Sin tiempo que perder

Mientras las instituciones gubernamentales y de salud en el país nos exhortan a quedarnos en casa para proteger nuestras vidas, héroes anónimos arriesgan su existencia empeñados en devolver el encanto y funcionalidad de los centros donde no hace mucho estudiábamos, laborábamos o sencillamente disfrutábamos, no son médicos, ni agentes del orden, son los constructores, soldados del hormigón y el cemento que se aventuran a esta noble tarea sin importar las consecuencias.

En el municipio cabecera, con motivo del 300 Aniversario se entregaron varias obras. Foto: Internet

Al tiempo que el confort del hogar hace más llevadero el confinamiento, varios son los que despiertan al gallo en la madrugada para embellecer la provincia de Holguín, que ya desde el pasado 2019 se enrumbaba en una serie de acciones con motivo del aniversario 300 del Pueblo, pero que también hacia sus municipios dirigió sus esfuerzos.

Durante el año 2020, en un recorrido por el sector de la cultura en todos los municipios del nororiente cubano, desde la región más al este constan los trabajos en Moa, donde se terminó la sede de La Colmenita, el Centro Cultural de Farayones y se continúa trabajando en el Cine-teatro, así como la sede municipal. Por su parte, en Mayarí, en el caso particular del poblado de Nicaro, se restauraron la Plaza y la Casa de Cultura.

En el municipio cabecera, con motivo del 300 Aniversario se entregaron las obras en los centros culturales Casa del Tango, Venga la Esperanza, Casiguaya y Oscar Lucero. Se repararon además las “Pantallas” o plazas abiertas para bailables en el Estadio mayor General Calixto García, la posición uno y dos, la “Camilo Cienfuegos”, la ubicada en la Avenida Capitán Urbino, “Los Chinos” y “Emilio Bárcenas”. Al mismo tiempo se trabajó en instituciones provinciales como el Centro de Casas de Cultura, Centro de Artes Plásticas, la Biblioteca Alex Urquiola, el Conservatorio de Música José María Ochoa, el Centro Provincial de Patrimonio, la Dirección Provincial de Cultura, en su fachada, la Librería Villena, los Centros Recreativos de Artex y la EGREM, así como el Teatro Ismaelillo.

En saludo al Triunfo de la Revolución se trabaja en las siguientes obras del municipio Calixto García, que están a punto de entregarse: la Biblioteca, la Galería de Arte, la Casa de Cultura, el Sectorial Municipal, la Sala de Video, el Cine, el local de la Banda y se hizo una nueva librería, porque el local para el expendio de libros en ese territorio era un estanquillo en la terminal de ómnibus y ahora se estableció en una ubicación independiente. Otras de las acciones constructivas se realizaron en la Biblioteca del poblado de Mir: “es decir que este es un municipio  donde se ha trabajado en todo el sistema de instituciones culturales, sin recesar por la pandemia”, apuntó Ricardo ronda Chacón, director de la Unidad Provincial de Apoyo a la Actividad Cultural.

El trabajo continúa en la Ciudad de los Parques, en instituciones como las direcciones municipal y provincial de Cultura, en la UPAAC, la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera y el local de la Orquesta Sinfónica.

Las tres escuelas pertenecientes a la enseñanza artística en la provincia recibieron beneficios en la misma magnitud: la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García, el Conservatorio de Música José María Ochoa y la Academia Provincial de Artes Plásticas El ALBA.

Las tres escuelas pertenecientes a la enseñanza artística en la provincia recibieron beneficios en la misma magnitud. Foto: Internet

“Es necesario destacar que a partir de los problemas que enfrenta el país con el gas licuado se confeccionaron fogones rústicos en cocinas anexas para cocinar con leña como alternativa para que no cesara el trabajo docente, de 18 cilindros de gas que deben entregar  mensualmente no me han dado ninguno, pero con un tanque de 55 galones, picado al medio, y dos hornillas se hacen los alimentos, 900 kilogramos de gas se ahorran mensualmente con esta alternativa”, señaló Ronda.

Según el propio directivo, el total de la inversión asciende los siete millones de pesos en Moneda Nacional y los 1,3 millones de pesos en CUC, en obras donde han intervenido la Empresa de Servicios al Arte, el Fondo Cubano de Bienes Culturales y Trabajadores por Cuenta Propia.

Es importante destacar que las acciones no solo han sido constructivas, sino que el beneficio trasciende al mobiliario y demás recursos indispensables para el funcionamiento de cada centro. En el caso de la Colmenita de Moa recibió el sistema de audio e iluminación totalmente nuevos, así como un ómnibus para la transportación,  todo ello donado por la empresa niquelífera “Sherry”, de ese municipio, esta institución cultural, por las condiciones que posee-destaca el director de la UPAAC-, no tiene que envidiarle nada al Teatro Eddy Suñol: “En el orden de equipamiento se le han entregado a las escuelas seis computadoras, se cambió el mobiliario, se repararon los tabloncillos de la Escuela de Arte y entraron instrumentos musicales para este centro, así como aseguramientos para los centros de enseñanza de la plástica”.

Dionisio Zaldívar, jefe de Aseguramiento Técnico Material (ATM) de  la UPAAC, señaló que en el caso de las escuelas estas acciones “no se realizaban desde hace más de diez años”: “a la Raúl Gómez se le cambió el ventanal de los dormitorios pues por este motivo estaba a punto de clausurarse, posteriormente fue asumida como centro de aislamiento gracias a sus buenas condiciones luego de la reparación que incluyó otras acciones; el Alba tenía un problema de filtración caótica y se le cambió la cubierta completa para eliminar esta situación; el Conservatorio, por su parte, tiene una sede digna de admiración, con una residencia estudiantil de lujo conformada por cuartos de cuatro capacidades, baños enchapados en mármol, así como todo el avituallamiento y el aseo personal, excepto la pasta dental, lo único que no hemos podido resolver. En este punto es necesario destacar el trabajo de la pequeña brigada de mantenimiento que pertenece a la UPAAC, la cual nos ha ahorrado más de 100 mil pesos con su trabajo en varias instituciones provinciales”.

