La Fiancée de Princigalli nos ha traído Focaccia

Por Katherine Pérez

Ha venido desde Montreal, Cánada, el cineasta italiano Giovanni Princigalli, quien propone como muestra de su desarrollo cinematográfico, La Fiancée. Este cortometraje de ficción 12 minutos de duración expone las relaciones interpersonales entre personajes de distintas nacionalidades(Cánada, Cuba, e Italia) quines confluyen en un contexto determinado. Una muestra oportuna de cómo el hombre se esparce, conoce, sufre.

Giovanni Princigalli, ha conocido el mundo, ahora conoce Gibara. Foto: José Ángel

La fiancée ostenta una profundidad recóndita, similar al iceberg que proponía Ernest Hemingway como técnica narrativa. Existe una historia subyacente, el antesde los personajes que es además otra posible interpretación para los espectadores.

Entrevistando a Princigalli, luego de ver el cortometraje, me contaba que había comenzado a hacer cine a los treinta años, un poco tarde, precisó entre risas… Pero en la Fiancée hay un estudio de la fotografía, esa sensibilité de la que hablaba Diderot, una búsqueda de la belleza que acerca a las inquietudes de este director quien propone un cine donde los protagonistas se espigan y viven más allá de los créditos.

Porque es un cine realista, que demuestra la diversidad cultural de Montreal, una diversidad que por supuesto ha invitado al director a crear ya llegar hasta Gibara en este 14 Festival Internacional de Cine.

Sergio & Serguéi

Por Erian Peña Pupo

Más allá de los efectos visuales atípicos en la filmografía insular y del humor característico de nuestro cine con el enfoque “luchador” del cubano como reflejo de una vuelta de tuerca llamada eufemísticamente Período Especial, Sergio & Serguéi (Ernesto Daranas, 2017) nos muestra desde una peculiar historia el reflejo de un tablero político en los albores de la Guerra Fría: dos potencias, Estados Unidos y la URSS, y entre ellas un pequeño archipiélago del Caribe, siempre porfiando en la geopolítica mundial.

Obra en concurso. Sergio& Serguéi

Sergio & Serguéi viene a ser portador de personajes arquetípicos: el soviético Serguéi (Héctor Noas) se descubre ruso y varado en una estación espacial; el cubano Sergio (Tomás Cao), profesor universitario de marxismo-leninismo, intenta sobrevivir a las carencias de un Período Especial que arrecia, aunque en ambos sobrevuela cierto optimismo.

Este Sergio bien podría establecer cierto paralelismo con el Sergio de Memorias del subdesarrollo o podría ser, digamos, el hijo de este Sergio de Alea y Desnoes, treinta años después, ahora en similar situación de derrumbe. Por su parte, Peter (Ron Perlman) que hubiera podido desarrollar más su personaje, representa a Estados Unidos, aunque sea un emigrante polaco.

Cartel del largometraje de ficción en concurso Sergio & Serguéi

Sergio, radioaficionado, contacta con Serguéi y establecen una amistad más allá de las peculiaridades y condiciones en que habitan: dos mundos que se han ido “cociendo”. El soviético-ruso baja, el estadounidense mueve sus relaciones, el cubano permanece… Los otros personajes: Ramiro (Mario Guerra), el típico oportunista que aparece en toda situación de crisis; la agente Lía (Yuliet Cruz); Ulises (Armando M. Gómez), el constructor de balsas aparentado con aquel mítico Ulises, y Mariana (Ailín de la Caridad Rodríguez), la hija de Sergio, vienen a aportar matices que si bien no complejizan el filme al menos distienden la acción de una película a la que muchos espectadores hubiesen pedido más dinamismo.

Narrativamente coherente, con una dirección de arte acertada, actuaciones de nivel, efectos especiales y por momentos, ciertos guiños al cine ruso y estadounidense, Sergio & Serguéi, es  un filme estimable y que destaca en la pantalla del séptimo arte nacional.

Nocturnal, la creatividad en su tinta

Por Claudia Hernández Maden

Presentada por Ele Valdés y Carlos Alfonso, se inauguró Nocturnal como una propuesta muy a tono con el Festival: una exposición de carteles de cine, a cargo del grupo creativo de la Fábrica de Arte Cubano (FAC).

