Holguín

El lugar más conocido de la ciudad es la Loma de la Cruz. Desde esta se puede admirar la ciudad de Holguín y el paisaje que ofrece la elevación, vinculada a la historia de la ciudad. Cerro Bayado, su anterior nombre, pasó a ser un dato
curioso ya que a partir del 3 de mayo de 1790, comenzó a conocerse como Loma de la Cruz. Ese día subió hasta su cima, donde colocó una cruz de madera el fray Francisco Antonio de Alegría dando inicio a una tradición religiosa: Las Romerías de la Cruz.

Gibara

Nombre de nuestro municipio, proviene del vocablo aborigen Jibá: arbusto silvestre que abundaba en las orillas de los ríos
y lagunas a la llegada de nuestros antepasados. Adquiere este nombre cuando es fundada en Punta de Yarey el 16 de Enero de
1817, fecha en que comenzó la construcción de La Batería Fernando VII, para la protección de su puerto de los ataques de
Corsarios y Piratas.

Frank País

En 1919 se inició la construcción del Central Tánamo, hoy Frank País, por una compañía de EEUU que financió e incrementó
la industria azucarera. Cayo Mambí se debe precisamente a la rebeldía de sus hijos frente al yugo español, y a la
disposición geográfica de su tierra firme rodeada por un ancho estero, en el cual los mambises siempre encontraron refugio
seguro.

Cueto

Este lugar es cuna de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y de sus hermanos Raúl y Ramón Castro, figuras insignes
y guías del proceso revolucionario cubano. Sus padres Don Ángel Castro Argíz, natural de Láncara, en España y Lina Ruz,
natural de Pinar del Río, Cuba, crearon finca y familia en este lugar, hoy orgullo de todo cuetense, holguinero y cubano.

Calixto García

Años después del inicio de la conquista y colonización de Cuba, es que aparecen las primeras referencias relativas a la
producción agrícola en el territorio según el censo realizado en 1775. En Buenaventura hay distintas versiones sobre el
origen de su nombre entre los que mayor veracidad ofrece es el hecho de haber pertenecido estas tierras a un conde
peninsular con este apelativo, que jamás tuvo el placer de pisar esta tierra.

Cacocum

Según escritura pública del 9 de julio de 1599 quedó establecido Cacocum como Hato independiente que hasta ese momento
formaba parte de la hacienda Cauto-Saos-Cacocum, pasando estos hatos a lo hermanos Gabriel de Salinas (Saos – Cauto) y
Alonso Cepeda (Cacocum – Saos). Sus primeros pobladores se dedicaron a la ganadería y a la agricultura de consumo
correspondiendo al patrón económico social de la región holguinera.

Báguano

El territorio que ocupa actualmente el municipio de Báguano fue primeramente habitado por los aborígenes descendientes del tronco étnico arahuaco. Estos primeros pobladores vivieron en aldeas y no sobrepasaron el nivel de desarrollo de la comunidad primitiva, a pesar de que practicaron la agricultura como actividad económica fundamental y fueron conocedores de la alfarería.

Banes

Capital Arqueológica de Cuba, Banes posee una rica memoria vinculada al acontecer histórico del país. Se deriva su nombre
de la voz aborigen Baní con la que se denominaba a un importante asentamiento prehispánico. Formó parte de la jurisdicción
de Bayamo, después a la capitanía de Bariay. El 17 de enero de 1910 se constituyó como municipio. Su importancia como
puerto marítimo fue decisiva para su desarrollo posterior.

Antilla

El origen del municipio se remonta a la llegada de los conquistadores españoles encabezada por Diego Velázquez, luego
comenzaría la paulatina extinción de la población aborigen en la región Banes-Nipe a la cual se sumó una importante
reducción de los colonizadores. Por las bahías de Banes y Nipe iba la principal ruta de comunicaciones que enlazaba la
Península de la Torre con las áreas de mayor concentración aborigen en los tiempos precolombinos, comprendiendo los
llamados cacicazgos de Baní y Barajagua.

