Crecí entre ensayos y funciones

Por Yuri Hernández

Fotos Carlos Parra

He tenido desde muy pequeño una gran cercanía, una hermosa y estrecha relación con el coliseo principal de mi ciudad, el Teatro Comandante Eddy Suñol, debido a que mi padre Arnulfo Hernández (Chichi) fue por más de 25 años el estilista principal de la Compañía de Teatro Lírico Rodrigo Prats. Además, tuve el privilegio de que el gran maestro Raúl Camayd me obsequiara su cariño y amistad, a pesar de ser un niño. Camayd tuvo una linda relación con mi familia y conmigo. Con su inteligencia visionaria lanzó al universo increíblemente la profecía de que yo iba a ser un gran cantante, sin jamás haberme podido escuchar una nota debido a mi tremendo pánico escénico. Me quiso mucho hasta su muerte en julio de 1991 cuando yo contaba con 13 años de edad.

Yovivía metido en el Suñol, entre ensayos y funciones, correteando de manera hiperquinética y comiendo sin parar por todos los rincones de ese teatro y vi la mayoría de las puestas en escena más memorables de toda una época dorada irrefutablemente irrepetible.En enero del año 1995 debuté como artista aficionado en el Festival de la FEEM ganando el Gran Premio en la especialidad de Canto. Ese mismo año, aun estudiando en el IPVCE José Martí, fui invitado por el Teatro Lírico a participar en el estreno de la opereta Lola Cruz, de Ernesto Lecuona, bajo la dirección del maestro Armando Suárez del Villar. En 1996 canté el estreno en Holguín de la ópera de cámara cubana El sueño de los Carballos, con textos del poeta Jesús Orta Ruíz (El Indio Naborí) y música del maestro Norman Milanés. Ya en 1997 debuté profesionalmente como solista en la zarzuela española Los Gavilanes, de Jacinto Guerrero, bajo la dirección escénica de Alberto Dávalos.

Seguidamente canté el rol del Niño Fernando en la zarzuela cubana María la O, de Ernesto Lecuona. En el año 2000 gané el Gran Premio Raúl Camayd in Memoriam, en el Concurso Rodrigo Prats para jóvenes cantantes líricos en su 7ma. edición. He actuado en innumerables galas y conciertos, Romerías de Mayo, Fiestas de la Cultura Iberoamericana… Tuve el honor de cantar en la reinauguración del Teatro Suñol, que se produjo el 20 de julio de 2011, acompañado por el maestro Frank Fernández y la Orquesta Sinfónica de Holguín. Fui invitado especial en la Gala por los 75 de la emisora Radio Angulo. El 9 de Octubre del 2013 organicé, canté y dirigí artísticamente la Gala por el Bicentenario del Natalicio del genio Giuseppe Verdi, con la Orquesta Sinfónica de Holguín, dirigida por el maestro italiano Walter Themel.

Esta Gala se alzó con el Premio al mejor Suceso Cultural del Año y con el Premio del Público. En el año 2014 fui invitado especial del maestro Frank Fernández a la Gala Homenaje por sus 70 años de vida. El 24 de Mayo de 2014 realicé el concierto En un rincón del alma, homenaje al argentino Alberto Cortez con la Orquesta de Cámara de Holguín y músicos invitados. El 24 de Julio de ese mismo año debuté el rol de Turiddu en el estreno en Holguín de la ópera Cavalleria Rusticana, de Pietro Mascagni, después de 25 años sin hacerse una ópera en Holguín, acompañado por la Sinfónica de Holguín bajo la batuta del Italiano Walter Themel y la dirección escénica del maestro alemán Andreas Baesler. En el 2015 realicé el Concierto Digan lo que digan, homenaje al 76 aniversario del Teatro Suñol.

En abril de ese año fui invitado por la Banda Provincial de Música a realizar un Concierto con el director uruguayo-argentino Pablo dell’Oca. El 1ro de marzo de ese año recibí el Premio Alberto Dávalos, por una vida consagrada a las Artes Escénicas. El 26 de Junio de 2016 realicé el Concierto Italia per sempre, homenaje al 77 aniversario del Teatro Suñol. En Julio canté en el Concierto de Celebración de los 15 años de la Fundación de la OrquestaSinfónica de Holguín y el 55 Aniversario de la UNEAC.

En el 2016 fui invitado nuevamente por el maestro Frank Fernández al Concierto de clausura de la Fiesta Iberoamericana con la Sinfónicaholguinera, bajo la dirección de Oreste Saavedra. En 2017 realicé el concierto Canciones que enamoran, homenaje al mexicano Armando Manzanero con la Orquesta de Cámara de Holguín, bajo la dirección de Saavedra. El 2 de abril de 2017 canté la Sinfonía Coral No. 9 de Ludwig van Beethoven con el Teatro Lírico y laSinfónica de Holguín. El 21 de diciembre canté el estreno de la puesta Es esta María la O, una nueva versión de la zarzuela de Ernesto Lecuona. El 22 de Junio de 2018 realicé el concierto Para vivir, homenaje a la Fundación de la Casa de Iberoamérica. Y recientemente canté en la Gala Homenaje por los 80 años del Suñol.

 

 

A la mesa: innovación y emprendimiento

Por Jorge Suñol Robles

“No solamente queremos darles herramientas a los jóvenes para el tema tecnológico, sino también para el emprendimiento, que es tan importante sobre todo en una ciudad como esta. Humberto Solás estuviera feliz hoy,  por lo que está pasando. Hay que intentar que este proyecto, que consiste en realizar sueños, crezca dentro del Festival de Cine”, así dijo Jorge Perugorría al concluir el panel de Tecnología y Cultura, dentro del espacio Innovación FIC Gibara, el cual se desarrolla por vez primera.

Panel de Innovación FIC Gibara 2019. Fotos: Kevin Manuel Noya

En cómo aprovechar las tecnologías en beneficio de la cultura y del desarrollo social se centró  el intercambio entre el cineasta y músico Fermín Muguruza, Lucas Arzola, director de operaciones del proyecto Parallel 18, Grettel Jiménez-Singer, editora Cubaness, Yondaine Gutierrez,  diseñador de AlaMesa,  Víctor López,  con Remache Estudio y el músico y curador Adán Perugorría,  representando al proyecto  Galería Taller Gorría, en poblado de San Isidro.

