Lourdes María Mazorra, XX Premio Celestino

Por Erian Peña Pupo

Fotos tomadas de Internet

La joven escritora camagüeyana Lourdes María Mazorra López obtuvo el XX Premio Celestino de cuento con el libro Las fauces, según el acta del jurado, integrado por Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez, hecha pública en el Salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín.

El jurado reconoció en Las fauces “la buena construcción de sus personajes, las atmósferas de los relatos, el aliento poético que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, así como la adecuada selección del narrador”.

Reconoció, además, entre la veintena de títulos en concurso, los libros Cuestión de estética, Inútiles puertas y La locura que nos define, cuyos respectivos seudónimos son Zaratustra, Catalina de Médici y Gargantúa. Así como la “buena concurrencia al concurso, la calidad general de los cuadernos, pruebas de la salud y el prestigio de este evento, crecidos y consolidados durante dos décadas”, subraya el acta del jurado del Premio.

Lourdes María Mazorra López, presente en la premiación, recibió un diploma acreditativo y un grabado de la autoría del reconocido artista Cosme Proenza Almaguer.

Como parte de la tarde fue presentado, por Adalberto Santos, el libro La máquina de recuerdos, de la también camagüeyana Evelin Queipo, ganador de la edición XVIII del Celestino.

La máquina de recuerdos es “una propuesta honesta de su autora que nos invita a reinventar nuevas realidades a través de historias que, dilatadas o breves, versan siempre sobre valores humanos trascendentales: la vida frente al trascurrir del tiempo, la entrega y el dolor como suprema muestra de amor, la ambición, que en su torrente puede llevarnos hasta el exterminio; todas ellas conservando el sabor último de lo verdadero, como si alguien nos invitara, amablemente, a compartir sus más deliciosas confesiones”, leemos en la contracubierta del libro, con obra del artista Dagoberto Drigg.

A la entrega del Celestino asistieron, entre otros, Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del PCC que atiende el sector cultural, y Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura en Holguín, quien entregó un reconocimiento al colectivo de La Luz.

 

 

Cortázar, un cronopio en Celestino

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

El 105 aniversario del natalicio del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) fue recordado con la realización de una mesa panel durante el XX Premio Celestino de Cuento, en Ediciones La Luz.

El salón “Abrirse las constelaciones” de esta importante casa editorial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) recordó la obra del autor de Rayuela y Las armas secretas, en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Peña Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes González, Mariela Varona, Eugenio Marrón y Félix Sánchez, este último jurado de la XX edición del Premio.

Lourdes González recorrió su cercanía literaria con Cortázar, partiendo de la lectura en su juventud de la novela Rayuela, publicada en 1963; la edición de la poesía de la también argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cortázar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en París.

Mariela Varona se enfocó en cuestiones como “lo fantástico” en la literatura de Cortázar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras Félix Sánchez comentó la cercanía de la obra del argentino con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente Eugenio Marrón relacionó a Cortázar con la Revolución Cubana y su cercanía con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Américas y la cercanía con intelectuales como Haydée Santamaría, Roberto Fernández Retamar, José Lezama Lima y Antón Arrufat. Precisamente un enjundioso prólogo de Lezama acompaña la edición cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Américas en 1968 y reeditada en 2018.

Al panel siguió la presentación de Ventana al mar, cuentos de Ariel Fonseca publicados por Ediciones Luminaria, de Santi Spiritus, por Erian Peña Pupo, y la lectura de textos de narrativa por Marvelys Marrero, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.

En la noche la peña “Palabras compartidas”, en el Café del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS en Holguín, tuvo como invitado a Félix Sánchez, con conducción de Rubén Rodríguez.

 

 

El Celestino recuerda a Onelio Jorge Cardoso en su 105 aniversario

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael

Como parte de la XX edición del Premio Celestino de Cuento, el salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz acogió la realización de una mesa panel dedicada al 105 aniversario del narrador Onelio Jorge Cardoso (Villa Clara, 1914–La Habana, 1986).

Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, el panel estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel García Verdecia y Nelton Pérez, y el investigador, profesor universitario y crítico literario y de cine Lino Ernesto Verdecia Calunga, quienes abordaron aspectos de la obra de Onelio, autor de Taita, diga usted cómo y El hilo y la cuerda.

