Temporada de Codanza en el Teatro Suñol

Foto: Carlos Rafael
La Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, presentará del 6 al 8 de diciembre, como parte de su temporada de presentaciones en el Teatro Eddy Suñol, las exitosas obras Casita, El segundo Sexo y Ofrenda de Toro.
Casita, del estadounidense Robert J. Priore, explora la interioridad familiar y las dudas del individuo, basándose en matices autobiográficos del propio creador. Mientras con El segundo sexo, interpretado por el cuerpo de baile femenino de la compañía, Vianki González obtuvo el segundo lugar del Prix de Coreografía Codanza, durante la pasada edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov.
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Finalmente, Ofrenda de Toro, coreografía de Rafael Portelles, con interpretación del cuerpo de baile masculino, y guion y concepto general de Edgar Ariel, recrea mitos del mundo grecolatino en lo que podría ser una apoteosis de la belleza, el liderazgo y el valor.
Las obras programadas, antesala de las presentaciones que realizará la compañía en Europa el próximo año, han caracterizado de alguna manera el trabajo de Codanza en los últimos tiempos en la búsqueda de lo que su propio lema reza: fuerza, vitalidad y destreza.

IMÁN para la abstracción

La Exposición Nacional de Arte Abstracto IMÁN 3, realizada como parte del Evento Nacional homónimo, del 21 al 24 de noviembre en la Uneac de Holguín, nos permite sumergirnos en la obra de un grupo de destacados cultivadores de la abstracción insular.

Inauguración de la Exposición Nacional de Arte Abstracto IMÁN 3 en la UNEAC de Holguín. Foto: Carlos Parra

Creo que el principal mérito de la muestra, expuesta en la Sala Fausto Cristo de la Uneac como parte del proyecto La Cruzada, liderado por el artista tunero Roberto Reyes Vega, resulta funcionar como una espiral de confluencias donde las diferentes formas de acercarse a lo abstracto dinamitan en su centro: desde la abstracción geométrica –Pedro de Oraá, invitado más que especial a esta cita de los abstractos; el holguinero Eduardo Leyva– hasta la cromática (aparejada al sincronismo de inicios de siglo o el color field de los años 50) y distintas denominaciones estilísticas que llegan ellas mismas a interactuar y mezclarse: abstracción lírica, sintética, analítica, el surrealismo abstracto, el informalismo (expresionismo abstracto, abstracción constructiva, la pintura matérica, la action painting), la abstracción postpictórica, entre otros movimientos derivados. De esta manera, el arte abstracto insular resulta un summum de interacciones y estados, aprehendidos y ejercitados, bastante complejos de etiquetar hoy, y evidente, en buena medida, en las piezas que conforman IMÁN 3, con curaduría de Eduardo Leyva y Roberto Reyes, y museografía del propio Leyva, acompañado por el crítico Martín Garrido Gómez y el artista holguinero Ronald Guillén Campos.

Foto: Carlos Parra

Si bien muchos críticos, entre ellos David Mateo, aseguran que la abstracción no es un “fenómeno colectivo y en ascenso”[1] en el arte insular, aunque el propio De Oraá añada que hoy más que nunca la abstracción se abre al mercado internacional, La Cruzada se ha propuesto unir intereses comunes, muchas veces dispersos en el gran maremágnum insular, y visibilizar el arte abstracto y sus principales exponentes, no como plataforma ni movimiento, sino como eje y ensamblaje de interacciones. Por eso “trae a nuestro patio las herencias asimiladas de aquellos fundadores, y se suman al proyecto artistas locales que lo enriquecen con su participación. Entre ellos, los casos puntuales de Ronald Guillén y Eduardo Leyva, que han abordado la abstracción en distintas etapas de su obra, y lo continúan haciendo en la actualidad de forma casi exclusiva”, escribe en el catálogo de la muestra Martín Garrido. De Guillén se incluyen las obras Torsión o estructura ajustable y una pieza de su serie Deconstrucción de la torre Tatlin; mientras de Leyva Cabrera encontramos tres de la serie Laberintos citadinos.