Más del 80 por ciento de las obras del sector de la cultura están entregadas y listas para prestar servicios cuando cese el aislamiento cuenta la provincia de Holguín. Foto: Internet

Con más del 80 por ciento de las obras del sector de la cultura entregadas y listas para prestar servicios cuando cese el aislamiento cuenta la provincia de Holguín, todo ello gracias a los esfuerzos de estos héroes anónimos que sin tiempo que perder desafían incluso el peligro de la muerte en pos del beneficio y el disfrute de sus coterráneos.

Insumisa

Ante un océano embravecido una monja rememora parte de su estrepitosa vida: suma de pecados en su existencia detrás de la que lastra la historia de una de una heroína quizás desconocida. De principios del siglo XIX hasta nuestros días nos hace transitar una historia que, a pesar de no realizarse en las mismas condiciones sociopolíticas y culturales, cuenta con una resonancia contemporánea indiscutible.

La primera mujer médico de Cuba, Enriqueta Faber, es la protagonista del film. Foto: Internet

Insumisas (2018), de la mano de ese prodigio de nuestra filmografía, Fernando Pérez, se nutre de la ficción para reflejar la Baracoa de 1820, donde una joven deberá vestirse de hombre para ejercer como médico, ya que en ese tiempo era prohibido para las mujeres desempeñarse en dicha profesión.

La primera mujer médico de Cuba, Enriqueta Faber, es protagonizada por la actriz suiza Sylvie Testud, quien no es casualidad que asuma el rol protagónico, cuando, hablando de instancias iniciales, esta es la primera película que se realiza en coproducción Suiza-Cuba.

Luego de una vida acomodada en su natal Escandinavia, al casarse con un hombre noble y de relativa riqueza, Enriqueta viaja a Paris para estudiar Medicina, para posteriormente trasladarse a la isla caribeña como Enrique y así trabajar como doctor, haciéndose pasar por hombre.

A partir de Por andar vestida de hombre, investigación del Dr. Julio César González Pagés, y los esfuerzos de la guionista, Laura Cazador, se construye esta conmovedora e impresionante historia que es incluso poco conocida en su país de origen; sin embargo, en Cuba, alcanza tal fama que ha sido incluso asumida en cierto modo como icono de la lucha LGBT [lesbianas, gais, bisexuales y transexuales], así como por los derechos de las mujeres.

En medio del paso del Huracán Irma por La Habana se rodaron parte de las escenas de la película, ya que una semana después de concluido su rodaje, ocurrió el desastre atmosférico en la Isla, el cual, al decir de Fernando Pérez, fue lamentable para los cubanos, pero positivo para el rodaje: “las imágenes del inicio y el final del film nos las regaló Enriqueta, porque no teníamos presupuesto para crear digitalmente un mar en estas condiciones, y ella propició que el clima se trastocara a nuestro favor”, todo esto parte de una superstición asumida por el propio biógrafo de Enriqueta, el Doctor Pagés, quien asevera que cuando en Cuba se hacen grandes eventos en nombre de la heroína suiza, siempre llueve.

La excelente pieza de este reconocido realizador resume el coraje y determinación de Enriqueta. Foto: Cartel del largometraje

Sylvie Testud, como Enrique y Enriqueta Faber, Yenisse Soria, Mario-Mayito- Guerra, Héctor Noas, Giselle González y Corina Mestre, completan el elenco principal del largometraje que evidencia simbiosis de talento y experiencia actora,l junto con el ascenso de nuevas figuras de la escena cubana.

La excelente pieza de este reconocido realizador resume el coraje y determinación de Enriqueta-Enrique-, a través de la figura de una mujer que luchó por sus ideas, sobrepasando cualquier estigma social o tradicional impuesto por la coyuntura en que vivió. Insumisas es, no solo por la dureza y crueldad del tema que trata, sino por su alcance y pertinencia actual, sin dudas una bandera para la lucha por los derechos de género.

Arrímate pa´ca Nené

Centenaria, mambisa, sin dudas un baluarte del patrimonio musical cubano es la Orquesta Hermanos Avilés, motivo de orgullo para los holguineros. Imprescindible en cada festejo que involucre a la Ciudad de los Parques, donde su pueblo la disfruta una y otra vez.

Centenaria, mambisa, sin dudas un baluarte del patrimonio musical cubano es la Orquesta Hermanos Avilés. Foto: Archivo

Fundada el 16 de octubre de 1882 por Manuel Avilés Lozano, la insigne agrupación es considerada la orquesta de música popular bailable más antigua de Cuba y América Latina.

Mucha Bulla ha hecho la antigua charanga integrada en aquel entonces por 12 de los 14 hijos de Avilés Lozano, sobresaliendo Mauro y Borges Avilés Cruz. Mauro fue el primer saxofonista de la ciudad y durante 60 años integró la orquesta familiar, Borges abandonó la música por la medicina, considerado un virtuoso en el piano y el órgano, que los tocaba desde los 10 años.

Entre los momentos más trascendentes de su haber cuenta la incorporación de casi todos sus miembros al Ejército Libertador, al inicio de la Guerra de Independencia de 1895, donde forman la Banda de Música del Ejército Invasor, al mando de Antonio Maceo, bajo la dirección del trombonista Manuel Dositeo Aguilera, que ostentaba en su uniforme mambí el grado de capitán del Ejército Libertador junto a Jesús Avilés Urbina (Chucho), orquestador del Himno invasor, compuesto además por Enrique Loynaz del Castillo. Terminada la guerra la Orquesta resurgió a la vida civil amenizando las fiestas populares en distintas épocas y en 1928 adopta el formato de jazz-band, con el nombre de Orquesta Avilés.

No es de extrañar que trascendiendo la centuria de existencia hayan sido múltiples sus colaboraciones con artistas de prestigio nacional e internacional, como el violinista Claudio José Domingo Brindis de Salas, al cantante mexicano Jorge Negrete, el chileno Lucho Gatica, y de nuestra Isla, Miguelito Valdés, Benny Moré, Fernando Álvarez, Rosita Fornés, Pacho Alonso y Rolo Martínez, entre tantos otros. A esta lista se le adiciona su actuación junto con destacadas agrupaciones, como las orquestas Los Chavales de España, Orquesta Riverside y La Aragón, los conjuntos Casino y Roberto Faz, y con Pedro Izquierdo (Pello el Afrokán).

