Se despiden, por ahora, las Romerías de Mayo

Por Liset Prego Díaz

romeriascasa
Las Romerías de Mayo llegan a su final este 2020 después de haber transcurrido, por primera vez, desde su fundación exclusivamente a través de las redes sociales y los medios de comunicación tradicionales.
Romeros de toda Cuba y del mundo compartieron música, fotografía, performance, libros digitales, recuerdos de Romerías anteriores, hubo forodebates para repensar el país, la creación artística y la política cultural de la nación.
El certamen teórico, que es Memoria Nuestra entregó sus premios. En el apartado de Proyecto Comunitario lo mereció Heidi Cepero por “A rumbear en serio.” Celia Molina y José Antonio García ganaron en la categoría de investigación con “Un acercamiento al panorama cultural avileño desde el contingente de la Asociación Hermanos Saíz.”
En la mañana de la última jornada hubo un tuitazo al que fueron convocados cibernautas de todo el mundo y luego se desarrolló el Forodebate “Las tecnologías salvan”.
Cierran así los telones virtuales de las Romerías, se despiden desde internet participantes del evento con la certeza, que transmite la convocatoria a la próxima edición del Festival Mundial de juventudes artísticas: un reencuentro en Holguín en 2021 en unas Romerías de Mayo donde los romeros podrán abrazarse de nuevo y mostrar sus creaciones al pueblo anfitrión y a los visitantes.
Tomado de www.ahora.cu

Romerías virales

Por Bernardo Cabrera

Talento, creatividad, pasión y añoranza. Esos fueron los ingredientes
que utilizaron cuatro jóvenes holguineros para expresar, a través del
arte, su devoción por las Romerías.

“Siempre he sido una fiel seguidora del evento. Nunca me pierdo los
desfiles, las exposiciones o los conciertos. Por eso cuando vi que este
año se celebrarían desde casa y a través de Internet, se me ocurrió que
podía aportar con lo que me gusta hacer. Me puse en contacto con varios
amigos a través de WhatsApp y acordamos realizar un body art que
reflejara nuestro sentir”, explica Claudia Díaz.

En la espalda de Mell Sánchez confluyeron colores, símbolos y emociones.
“Para mí fue un placer porque me siento muy identificada con el festival
y así pude contribuir este año, que se celebraron desde casa y a través
de las redes sociales”, refiere la modelo aficionada.

Mientras, Beatriz Borjas señala que “lo concebimos como una
representación con maquillaje y pintura, sobre todo de color verde, para
transmitir un mensaje alusivo al vigésimo sexto Festival Mundial de
Juventudes Artísticas”.

Alexander Serrano, fotógrafo de Intenso Estudio, fue el encargado de
inmortalizar el momento. “Después que ellas terminaron con la pintura y
el maquillaje realizamos una sesión de aproximadamente 200 fotos, en las
cuales usé luces tenues para resaltar los colores. Seleccionamos las
cuatro que más reflejaban lo que queríamos y les realicé una edición
sencilla para resaltar la pintura”, relata.
Pero lo que empezó como un homenaje de un grupo de amigos a esta
tradición, terminó convirtiéndose en una publicación viral en las
plataformas digitales.

“Subimos las fotos para celebrar las Romerías y no imaginamos que
tendrían tanta repercusión. De un momento a otro empezaron a
compartirlas y a comentarlas e incluso colocaron una como portada de los
perfiles en Facebook del Ministerio de Cultura y la Asociación Hermanos
Saiz, así como en la página del programa Mediodía en TV. Además, las
emplearon para acompañar varias noticias”, rememora Claudia.

En tanto Mell recuerda que cuando lo estaban planificando nunca les pasó por la mente que fuera a volverse viral. “Lo hicimos más para expresar lo que sentimos por esta tradición y como algo de nosotros, pero nos enorgullece que a tanta gente le haya gustado”.

“Obtuvo casi 4000 vistas y cientos de likes y comentarios, entre ellos
el del Presidente de Honor y fundador de las Romerías, Alexis Triana
Hernández. Para nosotros ese es el mayor reconocimiento a la pasión que
le pusimos”, refiere Alexander.

Los cuatro sin saberlo contribuyeron con su iniciativa a preservar el
espíritu de un festival holguinero, que también es de Cuba y del mundo.
Sus fotos ya son parte de las memorias de unas Romerías diferentes y, al
mismo tiempo, la prueba indiscutible de que no hay mañana sin hoy.