Otros artistas han trabajado la abstracción en momentos específicos de su quehacer, incluso con resultados notables y por eso se incluyen en la muestra. El maestro Cosme Proenza es uno de ellos, con Pintura azul. Sobre estas obras, en una entrevista aun inédita, Cosme me comentó: “Tuve una etapa reciente donde trabajé la abstracción, pero con ciertos guiños a relaciones distantes con la figura. Ni es abstracto porque tiene relaciones, ni es figurativo porque tiene demasiado abstracto. Son muy pocos cuadros. En la serie Tetris trabajé con el espacio matemáticamente entre una forma y el resto vacío”.

De Holguín aparecen, además: Armando Gómez Peña, José Carralero, Juan Carlos Anzardo Escalona, Luis Santiago Peña, Nalia Martínez Grau y Roy González Escobar. De La Habana encontramos obras del maestro Pedro de Oraá, quien realizó, como parte del programa teórico del Evento, un conversatorio sobre su amplia obra en la sala Taguabo de la Uneac holguinera, Ángel Rivero, Andy, Armando Pérez Recaman, Julia Valdés y Santiago Ferrer. Entre los tuneros se encuentran en la muestra: Alexander Lecusay, Eliades Avalos, Henry Martínez, Liusan Cabrera y Roberto Reyes Vega. Otras provincias estuvieron presentes: Camagüey, con Alí Nail Gérbole y Yoel González Pallerols; Santiago de Cuba, con Luis Manuel Emant Fornaris y Víctor Manuel Jarbines García; Sancti Spíritus con Raúl Cué Echemendia, y Cienfuegos, con Yanet Martínez Molina.

Conociendo que habitan en un entorno donde “impera por tradición e idiosincrasia lo figurativo y contenidista”[2], nos recuerda Mateo, muchos de estos artistas han tenido que lidiar con la adversidad para darse a conocer y mantener, lejos de modas y entusiasmos pueriles, su interés por la abstracción. El hecho de que IMÁN 3 los haya hecho convergir en un mismo escenario, la galería Fausto Cristo de la Uneac, y que la selección resulte un muestrario abarcador de las miradas a esta expresión en varias provincias del país, es otro de los logros de este evento que llegó para bien a su tercera edición.

Recuerdan legado de Fidel como impulsor del Sistema de Bandas de Conciertos

Como parte del IX Encuentro Provincial de Bandas de Concierto, del 19 al 24 de noviembre, la   Uneac acogió un conversatorio sobre el Proyecto Nacional para la creación de las bandas de concierto municipales, realizado por el músico Humberto Pino.

Bajo el título “Experiencia cubana en la formación emergente de músicos para bandas de concierto”, Pino recordó las experiencias en las provincias Granma y Holguín, “resultado de una idea del Comandante en Jefe Fidel Castro en los años difíciles del período especial”.

Conversatorio sobre el Proyecto Nacional para la creación de las bandas de concierto municipales, realizado por el músico Humberto Pino. Foto: Adrián Aguilera

Iniciada en 2004, este proyecto para dotar a todos los municipios con una banda de conciertos “desde el punto de vista social, mostró una vía para incorporar a la vida laboral y al estudio a cientos de jóvenes, que lograron desarrollar su vocación. Además, cada banda constituye en su municipio una academia que tiene como fin capacitar al talento artístico en este tipo de música, ya sean aficionados o profesionales”.

Este programa tuvo en la provincia como divisa el pensamiento de José Martí que asegura: “Las bandas de música son como un hada invisible: en las ciudades invita a la alegría, al perdón y al movimiento… en campaña pone las armas en manos de los combatientes”.

Foto: Adrián Aguilera

“Solo en Holguín el módulo para las bandas costó unos doscientos cincuenta mil dólares. Además, el 90 por ciento de los músicos no tenía formación musical y logramos formarlos para que integraran estas bandas que hoy prestigian cada municipio. En cuanto al aspecto económico, la aplicación de esta experiencia permitió a las nuevas escuelas ser más eficientes al poder alcanzar sus objetivos de manera científicamente planificada, con menos gastos materiales, financieros y humanos”, añadió.

La escuela holguinera recibió el nombre de Manuel de Jesús Leyva, Coco, homenaje a uno de los músicos más importantes de la provincia, quien fuera director titular de la Banda Provincial de Conciertos holguinera. “Científicamente esta investigación dotó de una base teórica validada por la práctica, la metodología adecuada para dirigir el proceso docente educativo de las nuevas escuelas de bandas de concierto, demostró su alta eficacia en las demás provincias cubanas donde se aplicó posteriormente”, comentó Pino.