Juanito Márquez, guitarrista; Germán Piferrer, Tito Gómez y Onelio Pérez, cantantes; Miguel Villafruela, saxofonista; Jorge Varona, trompetista, son algunos de los nombres que destacan en diferentes etapas como integrantes de esta agrupación. Su primera gira nacional ocurrió en 1937, para regresar a su Holguín identificada como «La emperatriz del ritmo y la melodía». En 1956 realizó su primera presentación internacional que tuvo lugar en Caracas, Venezuela, donde alternó con Benny Moré y su Banda Gigante, entre otras famosas agrupaciones.

«Juanito Márquez y la Orquesta Avilés», «Mi querido Holguín»-donde se incluye el tema que hace referencia al título del disco, compuesto por el inolvidable Manuel de Jesús Leyva, Koko-, «Grandes Éxitos»-lanzado en 1995 en Portugal-, constan como las producciones discográficas más relevantes de la Orquesta, dentro de la que destaca en su etapa de encumbramiento, la inclusión en su nómina del propio Márquez, compositor, arreglista e instrumentista de fama internacional, quien creó para la orquesta el ritmo Pa’ca, con exitosas piezas musicales como Arrímate pa’cá, Pituka la bella y Cuidado con la vela.

Gastón Allen (con la camisa roja), es el prestigioso creador que actualmente dirige la Orquesta. Foto: Archivo

Temas clásicos de su repertorio y otros de relativamente nueva factura se interpretan en cada presentación donde los bailadores disfrutan de lo lindo con la música de la Avilés, un balarte vivo de la cultura provincial y nacional.

“¡Maní, manisero se va…!”

Quién en Cuba, e incluso fuera de ella, no conoce el conocido estribillo que evoca a uno de los personajes clásicos de nuestra tierra criolla: el vendedor ambulante de maní, o manisero, con su contagioso pregón.

Sin lugar a dudas su pieza más famosa es «El manisero». Foto: Internet

Los tiempos han cambiado y con ellos la sociedad, pero algunas figuras permanecen inertes o sencillamente asimilan esta evolución y, a pesar de no promocionar su producto como hace un tiempo lo inmortalizara Moisés Simons, todavía recorren nuestras calles en busca del sustento honrado los vendedores de la preciada semilla.

En La Habana, el 24 de agosto de 1889, nació el prestigioso autor que desde edades tempranas, con sólo cinco años de edad, dio los primeros pasos en el aprendizaje musical, con su padre, el profesor de piano vasco Leandro Simón Guergué. Poco tiempo después se convertiría en organista de la iglesia del barrio de Jesús María y, posteriormente, en maestro de capilla de la iglesia de Nuestra Señora del Pilar.

Recién iniciado el nuevo siglo, en 1901, empezó a dirigir compañías infantiles en el Teatro Martí, a lo que prosiguieron estudios de composición con Ignacio Tellería, Fernando Carnicer y Felipe Palau y de contrapunto con José Maury Esteve, todo lo cual le propició una sólida formación técnica. Para 1906, Simons contaba con una orquesta propia que amenizaba espectáculos de variedades en teatros capitalinos, y luego dirigió la agrupación musical del parque de diversiones Tivoli, en Palatino.

Su trabajo para esa etapa en importantes escenarios nacionales de la capital del país le propició giras por México, República Dominicana, Puerto Rico y América Central; al tiempo que no abandonó su preocupación por los problemas teóricos de la música, por lo que en 1909 escribió para el diario habanero La Lucha, Historia, origen y filosofía de la música, trabajo que continuó en años posteriores.

Luego de cosechar importantes éxitos, 1928 marca un hito en su trayectoria, cuando Rita Montaner grabó para el sello Columbia “El manisero”, con el que comienza la fama de Simons como compositor. Ese mismo año, realizó un viaje a Nueva York; y en 1929 regresó a dicha ciudad invitado por la casa Edward Murks. El manisero ya era un éxito en los Estados Unidos en la voz de Antonio Machín, al tiempo que le abrió las puertas a Europa.

De esta etapa constan los elogios de un coterráneo, Carpentier, quien expresara sobre sus aventuras por el viejo continente: “Es notable la inteligencia con que nuestro compatriota ha sabido asimilar la técnica de la dicción francesa. Sus líneas vocales han logrado plegarse a las inflexiones de un idioma nuevo con maravillosa exactitud. París ha madurado el talento musical de Moisés Simons. Actualmente, sus instrumentaciones son dignas de compararse con las de los mejores maestros del teatro frívolo. En la partitura de Toi c’est moi, se escuchan ingeniosos contrapuntos, efectos de sonoridad tan hábiles como novedosos. Deben señalarse especialmente dos aciertos de primer orden: la cantata construida sobre la escala de do mayor, y un bailable en que los flautines, las cuerdas y la percusión se unen en un movimiento dinámico de una fuerza rítmica irresistible. Simons ha triunfado. Y con él, una vez más, la causa de la música cubana…”

La invasión de Francia por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, forzó la salida de Simons hacia Cuba, en 1942. Posteriormente viajó a Santa Cruz de Tenerife y La Coruña, y de allí a Madrid, donde fue contratado para musicalizar el filme “Bambú”, en el que actuarían Imperio Argentina y Celia Gámez; para esta última compuso la canción “Hoy como ayer”.

El 28 de junio de 1945 fallecería en Madrid el prominente artista, dejando atrás un legado que enorgullece a sus coterráneos. Foto: Internet

Sin lugar a dudas su pieza más famosa es «El manisero», de cubanísima inspiración, la cual le propició notables frutos a su talento creador, dentro de una obra que es de las más considerables de la música cubana.  El 28 de junio de 1945 fallecería en Madrid el prominente artista, dejando atrás un legado que enorgullece a sus coterráneos, no importa en el recóndito paraje donde se encuentren: Zaida, Capricho, Así es mi patria, Chivo que rompe tambó, o El manisero, son solo algunas de las obras que dan fe de su inmenso talento.

