Tributo holguinero a John Lennon

Banda América rindió merecido homenaje a John Lennon a través de su música. Foto: Carlos Rafael

Alrededor de las 10:50 pm del 8 de diciembre de 1980, Mark David Chapman disparó cinco veces por la espalda a John Lennon en la entrada del edificio Dakota en Nueva York. Aunque el famoso compositor inglés y fundador del legendario cuarteto The Beatles, fue llevado a la sala de emergencia del cercano Hospital Roosevelt, no sobrevivió a los disparos mortales y fue declarado muerto a su llegada al centro médico. Poco antes, John Lennon le había autografiado a Mark David Chapman una copia de su último álbum, Double Fantasy.

John Lennon no fue solamente un exitoso músico: su forma de vida, el activismo por la paz y los derechos sociales, y su oposición a la invasión estadounidense a Vietnam, entre muchos otros aspectos, lo han convertido en una figura a imitar por muchas generaciones. John Lennon y su obra es también una forma de vivir y de asumir la realidad, asegura el investigador y curador holguinero Danilo López Garcés, quien desde hace veinte años, cada 8 de diciembre, realiza junto a un grupo de amigos y admiradores de la música de Lennon y The Beatles, un tributo holguinero al autor de clásicos como “Imagine”, “Love Me Do”, “Help!”, “Let It Be” y “Hey Jude”, estos últimos en coautoría con Paul McCartney, con quien formó uno de los dúos creativos más importantes del siglo XX.

Tributo holguinero a John Lennon. Foto: Carlos Rafael

Este año el tributo holguinero a John Lennon se realizó en el Complejo Cultural Plaza de La Marqueta  , bajo el auspicio de la Empresa de Servicios al Arte, y contó con la presencia de Banda América, una agrupación fundada en 2007 bajo la dirección de Jaime A. Cruz, en la línea del pop–rock mezclado con ritmos cubanos y otros géneros foráneos. Banda América, revitalizada en su mayoría con intérpretes bastante jóvenes, quizá con similar edad a aquellos muchachos de Liverpool que revolucionaron la música a inicios de los años sesenta, interpretó diferentes temas de la conocida agrupación inglesa y otros en los que es visible la influencia de The Beatles y el rock de esa época.

Una garra con girasoles y algunas velas encendidas presidieron el homenaje al conocido músico y multiintrumentista inglés, nacido en Liverpool, Inglaterra, el 9 de octubre de 1940. El olor del incienso también se esparció por la Plaza de La Marqueta. Cerca observamos una amplia fotografía de la mítica estatua de Lennon ubicada en el parque de 17 entre 6 y 8, en El Vedado habanero, obra del artista cubano José Ramón Villa Soberón. “Lennon es para mí un modelo y un paradigma de rebeldía, transgresión, reto y desafío a la creatividad. Eso fue Lennon, un transgresor no solo en la música, sino en la cultura artística y literaria en general”, comenta Danilo López, quien desde hace veinte años organiza en Holguín este homenaje al famoso músico británico.

Presentación de Banda América en la Plaza de la Marqueta. Foto: Carlos Rafael

Añade, asimismo, el también especialista del Centro para el Estudio y el Desarrollo Sociocultural (CEDES) en Holguín: “El proyecto se inaugura en 1997 y trataba sobre ocho artistas transgresores en cuanto al tema y la naturaleza del arte. Se abre en una casa de familia aquella Navidad para legitimar el legado de Lennon. Ha trascendido veinte años después y ha tenido ruta crítica, de galerías, salones, casas de familia, centros culturales, vía pública, y actualmente en la Plaza de La Marqueta. Se hace acompañar de música, artes plásticas, performances, siempre siguiendo, buscando, el mito de Lennon que está por descifrarse en cada uno de los artistas y sus propuestas y además, en cada una de las personas”.

Danilo agradeció, también, la presencia de amigos y admiradores de la obra de Lennon y The Beatles, entre ellos Andrés Aguilera, fundador de la agrupación Los Century, pionera del rock en Holguín, el realizador radial y documentalista Idalberto Betancourt, y Jesús Téllez, a quien, conocimos esa noche, estará dedicada la próxima edición de la Semana de la Cultura holguinera.

A las velas encendidas, los girasoles, el incienso y la foto de Lennon, se sumó una botella de vino, obsequio de los vinicultores que ofrecen sus productos en la Plaza de La Marqueta. Mientras, la música de Banda América siguió haciéndonos diferente esta noche de diciembre donde recordamos a John Lennon a 37 años de su asesinato frente al mítico Dakota, en Nueva York.

Amplia descarga a un año de la Feria de los Trovadores

Concierto en el Callejón de los milagros. Foto: Carlos Rafael

La trova es un género consustancial al alma y la identidad sonora del cubano. Existe la trova ideal para enamorar, esa que es cantada al susurro de las cuerdas de una guitarra en la intimidad de la noche. Aquella otra que se convierte en bandera de ideales, canto aguerrido y vehemente, como esas melodías icónicas de la canción protesta. Y la trova que nos hace pensar, multiplicarnos. Y esa otra trova pícara, jacarandosa, que al mismo tiempo nos divierte y alegra. Trova es multiplicidad de sonidos, colores, estilos… que mantienen un público fiel a las variaciones, tempestades y modas pasajeras, porque la trova, y eso quizá sea lo más importante de todo, es también una manera de vivir.

Con estas premisas surgió en Holguín la Feria de los Trovadores, un espacio bajo la tutela del reconocido músico Raúl Prieto que este diciembre arribó a su primer aniversario con un variado concierto en el Callejón de los Milagros del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta.