Ele Valdés en el conversatorio en Casa de Cultura. Foto: Carlos Rafael

“Esta exposición tiene varias dimensiones y significados. Primeramente, porque la relación de Solás con Síntesis es muy larga; tuvo un gran momento particular con Miel para Oshún  durante la creación de su banda sonora, la que sería punto de partida del Cine Pobre. Otra importante conexión sucedió luego entre Equis Alfonso y Sandra López, una de las colaboradoras más fervientes que tuvo, en su época, el Cine Pobre”‒ aseguró Sergio Benvenuto, miembro del Comité Organizador. En esos años fundacionales la dinastía musical que reúne a los Alfonso desembarcó en Gibara.

Foto: Carlos Rafael

Esta edición decimo cuarta  se precia con un nuevo punto de contacto que aúna al certamen y a esta familia de prominentes creadores: el grupo Nocturnal, compuesto por cinco diseñadores, que actualmente, hace de las suyas en la Fábrica de Arte Cubano (FAC), un proyecto impulsado por el músico Equis Alfonso que ha avivado las inmediaciones de una antigua factoría, otrora  en desuso; hoy una verdadero almacén de las artes y la cultura.

Una serie de trabajos gráficos, antes expuestos en FAC demuestran la destreza y talento de este equipo conformado por Giselle Monzón,  Edel Rodríguez (Mola), y Michele M. Hollands, Raúl Valdés (Raupa) y Nelson Ponce; estos últimos diseñadores de campaña por toda una década del Cine Pobre. “Esa dimensión resulta absolutamente importante para nosotros porque, de alguna manera, los tenemos acá nuevamente”— destacó Benvenuto.

Exposición de carteles de cine Nocturnal. Foto: Carlos Rafael

En la muestra, situada en el corazón de la Casa de Cultura gibareña, se exponen los pósteres de varias producciones cubanas contemporáneas, entre ellas, Cuba Libre, Sergio & Serguéi y Contigo, pan y cebolla. Al legendario matrimonio artístico, conocedores de Gibara como la palma de su mano, se le  agolpan los recuerdos de Solás. Su presencia al evento, tanto como artistas e institución, se acompaña de un sentimiento fraternal hacia el reconocido cineasta. “Estuvimos muy cerca de Humberto desde que éramos Tema IV.  Los compositores del grupo realizaron la banda sonora de Miel para Oshún y Barrio Cuba,” recuerda Ele Valdés, vocalista de una de las agrupaciones imprescindibles en el pentagrama nacional como Síntesis.

Carlos Alfonso, fundador de una estirpe de artistas. Foto: Carlos Rafael

Acertadamente, el fundador Carlos Alfonso reconoce entre FAC y FIC Gibara no pocas coincidencias, en especial, “lo admirable que resulta cómo solo una idea —concebida por H. Solás― ha podido cambiar Gibara; esto solo ocurre, sencillamente, cuando los artistas tiene el mando. Estoy muy orgulloso de poder estar acá.”

Rostros gibareños, rostros cubanos…

Por Vanessa Pernía Arias

Dentro del amplio programa del Festival las exposiciones fotográficas ocupan parte importante: entre ellas Cuba Seen Through an American Lens, de las estadounidenses Cindy Wilson y Eileen McCarney, expuesta en las paredes de la tabaquería gibareña.

Los rostros de varios cubanos ocupan el lente de estas dos fotógrafas, como una muestra de la realidad cubana en su más amplio diapasón: las tradiciones, la cultura, la cotidianidad, la arquitectura, el típico almendrón, la sonrisa inigualable del cubano…

Cuba Seen Through an American Lens muestra el aprecio de estas fotógrafas foráneas por las tradiciones cubanas, por el calor de los afectos, “ese calor inigualable que recibimos cuando llegamos a Cuba, la bienvenida que nos ofrecen en cada visita a la Isla, esta expo es el corazón de Cuba, agradecemos a todo el pueblo cubano”, expresaron las autoras.

Cuba seguirá seduciendo a artistas de otras latitudes. Foto: José Ángel

La exposición puede disfrutarse entre el aroma del tabaco y el calor afectuoso de las personas que lo fabrican, una especie de compenetración fraternal entre cubanos, entre tabaqueros, un lugar tan cercano a las tradiciones, a su gente más auténtica… Es también una forma de mostrar las tradiciones de Cuba al mundo.