Para Verdecia, Onelio Jorge Cardoso “trabajó un lenguaje vernáculo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van más allá de lo anecdótico, pues se acercan a la condición humana, para hacernos ver cómo somos, con las pasiones, los sentimientos propias… La pérdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones… son cuestiones presentes en sus cuentos”.

“Nos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio”, enfatizó el reconocido intelectual holguinero.

Por su parte, Nelton Pérez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lamentó que varias generaciones de cubanos, especialmente los más jóvenes, no hayan leído como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos y no reeditarse los mismos. “De alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo”, subrayó.

Finalmente, Lino Verdecia recordó, entre anécdotas, el momento en que siendo estudiante, conoció a Cardoso y las demás veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. “Onelio era un orfebre de la palabra, de la conversación y lo que escribía, de la ética y el respeto. Alguien tan tímido, cordial y sencillo que no parecía lo grande que era”.

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

Su amplia producción está compuesta por: Taita, diga usted cómo, El cuentero, El caballo de Coral, Cuentos completos, Gente de pueblo, La otra muerte del gato, Iba caminando, Tres cuentos para niños, Abrir y cerrar los ojos, El hilo y la cuerda, Caballito blanco, Gente de un nuevo pueblo, La cabeza en la almohada, Negrita y Dos ranas y una flor.

El reconocido intelectual cubano Jaime Sarusky, Premio Nacional de Literatura en 2004, aseguró: “Digo que lo admirable en Onelio Jorge Cardoso, además de su reconocida maestría como narrador y cuentista, radica en su rara vez mencionada facultad de anticipador, de vaticinador, que ha tenido el raro privilegio de vivir para ver su concepto de lo imaginario abriéndose paso hasta insertarse en la memoria colectiva”.

 

La obra arquitectónica del Eddy Suñol

Por Ángela Peña Obregón
Foto tomada del periódico ¡ahora!
La mayor obra art decó construida en el Centro Histórico de Holguín es el Teatro Infante. Era un cine-teatro, un sitio costumbrista que exhibía películas todas las noches y matinée los domingos. A su vez, la Empresa Maldonado, Roca y Hnos., traía hasta él las más famosas compañías y artistas del ámbito nacional y extranjero que llegaban a Cuba.
El antiguo Teatro Wenceslao Infante, desde 1981 nombrado Comandante Eddy Suñol, es uno de los hitos culturales de Holguín. El propósito de sus propietarios, fue el de dotar a la ciudad de un teatro que respondiera a las exigencias de su cultura y su progreso. Contrataron el proyecto al arquitecto e ingeniero habanero Saturnino Mario Parajón. La ejecución fue encargada al ingeniero civil Francisco Pujals.
En el diseño del teatro predomina la línea vertical, 15,74 metros de altura máxima en fachada, dividida en cinco calles por medio de semipilastras, rematadas de forma escalonada, y jerarquizado el centro con una mayor decoración. Utilizó además paños decorativos con elementos florales, elaborados por la firma Silva & Co.
La planta general ocupa 1055 M², y tres niveles de pisos: platea, balcones de preferencia y tertulia, con una capacidad de 1200, 475 y 752 respectivamente,comunicados interiormente por amplias escaleras a ambos lados del edificio.
Tres balcones a nivel del segundo piso, precedidos por grandes ventanales de color caoba, armoniosamente complementaban la fachada. Los muros son de ladrillos, y la cubierta de planchas de asbesto cemento, sujetas a las estructuras de acero donde eran colocadas canales para la recogida de las aguas por medio de bajantes pluviales hasta la calle.
La climatización fue lograda por unos inductores que llevaban el aire puro al interior y quedaba distribuido por 14 salidas: 7 al cielo raso, 3 a cada balcón y 4 al resto de la sala.
Sobre la marquesina al centro de la fachada se colocó el nombre del teatro: “W. Infante”, iluminado en las noches con luz de neón, al igual que todaesa parte del edificio. El nombre aparece también en monogramas en el portal y vestíbulo del elegante edificio. Este último fue ambientado con un diseño art decó, y sirvió de galería fotográfica para colocar los retratos de artistas famosos.
El teatro fue inaugurado el viernes, 2 de junio del año 1939.Después de 1959 su función como cine fue desapareciendo al convertirse en sede del Teatro Lírico Rodrigo Prats, fundado por el barítono Raúl Camayd. En el 2000 cierra sus puertas, y diez años después, tras la consolidación estructural y restauración de sus elementos decorativos, regresa a su función cultural, el 20 de julio del 2011.

