La Periquera: un reencuentro con el pasado

Por Abel Castro Sablón

Los pasos en el interior del edificio parecen extraviarse hasta mediados del siglo XIX y desembocar en un caudal de historia y cultura. Tal es la sensación que se lleva el visitante al adentrarse en el Museo Provincial de Holguín “La Periquera”, el cual está celebrando su aniversario 44.

Con motivo de este festejo, la institución inauguró la exposición “La Periquera: lugar de encuentros”, en la que se muestran fotos históricas de Holguín, así como diversos artículos relacionados con el mundo cultural y el pasado de este territorio nororiental cubano.

Aparejado a esta exposición, también se realizó un panel entre visitantes y especialistas de la institución, quienes explicaron interioridades del centro, así como las diferentes actividades que realizan en las comunidades y diversos centros, como Casas para Niños sin Amparo Filial, Hogares de Ancianos y centros penitenciarios, entre otros.

Uno de los aspectos tratados en el panel fue la restauración capital a la que se somete el edificio hace 4 años, desde la cubierta hasta el primer nivel. Actualmente se repara la carpintería del segundo nivel, se sustituyó toda la cubierta y se resanaron muros y otros elementos constructivos.

Además, un restaurador del  Fondo Cubano de Bienes Culturales ha trabajado para recuperar cañones y otros objetos que se incluirán en el montaje de futuras exposiciones. Aunque no hay una fecha de culminación determinada, se hacen importantes esfuerzos y se cree que para el segundo semestre de 2021 pueda reabrir el segundo nivel y allí montar varias salas expositivas.

Además, el centro cuenta con una sala anexa, el Museo de Lucha Clandestina donde, además de la restauración, se acomete una nueva exposición que pronto podrá ser apreciada, pues solo falta el montaje del sistema de iluminación de la muestra.

El Museo Provincial de Holguín “La Periquera”, abrió sus puertas al público el 25 de julio de 1976 y desde entonces se erigido como un símbolo cultural e histórico de la Ciudad de los Parques. Su edificio, construido en 1860, se enseñorea en el corazón mismo de la urbe holguinera, desde donde lanza un guiño furtivo a todo aquel que transita por sus cercanías y le invita a un reencuentro con el pasado.

Las armas de doble filo de Osmani Estupiñán

Por Erian Peña Pupo

La subversión del objeto para ofrecernos otra relectura de la realidad, como bien apunta el poeta José Luis Serrano en las palabras al catálogo, caracteriza la muestra personal Arma de doble filo, de Osmani Estupiñán, reabierta al público en el Centro de Arte de Holguín,después de que la propagación de la Covid-19 obligara su cierre en marzo.

Fotos del autor

De formación autodidacta y con varias exposiciones personales y colectivas en su trayectoria, Osmani Estupiñán (1968) fabrica artefactos irónicos. Su proceso creativo tiene como herramienta fundamental la subversión del objeto. La funcionalidad de las cosas se tambalea. Estamos ante un artista que manipula los elementos que conforman su entorno más inmediato para ofrecernos una corrosiva relectura de la realidad”.

La mayoría de sus objetos arte –artefactos en el sentido, como apunta Serrano, que el poeta chileno Nicanor Parra confiere al término– manipulan las funciones u utilidades prístinas en busca de una carga de sentido alegórico, que explota (y explora) metáforas, mecánicas, poéticas, percepciones… para devolvérnoslos con mucha más fuerza. Así elementos cotidianos, muchos relacionados con el campo: metales, machetes, objetos de herrería, tarjetas laborales de firmas, engranajes, piedras, tornillos, viejas postales de ciudades del entonces campo socialista… poseen nuevos significados.

Por ejemplo, las piezas (vidrio tallado) de la serie Convivencia (Grandes ligas) reflejan el tiempo que compartieron juntos, aun sin conocerse, Osmani y grandes representantes del béisbol profesional de Grandes ligas: incluidos los años, meses y días de “existencia común”.En muchos el tiempo es más amplio; en otros entre la fecha de nacimiento de Osmani y la de fallecimiento del pelotero, solo distan pocos años.