“El arte y la cultura conectan mucho con el emprendimiento. Fue interesante que la gente pudiera entender cómo poner en práctica esas ideas para encontrar una oportunidad de negocio. Paralell 18 es un programa de desarrollo económico en Puerto Rico que esta circulado como una aceleradora de empresas tecnológicas.Buscamos emprendedores que tengan ideas de negocios innovadoras, que puedas escalar de verdad.

 

“Llevamos 3 años y medio y suman ya 3000 compañías de más de 60 países. Tenemos un proyecto de aceleración enfocado en el Caribe, en colaboración con Facebook”, comentó el propio Lucas Arzolade su experiencia, y afirmó la necesidad e importancia de este tipo de espacios.

Más tarde Yondaine Gutiérrez, refería: “Todos los negocios, de alguna manera, comienzan resolviendo un problema. AlaMesanació con un sitio web con 20 restaurantes, en mayo 2011. Ahora tenemos más de 1200 en todo el país. Las ideas de comunicar qué cosa es la cultura culinaria cubana, ha sido nuestro objetivo, para ello hemos desarrollado canales de comunicación, aplicaciones móviles, sitios web, por supuesto el trabajo en redes sociales, hemos desarrollado envíos de boletines. AlaMesa es totalmente gratuito para los usuarios y para los restaurantes.

Hemos creado servicios que permiten a los viajeros que vienen a Cuba asegurar una mesa a algún restaurante. Enviar comida a domicilio, participar en una experiencia culinaria. Anosotros nos interesan todaslas posibles interacciones que puedan suceder en una mesa”, añadió.

Para promover  la imagen y la cultura de la Isla, surge Cubaness, hoy plataforma  audiovisual  con un calendario cultural actualizado, que además cuenta con un sitio web que posibilita, además, acceder a recomendaciones de restaurantes,  informaciones sobre arquitectura, diseño y música, en sus diferentes secciones.

Por otra parte, Adán  Perugorría contó sobre la aceptación que ha tenido su proyecto cultural, que no es solo una galería, pues realizan talleres, conciertos e invaden de arte y movimiento al consejo habanero de San Isidro, una comunidad que agradece este idea de convertir espacios físicos cotidianos, en plataformas para promover las distintas maneras de pensar la cultura.

Muguruza, habló de la influencia y el aporte de lo transmedia al desarrollo e impulso de arte contemporáneo y de la cultura, y cómo ver ese fenómenos desde el séptimo arte.

La jornada concluyó con una feria interactiva del  proyecto de video juegos ConWiro, el trabajo de REMACHEstudio, como grupo dedicado a la realización audiovisual, el trabajo de postproducción, el diseño gráfico y las técnicas 3D y la experiencia de Newmen Studio, que desarrolla proyectos artísticos y audiovisuales través de colaboraciones y el uso de nuevas tecnologías.

Reverencia profunda a Danza Contemporánea de Cuba en Holguín

Coil. Danza Contemporánea de Cuba. Foto: Arlene GómezTexto y Fotos: Arlene Gómez Palacios

Aplaudí hasta que se me enrojecieron las manos. Lo admito, fui con las espectativas por el piso pues solo dos fines de semana atrás la actuación del Ballet Nacional de Cuba, en el mismo escenario, no me dejó un dulce sabor. Danza Contemporánea de Cuba se presentó en la Sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol de Holguín. Dejó al público de pie y emocionado en la calurosa noche del viernes 28 de junio. Fue la primera presentación de la compañía en estas tierras siete años después.

El Aniversario 80 del coloso de los grandes acontecimientos de esta ciudad ha sido el pretexto ideal para que Danza Contemporánea de Cuba llegue hasta Holguín. Las tres presentaciones de la compañía danzaria bajo la dirección del del Maestro y Premio Nacional de Danza 2018 Miguel Iglesias, proponen las obras Coil y Mambo 3XXI de los coreógrafos Julio César Iglesias y George Céspedes respectivamente.

Un viaje hacia el interior del ser humano, a sus miedos internos, sueños y pesadillas resulta Coil. La obra, con sus remarcados patrones estéticos, proyección y sensaciones trasmitidas por el cuerpo de baile, constituye una muestra de las particularidades que distinguen a la compañía del resto de las de su tipo en el país.

 

Mambo 321. Danza contemporánea de Cuba. Foto: Arlene Gómez

Mambo 3XXI creada en el año 2009 y con más de 80 presentaciones mundiales es, a decir de su autor George Céspedes, hijo de estas tierras y ciudadano del mundo, su creación más exitosa. Catalogada por la BBC de Londres y la prensa británica como Cuatro Estrellas, la multipremiada obra ha gozado de excelente aceptación a nivel internacional. Expone la visión personal del autor acerca de la cultura cubana partiendo de los clichés y los elementos identitarios propios que han construido para el resto del mundo una imagen absoluta y distorsionada de lo que Cuba realmente es.

El excelente trabajo musical por parte de Alexis de la O y Edwin Casanova (Nacional Electrónica) es uno de los elementos que, junto al vestuario, diseñado por George distinguen a esta excelente propuesta danzaria. Según Céspedes en Conferencia de prensa, la música está escogida y empleada en función de sus objetivos como autor.

La pieza, comisionada por The Sadler’s Well, DanceEast y Dance Consortium consiguió que sus 35 minutos de duración pasaran ante mis ojos como un disparo. Fue una inyección de energía, de impulsos y sentimientos encontrados. Los códigos de la danza moderna cubana tienen su máxima expresión en el trabajo de Danza Contemporánea de Cuba. Reverencia profunda del público de Holguín, quien como aquel que asistió al Royal Concert Hall de Nottingham en Inglaterra le aplaude y agradece.