La Feria realizará una jornada de actividades que se extenderán del 5 al 10 de diciembre, en la cual los trovadores holguineros se sumarán a un proyecto que “se hace los últimos jueves de cada mes y que desde hace un año se ha hecho de forma ininterrumpida” y que además, tiene entre sus objetivos “unir a varias generaciones de trovadores, salvar, rescatar, promover ese género urgente, necesario y también hacerlo coincidir con su público”, aseguró en las palabras de presentación el dramaturgo y actor Yunior García.

Esta “cita de amigos, trovadores y locos” inició con la proyección de fragmentos del documental Nos queda su canción, dedicado a la vida y obra del trovador Noel Nicola (1946–2005), fundador del movimiento de la Nueva Trova y uno de los autores imprescindibles de la canción cubana, a quien se le recuerda especialmente en este aniversario de la Feria de los Trovadores.

Raul Prieto en concieto. Foto: Carlos Rafael.

La agradable descarga en el Callejón de los Milagros tuvo entre sus protagonistas a Nolberto Leyva, quien interpretó los temas “Cuando llora una mujer”, “La canción de los amigos” y “Victoria”; Raúl Prieto, “un trovador que piensa en plural, en los demás trovadores de la ciudad y del país, y en hacer espacios como este”, añadió también Yunior García; Lainier Verdecia; Lisbeth Agüero, quien interpretó el clásico tema “Te perdono”, de la autoría de Nicola; Fernando Cabreja, “un tipo que siempre está fuera de foco” y uno de los autores con una obra más interesante en el panorama trovadoresco cubano, y el joven Manuel Leandro Ibarra, autor de la antológica compilación de trovadores jóvenes Quiero una canción (Ediciones La Luz, 2012).

La Feria de los Trovadores –auspiciada, entre otros, por la dirección Provincial de Cultura, representada en el concierto por su director Faustino Fonseca, su homóloga municipal, la Asociación Hermanos Saíz (AHS), el Centro Provincial de la Música y los Espectáculos y la Empresa de Servicios al Arte– contó en su apertura con un concierto de la trovadora Edelys Loyola en la Casa del Joven Creador de la AHS y tendrá entre sus espacios un concierto de Raúl Prieto y el grupo habanero Nube Roja, en el Callejón de los Milagros.

Exposición “Reverso” inaugurada en el bar Rino. Foto: Carlos Rafael.

Como colofón de la noche quedó inaugurada en el Bar Rino, del propio Callejón de los Milagros, la exposición personal Reverso, del joven fotógrafo y diseñador Oscar Gordillo Pérez.

 

A 55 años de un sueño lírico

El 16 de noviembre de 1962 marcó ineludiblemente un antes y un después en la vida cultural holguinera. Ese día el público reunido en el entonces Teatro Infante aplaudió frenético la puesta en escena de Los Gavilanes, zarzuela estrenada en 1923 por los españoles José Ramos Martín y Jacinto Guerrero.

Gala 55 Aniversario del Teatro Lírico Rodrigo Prats. Foto: Carlos Rafael

Aquel grupo de cantantes, la mayoría procedentes de diversos coros de la ciudad, con la presencia, además, de la soprano Gloria Herce, la pianista Graciela Morales y una orquesta dirigida por Carlos Avilés y José Fernández, bajo la dirección del joven barítono Raúl Camayd Zogbe, repuso la conocida zarzuela española ante la insistencia del público holguinero. Un público que aprendió desde entonces a amar y defender el género lírico como uno de los principales baluartes culturales y espirituales de la ciudad.

Nacía así el Teatro Lírico “Rodrigo Prats” de Holguín, un colectivo que este año arribó a su 55 aniversario. La compañía, a propósito de su permanencia por más de medio siglo en el panorama lírico nacional, realizó en el Teatro Comandante Eddy Suñol, bajo el auspicio del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, un recorrido por varios momentos relevantes de su trayectoria profesional con el nombre “Gran Concierto de Gala 55 Aniversario”.

Gala 55 Aniviversario Lírico Rodrigo Prats. Foto: Carlos Rafael

El programa, con dirección general de María Dolores Rodríguez y dirección artística de Dulce María Rodríguez, fue amplio y bien estructurado en cuanto a la selección de las obras presentadas, mayormente zarzuelas y fragmentos de óperas y operetas clásicas dentro del repertorio del bel canto, géneros que ha caracterizado, de alguna manera, el trabajo del Teatro Lírico holguinero desde su fundación.

El Teatro Lírico, a la par de voces experimentadas como Yuri Hernández, Alfredo Más y Liudmila Pérez, por ejemplo, se ha nutrido de jóvenes salidos, en su mayoría, de las aulas de la Filial holguinera de la Universidad de las Artes, entre ellos Jorge Nelson Martínez, Yulianni Sánchez y Betsy Remedios. Además, el grupo de niños que conforman el colectivo Voces de Ángeles, cantera para el futuro del Lírico, estuvo presente en el espectáculo por sus 55 años.

Foto: Carlos Rafael

El experimentado tenor Yuri Hernández resultó magnífico en sus interpretaciones de “E´ lucevan le stelle”, de la opera Tosca, de Giacomo Puccini, y “Funiculí funiculá”, conocida canción napolitana de Luigi Denza y Peppino Turco. El público, conocedor de la calidad de sus interpretaciones, no esperaba menos de una de las mejores voces de su coloratura en el panorama insular.

Asimismo, Alfredo Más, una de las primeras figuras de la compañía holguinera, sobresalió en “Se vuol ballare”, de Las bodas de Fígaro, de W. A. Mozart, y en la interpretación del conocido “Largo al factótum”, de la opera El barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini, en compañía de un impresionante Jorge Nelson Rodríguez que demostró, además, sus dotes interpretativos en “Di Provenza”, de la opera La Traviata, de Giuseppe Verdi. Entre las intérpretes femeninas, Betsy Remedios entregó una convincente “Vissi d´arte”, de Tosca, de Puccini; mientras Liudmila Pérez, en compañía de Alfredo Más, sobresalió en “Calle el labio”, de la opereta La viuda alegre, de Franz Lehár.