La presencia de la res, lo taurino –desde Altamira acá, también como alegoría, como símbolo de lo doméstico, pero al mismo tiempo lo salvaje y además de lo prohibido–, está presente en sus piezas, entre ellas las obras (mixta/papel) de Los hombres se van… Por otra parte, obras como “Las órdenes se cumplen”, “La siesta”, “Los 15 de Jackelin”, “El sudor de tu frente”, “El tiro por la culata” y “Marcas obligatorias” simulan “dispositivos ideológico-explosivos, herramientas para marcar los rebaños, enervantes registros de entrada y salida, extraños instrumentos de corte destinados a producir heridas simbólicas. Todo un arsenal de arquetipos sustraídos del espacio cotidiano y reubicados en el contexto galérico”, añade Serrano, pues, nos dice también el poeta holguinero, “la realidad ha estallado como una granada de fragmentación” y Osmani Estupiñán Ramírez quiere mostrarnos el ángulo exacto de donde provienen las esquirlas”.

“No hallaremos en las obras de Estupiñán fisuras que nos indiquen fallas conceptuales que lo hagan derivar hacia la mediocridad entronizada en las últimas décadas. Militante fundacional del grupo Vacutainer (…) Estupiñán conoce los mecanismos del performance y la instalación. Estos saberes dotan a su discurso de una dinámica muy particular. Cada pieza suya contiene una secreta pulsión destructiva. Más que una contemplación neutral, sus artefactos reclaman ser arrancados de la pared o el pedestal para reingresar a la realidad”, subraya José Luis Serrano al presentar Arma de doble filo.

Con exposiciones como Lactancia materna, Uneac, Holguín 2011; Vaca no come vaca, Centro de Arte de Bayamo, Granma, 2009; Que no soy yo que pinta y Animal en vías de extinción, Casa de Iberoamérica, Holguín, 2008 y 2007; y Con-Junto a-Contra. Homenaje a Joseph Beuys, Centro Provincial de Arte, 2002, entre otras, Osmani Estupiñán Ramírez ofrece estas armas de doble filo, que nos hacen pensar y que son capaces, al mismo tiempo, de mostrarnos una cosmogonía lacerantepor lo metafórica y vital.

Fiesta de la Cultura Iberoamericana desde escenarios digitales

Por Darianna Mendoza Lobaina
ibero
La cultura como factor de resiliencia será la temática de la 26 edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, la cual se desarrollará del 24 al 28 de octubre próximos a través de diversas plataformas digitales y desde la ciudad de Holguín, sede habitual del evento.
En esta ocasión, explicó el presidente del comité organizador y director de la Casa de Iberoamérica, Eduardo Rafael Ávila Rumayor, los principales espacios dentro de las celebraciones tendrán a las redes sociales como escenario, con la voluntad de aportar y acompañar a los artistas que cada año se suman a la convocatoria.
Por su parte, Bárbara Martínez Pupo, especialista de esta institución cultural y organizadora del Congreso de Pensamiento, detalló que se mantendrá la entrega del Premio de Investigación José Manuel Guarch y diseñaron una agenda con presentaciones especiales, conferencias y paneles online.
Asimismo, destacó, se realizarán foros en torno a temas como procesos artísticos, estudios sociodemográficos y enfoque de géneros, además, de acuerdo con la manera en que fluyan esos intercambios, se crearán otros encuentros particulares en correspondencia con los intereses de los participantes.
El programa de la Fiesta incluirá, además, la conmemoración del aniversario 27 de la fundación de la Casa de Iberoamérica, la cual acoge cada año, desde 1993, a artistas e investigadores de países como España, Chile, Perú, México y Argentina, hermanados por el amor a la cultura y las tradiciones.
Tomado de www.ahora.cu/es

Cultura, patria e identidad de la mano de la Acaa

Por Erian Peña Pupo

Como parte de la reanimación cultural en la etapa pos Covid-19 fue inaugurada recientemente en la Biblioteca Provincial “Alex Urquiola”, la exposición Cultura, patria e identidad, de la Filial holguinera de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (Acaa).