Electa reencontrada

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

Como parte de la Jornada realizada en homenaje a la artista mexicana Electa Arenal Huerta en el 50 aniversario de su fallecimiento, se presentó en el Centro Provincial de Arte de Holguín el catálogo Buscando a Electa, con compilación, edición y diseño del artista holguinero Ramiro Ricardo.

El catálogo monográfico –con el mismo nombre que la Jornada celebrada en la ciudad de Saltillo, México, del 5 al 6 de este mes, y en Holguín, entre el 12 y el 14 de junio–fue realizado con apoyo del Gobierno y la Secretaría del Estado de Coahuila de Zaragoza, y consta de 150 ejemplares, dos de ellos entregados a la Biblioteca Provincial Alex Urquiola y al Museo Provincial de Historia La Periquera.

Buscando a Electa reúne textos a propósito de la vida y obra de la artista mexicana y además un amplio material fotográfico que registra las obras pictóricas y escultóricas de su autoría, emplazadas principalmente en México, Holguín y Las Tunas. Fue presentado por Yuricel Moreno Zaldívar, directora del Centro Provincial de Arte, y Josvel Vázquez Prat, a cargo de su maquetación.

La presentación antecedió un conversatorio sobre la joven artista mexicana que llegó a Cuba en los albores de la Revolución y falleció en México, en 1969, en las labores creativas del Polyforum Cultural Siqueiros, realizado por quien fuera su tío político, el famoso muralista David Alfaro Siqueiros.

En el conversatorio participaron Mercedes Murguía, alumna de la artista Elena Huerta, madre de Electa; Luis Catalá, artista residente en Gibara, amigo y alumno de Electa; y Abel Sastre, historiador del municipio de Puerto Padre, en Las Tunas, donde se encuentra parte de la obra de Electa.

Finalmente se entregó la Distinción Electa Arenal Huerta a Carlos Parra Sánchez, creador holguinero residente en Santiago de Cuba y alumno de Electa en el Taller Experimental de Escultura.

Entre las obras de Electa Arenal emplazadas en Cuba se encuentran el mural Canto a la Revolución, de 1962, en el hospital de Puerto Padre; Infancia, bajorrelieve en el policlínico M. Díaz Legrá, en 1963; Niños y Átomos, bajorrelieve en el policlínico de Velasco, de 1964; El monumento a las Pascuas Sangrientas, de 1963, hoy ubicado en el Bosque de los Héroes, en la Plaza de la Revolución de Holguín; mural geométrico y jardineras Átomos, de 1965, en el Hospital Vladimir I. Lenin, en Holguín, el mural Revolución cubana, de 1965, en el Museo Provincial de Historia La Periquera, entre otras.

Este Museo posee en sus fondos, además, varias escultoras y otras piezas de Electa y su madre Elena, donados en 1992 a la ciudad de Holguín por su hermana Sandra Arenal Huerta, para que “las futuras generaciones conozcan paso a paso el desarrollo de esta artista mexicana-holguinera”.

Días de Celestino en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Foto cortesía de Ediciones La Luz

Organizado por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, y la sección de Literatura de la AHS en la provincia, el XX Premio Celestino de Cuento se realizará del 17 al 20 de junio y estará dedicado al aniversario 105 del natalicio de Onelio Jorge Cardoso y Julio Cortázar.

Dentro del programa de actividades –comenta Luis Yuseff, editor jefe de La Luz en conferencia de prensa– resaltan la realización de mesas paneles dedicados a estas dos importantes figuras de las letras latinoamericanas.El primero de ellos, alrededor de la obra del autor de libros comoTaita, diga usted cómoy El caballo de coral, estará integrado por Lino Ernesto Verdecia Calunga, Manuel García Verdecia, Nelton Pérez y Adalberto Santos. Mientras que el panel dedicado a Cortázar lo integrarán los escritoresFélix Sánchez, Lourdes González, Mariela Varona y Erian Peña.