 

 

La obra arquitectónica del Eddy Suñol

Por Ángela Peña Obregón
Foto tomada del periódico ¡ahora!
La mayor obra art decó construida en el Centro Histórico de Holguín es el Teatro Infante. Era un cine-teatro, un sitio costumbrista que exhibía películas todas las noches y matinée los domingos. A su vez, la Empresa Maldonado, Roca y Hnos., traía hasta él las más famosas compañías y artistas del ámbito nacional y extranjero que llegaban a Cuba.
El antiguo Teatro Wenceslao Infante, desde 1981 nombrado Comandante Eddy Suñol, es uno de los hitos culturales de Holguín. El propósito de sus propietarios, fue el de dotar a la ciudad de un teatro que respondiera a las exigencias de su cultura y su progreso. Contrataron el proyecto al arquitecto e ingeniero habanero Saturnino Mario Parajón. La ejecución fue encargada al ingeniero civil Francisco Pujals.
En el diseño del teatro predomina la línea vertical, 15,74 metros de altura máxima en fachada, dividida en cinco calles por medio de semipilastras, rematadas de forma escalonada, y jerarquizado el centro con una mayor decoración. Utilizó además paños decorativos con elementos florales, elaborados por la firma Silva & Co.
La planta general ocupa 1055 M², y tres niveles de pisos: platea, balcones de preferencia y tertulia, con una capacidad de 1200, 475 y 752 respectivamente,comunicados interiormente por amplias escaleras a ambos lados del edificio.
Tres balcones a nivel del segundo piso, precedidos por grandes ventanales de color caoba, armoniosamente complementaban la fachada. Los muros son de ladrillos, y la cubierta de planchas de asbesto cemento, sujetas a las estructuras de acero donde eran colocadas canales para la recogida de las aguas por medio de bajantes pluviales hasta la calle.
La climatización fue lograda por unos inductores que llevaban el aire puro al interior y quedaba distribuido por 14 salidas: 7 al cielo raso, 3 a cada balcón y 4 al resto de la sala.
Sobre la marquesina al centro de la fachada se colocó el nombre del teatro: “W. Infante”, iluminado en las noches con luz de neón, al igual que todaesa parte del edificio. El nombre aparece también en monogramas en el portal y vestíbulo del elegante edificio. Este último fue ambientado con un diseño art decó, y sirvió de galería fotográfica para colocar los retratos de artistas famosos.
El teatro fue inaugurado el viernes, 2 de junio del año 1939.Después de 1959 su función como cine fue desapareciendo al convertirse en sede del Teatro Lírico Rodrigo Prats, fundado por el barítono Raúl Camayd. En el 2000 cierra sus puertas, y diez años después, tras la consolidación estructural y restauración de sus elementos decorativos, regresa a su función cultural, el 20 de julio del 2011.

En Guayabero, Mamá…

Por Erian Peña Pupo

Fotogramas del documental En Guayabero, Mamá… (Me quieren dar…) de Octavio Cortázar

Faustino Orama Osorio, El Guayabero, hubiera cumplido 108 años el pasado 4 de junio si no hubiese subido definitivamente en Holguín al “tren de la vida”, aquel 27 de marzo de 2007.

Aunque al parecer el “rey del doble sentido” era aún más longevo que lo que aseguraba su carnet de identidad, pues fuentes orales y los estudios médicos realizados tras su fallecimiento le calcularon más años; incluso el periódico ¡ahora! del 6 de junio de 1977 reseña un homenaje que dos días antes le tributaron por sus 70 años.

Con el tres al hombro, El Guayabero, como otros trovadores–soneros itinerantes que recorrieron la Isla, se convirtió en un fiel cronista de las costumbres de las gentes más humildes del campo y la ciudad: su singularísima estampa, sus ancestrales tumbaos y su singular doble sentido comenzaron a rodear su nombre de una aureola de leyenda desde la década de 1940.

“El creador genuino siempre insistió en que sus coplas eran ingenuas, que éramos los oyentes o bailadores los mal pensados que las teñíamos de erotismo o picardía. Es decir, parecía claro que el llamado “doble sentido” funcionaba como una forma de hacer sutil la presencia sexual o transgresora, dada con una gracia que la ponía a salvo de los censores a la vez que abría la verja al regocijo de los cómplices admiradores de la danza de Marieta o de cualquiera de esas deliciosas criaturas y situaciones”, escribió el dramaturgo Amado del Pino.

Entonces llegaba a campos y bateyes con el consabido “coopere con el artista cubano”: muchas veces, a cambio de sus descargas interminables, solo obtenía un plato de comida, unos tragos o un sitio donde pernoctar. En uno de esos recorridos, en 1955, llegó al caserío Guayabero, cercano al central santiaguero Miranda (hoy Julio Antonio Mella) y allí vivió una peligrosa aventura que le inspiró la pieza que le dio definitiva identidad artística.

En el documental En Guayabero, Mamá… (Me quieren dar…) realizado por Octavio Cortázar en 1984 y un testimonio apreciable de su impronta, el propio Faustino Orama cuenta la historia:

En una rústica cantina el juglar, acompañado de varios músicos de su conjunto, El Guayabero se divertía cantando sus simpáticas composiciones, mientras los pobladores se reían a carcajadas. Una hermosa trigueña del lugar les servía tragos de vez en cuando, hasta que llegó el jefe del puesto de la Guardia Rural, el cual era el esposo de la muchacha y, celoso, armó la bronca. Le dijo a Faustino que si había tomado ron con su esposa ahora tomaría con él… Mientras corría entre los cañaverales nació la inspiración, una carta de presentación que desarmó a no pocas personas de rostro adusto que no transigían ante sus canciones “irrespetuosas” y cargadas de doble sentido: “En Guayabero, mamá, me quieren dar…”

Cuando se analizan los textos de “Marieta”, “Mañana me voy a Sibanicú” o “Félix Solano”, es fácil convencerse de los conocimientos empíricos, el ingenio y la gracia de este artista al que Frank Delgado, otro gran artífice de la trova con matiz sonero, llamó “filósofo popular”. La musicóloga María Teresa Linares ha escrito que “Faustino Oramas representa una fase del son, quizás inicial, quizás primaria; pero que él la mantiene con mucho vigor, con mucha calidad. Faustino utiliza las formas del son que se usaban antiguamente, los montunos, sobre los cuales se improvisaban cuartetas y décimas”.

Después del triunfo revolucionario de 1959 la vida artística de El Guayabero tomó otros rumbos y su música comenzó a ser escuchada en distintos lugares, más allá de guardarrayas y bateyes en tiempos de zafra. En todas partes la gente reía con su ingenio y picardía, con sus contagiosos tumbaos y su peculiar y pulcra estampa. Al margen de sus peculiaridades era una rara avis: la inmensa mayoría de los veteranos se había retirado y la nueva trova iniciaba su plenitud, no obstante Silvio Rodríguez, Noel Nicola y sobre todo Virulo, Pedro Luis Ferrer, Pablo Milanés y Frank Delgado no solo le muestran respeto y admiración, sino que tienen su quehacer entre las referencias de lo trascendente. Algo similar expresan figuras y agrupaciones soneras como La Revé, Estrellas de Chocolate e Ibrahím Ferrer con Los Bocucos, entre otros que realizan valiosos registros fonográficos de sus composiciones. El propio Pablo ha dicho: “El Guayabero imprime una ternura especial como pocos, en tanto cultor de la picaresca. Él proyecta como nadie la cubanía de su verso y lo hace con bastante maestría”.