Desde Cienfuegos, danza flamenca

Mientras jugaba con las “motonetas” (prenda para el cabello) de su madre, encontrando en estas una suerte de castañuelas, Joel Zamora fue “escogido” por la danza flamenca. En los años siguientes la falta de formación profesional no le impediría cantar, bailar o tocar la guitarra, todo ello para vivir la pasión que le provocó, desde los días que casi ni puede recordar, este popular baile hispano.

De taconazos y traspiés: la danza flamenca. Foto: Internet

La Academia de Danza Flamenca que dirige este cienfueguero suma más de un cuarto de siglo y sobre su trayectoria por ese género músico-danzario, así como la trayectoria de la prestigiosa escuela artística, conversamos con Zamora, hijo de la tierra del inconfundible Benny Moré.

De taconazos y traspiés: ¿por qué la danza flamenca?

El Flamenco no es algo que yo escogí, creo que el me escogió desde muy niño, casi ni recuerdo bien como fue. En mi infancia se usaban mucho las motonetas y yo se las quitaba a mi mamá, me las colocaba en el dedo gordo de la mano e intentaba que las dos bolitas sonaran como castañuelas. Con el paso del tiempo empecé a cantar, luego a tocar guitarra y bailar. Mi primer espectáculo lo monté de manera empírica, toda la coreografía y la música la realicé sin haber estudiado nada relativo a este tema. Luego empecé a estudiar con grandes maestros cubanos ya fallecidos como María Cela Bermúdez, entre otros.

 En 1995 tuve una pequeña escuela de baile en La Habana Vieja, además fui profesor principal de la Sociedad Juventud Asturiana. Un año después decidí fundar mi propia academia de baile flamenco, el 6 de diciembre de1996, primera que se funda fuera de La Capital del país: cinco años después devino en compañía profesional. El libroEl baile flamenco, una visión desde Cuba (2016), precisamente es el programa de estudio por el cual se guía la Academia.

La Academia de Danza Flamenca Joel Zamora suma más de veinte años en el trabajo con esta manifestación, durante este periodo, ¿cuáles suman como los momentos más relevantes?

 Uno de los logros ha sido la publicación del libro: es la primera vez que se publica un material de este tipo en Cuba, de ahí su trascendencia. Además de que se realizó en coproducción con Francia, la edición se hizo en Cuba y la impresión en ese país europeo, por lo cual tiene una alta calidad en cuanto al papel y los colores, lo que posibilita percibir bien cada detalle y movimiento que se presenta.

 

La Academia de Danza Flamenca que dirige este cienfueguero suma más de un cuarto de siglo de trayectoria. Foto: Internet

Hemos trabajado de conjunto además con agrupaciones foráneas como las del Carnaval de Cádiz, quienes nos han trasmitido sus experiencias en cuanto a los estilos que en esa festividad ibérica se interpretan. A esto se le suman las presentaciones en el Centro Hispanoamericano de Cultura, en La Habana, y el “Hispanarte”, evento que realizamos cada año en Cienfuegos, donde se mezclan arte y cultura hispana, el cual se realiza además coincidiendo con la fecha de fundación de nuestra Academia.

En sus viajes al exterior, específicamente a la Península Ibérica, ¿cuál ha sido la acogida del arte que en Cuba se realiza producto de esta herencia que nos dejaron los colonizadores?

En España he estado solo yo, en representación de la Compañía. Una de los momentos más impactantes fue durante un concierto que ofrecí en la Peña Flamenca “Juan Villar”, donde el propio Juan Villar me ofreció la “Insignia de plata”, distinción que se le otorga a artistas flamencos que visitan dicho espacio, lo cual me enorgullece aún más pues mi foto se encuentra al lado de referentes como Lola Flores o Camarón de La Isla, entre otros grandes que han pasado por allí.

¿Encuentran preponderancia los géneros ibéricos en su repertorio, o, en su lugar, prefieren realizar una mescla de ritmos y melodías?

Realizamos los espectáculos a modo de descarga, como combinación de varios números incluidos dentro de nuestro repertorio. Por ejemplo, el juego con las castañuelas, que hasta parece una conversación, se concibe como una suerte de concierto. No podía faltar el arreglo de boleros como “Mucho corazón”, homenaje a esa gran figura de la música cubana que es el Benny, mi coterráneo. Incluimos además temas tradicionales del flamenco combinados con poemas de mi autoría, tal es el caso de “De mar y de noche”, o la “Nana para Caleb” (término con que denominan en España a los gitanos).

 A la música y la danza que evocan ese sentimiento, esa pasión flamenca, se le suma el empleo del “Pito de caña”, instrumento típico del carnaval gaditano, sonoridad pocas veces escuchada en Cuba, este último con el tema “Traductor de nombres”, como mofa a algunos típicamente usados en nuestro país.

 Ha participado en varias ocasiones en la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, plataforma para defender la herencia europea, ¿qué importancia le concede a este evento un activo promotor de los géneros músico-danzarios que de España nos llegan?

“Con el Hispanarte nos incorporamos a esa tríada que promueve y da a conocer el trabajo por la permanencia y difusión de este arte en Cuba”. Foto: Internet

No es la primera vez que vengo a Holguín, hace varios años que realicé mi primera visita y, siempre que me preguntan, coloco entre los eventos más importantes que se hacen en Cuba, a la Fiesta…, que entre otros como “La Huella de España”, están a la salvaguarda de la cultura hispana. Nosotros con el “Hispanarte” nos incorporamos a esa tríada que promueve y da a conocer el trabajo por la permanencia y difusión de este arte en Cuba.