Fotos tomadas del perfil en Facebook de la Acaa

Las piezas, trabajadas en diferentes técnicas, como la talla en madera, el parche, la taracea y trabajo con el metal, las fibras vegetales y el textil, muestran la destreza de los artesanos holguineros, así como nos acercan a momentos y héroes de la historia patria.

Entre las piezas encontramos: “Isla y tesoro”, de Iluminada Berena Sánchez; “Identidad”, tejido de Lourdes Domínguez Miranda; “Reina africana”, escultura en madera de Juan Carlos Carralero Zaldívar; “Universo”, de José Delgado Torres; “Camilo del pueblo”, de Iliuva Leyva López; los parches “Holguín de cara al futuro”, de Sonia González Quevedo; “90 y más…”, de Martha Sierra Rosabal, y “Eterno Comandante”, de Daniela Romero Zambrano; “De puntillas, para no despertar a Piedad…”, muñeca de Greter Clemente Lechuga; y “La persistencia”, pieza en metal de Carlos E. Portelles Pérez.

Baibrama comparte varias de estas piezas e invita a la familia holguinera a adentrarse en los caminos de la cultura, la patria y la identidad de la mano de esta muestra de la Acaa.

Compartido en línea

Por Erian Peña Pupo

Desde Marshall McLuhan acá vivimos “conectados” a una“aldea global” mutable y expansiva, un espacio que sobrepasa sus límites en las posibilidades de Internet y la realidad virtual. Aquí, según Derrick de Kerckhove, el lenguaje digital posibilita una sociedad interconectada con un gran impacto en la industria cultural y artística. Y en este punto, las exposiciones virtuales permiten dar un paseo “en línea” por el arte empleando un teléfono móvil o una computadora, sin acudir a espacios físicos y desde cualquier sitio con conexión a las redes.

Esta es una plataforma interactiva, visualmente dinámica, construida enteramente con el lenguaje y los herramientas narrativas de la web: hipertexto, contenido multimedia, recorridos multidireccionales, uso de contenidos digitales de entornos sociales, participación de los usuarios en la elaboración de comentarios, conexión con otros espacios virtuales para la expansión de las informaciones… Por otra parte, la potencialidad gráfica y visual y la naturaleza multimedial del espacio digital, constituyen un campo inigualable para la exploración de experiencias basadas en una nueva sensorialidad activa del espacio-espectador-participante. Lo que nos permite el medio digital –a diferencia del contexto físico– es la “interconexión infinita”, la apertura múltiple a otros contextos, el reaprovechamiento de los contenidos culturales ya presentes en la red para enriquecer los propios, expandirlos, revisarlos, reubicarlos o repensarlos. Nos encontramos así con un conocimiento distribuido y disgregado que discurre por una diversidad de entornos de socialización y de re-apropiacion (Facebook, Twitter, YouTube, Instagram, Telegram, Google).

En el escenario actual, donde la Covid-19 ha obligado al cierre de galerías y museos, crece el “traslado” de los escenarios físicos a los espacios virtuales, no como alternativa sino como realidad objetiva. Gracias al mundo virtual (Google Arts & Culture), las más reconocidas pinacotecas han mantenido sus salas abiertas al público: desde el MoMa (Sophie Taeuber-Arp), el Reina Sofía (fotografías realizadas durante la Guerra Civil Española), la Uffizi Gallery (Piero Di Cosimo), el Dolores Olmedo (Frida Kahlo) y The National Gallery, de Londres (Monet), hasta los museos, espacios galéricos y páginas personales cubanas y en también holguineras.