En 1981 se inauguró el cabaret El Rincón de El Guayabero en Holguín. En los altos le asignaron a él y a Moraima, su última compañera en la vida, un apartamento en el que puso fin a su larga residencia en hoteles, pero no del todo a su vida itinerante y bohemia. Dicen que ya no tomaba tanto como antaño, salvo en contadas ocasiones, sobre todo cuando tenía visitantes ilustres, entre ellos el español Santiago Auserón, fundador y líder de Radio Futura, una de las agrupaciones más sobresalientes en toda la historia del rock ibérico. Auserón devino en uno de los más importantes promotores de su obra y precursor del boom que posteriormente tendría en su país la música tradicional cubana y en el que, sin dudas, el holguinero se convirtió en un artista de culto, como demuestra el gran homenaje recibido en 1994 en Sevilla, el museo Santa Palabra inaugurado en 2005 en Calasparra, Murcia, así como la acogida de sus discos y giras.

Durante su primera estadía, en 1984, Auserón compró el disco de Faustino que acababa de recibir el premio EGREM y quedó impresionado, tanto que al presentar en febrero de 1992 la antología Semilla de son, lo invitó junto a algunos de sus músicos y allá causaron una gran sensación con esa gracia en el decir y sus ancestrales y peculiares tumbaos.

Ese disco, producido por Auserón para los sellos BMG–RCA con grabaciones de Benny Moré, el Trío Matamoros, Celia Cruz, Septeto Nacional y otros solistas y agrupaciones de leyenda que atesora la EGREM, incluyó “Como baila Marieta”, pieza que le granjeó al holguinero una extraordinaria popularidad entre los españoles que aún vivían los efectos del culto a la sexualidad, el “destape,” la llamada “movida madrileña”, el despegue de la obra del cineasta Pedro Almodóvar y credos estéticos inusuales e irreverentes.

Foto: ACN

En la Casa de la Trova, que fue rebautizada con su nombre en el 2002, al igual que posteriormente el Centro de la Música y los Espectáculos, en parques y plazas, iban a su encuentro Frank Delgado, los dúos Postrova y Buena Fe, Fernando Bécquer, Tony Ávila, el Trío Enserie y músicos procedentes de diversos países, como el guitarrista flamenco Tomatito.

A inicios de 1994 se le presentaron serios problemas de salud que llevaron a la decisión de amputarle la pierna derecha y a pedirle que realizara un período de descanso como exigían las circunstancias. Pero tras la implantación de la prótesis, realizada el 15 de julio, partió rumbo a Sevilla, Andalucía, al Primer Encuentro del Son y el Flamenco, evento que le tributó uno de los más impresionantes homenajes en su vida.

De Sevilla ´94 el trovador–sonero siempre guardó gratos recuerdos, como fue la visita a la tumba de Antonio Machín, embajador permanente de la música cubana en España e intérprete de “El Tumbaito”, su primera composición en traspasar océanos y que en 1995 fue reeditada en formato CD en antologías del cantor cubano oriundo de Sagua La Grande.

A los agasajos por sus 90 años se sumaron diversas instituciones, eventos y provincias. Entre ellas el XII Festival Internacional Benny Moré en Cienfuegos, la UNEAC, la cual le entregó la condición de Artista de Mérito, el Centro Nacional del Humor que lo galardonó con su Premio Nacional y la feria Cubadisco que le dedicó su edición del 2001, junto a los 110 de Oscar Hernández, los 145 de Pepe Sánchez y los aportes de la trova en general a la música cubana. Grabaciones discográficas suyas o sones de su autoría en otras voces, continuaban recorriendo el mundo y ubicándose entre los preferidos en la revista Billboard, los Premios Grammys y listas de éxitos de países como España y Estados Unidos.

“Faustino Oramas es el último representante de aquella generación de soneros que vivieron de la música y para la música, y supieron transmitir a su obra la idiosincrasia del cubano, que siempre se reconoce en las canciones de este juglar oriental. Y, como juglar al fin, El Guayabero vive y disfruta la bohemia. Con el tres debajo del brazo, siempre está dispuesto a cantar en escenarios o parques, en bares o bateyes, donde quiera que haga falta la alegría, porque Faustino Oramas es la alegría de su música, y su público son todos los habitantes de esta, su ínsula querida y natal, subraya el Premio Nacional de Literatura Leonardo Padura, en las palabras de contraportada del disco El Guayabero, EGREM, 1996.

A inicios de marzo del 2007 fue ingresado en el hospital provincial Vladimir Ilich Lenin. El sábado 17 de ese mes, el periodista Juan Pablo Carreras informaba a Cuba y al mundo, a través del semanario ¡ahora! y la Agencia de Información Nacional (AIN) su estado de salud muy crítico, acotando que “se niega a comer, permanece con levine, y presenta un edema por mal nutrición, agudizado por el estado de coma que lo ha llevado a múltiples complicaciones”.

Diez días después fallecía uno de los patriarcas de la trova y el son, el último juglar de la tradición cubana… Sus restos fueron objeto de homenaje en La Periquera: allí se colocaron setenta ofrendas florales enviadas por relevantes personalidades e instituciones de Cuba, entre ellas el General de Ejército Raúl Castro, Silvio y Pablo, el Instituto Cubano de la Música… No faltó tampoco la presencia de notables colegas y discípulos del juglar, como Eliades Ochoa, Pancho Amat, Tiburón Morales y Cándido Fabré.

En algunos tramos del recorrido hasta el viejo cementerio local, la comitiva fúnebre realizó paradas para que sus compañeros músicos interpretaran sus composiciones, ese puñado de sones que lo habían convertido en el más universal de los músicos holguineros y en el más sui generis de nuestros juglares, ese que se subió al “tren de la vida” para siempre.

 

Nota: Con información del libro El Guayabero. El rey del doble sentido (Ediciones Oriente, 2016) de Zenobio Hernández

 

Humor en serio

Por Rosana Rivero Ricardo

A Kike Quiñones le gusta hacer el humor y, cuando está en el acto, se lo toma muy en serio. Para ello prefiere la posición de arriba. No en balde se ha mantenido por casi 8 años frente al Centro Promotor del Humor (CPH), alto cargo desde donde defiende y promueve los mejores exponentes del humor cubano.