El conversatorio, que fue además un homenaje al pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro como fundador del proyecto, contó con la presencia Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del PCC que atiende la esfera cultural, directivos de la Empresa Provincial Comercializadora de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas Osorio, además de integrantes de la Banda de Conciertos del municipio Frank País.

Pedro de Oraá dialoga en la UNEAC holguinera

 “El arte abstracto se propone presentar aquello que no se ve en la realidad de todos los días”, aseguró Pedro de Oraá durante un conversatorio como parte del Evento Nacional de Arte Abstracto IMAN 3, realizado del 21 al 24 de noviembre en la Uneac holguinera.

Conversatorio dea artista de la plástica Pedro de Oraá en la UNEAC holguinera. Foto del autor

Pedro de Oraá, uno de los artistas cubanos más importantes de la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días, exponente del abstraccionismo geométrico, integró el Grupo de los Diez Pintores Concretos y recibió en 2016 el Premio Nacional de Artes Plásticas.

En su conversatorio, realizado en la sala Taguabo de la Uneac holguinera, Oraá intercambió con artistas y jóvenes estudiantes de la Academia Provincial de Artes Plásticas El Alba, principalmente sobre el surgimiento de la abstracción y sus máximos exponentes en Cuba, cuando esta se abre paso en la isla, sobre todo en la década del 50.

 

Nacido en La Habana en 1931, el también poeta, narrador, ensayista y crítico de artes plásticas, fue miembro, a partir de 1958, del icónico grupo de Diez Pintores Concretos, disuelto en 1961 e integrado, además, por los artistas Pedro Carmelo Álvarez, Wifredo Arcay Ochandarena, Salvador Corratgé, Sandú Darié, Luis Martínez Pedro, José Mijares Fernández, Lolo Soldevilla, Rafael Soriano López y José Ángel Rosabal Fajardo. Entonces inaugurarían exposiciones como 10 Pintores Concretos, en 1959, en la Galería de Arte Color Luz, de La Habana, y A/Pintura Concreta, en 1961, en el Museo Nacional de Bellas Artes, con versiones sobre la letra A con motivo de la Campaña de Alfabetización.

La obra de otros importantes artistas, relacionados con el importante Grupo de los Once, vigente entre 1953 y 1955, y con la abstracción en sentido general –geométrica, figurativa o no–, fueron abordados por Pedro Oraá en su conversatorio, entre ellos Amelia Peláez, Wifredo Lam, René Portocarrero, Fayad Jamís, Antonia Eiriz, Antonio Vidal. Asimismo, fue proyectado el documental Eclipse de un suceso, de Juder Laffita, excelente abordaje a la historia y los principales exponentes del arte abstracto en Cuba.

“La obra plástica de Pedro de Oraá, que emerge en la Isla durante los años 50, se produjo en medio de la naciente eclosión de las todavía inclasificables expresiones de vanguardia, alentadas sin embargo por la producción de sus cultivadores iniciales alrededor de 1927, aunque muy distinta. Y, casi al unísono, junto a su hermano Francisco, exploraba una estética de la poesía al amparo de los hallazgos ya palpables de José Lezama Lima. De modo que plástica y escritura, conperceptible gracia, fueron siempre de la mano en los presupuestos de Oraá”, escribe la Premio Nacional de Literatura Nancy Morejón.

El Evento Nacional de Arte Abstracto IMAN 3 en la Uneac holguinera tiene entre los momentos de su programa la presentación del proyecto La Cruzada IMAN 3, por Roberto Reyes Vega, de Las Tunas, una conferencia sobre desarrollo de arte abstracto en Santiago de Cuba, por Tamara Tabares Delis, y la inauguración de la exposición de Arte Abstracto IMAN 3.

Pensar la historia de nuestras bandas

Como parte del IX Encuentro Provincial de Bandas de Concierto, del 19 al 24 de noviembre, la   Uneac acogió un conversatorio sobre el surgimiento de las bandas municipales de Holguín y Sagua de Tánamo, realizado por el investigador Zenobio Hernández.