Homenaje del Sistema de Bibliotecas en Holguín a Eliseo Diego

Eliseo Diego es el nombre por el cual se conoce a Eliseo Julio de Jesús de Diego Fernández-Cuervo. Poeta, escritor y ensayista cubano. En cierta ocasión, se autodefinió su oficio de poeta al expresar: “Soy, de oficio, poeta, es decir: un pobre diablo a quien no le queda más remedio que escribir en renglones cortos que se llaman versos. Y lo hago no por vanidad o por el deseo de brillar, o qué sé yo, sino por necesidad, porque no me queda más remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas”. Eliseo es considerado uno de los más grandes poetas de Latinoamérica.

Eliseo es considerado uno de los más grandes poetas de Latinoamérica.

Fue uno de los fundadores de la Revista Orígenes, junto a Cintio Vitier, Fina García Marruz, Octavio Smith, Agustín Pi, Julián Orbón, Gastón Baquero, Ángel Gaztelu y Virgilio Piñera, entre otros. Realizó traducciones y versiones de las más importantes figuras de la literatura infantil en el mundo y fue redactor de la Revista Unión, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), donde, además, realizó labores como miembro de la comisión de publicaciones. En 1966 publicó El oscuro esplendor, libro que consideró, uno de sus preferidos.

En 1986 obtuvo el Premio Nacional el Premio Nacional de Literatura por el conjunto de su obra y recibió en 1988 y 1989, sucesivamente, el Premio de la Crítica. En 1992 la Universidad del Valle, en Cali, Colombia, le otorgó el Doctorado Honoris Causa. En 1993 recibió Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo.

Síntesis biográfica

El 2 de julio de 1920 nació en la ciudad de La Habana. Hijo de Berta Fernández-Cuervo y Giberga (La Habana, 21 de noviembre de 1891) y Constante de Diego González (Infiesto, Asturias, España, 1 de enero de 1877). Vive en la finca Villa Berta, en Arroyo Naranjo, hasta la edad de nueve años. La casa fue construida por su padre, con ayuda de los trabajadores de su mueblería, la Casa Borbolla. Constante sembró todos los árboles de la finca (que tenía más de 5123 metros cuadrados) y diseñó sus espacios y recintos. De este lugar dijo Eliseo años después (en la conferencia «A través de mi espejo», leída en la Biblioteca Nacional en 1970):

«el paraíso de mi infancia tiene un nombre: Arroyo Naranjo, pueblo próximo a La Habana»

Con Bella García Marruz contrajo nupcias en 1948.

En 1926 viajó con su familia por Francia y Suiza. En repetidas ocasiones mencionó su viaje a Francia como un momento clave en su formación poética. En la conferencia «A través de mi espejo», afirmó:

«¿Qué habría sido de mí sin la penumbra de los inmensos bosques de la Auvernia, sin los baños romanos de Roayat, sin las maromas del guignol en los parques crepusculares? Mis primeros maestros de poesía se llaman Luigi, el ‘maitre’ del Hotel León, en Roayat, y Olga, su esposa (…) Les cabe la pequeña gloria de haberle abierto los trillos del alma a un oscuro poeta menor de las Antillas, Dios los bendiga, y no llegaron a saberlo»

A este viaje y a estos amigos está dedicado su poema «Himno a las postrimerías» (en: A través de mi espejo, La Habana, 1981).

En 1955 inició estudios de Pedagogía en la Universidad de la Habana graduándose años más tarde.

Casado con Bella García Marruz en 1948.

Trayectoria

Escribió sus primeros cuentos infantiles en 1928. Como resultado de la Gran Depresión, el padre de Eliseo perdió su negocio. Alquilron la casa de Arroyo Naranjo y se fueron a vivir al Vedado (Eliseo regresó a vivir en esta casa en 1953, con sus tres hijos, su esposa y su madre).

En 1936 apareció como uno de los directores (y bibliotecario) del periódico mensual El Estudiante, órgano oficial de la Ciudad Escolar La Luz. El Colegio La Luz se encontraba en la calle 2 y 21 en el Vedado. Cintio Vitier y Eliseo se conocieron en este Colegio.

El primer número de la revista Luz salió el 21 de septiembre, dirigida y escrita por Cintio y Eliseo (Cintio firmaba «Cynthio»). El 10 de noviembre de 1936 sale el segundo número de esta publicación, editando artículos de Eliseo, de Cintio y de otras personas. Por esta fecha conocieron a María Zambrano y asistieron a conferencias impartidas por ella en la Universidad de La Habana (en especial, Eliseo recordaba la que ofreció sobre «Las confesiones», de San Agustín).

En 1937 inició sus estudios de segunda enseñanza en el Instituto de La Habana (Zulueta y San José). El 14 de julio de 1939obtiene el título de Bachiller en Letras y Ciencias.

Y continuamos con el homenaje a Eliseo Diego uno de sus textos: En la calzada de Jesús del Monte» (1949), primer poemario del cubano Eliseo Diego (1920-1994), uno de los fundadores del grupo «Origenes», junto a José Lezama Lima. Esta es una de las obras más intimistas de la literatura caribeña. Google Books/ Fecha de publicación original: 1987/ Género: Poesía

Década del ’40

En 1940 matriculó en la Universidad de La Habana, Ciencias Jurídicas y Comerciales (nunca terminó sus estudios de Derecho).

En 1941 se conocieron en la Universidad de La Habana Eliseo y Bella (No terminaron los estudios. Más tarde matricularon Pedagogía). Bella y Fina García Marruzvivían en Neptuno 308 . Las reuniones en su casa se conocieron, años más tarde, como «El Turco Sentado», enigmático nombre puesto por Agustín Pi.

El primer número de la revista Clavileño sale en agosto de 1942 (que duró hasta febrerode 1943), fundada por Cintio y Gastón Baquero. Esta publicación agrupaba a Fina y Bella, Octavio Smith, Agustín Pi, Justo Rodríguez Santos, Virgilio Piñera. En su primer número aparece Boabdil, prosa poética de Eliseo, primer texto importante publicado bajo la firma de Eliseo de Diego. Eliseo publica su primer libro En las oscuras manos del olvido. Esta primera edición agrupa solo tres cuentos. Posteriormente se hará una segunda edición ampliada, y es la que aparece en Prosas Escogidas, 1983.