Además, se realizará un conversatorio sobre los 120 años de la antropóloga y escritora cubana Lydia Cabrera, autora, entre otros, de Cuentos negros de Cuba, El monteyAyapá: Cuentos de Jicotea, realizado por Eugenio Marrón, Yasmani Castro y Pascual Díaz Fernández. Por su parte, la obra del narrador, guionista y periodista Guillermo Cabrera Infante en su 90 aniversario será recordada en un panel integrado por Rubén Rodríguez, Marvelys Marrero, Erian Peña y Mariela Varona.

El jurado, integrado por los reconocidos escritores Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez, evaluará los libros en concurso, cuya premiación se realizará el viernes 21 en el Salón Abrirse las constelaciones del sello editorial holguinero. Ese mismo día se presentará La máquina de recuerdos, XVIII Premio Celestino, de la camagueyana Evelyn Queipo, por Adalberto Santos; y se realizará una mesa de lectura dedicada a autores ganadores del Celestino, entre ellosRubén Rodríguez, Luis Yuseff, Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Ariel Fonseca, Evelyn Queipo, Martha Acosta y el fundador del certamen, Ghabriel Pérez.

Entre los libros que se presentarán durante el XX Premio Celestino de Cuento se encuentran: La retataranieta del vikingo y Los amores eternos duran solo el verano, de Rubén Rodríguez; Había una Bez, de Marvelys Marrero;El corazón desnudo, de Félix Sánchez;El olor de las cerezas y otros cuentos, de Martha Acosta; Adagio del ángel caído, de Yordis Monteserín; Mirando al mar, de Ariel Fonseca Rivero; Mar de invierno, de Alberto Garrandés; El ritual de las cabezas perpetuas, de Evelio Traba; y La mirada del ingenuo. Celestino antes del alba, de Yailén Campaña, entre otros títulos.

El programa también contempla el espacio Palabras compartidas, en el Café del Arte Joven, de la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera, donde estarán invitados María Liliana Celorrio, Félix Sánchez y Nelton Pérez. Asimismo el Café literario de la Uneac acogerá lecturas de los miembros del jurado.

El Premio Celestino surgió en 1999 por iniciativa del narrador y poeta holguinero Ghabriel Pérez, como homenaje a la novela de Reinaldo Arenas, Celestino antes del alba. El primer Premio lo recibió, entonces, el narrador y periodista Rubén Rodríguez con el cuento “Flora y el ángel”, recientemente galardonado con el Premio Alejo Carpentier de Cuento 2019. El certamen es uno de los más cotizados por los jóvenes narradores cubanos, pues se prestigia por un jurado de excelencia, entre los que destacan Eduardo Heras León, Guillermo Vidal, Ana Lidia Vega Cerova, Nelton Pérez, Jorge Ángel Pérez, Lourdes González, Manuel García Verdecia, Eugenio Marrón, entre otros.

Entre los jóvenes narradores que lo han obtenido se encuentran Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Serguei Martínez, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Liany Vento, Rafael de Jesús Ramírez, Abel Fernández-Larrea, Ariel Fonseca, Evelyn Quipo y Martha Acosta.

 

 

 

 

 

 

 

Entregan Distinción Juan Albanés

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

Como parte de las celebraciones por el Día del Bibliotecario cubano, celebrado en honor a Antonio Bachiller y Morales, padre de la bibliografía cubana, fue entregada en Holguín la Distinción Juan Albanés.

Recibieron la estatuilla –obra del artista Alexis Proenza Tamayo– en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola: Armando Salvador Escobar Rosabal, Nancy Garrido Ochoa, Milaidis Santiago Peña y Blanca Luz Patallo Emperador, porlos resultados en las investigacionescientíficas, los aportes en las publicaciones, la introducción y su impacto en la práctica,y la contribución al desarrollo de la ciencia.

Por su parte, Mirian Álvarez Fuela, creadora de la Distinción, surgidaen 1999 en homenaje al periodista, referencista e historiador holguinero Juan Rafael Albanés Martínez, autor de Breve historia de la ciudad de Holguín, de 1949, recibió un reconocimiento por sus aportes a la bibliotecología.