Pero las exposiciones virtuales no son reproducciones digitales de los espacios expositivos analógicos, y no pueden pensarse en términos de distribución en el espacio de objetos físicos que se recorren secuencialmente según un itinerario espacial a través del cual se construye un discurso. Por el contrario, una exposición digital constituye un proceso de interacción basado en la conexión multisecuencial de ítems de información (visuales, textuales, sonoros) en un entorno de intensa potencialidad gráfica y visual que, lejos de presentarse como sustituto de la interacción natural entre el sujeto y el objeto, es susceptible de propiciar nuevas experiencias basadas en las propias posibilidades de lo digital.
En este espacio “abierto y expandido” que es la virtualidad, que genera nuevos “pactos de lectura y consumo”, y sabiendoque la “imagen” no es sino un “sucedáneo” de la obra, la condición digital difunde en múltiples direcciones el discurso de la exposición y nos hace partícipes “en línea” de unaatractiva muestra de jóvenes creadores holguineros miembros de la AHS y en su mayoría salidos de las aulas de la Academia de Artes Plásticas El Alba, noveles artistas que actualmente –lo sigo afirmando, como escribí en otra ocasión– integran parte de lo más interesante y sugerente de lo que podríamos llamar la vanguardia visual en Holguín. A ellos, a sus obras, tenemos que seguirlos no solo en las galerías, sino también “en línea”.

En Manzanillo, julio 10 y 2020

Inauguran en Holguín exposición fotográfica “Cada vez más cerca”

Por Bernardo Cabrera

Desde este 15 de julio la mirada acuciosa de los holguineros se detiene ante las diez gigantografías que “invaden” uno de los corredores del céntrico parque Calixto García.

Fotos: Carlos Rafael y Bernardo Cabrera

Las imágenes se amalgaman con poemas de nueve escritores de la Ciudad para invitar a una experiencia artística diferente y entretejer de forma colectiva una multiplicidad de significados.

En ellas, el fotógrafo y realizador audiovisual Wilker López, capta con sensibilidad artística la fuerza, vitalidad y destreza de una de las mejores compañías de danza contemporánea en Cuba, dirigida por la maestra Maricel Godoy, y que encuentra en la obra Imaginem et Similitudem el espacio perfecto para mostrar la unidad conceptual y física del conjunto.

Fiel al diseño coreográfico creado por Yoel González para Codanza, cada una de las fotografías se debate entre el tenebrismo, las intertextualidades y las formas, la simplicidad y lo complejo, la perfección y lo heterogéneo, lo equidistante y lo “cada vez más cerca”.

Cada vez más cerca de la recuperación, de lograr sueños personales, de ver una nueva presentación de Codanza. Cada vez más cerca de la gente, de un abrazo, de un reencuentro.

La muestra, auspiciada por la Dirección Provincial de Cultura, rompe con la tradición galérica del arte para crear una simbiosis entre la silueta de los bailarines, los versos de los escritores, la mirada entrenada del fotógrafo y el entorno de la Ciudad.

Galería Holguín: verano al calor del arte

Por Abel Castro Sablón

La Galería de Arte Holguín reabrió sus puertas al público, tras el confinamiento por la Covid-19, al presentar la exposición colectiva “Veraneando con el arte”, como un regalo para el reencuentro de los amantes de la plástica en la Ciudad Cubana de los Parques.

La muestra marca el punto de partida para las actividades por el verano y reúne alrededor de 20 obras pictóricas de 16 artistas, tanto profesionales como aficionados, así como estudiantes de la Academia de Bellas Artes “El Alba”.

Entre los autores aparecen nombres como Pady Hill, José Cabrera, Israel Pérez, Nílser Ricardo y Rolando Salvador Pavón, por citar algunos, y las obras se enmarcan en una variedad de técnicas y temáticas, con variaciones desde lo abstracto hasta lo naïf.

La muestra podrá ser apreciada hasta el 29 de agosto y está auspiciada por la Dirección Municipal de Cultura y el Centro Provincial de Arte.

Como buena nueva, el salón ha sido declarado galería turística, por lo que, con la entrada de visitantes foráneos, se realizarán visitas guiadas, insertadas en las giras programadas por los diversos centros hoteleros de la ciudad de Holguín.

Asimismo, según las palabras de su directora, Bárbara Osorio Pupo, la galería “ofertará entre sus actividades veraniegas un  taller de artes plásticas para niños, donde los infantes podrán aprender las diversas técnicas del dibujo, aunque siempre con limitaciones de capacidad, como parte de las medidas preventivas contra la Covid-19”.