Cindy Wilson y Eileen McCarney aseguraron que, aunque hace cinco años estaban fotografiando Cuba, al inicio solo querían hacerle fotos a las personas comunes que se encontraban al paso, luego la idea cambió y fue concretándose en exposición con otros temas y pensaron que sería interesante presentarla como parte del Festival.

Foto: José Ángel

El Festival tiene eso: nos sorprende a cada paso, y para bien, nos hace sentir en familia, nos hace más cubanos, y esta exposición de fotografías es parte de eso de la cubanía, de las mezclas artísticas, de la cubanidad, de lo auténtico que nos distingue por encima de otra cultura.

La esencia de una ciudad, de un festival

Por Julio César

Las calles de Gibara en estos días de festival devienen en una gran galería de arte. Muchos muros se convierten en espejo donde la gente observa un reflejo que no es el suyo, pero que mucho se le parece. Varias son las escenas pero la esencia es una, el ambiente: en simbiosis con la brisa del mar se respira algo más que identifica a estas jornadas.

Un cuarto de siglo tuvo que transcurrir para que Casey Stoll y Laurie Schang palparan el sueño de Humberto Solás, pues fue para 1991 cuando se conocieron, y una década más tarde cuando escucharon sobre su idea del festival de cine pobre.

Entre los tantos méritos que se le atribuyen a Jorge Perugorría, actual presidente del evento, está el de invitar al Festival a estos dos artistas del lente empeñados en captar la esencia de la cotidianidad cubana, esa misma que encuentra culminación en la Villa Blanca.

Expo “Gibara: un pueblo de película”-

“Gibara: un pueblo de película”-también título del libro que le da origen-, es la muestra que se integra a las paredes de la ciudad para deleitar al transeúnte con instantáneas que recogen momentos de la edición de 2017 del FIC.Casey, otro atrapado por el encanto de la villa,se enfrascó sin descanso en su trabajo durante una semana para captar el resurgir del prominente evento.

De esta forma registra en instantáneas el ambiente de la ciudad en esos días,“con una carga emocional tan fuerte que capturó el espíritu de interacción profunda entre la comunidad, los artistas y el Festival, un proceso de especial intimidad que se construyó en la villa a lo largo de una década y media de cortejo mutuo”, expresó Sergio Benvenuto Solás, uno de los pilares organizativos del Festival.

Y es que precisamente en la belleza de una imagen se resumen 15 años de una obra iniciada por Solás y que hoy continúa fidedignamente Perugorría, quien catalogó a Casey como uno de los fotógrafos más importantes de la generación del prestigioso actor cubano:“pues ha captado su realidad de la forma más auténtica”, resaltó“Pichi”.

El camino hacia la felicidad es a través del horizonte

Esa ruta que todos perseguimos pero que pocos saben cómo empezar es la que intenta mostrarnos Gabriel Guerra Bianchini a través de su expo “Es la esperanza”. Inaugurada, al igual que la anterior, durante la tarde de este 3 de julio, la muestra recurre en la misma medida a los espacios públicos como gran galería. Las fotografías abordan al transeúnte que no puede escapar de sus grandes dimensiones, para incluso a veces detenerse y así comprender en detalle la magnitud de lo que le rodea.

Esta vez el autor busca “llenar de nubes” las calles de Gibara y así posibilitar un trance hacia la utopía, un somnífero que nos impulse a buscar esa ruta hacia el más grande anhelo de la humanidad: ser feliz.

En ese periplo hasta el horizonte no puede faltar la esperanza, e incluso soñando desde las nubes, cuando se busca la felicidad debe recordarse que lo hacemos desde estas calles, con los pies sobre el asfalto.

Andando con Andante

Aunque las proyecciones cinematográficas, los conciertos y las exposiciones resultan las principales atracciones de un evento que abre cada año su diapasón a la convergencia de manifestaciones, en esta edición las artes escénicas, especialmente el teatro, ha sumado sus propuestas para hacer de Gibara un lugar donde el arte hace partícipe al pueblo.

Teatro Andante de Bayamo compartió su arte desde la Casa de Cultura Municipal. Foto: Adrian Aguilera

Desde Bayamo, Granma, Teatro Andante trajo dos propuestas: Ay Margarita y La virgen que aprendió a calcular, con dirección artística y general del Juan González Fiffe, recientemente nominado al Premio Nacional de Teatro. La primera, destinada al público infantil y ejemplo de una de las facetas más conocidas de Andante, es una “fábula para ser contada y cantada musicalmente…”, interpretada por Dailín Anaya, Roque Figueredo y Julianner Suárez Vázquez; este último Premio Caricato de Teatro Infantil 2014, en la categoría masculina, además del Premio de actuación Adolfo Llauradó, otorgado por la Uneac.

