Calixto García

Años después del inicio de la conquista y colonización de Cuba, es que aparecen las primeras referencias relativas a la
producción agrícola en el territorio según el censo realizado en 1775. En Buenaventura hay distintas versiones sobre el
origen de su nombre entre los que mayor veracidad ofrece es el hecho de haber pertenecido estas tierras a un conde
peninsular con este apelativo, que jamás tuvo el placer de pisar esta tierra.

Cacocum

Según escritura pública del 9 de julio de 1599 quedó establecido Cacocum como Hato independiente que hasta ese momento
formaba parte de la hacienda Cauto-Saos-Cacocum, pasando estos hatos a lo hermanos Gabriel de Salinas (Saos – Cauto) y
Alonso Cepeda (Cacocum – Saos). Sus primeros pobladores se dedicaron a la ganadería y a la agricultura de consumo
correspondiendo al patrón económico social de la región holguinera.

Báguano

El territorio que ocupa actualmente el municipio de Báguano fue primeramente habitado por los aborígenes descendientes del tronco étnico arahuaco. Estos primeros pobladores vivieron en aldeas y no sobrepasaron el nivel de desarrollo de la comunidad primitiva, a pesar de que practicaron la agricultura como actividad económica fundamental y fueron conocedores de la alfarería.

Banes

Capital Arqueológica de Cuba, Banes posee una rica memoria vinculada al acontecer histórico del país. Se deriva su nombre
de la voz aborigen Baní con la que se denominaba a un importante asentamiento prehispánico. Formó parte de la jurisdicción
de Bayamo, después a la capitanía de Bariay. El 17 de enero de 1910 se constituyó como municipio. Su importancia como
puerto marítimo fue decisiva para su desarrollo posterior.

Antilla

El origen del municipio se remonta a la llegada de los conquistadores españoles encabezada por Diego Velázquez, luego
comenzaría la paulatina extinción de la población aborigen en la región Banes-Nipe a la cual se sumó una importante
reducción de los colonizadores. Por las bahías de Banes y Nipe iba la principal ruta de comunicaciones que enlazaba la
Península de la Torre con las áreas de mayor concentración aborigen en los tiempos precolombinos, comprendiendo los
llamados cacicazgos de Baní y Barajagua.