Miradas al audiovisual desde la Cámara Azul

Por Erian Peña Pupo

Fotos Yusmel Pérez y Archivos del Centro de Comunicación Cultural La Luz (Holguín)

La Cámara Azul, como muestra nacional e internacional de los diferentes géneros audiovisuales, surgió en 2004 desde la Sección de audiovisuales de la AHS en la provincia, organizado por el joven realizador Jorge Ribail ante la escasa presencia del género en Romerías.

Aunque desde la edición fundacional existió presencia del audiovisual, pues los primeros participantes internacionales fueron estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) junto a la actriz Laura de la Uz y el profesor y guionista brasileño Joaquín de Assis, cuando su telenovela Roque Santeiro hacía furor en la pantalla nacional. Entonces se proyectaron varios documentales y una Muestra de Cine Erótico.

“La Cámara Azul se concibió inicialmente como un encuentro de realizadores y para los realizadores. La sección teórica se concentró en encuentros de los jóvenes realizadores con artistas consagrados del audiovisual. Si en algo hemos contribuido al ambicioso proyecto que son las Romerías de Mayo como Festival Artístico, si en algo ha servido para que el gremio de los artistas audiovisuales crezca cualitativamente sobre todo, entonces ha sido muy bueno y debemos estar felices por lo poquito que nos toca de ese logro”, dice Ribail.

El evento, realizado con el apoyo del Centro Provincial del Cine, y que en sus primeras ediciones tuvo un carácter competitivo, con obras de varios países, ha dedicado jornadas a temas como el musical, el cine de autor, la producción y la animación. Asimismo ha homenajeado a Humberto Solás, Tomás Gutiérrez Alea (Titón), Manolo Redondo, el Almacén de la Imagen en Camagüey, Fernando Pérez, a propósito de la entrega del Premio Nacional de Cine en 2007, Juan Carlos Tabío, cuando recibió el Premio Nacional en el 2014, y el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica (Icaic) en su 60 aniversario en 2019.

“El simple hecho –si es que es simple– de insertarse dentro del delicioso caos de un Festival tan sui generis como son las Romerías de Mayo, ya es una distinción de La Cámara Azul. Pero considero también que las proyecciones en pantallas a la intemperie, a cielo abierto, bajo las estrellas, no es cosa que suceda en muchos eventos del audiovisual, y es otra distinción de un evento que a lo largo de estos años se ha honrado con la proyección a cielo abierto y en salas cerradas de obras del catálogo del Festival de Cortometrajes La Boca del Lobo, el Taller Comunitario Ojo al Sur, DOC TV de Telesur, La Villa del Cine de Venezuela, la EICTV, la Facultad de Arte Audiovisual del Isa en La Habana y sus filiales en Camagüey y Holguín, el Proyecto InCubArte de Honduras, los Estudios de Animación del Icaic, la Fundación Ludwig de Cuba, el Festival Almacén de la Imagen, el Festival Internacional de Videoarte de Camagüey, la Muestra Joven Icaic, entre tantas otras”, añade.

El encuentro audiovisual –organizado, entre otros, por Alejandra Rodríguez Segura, Yamila Marrero, Manuel Alejandro Rodríguez y Dayana Prieto– ha posibilitado la realización de materiales, como el documental Romerías de Mayo: Porque no hay hoy sin ayer, de Pablo Javier López, y el reciente Romerías, la utopía, de Carlos Gómez y Manuel A. Rodríguez Yong.

Dieciséis años han transcurrido desde que este evento que en su nombre evoca al proceso cinematográfico utilizado para que varios elementos fotografiados por separados sean reunidos en una sola imagen, se realizara por primera vez. “La metáfora es hermosa: el evento tenía que ser capaz de reunir en una sola imagen a jóvenes realizadores y cinéfilos de muchas latitudes. Hoy la Cámara Azul ha sido asumida por la nueva generación de jóvenes realizadores, que la organizan desde sus inquietudes, sus anhelos, sus aptitudes”, añade (artículo publicado en la web de la Asociación Hermanos Saíz).

Babel: De la aldea, a la isla, al mundo

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Parra y Archivos

Dentro del megaevento que es Romerías de Mayo, Babel resulta en cada edición uno de los puntales más altos en un programa que reafirma –más allá del eslogan que cada año nos invita a Holguín, inmerso en el luminoso hervidero de locuras y utopías, esa vorágine donde casi todo es posible en que se ha convertido el Festival Mundial de Juventudes Artísticas–la idea fundadora del Dr. José Manuel Guarch Delmonte: “Porque no hay hoy sin ayer”.

Veinticinco ediciones ha realizado el evento que dentro de las Romerías de Mayo potencia y promociona las artes visuales cubanas: Babel no solo es una vitrina de lo mejor del panorama insular, sino el escenario de un productivo diálogo entre los maestros y los jóvenes.