El 12 de enero de 1944 muere el padre de Eliseo, Constante de Diego González. Primer número de la revista Orígenes, dirigida por José Lezama Lima y José Rodríguez Feo. Eliseo fue uno de sus fundadores, junto a Cintio Vitier, Fina García Marruz, Octavio Smith, Agustín Pi, Julián Orbón, Gastón Baquero, Ángel Gaztelu y Virgilio Piñera, entre otros. Los poetas agrupados en torno a la revista Orígenes se conocieron, más tarde, como el «Grupo Orígenes».

El 5 de enero de 1949 se publica en La Calzada de Jesús del Monte

El 12 de marzo de 1946 publica su libro de prosa poética Divertimentos (Ediciones Orígenes. Talleres Úcar, García, S.A.. Teniente Rey No.15, La Habana). Eliseo viaja, por razones de salud, a los Estados Unidos. Eliseo, Bella y Fina conocen, personalmente, a José Lezama Lima. Hasta ese momento, solo lo conocía Cintio. Eliseo y Fina cooperaban en Orígenes, pero sin conocerlo. Bella siempre cuenta la anécdota de cómo habló con él, en la Librería Económica (O’Reilly 466, casi esquina a Villegas), cuando ella buscaba un libro de León Bloy, La mujer pobre, para regalárselo a Eliseo. Lezama se lo regaló y, en la dedicatoria, le puso: «A las hermanas García Marruz, a su distinción y temperamento», con fecha marzo de 1946. Entre 1946 y 1949, aproximadamente, Eliseo vive en la calle Línea, No.252, Apto.3A, en el Vedado.

Se publica en La Calzada de Jesús del Monte el 5 de enero de 1949 (Ediciones Orígenes. Talleres Úcar, García, S.A., Teniente Rey No.15, La Habana). El 6 de julio nace Constante Alejandro (Rapi), primer hijo de Bella y Eliseo.

(Texto y fotos cortesía de la Biblioteca Provincial Alex Urquiola)

Victoria o Ismaelillo, símbolo de la Ciudad

Allá por 1957 el almacén de víveres de Golito Franco sufrió una metamorfosis para convertirse en teatro, con la consiguiente inauguración, en ese propio año, del “Victoria”.

Testigo de miles de emociones es el Ismaelillo. Foto: Alexis del Toro

En la esquina de las calles Maceo, frente al Parque Victoriana de Ávila, se ubica la prominente institución que pertenece al Consejo Provincial de las Artes Escénicas en Holguín.

Tras un largo periodo cerrado al público se espera que luego de regresar la Ciudad de los Parques a la normalidad, con el fin del aislamiento por la Covid-19, abra sus puertas con encantos restaurados para convertirse en otra de las tantas opciones culturales que en el nororiente cubano se disfrutan.

Escenario de múltiples presentaciones y acontecimientos políticos, culturales y sociales, en sus tablas han actuado prestigiosas compañías del panorama nacional como la Camerata Romeu, Guido López Gavilán, u otros, por solo citar algunos de los que han asistido a las Jornadas de Conciertos, Fiestas de la Cultura Iberoamericana, Romerías de Mayo, Festival de Humor para Jóvenes Satiricón, o cualquier otra cita a la que se convocase en esta ajetreada urbe en cuanto al panorama artístico se refiere.

Escenario de múltiples presentaciones es el insigne teatro holguinero. Foto: Amauris Betancourt

Testigo de miles de emociones, lágrimas por un título universitaria, una ovación como muestra del aprecio de los holguineros a la presentación de una obra, o por el mero hecho de recibir un reconocimiento a la labor individual en medio de una gala; es el céntrico escenario que promete retomar su condición protagónica en los desandares artísticos de la localidad y el país.

Un fakir perdido en el tiempo

Texto y fotos: Lizue Martínez Rodríguez y Oleinis Desdín González (Colaboradoras)

Cuentan las páginas del periódico Norte que, en noviembre de 1952, la ciudad de Holguín recibe la visita de un singular personaje que sorprendió a los pobladores con sus habilidades inusuales. Se trata del Fakir Urbano Ribeira, quien fuera conocido como «el astro del hambre» y «el ayunador más grande del mundo» (Bianchi Ross, 2012, Sección Lecturas).

Cuentan las páginas del periódico Norte que, en noviembre de 1952, la ciudad de Holguín recibe la visita de un singular personaje que sorprendió a los pobladores con sus habilidades inusuales.

De acuerdo con el Diccionario Panhispánico de Dudas, un Faquir es un «santón musulmán o hindú que practica la mortificación corporal». Dicho compendio distingue, en el uso culto, la grafía Faquir y desaconseja la forma Fakir, por carecer esta última «de justificación etimológica» (Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, 2005). Debido a que en los artículos del periódico consultado la palabra Faquir aparece siempre con la letra K, se decidió respetar la escritura original de la fuente.

Según el rotativo, el cuadrilátero dispuesto en el Club Atlético de Holguín concluiría su programa de lucha libre del día 25 de noviembre de 1952 con la gran presentación pública del Fakir Urbano. Esa noche el ilustre visitante, oriundo de Brasil, sería introducido en una urna de cristal con los labios completamente cosidos, ante espectadores curiosos, miembros de las Fuerzas Armadas, la radio y prensa locales. Dicha urna sería lacrada y colocada posteriormente en el parque Calixto García, lugar que sería renombrado para el espectáculo como «La casa del Fakir» y donde los asistentes tendrían la oportunidad de presenciar al singular artista a cualquier hora del día o de la noche, por un precio de veinte centavos los adultos y diez los niños. En esas condiciones se mantendría, por espacio de un mes, sin comer o tomar ningún tipo de líquido (Norte, nov. 21, 1952, p. 7).

Realmente el Fakir Urbano inició con dos jornadas de rezago sus treinta días de ayuno. Ya en su recogimiento, el diario Norte publicó varias notas sensacionalistas donde afirmaba que ése podría ser el último día del Fakir y que las personas que lo visitaran tendrían suerte durante todo el año (dic. 11, 1952, p. 12). La gráfica costumbrista de la época tampoco perdió la oportunidad y «retrató» la proeza del brasileño en una caricatura de marcada crítica social (dic. 18, 1952, p. 10).