El regreso de la galería Holguín es una noticia feliz para el mundo pictórico de esta urbe nororiental, ya que reabre un espacio para la confluencia de artistas y amigos, quienes aportan sus creaciones para aquellos que ven en el buen arte una invitación al sano esparcimiento en esta época estival.

Arte para iniciar el Verano

El humor es parte indisoluble del cubano, esa picardía que nos define, quizás por la sangre caribeña o por la herencia de nuestros antepasados, nos hace únicos en cualquier lugar del mundo. Cuando se conjuga con el arte es un producto atractivo el que emerge, robando más de una sonrisa y, al tiempo que nos divierte, en muchas ocasiones propicia cuestionarnos todo cuanto nos rodea.

El Centro Provincial de Arte reabre sus puertas luego de que desde marzo pasado haya tenido que cerrar con motivo de la Covid-19. Foto: Internet

El Centro Provincial de Arte reabre sus puertas luego de que desde marzo pasado haya tenido que cerrar con motivo de la Covid-19; por suerte para los holguineros, esta reapertura se realizó en consonancia con el Incio oficial del Verano Holguín 2020.

Este sábado 11 de julio a las diez de la mañana, fue inaugurada la exposición “Volver a reír”, retrospectiva del humor gráfico que en Holguín se realiza, e incluyendo piezas que se exhibieron en nuestra provincia con motivo de los Salones de la Ciudad durante la década de los 80 y 90 del pasado siglo, momento en que la caricatura local alcanzó mayor esplendor.

Diversidad de temáticas que abarcan la política, nuestras costumbres, el erotismo y la crítica social, son el reflejo de nuestra cotidianidad individual y colectiva en casi medio centenar de obras que ocupan el salón principal de la institución holguinera, todo ello para reafirmar la responsabilidad de contar la historia de manera diferente que posee el humor gráfico.

Tommy, el caricaturista holguinero más universal, o Quintana, nos legan imágenes de nuestro día a día, además del acontecer internacional; por su parte, Lauro Hechavarría, con sus puntos de vista a través del lápiz y el dibujo, u Onelio Escalona, quien llegó a la provincia en los primeros años del recio Periódo Especial y se convirtió en otro nororiental más, ejerciendo su perspectiva de una sociedad cambiante a través de este medio artístico; destacan entro varios artistas del patio o de la Isla en general que arribaban con sus obras para alegrarnos y alivianar los pesares.

Como una época inolvidable en el humorismo gráfico holguinero fue considerada durante la jornada matutina los años referidos a los ochenta y noventa del pasado siglo. La caricatura, como medio artístico y político, amparada en el humor, no puede desentenderse del entorno que rodea al creador y, en estos momentos de incertidumbre, bienvenida sea la expo, para aprender a reír.

La jornada fue propicia además para realizar la reapertura de una expo que fue inaugurada el pasado día siete de marzo. Foto: Archivo

La jornada fue propicia además para realizar la reapertura de una expo que fue inaugurada el pasado día siete de marzo, pero que debido al cierre del Centro por la pandemia, no pudo ser apreciada en toda su magnitud por el público ávido del buen arte, tal es el caso de “Armas de doble filo”, del creador holguinero Osmani Estupiñán.

De formación autodidacta y con varias exposiciones personales y colectivas en su trayectoria, Osmani Estupiñán (1968) “fabrica artefactos irónicos. Su proceso creativo tiene como herramienta fundamental la subversión del objeto. La funcionalidad de las cosas se tambalea. Estamos ante un artista que manipula los elementos que conforman su entorno más inmediato para ofrecernos una corrosiva relectura de la realidad”.

La presencia de la res, lo taurino –desde Altamira acá, también como alegoría, como símbolo de lo doméstico, pero al mismo tiempo lo salvaje y además de lo prohibido–, está presente en sus piezas, entre ellas las obras (mixta/papel) de Los hombres se van… Por otra parte, obras como “Las órdenes se cumplen”, “La siesta”, “Los 15 de Jackelin”, “El sudor de tu frente”, “El tiro por la culata” y “Marcas obligatorias” simulan “dispositivos ideológico-explosivos, herramientas para marcar los rebaños, enervantes registros de entrada y salida, extraños instrumentos de corte destinados a producir heridas simbólicas. Todo un arsenal de arquetipos sustraídos del espacio cotidiano y reubicados en el contexto galérico”, añade Serrano, pues, nos dice también el poeta holguinero, “la realidad ha estallado como una granada de fragmentación” y Osmani Estupiñán Ramírez “quiere mostrarnos el ángulo exacto de donde provienen las esquirlas”.