Zenobio subrayó la importancia del estudio histórico de estas bandas. Foto: Adrián Aguilera

Zenobio subrayó la importancia del estudio histórico de estas bandas, las más antiguas de la provincia en ser fundadas. “Gibara era una Covadonga chiquita y tenía su banda, lo mismo Banes, la cual iba a Sagua y Antilla a ofrecer retretas en fechas importantes”, comentó.

El período de 1902 a 1958, lo que en la historiografía se conoce como la República neocolonial, fue el más prolífico para las bandas. “El Ayuntamiento organizaba retretas y la diana en fechas importantes, como el 20 de mayo, el 10 de octubre o el natalicio de Martí, además en la despedida de algunas personalidades importantes de la vida de cada lugar”.

“Recordemos que la banda era el centro de la vida social de cada pueblo”, añadió frente  a un público compuesto principalmente por los integrantes de la Banda de Cuento, agrupación que inició las presentaciones en el boulevar frente a la Uneac holguinera.

“Holguín tiene tradición de las fiestas patronales y hasta aquí llegaban muchas de las diferentes bandas cubanas. Gonzalo Roig, por ejemplo, acompañó en los años 50 a nuestros cantantes líricos”, añadió Zenobio, quien ha realizado una amplia investigación sobre la Banda de Conciertos de Holguín, que actualmente dirige el Maestro Humberto Pino.

Retornan las retretas a Holguín

Con el concierto inaugural por la Banda Municipal de Banes en el parque Calixto García inició en Holguín el IX Encuentro Provincial de Bandas de Concierto, del 19 al 24 de noviembre.

Dedicado al 150 aniversario del inicio de las Guerras de Independencia, al segundo de la desaparición física del Comandante en Jefe Fidel Castro, al músico y pedagogo Francisco Sánchez (Lele) y los 40 años de vida artística de Humberto Pino, el Encuentro tendrá como escenario principal de sus actividades la sede provincial de la Uneac en Holguín.

Foto: Adrián Aguilera

Diriguida por Roberto Lezcay, la Banda Municipal de Banes interpretó temas como “Cuba que linda es Cuba”, de Eduardo Saborit, y “Oye como va”, mambo de Tito Puente. Con una sonoridad exquisita, la Banda fue diriguida también por el maestro Humberto Pino: “Les doy las gracias porque estas bandas están vivas”, comentó Pino a las autoridades presentes, entre ellas Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del PCC que atiende el sector cultural, y Rachel Heredia, directora provincial de Cultura.

“Por primera vez vamos a estar las catorce bandas juntas, pues con mucho apoyo y sensibilidad se está logrando el rescate de las bandas de Fidel, quien en los peores años del período especial destinó el dinero necesario para comprar el instrumental adecuado y que cada municipio tuviera una banda de concierto”, añadió el músico holguinero.

Miguel Morales, en nombre del Comité Organizador, entregó un reconocimiento a Roberto Lezcay, director de la Banda Municipal de Banes, integrante del Sistema de Bandas holguineras.

En el boulevard de la ciudad, frente a la Uneac, se presentarán las bandas municipales de Gibara, Báguanos, Rafael Freyre, Holguín, Sagua de Tánamo, Cueto, Urbano Noris, Mayarí, Calixto García, Frank País, Antilla, Moa y Cacocum, además de la Danzonera de Holguín.

La Banda fue diriguida también por el maestro Humberto Pino. Foto: Adrián Aguilera

También la casona de la Uneac holguinera acogerá la parte teórica con un conversatorio sobre el surgimiento de las bandas municipales de Holguín y Sagua de Tánamo, por el reconocido investigador Zenobio Hernández, y otro, con Humberto Pino, sobre el Proyecto Nacional para la creación de las Bandas de conciertos municipales, donde se realizará un homenaje al Comandante Fidel Castro, impulsor de este.

El IX Encuentro Provincial de Bandas de Concierto finalizará el 24 de noviembre con un concierto en el parque Calixto García protagonizado por las bandas municipales de Holguín y Cacocum, con invitados como Ernesto Infante, Caribe Sax y el Coro Orfeón de Holguín.

Pensar desde Oriente la Nación

Paneles y presentaciones literarias caracterizaron el Encuentro Regional de Escritores de Literatura Histórico–Social “Pensar desde Oriente”, realizado en la UNEAC holguinera del 14 al 16 de noviembre y dedicado a la memoria del Dr. C. Rigoberto Segreo, al 150 aniversario de las Guerras de Independencia y al IX Congreso de la organización.

