Concurso holguinero de poesía se extenderá a toda Cuba

Convocatoria final Nuevas

El Concurso Nuevas Voces de la Poesía Holguinera abrió su convocatoria a todo el territorio nacional este 2018, galardón que se incorpora al sistema de premios de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en el oriental territorio cubano.

Luis Yussef, director de Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, anunció en conferencia de prensa que podrán participar autores cubanos de hasta 35 años de edad que no tengan libros publicados de poesía.

El conjunto de poemas a publicar deberá tener una extensión de entre cinco y 10 cuartillas, con una tipografía en Arial 12, a dos espacios. Las obras deberán entregarse en formato digital a través del correo electrónico nuevasvocesdelapoesía@gmail.com con copia a edicioneslaluz@baibrama.cult.cu. El plazo de admisión vence el 15 de abril.

Se concederá un único premio consistente en diploma acreditativo y obra de arte, además de la publicación del cuaderno por La Luz, según refirió Frank Alejandro Cuesta, miembro del colectivo editorial.

El galardón se concederá oficialmente el día 7 de mayo, en las celebraciones por el aniversario 21 del sello y en el cierre del espacio Palabras Compartidas que se desarrolla en la sede de La Luz como parte de la XXV edición de las Romerías de Mayo.

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de ahora.cu

Ediciones Holguín estará en Feria del Libro de La Habana

Publicaciones de Ediciones Holguín. Foto: Lisandra Cardoso (Archivo)

Ediciones Holguín, una de las editoriales provinciales más antiguas de Cuba, estará presente en la Feria Internacional del Libro de La Habana, prevista del primero al 11 de febrero próximos en la capital del país.

En esta ocasión el centro estará presente con cinco títulos, entre los que se destacan El Huracán y la Palma, una antología poética de Delfín Prats y el texto Imposeída, de la escritora cubanoamericana Mercedes de Acosta, cuya obra traducida al español se publica por primera vez en la isla.

Lourdes González, directora de la institución, destacó a la ACN que en el magno evento de las letras, estarán también a disposición del público Pintura fresca de Rubén Rodríguez, y la re-edición de La princesa Dayán, de la camagüeyana Niurki Pérez, de literatura infantil.

A este catálogo se sumará, además, Geometría de Lovachevski, del escritor holguinero José Luis García, una obra de ciencia ficción escrita en soneto, galardonada con el Premio Nacional de la Crítica 2017.

Indicó que la sala Lezama Lima será escenario el cinco de febrero próximo de la presentación de estos volúmenes, en la cual intervendrán los editores José Luis Serrano, Fidel Fidalgo y Eugenio Marrón, reconocidos por sus aportes a la cultura en el oriental territorio.

Ediciones Holguín se fundó en 1986 con la publicación de los libros laureados en la primera edición del Premio de la Ciudad, en los géneros de poesía, testimonio, narrativa y ensayo hasta sumar más de 600 títulos en estos 31 años.

La institución cultural ha obtenido numerosos reconocimientos en el área del diseño y la edición, entre ellos el Nacional de la Crítica 2006 al libro Ataxia Espinocerebelosa tipo Dos, del Doctor en Ciencias Luis Velázquez.

Con información de Eileen Molina Fernández (ACN)

Tomado de www.radioangulo.cu

Banda canadiense The Shuffle Demons cerró en Plaza Dolores de Santiago de Cuba Festival Jazz Plaza

plazaDolores

Santiago de Cuba. La banda canadiense The Shuffle Demons cerró el pasado 22 en la Plaza Dolores de esta ciudad, la edición 33 del Festival Internacional Jazz Plaza que ha compartido con la Capital, La Habana. Los canadienses actuaron en la gala de clausura en la céntrica plaza, conocida también como el Boulevard Santiaguero.

Para la ocasión, también estuvieron en el cierre del “Jazz Plaza” en el parque Dolores, la agrupación Steel Band, del poblado de El Cobre; Iván Acosta con su grupo “De Cuba Somos”, y “Ákana”, llegados desde la ciudad de Trinidad, en la región central de Cuba.

The Shuffle Demons es una reconocida banda de Canadá, con más de 35 años sobre los escenarios del mundo y un historial respetable, sintetizado de la manera siguiente:
“…Tuvo un Top 40 en Canadá con su sencillo de 1986 “Spadina Bus”, canción de su álbum debut Streetniks, tema que también se usó como presentación de City-TV Speakers Corner… Le siguieron cuatro álbumes más en los próximos siete años, y siempre contaron con innumerables seguidores devotos del jazz. En 1987, aparecieron en el programa de televisión para niños Sharon, Lois and Bram’s Elephant Show.

The Shuffle Demons tocó en festivales de jazz, folk, y rock de Halifax a Vancouver y de Italia a Estonia, de 1986 a 1997, recorrió Canadá en 15 ocasiones y otras tantas por Europa 15 veces, con actuaciones basadas en “una fusión de hard bop y rap combinada con disfraces exóticos y un estilo de interpretación sin límites. A lo largo de esas 15 giras europeas fueron un éxito en varios festivales de jazz, incluidos North Sea Jazz, Molde Jazz, London Outside In Jazz, Edimburgo, Sfinks y Jazz a Vienne.