Teatro Andante. Foto: Adrian Aguilera

Ay Margarita es una obra compleja desde la propia articulación del texto, el trabajo actoral, el cambiante vestuario y la utilización, además, de instrumentos musicales y la tonada campesina en su creación, característica de la impronta de su línea estética en el teatro contemporáneo cubano. Con el trasfondo de una historia de amor interpretada por animales de la campiña cubana, Ay Margarita nos cuenta sobre la defensa de la identidad y el rescate de valores nacionales desde una trama divertida que, además, hace partícipe al público infantil desde un “arte vivo” en constante evolución, y realiza, asimismo, guiños con su lenguaje a los adultos, al tratar sutilmente temas actuales.

Obra: La virgen que aprendió a calcular. Foto: Adrian Aguilera

Por su parte, La virgen que aprendió a calcular escrita por el danés Soren Valente, director de Batida Teatro de Dinamarca, aborda desde el absurdo y la comedia las cambiantes relaciones de poder –simbolizado en este caso por el cetro real y la realeza misma– y las convergencias sociales y simbólicas, mediante metáforas y códigos visuales en un país donde ha muerto el rey y posteriormente la reina y “aparece” una Virgen, símbolo de la castidad y con ella, receptáculo de un Mesías. Mediante la elementalidad teatral, donde prevalece un vestuario oscuro, la pieza que bebe del teatro contemporáneo europeo y, nos dicen ellos mismos, del shakesperiano, se sumerge en cuestiones como la muerte, el poder, la sociedad, los sistemas de gobierno, el pensamiento, las diferencias y sobre todo, la necesidad de creer y al final, ser felices, al mismo tiempo que se acompaña de la música en vivo que los actores de Andante nos obsequian.

Por Erian Peña Pupo

Luz de Memoria

Gibara mambisa, republicana, esplendorosa e histórica. Un recorrido por la Villa Blanca a través de instantáneas nos propone Hermes Mallea López de Quintana, el nieto “pródigo” que regresa a casa luego de varios años de ausencia.

A los cinco años se fue de la ciudad, cuando apenas imaginaba que iba a ser artista, pero en su interior nunca pudo abandonarla, y regresar ahora para lidiar con una herencia de tres generaciones ha sido el pretexto perfecto.

Fotografías que rescatan una memoria invaluable. Foto: Carlos Rafael

El nieto de Joaquín López de Quintana no pudo renegar de ese pasado de consagración a la fotografía que por décadas prestigió al apellido de su ascendencia. Hoy propone con “Luz de Memoria” un resumen a 130 años del bregar de su familia con los desafíos del lente y la imagen.

Los últimos años del siglo XIX y su turbulencia independentista, así como el esplendor republicano de Gibara, centran la exposición fotográfica inaugurada este 2 de julio, momento significativo dentro del Festival Internacional de Cine.

Foto: Carlos Rafel

Uno de los inmuebles insignias de la ciudad nororiental, el Hotel Ordoño, devino en escenario para inaugurar la muestra que invita a ojear el álbum personal de esta estirpe de fotógrafos, y recoger en imágenes las crónicas de su casa colonial; como salvaguarda de medio siglo de historia y personalidad de la Villa a través de vistas hoy inexistentes donde no faltan momentos de la vida cultural de su pueblo.

Considerado como uno de los pioneros de la fotografía en Cuba, Joaquín López de Quintana formó parte de la generación de foto-periodistas cubanos que documentaron el escenario de la última guerra de independencia, e ilustraron con sus instantáneas crónicas y reportajes de la revista de nuestro país “El Fígaro” y la ibérica “Ilustración Española y Americana”.

Al decir de Rufino del Valle y Alicia García, coordinadores de la expo, la obra de este artista del lente expresa un exquisito gusto en sus composiciones y encuadres de ambientes neoclásicos, eclécticos y criollos. En general descubre una cuidadosa concepción de la luz tanto en las fotografías de exteriores, en las que deja ver la exuberante vegetación tropical, como en los bellísimos y elegantes interiores de las mansiones privadas o en los diseños decorativos del set de su estudio.