Por su parte el coro, con dirección de Damaris Hernández y asesoría musical de Kenia Allen y Mario Yi, resultó otro de los atractivos de un concierto que tuvo en la selección de los temas y en la calidad de los intérpretes sus mayores logros. Recordemos sus interpretaciones en “Va pensiero”, de la ópera Nabuco, de Verdi; en la “Salida de Ana”, de la opereta La viuda alegre, de Lehár, junto a Yulianni Sánchez, y en “La Bella Divetta”, de la opereta La princesa de las Czardas, de Kalman, en compañía de Abel Carballosa y Yunio Galano. Aunque el coro pudiera lograr mayor organicidad y desenvolvimiento, incluso en relación con el desarrollo escenográfico y las propias  coreografías de las obras, a cargo del experimentado Eduardo Millán, y además respecto al vestuario de Alejandro de la Torre, quien logró cierta diversidad visual y colorido, en contraste con la opacidad de la escenografía.

Foto: Carlos Rafael

El resto del elenco estuvo a la altura de su 55 aniversario. Lo demostraron las interpretaciones y el desenvolvimiento en obras como el “Brindis”, de La Traviata, de Verdi, por Dianelis Torres y Reynier Velázquez; “Vals de Musetta”, de la ópera La Boheme, de Puccini, por Yulianni Sánchez, en compañía de modelos del Fondo Cubano de Bienes Culturales; “Una furtiva lágrima”, de la ópera Elíxir de amor, de Gaetano Donizetti, por Reynier Velázquez; “Il Sogno di Doretta”, de La Rondine, de Puccini, por Maylin Cruz; “Principio y fin”, canción de R. Sánchez Hernández, por Rafael Sánchez; “Nessun dorma”, de Turandot, también de Puccini, por Yunio Galano y Camilo Hijuelos, y “Quel guardo il cavaliere”, de la ópera Don Pascuale, de Donizetti, por Loreta Rodríguez.

Foto: Carlos Rafael

El Teatro Lírico de Holguín “Rodrigo Prats” ha tenido un largo año de trabajo con el estreno de Stabat Mater, de Giovanni Battista Pergolessi, un concierto con la Orquesta Sinfónica de Holguín dirigida por el maestro estadounidense Adrian Silvin y la reposición del espectáculo D´ Música. Aun así –y eso espera el público seguidor del arte lírico en la provincia– celebrará su aniversario 55 con la puesta, los días 30 de noviembre y 1, 2 y 3 de diciembre, de la conocida zarzuela María la O, obra del inmortal compositor cubano Ernesto Lecuona con libreto de Gustavo Sánchez Galarraga.

 

 

 

 

 

 

 

Derroteros historiográficos al debate

Auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, la sede provincial de la UNEAC en Holguín acogió la realización del V Taller “Derroteros Historiográficos Cubanos”, entre el 15 y 16 de noviembre.

La conferencia “Mitos, oscuridades, funciones en el nacimiento del cubano: el imposible país de la Historia”, impartida por el Dr. René Fidel González García, dio inicio al Taller que reúne a historiadores, intelectuales y profesores de la provincia y otras partes del país. Se realizó, además, el panel “La República a debate”, que reunió a los historiadores José Augusto Ochoa del Río, Filiberto Mourlot Delgado, Hernel Pérez Concepción y René Fidel González García, con moderación de Armando Cuba de la Cruz.

V Taller Derroteros Historiográficos Cubanos en la UNEAC holguinera. Foto del autor

La exposición y debate de ponencias ocupó la mayor parte del Taller y resultó, además, eje central del intercambio investigativo y académico del mismo. Entre las ponencias expuestas se encuentran: “Representación mediática de la inmigración jamaicana a Banes”, de Yurisay Pérez Nakao; “Merle David: análisis socio–histórico del cubano”, de Alejandro Torres Gómez de Cádiz Hernández; “Viaje al corazón de un libro: testimonios de los autores de United Fruit Company: un caso de dominio imperialista”, de Elia Sintes Gómez; “Martín Morúa Delgado en la historiografía cubana”, de Yoel Rodríguez Ochoa y Susel Abad Fis, y “Paráfrasis historiográfica a La Virtud Doméstica, de Rigoberto Segreo Ricardo”, de Paul Sarmiento Blanco y Leidiedis Góngora Cruz.

Además, se presentaron, entre otras, las ponencias: “Tendencias historiográficas y dogmatismo ideológico en la recepción de José Martí”, de Ariel Zaldívar Batista; “Los espacios del olvido en los estudios de las guerras cubanas”, de José Abreu Cardet; “El coleccionismo en Matanzas, de Urbano Martínez Carmenate”; de David J. Gómez Iglesias; “Deudas historiográficas sobre la ética y el legado comunista del Che”, de Alexander Abreu Pupo; “Un olvidado luminoso informe principeño”, de José Novoa Betancourt y Patricia García Concepción; “Una polémica, la ucronía y las funciones de las ciencias históricas”, de Minervino Ochoa Carballosa; “Conflicto armado y orígenes de la narrativa”, de José Rojas Bez; “Un reflejo de la vida cotidiana en la poesía holguinera durante el período 1990–2010”, del poeta José Poveda Cruz y “Ciencias sociales y literatura: diálogo entre saberes narrativos”, de José Vega Suñol.