Luego de algunas separaciones y nuevas incorporaciones, la banda se separó en 1997 pero varios de sus integrantes la retoman en 2004 y dan a conocer un CD de Grandes Éxitos en una nueva gira en la que, además, se incluyeron en el Libro de Record Guinness, al reunir a más de 900 personas tocando saxo, con el tema Hockey Night, en Canadá.

El grupo ha continuado con giras y presentaciones en festivales en la India, China, Europa, Tailandia, Corea del Sur, Estados Unidos y el propio Canadá, para beneplácito de sus seguidores y amantes de jazz.

Desde el pasado 17 de enero, Santiago de Cuba es sede también, y por segundo año consecutivamente, del Jazz Plaza; aquí lo preside Robertico Fonseca, quien ha estado desde el principio en las presentaciones ocurridas en el Teatro Martí, el Iris Jazz Club y el Patio La Jutía Conga, en la casona de la calle Heredia donde está el Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), institución que auspicia el festejo del género en esta urbe sur oriental.

A propósito, está por comprobar si en verdad el jazz entró a Cuba por esta ciudad santiaguera, traído por los “marines” –muchos de ellos negros del sur de los Estados Unidos— cuando la guerra hispano-cubano-norteamericana de fines del siglo XIX.

Robertico Fonseca, al frente de la celebración, habló de espacios teóricos y otras novedades en venideras reuniones. Y aún se comenta en la localidad la apertura en el “Martí”, que trajo a la excepcional diva Omara Portuondo, a la que se sumó sobre el escenario, el propio Fonseca.

Ted Nash, encumbrado saxofonista nortemericano, y su trío vinieron directamente desde USA a Santiago de Cuba y abrieron la segunda gala en el “Martí”. Ted se fue encantado con este, “el sitio más musical de Cuba”, dijo antes de partir hacia La Habana.

Al concierto que posteriormente ofreciera Robertico Fonseca, se unió Carlos Miyares, y para cerrar ese día, subió el estelar Bobby Carcassés, quien además dedicó palabras de elogio a la ciudad santiaguera.

A Carcassés, Rodulfo Vaillant y al escultor Alberto Lescay le hicieron un homenaje en el teatro Martí, por su apoyo decisivo al evento de jazz.

Por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón

Tomado de www.sierramaestra.cu

Dave Lombardo: Tocar la batería con esa energía se lo debo a ser cubano

Dave Lombardo en Cuba
El baterista estadounidense de origen cubano Dave Lombardo entró al club Submarino Amarillo y aseguró que realizar un concierto acá con Suicidal Tendencies o Dead Cross sería cumplir uno de sus sueños. Foto:Yandry Fernández

La Habana se mueve al compás de un drum. Dave Lombardo (16 de febrero de 1965) entró al club Submarino Amarillo y pese a no sostener sus baquetas ni descargar con desenfreno sus manos sobre los platillos, dejó a todos los presentes estupefactos, como si el poder hipnótico de un solo suyo fuese lo que alimentara sus oídos.

Lo cierto es que él mismo destilaba una satisfacción enorme, como si hubiese culminado un concierto y el éxtasis total del público fuese el mayor premio. Aún sin tocar, esa aura destilaba el Submarino, con una hermandad de amantes al rock, músicos, periodistas, o simplemente fans que no podían permitirse desaprovechar semejante oportunidad.

Para el otrora baterista de Slayer, considerado como uno de los gurúes de ese instrumento en el rock, (Thrash metal, speed metal, heavy metal, death metal, groove metal, avant-garde metal, hardcore punk) el simple hecho de retornar a sus raíces, caminar por las calles de La Habana, ̶ sus padres se lo llevaron a Estados Unidos cuando apenas contaba dos años ̶ , visitar la casa donde nació, sentir el calor humano de los cubanos, ha sido lo más importante de su visita a La Habana.

“He comprobado que Cuba y su gente son especiales. Tenía esa idea desde hace años. Crecí en Los Ángeles yendo a Clubes en los que se reunían varias familias cubanas, cocinaban, bailaban, escuchaban música y mantenían vivas sus tradiciones. De hecho, una de mis mayores influencias y lo que en definitiva me dio la convicción de que sería percusionista.

Los congueros cubanos, esa energía suya al tocar, las gotas de sudor corriéndoles por el rostro, la sonrisa y fortaleza de sus movimientos en una misma fotografía. Son escenas que jamás olvidaré, además de constituir mis raíces.

También vi mucho en mis inicios, al timbalero puertorriqueño Tito Puentes. Creo que mi manera de tocar es una mezcla de esa sangre y origen que circula por mis venas, lo que vi de bateristas que me antecedieron como el de Led Zeppelin, y muchos otros, hasta llegar a mi propio estilo, que conjuga energía, darle duro a los drums, y saber disminuir la potencia cuando se requiere.

Uno de los grandes anhelos de Lombardo, causa de esta primera visita exploratoria, radica en la posibilidad de ofrecer dos conciertos acá en Cuba en el próximo mes de mayo. Uno en Holguín, en el contexto de las Romerías, y el otro en La Habana. También maneja la posibilidad de producirle un disco en principio, a alguno de los principales exponentes del death metal cubano. A simple vista pudiera ser Zeus la banda agraciada.