Juan Albanés se dedicó infatigablemente al estudio de la historia universal y, en particular, a la historia de Cuba y de su ciudad natal. Publicó, además del anteriormente mencionado, Holguín: reseña general, en 1950. Desde 1942, escribió temas históricos para los periódicos El Eco de Holguín, El Grito del Pueblo, Emancipación, Pueblo, Diario de Holguín, Semanario Chomba, Avisor, El Libertador, Norte, Surco, Ahora, Juventud Rebelde y el Boletín Histórico del Municipio de Holguín. Mantuvo una sección histórica en el periódico radial El Informador, de la Emisora CMKO, y colaboró también, con el programa Buenas noches Holguín, de la emisora Radio Angulo.

Sulabor como bibliotecario se remonta a 1962, cuando por oposición, ganó una plaza para trabajar en la entonces Biblioteca Municipal de Holguín, realizando seguidamente un curso emergente en la Biblioteca Nacional José Martí. Entre 1962 y 1980 laboró en varias salas de la biblioteca: general, extensión bibliotecaria y fondos raros y valiosos, pero fue fundamentalmente en la sala general de la Alex Urquiola donde dejó una imagen imborrable, como excelente referencista.

Además de los libros y trabajos publicados, la sala de fondos raros y valiosos atesora la Colección facticia, formada por 19 álbumes y un grupo de libretas que constituyen un valioso tesoro documental sobre temas muy variados relacionados fundamentalmente con la provincia de Holguín, entre ellos personalidades, edificaciones, el comercio, obras públicas y hechos históricos y culturales.

Por la labor relacionada con la historia, se le reconoce como uno de los principales historiadores holguineros. Juan Albanés falleció el 31 de mayo de 1981, en el Hospital Calixto García de La Habana.

 

 

Arrímate pá acá con la Avilés y Taínos de Mayarí

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Kevin Manuel Noya

El Salón Santa Palabra de la Casa de la Música de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem) en Holguín acogió la conferencia de prensa por el lanzamiento de los DC/DVD: Arrímate pá acá, de la orquesta Hermanos Avilés, y Pura Música Cubana, de la agrupación Taínos de Mayarí.

Arrímate pá acá–asegura Gastón Howard Allen Binhan, trompetista, arreglista y director actual de la Orquesta Avilés, fundada el 16 de octubre de 1882– es “un compromiso con una de las etapas más importantes de la Orquesta Avilés, marcada con la música de Juanito Márquez. Incluimostemas de su autoría como Alma con alma y Arrímate pá acá. También aparece en el disco un danzón-cha de Juanito llamado “Dulce guayaba”. De esa época es “Joropero”, tema antecesor del ritmo Pacá. Cuando la orquesta va a Venezuela en 1956, hay como una especie de transculturación entre la música cubana y el joropo venezolano. Entonces Juanito Márquez escribe “Joropero”, el tema tuvo tanto éxito que entonces hizo Arrímate pá acá, más o menos por esa línea; fue un éxito más grande todavía. De esa canción nació un ritmo independiente, el Pacá”.

“También incluimos temas más actuales: cumbias, sones, uno que sintetiza un poco la historia de la Orquesta, un tema mío, así quisimos darle una diferencia entre lo muy actual y más viejo. Con Nadiel Mejías, un excelente cantante holguinero, cantamosAlma con alma. Arrímate pa´cá lo interpretó Gilberto Torres, Candela, y Edilberto Vázquez, Azuquita, hizo Joropero. Ellos fueron cantantes de la Orquesta en la época dorada de los 80, y es muy justo que participaran también”, añade.

Por su parte, Jorge Tito Cabreja Rondón, director de Taínos de Mayarí y presidente del comité organizador del Encuentro de Agrupaciones Soneras, Festival del Son, realizado cada mes de noviembre en Mayarí, comenta: “La grabación se hizo con los propios músicos, con mucho esfuerzo, tanto de ellos como del equipo de realizadores de la Egrem. El empeño no fue en vano, la calidad expuesta por los especialistas confirman que Taínos sigue ahí, abriendo caminos para el futuro”.

Pura Música Cubana es el séptimo disco de la orquesta y posee diez temas: seis sones, dos bomba son, un son montuno y un nengón, que contribuyen a proteger y divulgar nuestro patrimonio sonoro.