El Charles Chaplin de Cuba y la dignidad del hombre

Un hombre con un bigote entintado, que viste traje negro de largas costuras y una corbata enlazada al descuido y que, bastón en mano, siempre regala una sonrisa es un personaje singular que por años años ha caracterizado las Romerías de Mayo.
Su caminar de pasos abiertos y su sombrero lo distinguen como El Chaplin de Cuba, incluso a tal extremo que Eduardo Almirante Caula prácticamente ha “perdido” su nombre, pues el personaje de Charlot es más que una simple interpretación: lo asume como un estilo de vida en toda su dimensión, desde la sátira, lo absurdo hasta la dignidad y compromiso ético con el arte.
Y es así que a Eddy, como cariñosamente le llaman algunos, se le sale por los poros su amor por la pantomima y su vocación de mago cuando encarna a ese genio del cine y deambula “de aquí para allá”.
Quienes creen que el tiempo no significa nada, sépase que lleva más de 30 años “metido” en el personaje y para él no es asombro pasarse unas 20 horas diarias trabajando, caminando por toda La Habana o simplemente de un extremo a otro del país para provocar felicidad.
Tal vez algunos lo tilden de loco o ingenuo, y entre ese ir y venir por toda la Isla, Eddy confesó a la ACN que es difícil encontrar a algunas personas que no se hayan reído con un gesto suyo, porque aquellos de cara compungidas terminan “enseñando los dientes y no hay nada más aliciente para mí que haber logrado una sonrisa”, afirmó.
Al difunto Luis Manuel Menéndez, director del curso de Payasadas del Circo Nacional de Cuba, se le ocurrió la idea de Chaplin, porque según él, yo llevaba el personaje dentro y sólo necesitaba un empujón, declaró Almirante durante las Romerías de Mayo, que acontece por estos días en Holguín y que lo incluye como figura principal en su póster de presentación.
Varios actores han llevado a escena al personaje de Chaplin, pero cada quien lo hace de manera peculiar porque Charlot sigue siendo un ícono de la historia del arte y quien intenta parecerse no lo logra por mucho que se esfuerce; no por gusto es el genial cómico de todos los tiempos, señaló.
Sin embargo, lo que ha hecho a Eddy un Chaplin cubano es su manera de hacer el proceso de actuación y habría que ver dónde se separan la vida real y la ficticia, porque como afirmó, “el personaje tiene una gran significación social, representa la dignidad del hombre con o sin dinero, pero, sobre todo, sin dinero; y esa es la connotación que tiene Charlot para mí.”
Si se le tiene amor al trabajo es difícil separar a Eddy y al actor, y es que el personaje de Charles Chaplin critica con vistas a la reflexión profunda, y somos actores de Cuba y socialistas; por tanto, creemos, y luchamos, para que no exista explotación del hombre por el hombre y ni bloqueo, apuntó.
Para asumir a Chaplin se debe ser un guerrerista natural contra lo mal hecho, hay que ser un eterno joven rebelde como los que protagonizan las Romerías… y conservar siempre los ideales puros de la esencia humana, señaló Almirante, quien actualmente se desempeña en el proyecto Laboratorio Teatral Tabarín, de La Habana.
Eduardo puntualizó que desde niño comenzó a hacer teatro, cine y televisión y como su pasión por las artes escénicas era tan fuerte, dejó la universidad para hacerse actor y se mantuvo ocho años trabajando en el Instituto Cubano de Radio y Televisión mientras estudiaba en la escuela de circo.
Múltiples son sus méritos y lo cierto es que no hay un evento cultural al que no lo inviten, porque “cuando guardo el personaje, me dicen que lo saque de nuevo”, refirió.
Este hombre que transpira amor, magia, sencillez y humildad, aseveró que “él se sacrifica para que otras personas sonrían, porque como dijera Chaplin Sonríe que la vida es corta, la sonrisa solo dura un instante y perdura para toda la vida, es la señal eterna de la amistad profunda, no hay quien no la merezca ni quien no la reciba con agrado”.

Trovador de sangre y alma

Creador de numerosos proyectos artístico-socioculturales, como la peña A esta hora, espeleólogo ocasional y músico apasionado, Raúl Prieto, artista holguinero, trabaja todavía arduamente para que la trova siga transformando el pensamiento cotidiano en obra de arte.
Abrió la reja y recordé su edad. Tiene 53 años… 53 años y una argolla en la oreja izquierda. Las manos, expresivas, más que el rostro o las cejas. ¿Sus dedos? Sus dedos cantan las canciones de una generación atomizada entre el poema y el Periodo Especial.
Pasamos al interior de su casa. Sobre el librero, una reproducción de Cosme en la Boscomanía y un cemí, referencias místicas de sí mismo. Es que Raúl Prieto busca la manera de conjugar compositor, cantante y músico, como sentencia Frank Delgado. Su máxima es traducir la sociedad y perfeccionar su trabajo de autor para quedar bien consigo mismo, me dije.

Me invita a tomar asiento y sus manos continúan narrando días añejos, aquellos cuando eran jóvenes y escuchaban música prohibida; de cómo se enamoraron de la guitarra y fueron inseparables hasta en los más diversos escenarios.

Raúl se desempeñó diez años en el Polo Turístico holguinero, etapa “compleja porque al extranjero se le trataba de dar su propia música; de lo contrario, se le mostraba lo más tradicional de la música cubana. El repertorio de la playa giraba en torno a “Yolanda”, “La paloma” y “La guantanamera”. Llega el momento en que te envicias haciendo esto y descuidas la obra. Mas la transculturación de esos años, la utilicé para crear”, comenta.