El Centro de Arte es una de las instituciones más representativas del panorama cultural holguinero. Foto: Internet

Con exposiciones como Lactancia materna, Uneac, Holguín 2011; Vaca no come vaca, Centro de Arte de Bayamo, Granma, 2009; Que no soy yo que pinta y Animal en vías de extinción, Casa de Iberoamérica, Holguín, 2008 y 2007; y Con-Junto a-Contra. Homenaje a Joseph Beuys, Centro Provincial de Arte, 2002, entre otras, Osmani Estupiñán Ramírez ofrece estas armas de doble filo, que nos hacen pensar y que son capaces, al mismo tiempo, de mostrarnos una cosmogonía lacerante por lo metafórica y vital.

Encuentro con Maceo y el Che en La Periquera

Por Vanessa Pernía Arias

La exposición Dos hombres de todos los tiempos, dedicada al natalicio –este 14 de junio– de los patriotas Antonio Maceo Grajales y Ernesto (Che) Guevara quedó inaugurada hoy en el Museo Provincial La Periquera de Holguín; y exhibe importantes objetos que pertenecieron a estos dos héroes de la Patria.

Fotos: Wilker López

Alrededor de 36 piezas componen esta muestra inspirada en el legado, el pensamiento y la acción de ambos libertadores, que a pesar de estar lejanos en el tiempo, coincidieron en el amor patrio y en el pensamiento independentista hacia la nación cubana, comentó la museóloga Iliana Donatién Vega, curadora de la exposición.

Sobresalen en el conjunto 14 fotografías, realizadas por los artistas mexicanos Nelia Torres y Eduardo Aguilera, que recrean la memoria del Che en los movimientos de liberación en varios países de América Latina, explicó.

También se exponen cinco cartas de gran valor histórico firmadas por Maceo, vinculadas al proceso de iniciación de la logia masónica del Gran Oriente Cubano y las Antillas, y otras con los ascensos y nombramientos del Ejército Libertador a partir del año 1895.

Otra sección está dedicada a la numismática, con billetes de la segunda edición de 1960, donde aparece plasmada la firma del Che, cuando ejercía como presidente del Banco Nacional de Cuba, de conjunto con una circular con orientaciones desde su presidencia en esta importante institución económica del país, durante los primeros años de la Revolución Cubana.

Un objeto excepcional que compone la exhibición es la canana, especie de cinturón dispuesto para llevar cartuchos o balas, que utilizó el Guerrillero Heroico antes de la lucha insurreccional en Las Villas, con la carta que prueba que le perteneció, y que fue donada al Museo en 1966, precisó Donatién.

Expuesta hasta el próximo 5 de julio, la muestra rinde merecido homenaje a estos dos grandes patriotas de la historia de Cuba, que casualmente nacieron el mismo día, Antonio Maceo en 1845 y el Che en 1928, y que coincidieron en el mismo ideal de justicia e independencia para la isla (con información de la Agencia Cubana de Noticias).

Los granitos de arena del “Profe Lauro”

“Enseñar no me cuesta nada. Uno acumula tantos conocimientos que la mejor manera de preservarlos es transmitirlos para que al arte siga floreciendo”

Lo primero que le viene a la mente lo convierte en arte, así se autodefine el artista plástico Lauro Hechavarría Osorio, a quien la pedagogía atrapó hace varios años, quien se jacta de no encasillarse en un estilo determinado de trabajar y deja en manos de los críticos esa tarea mientras lo mismo hace pintura abstracta que figurativa, u otra.