Exposición “Luz de Memoria”, de Hermes Mallea López de Quintana. Foto: Carlos Rafael

No es de extrañar entonces que las instantáneas exhibidas recurran constantemente al retrato y la paisajística como géneros primordiales donde el creador demuestra su pasión por el oficio, solo superado por la que sintió hacia su localidad. Por tal motivo en la apertura de la expo Jorge Perugorría, presidente del Festival, reconoció como motivo de orgullo para su persona, así como para este prominente evento, el hecho de recuperar la memoria de Gibara a través de tan hermosas imágenes.

Por Julio César

Solás continúa andando por Gibara

Solás, sigue siendo una presencia real en la Villa Blanca. Foto: José Angel

Catorce ediciones atrás, las calles gibareñas eran testigo del andar de aquel señor. El rostro resultaba familiar y los pobladores del lugar le conocían de vista, pero les resultaba extraño no verlo detrás de una cámara dirigiendo actores o pendiente del más mínimo detalle del rodaje. Humberto, se había convertido en un gibareño más y este pueblo pesquero le había abierto las puertas de su corazón.

Ese espíritu se respira en la exposición ‟Humberto Solás un deseo, un camino, inaugurada por Sergio Benvenuto, sobrino del afamado director de cine cubano y parte del Comité Organizador del Festival Internacional de Cine de Gibara. Durante la apertura, Benvenuto aprovechó para una vez más agradecer a Jorge Perugorría, actual presidente del evento, “por devolver este Festival a su grandeza”.

La inauguración de esta exposición fue la primera actividad oficial del programa colateral del evento, que abre su décimo cuarta edición. El momento fue preciso para que familia y amigos de Solás compartieran sus experiencias de vida con el realizador a manera de homenaje al cineasta que cumplirá diez años de su partida física.

Solás camina por estas imágenes, collages e instantes de su creación que son recreados en la entrada del Cine Jibá, donde se respira el legado, la memoria y la visión de futuro de Humberto. Algunas de estas obras ya estuvieron expuestas en Holguín, y junto a las nuevas formarán parte de la exposición “Imágenes de vida.

Gibara enamoró a Humberto, y él se quedó para siempre en este pueblo. La experimentación lo trajo a esta región alejada de La Habana y la idea de transformarlo en capital del cine de autor, apartado de las grandes productoras, movió su vida hasta su último aliento.

Así lo reseña Alicia García, curadora de la exposición cuando planteó en la apertura:“Con su inmensa carga de ilusiones y desilusiones, inquietudes, dudas y esperanzas continuó «volando» en avanzada para ser el primero en el ICAIC que filmaba en formato digital un guión de su hermana. Miel para Oshún, Barrio Cuba y el Festival del Cine Pobre le llevaron por los caminos de “gente de pueblo”, cierre terrenal de su vida que Elia bautizó como “trilogía para un epílogo”.

Solás fue un agudo crítico de los procesos sociales, políticos y culturales, desde su arte fue capaz de cuestionar lo preestablecido, innovar y experimentar, lo que hizo que se convirtiera en uno de los directores de cine más importantes de Cuba.

Solás se caracterizó por su sencillez y su amplia creatividad. Incomprendido por algunos, amado por muchos, devolvió la vida a Gibara, un pequeño pueblo a más de setecientos kilómetros del bullicio de la capital, que hoy se convierte en ese desván de su casa donde según decía su hermana Elia: “…no irrumpían los ruidos y aconteceres de la cotidianeidad para de esta manera echar a volar sus sueños, sus deseos”.

Una vez más el otrora Festival del Cine Pobre ve caminar por las calles gibareñas, el alma y el pensamiento de este grande, Gibara no está sola. Solás siempre estará en Gibara.

Por: Juan Pablo Torralbas

 

Jorge Perugorría se enamoró de Gibara

Foto: Blog de Jorge Perugorría

Jorge Perugorría  se enamoró de las curvas de su carretera, más voluptuosas que la de una Criollita de Wilson. Lo cautivó su belleza natural y ese olor a mar que le acompaña y se le pega en la piel curtida por el sol en estos primeros siete días de julio en que se desarrolla la XIV edición del Festival Internacional de Cine de Gibara.