¿En qué medida tiene su música la esencia de lo cubano?

-La realidad cubana de todos los tiempos es una fuente de inspiración permanente. Este país es rico en ritmos, culturas y estilos. Mi música tiene son, sin declarar, pero sí fusionado guaguancó, boleros… Algunas personas creen que si es bolero no es trova. Error. La trova puede ser cualquier género musical combinado con otros elementos, como poesía y la utilización de la guitarra, que aportan ese matiz trovadoresco.
Su libro Todos los silencios dice de su quehacer poético. ¿Cómo conjuga poesía y música?
-No concibo trova sin poesía. Aunque la canción no sea necesariamente un poema, tiene que estar influido por este. Bellido, un amigo de la universidad, decía: “Puede no estar acabado el poema, puede no ser un poema, pero lo imprescindible es la poesía.

“Durante mucho tiempo la trova fue mirada como música política, pero es mucho más. La canción trovadoresca debe tener elementos poéticos. Expresaba Martí que el verso, por donde quiera que se quiebre, ha de dar luz.

Raúl Prieto junior ha heredado el talento de su padre. ¿Cómo se siente legar un hijo a la trova?

-Genial. Raulito empezó en la música tarde porque no viene por los escalones tradicionales: Escuela Vocacional de Arte, Conservatorio… Él es un trovador innato. No se decidía cuando era más joven; la Mamá me decía que yo no me dedicaba a enseñarlo. Mientras no tenga la pasión y la guitarra no sea algo indisoluble en su vida, no hago nada con enseñarlo, le explicaba.
En efecto, hubo un momento cuando se interesó y empezamos a trabajar juntos. Después estuvo desempeñándose dentro de mi agrupación. Tocó percusión menor, bajo, hizo coros; ahora mismo tiene un repertorio consolidado y es director del grupo. Acabo de ubicarlo para dedicarme por completo al trabajo de autor. Tener una persona confiable y talentosa me crea una comodidad en el mejor sentido.

¿Hasta qué punto la agrupación contribuye al desarrollo de artistas no graduados en la academia?

-Raúl Prieto y su grupo es una academia para los jóvenes músicos autodidactas y para mí también. Haber intercambiado con generaciones provenientes de diferentes índoles agranda el panorama creativo. Ellos manifiestan que es una experiencia en vivo, no se estudia. No es lo mismo tocar una obra clásica, la cual debes aprender para graduarte, que la música de los trovadores, llena de cambios de compases y de géneros, inclusive dentro de una misma canción. Los músicos que han formado parte de la agrupación coinciden en que ha sido una escuela.

– ¿En qué estado se encuentra la trova actual?

-Si te pones a analizar a los músicos fundadores de la Nueva Trova y los que la integramos luego, ninguno se parece al otro. Muchas veces el movimiento oscila entre la moda y lo que realmente se quiere decir. Dentro de esa cantidad de trovadores noveles, un grupo ha consolidado su modo de decir. Es el caso de Tony Ávila, que le dio por la guaracha y la música de doble sentido, y lo hace de modo muy original.
Sin embargo, la trova joven debe seguir profundizando en buscar su estilo, y decir sin preocuparse de los modismos ni las tendencias. El trovador siempre se ha caracterizado por tener un discurso propio. Hay mucha preferencia por lo rítmico; encuentran un estribillo pegajoso, el público se pone eufórico, la canción dura siete minutos, de los cuales solo uno era de contenido y los otros seis son de complacencia. Nuestra misión es transformar el pensamiento cotidiano en obra de arte.
¿Ha influido el “fatalismo geográfico” en su carrera?