Participaron con sus investigaciones, además, intelectuales y profesores universitarios como Carmen Montalvo Suárez, Dimelsa Rivas Dasut, Elier Córdova, Graciela Pacheco Feria, Naila Caparrós Díaz, Ana Leonor González Sánchez, Reynaldo Telmo Ramírez, Oscar Larralde Otero, Violeta Rosa Mejías Rojas, Vladimir Pita Simón, Kenia Abreu Cuenca y María Quiñonez Pantoja.

Presentación de la novela El camino de la desobediencia, del bayamés Evelio Traba. Foto del autor

Asimismo, el Taller fue momento propicio para la presentación de la novela El camino de la desobediencia (Editorial Boloña, 2017) del bayamés Evelio Traba Fonseca, por Diana Iglesias Aguilar, especialista del Centro de Comunicación Cultural Ventana Sur, en Bayamo, Granma.

La novela –editada inicialmente por la casa Verbum, de Madrid, España, en 2016– nos acerca a la figura del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, mientras “deshace las cubiertas que cercan al Céspedes hijo, hermano, esposo, padre, amigo, estudiante, poeta, dramaturgo y viajante, para devolverlo como el ser quebrantable y palpitante que es, como cualquiera de los mortales”, escribió al respecto la presentadora en un artículo publicado en La Campana, periódico cultural de la provincia de Granma.

“Diversas voces se entrecruzan con la de Céspedes, aportando emociones, contradicciones y elementos enriquecedores de una trama con infinitud de personajes en primeros planos y muchos otros figurantes que van dejando huellas en la travesía hasta la decisión cespediana de declinar el sendero elegido por sus ascendientes y desembocar en rebeldía e independencia, momento que definirá un antes y un después en la vida de Céspedes”, añade, además, la presentadora de El camino de la desobediencia.

Por su parte, el autor, Evelio Traba, ha obtenido, entre otros, el Premio Nacional de Poesía Fidelia, convocado por la UNEAC en Granma, con Las puertas cambian de sitio (Ediciones Bayamo, 2009), el Accésit del Premio Latinoamericano y Caribeño de Novela Alba Narrativa con la novela histórica La concordia (Arte y Literatura, 2013) y el Premio Iberoamericano de Novela Verbum 2016, con El ritual de las cabezas perpetuas (Editorial Verbum, 2016).

Finalmente se lanzó la convocatoria al VI Taller Derroteros Historiográficos Cubanos y al I Encuentro Oriental de Escritores de Literatura Histórico Social, a desarrollarse los días 21, 22 y 23 e3 noviembre del 2018.

Sonidos irlandeses en la Casa de Iberoamérica

La Casa de Iberoamérica esparció sonidos irlandeses y se dejaron escuchar banjos, violines, gaitas, acordeones… en la institución holguinera. Podría parecer extraño que en el oriente cubano algo así sucediera pues Irlanda y Cuba –podrían decir muchos– son dos países separados por un amplio océano y cuestiones tan diferentes como el idioma, la religión, la idiosincrasia… aunque la cultura nos una en su amplio diapasón universal.

Concierto de The Green Fields of America en la Casa de Iberoamérica en Holguín. Foto: Carlos Rafael

El embrujo de la música irlandesa nos atrapó a todos por un buen espacio de tiempo, mientras la lluvia convertía a la ciudad en un manto acuoso. Mick Moloney y The Green Fields of America ofrecieron un excelente concierto como parte de la Jornada de la Cultura Irlandesa en Cuba, auspiciada por la Casa de Iberoamérica del 11 al 20 de noviembre.

Sus músicos poseen voces ríspidas y sonoras que nos recuerdan a aquellas ancestrales melodías celtas, las mismas que nos trasladan por momentos a bosques, castillos y lugares mágicos de Irlanda, un país con una cultura sorprendente y con artistas e intelectuales tan reconocidos como los escritores Jonathan Swift, Oscar Wilde, James Joyce, George Bernard Shaw, W. B. Yeats, Bram Stoker, Samuel Beckett y Seamus Heaney, y los músicos Sinéad O’Connor, Shane MacGowan, My Bloody Valentine, Gary Moore, U2, Enya, The Cranberries, The Corrs, entre muchos otros creadores irlandeses.

Concierto de The Green Fields of America en la Casa de Iberoamérica en Holguín. Foto: Carlos Rafael

Los músicos de The Green Fields of America viven en Estados Unidos aunque interpretan música irlandesa. Nacieron allí pero sus raíces se encuentran en la isla europea de donde llegaron sus ancestros al continente americano: van a ella, a los elementos que hacen peculiar y única su identidad y la convierten en música con el objetivo de llevarla al público estadounidense y de otras latitudes. Desde su formación en 1978, en Filadelfia, Pensilvania, dirigida por el músico y folclorista Mick Moloney, ha presentado a músicos y bailarines de Irlanda al resto del mundo, siendo el primer grupo a ambos lados del Atlántico que reunió las tradiciones vocales, instrumentales y de danza irlandesas.

Concierto de The Green Fields of America en la Casa de Iberoamérica en Holguín. Foto: Carlos Rafel

Los temas de sus canciones son la migración, la amistad, el amor… pero interpretan, además, canciones festivas y viejos temas de la antigua Irlanda. La banda –integrada por Michael Molony en el banjo, Athena Ballag en el violín, William Andrew McComskey al acordeón, Robby Michael O´Connell en la guitarra, la cantante Lenwood Ottis Sloan, el bailarín Daniel Neall O´Leary y el etnomusicólogo Danfeni– incorporó a su concierto a los músicos cubanos Alexander Suárez Méndez en la gaita, Rosalía Acosta Corrales y Angélica María Góngora en los violines y la cantante Yadira Hernández Barrara, en un momento único de intercambio entre ambos países en defensa de la cultura como elemento de unidad.