En Encuentro, organizado por la Filial de Literatura de la UNEAC en la provincia, reunió a historiadores, investigadores sociales, juristas y escritores de provincias como Granma, La Habana, Pinar del Río y Camagüey, vinculados a la historia y el pensamiento social y tuvo sus palabras de apertura a cargo del escritor y traductor Manuel García Verdecia, vicepresidente primero del Comité Provincial de la UNEAC en Holguín.

A la conferencia inaugural “La economía cubana: retos y perspectivas”, a cargo del Dr. C. José Luis Rodríguez García, asesor del Director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM) le siguió el panel “En los ciclos de la economía cubana”, con los historiadores Minervino Ochoa Carballosa, José Novoa Betancourt y Jorge Barciela Tauler.

La historia del constitucionalismo cubano, pasando por Guáimaro, la Constitución de 1940, la vigente en estos momentos, realizada en 1976 y modificada posteriormente, y el debate del proyecto de Constitución que se realiza actualmente en Cuba, fue el tema del panel “Quo vadis, constitucionalismo cubano: pasado, presente y futuro”, integrado por René Fidel González García, Jorge Santos, Paul Sarmiento y José Augusto Ochoa.

Por su parte, el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Juan Valdés Paz, impartió la conferencia “Cuba en el 25. Posibles escenarios”, un acercamiento y al mismo tiempo una provocación respecto a cómo sería la sociedad cubana en el 2025, subrayó Valdés Paz.

Foto del autor

Como parte del programa se realizaron, además, los paneles: “Sesquicentenario del inicio de la Revolución del 68”, con Ángela Peña Obregón, Delio Orozco González, Manuel Fernández Carcasés y Hernel Pérez Concepción; y “José Martí, la nación a debate”, integrado por Armando Cuba, Eliel Gómez, Ariel Zaldívar y Hebert Pérez Concepción.

Fueron presentados también los libros Americanos y soldados, de José Abreu Cardet, por Jorge Silverio Tejera, y Cuba: independencia y federación, de Armando Cuba, por Pedro Luis Hernández.

El Encuentro Regional de Escritores de Literatura Histórico–Social “Pensar desde Oriente” finalizó en la UNEAC holguinera con el panel “Ficción y Literatura histórico–social”, integrado por los escritores e investigadores José Rojas Bez, Emerio Medina, José Poveda, Ronel González Sánchez, José Luis Serrano, David Gómez Iglesias y Moisés Mayán, y se reafirma como una cita necesaria donde confluyen historia, literatura y Nación.

 

 

 

Entender las pasiones de mambises e integristas

Por: Ruben Ricardo Infante

El libro El desbordamiento: anotaciones sobre la Guerra Grande (1868-1878) del historiador holguinero José Abreu Cardet será presentado este viernes 16 de noviembre en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Publicado por Ediciones UNIÓN, sello editorial de la UNEAC, su primera presentación ocurrirá un día después de que haya tenido lugar el VII Consejo Nacional de la UNEAC en vistas al IX Congreso.

También constituye un homenaje al aniversario 150 del inicio de las luchas por la independencia, hecho que marcó la historia de la nación y sus hijos.

Al decir de su autor: “He intentado hacer una síntesis de los temas tratados e esta suma de páginas, sobre todo aquellos que considero trascendentales, como el regionalismo, el caudillismo, las familias, los integristas y las plantaciones azucareras…”

El libro recoge un total de 17 ensayos, precedidos de una introducción y un epílogo. En las primeras páginas, Abreu Cardet comenta que este libro es una suma de ideas, de tesis que ha ido elaborando desde el 10 de octubre de 1978, fecha en la que publicó un breve artículo y hasta los días más recientes.

Como sentencia en el epílogo del libro: La seducción por aquella contienda se mantiene, por eso un libro como este, que intenta demostrar que tras un relato, por todos conocido —La Guerra Grande—, se esconden numerosas historias que humanizan la gran contienda y dan auténtica dimensión a los personajes involucrados.

La presentación correrá a cargo del también historiador Oscar Zanetti, quien, como colega se ha tomado un gran interés en la publicación de este volumen.

Tomado de UNEAC, Sitio oficial.