-Depende de las perspectivas que tengas. Si quieres ser famoso, indiscutiblemente en una provincia del interior no lo vas a ser. Desde ese punto de vista interviene el fatalismo geográfico. Si deseas quedar bien contigo mismo, decir tu obra dondequiera que estés y convertirte en un traductor de la sociedad, no determina la ubicación que tengas en el mapa.
En lo personal nunca se me ha ocurrido irme para La Habana. En el fondo soy una persona muy tímida, no trabajo para grandes multitudes. Decía Ingeniero en su libro El hombre mediocre que la fama es lo más sencillo del mundo: en un teatro una persona se para, comienza a aplaudir y el espectador por inercia aplaude, entonces ya eres famoso. Prefiero una persona que sienta mi música y no cien que reciten mecánicamente los coros.
¿Otros proyectos…?

-En agosto pasado fundamos la Feria de los Trovadores con la idea de unirnos una vez más, sin importar la generación a la cual pertenezcan o el estilo que defiendan. Este proyecto pretende realizar un grupo de acciones, génesis de mi sueño más imperecedero: una escuela de cantautores.
Queremos impartir conferencias, talleres de armonía aplicada a la guitarra, de poesía y literatura. Contamos para ello con el auspicio de la Dirección Provincial de Cultura y el apoyo de la Uneac. Pretendemos invitar a jóvenes trovadores empíricos. Ahí vamos a lanzar la segunda edición del concurso Para una imaginaria María del Carmen (tema de Noel Nicola). Ya hicimos una primera edición en el espacio Tocando fondo, donde descubrimos al joven Manuel Leandro.
Ahora queremos estrenar la segunda edición desde la Feria de los Trovadores para gestionarles a los ganadores el ingreso al movimiento profesional. Constituye una cantera de protección al género. Ojalá esto pudiera concretarse y hacerlo de manera pedagógica como una escuela de cantautores.
Con dos discos en su quehacer y un tercero revoloteándole en el alma, Raúl Prieto trabaja intensamente, pues sabe que la misión de un trovador va más allá de hacer la moda: necesita una labor constante y el esfuerzo colectivo. En él se respira una fe inmensa por toda esta artimaña de la esperanza, lo creativo y lo místico de la música. Pero, sin dudas, el cantautor solo tiene una realidad palpable: la trova.

Por Dénise Montero Ramírez

Tomado de www.ahora.cu

Preparando futuro

Granma, 6 de julio. La Asociación Hermanos Saíz(AHS) de Granma prepara el futuro de la membrecía con el acercamiento a niños y adolescentes con actitudes creativas. La apertura al verano, y a los que un día no muy lejano integrarán las filas de los jóvenes creadores, tuvo lugar este fin de semana en el Paseo de la calle General Calixto García de Bayamo, frente a la Casa del Joven Creador de la Ciudad Monumento.

El espacio cinematográfico mensual Cámara en mano, de la AHS, invitó para el inicio de la etapa estival al proyecto Picacho, formado por niños, niñas y adolescentes realizadores audiovisuales, procedentes de la comunidad Victorino en el montañoso municipio de Guisa.

Desenvueltos, osados, comunicativos son los pequeños de Picacho, que contaron al auditorio —formado por un nutrido público infantil— las particularidades de la realización en la montaña.

Marlen Álvarez y Daniel Cabrera de 13 años y Alain Carrazana de 10 vinieron a compartir sus experiencias junto a su profesor, el promotor cultural, Pedro Rodríguez Mecías.

Para la adolescente, formar parte del proyecto es algo mágico, le prepara para la vida y la hace estudiar mucho más; su rol de directora y editora le satisfacen y le gustaría poder estudiar Audiovisuales en el Instituto Superior de Arte.

A Danielito y Alain les fascina el sonido, como captan los movimientos de plantas, el arroyo al caer loma abajo, los trinos de los pájaros y cuanto elemento sonoro aporte a los materiales que ellos mismos diseñan.

Un cortometraje en stop motion, realizado con la cooperación del Cine Club Arena de Matanzas, dos documentales, uno de ellos del paso del Comandante en Jefe en varios momentospor Victorino y un corto que refleja las preocupaciones de los niños basadas en experiencias negativas, conformaron la muestra de la noche, por la que recibieron aplausos y reconocimiento de los espectadores.