Otro de los momentos especiales de la tarde, que resultó al mismo tiempo espacio de intercambio con músicos e intelectuales holguineros y de disfrute de la comida típica cubana, fue la actuación de bailarines de la holguinera compañía Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, junto Daniel Neall O´Leary en la interpretación de danzas irlandesas. Los bailarines de Codanza acompañaron, junto a O´Leary, en el peculiar y rítmico estilo irlandés, varios temas interpretados por los músicos de The Green Fields of America.

La compañía Codanza fue parte del concierto de Mick Moloney y The Green Fields of America. Foto: Carlos Rafael

The Green Fields of America ha tocado en reconocidos lugares y festivales como el Carnegie Hall, The Smithsonian Institution, Wolf Trap, The Festival of American Folklife, Milwaukee Irish Fest y The National Folk Festival, entre otros, y ha grabado, además discos como el aclamado álbum de 1989 The Green Fields of America Live en Concert (Música irlandesa, canción y danza en América).

Días de Ciencia Ficción en la UNEAC

Conferencias, paneles y proyección de filmes convergieron en el VII Encuentro de Cine y Literatura de Ciencia Ficción, realizado como parte de la IX Edición Nacional del Ciclo de Arte de Ciencia Ficción por la Filial de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC en Holguín, entre el 8 y el 11 de noviembre.

Promoción del Encuentro de Cine y Literatura de Ciencia Ficción en la UNEAC holguinera. Foto del autor

La Sala Taguabo de la UNEAC holguinera –sede de la productora audiovisual del mismo nombre– acogió las conferencias “Límites entre la ciencia ficción y la realidad”, por Bruno Henríquez y José Rojas Bez; “La ciencia ficción en la radio. Su importancia en la enseñanza de las ciencias, por Bruno Henríquez, Bárbara Sánchez y Gabino Gil Molina; “La ciencia ficción en Cuba”, a cargo de Bruno Henríquez y Humberto González Carro, y “El espacio entre nosotros”, por Bruno Henríquez, Humberto González y José Rojas Bez.

Asimismo, las sedes Celia Sánchez Manduley y Oscar Lucero Moya de la Universidad de Holguín acogieron, respectivamente, las conferencias “Ciencia y comunicación” y “La dimensión del tiempo. Importancia de la ciencia ficción en la enseñanza de las ciencias”, por Bruno Henríquez, José Rojas Bez, Humberto González Carro y Lino Ernesto Verdecia.

Mientras el Café Literario que cada tarde de jueves conduce el escritor Manuel García Verdecia se sumó al Encuentro dedicando el espacio al tema “Obras literarias llevadas al cine de ciencia ficción”. Estuvieron invitados al Café Literario, Bruno Henríquez y Humberto González Carro.

La proyección de filmes de temática de ciencia ficción, luego de las conferencias y en el espacio Cine Portal de la UNEAC, fue otro de los momentos que caracterizó el Encuentro. Entre las películas proyectadas en esta edición se encuentran las norteamericanas Pasajero (2016) de Morten Tyldum; Aliens en el ático (2009) de John Schultz; Arrival (2016) de Denis Villeneuve; Life (2017) de Daniel Espinosa; Plus 1 (+1) (2016) de Dennis Iliadis; Project Almanac (2015) de Dean Israelite; El espacio entre nosotros (2017) de Peter Chelsom, y Lazer Team (2015) de Matt Hullum. Además, las rusas El tiempo de los primeros (2016) de Dmitry Kiselev y Attraction (2017) de Fyodor Bondarchuk.

El VII Encuentro de Cine y Literatura de Ciencia Ficción fue clausurado en la peña “Arte y Amor para Elisa”. En esta ocasión el espacio estuvo dedicado al 30 aniversario de la UNEAC en Holguín y al XIV de la propia peña. Además, fue momento idóneo para la graduación del Diplomado de Dirección Artística convocado recientemente en la UNEAC holguinera. En la peña, que contó con la conducción de Vivian García, producción de Gonzalo Martínez Cuba y dirección de Alfonso Banderas Tamayo, estuvieron presentes los artistas Dulce María Rodríguez, Yuri Hernández, Betsy Remedios, Anabel Bandera, Julio Avilés, Joel Rodríguez Millord, Dúo Sabaret, Grupo Modas Fantasía, Neón Teatro, Ronel González, Ballet de Cámara y el Quinteto de la Escuela Vocacional de Arte (EVA).

El Son nuevamente en Mayarí

Conferencia de prensa del Encuentro de Agrupaciones Soneras Mayarí 2017 (foto Carlos Rafael)

El son es identidad, cubanía y es, además, la célula rítmica de la nación, ese elemento sonoro que nos une e identifica como país. Por eso, y bajo la premisa “Mayarí: un son que sigue ahí y se mantiene”, se realizará del 8 al 12 de noviembre, en Mayarí, Holguín, la XXVII edición del Encuentro de Agrupaciones Soneras, dedicado a la provincia Santiago de Cuba, la trova santiaguera, y la rumba como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Como parte del evento –aseguraron en conferencia de prensa en la mayaricera Casona Cultural, Aracelis Mustelier, directora municipal de Cultura, y Jorge “Tito” Cabreja Rondón, presidente del evento y director de la reconocida orquesta Taínos de Mayarí– se realizarán homenajes a importantes agrupaciones cubanas defensoras del son y la música tradicional, entre ellas la Orquesta Avilés, por sus 135 años de fundada defendiendo la música cubana; la Orquesta Brisas de Nipe en su 80 aniversario; el Septeto Mayanabo por sus 35 años; la Orquesta Paulo FG y la Elite por sus 25 años de creada; y la agrupación aficionada Juventud Taína, que celebra este año su décimo aniversario.