A Lauro la pedagogía lo atrapó hace varios años. Foto del autor
A Lauro la pedagogía lo atrapó hace varios años. Foto del autor

Sobre su arista como maestro de generaciones, Baibrama conversó con Lauro para conocer qué al pedagogo que se esconde detrás de la obra del artistas.

Casi 50 años entre estas paredes

A esta escuela-la Academia Provincial de Artes Plásticas “El Alba”-, llegué cuando tenía 16 años, y ya tengo 75. He realizado mi vida entera entre estas paredes, salvo el tiempo de Servicio Militar y el de la guerra en Angola, lo demás ha sido aquí.

Soy pedagogo desde 1971, aunque estoy graduado desde el 65, cuando fui el primer escultor graduado de esta escuela, y por ende, de la provincia. Tras mi regreso de la Escuela Nacional de Arte en el 71, comencé a trabajar aquí como pedagogo, realizando otras actividades a la par en diversos escenarios dado mi amplio perfil. Próximamente cumpliré medio siglo en la enseñanza artística, y cincuenta y tantos como profesional de este ámbito.

He sido profesor de Dibujo, Diseño, Teoría de la representación, en todos los años de enseñanza.

Distinguido por la cultura cubana como pedagogo

La Distinción fue una sorpresa: tengo como paradigma la frase de Villena “servir desde el ojo del silencio”, así he hecho un grupo de cosas que me han reconocido de un modo u otro, lo que a la vez me ha estimulado para perfeccionar mi trabajo.

Yo soy un hijo de la Revolución, de Fidel, uno de sus agradecidísismos. En 1959 yo solo tenía 4to grado y gracias a las posibilidades de este proyecto pude convertirme en artista, eso siempre se lo he inculcado a mis hijos.

Todo ha sido una gran aventura de creación en la que me han reconocido por mi obra, pero como persona siempre trato de enseñar respetando las opiniones ajenas. No soy un artista enclaustrado en su tiempo, trato de mantenerme al día en cuanto a lo pedagógico y artístico, porque estos niños a los que enseño son como granitos de arena que uno va sedimentando hasta que logra convertirse en artista.

Cuento con la dicha de haber formado varias generaciones de talentos que hoy se encuentran en otros países, así como algunos que continúan aquí, pero todos ellos empezaron como el granito de arena del “profe Lauro”. 

Me alegra  ser educador, y lo seré mientras tenga fuerzas: estoy jubilado hace 12 años y luego de los seis meses que demoré en reinsertame, dije: “¡Ahora si no me voy!”.

«Enseñar no me cuesta nada. Uno acumula tantos conocimientos que la mejor manera de preservarlos es transmitirlos para que al arte siga floreciendo». Foto del autor

Dos profesiones: ¿una preferencia?

No tengo preferencia por ninguna, las llevo a la par. Cuando trabajo con los muchachos en las clases, ellos hacen sus piezas mientras yo realizo la mía y esto ayuda mucho, porque el alumno se siente más estimulado cuando el profesor crea junto a él y, a la vez, aprendemos juntos. Con los años me he sorprendido mucho por los talentos que han pasado por el taller, alumnos que se te van de las manos, te revolucionan desde el punto de vista conceptual, ese entusiasmo y creatividad no se debe frenar, sino enrumbarla hacia el éxito, potenciarlo.

Pero lo más que deben aprender los alumnos del educador del arte es a no copiar el estilo del segundo, sino que a partir de su universo propio, los educandos se proyecten como artistas, como individuos únicos e irrepetibles.

Toda una vida para los otros

Yo he trabajado en todos los niveles de enseñanza de esta escuela, pero siempre me ha gustado más el primero, porque los coges como una arcilla limpia, nueva, y los vas formando a través de tu criterio artístico. Pero no he tenido momentos difíciles como educador, más de los que tuve cuando de niño, que me cerraban las puertas de los talleres de diseño en mi cara, o que me botaban de las exposiciones por uno u otro motivo infantil.

Siempre he estado dispuesto a ayudar a todo aquel iniciado en este mundo con lo que necesite: enseñar no me cuesta nada y uno acumula tantos conocimientos que la mejor manera de preservarlos es transmitirlos para que al arte siga floreciendo.