Partícipe de siete discos con Slayer, Lombardo, luego de su salida definitiva de esa agrupación en el 2013, se involucró con Suicidal Tendencies. Luego formó su propia agrupación la cual denominó Dead Cross y con la que grabó el álbum debut del propio nombre en el 2017. Sus manos prodigiosas y esa manera tan enérgica de hacer retumbar la batería se divide en la actualidad en tres proyectos o agrupaciones musicales fundamentales: los dos ya mencionados, y Misfits.

Pos si esto no bastara imparte clínicas de su instrumento en disímiles latitudes, sobre todo para atemperar a los nuevos drumers en la llamada técnica del doble bombo, de la cual es pionero, compone y se desempeña en una menor medida como productor musical. Ha hecho innumerables colaboraciones de nivel supremo dentro del rock y otros géneros como el jazz, y entre los proyectos en los que ha dejado su impronta se cuentan Slayer, Grip Inc., Fantomas, Testament, Apocalyptica, Voodoocult, Philm, Suicidal Tendencies, Misfits.

Dave Lombardo cumplió su sueño de regresar a Cuba. Y no solo eso, hizo retumbar el drum en el teatro Mella, donde tocó invitado como parte del Jazz Plaza junto a Manolito Simonet y otros prestigiosos instrumentistas antillanos y estadounidenses.

Trajo a su madre consigo y terrenalizó la idea a raíz del acercamiento entre los gobiernos de ambos países durante los periodos de mandato de Barack Obama. No dudó en calificar a Donald Trump de inepto y su próxima visita, asegura será drum mediante y baquetas en mano.

Atención rockeros, para ese entonces si somos testigos de un suceso musical como Suicidal Tendencies, habrá que pensar en una locación bien grande o un concierto en espacio abierto.
Las raíces llaman y tanto Lombardo como los amantes del death metal en nuestro país, lo merecen.

Por Harold Iglesias Manresa

Tomado de www.cubasi.cu

 

Identidades: dejando huellas en la música cubana

En la conferencia de prensa del evento, celebrada en la sala Villena de la UNEAC. Fotos: Rubén Ricardo Infante

Santiago de Cuba. El IV Encuentro de Guitarras Identidades, dedicado al aniversario 70 del natalicio de Sergio Vitier tendrá lugar del 25 de enero al 4 de febrero próximos, las ciudades de Santiago de Cuba y La Habana serán las sedes de este encuentro que pretende crear un puente con la música.

Durante los primeros días (del 25 al 27) las presentaciones serán en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) de Santiago de Cuba, la sala Dolores y la sala de Conciertos Esteban Salas.

A partir del 29, el evento llegará hasta la capital donde, la sala Rubén Martínez Villena, recibirá a Rodrigo Toro (México), Yalit González (Cuba), Martín Pedreira (Cuba), Dúo Martín (Cuba) y la orquesta de guitarras Sonantas Habaneras, que dirige maestro Jesús Ortega y en la mañana siguiente el tema será la presencia de la guitarra en el jazz.

Otras sedes serán el Centro Hispanoamericano de Cultura, el Museo Napoleónico, el Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, la sala Gonzalo Roig del Palacio del Teatro Lírico Nacional, la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís y la Casa del Alba Cultural.

Tomado de www.uneac.org.cu

 

 

Siempre estoy en estado de alarma creativa (Primera parte)

El artista de la plástica Rubén Tomás Hechavarría Salvia. Foto tomada del sitio del artista salviarte.ch

Artista las veinticuatro horas del día, el pintor, performer, profesor, interventor público y curador Rubén Tomás Hechavarría Salvia, nació en la ciudad cubana de Holguín el 7 de marzo de 1967. Ha participado en 155 exposiciones colectivas, ha realizado 25 exposiciones personales en Cuba y en otros países y ha ejecutado más de 170 acciones plásticas en público. Ha obtenido más de veinte premios, dos menciones y dos menciones especiales. Obras suyas integran colecciones particulares en México, Argentina, los Estados Unidos, Canadá, Suiza, Alemania, España y Cuba y es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Usted no es lo que puede considerarse un artista “consagrado”, en la acepción que le da la tradición al término. Usted es un ente que posee una visión muy particular del mundo y supongo que su incompletez lo conduce a búsquedas permanentes, a una indagación a toda costa en la esencia de lo que “debe ser” un creador. ¿De dónde parte esa idea y a que se debe su inconformidad?

Mi concepción del arte, desde el punto de vista de la creación, está totalmente vinculada a mi vida. Desde que el hombre nace, comienza un proceso de cognición que termina solo con la muerte, aún en el vientre materno experimentamos sensaciones, luego comenzamos a percibir olores, sabores, a reconocer imágenes y colores, a esgrimir gestos, a aprender palabras, a asimilar experiencias, a entender fenómenos. Este proceso se va complicando cada vez más, en la medida en que nos relacionamos con los otros y conformamos lo que se llama sociedad, somos seres que no pueden escapar del contexto. En mi caso la creación se da exactamente de este modo, pero de forma inversa, es la manera de sacar desde mi interior todo este cúmulo de experiencias mediante un procedimiento primero mental –selección, análisis, síntesis— y luego fáctico –concreción del objeto u obra artística—. Estos dos procesos: el vital y el creativo, se complementan mutuamente, uno arroja luz sobre el otro y ambos, de a poco, van segando esa interminable brecha de inconformidad de la que hablas, esa necesidad humana de conocer y de expresar, lo que se traduce en progreso.