El evento –conocido popularmente como Festival del Son de Mayarí– cuenta en esta edición con reconocidos invitados como Paulito FG y “Sonando en Cuba”, Pupy y Los que Son Son, Giraldo Piloto y Klímax, Pachi Naranjo y la Original de Manzanillo, el Septeto Santiaguero y Rumbatá, de Camagüey. Participarán además, entre otras, las agrupaciones Conjunto Mayacuba, Orquesta Brisas de Nipe, Septeto Cristal, Grupo Nuevo Sonero, Septeto Changüí Guantánamo, Grupo Vocal en Serio, Septeto Mayanabo, Sonora Soles del Son, Rumberos de Mateo Sánchez, Danza Nueva Generación, Orquesta Los Tanameños, Agrupación Cubanía, Danza Rescat, Orquesta Avilés y el Septeto Los Guayaberos.

“Estamos satisfechos por haber podido fomentar la tradición sonera como parte de la cultura popular tradicional del país, y preservar el gusto por el son y su creación como paradigma de los géneros musicales. Se ha demostrado, en Mayarí, que el son tiene una forma propia de interpretarse y este año pretendemos exponer las variantes soneras con la presentación de un concierto de los jóvenes soneros con Paulito FG y Taínos de Mayarí para mostrar cómo se puede enriquecer el diapasón de la música popular”, aseguró Jorge “Tito” Cabreja Rondón, presidente del comité organizador del evento.

Otros de los momentos importantes de la XXVII edición del Encuentro de Agrupaciones Soneras serán los espacios teóricos, entre ellos el Coloquio “Raíces y Tendencias de Son en Cuba” y los debates sobre música popular cubana que tendrán como escenario la Casona Cultural, sede de la UNEAC en el municipio. Mientras el acostumbrado “Encuentro del Artista con el pueblo”, en la Casa de Cultura de Mayarí, tendrá como invitado al conocido presentador y locutor Marino Luzardo.

Se realizará, asimismo, la característica peregrinación a la tumba del sonero mayaricero Rolando Neyra y el homenaje a Altagracia Tamayo en el monumento que recuerda la impronta de la primera profesora de música en Mayarí. Luego del homenaje a la madre del Maestro Frank Fernández Tamayo, uno de los defensores y padrinos del Encuentro, el desfile inaugural llegará hasta la Plaza Martín Meléndez Pittaluga –conocida además como Plaza del Son– donde se leerán las palabras de apertura y ocurrirá el espectáculo inaugural “Mi Santiago”, protagonizado por artistas provenientes de esta oriental provincia, cuna del son como género identitario de cubanía y nacionalidad.

Por segundo año consecutivo, aseguran los organizadores, el Encuentro visitará el Consejo Popular Guaro. Allí ocurrirán diferentes actividades comunitarias y actuarán el Grupo Nuevo Sonero, la familia Neyra y Danza Rescat. También se realizará una Feria del Libro en los corredores del Cine Mayarí y los característicos “Encuentro de Ruedas de Casinos” y “Los niños cantan y bailan al Son”. Mientras la Galería de Arte mostrará una exposición de caricaturas del artista Jorge Carmenate y los participantes podrán disfrutar de un mano a mano entre el Septeto Santiaguero y el holguinero Septeto Los Guayaberos.

El Encuentro reconocerá, además, a Paulo FG por la promoción de la música cubana y el trabajo destacado en defensa de los géneros cubanos mediante el concurso “Sonando en Cuba”. Asimismo, la conferencia de prensa fue momento propicio para declarar a la emisora Radio Mayarí como La Voz del Encuentro de Agrupaciones Soneras.

“La característica de su funcionalidad anual convierte a este evento en el más frecuente realizado en nuestro país, comprometidos a consolidarlo y organizarlo mejor para seguir demostrando que Mayarí es un espacio referencial en la confrontación fraternal de las diversas variantes y estilos soneros para las agrupaciones locales, provinciales, nacionales e internacionales”, añadió finalmente el también director de Taínos de Mayarí.

 

 

En Holguín, Metal HG 2017

Cartel del Festival Nacional de Rock Metal HG

La ciudad de Holguín acogerá del 5 al 8 de octubre la XIX edición del Festival Nacional de Rock Metal HG, evento organizado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la provincia y que estará dedicado en esta ocasión a los XX años de la banda de black metal Mephisto.

Según afirma Raúl Cardona, organizador del Festival, “este evento tiene entre sus objetivos principales promover las bandas de rock en todas sus tendencias con el fin de elevar la cultura musical, despertar la reflexión y valoración del rock al patrimonio cultural mundial”.

Entre las bandas invitadas a esta edición del Metal HG se encuentran la legendaria Zeus, de La Habana, además de Swicht y Stoner. También, Desbroce y Strike Back, de Camagüey; Llimalla, de Sancti Spíritus; Resistenzia, de Santa Clara, además de los anfitriones de Mephisto, banda holguinera que celebra este años sus veinte años de creada. También forman parte del evento Fofi, Claim, Espoleta, Complot y Jeffrey Dahmer.

Uno de sus principales momentos será la presentación en el Café del Arte Joven, del libro Escaleras al cielo. El Rock en Holguín (Ediciones La Luz, 2017) de los investigadores Raúl Cardona y Zenobio Hernández, por el realizador y profesor universitario Danilo Guerrero. Asimismo, se realizará una conferencia protagonizada por el promotor del rock Salvador de la Caridad . Además, el espacio contará con lecturas de narrativa y poesía relacionadas con este género musical.

Raúl Cardona, organizador del evento en conferencia de prensa

El espacio teórico que ha caracterizado al Metal HG, tiene como objetivo, asegura Cardona, “comentar sobre creadores e intérpretes, así como promociones y otras actividades sobre este género. Además, la presentación de documentales que traten sobre la historia y desarrollo del género no solo en la isla sino también a nivel internacional y rendir homenaje a fundadores y personalidades del género dentro y fuera de la isla”.