Para la presentación de los discos se realizará una gala en el Centro Cultural Bariay de la Egrem el próximo 22 de junio.La próxima edición del Festival del Son en Mayarí acogerá, además, un mano a mano entre ambas reconocidas orquestas. A la conferenciaasistióRafael Lam, al frente de la Egrem en Holguín, y Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, entre otros directivos. La misma fue propicia, también, para reconocer a ambas orquestas a nombre de la Dirección Provincial de Cultura y la Empresa de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas de Holguín.

 

En Guayabero, Mamá…

Por Erian Peña Pupo

Fotogramas del documental En Guayabero, Mamá… (Me quieren dar…) de Octavio Cortázar

Faustino Orama Osorio, El Guayabero, hubiera cumplido 108 años el pasado 4 de junio si no hubiese subido definitivamente en Holguín al “tren de la vida”, aquel 27 de marzo de 2007.

Aunque al parecer el “rey del doble sentido” era aún más longevo que lo que aseguraba su carnet de identidad, pues fuentes orales y los estudios médicos realizados tras su fallecimiento le calcularon más años; incluso el periódico ¡ahora! del 6 de junio de 1977 reseña un homenaje que dos días antes le tributaron por sus 70 años.

Con el tres al hombro, El Guayabero, como otros trovadores–soneros itinerantes que recorrieron la Isla, se convirtió en un fiel cronista de las costumbres de las gentes más humildes del campo y la ciudad: su singularísima estampa, sus ancestrales tumbaos y su singular doble sentido comenzaron a rodear su nombre de una aureola de leyenda desde la década de 1940.

“El creador genuino siempre insistió en que sus coplas eran ingenuas, que éramos los oyentes o bailadores los mal pensados que las teñíamos de erotismo o picardía. Es decir, parecía claro que el llamado “doble sentido” funcionaba como una forma de hacer sutil la presencia sexual o transgresora, dada con una gracia que la ponía a salvo de los censores a la vez que abría la verja al regocijo de los cómplices admiradores de la danza de Marieta o de cualquiera de esas deliciosas criaturas y situaciones”, escribió el dramaturgo Amado del Pino.

Entonces llegaba a campos y bateyes con el consabido “coopere con el artista cubano”: muchas veces, a cambio de sus descargas interminables, solo obtenía un plato de comida, unos tragos o un sitio donde pernoctar. En uno de esos recorridos, en 1955, llegó al caserío Guayabero, cercano al central santiaguero Miranda (hoy Julio Antonio Mella) y allí vivió una peligrosa aventura que le inspiró la pieza que le dio definitiva identidad artística.

En el documental En Guayabero, Mamá… (Me quieren dar…) realizado por Octavio Cortázar en 1984 y un testimonio apreciable de su impronta, el propio Faustino Orama cuenta la historia:

En una rústica cantina el juglar, acompañado de varios músicos de su conjunto, El Guayabero se divertía cantando sus simpáticas composiciones, mientras los pobladores se reían a carcajadas. Una hermosa trigueña del lugar les servía tragos de vez en cuando, hasta que llegó el jefe del puesto de la Guardia Rural, el cual era el esposo de la muchacha y, celoso, armó la bronca. Le dijo a Faustino que si había tomado ron con su esposa ahora tomaría con él… Mientras corría entre los cañaverales nació la inspiración, una carta de presentación que desarmó a no pocas personas de rostro adusto que no transigían ante sus canciones “irrespetuosas” y cargadas de doble sentido: “En Guayabero, mamá, me quieren dar…”

Cuando se analizan los textos de “Marieta”, “Mañana me voy a Sibanicú” o “Félix Solano”, es fácil convencerse de los conocimientos empíricos, el ingenio y la gracia de este artista al que Frank Delgado, otro gran artífice de la trova con matiz sonero, llamó “filósofo popular”. La musicóloga María Teresa Linares ha escrito que “Faustino Oramas representa una fase del son, quizás inicial, quizás primaria; pero que él la mantiene con mucho vigor, con mucha calidad. Faustino utiliza las formas del son que se usaban antiguamente, los montunos, sobre los cuales se improvisaban cuartetas y décimas”.