Disponible en: http://www.uneac.org.cu/noticias/entender-las-pasiones-de-mambises-e-integristas

 

 

30 años, 30 artistas

La obra de 15 creadores de las artes visuales e igual número de artesanos holguineros integran la exposición colectiva 30 x 30, en la Sala Fausto Cristo de la UNEAC (foto Erian Peña Pupo).

La obra de 15 creadores de las artes visuales e igual número de artesanos holguineros integran la exposición colectiva 30 x 30, en la Sala Fausto Cristo de la UNEAC, como homenaje al aniversario XXX de la Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en la provincia.

Esta muestra, amplia en su diapasón de posibilidades, reúne el quehacer de muchos de los principales creadores de la provincia, asociados al Fondo, “coincidiendo así selectas obras que muestran el bregar de quienes han perpetuado el sostén de esta empresa con su quehacer diario y que a su vez ha sido reciprocado con la promoción, representación y comercialización de obras de auténtica calidad, para el disfrute estético, utilitario y espiritual de sus seguidores”, asegura en el catálogo Anette Rodríguez Reyes.

No solo es un muestrario representativo de lo mejor del FCBC, sino también buena parte de lo más distintivo de las artes visuales en la provincia. Los nombres reunidos aquí no pueden faltar si vamos a realizar una amplia muestra del arte holguinero, entre ellos Cosme Proenza Almaguer, Jorge Hidalgo Pimentel, María del Pilar Reyes, Magalis Reyes Peña, Julio Breff, Lauro Hechavarría, Jorge Luis Cudina y Silvio Pérez Carralero. Sus obras, reunidas en exposiciones personales y colectivas a lo largo del año, emplazadas en diferentes sitios de la ciudad, integran ese corpus abarcador del arte holguinero. Lo mismo sucede con el trabajo de sus artesanos, donde se integra utilidad con arte, con creadores como Yosvani Licea, Jorge Luis Betancourt y Alejandro de la Torre.

“Puesta en escena” (acrílico/lienzo) del mayaricero Julio Breff, uno de los principales exponentes del naif insular (foto Erian Peña).

Cosme Proenza, el más conocido e internacional de los artistas plásticos holguineros, incluye en la muestra una pieza firmada este mismo año, “Mármol” (técnica mixta/tela). Por su parte, Jorge Hidalgo trasluce en el amplio óleo sobre lienzo que es “Diálogo”, la cubanía transculturizada que caracteriza su quehacer como pintor y grabador.

Las obsesiones creativas de Magalis Reyes, partiendo comúnmente del autorretrato, reaparecen en “La Autómata” (acrílico/tela). Mientras que María del Pilar Reyes, en “Franciscanos en oración II” (pastel/cartulina) nos muestra una obra que sigue la línea trazada en su producción anterior, impregnándoles a sus sugerentes figuras una humanidad que destila un halo metafísico y espiritual, cargadas al mismo tiempo de “símbolos muy escuetos, inmersos en la luz, materia primigenia de todo lo existente”, como escribió Martín Garrido en las palabras de su reciente muestra A las puertas de la luz.

Otras piezas destacan en 30 x 30, exposición organizada por la UNEAC en la provincia, el FCBC, que celebra su 40 aniversario, y su Filial holguinera, en el marco de la Feria Internacional de Artesanía Iberoarte 2018: la colorida obra “Caballos” (esmalte sintético/lienzo) que caracteriza parte del trabajo –el estudio simétrico, las líneas, los colores– del también reconocido escultor Lauro Hechavarría Osorio; “Puesta en escena” (acrílico/lienzo) del mayaricero Julio Breff, uno de los principales exponentes del naif insular; el entramado surrealista y cubano palpable en lo profundo del “monte” caribeño, presente en el hermoso óleo sobre lienzo que es “Fabulaciones”, de Jorge Luis Cudina; “La Anunciación II”, sugerente obra en acrílico/madera de Víctor Manuel Velázquez; “Si no controlas tu mente, otro más lo hará (Obra a cuatro manos con Barbara Kruger)”, acrílico/lienzo de Ronald Guillén Campos y varias maquetas (Fuente del boulevard holguinero, escultura de Faustino Oramas “El Guayabero” en el Hotel Blau Costa Verde, y fuente en el Centro Comercial Guardalavaca) de Silvio Pérez Carralero.