Pero Kike también baja al terreno, o sea, sale de La Habana a visitar el “cercano” oriente, región donde se organizan cuatro de los cinco eventos humorísticos que se realizan más allá del Festival Aquelarre. De ellos prefiere la versión holguinera, con su esperado Satiricón.

Dice Kike -quien puede asegurarlo, porque recorre el país todo el tiempo- que la manera en que se involucran las instituciones, la Dirección Provincial de Cultura y las autoridades de la provincia en la preparación y desarrollo del evento, no tiene precedentes en ningún lugar:

“Es una suerte que tenemos en esta provincia. Un suceso de esta magnitud solo se logra de esa manera. Además, contamos con un Teatro Eddy Suñol maravilloso, donde sus trabajadores no descansan para que todo salga bien y el público pueda apreciar los mejores exponentes del humor en Cuba”.

Muchas novedades trae el Festival que esta edición se dedica a los 25 años del CPH y al cumpleaños 80 del Teatro Comandante Eddy Suñol, instalación que acoge los grandes acontecimientos culturales de Holguín, entre ellos, el  Satiricón, en el cual el público abarrota sus salas.

“Logramos insertar varios municipios en la programación, uno de los sueños desde hacía varios años. Siempre ha sido nuestra intención, pero se nos imposibilitaba asumir otros territorios teniendo en cuenta que en el `Suñol´ se hacen dos presentaciones diarias.

“Integramos al territorio de `Calixto García´, a donde asistieron La Oveja Negra y La Leña del Humor. El próximo 1 de marzo El Cabo Pantera y El Habanero se presentarán en Báguanos y yo estaré en Banes, donde me voy a dar gusto o me voy a frotar la frente después de una pedrada. Allí compartiré parte de mi repertorio habitual.

“Siete espectáculos de estreno tendremos en el Satiricón, incluyendo las galas de apertura y clausura. Para estas últimas hemos hecho una curaduría especial con el objetivo de lograr balance y coherencia en las funciones donde intervendrá la mayor parte de los invitados y se repondrán algunas piezas que consideramos relevantes.

“Desde el punto de vista escénico el Satiricón se enriquece. Los humoristas en algún momento han simplificado demasiado la visualidad de los espectáculos. Sin embargo, este año hay un trabajo más elaborado, pensado en función de la espectacularidad de las propuestas, a partir de la preocupación por el diseño de luces, vestuario, la banda sonora y el montaje”.

Solo hay algo que le preocupa a Kike:

“Cada vez que vamos a provincia siempre nos preguntan lo mismo: `¿por qué no traen a fulano de tal?´. Se aleja de nuestro objetivo traer a actores conocidos buscando que la gente rompa los cristales del `Suñol´, y que luego el público se decepcione, porque la propuesta no tiene nada que ver con lo que el CPH promueve.

“En este evento nosotros hacemos una inversión, no a priori, sino pensada para dar buenos referentes al público. Pretendemos que la gente pueda comparar y no crea que el humor es una tarima de carnaval, ni el artista más conocido que solo en contadas ocasiones se encuentra en la nómina de personas que tienen un trabajo de calidad.

“Todos los espectáculos que hemos traído al Satiricón son lo mejor que se ha presentado en La Habana, con una excelente acogida del público y de la crítica”.

A Kike, por su modestia, no le gusta hablar en primera persona. No obstante, su protagonismo es más evidente que los dientes de su Bandurria, y tiene que “tirar pa´ lante”.

Cuando comentó que este año los colectivos de La Oveja Negra y Komotú celebran sus 25 años con estrenos –todo un acontecimiento en el caso de los primeros por lo poco frecuente- omitió que él también cumplió un cuarto de siglo de vida artística. A todos se agasaja especialmente en el Satiricón.

Si lo pinchas un poquito, puede revelarte que este año tiene muchas propuestas, pero en el primer semestre va a trabajar como invitado con agrupaciones humorísticas como La Leña del Humor y Komotú. Dice que el grupo Etcétera, anfitrión del Satiricón, no lo ha invitado aún; pero teniendo en cuenta que su director, Eider Luis Pérez, lo considera como el “Gente de Zona” del humor, es cuestión de tiempo.

Aunque parezca un trabalenguas, con Komotú Kike estrenará “Aquí se cocina algo” en Holguín:

“Es como un Cocinando en Cuba, donde tendremos como invitada especial a la actriz Mireyita Abreu del Dúo Caricare”.

Otro momento donde el pinareño tomará la batuta es en el evento teórico del Satiricón. (Ya dijimos que se toma el humor muy en serio):

“En la sede de la UNEAC sesionará el próximo miércoles 27 el panel con ponentes de lujos. Estará el doctor en ciencias Alejandro Torres Gómez de Cádiz, el máster Ariel Zaldívar y el poeta Ronel González, personas vinculadas al humor desde la teoría y el arte. También tendremos un Café Literario con la conducción de Manuel García.

“Quiero hacer una invitación especial a la conferencia  que impartiré el martes 26, a las 10 de la mañana en la Sala Los Gavilanes del Teatro Eddy Suñol, titulada La teoría del simulacro. Humor escénico cubano contemporáneo. Está diseñada especialmente para promotores culturales y comunicadores y puede aportar mucho a su trabajo diario. Ahí daré algunas pistas sobre cómo se emplea esta teoría para el manejo de las masas y cómo el humor cubano la asume desde otra perspectiva”.

En “humor” a la verdad, Kike regresó este 2019 medio pesa´o. Trajo algunas libras de más que no llegaron por la libre. Así se lo exigió un personaje que asumirá próximamente para una película:

“Para mí es el trabajo más importante que voy a asumir en mi carrera, un protagónico en el cine. Lleva una buena preparación y me va la vida en ello”.

Otros proyectos llegaron por sus 25 años en el arte:

“Espero poder estrenar mi unipersonal para el segundo semestre del año y estaré  imbuido en la celebración de los 25 del CPH. Los humoristas tenemos mucha programación en los teatros de La Habana. El Aquelarre se realizará del 30 de junio al 7 de julio. Después tendremos seis semanas seguidas de presentaciones y cumpliremos también con los compromisos en las provincias en la etapa veraniega.

“El 3 de octubre festejaremos oficialmente el cumpleaños del CPH con una gran fiesta a la que convocaremos a varios de nuestros humoristas más importantes”.

En fin, que según el propio Kike, los años que llevan el número nueve han sido los mejores en su vida y que “si la cosa sigue como va, tendré que empatarle un par de meses al 2019 para que me dé tiempo cumplir con todos los proyectos”.