Otro de los momentos significativos del evento será la entrega, en el Gabinete Caligari, del Angelote de la Ciudad a la banda holguinera Mephisto por sus dos décadas de vida artística. Asimismo, se realizará en la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera el esperado espacio Tatuarte, una cita para el tatuaje artístico y sus principales exponentes en el país.

El evento en su XIX edición, patrocinado, además, por la Agencia Cubana del Rock, Brutal Beatdown, el Instituto Cubano de la Música y la Dirección Provincial de Cultura de Holguín, ha logrado convertirse en uno de los festivales más representativos del género en el país pues, al decir de Raúl Cardona, el Metal HG pretende “estimular el interés de las personas por conocer los principales exponentes y tendencias de un género musical que se distingue por su riqueza y variedad. Además, promover el quehacer artístico de bandas que cultivan el género en Cuba y su interacción con bandas internacionales, para lograr que el evento siga considerándose como la plataforma del movimiento rockero en Cuba”.

 

Un templo para la danza

Cuenta la leyenda que la mítica bailarina y coreógrafa estadounidense Isadora Duncan (1877–1927) bailó en la holguinera ciudad de Gibara a inicios del siglo pasado. Pero esa historia con tintes románticos permanece como un vago y disperso rumor todavía no confirmado, incluso para quienes preferimos creerla como cierta. Lo que sí es verdad, al punto de ser parte de la monumental historia viva de la danza en Cuba, es que el importante bailarín ucraniano Vladimir Malakhov, figura mítica del ballet mundial de todos los tiempos, ha bailado en más de una ocasión en Holguín para el asombro sempiterno y cotidiano de quienes insistimos en mirar al mundo desde una provincia del universo.

Vladimir Malakhov interpreta la coreografía El hombre detrás de la estrella. Foto: Carlos Rafael

La primera vez que en predios del Teatro Comandante Eddy Suñol, Vladimir Malakhov bailó fue en 2013, cuando hizo suyos La muerte del cisne, de Mauro Di Candia, y Voyague, de Renato Zanella, momento que, al decir de la maestra Maricel Godoy, coreógrafa y directora de la compañía anfitriona, Codanza, resultó “piedra fundacional, la primera piedra de un templo mayor, ese templo que hemos ido construyendo”. Ahora regresó a Holguín, y en la noche de apertura de la IV edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, interpretó, en estreno mundial, la coreografía El hombre detrás de la estrella, del guantanamero Yoel González, director de la compañía Médula. Yoel recibió en la pasada edición del certamen un Premio Extraordinario que le permitió crear una coreografía para ser interpretada especialmente por Malakhov en esta ocasión. En ella el joven coreógrafo no desestimó la oportunidad de hacernos recorrer –como lo indica el nombre de la pieza– la cotidianidad de un hombre que ha trascendido como “el mejor bailarín del mundo”, nombrado así en cinco ocasiones por la revista Dance Magazine. Yoel González insistió en mostrarnos quién es Vladimir Malakhov el hombre: sus interioridades, conflictos, momentos superfluos y hasta instantes cotidianos, aquello que lo hace un ser humano sobre todas las cosas, aunque sabemos que en este caso el hombre es, además, uno de los grandes representantes del ballet de todos los tiempos.

Para la fundadora de la compañía Codanza, Maricel Godoy, en las palabras inaugurales de la cita, el evento es “un templo para la danza, un templo que le hemos regalado a esta ciudad y a este país. Dependerá de nosotros, dependerá de la fuerza con que podamos asirnos a sus columnas su permanencia, su progresiva construcción. Lo estamos logrando y al menos durante estos siete días Holguín se convertirá en capital de la danza. Lo demuestra el arribo a esta ciudad de más de cien bailarines, maestros, coreógrafos, teóricos que han confiado en nuestro concurso y ven en él una plataforma profesional de aprendizaje y desarrollo”.

La noche inaugural concluyó con la puesta de la icónica Carmen por el Ballet de Camagüey, compañía insigne del movimiento danzario cubano a la que, en esta ocasión, se le dedica el certamen por sus 50 años de creación, además del homenaje a los 30 años de Danza Espiral, de Matanzas, bajo la guía de la maestra Lilian Padrón, y al 25 aniversario de la compañía anfitriona, Codanza. Carmen –articulada sobre la opéra comique francesa en cuatro actos con música de Georges Bizet y esta,

Carmen. Ballet de Camagüey. Foto: Carlos Rafael

a su vez, en la novela homónima de Prosper Mérimée publicada en 1845– es una obra conocida dentro del repertorio habitual del ballet cubano por la versión que el maestro Alberto Alonso realizó en 1967 para la bailarina rusa Maya Plisetskaya, con música de Rodión Shchedrín. Esta versión, con coreografía del alemán Peter Breuer y dirección general de Regina Balaguer Sánchez, utiliza la música que creara Shchedrín para la obra del maestro Alonso, pero además, la original de Bizet, más composiciones de Edward Elgar y de la agrupación española Radio Tarifa.

Carmen –sinónimo de embrujo y pasión– es una pieza ambiciosa, eminentemente narrativa en su estructura, ejemplo, incluso, del llamado verismo realista. Es, además de ser conocida por buena parte del público amante del ballet, una obra que necesita dominio técnico en los protagonistas y el cuerpo de baile para que fluya con la naturalidad narrativa y coreográfica que exige la historia: la bella gitana Carmen (Sarah de Miranda) seduce al cabo José Navarro (Yanni García) que rechaza por ella su anterior relación y se amotina en el ejército uniéndose a un grupo de contrabandistas. Pero cuando la gitana Carmen se enamora del torero Escamillo (Jonatanh Pérez) el militar la asesina, impulsado por los celos.