¿Desde que comenzó su tránsito vital a través de los entresijos de la creación usted fue siempre así? Me refiero a si sus presupuestos iniciáticos estuvieron en concordancia con lo que sería después Rubén Hechavarría Salvia.

Recuerdo los comienzos y sí, desde el principio era muy inquieto e inconforme en el mundo de la creación, me movía hacia muchas direcciones en cuanto a temáticas, técnicas, procedimientos, soportes, materiales e incursionaba en manifestaciones como la pintura, el dibujo e, incluso, en la instalación que era algo muy novedoso por aquel entonces en el territorio. Puedo decir, además, que fui pionero en la realización de performances o más bien happenings en aquellos años de estudios de nivel medio en la Academia de Artes Plásticas. Para entonces (1985) realicé mis primeras acciones, varias prácticas no tan elaboradas, donde involucraba a mis compañeros de estudio exigiéndoles, dentro del propio acto, asumir una posición acerca del fenómeno, muy discutido entonces, Vanguardia-Tradición. Los supuestos happenings se sucedían en el patio de dicha escuela en horarios de receso docente y todos partían de juegos activos de la infancia tales como: la marchicha o Pon, las bolas y el trompo. Estos “juegos-happenings” nunca fueron bien vistos o entendidos del todo por la mayoría de los profesores que eran generalmente de corte académico o tradicional.

Entonces, no sería errado afirmar que desde siempre me han movido los mismos instintos e inquietudes, pero claro está que en ese origen era mucho menos consciente de la utilización de los llamados presupuestos artísticos; la plena conciencia vino luego de un serio análisis personal y re-conocimiento de periodos (siglo XX), movimientos (Dada) y artistas que me interesaban dentro de la vasta historia del arte (especialmente conocer la obra del artista alemán Joseph Beuys y comprender su filosofía Arte = Hombre = Vida) y además, un intenso análisis de mi propia obra en los años de estudio del nivel superior.

Una vez que descubre sus aptitudes creacionales, ¿cuándo y dónde comenzaron sus estudios relacionados con la artes visuales específicamente? ¿Alguna anécdota en particular?

Comienzo los estudios de las Bellas Artes en el nivel elemental del año 1979 en la Academia de Artes Plásticas “El Alba” en la ciudad de Holguín. Contaba solamente 12 años de edad y empezaba lo que serían los estudios secundarios. Me acuerdo del primer día del curso y de una sensación de haber llegado a un sitio mágico, no solo por la arquitectura del lugar, sino también por la energía que sentí al entrar a aquel recinto, energía que emanaba de su historia (desconocida para mí en aquel momento) y de los nobles seres que lo habitaban (también desconocidos). Fue una experiencia innombrable el sentirme parte de aquello, de un sitio que en lo adelante se convertiría en mi otra casa.

En su elección de las artes plásticas como vía de expresión ¿le fue favorable su entorno familiar?

En realidad no lo creo, al menos no directamente, en toda mi familia, según conozco, no existía ninguna persona que practicase, ni como aficionado, alguna de las manifestaciones de las artes. Solo mi papá, desde pequeño, cuando enfermaba y caía en cama, comenzaba a dibujar y colorear como una forma de entretenimiento y pienso también que como terapia, según una de las cualidades del arte. No obstante, en toda mi infancia mis padres se preocuparon fundamentalmente por una educación que potenciaba lo humano, lo más profundo del ser, la sensibilidad, pero también acatábamos una férrea disciplina; creo que de aquí parten los verdaderos nexos que me atan a la creación.

Me recuerdo niño, sentado frente a mi padre, al lado de mis hermanos y rodeado de otros niños del barrio; papi haciendo uno de los mil cuentos que se sabía (Los siete sirvientes), o leyéndonos un libro (Oros viejos), pasando algún rollito de diapositivas en los proyectores rusos y haciendo de narrador cambiando de voces según los personajes (Gulliver en el país de los enanos), o cantándonos décimas campesinas aprendidas desde niño, que se sabía de memoria (Camilo y Estrella). Puedo decir que gracias en especial a mi padre Rusbel Máximo Hechavarría Báez, desarrollé esa vena de sensibilidad y gusto por las artes.

Más allá de los nexos consanguíneos, usted y su hermana son, de cierto modo, una sola persona, con inquietudes artísticas semejantes y modos similares de ubicarse ante y en el hecho creativo. ¿Ese tramado de conexiones ocurre ad libitum entre ustedes?

Aunque existen sustanciales diferencias entre nuestras inquietudes artísticas y sobre todo en los modos de asumir y concebir el arte, no es menos cierto que tenemos zonas de contacto que, a mi entender, se manifiestan desde una manera afín de entender la vida. Dos personas que compartimos los mismos padres (genes), el mismo país, la misma ciudad, el mismo barrio, los mismos vecinos, el mismo hogar, la misma comida, la misma música, la misma educación, la misma época, la misma sociedad y sistema, durante muchos años inobjetablemente tenemos que tener puntos de contacto. Aunque Niurys y yo nos queremos “hasta hacernos daño” –como escribió Vallejo—, somos entes independientes, más en obra que en alma.