El primer encuentro con la “Jíbara Gibara” lo tuvo de la mano del director de cine Humberto Solás,  durante el rodaje del filme Miel para Oshún a inicios de este milenio:
“Humberto me la presentó como se presenta una novia de la juventud. Él llevaba años sin venir acá. Me dijo, ‘Mira Gibara, es linda, es mágica’. Y yo también me enamoré de ella.
“Aquí vi nacer el Festival de Cine Pobre. Gibara había sido la locación de Lucía, una de las primeras películas de Humberto, devenida clásico del cine cubano. A él se le ocurrió crear en esta ciudad mágica, un evento para estimular a los jóvenes a hacer cine digital, de bajo presupuesto, cuando filmábamos Miel para Oshún, una de las primeras películas digitales en Cuba.
Perugorría asumió desde hace tres ediciones la presidencia de este suceso cinematográfico en un momento en que necesitaba ser rescatado:
“Cuando me llamaron para asumir la dirección del Festival, se estaba apagando. Solás había desaparecido físicamente, pero dejó muchas expectativas por su trabajo maravilloso con la comunidad.
“Cuando dejó de estar entre nosotros, sus sobrinos Sergio y Aldo Benvenuto continuaron la obra. Luego vino Lester Hamlet, otro director, y después la Dirección Provincial de Cine en Holguín intentó darle continuidad al Festival. No obstante, empezó a apagarse.
“Nosotros teníamos tanta conciencia de lo que había creado Humberto y su importancia, al ser claro ejemplo de cómo el arte puede influir en la transformación de la ciudad. Por eso, pensamos que tenía que asumir la dirección, lo cual era una gran responsabilidad.
“No fue difícil al final, porque aunque se estaba apagando, la llama ya estaba encendida. Solo tuvimos que echarle un poquito de aire, para volver a prenderla. Hoy, esa luz que Humberto encendió, sigue aquí. Su poder de convocatoria sigue vivo.
“El evento se ha convertido en uno de los sucesos culturales más importantes de Cuba y posiblemente del Caribe. La cantidad de talento que viene, tanto nacional como internacional, es de una dimensión enorme.
“Los artistas vienen a dar. No recibimos nada, solo el cariño de los gibareños. Todo el mundo viene emocionando. Eso nos ha permitido retomar el evento que simbólicamente empezó con el nombre de Cine Pobre y darle continuidad a ese sueño de Humberto Solás, ahora transformado en Festival Internacional de Cine de Gibara.
“El Comité Organizador continúa respetando el concepto de Cine Pobre, porque el Premio al Cine en Construcción, es bajo el manifiesto de las películas de bajo presupuesto, pero rica en ideas y en los valores artísticos que defendemos. Esa idea de Humberto sigue viva”.
Cada edición del Festival Internacional de Cine de Gibara intenta superar la anterior. En esta ocasión son muchas las propuestas que transversalizan artísticamente la programación cinematográfica:
“Este año el Festival está dedicado a la niñez y la adolescencia y hemos desarrollado una programación colateral enfocada a este grupo etario. Tenemos obras de teatro y películas para los niños, con el apoyo de la UNICEF que ha colaborado en este empeño.
“En el apartado cinematográfico contamos con una sesión paralela al rodaje de los 44 filmes que están en competencia. El actor puertorriqueño Benicio del Toro  que viene por segunda vez, presentará el filme Miedo y asco en Las Vegas, un clásico del cine, interpretado por él y Johnny Deep. Con dicha acción realizaremos el primer homenaje que se le hace a las películas del director Terry Williams, por sus 20 años.
Demián Bichir, gran actor mexicano y amigo que participa como jurado, realizará una presentación de Una historia de circo, una canción de amor, filme donde actúa y es su ópera prima como director.
“Asimismo se exhibirán dos películas devenidos clásicos de la filmografía cubana y que han sido restauradas: Lucía, de Humberto Solás y Memorias del subdesarrollo, de Titón.
“Dentro de la parte cinematográfica, hemos crecido mucho. Hay una presencia internacional con propuestas de África, Europa, Asia y, por supuesto, de Latinoamérica. Esa es la proyección que queremos darle al festival y para los gibareños es un privilegio tener esa programación.
“Desde su creación este fue un evento interactivo, donde el cine es protagonista, pero comparte ese protagonismo con las demás arte. Por eso, tenemos un estreno del dramaturgo holguinero Yunior García y exposiciones de pintura y fotografía.
“La música es nuestra fuerza mayor en la cultura. Los conciertos en la Plaza da Silva los inició Silvió Rodríguez este primero de julio y los cerrará Fito Páez. Por ese escenario pasarán, entre otros, Nube Roja, Raúl Torres, Kelvis Ochoa, Zeus y Haydeé Milanés. Tendremos además una sección con grandes descargas de jazz y música electrónica después de los conciertos para la juventud.
“Esa heterogeneidad de propuestas me hacen creer que el Festival se está convirtiendo en una especie de resumen del arte contemporáneo cubano más importante que se traslada al oriente de Cuba”.
Enamorado como está, Perugorría confesó:
“Gibara es mágica. La gente dice que es un pueblo de película. Para mí es parte del mundo de García Márquez, de Macondo, ese Caribe profundo que nos representa a todos. Caminas por una calle y todo el mundo tiene una historia que contar. Eso es el realismo mágico, lo real maravilloso y el neorrealismo italiano que le encantaba a Humberto.
Todo forma parte del encanto del evento, a parte de la belleza natural y el patrimonio cultural que tiene la ciudad, su gastronomía y sus gibareños. Todos esos ingredientes que hacen que el Festival tenga un futuro maravillosos.
Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es