«Barbudo y hecho un saco de huesos» (Albanés Martínez, 1959), el Fakir Urbano concluyó su ayuno el 26 de diciembre de 1952. Sostenido únicamente por su voluntad inquebrantable, fue sacado de la urna en medio de un espectáculo rimbombante desplegado en el otrora Teatro Infante. Pero las hazañas del misterioso personaje no concluirían ese día. Luego de consumado el periodo de abstinencia, apareció en el Norte la siguiente noticia:

Realmente el Fakir Urbano inició con dos jornadas de rezago sus treinta días de ayuno.

El gran Fakir Urbano, que acaba de terminar un ayuno de treinta días completos, ganándose las simpatías de toda nuestra sociedad, se habrá de despedir de nuestro público con un acto sensacional que habrá de verificarse en el Club Atlético en la noche del sábado 3 [de enero de 1953]: URBANO habrá de enterrarse vivo, permaneciendo durante tres horas debajo de la tierra (dic. 31, 1952, p. 7).

Con el fin de entretener al público durante 180 minutos de espera y ansiedad, se concibió además un llamativo programa que incluía cinco peleas de boxeo y la actuación de la Banda de Música Municipal.

Sin embargo, la tierra holguinera no abrigó esa noche el cuerpo atribulado del Fakir Urbano. La tan esperada fecha fue postergada en dos ocasiones debido a las intensas lluvias que asolaron la ciudad por aquellos días. Finalmente, la cita quedó pactada para el 17 de enero de 1953, tal como muestra un obituario publicado por los amigos y simpatizantes del Fakir Urbano (en. 17, 1953, p. 4).

«Barbudo y hecho un saco de huesos»

En este punto el lector seguro se preguntará si realmente enterraron al Fakir Urbano y si sobrevivió a semejante prueba. Las respuestas a estas interrogantes se han perdido en el tiempo pues, aunque parezca inconcebible, el Norte no publicó el desenlace de tan pintoresco suceso.

Bibliografía:

Albanés Martínez, J. (1959). La Nochebuena del Fakir. ¡Navidad! p. 18

Bianchi Ross, C. (2012, julio 7). El duro verano del 49. Juventud Rebelde. Sección Lecturas. http://www.juventudrebelde.cu/columnas/lecturas/2012-07-07/el-duro-verano-del-49

Norte (1952, noviembre 21).

Norte (1952, diciembre 11).

Norte (1952, diciembre 18).

Norte (1952, diciembre 31).

Norte (1953, enero 17).

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Faquir. Diccionario panhispánico de dudas (1ra ed.). https://www.rae.es/dpd/faquir

Sostenido únicamente por su voluntad inquebrantable, fue sacado de la urna en medio de un espectáculo rimbombante desplegado en el otrora Teatro Infante.

Por la gestión sostenible de nuestro patrimonio azucarero

El dulce de la caña de azúcar es indisoluble a la Historia de Cuba. Del esclavo al mulato libre, del barracón al batey, el cultivo y la producción de esta planta nos Por la gestión sostenible de nuestro patrimonio azucarerodefine como nativos de esta isla del Caribe. Salvaguardar el patrimonio histórico azucarero entonces se erige como premisa del presente para perpetuar el legado de generaciones que data casi desde el encuentro entre dos culturas.

El dulce de la caña de azúcar es indisoluble a la Historia de Cuba. Foto: Internet

Sobre las perspectivas para la salvaguarda de elementos tan significativos para la cultura e identidad nacional, así como sus impresiones sobre el trabajo desplegado por la provincia, conversó Baibrama con Nilson Acosta Reyes, vicepresidente del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, y Liobel Pérez Hernández, presidente de la Comisión Nacional de Patrimonio Histórico Azucarero.

Entre los años 1989 y 2002 la industria azucarera cubana entró en una fase de declive: ¿en qué medida afectó esta situación al patrimonio de esta índole?

Nilson Acosta: Es un momento de redimensionamiento de la industria como decisión compleja para el país, que partía de lo económico pero que tenía implicación social. Obviamente se asociaba al tema patrimonial pues muchos municipios del país vivían de los centrales, al cerrarlos o desmontarlos, tuvo un impacto negativo en todas las esferas de esos territorios. En encuentros anteriores se ha analizado incluso el impacto sicológico de este fenómeno: desde el olor, hasta el sonido del pito del central, marcaba la vida de los pobladores.

En términos de patrimonio fue un llamado de atención porque hasta ese momento no había total claridad de su importancia, lo veíamos como algo natural: sin azúcar no es Cuba, no hay nación, decíamos, pero no pasaba de eso. Es en ese contexto que nace esta comisión para salvar esta historia, ese conocimiento del cual eran portadoras y testigos estas comunidades

¿Cómo se comporta Holguín en la gestión del patrimonio de esta índole?

Liobel Pérez: Recientemente Holguín recibió el primer lugar en lo que a comunicación institucional se refiere dentro de las empresas de base de AZCUBA ,y en el tema del patrimonio histórico azucarero, es la mejor provincia, dado su cumplimiento de los objetivos de nuestro programa de trabajo. En el territotrio se establece un vínculo fructífero con el azúcar y el rescate del patrimonio azucarero.

Son notorios los esfuerzos del Consejo Nacional de Patrimonio por salvaguardar el legado histórico azucarero, en este apartado: ¿hacia donde están dirigidas las principales acciones?

Nilson Acosta: Desde el Consejo trabajamos en muchas aristas, facilitadas por la Comisión de Patrimonio Agroindustrial Azucarero, conjuntamente con el anterior Ministerio del Azúcar y ahora con AZCUBA. Una serie de objetivos comunes enlazan nuestro trabajo: este encuentro es uno de ellos; el inventario, control y rescate de las locomotoras a vapor, consta como otra línea en la que se ha trabajado; también en proteger conjuntos como “Cunagüa” o “Jaronuco”, declarados Monumentos Nacionales, a “Guatemala”, como Zona de protección; son algunas de esas acciones que parten de los propios trabajos surgidos en estos encuentros.