Si Peter Breuer reinterpreta la obra de Bizet bebiendo, incluso, de la coreografía del maestro Alberto Alonso y otras versiones posteriores de la obra, el Ballet de Camagüey, por su parte, se apropia de una simbiosis creativa eficaz en su desenvolvimiento escénico y hace una Carmen contemporánea en su estructura, pero tan española como universal y mundialmente versionada. Aunque aspectos como un reverdecido y joven cuerpo de baile y la concreción escénica pueden mejorar –el tiempo y la práctica influirá en ello para bien– en pos de la calidad de una puesta que tiene en el vestuario y el diseño de luces uno de los puntos a su favor.

Además, como parte de la noche de apertura quedó inaugurada en el lobby del Teatro Eddy Suñol, una exposición fotográfica de Daileydis Carrazana, primera bailarina de la Compañía Mal Paso, en la que el bailarín –mayormente durante los ensayos– deviene protagonista absoluto de la muestra fotográfica.

Carmen por el Ballet de Camagüey. Foto: Carlos Rafael

El Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov surgió en septiembre de 2014 con el objetivo de estimular el trabajo de los jóvenes bailarines cubanos y latinoamericanos y además, llevar la danza como vía de comunicación y expresión al público interesado en esta manifestación artística. Desde entonces el evento es patrocinado por la compañía Codanza y auspiciado por el célebre bailarín ucraniano Vladimir Malakhov, quien afirmó en la inauguración del evento: “Hace cinco años por primera vez vine a este escenario y bailé para ustedes, ahora el tiempo ha pasado y una vez más me encuentro aquí bailando para ustedes. La competición no ha envejecido y con ella yo también he rejuvenecido y una vez más me voy a cargar de energías de tantos bailarines, coreógrafos y compañías que vienen a demostrar sus talentos. Ustedes me dan energía y yo haré lo mejor que pueda hacer para convertir a Holguín en la capital de la danza”.

Un patio para el bolero…

Inauguración del espacio Patio del Bolero. Foto: Lázaro Wilson

Cuando el santiaguero Pepe Sánchez escribió su conocido Tristezas alrededor de 1883, no imaginó que a partir de aquel instante, muchas personas se enamorarían escuchando boleros. Un bolero es una declaración de amor, pero también sus letras

Holguín es una fuerte plaza bolerística en el país, basten los nombres de Juanito Márquez y Manuel Licea “Puntillita” para ubicarla con propiedad en el mapa sonoro en la isla. Por eso y con el objetivo de preservar uno de los géneros cubanos más conocidos internacionalmente, se reinauguró el Patio del Bolero, “una instalación

Inauguración del espacio Patio del Bolero. Foto: Lázaro Wilson

que se devuelve a la ciudad en todo su esplendor”, según dijo Lizandra Lafuente González, directora del Centro Cultural Plaza de La Marqueta, poco antes de cortar la cinta que dio paso al acogedor local ubicado en la calle Peralejo entre Maceo y Libertad.

Antecedido por una especie de recibidor donde el cliente puede degustar los primeros tragos en el Bar Delirio, el Patio del Bolero tiene capacidad para 48 personas y brinda un servicio de matiné y, además, coctelería y platos de diferentes tipos, mientras se escucha a los mejores intérpretes del género, comenta Miguel, el director del local.

El lugar es uno de los sitios más agradables de la ciudad de Holguín: propio para la cita romántica, el Patio posee un aprovechamiento arquitectónico envidiable y un mobiliario de acuerdo al propósito y a los requerimientos del espacio. Vemos, también, en sus paredes, rubricados títulos de conocidos boleros, en medio de las sombras cómplices añadidas por la iluminación, mientras el amplio escenario acoge a los músicos que alargarán la noche con sus interpretaciones.

Autoridades de la provincia asisten a inauguración del Patio del Bolero. Foto: Lázaro Wilson

La inauguración del local –presidida por Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín, y Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia– contó con las interpretaciones de los cantantes Gladis María, Ernesto Infante y Daniel Arseris, entre las voces más reconocidas del género en la ciudad. La voz cálida, dulce, de Gladis María nos entregó temas como “Alma con alma”, de Juanito Márquez, “Perdóname conciencia” y “Cómo han pasado los años”… Por su parte, Ernesto Infante ofreció, entre otros, los clásicos “Quizás, quizás, quizás”, “Por amor” y “Yolanda”, ese último de Pablo Milanés. Según Infante, músico de amplia trayectoria en la ciudad: “Debemos sentirnos orgullosos de tener un lugar hermoso como este, hecho con mucho amor. Hay que caracterizar en la ciudad este lugar como lo amerita, pues este es el segundo espacio con estas características después de El gato tuerto, en La Habana, un lugar mágico donde los artistas que hacemos boleros podemos venir e interpretar nuestros temas”.

Inauguración del espacio Patio del Bolero. Foto: Lázaro Wilson

La noche concluyó con las interpretaciones de Daniel Arseris, un cantante con una voz que recuerda las viejas sonoridades de victrolas, a medianoche, en bares y cantinas. Quizá por eso Arseris escogió un repertorio propio de la primera mitad del pasado siglo, antes de complacer a los presentes con temas que estos le solicitaran. Yo, cuando vino a la mesa, le pedí “Contigo–Besos salvajes”, una combinación de dos boleros que hizo clásica en los años 50 y 60 el villaclareño Ñico Membiela. Daniel Arseris cantó el primero, con música del trío mexicano Los Panchos. De la segunda tarareo, a capela, algunos fragmentos casi como colofón de una noche que parece extenderse en muchas otras similares para quien visite el holguinero Patio del Bolero.