Inició Festival Internacional de Cine de Gibara

Foto: Lisandra Cardoso

El XIV Festival Internacional de Cine de Gibara inició el 1 de julio en esta ciudad costera del oriente norte de Cuba con un desfile inaugural protagonizado por los artistas que asisten al evento y una gala que acogió el Cine Jibá.

El Teatro Guiñol de Holguín y Teatro Andante de la provincia de Granma, dieron colorido con sus vistosos vestuarios al pasacalle donde también evolucionaron relevantes figuras de la pantalla grande nacional e internacional como Benicio del Toro, Héctor Noas, Néstor Jiménez y Jorge Perugorría, presidente del Festival.

El pueblo de Gibara, anfitrión y protagonista del evento, repletó el Cine Jibá junto a otros visitantes de diferentes lugares de Cuba, para presenciar la entrega de los Premios Lucía de Honor Por la Obra de la Vida que en esta ocasión recayó en el director Enrique Pineda Barnet y los actores Salvador Wood y Mirta Ibarra .

“Si algo lamento en la vida es no haber tenido el privilegio de formar parte del elenco de Humberto Solás, pero sí tuve la dicha de mantener relaciones de amistad con él que son tan fuertes o más que las profesionales”, expresó la también guionista y dramaturga al recibir la distinción.

René de la Cruz, director artístico de este suceso cinematográfico, comentó al subir al escenario para presentar la gala: “Hay tremendo aire acondicionado y, sin embargo, tremendo calor. Eso quiere decir que el cine está repleto. Es lo que queremos nosotros, que siempre el cine esté así para que vean las películas de nuestros amigos, algunos que incluso están aquí, amigos que vienen por primera vez otros, que repiten y estoy seguro seguirán repitiendo”.

Entre el público, disfrutaron de la velada, Rosa María Ráez, miembro del Buró Provincial del Partido; Julio César Estupiñán, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Holguín; Manuel Marrero, Ministro de Turismo; Fernando Rojas, viceministro de Cultura; Rachel García, directora Provincial de Cultura, Idelsa Tamayo, directora Provincial de Cine y Yaquelín Tapia, directora Provincial de Cultura en Gibara.

El carácter renacentista que le imprimiese Solás al otrora Festival de Cine Pobre, al incluir varias manifestaciones artísticas en su propuesta, estuvo vigente en la velada de apertura con la actuación de la compañía de Danza Contemporánea de Holguín Codanza. La agrupación interpretó la canción tema del Festival, Mi jíbara Gibara, de Andrés Levin, estrenada en la pasada edición. Íconos de la gran pantalla como Charles Chaplin y elementos inherentes a este arte como cámaras y claquetas están presentes en una coreografía que muestra la fuerza y vitalidad de los bailarines.

Otra sorpresa deparó la jornada como el contacto con Héctor Villar, periodista deportivo que se encuentra en la Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018 y quien envió un saludo a los gibareños y a los participantes en el evento.

El cierre audiovisual estuvo a cargo de Manuel Jorge, cineasta que estrenó el documental Humberto Solás. Virtuosismo y Excelencia, a diez años de la desaparición física del cineasta.

Por Rosana Rivero Ricardo
Tomado de www.ahora.cu/es