¿Considera que la enseñanza de las artes que usted recibió fue la más adecuada? ¿Puede comentar acerca del plan de estudios y el claustro de profesores de su etapa elemental?

La enseñanza de las artes en Cuba ha gozado de buena salud desde sus inicios, cosa que ha ido desarrollándose paulatinamente con la experiencia ganada en el transcurso de los años. En el caso de la plástica, a partir de la fundación de San Alejandro el 12 de enero de 1818 y de las demás escuelas del país, han habido planes de estudio y claustros de maestros con una calidad acorde a sus tiempos y necesidades. En mi caso particular creo que esta esencia no cambió, pues en los tres niveles de estudios que cursé (elemental, medio y superior) los contenidos recibidos estaban en sincronía con los códigos de enseñanza y las exigencias del momento. En este aspecto creo que realmente fui un discípulo privilegiado puesto que, en dichas etapas de estudio, tuve la posibilidad de recibir clases y aprender de los mejores colectivos de maestros en cada ocasión y especificidad. Nombro algunos de ellos a modo de agradecimiento y homenaje: Manuel Canelles, Argelio Cobiellas, Miguel Mayán, Fernando Barquín, Fausto Cristo, Fernando Bacallao, Carlos Parra, José Aguilar, Ramiro Ricardo, Rafael Campaña, Arturo Montoto, Pepe Franco, Alberto García, Lupe Álvarez, Magalis Espinosa, Flavio Garciandía, Josè Bedia.

El nivel elemental me proporcionó un acercamiento a las principales manifestaciones de las Artes Plásticas (pintura, escultura y grabado, además del diseño básico) y a los contenidos teóricos fundamentales del arte y su historia. En estos años comenzaba, además, la incursión en las distintas técnicas, métodos, procedimientos y géneros de dichas manifestaciones, incluyendo la interpretación de estos últimos (naturaleza muerta, bodegón, paisaje, retrato y autorretrato).

El plan de estudios en general, y particularmente los programas de cada asignatura en estos tres años de intenso trabajo y constante aprendizaje, estaban bien diseñados y mejor defendidos por un claustro muy profesional y que se tomaba bien en serio el digno acto de la enseñanza de las Bellas Artes.

El nivel medio fue un periodo de maduración y esplendor donde profundicé en el estudio y conocimiento de las técnicas de la pintura como especialización y el oficio del artista, aquí la experimentación creativa era una constante gracias al director Ramiro Ricardo Feria que nos daba luz verde en ese sentido, motivándonos de mil maneras en el estudio y conocimiento del arte moderno y las vanguardias del siglo XX. El tercero y cuarto años fueron una etapa de perfección técnica y de libertad de creación total (pre-tesis y tesis de grado respectivamente) con temas de libre elección. En esta fase de aprendizaje reconozco y agradezco personalmente la labor pedagógica del profesor Rafael Campaña Ochoa recién egresado del Instituto Superior de Arte (ISA).

Considero que la cenicienta del plan de estudios de nivel medio fue la asignatura de Historia del Arte, por la falta de profundización en los contenidos impartidos, por la no actualización de los programas con respecto a las nuevas tendencias que se manifestaban, por la carencia de una visión crítica del arte desde la historia, por la tremenda escasez de bibliografía e información y por la real incapacidad de los profesores que la impartían.

Para concluir esta etapa media de estudios, a modo de complemento, voy a mencionar algunas de las mil maneras en que nuestro profesor y director Ramiro Ricardo mantenía vivo el espíritu creativo y la motivación en los alumnos de El Alba. Ramiro invitaba a nobeles artistas de todas partes del país, recuerdo a Moisés Finalé, a compartir sus experiencias creativas con los estudiantes mediante charlas y conferencias y a trabajar codo a codo en nuestros propios talleres de creación (algunas de esas obras quedaron en la escuela como huella de sus pasos por el centro y muchos de estos jóvenes creadores marcaron pauta en el arte cubano); propiciaba también el intercambio con alumnos y maestros de otras escuelas (ISA), convocaba a personalidades de la literatura y el arte en Cuba como conferencistas y para ejercer en calidad de tribunal en nuestras tesis de grado (un ejemplo ilustre fue Eliseo Diego), planificaba además viajes a lugares de interés artístico cultural como Las Tunas, ciudad de las esculturas, y a museos como al Nacional de Bellas Artes. Aunque muchos tildaban a Ramiro Ricardo de muy exigente y estricto pienso que, gracias a él, su periodo de mandato se podría llamar “La era de oro de El Alba”.