Después del triunfo revolucionario de 1959 la vida artística de El Guayabero tomó otros rumbos y su música comenzó a ser escuchada en distintos lugares, más allá de guardarrayas y bateyes en tiempos de zafra. En todas partes la gente reía con su ingenio y picardía, con sus contagiosos tumbaos y su peculiar y pulcra estampa. Al margen de sus peculiaridades era una rara avis: la inmensa mayoría de los veteranos se había retirado y la nueva trova iniciaba su plenitud, no obstante Silvio Rodríguez, Noel Nicola y sobre todo Virulo, Pedro Luis Ferrer, Pablo Milanés y Frank Delgado no solo le muestran respeto y admiración, sino que tienen su quehacer entre las referencias de lo trascendente. Algo similar expresan figuras y agrupaciones soneras como La Revé, Estrellas de Chocolate e Ibrahím Ferrer con Los Bocucos, entre otros que realizan valiosos registros fonográficos de sus composiciones. El propio Pablo ha dicho: “El Guayabero imprime una ternura especial como pocos, en tanto cultor de la picaresca. Él proyecta como nadie la cubanía de su verso y lo hace con bastante maestría”.

En 1981 se inauguró el cabaret El Rincón de El Guayabero en Holguín. En los altos le asignaron a él y a Moraima, su última compañera en la vida, un apartamento en el que puso fin a su larga residencia en hoteles, pero no del todo a su vida itinerante y bohemia. Dicen que ya no tomaba tanto como antaño, salvo en contadas ocasiones, sobre todo cuando tenía visitantes ilustres, entre ellos el español Santiago Auserón, fundador y líder de Radio Futura, una de las agrupaciones más sobresalientes en toda la historia del rock ibérico. Auserón devino en uno de los más importantes promotores de su obra y precursor del boom que posteriormente tendría en su país la música tradicional cubana y en el que, sin dudas, el holguinero se convirtió en un artista de culto, como demuestra el gran homenaje recibido en 1994 en Sevilla, el museo Santa Palabra inaugurado en 2005 en Calasparra, Murcia, así como la acogida de sus discos y giras.

Durante su primera estadía, en 1984, Auserón compró el disco de Faustino que acababa de recibir el premio EGREM y quedó impresionado, tanto que al presentar en febrero de 1992 la antología Semilla de son, lo invitó junto a algunos de sus músicos y allá causaron una gran sensación con esa gracia en el decir y sus ancestrales y peculiares tumbaos.

Ese disco, producido por Auserón para los sellos BMG–RCA con grabaciones de Benny Moré, el Trío Matamoros, Celia Cruz, Septeto Nacional y otros solistas y agrupaciones de leyenda que atesora la EGREM, incluyó “Como baila Marieta”, pieza que le granjeó al holguinero una extraordinaria popularidad entre los españoles que aún vivían los efectos del culto a la sexualidad, el “destape,” la llamada “movida madrileña”, el despegue de la obra del cineasta Pedro Almodóvar y credos estéticos inusuales e irreverentes.

Foto: ACN

En la Casa de la Trova, que fue rebautizada con su nombre en el 2002, al igual que posteriormente el Centro de la Música y los Espectáculos, en parques y plazas, iban a su encuentro Frank Delgado, los dúos Postrova y Buena Fe, Fernando Bécquer, Tony Ávila, el Trío Enserie y músicos procedentes de diversos países, como el guitarrista flamenco Tomatito.

A inicios de 1994 se le presentaron serios problemas de salud que llevaron a la decisión de amputarle la pierna derecha y a pedirle que realizara un período de descanso como exigían las circunstancias. Pero tras la implantación de la prótesis, realizada el 15 de julio, partió rumbo a Sevilla, Andalucía, al Primer Encuentro del Son y el Flamenco, evento que le tributó uno de los más impresionantes homenajes en su vida.

De Sevilla ´94 el trovador–sonero siempre guardó gratos recuerdos, como fue la visita a la tumba de Antonio Machín, embajador permanente de la música cubana en España e intérprete de “El Tumbaito”, su primera composición en traspasar océanos y que en 1995 fue reeditada en formato CD en antologías del cantor cubano oriundo de Sagua La Grande.

A los agasajos por sus 90 años se sumaron diversas instituciones, eventos y provincias. Entre ellas el XII Festival Internacional Benny Moré en Cienfuegos, la UNEAC, la cual le entregó la condición de Artista de Mérito, el Centro Nacional del Humor que lo galardonó con su Premio Nacional y la feria Cubadisco que le dedicó su edición del 2001, junto a los 110 de Oscar Hernández, los 145 de Pepe Sánchez y los aportes de la trova en general a la música cubana. Grabaciones discográficas suyas o sones de su autoría en otras voces, continuaban recorriendo el mundo y ubicándose entre los preferidos en la revista Billboard, los Premios Grammys y listas de éxitos de países como España y Estados Unidos.