Mientras, “hagamos el humor” en serio con Kike Quiñones en el VI Satiricón.

La otra historia de José Abreu Cardet

Por Jorge Suñol Robles
Tomado de www.ahora.cu
Fotos: Carlos Rafael
Esta vez no contaremos la historia que escribe y deja en los libros, la de héroes y ciudades, la de estatuas y hechos, la de cronologías empolvadas, pero aún intactas. Para eso diríjase a sus textos de máxima certeza, que bajan del pedestal y acaban con el mito, que han hecho de este cuento, que es Cuba, un camino contradictorio y a la vez apasionante, pudiera decirse, también, excitante.
José Miguel Abreu Cardet se merece, de sobra, que le cuenten (o cuente desde su voz) su historia. Allí, en su biblioteca personal, donde guarda memorias, títulos, viejos espejuelos, y cuelgan retratos de Céspedes y Martí, atentos y cómplices de lo que piensa y dice. Allí, donde se palpan los años y las anécdotas, un Holguín infinito, recordamos y viajamos en el tiempo, trazamos sus caminos. Mientras, su compañera de vida y de labor investigativa, Elia Sintes, nos escucha desde la cocina. Abreu dice que no fuera nadie sin ella. Imagino el rostro de Elia, lleno de orgullo. Me queda claro: esta también es su historia.
Me cuenta que fue en ¡ahora! donde publicó por vez primera, el 10 de octubre del 1978. Tuvo la suerte de conocer al destacado investigador Hiram Pérez Concepción, y lo encaminó para trabajar en el Museo Provincial de Historia, y, posteriormente, asumir la dirección de la Casa Natal de Calixto García.
Recuerda, cuando en el año ´58, se trasladó a la finca de su abuela. Ella le contó de algunos de sus famliares que estuvieron y se batieron en la guerra. Y eso lo ayudó a sentir y escribir su obra de una manera más cercana a los lectores. “Conocí a los mambises cotidianos, no los mambises que después se han idealizado y se han convertido en estatuas. La historia me llegó muy humanizada. Y bueno, los rebeldes estaban combatiendo en ese momento, yo los vi de chiquito”.
“No me he enfrascado en contar la historia, porque me he hecho preguntas como por qué van a la guerra la gente. Estar en contacto con numerosos intelectuales me ha aportado mucho”, confiesa sobre la idea de compartir y publicar en colaboración con otros investigadores.
Le pregunto, entonces, sobre lo más difícil como historiador y me responde, sin dudar: “Las fuentes. Es complejo desde Holguín investigar porque hay que ir a La Habana y a otros lugares. Eso es un problema serio que tenemos los investigadores. He tenido otro choque y radica en los conceptos. A veces te encuentras una información un poco de lo heroico, de los grandes combates, y tienes que tratar de adaptarse a esa metodología, y en ese sentido, hacerte otras preguntas”.
Un historiador, dice el intelectual, tiene que trabajar mucho: “No perder tiempo, darte cuenta que la vida es limitada, en todos los sentidos, y tratar de tener una información sólida. Hay que buscar muchas visiones, por ejemplo, qué piensan los poetas sobre la historia. Hay que indagar en otras ciencias, como la sociología. Darte cuenta que los seres humanos idealizados, heroicos, no existen, esas son creaciones poéticas y literarias”.
Abreu Cardet ha alcanzado numerosos reconocimientos y distinciones, algunos cuelgan en la pared de aquel cuarto estudio, otros los porta en la sala de su casa con orgullo, pero es un hombre que habla con modestia y compromiso, lo noto. “Hay muchos prejuicios con los premios, pero tienen algo importante: te obligan a terminar un texto. Eso sí, no debes trabajar nunca para un título, porque nunca harás una obra”.
Ser Premio Nacional de Historia 2018 supone un gran estímulo Por la Obra de Toda la Vida, resume la entrega y el sacrificio de largos años de trabajo de investigación: “Al revés de mucha gente, que no le gusta que la aplaudan, soy del criterio de que me reconozcan. Fue un esfuerzo tremendo. Hay una inmensa cantidad de gente que le corresponde un pedacito, ese diploma habrá que picarlo y dárselo a esa gente”.
Antes de despedirnos, le pido que me valore el papel de los historiades cubanos. Convencido, afirma: “En general, la historiografía cubana, independientemente de todos los errores que se puedan haber cometido, los dogmatismos que han existido, las visiones cerradas, creo que va por buenos caminos.
“La gente está investigando de temas diversos, prácticamente en cada localidad hay un historiador. Los que han aprovechado el tiempo y les gusta el oficio, tienen posiblidades asombrosas”.
Me describe, por último, a su ciudad, como un amor ciego: “Irme de Holguín será muy difícil, quizá no sea el mejor lugar del mundo, pero amo este lugar. Los holguineros mantenemos cierto urbanismo, conservamos cierta forma de comportarnos. Hay intelectualmente un mundo bien interesante. Somos emprendedores”.
Entonces, off the record, nos ponemos hablar de la vida, de Cuba y su estabilidad, de los jóvenes, de la emigración, hasta de la mala suerte que tuvo el mismísimo Calixto García y sus sufrimientos. Y grabo, en la mente, el ruido intenso de los carros que pasan y avisan un mediodía agitado, unos dibujos hermosos sobre lugares de Holguín en su sala, varias fotos de familia. Grabo, sobre todo, la pasión desmedida que invade su rostro.

30 años, 30 artistas

La obra de 15 creadores de las artes visuales e igual número de artesanos holguineros integran la exposición colectiva 30 x 30, en la Sala Fausto Cristo de la UNEAC (foto Erian Peña Pupo).

La obra de 15 creadores de las artes visuales e igual número de artesanos holguineros integran la exposición colectiva 30 x 30, en la Sala Fausto Cristo de la UNEAC, como homenaje al aniversario XXX de la Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en la provincia.

Esta muestra, amplia en su diapasón de posibilidades, reúne el quehacer de muchos de los principales creadores de la provincia, asociados al Fondo, “coincidiendo así selectas obras que muestran el bregar de quienes han perpetuado el sostén de esta empresa con su quehacer diario y que a su vez ha sido reciprocado con la promoción, representación y comercialización de obras de auténtica calidad, para el disfrute estético, utilitario y espiritual de sus seguidores”, asegura en el catálogo Anette Rodríguez Reyes.