“Caballos” (esmalte sintético/lienzo) del también reconocido escultor Lauro Hechavarría Osorio (foto Erian Peña Pupo).

Otras piezas y autores integran también 30 x 30: “Trapomanías”, collages de José Emilio Leyva Azze; “Duérmete niña, duérmete ya” y “El corazón con que vivo”, técnicas mixtas de Leticia Leyva Azze; “La columna infinita según Brancusi (De la serie Amantes)” de Javier Erid Díaz Zaldívar; “Laberintos”, acrílico/tela de Eduardo Leyva Cabrera; y “Fragmento interior”, mixta/soporte cerámico (barro bizcochado) de Rafael Leyva Herrera.

Por su parte, los artesanos incluidos en 30 x 30, con dirección de Manuel Hernández Ramos y museografía de Anette Rodríguez Reyes, trabajan diversas técnicas y materiales, y se encuentran entre los más representativos del FCBC y la tradición holguinera.

Oscar Corona Verdecia, Osmani Reyes Alarcón, José Jacinto Delgado Torres, Teresa Blanco, Carlos Ricardo Soler, Tania Estrada y Julio Hung trabajan la ductilidad de la madera. El primero muestra búcaros marqueteados; el segundo expone un conjunto de vasijas con tapa, en marqueteado y fresado; José Jacinto muestra unos hermosos humidores en marqueteado y fresado; mientras Teresa ofrece un abanico (pirograbado) de su creación. De Soler encontramos tallas y madera ensamblada, mientras del dúo creativo de Tania Estrada y Julio Hung es la lámpara de madera expuesta en la UNEAC.

Abanico pirograbado de Teresa Blanco (foto Erian Peña).

Dentro de la muestra destaca el trabajo del restaurador Jorge Luis Betancourt, quien expone un fonógrafo de cilindros del siglo XIX que funciona perfectamente, dejando escuchar una grabación realizada a finales de ese siglo; y el trabajo de tallado y calado en cáscaras de huevos de gallina y avestruz, incluida una hermosa bola del mundo y figuras abstractas realizadas en este material, de Glennis Perdomo Álvarez y Ricardo Rodríguez Cruz.

Otras piezas se integran coherentemente a la muestra expositiva: la cesta con frutas, el ánfora y la vasija con tapa, realizadas en fibra con punto santo domingo, de Juan Tomás Isla Iñarrute; la pieza textil, con la técnica de drapeado a mano, de Alejandro de la Torre, como parte del proyecto D´voces y elegancia; la guayabera para hombre utilizando el deshilado, de las creadoras Julia Borrego y Vilma Natasha; el trabajo en restauración de Manuel Silva Escobar; el vitral restaurado (madera y cristal) del gibareño Fernando González Longoria; la obra decorativa representando a “La última cena”, de Da Vinci, en madera y cristal samblasting de Yosvani Licea; la pieza en cerámica “La luz del caguairán”, de Alcides Rodríguez, y el vestido en deshilado de Maurice Fonseca.

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos de autor

Notas desde la fila E (tercera noche de concurso)

Jueves, 27 de septiembre. En el Teatro Eddy Suñol se realiza la tercera noche competitiva de la V edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov, que reúne en Holguín un promedio de 30 obras en concurso.

La compañía Danza Espiral (Matanzas) abrió la escena con la obra TOKONOMA, coreografía del cubano radicado en Estados Unidos, Isvel Bello. Pareciera que Jean Marco Monclus, el bailarín que interpreta la obra, se apropia de los matices que Bello le insufla a su pieza; incluso parece ser que esos matices, por la limpieza del movimiento acompasado a la música y la profundidad de la interpretación, se tornan casi autobiográficos.

Por su parte, Danza del Alma (Villa Clara) presentó Donde. Con coreografía de Nelson Reguera, radicado en Francia, y dirección general de Ernesto Alejo, Donde explora las relaciones sociales, sus cambios, fluctuaciones, y como viene siendo premisa en la compañía, se añade a esto el trasgredir los límites impuestos y los muros de contención –para el ser humano, para la creatividad– en que se convierten algunas sociedades. Integran la pieza los bailarines Yariel y Yaddiel Espinosa Carbajal, Osbiel Lazo Sotto, Darien Rosales Quintana, Harold Ramírez Machado, Adrián Martínez Prieto, Gilbert Daniel Ramírez Reyes, Miguel Ángel Loro Jiménez y Randy González Acea.