Los estudios superiores en el ISA marcaron definitivamente mi carrera como artista, fue la época de un encuentro conmigo mismo, de un reconocimiento de mi yo, de autognosis profunda y verdadera, lejos de los míos, de mi contexto inmediato y fuera de los límites del mundo conocido por mí hasta entonces; fue un salto hacia la libertad, de independencia y quizás hasta de anarquía. Estimo que esta etapa fue imprescindible en mi formación académica y profesional, porque ahondé en fenómenos del arte que había estudiado en el pasado por mero interés personal, estudié movimientos y tendencias artísticas que desconocía o conocía a medias, investigué a fondo la obra de artistas que me interesaban para la estructuración de mi propuesta artística al servirme de una mayor y mejor bibliografía en la biblioteca del ISA, la Biblioteca Nacional José Martí y otros centros de estudios; me instruí con mayor agudeza en materias como Estética, Filosofía, Semiología, Historia del Arte Universal, Arte Precolombino, Arte Cubano, Inglés, Cultura Cubana, Arquitectura, Pedagogía, Gráfica Aplicada, entre otras; entré con mayor profundidad en procesos de creación, de codificación y decodificación de una obra, el sistema de comunicación de acuerdo con la relación artista-obra-público; entre muchas otros aspectos positivos que redundaban en la intención de graduar a profesionales del arte con un alto nivel y preparados para enfrentar una exitosa carrera en solitario. Todo este cúmulo de conocimientos se generaba gracias a los nuevos planes de estudios implementados en el ISA y a los profesores que los impartían.

¿Fue realmente significativa su inserción en el movimiento cultural capitalino en su período de estudios en el Instituto Superior de Arte?

Debo decir que fue de vital importancia en mi periodo formativo. La oportunidad de estudiar en el ISA me abrió nuevos campos de exploración intelectual, pues propició el contacto con otros artistas de reconocido prestigio, cubanos como René Francisco y extranjeros como Juan Dávila, tuvo que ver en la interacción con importantes muestras en espacios galéricos de la ciudad (Roxi de Robert Raushemberg), mediante la inserción en eventos artísticos de alto nivel (La Bienal de La Habana) y la vinculación con disímiles eventos culturales y festivales de cualquier índole como el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, el Festival del Humor Aquelarre o el de Jazz, también la posibilidad de presenciar las puestas en escenas de cientos de obras de teatro (recuerdo Contigo pan y cebolla) y de Ballet (Cascanueces), los cientos de conciertos de la nueva trova (Silvio Rodríguez y Pablo Milanés en el propio ISA); en fin: las innumerables opciones culturales que ofrece La Habana para alimentar el espíritu y amplificar nuestro horizonte intelectual.

Fue, además, la oportunidad de ser copartícipe de una gesta única en el mundo de las artes plásticas a raíz de mi estancia en el ISA (1986-1991), la llamada década de oro o del florecimiento de la plástica cubana (los 80 del siglo XX). Recuerdo exposiciones trascendentales y polémicas como El Objeto Esculturado, donde el artista Ángel Delgado subastó una cuerda con el nudo de la horca, abriéndose paso entre el público, y donde, además, por primera vez expusieron como grupo tres jóvenes artistas que luego se convirtieron en el fenómeno Los Carpinteros. Recuerdo proyectos como La Real Fuerza del Castillo y otros que recibieron su buena cuota de censura, también las novedosas representaciones del grupo Puré, Los provocativos performances del grupo Arte Calle, los interesantes cuadros del dúo conformado por René Francisco y Eduardo Ponjuán, las místicas creaciones de Elso Padilla, las controvertidas y morbosas pinturas de Tomás Esson, las hermosas e intensas obras de José Bedia, las profundas y reflexivas instalaciones de Flavio Garciandía, los gigantescos performances de Manuel Mendive… Recuerdo también el oportunismo de artistas mediocres abriéndose paso desde posiciones lamentables y una lista interminable de acontecimientos que sucedieron ante mis propios ojos y que me aportaron una gran experiencia de arte y vida.

En un artista que posee un dominio excepcional de técnicas y soportes, una revolucionaria visión del proceso creativo y de vinculación con el espectador, ¿cómo se produjo el abandono de los caminos tradicionales de la comunicación y su relación con la posibilidad figurativa, para adentrarse en los rumbos de la transgresión permanente?

Me entiendo en el sentido más ortodoxo de la palabra como un artista figurativo pues, a pesar de haber coqueteado en algunos momentos de mi obra con el fenómeno de la abstracción, nunca he dejado de usar la figuración como medio expresivo indispensable en mi propuesta. Es cierto que en mi discurso estético me ha gustado siempre (y es una intensión marcada) transgredir, crear extrañamientos, caos, rupturas, trastocar códigos y provocar al espectador desde cualquier arista posible, pero todos esos propósitos parten siempre de un reconocimiento de los vericuetos de la tradición, de plantar fuerte los pies en esos caminos convencionales de la comunicación y avanzar explorando hacia una dirección ya decidida, hasta encontrar el verdadero entendimiento y la razón en mí mismo, para entonces poder subvertir.

Conocedor de las tendencias expresivas contemporáneas del arte, de cierto modo un teórico por su laboreo pedagógico, ¿qué le aportó su relación conceptual y pragmática con las vanguardias artísticas del siglo XX, en particular el Dadaísmo, el Surrealismo y otros “fenómenos” de la visualidad como el Pop Art y el Arte Minimal?

En verdad, todos estos movimientos o tendencias artísticas han afectado de manera más o menos intensa los presupuestos teóricos y las maneras representacionales de mi propuesta, son fuentes de las que sigo bebiendo en la actualidad.

Del movimiento Dada, surgido en Zúrich el 8 de febrero de 1916 en la tribuna de emigrantes del Cabaret Voltaire, me interesa el sentido de rebeldía total contra todo tipo de convencionalismos y la contradicción entre la praxis de la vida y el mundo idealizado del arte tradicional, lo versátil y abarcador dentro de los géneros artísticos que incluyen la poesía, la música, el ruido, el montaje de objetos y de desechos cotidianos, que establecen una identidad entre el arte y la vida; me atañe además el uso constante de la sátira y la ironía, el carácter de protesta, la exaltación de lo absurdo y carente de valor, y la introducción del caos en la escena artística.