No solo es un muestrario representativo de lo mejor del FCBC, sino también buena parte de lo más distintivo de las artes visuales en la provincia. Los nombres reunidos aquí no pueden faltar si vamos a realizar una amplia muestra del arte holguinero, entre ellos Cosme Proenza Almaguer, Jorge Hidalgo Pimentel, María del Pilar Reyes, Magalis Reyes Peña, Julio Breff, Lauro Hechavarría, Jorge Luis Cudina y Silvio Pérez Carralero. Sus obras, reunidas en exposiciones personales y colectivas a lo largo del año, emplazadas en diferentes sitios de la ciudad, integran ese corpus abarcador del arte holguinero. Lo mismo sucede con el trabajo de sus artesanos, donde se integra utilidad con arte, con creadores como Yosvani Licea, Jorge Luis Betancourt y Alejandro de la Torre.

“Puesta en escena” (acrílico/lienzo) del mayaricero Julio Breff, uno de los principales exponentes del naif insular (foto Erian Peña).

Cosme Proenza, el más conocido e internacional de los artistas plásticos holguineros, incluye en la muestra una pieza firmada este mismo año, “Mármol” (técnica mixta/tela). Por su parte, Jorge Hidalgo trasluce en el amplio óleo sobre lienzo que es “Diálogo”, la cubanía transculturizada que caracteriza su quehacer como pintor y grabador.

Las obsesiones creativas de Magalis Reyes, partiendo comúnmente del autorretrato, reaparecen en “La Autómata” (acrílico/tela). Mientras que María del Pilar Reyes, en “Franciscanos en oración II” (pastel/cartulina) nos muestra una obra que sigue la línea trazada en su producción anterior, impregnándoles a sus sugerentes figuras una humanidad que destila un halo metafísico y espiritual, cargadas al mismo tiempo de “símbolos muy escuetos, inmersos en la luz, materia primigenia de todo lo existente”, como escribió Martín Garrido en las palabras de su reciente muestra A las puertas de la luz.

Otras piezas destacan en 30 x 30, exposición organizada por la UNEAC en la provincia, el FCBC, que celebra su 40 aniversario, y su Filial holguinera, en el marco de la Feria Internacional de Artesanía Iberoarte 2018: la colorida obra “Caballos” (esmalte sintético/lienzo) que caracteriza parte del trabajo –el estudio simétrico, las líneas, los colores– del también reconocido escultor Lauro Hechavarría Osorio; “Puesta en escena” (acrílico/lienzo) del mayaricero Julio Breff, uno de los principales exponentes del naif insular; el entramado surrealista y cubano palpable en lo profundo del “monte” caribeño, presente en el hermoso óleo sobre lienzo que es “Fabulaciones”, de Jorge Luis Cudina; “La Anunciación II”, sugerente obra en acrílico/madera de Víctor Manuel Velázquez; “Si no controlas tu mente, otro más lo hará (Obra a cuatro manos con Barbara Kruger)”, acrílico/lienzo de Ronald Guillén Campos y varias maquetas (Fuente del boulevard holguinero, escultura de Faustino Oramas “El Guayabero” en el Hotel Blau Costa Verde, y fuente en el Centro Comercial Guardalavaca) de Silvio Pérez Carralero.

“Caballos” (esmalte sintético/lienzo) del también reconocido escultor Lauro Hechavarría Osorio (foto Erian Peña Pupo).

Otras piezas y autores integran también 30 x 30: “Trapomanías”, collages de José Emilio Leyva Azze; “Duérmete niña, duérmete ya” y “El corazón con que vivo”, técnicas mixtas de Leticia Leyva Azze; “La columna infinita según Brancusi (De la serie Amantes)” de Javier Erid Díaz Zaldívar; “Laberintos”, acrílico/tela de Eduardo Leyva Cabrera; y “Fragmento interior”, mixta/soporte cerámico (barro bizcochado) de Rafael Leyva Herrera.

Por su parte, los artesanos incluidos en 30 x 30, con dirección de Manuel Hernández Ramos y museografía de Anette Rodríguez Reyes, trabajan diversas técnicas y materiales, y se encuentran entre los más representativos del FCBC y la tradición holguinera.

Oscar Corona Verdecia, Osmani Reyes Alarcón, José Jacinto Delgado Torres, Teresa Blanco, Carlos Ricardo Soler, Tania Estrada y Julio Hung trabajan la ductilidad de la madera. El primero muestra búcaros marqueteados; el segundo expone un conjunto de vasijas con tapa, en marqueteado y fresado; José Jacinto muestra unos hermosos humidores en marqueteado y fresado; mientras Teresa ofrece un abanico (pirograbado) de su creación. De Soler encontramos tallas y madera ensamblada, mientras del dúo creativo de Tania Estrada y Julio Hung es la lámpara de madera expuesta en la UNEAC.

Abanico pirograbado de Teresa Blanco (foto Erian Peña).

Dentro de la muestra destaca el trabajo del restaurador Jorge Luis Betancourt, quien expone un fonógrafo de cilindros del siglo XIX que funciona perfectamente, dejando escuchar una grabación realizada a finales de ese siglo; y el trabajo de tallado y calado en cáscaras de huevos de gallina y avestruz, incluida una hermosa bola del mundo y figuras abstractas realizadas en este material, de Glennis Perdomo Álvarez y Ricardo Rodríguez Cruz.

Otras piezas se integran coherentemente a la muestra expositiva: la cesta con frutas, el ánfora y la vasija con tapa, realizadas en fibra con punto santo domingo, de Juan Tomás Isla Iñarrute; la pieza textil, con la técnica de drapeado a mano, de Alejandro de la Torre, como parte del proyecto D´voces y elegancia; la guayabera para hombre utilizando el deshilado, de las creadoras Julia Borrego y Vilma Natasha; el trabajo en restauración de Manuel Silva Escobar; el vitral restaurado (madera y cristal) del gibareño Fernando González Longoria; la obra decorativa representando a “La última cena”, de Da Vinci, en madera y cristal samblasting de Yosvani Licea; la pieza en cerámica “La luz del caguairán”, de Alcides Rodríguez, y el vestido en deshilado de Maurice Fonseca.

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos de autor

Rubén Rodríguez: “Mi sueño es fundar mi compañía”

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos: Carlos Rafael

El intercambio con grandes exponentes de la danza en Cuba caracteriza el Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov que en su V edición tiene entre sus protagonistas a Rubén Rodríguez.