“Faustino Oramas es el último representante de aquella generación de soneros que vivieron de la música y para la música, y supieron transmitir a su obra la idiosincrasia del cubano, que siempre se reconoce en las canciones de este juglar oriental. Y, como juglar al fin, El Guayabero vive y disfruta la bohemia. Con el tres debajo del brazo, siempre está dispuesto a cantar en escenarios o parques, en bares o bateyes, donde quiera que haga falta la alegría, porque Faustino Oramas es la alegría de su música, y su público son todos los habitantes de esta, su ínsula querida y natal, subraya el Premio Nacional de Literatura Leonardo Padura, en las palabras de contraportada del disco El Guayabero, EGREM, 1996.

A inicios de marzo del 2007 fue ingresado en el hospital provincial Vladimir Ilich Lenin. El sábado 17 de ese mes, el periodista Juan Pablo Carreras informaba a Cuba y al mundo, a través del semanario ¡ahora! y la Agencia de Información Nacional (AIN) su estado de salud muy crítico, acotando que “se niega a comer, permanece con levine, y presenta un edema por mal nutrición, agudizado por el estado de coma que lo ha llevado a múltiples complicaciones”.

Diez días después fallecía uno de los patriarcas de la trova y el son, el último juglar de la tradición cubana… Sus restos fueron objeto de homenaje en La Periquera: allí se colocaron setenta ofrendas florales enviadas por relevantes personalidades e instituciones de Cuba, entre ellas el General de Ejército Raúl Castro, Silvio y Pablo, el Instituto Cubano de la Música… No faltó tampoco la presencia de notables colegas y discípulos del juglar, como Eliades Ochoa, Pancho Amat, Tiburón Morales y Cándido Fabré.

En algunos tramos del recorrido hasta el viejo cementerio local, la comitiva fúnebre realizó paradas para que sus compañeros músicos interpretaran sus composiciones, ese puñado de sones que lo habían convertido en el más universal de los músicos holguineros y en el más sui generis de nuestros juglares, ese que se subió al “tren de la vida” para siempre.

 

Nota: Con información del libro El Guayabero. El rey del doble sentido (Ediciones Oriente, 2016) de Zenobio Hernández

 

Codanza en los 80 años del Eddy Suñol

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

La Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, se presentó recientemente en la Sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol, junto a estudiantes de danza de la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García de Holguín.

El repertorio de la temporada de Codanza incluyó las exitosas obras Casita, coreografía del estadounidense Robert J. Priore, y Muerte prevista en el guion, de la argentina Susana Tambuti, pieza característica del repertorio de la compañía desde su estreno en 1999.

Le acompañaron esa vez estudiantes de Danza de la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García, con las coreografías Manicomio y Te busco y no te encuentro, esta última con coreografía e interpretación de Samantha Moreno, estudiante de primer año de Danza.

Estudiantes de cuarto año de Danza en la obra Manicomio (foto Adrián Aguilera).

“Después de nuestra reciente y exitosa gira en Alemania, los alumnos de la Escuela Elemental nos hicieron un recibimiento donde comprobamos su alto nivel artístico. Por eso decidimos invitarlos a acompañarnos en esta temporada”, comenta Maricel Godoy.

Estas presentaciones de Codanza se insertaron dentro de las celebraciones por el 80 aniversario del Teatro Suñol, coloso art decó de las presentaciones artísticas holguineras.

Codanza, fundada en Holguín el 25 septiembre de 1992y considerada por la crítica especializada como una de las mejores compañías escénicas del país, ha realizado giras internacionales enpaíses como España, México, Venezuela, Alemania, Suiza y Austria.

Importantes premios de interpretación y coreografía avalan también el trabajo de Codanza, entre ellos el Premio de la Ciudad de Holguín en varias ocasiones; en el Concurso Nacional de Coreografía e Interpretación Danzandos, en Matanzas; el Concurso Nacional Solamente Solos; el Festival Internacional “Un Desierto para la Danza”, en México; yel Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, en La Habana.