El Surrealismo, cuyo manifiesto lo creó Andre Bretón en 1924, me ha aportado un modo interesante de acercarme a la lectura e interpretación de mis más profundos sueños y pensamientos desde una óptica freudiana a través del subconsciente, rescatando ideas y asumiendo lo irracional e intuitivo como procesos válidos en el acto creativo.

Al Pop-Art, que nació en los años 50 aproximadamente al mismo tiempo, pero de forma independiente, en los Estados Unidos y en Inglaterra, le debo, además de algunos de sus modos de representación en una faceta de mi obra y un límpido lenguaje plástico, la vocación de integración del arte en el contexto sociológico del espíritu de la época. También, como a sus principales exponentes, me seduce la estética de los objetos triviales del universo cotidiano, el uso vehemente del collage, los colores intensos y la indagación en las subculturas populares.

El Minimal Art o neoabtraccionismo, aunque en el plano visual es totalmente opuesto a la gran totalidad de mi obra, me interesa desde una perspectiva del análisis del pensamiento y mayormente a la hora de resumir las ideas, de deslindar fenómenos, objetivos e intereses, es una tendencia que enarbola la filosofía de la síntesis, que va a lo concreto.

Por Ronel González Sánchez

Tomado de www.uneac.org.cu

Reconocidos Hijos Ilustres y Destacados de la ciudad de Holguín

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Más de una veintena de holguineros de diversas organizaciones y organismos del territorio fueron distinguidos con las condiciones de Hijos Ilustres y Destacados, este 18 de enero, jornada en que se celebró el aniversario 266 de la entrega del Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno a Holguín.

La XXXVI edición de la Semana de la Cultura de este territorio fue el escenario propicio para entregar el importante reconocimiento a personas que han contribuido al desarrollo espiritual y material de la ciudad.

Fotos: Carlos Rafael

Resultaron Hijos Ilustres las personalidades a las que se ha consagrado el evento: el artista de la plástica Argelio Cobiella, autor de piezas emblemáticas del territorio como el Monumento al Che y las esculturas de la Aldea Taína en el Chorro de Maíta; así como Jesús Téllez, destacado promotor cultural.

Igual distinción recibió Mayra Pupo, directora en la provincia del Sistema de Casas de Cultura, a cuya creación, hace 40 años, se dedica también la XXXVI Semana.

Andrés Aguilera, Enrique Aguirre y Rodolfo Otero, trabajadores del sector de la cultura, también resultaron agasajados con dicha condición.

Fotos: Carlos Rafael

Miembros de la Brigada de Instructores de Arte José Martí, la Organización de Pioneros José Martí, la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales, los Comités de Defensa de la Revolución, entre otras organizaciones y organismos recibieron el diploma que los acredita como Hijos Destacados en la gala amenizada por las voces de artistas aficionados del territorio y el coro Opus David.

La entrega de las condiciones de Hijos Ilustres y Destacados se erige como uno de los sucesos más importantes en el programa de la Semana de la Cultura Holguinera y distingue al evento entre sus similares de Cuba.

Por Gloria Parra Barceló

Fotos: Carlos Rafael

Brigada José Martí en Holguín: instruir a través del Arte

Fotos: Carlos Rafael

Los miembros de la Brigada de Instructores de Arte José Martí del territorio holguinero intercambiaron acerca de funcionamiento y logros en su consejo provincial, dedicado al aniversario 165 del natalicio del Héroe Nacional de Cuba.

Varias experiencias expuestas en el plenario destacan el desempeño del gremio, sostén del trabajo en Casas de Cultura y revolucionador del gusto estético y la apreciación artística en escuelas y comunidades.

Se habló de importantes espacios protagonizados por los brigadistas, donde resaltan creatividad y empeño. Tal es el caso de la guerrilla “50 aniversario”, extendida a más de 140 escuelas; el festival de teatro En Tierra buena, del municipio de Báguano y Vivencias y Fiestas campesinas, que tienen lugar en los eventos Romerías de Mayo y Fiestas Iberoamericanas. Igualmente se abordó la presencia en el concurso Escaramujo.

Una demanda de los brigadistas es la posibilidad de potenciar acciones de superación que respondan a particularidades de cada una de las especialidades con el fin de actualizarse de todas las dinámicas y corrientes que en el mundo artístico se desempeñan. También se pronunciaron por la necesidad de realizar alianzas con instituciones, entidades y organizaciones a fin de enriquecer su labor para consolidar la escuela como espacio sociocultural más importante de la comunidad.

Margarita Mejuto, vicepresidenta del Consejo Nacional de Casas de Cultura y Milton Reyes, profesor de la Universidad de Holguín, refirieron la importancia de rescatar y redimensionar las funciones de la profesión de Instructor de Arte a fin de consolidar su identificación, tal cual lo ideó el líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro, con un perfil más inclinado a lo educativo.