 

Foto: Carlos Rafael

El bailarín de 61 años, compartió su historia en un encuentro desarrollado en la tarde de este 26 de septiembre en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en Holguín.

Rubén, con el histrionismo que le caracteriza, narró cómo sin querer se inició en el mundo de la danza a los nuevos años a través de una audición que era para su hermana y a él, trepado en un árbol con una pierna al lado de la oreja, le vieron las condiciones físicas para la disciplina.

Asimismo comentó sobre su paso por la Escuela Nacional de Arte, su espíritu rebelde y sus inicios en Danza Nacional de Cuba hasta ser considerado su primer bailarín en 1977.

Rubén Rodríguez en el escenario del Teatro Eddy Suñol en la noche del 25 de septiembre. Foto: Carlos Rafael

Lícito destacar que tras la aparición en escena de Rubén Rodríguez, la crítica especializada comenzó a hablar sobre el nacimiento de una primera figura en la danza contemporánea.

Acerca de los coreógrafos y piezas que más influyeron en su carrera, las motivaciones que lo llevaron a alejarse de los escenarios cubanos y su gran sueño de crear una compañía que pretende fundar en 2019, también disertó el artista.

Entre los momentos más emotivos estuvo la historia de cómo en 2003 recibió el criterio de que ya estaba mayor para bailar. “Se me salieron las lágrimas y me fui a tomar un par de cervezas. Decidí que mi carrera no terminaría ahí. Aprovecharía mi experiencia para enseñar e impulsar la carrera de jóvenes bailarines”, comentó.

Al respecto, destacó su experiencia en Holguín en los talleres que impartió en la mañana de los días 24 y 25 de septiembre en la sede la Compañía Codanza, clases que tenía guardadas desde hacía 20 años.

Foto: Carlos Rafael

Rubén también bailó en el escenario del Teatro Eddy Suñol en la noche del 25 de septiembre y demostró que, a sus 61 años, aún conserva la técnica que le valió el título de primera figura y domina el dolor del cuerpo propenso a las lesiones propias de su profesión.

Además de Rubén Rodríguez, prestigian el concurso los bailarines y profesores Noel Bonilla y Bárbara Balbuena.

El Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, concluirá con las premiaciones en la noche del 29 de septiembre.

 

Retazos, la danza como bien social

Por Erian Peña Pupo

Danza Teatro Retazos, creada en enero de 1987 por la profesora y coreógrafa Isabel Bustos Romeleroux, surgió para encontrar, a partir del gesto natural y cotidiano, un lenguaje que exprese las contradicciones, aciertos y desaciertos contemporáneos, reafirmaron en un conversatorio, en la sede provincial de la Uneac, varios integrantes de esta compañía a propósito de la V edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, que se desarrolla en Holguín entre el 23 y el 29 de septiembre.

 

Fotos: Adrián Aguilera

 

Como reflexivo, impredecible y vital se ha caracterizado el desempeño de Retazos a lo largo de sus más de tres décadas de fundada, asegura Daylén Ortega, relacionista pública de la compañía, quien subrayó que Bustos, Premio Nacional de Danza 2012, utiliza un lenguaje intimista desde una vanguardia creativa, singular proyección escénica y una gestualidad e imagen que se muestran como un camino hacia la espiritualidad latinoamericana.

“Nos caracteriza la danza mezclada con el teatro y los proyectos comunitarios, pues la compañía ve la danza como un bien social y una forma de profundizar en las esencias de los seres humanos. Además, una de las cuestiones más importantes es la existencia de varios festivales, jornadas y eventos que realizamos a lo largo del año”, comenta Daylén.

Foto:Adriàn Aguilera

Estos eventos son: “Habana Vieja: Ciudad en Movimiento”. Festival Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, organizado con el apoyo, entre otros, de la Oficina del Historiador de la Ciudad, resulta un verdadero acontecimiento cultural donde artistas cubanos y extranjeros exponen su arte, creando un mosaico de expresiones danzarias que enriquecen la vida cultural habanera cada año; “Movimiento y Ciudad”. Festival internacional de DV Danza Habana: Movimiento y Ciudad, una plataforma de difusión, formación, reflexión y desarrollo del videodanza en Cuba; “Impulsos”. Encuentro de Jóvenes Coreógrafos, con el fin de impulsar la creación brindando un espacio para intercambiar experiencias, general y difundir propuestas que por su valor estético y humano enriquezcan la escena cubana; y “Tránsitos Habana”, jornada de intercambio cultural con artistas escandinavos, que en su pasada edición recordó la obra del cineasta sueco Ingmar Bergman.

Claudia Bosch, integrante de la compañía, destaca la importancia de la cultura en Retazos, para seguir “pautas para las coreografías” creadas por Isabel Bustos, profesora y coreógrafa nacida en Santiago de Chile, de nacionalidad ecuatoriana pero arraigada en Cuba, “basadas principalmente en las emociones y sensaciones de los bailarines”.

“Cuando eres diferente –añade Claudia– has ganado. Retazos trabaja con las emociones, ayuda a formarte como un todo. Estamos muy abiertos… Pues somos un todo”.

Mientras Gabriela Del Toro, otra de las veintidós integrantes de Retazos, destaca que “Isabel trabaja individualmente pues cada bailarín es un mundo” y provienen del teatro, el ballet, la danza e incluso la pantomima. “Lo importante es desarrollar las personalidades en pos del crecimiento como persona y como artista”, subraya la joven artista.

Foto:Adrián Aguilera

Danza Teatro Retazos prioriza el espacio urbano como escenografía e inspiración para la composición coreográfica y entre sus recientes puestas se encuentran: Un corazón que palpita, Retazos en el tiempo, Quimeras, Las lunas de Lorca, Espérame en el cielo y Momentos.

En la inauguración del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, la compañía dirigida por Isabel Bustos presentó Mensajeros y Formas, esta última con coreografía de Miguel Azcue. La primera explora temas como la fragilidad, la fortaleza y el desconcierto, mientras esta última indaga las esencias de las formas como manifestaciones del ser y del momento, y la posibilidad de crear conexiones y encuentros únicos e irrepetibles.

De la contención al dinamismo, de lo tenue a la rapidez, incluso apoyándose en la ausencia de música o en la eficacia de esta, en un vestuario en tonos grises (Aleida Carrasco) y un diseño de luces (Stefan Bolliger) intimista y efectivo, Retazos nos muestran que la danza es también la belleza de las formas, la impredecible de esa belleza.