Obra TOKONOMA – Danza Espiral, Matanzas (foto Carlos Rafael)

Aunque un poco larga, Donde fue largamente aplaudida en sus minutos finales, gracias al lirismo de la coreografía –cuerpos, sensaciones, emociones–, aportado por la sensualidad y el barroquismo de unas luces intimistas y por el desnudo que protagonizó uno de los bailarines y al que se sumaron, en el suelo, el resto de los intérpretes.

Creo que el creciente éxito de Médula (Guantánamo) radica en dos elementos esenciales: el trabajo coreográfico (minimalista, detallado, desgarrador, impactante) del joven Yoel González Rodríguez y el desempeño, confianza mediante, de unos bailarines extraordinarios que lo han apostado todo en ese riesgo interior que es la danza.

Oblivion, coreografía de Yoel interpretada por él mismo y Aracelis Dianet, es muestra de ello. Aunque significa literalmente olvido, “oblivion” es un concepto filosófico que afirma que el individuo experimenta un estado de permanente “no existencia” después de la muerte y por tanto niega la presencia de todo rastro de conciencia o existencia posterior. Ausencia y presencia en la pieza. Dramatismo, belleza, fuerza y contención en una obra que introduce un elemento de apoyatura, en este caso dos archivos a manera de mampara, en otros lugares o escenarios cualquier otro elemento que sirva al objetivo propuesto de ocultar y mostrar lo esencial, aquello que realmente importa.

Hay algo “atroz” en la danza de las transformaciones de Médula: movimientos espasmódicos, viscerales, reales, agonizantes, en camino hacia una representación de “lo no bello”… y que se relaciona en este caso con el propio tema de la coreografía. En sentido general, Médula se apropia de temas como el dolor, la violencia, la discriminación familiar y social hacia lo diferente… Insiste en que la violencia conduce finalmente a la violencia. Lo que vemos en Médula nos deja pensando y agradeciendo el desenfreno, y el logro de un pathos visual y emotivo por esta compañía. El arte es eso, transmitir emociones, hacer vibrar a la vez que seduce al pensamiento… No por gusto Oblivion recibió uno de los aplausos más extendidos de toda la jornada de competencia. Médula me sigue pareciendo, después de Oblivion, una de las puntas de lanza de nuestra danza joven y Yoel uno de nuestros más osados e inteligentes coreógrafos.

Obra Oviblion – Médula, Guantánamo (foto Carlos Rafael)

Las dos piezas que presentó en la noche Danza Teatro Retazos (La Habana) muestran precisamente lo que ha hecho reconocido el trabajo de la compañía que dirige la Maestra Isabel Bustos hace treinta años: la interacción o más bien compenetración sustancial de la danza y el teatro en busca de una organicidad en el bailarín y la coreografía: Fragmento de Luna, pieza de Lázaro Burunate con interpretación del joven Omar Santiesteban Leyva y música de Jorge Martínez; y Gracias, coreografía e interpretación del Hermes Orestes Ferrer Clemente, con música de la cantante Lhasa de Sela.

Fuera de concurso, Danza Espiral presentó un fragmento de la obra La Caverna de las ideas, coreografía de Liuban Corrales con la interpretación de la propia Liliam Padrón, directora de la compañía matancera, y los bailarines Anisleidys Estévez y Jean Marco Monclus.

Reminiscencia filosófica: el mito de la caverna, de Platón, según el cual solo atisbamos a ver las grises copias de los objetos reales que habitan más allá, en el Reino de las Ideas. Liliam, desde una silla, narrando la historia, nos recuerda que la idea es anterior a la cosa, en un intento por parodiar los estereotipos y “significaciones” propias de la danza.

Con En el jardín de Aranjuez, Codanza vino a cerrar la noche de la mejor manera posible. Inés María Preval, talentosa bailarina que antes años vimos como miembro de Médula, debuta como coreógrafa en una pieza hecha a su medida y acompañada de Carlos Carbonell.

La obra se apoya –e incorpora, hace suyo– todo el lirismo y la sensualidad del conocido y por ello no menos sorprendente adagio del Concierto de Aranjuez, del español Joaquín Rodrigo.