Liliam Mendoza, presidenta nacional de la Brigada José Martí, felicitó a los holguineros por el desarrollo de su consejo y los avances mostrados. Elogió el fortalecimiento del trabajo en cuanto a la política de cuadros y convidó a realizar un trabajo acorde a las exigencias del contexto histórico actual, enaltecedor del acervo cultural cubano y defensor de la identidad de la nación, tarea de los instructores de arte en sus funciones como facilitadores culturales de los territorios y cultores y formadores de valores a través del arte.

Con la presencia de directivos y representantes de las organizaciones políticas a nivel nacional y en el territorio, Cultura, Consejo provincial de Casas de Cultura y otras entidades del sistema, se reconocieron a los presidentes de las Brigadas de los municipios de Cueto, Báguano, Cacocum y Frank País y al mejor instructor Juan Carlos Hernández, por los resultados alcanzados.

Por Yanela Ruiz González

Foto: Carlos Rafael

Tomado de ahora.cu

Feria de Tradiciones distingue Semana de la Cultura en Holguín

Club de Vinicultores Bayado perteneciente a Holguín. Foto: Lisandra Cardoso (Archivo)

Con una exposición de artesanía popular comenzó hoy la Feria de Tradiciones Holguineras, como parte de los festejos por el aniversario 266 del otorgamiento del Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno al otrora Hato de San Isidoro, el 18 de enero de 1752.

El evento, que tiene su sede en el portal de la Casa de la Cultura Manuel Dositeo Aguilera hasta mañana día 20, constituye una oportunidad para acercar a las nuevas generaciones a raíces autóctonas como la producción de vinos tradicionales, las danzas ibéricas y los platos típicos de la región.

Dentro de las propuestas se incluyen la confección de cócteles, competencias de pregones, encuentro de repentistas y la actuación del grupo típico Los Seis del Son, el Club Miguelito Cuní y el órgano Joyas del Sol.

Gilberto González, destacado escritor y promotor cultural, precisó a la prensa que este encuentro permite exponer las costumbres y valores patrimoniales de la ciudad, ubicada a unos 700 kilómetros al este de La Habana.

Yamila González, joven holguinera espectadora de la exposición, reconoció que al acercarse a la feria tradicional ha aprendido mucho de las costumbres ancestrales y el arte cubano.

La XXXVI Semana de la Cultura Holguinera se inició este martes con el tradicional desfile desde la Casa del Teniente a Gobernador hasta el céntrico Parque Calixto García, con la participación de artistas del territorio.

Esta jornada se extiende además a los consejos populares de Vista Alegre, Pueblo Nuevo, Salida a San Andrés y centros de enseñanza de esta urbe, reconocida como la Ciudad cubana de los Parques.

Con información de Eileen Molina Fernández (ACN)

Por Radio Angulo

Foto: Lisandra Cardoso (Archivo)

Tomado de www.radioangulo.cu

Rolando Bellido, amor a su terruño y al trabajo

Rolando Bellido con una de sus obras literarias. Foto: Ailín Góngora

En Báguanos reside un hombre considerado entre los más cultos y sabios de la comunidad. Se pasea por las calles de su batey azucarero y, lleno de amor por su terruño, recibe el cariño y respeto de niños, jóvenes y ancianos que le brindan una sonrisa, le extienden sus manos y lo saludan como lo que es: una personalidad.

Nunca se vanagloria ni se cree superior a los demás, a pesar de los numerosos títulos alcanzados. El poeta y Doctor en Ciencias Filosóficas Rolando Bellido es además profesor investigador del Centro de Estudios sobre Cultura e Identidad de la Universidad de Holguín, sobresaliente Promotor Cultural, Coordinador del proyecto El Árbol que Silba y Canta y otros significativos méritos. También milita en las filas del Partido Comunista de Cuba, en la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y en la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Durante los años 1983 y 1984 cumplió misión internacionalista en Mozambique.

Un aferrado defensor del pensamiento martiano, Bellido ha centrado su talento en el mundo de la literatura, donde ha escrito más de 20 títulos relacionados con la poesía, la décima y los ensayos, y ha incluido en su obra los temas del amor, el deporte, la Historia y el quehacer de los azucareros.
Entre sus obras figuran premios en diferentes concursos. Podemos mencionar “El Oro Nuevo”, “Historia de El Árbol que Silba y Canta”, “El Humo de Battle Creek” y otros.

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Hombre de gran cultura, el Dr. Bellido Aguilera es solidario y buen amigo de estudiantes que acuden a consultarle de cómo hacer una investigación, una tesis o a que le oriente sobre un determinado tema de la carrera objeto de estudio.

Cuando cumplió misión en Mozambique, era corresponsal voluntario de los medios de difusión en Holguín, y reportaba desde allá por vía de correo el quehacer de los cooperantes cubanos.

Por motivos de trabajo ha viajado a Argentina, México, Bolivia, Ecuador y a la República Bolivariana de Venezuela, desarrollando conferencias en importantes Universidades de esas naciones.

Por el inestimable valor de su obra y de su trabajo, el Dr. Rolando Bellido Aguilera acaba de recibir un reconocimiento de las máximas autoridades del Partido y del Gobierno de la provincia de Holguín, donde fueron estimuladas 156 personas con elevados resultados y aportes a su pueblo.

Por José Ramón Rubalcaba Oliú

Fotos: Ailín Góngora

Tomado de www.radioangulo.cu