El espacio Cámara en mano se desarrolló fuera de la Casa del Joven Creador y así acceder a mayor cantidad de públicos, como ocurrió en la noche, motivados por las propuestas del espacio, que también dedicó varios minutos al aprendizaje de la realización cinematográfica y un momento para rendir homenaje a Josué País, Floro Bistel y Salvador Pascual, mártires de la revolución que cayeron este día hace 60 años, combatiendo a las fuerzas de la tiranía batistiana en Santiago de Cuba.

Por Diana Iglesias Aguilar

Tomado de www.ahs.cu

Se integrará Las Tunas al mercado del arte

Las Tunas, 6 de julio. La exposición colectiva Catálogo 2017, auspiciada por la Filial de Artistas Plásticos de la Unión de Escritores y Artista de Cuba (UNEAC), abrió sus puertas para promover la obra de los miembros, a su vez organizar un mercado del arte que situará a la provincia tunera como epicentro del mercado en la región oriental.

En la muestra quince artistas exponen un compendio de sus más relevantes producciones. Veintiséis obras unidas al compás de un mismo objetivo, marcan la evolución de los maestros de la plástica en la provincia. En la técnica: acrílico-lienzo resaltan las obras de: Gitzy López Álvarez, que también presenta obras escultóricas a igual que Yamila Coma Vargas: en el óleo-lienzo destaca la participación de Jesús Vega Faura (Chucho); Alexis Roselló Labrada y Alexander Lecusay Estrada evolucionan dentro de la técnica mixta; la pintura de arte abstracto o a cargo de Roberto Reyes Vega, Leonardo Fuentes Caballín, Mohamed Roselló Camejo, José Manuel Mayo Peña, Rogelio Ricardo Fuentes y Eliade Ávalo Rosales y en la escultura destacan: Adolfo Arias Saumell, Pedro Escobar Mora y José Enrique Valdés Cano.

La exposición refleja la fidelidad a la estética personal de cada creador y el perfecto empleo de los materiales, esta enriquece a su vez con belleza y alegría la acogedora galería.

Catálogo 2017 ofrece una oportunidad para acercarnos a la historia y el quehacer de nuestra localidad. Estimula la interpretación y reflexión, es este un momento importante en el desarrollo de las artes visuales de la provincia.

Por Gretsin Cusidó Salgado

Tomado de www.uneac.org.cu

Santiago de Cuba: Visión caribeña también desde la teoría

Santiago de Cuba, 6 de julio. El coloquio internacional El Caribe que nos une, espacio teórico de la Fiesta del Fuego, inició el martes pasado en la ciudad santiaguera con un acercamiento a la historia, la sociedad y la cultura de Bonaire, país invitado de honor al encuentro.
El Salón de la Ciudad del Ayuntamiento municipal acoge hasta el próximo día 8 a estudiosos de temas caribeños de naciones como República Dominicana, Trinidad y Tobago, Islas Vírgenes, México, Bonaire y Cuba.
Entre los tópicos generales que están a debate figuran las festividades populares caribeñas, en particular el carnaval, la diversidad e identidad cultural, la naturaleza, el turismo y la educación en la región.
Dentro del coloquio están previstos homenajes especiales a dos intelectuales cubanos recientemente fallecidos y cuyos aportes trascendieron las fronteras de la Mayor de las Antillas: el académico Fernando Martínez Heredia y el historiador Jorge Ibarra.
Del mismo modo habrá un panel dedicado a los 35 años de la Casa del Caribe, institución que lidera la organización del Festival y que además deviene cobija para los grupos portadores de la cultura popular tradicional y para los investigadores que ahondan en los más diversos asuntos relacionados con el Caribe y los caribeños.

Por Betty Beatón Ruiz

Tomado de www.trabajadores.cu