeros libros fueron en prosa: En las oscuras manos del olvido (1942) y Divertimentos (1946). Este último destila su apasionada lectura a los cuentos de Perrault, Andersen, los hermanos Grimm, Dickens, Stevenson y Lewis Carroll, entre otros,libros que lo acompañaron asiduamente desde su niñez; y está integrado por pequeños textos de temas diversos que forman, según Vitier, “un encaje, postales de viejas playas mordidas de irrealidad, miniaturas de aire y terror”. Con estas narraciones de carácter alegórico o sobrenatural, Eliseo exorciza los miedos de la infancia, mientras hace volar la fantasía por los reinos de la magia y la ensoñación.

Sin embargo, se consideró, sobre todo, poeta: “Soy de oficio, poeta, es decir, un pobre diablo a quien no le queda más remedio que escribir en versos. Y lo hago, no por vanidad, ni por el deseo de brillar o qué se yo, sino por necesidad, porque no me queda más remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas”, dijo en una ocasión.Después de Divertimentos, publicó en 1949, también por Ediciones Orígenes, su primer libro de poesía, En la Calzada de Jesús del Monte, texto decisivo de su trayectoria poética, que representó el deseo de Eliseo por acercarse, con sus propios y diría él, pobres medios, y desde una perspectiva estética muy diferente, a esa “rauda cetrería de metáforas” que, según el padre Gaztelu, era “Muerte de Narciso”, de Lezama Lima. Si Lezama en el primer verso de ese poema (“Dánae teje el tiempo dorado por el Nilo”) se transportaba al mítico pasado de la estirpe humana, y abrió la “otra escena del orden simbólico”, Eliseo Diego, desde el primer verso de su libro (“En la Calzada más bien enorme de Jesús del Monte donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo”) sacaba del anonimato a aquella vía habanera que le servía habitualmente de trampolín para saltar al paraíso perdido de la infancia y de la historia de sus antepasados, situándose en un no-tiempo compuesto de un pretéritodonde predomina la añoranza y la memoria.

El “Primer discurso” de este poemario –escribe Lezama– “era un precioso y sorprendente regalo, suficiente para llenar la tarde con aquella palabra que nacía para uno de los más opulentamente sobrios destinos poéticos que hemos tenido. Fue más que suficiente para que todos nos diéramos cuenta del verbo que nacía y que se imponía por la necesidad de su escritura. (…) Desde los primeros versos ese más bien enorme, le daba una peculiar dimensión a la Calzada que la inundaba totalmente con las luces de un nacimiento”. Y más adelante añade Lezama Lima en las notas que sobre Eliseo incluyera en la antología Una fiesta innombrable: “Hoy la generación de Orígenes y la poesía cubana muestran como uno de sus esplendores En laCalzada de Jesús del Monte y a su autor como una de sus más logradas cimas poéticas”.

Mario Benedetti escribiría tiempo después que “En la Calzada…es un libro fundamental, ejemplar en más de un sentido, y considero que, en la irradiación a las más jóvenes promociones cubanas, su lección de autenticidad es verdaderamente inapreciable”. Mientras María Zambrano celebrara su poesía, que permite“prestar el alma, la propia y única alma, a las cosas para que en ellas se mantengan en un claro orden, para que encuentren la anchura del espacio y el tiempo, todo el tiempo que necesitan para ser y que en la vida no se les concede”.

Además de los mencionados, Eliseo Diego publicó otros textos, comoMuestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Boloña,A través de mi espejo, Soñar despierto, Cuatro de Oros,Poemas al margen, En otro reino frágil, Noticias de la Quimera, y Libro de quizás y de quién sabe.

Su labor intelectual lo llevó,además, por varios caminos: el ensayo, la pedagogía y las traducciones. En Conversación con los difuntos, reeditado por Ediciones Holguín, en 2016, Eliseo reunió sus diálogos poéticos con varios de sus amigos muertos, mediante la traducción literaria; esos que le hablaban desde las páginas de un libro, a través de la poesía. Así tradujo la obra doce poetas de habla inglesa que, en varios momentos de su vida, conversaron y acompañaron, como tutelares resguardos, su existir cotidiano: Andrew Marvell, Thomas Gray, Joseph Blanco White, Robert Browning, Coventry Patmore, Ernest Dowson, Rudyard Kipling, G. K. Chesterton, Walter de la Mare, Edna St. Vincent Millay, William Butler Yeats y Langston Hughes.

En las últimas décadas de su vida, Eliseo recibió numerosos reconocimientos y vio su poesía publicada y reditada: viajó a varios países, donde participó en encuentros y festivales, impartió conferencias, recibió reconocimientos y vio publicada su obra, como la Unión Soviética, Hungría, Suecia, Bulgaria, Nicaragua,Estados Unidos, España, México, Perú, Inglaterra, Colombia, entre otros. En Moscú le otorgan el Premio Máximo Gorki por sus versiones al español de poemas de grandes escritores rusos; devela una tarja dedicada a Heredia en las Cataratas del Niágara, Canadá; la Casa de las Américas edita un disco, en su colección Palabra de esta América, con veinte poemas leídos en su voz; recibe la Orden Félix Varela de Primer Grado que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba; obtiene varias veces el Premio de la Crítica; en Bogotá, recibe el Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Valle en Cali,la Distinción Gaspar Melchor de Jovellanos que otorga la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba, y el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, otorgado con fallo unánime por diferentes instituciones económicas y culturales mexicanas, y que anteriormente recibieron Nicanor Parra y Juan José Arreola.En 1986 recibió el Premio Nacional de Literatura, junto a José Soler Puig y José Antonio Portuondo. Falleció a consecuencia de un infarto del miocardio vinculado a un edema pulmonar agudo. Al conocer la noticia, Octavio Paz dijo:“Solo faltaba la muerte a Eliseo Diego para convertirse en leyenda de la Literatura Latinoamericana”. Fue enterrado en el Cementerio de Colón, en su Habana natal, muy cerca de la tumba de su amigo Lezama Lima.

Eliseo Diego, “uno de los más grandes poetas de la lengua castellana”, nos recuerda Gabriel García Márquez, trasmitió en las formas breves –esos diminutos “fuegos vagabundos”, dijo Octavio Paz– la inexorable fugacidad de la vida y el carácter fragmentario de la memoria: la infancia, los antepasados, la ciudad y la familia, pero también el olvido, la pérdida, la muerte y su silencio final, que constituyen motores fundamentales de su escritura. Él insistió, como un padre prudente y sabio, que la poesía acompañara nuestros días. Dejémosle entrar entonces, conversemos con el necesario amigo Eliseo, bajo la luz eterna de la poesía y la mirada del poeta, con la seguridad de que “un poema no es más/que una conversación en la penumbra/ del horno viejo, cuando ya/ todos se han ido, y cruje/ afuera el hondo bosque; un poema/ no es más que unas palabras/ que uno ha querido, y cambian/ de sitio con el tiempo, y ya/ no son más que una mancha, una/ esperanza indecible;/ un poema no es más/ que la felicidad, que una conversación/ en la penumbra, que todo/ cuanto se ha ido, y ya/ es silencio” (artículo publicado originalmente en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).