El Charles Chaplin de Cuba y la dignidad del hombre

Un hombre con un bigote entintado, que viste traje negro de largas costuras y una corbata enlazada al descuido y que, bastón en mano, siempre regala una sonrisa es un personaje singular que por años años ha caracterizado las Romerías de Mayo.
Su caminar de pasos abiertos y su sombrero lo distinguen como El Chaplin de Cuba, incluso a tal extremo que Eduardo Almirante Caula prácticamente ha “perdido” su nombre, pues el personaje de Charlot es más que una simple interpretación: lo asume como un estilo de vida en toda su dimensión, desde la sátira, lo absurdo hasta la dignidad y compromiso ético con el arte.
Y es así que a Eddy, como cariñosamente le llaman algunos, se le sale por los poros su amor por la pantomima y su vocación de mago cuando encarna a ese genio del cine y deambula “de aquí para allá”.
Quienes creen que el tiempo no significa nada, sépase que lleva más de 30 años “metido” en el personaje y para él no es asombro pasarse unas 20 horas diarias trabajando, caminando por toda La Habana o simplemente de un extremo a otro del país para provocar felicidad.
Tal vez algunos lo tilden de loco o ingenuo, y entre ese ir y venir por toda la Isla, Eddy confesó a la ACN que es difícil encontrar a algunas personas que no se hayan reído con un gesto suyo, porque aquellos de cara compungidas terminan “enseñando los dientes y no hay nada más aliciente para mí que haber logrado una sonrisa”, afirmó.
Al difunto Luis Manuel Menéndez, director del curso de Payasadas del Circo Nacional de Cuba, se le ocurrió la idea de Chaplin, porque según él, yo llevaba el personaje dentro y sólo necesitaba un empujón, declaró Almirante durante las Romerías de Mayo, que acontece por estos días en Holguín y que lo incluye como figura principal en su póster de presentación.
Varios actores han llevado a escena al personaje de Chaplin, pero cada quien lo hace de manera peculiar porque Charlot sigue siendo un ícono de la historia del arte y quien intenta parecerse no lo logra por mucho que se esfuerce; no por gusto es el genial cómico de todos los tiempos, señaló.
Sin embargo, lo que ha hecho a Eddy un Chaplin cubano es su manera de hacer el proceso de actuación y habría que ver dónde se separan la vida real y la ficticia, porque como afirmó, “el personaje tiene una gran significación social, representa la dignidad del hombre con o sin dinero, pero, sobre todo, sin dinero; y esa es la connotación que tiene Charlot para mí.”
Si se le tiene amor al trabajo es difícil separar a Eddy y al actor, y es que el personaje de Charles Chaplin critica con vistas a la reflexión profunda, y somos actores de Cuba y socialistas; por tanto, creemos, y luchamos, para que no exista explotación del hombre por el hombre y ni bloqueo, apuntó.
Para asumir a Chaplin se debe ser un guerrerista natural contra lo mal hecho, hay que ser un eterno joven rebelde como los que protagonizan las Romerías… y conservar siempre los ideales puros de la esencia humana, señaló Almirante, quien actualmente se desempeña en el proyecto Laboratorio Teatral Tabarín, de La Habana.
Eduardo puntualizó que desde niño comenzó a hacer teatro, cine y televisión y como su pasión por las artes escénicas era tan fuerte, dejó la universidad para hacerse actor y se mantuvo ocho años trabajando en el Instituto Cubano de Radio y Televisión mientras estudiaba en la escuela de circo.
Múltiples son sus méritos y lo cierto es que no hay un evento cultural al que no lo inviten, porque “cuando guardo el personaje, me dicen que lo saque de nuevo”, refirió.
Este hombre que transpira amor, magia, sencillez y humildad, aseveró que “él se sacrifica para que otras personas sonrían, porque como dijera Chaplin Sonríe que la vida es corta, la sonrisa solo dura un instante y perdura para toda la vida, es la señal eterna de la amistad profunda, no hay quien no la merezca ni quien no la reciba con agrado”.