El Valle de los Ingenios es un fiel ejemplo de este trabajo, el cual es considerado actualmente como Patrimonio de la humanidad. Foto: Internet

Cada edición del Encuentro Nacional… para nosotros es una forma de tomar el pulso, de que nos lleguen los llamados de alerta sobre lo que sucede en los territorios con muchas manifestaciones, porque no solo el patrimonio material se resguarda, sino el inmaterial también, que encuentra gran riqueza en la producción de azúcar. El Valle de los Ingenios es un fiel ejemplo de este trabajo, el cual es considerado actualmente como Patrimonio de la humanidad.

El gran reto para estos conjuntos azucareros es lograr una gestión sostenible que garantice un desarrollo local, un mejoramiento de las condiciones de vida de la población, y a la vez conservar ese patrimonio. No puedo dejar de mencionar la experiencia de los Museos del azúcar, en el país contamos con cuatro y ojalá en Rafael Freyre se retome la idea de crear el de la provincia, muy importante para la región y el cual complementaría esa visión que queremos lograr.

Mambí, músico…virtuoso

La hermosa melodía le entregaba a los brazos de Morfeo, a veces acompañada de la guitarra, o solo a capella, pero no podía falta antes de dormir La Bayamesa en la voz de su madre. De tal forma quedó impregnada que años después legaría a la historia musical cubana su propia Mujer Bayamesa.

Entre la pobreza nació y dio sus primeros pasos, pero a la vez rodeado de talento autodidacta. Foto: Internet

Entre la pobreza nació y dio sus primeros pasos, pero a la vez rodeado de talento autodidacta que para esas fechas era común por la ausencia de oportunidades para estudiar las artes: en un hogar con escasos ingresos nació Sindo Garay el 12 de abril de 1867, en Santiago de Cuba, donde nunca faltó sin embargo el encanto de la música: “En mi casa siempre había una, dos y hasta tres guitarras, sin contar las de mamá y papá”.

Así creció el chico, rodeado de amor por su tierra y cuentan que, en sus años de infancia, en pleno apogeo de la Gran Guerra de 1868, más de una vez llevó importantes mensajes de los patriotas cubanos. Son famosas las anécdotas de que, siendo apenas un adolescente, cruzaba varias veces la bahía de Santiago de Cuba, una de las más amplias del país, con órdenes y documentos de los laborantes cubanos contra España.

“¡Con lo grande que fue Pepe Sánchez, y yo, un vejigo, pude tocar las fibras de su sensibilidad! Él fue el único maestro que tuve en mi vida (…) tiene que figurar como precursor de la trova cubana”.

Así catalogó a su coterráneo, y es que el prestigioso creador santiaguero marcó hito en el joven talento: un día se atrevió a tomar la guitarra de uno de los habituales asistentes a las descargas troveras de su hogar y comenzó a intentar imitar lo que veía hacer a sus mayores. Luego de regaños e intentos fallidos el golpe en la puerta lo interrumpió. Era justamente el dueño de la guitarra, el propio Pepe Sánchez, quien enterado enseguida del “robo”, quiso escuchar los descubrimientos del niño. Aquellos mínimos acordes despertaron su emoción y un abrazo selló la certeza del surgimiento de un artista.

En broma, el trovador decía que su nombre era muestra de su ignorancia musical: Sin-Do, y que Sin-Do componía. Como ha demostrado la historia realmente no le hizo mucha falta saber y, luego de obtener su primera guitarra a los 16 años, comenzó a auto-alfabetizarse para, a pesar de que jamás aprendiera una nota musical, sus obras sean consideradas como lecciones de armonía y composición, al tiempo que aún reciba numerosos elogios por su increíble capacidad como creador.

Una vida tan larga como prolífera fue la Sindo, quien alcanzó los 101 años de edad. Foto: Internet

Uno de los imprescindibles de la trova tradicional cubana es el autor de más de 600 obras que retratan la idiosincrasia cubana, su admiración por nuestra tierra natal, los paisajes, las mujeres y el amor, donde destacan Amargas verdades, Mujer bayamesa, Guarina, La tarde, Perla, Retorna y Tormento fiero, entre otras.

Una vida tan larga como prolífera fue la Sindo, quien alcanzó los 101 años de edad, periodo en el que pudo conocer a importantes personalidades como Guillermón Moncada, que de niño lo sentaba en sus piernas para oírlo cantar junto a su hermana, muy niña también, o a Julio Antonio Mella, y es probablemente el único que tuvo la oportunidad de estrechar las manos de José Martí y, posteriormente, Fidel Castro.

La Bayamesa, título muy utilizado por diversos autores cubanos en innumerables obras, es quizás su canción más conocida. Luego de una noche de serenata, al despertar en casa de un amigo, en cuyo patio había un paredón aún ennegrecido por el incendio de Bayamo, lo asaltó la inspiración y, allí mismo, en un simple papel cartucho, anotó los versos de su inmortal obra.

En julio de 1968, exactamente el día 17, moría a la edad de 101 años uno de los más grandes trovador de esta tierra de juglares. El festival de la trova de ese año se le dedicó a su memoria y su Bayamesa resonó en repetidas ocasiones a través de las voces de diversos trovadores. En su funeral se encendieron tabacos y cigarros porque así lo había pedido Sindo, quien encontraba en este vicio el placer de gran parte de sus horas.

Cada vez que suena una guitarra con poesía entre sus cuerdas, alguna pícara sonrisa de trovador se enciende tras del aire y se da un trago a la salud de la trova. Foto: Internet

No son necesarios los homenajes y calendarios para homenajear a quienes sembraron de sí en nuestra historia y cultura. Sindo Garay debe andar ron en mano y canción en ristre paseando serenatas en cualquier lugar de los tiempos. Gracias a su obra tenemos un escalón más desde el cual seguir inventando melodías, una pasión revivida entre sus coterráneos. Y desde entonces, cada vez que suena una guitarra con poesía entre sus cuerdas, alguna pícara sonrisa de trovador se enciende tras del aire y se da un trago a la salud de la trova.