Surgido en 1995 y organizado por el historiador y crítico de arte Ramón Legón Pino, entonces presidente de la Sección de artes plásticas de la AHS holguinera, Babel es sinónimo de pluralidad y de incorporación de espacios institucionales y públicos en pro del arte.

Danger, obra del artista José Emilio Fuentes Fonseca, expuesta en el Parque Calixto García de la ciudad de Holguín, Cuba, como parte de las actividades por las XX Romerías de Mayo. AIN FOTO/Juan Pablo CARRERAS

Cada edición, realizadas durante quince años por Tatiana Zúñiga, entonces directora del Centro Provincial de Arte, se dedica a diversas manifestaciones y temáticas dentro de las artes visuales: el paisaje, la abstracción, la fotografía, el grabado, el land-art, el performance, el tatuaje, la enseñanza artística… De la misma manera, como parte del tránsito de la tradición a la modernidad que caracteriza todo el Festival, Babel ha rendido homenaje a los maestros de la plástica cubana y universal, exponiendo desde originales de reconocidos artistas, por coordinaciones con el Consejo Nacional de Artes Plásticas (CNAP) y el Museo Nacional de Bellas Artes, hasta obras de Oswaldo Guayasamín, y grabados de Pablo Picasso.

 

Babel ha hecho posible que en Holguín se expongan al público piezas de importantes artistas, varios de ellos maestros de las vanguardias cubanas del pasado siglo, como Fidelio Ponce, Víctor Manuel, Leopoldo Romañach, Wifredo Lam, Julio Girona, Adigio Benítez, Raúl Martínez, Rita Longa, Antonio Vidal, Samuel Feijoo, Raúl Corrales, Agustín Cárdenas, Alfredo Rostgard, Salvador Corratgé, René de la Nuez, Alfredo Sosabravo y Belkis Ayón. De la misma manera que Ever Fonseca, Roberto Diago, Lázaro Saavedra, Zaida del Río, Nelson Domínguez, René Francisco, Sandra Ramos, Juan Moreira, Alicia Leal, Eduardo Ponjuán, Osneldo García, Manuel Mendive, Héctor Frómeta, Gustavo César Echevarría, Rocío García, Agustín Bejerano, Joel Jover, Esterio Segura y Arturo Montoto, han expuesto junto a importantes artistas holguineros, como Cosme Proenza, Jorge Hidalgo, Armando Gómez, Julio Breff, Magalys Reyes, Julio Méndez, Ernesto Ferriol, Daniel Santos, y Miguel Ángel Salvó.

“La vocación de Babel, en buena medida por las inquietudes de quienes han transitado por la actual Academia regional de artes plásticas El Alba, de cuyas aulas nació, siempre fue muy clara: transgredir/desmitificar el recinto «sacro» de la galería desde la activación de espacios alternativos, en el que las calles y plazas ganaran protagonismo”, comenta Yuricel Moreno Zaldívar, directora del Centro de Arte y miembro del Comité Organizador de Romerías.

Esta transgresión ha caracterizado el evento, cuyo lema fundacional es “De la aldea, a la isla, al mundo”, pues Babel ha priorizado lo performático en plazas y parques –recuerdo al maestro Lezcay realizando un performance al compás de los acordes jazzísticos de uno de sus hijos–, convocando a tomar por asalto espacios públicos y lograr intervenciones urbanas. Por otra parte, junto a los imprescindibles maestros, los jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), muestran su trabajo en galerías y parques de la urbe, demostrando la convivencia de varias generaciones de creadores en el amplio escenario insular.

“En la polifonía que constituye el macro evento, y no exento de necesarios replanteos porque las dinámicas del arte se modifican con celeridad, Babel ha contribuido a mover el epicentro de los circuitos de promoción y, por un lapso pequeñísimo, mostrar los principales referentes de la plástica nacional en diálogo con propuestas locales, osadas, experimentales, que el público ha ido aprendiendo a reconocer dentro de una misma tradición artística problematizadora y audaz: la cubana”, añade Yuricel.

Relevantes muestras confluyendo en un mismo ámbito, y los conversatorios, talleres prácticos, clases magistrales y conferencias, reafirman a Babel –del que han surgido otros eventos como el Festival de Fotografía Autodidacta (FotoFest) y que en esta edición compartirá cronológicamente en las redes imágenes, catálogos y otros materiales–como escenario de múltiples voces y resonancias en ese alucinante torbellino que es Romerías de Mayo (artículo publicado originalmente en la web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

 

Un mausoleo y un bosque de héroes para Lucía Íñiguez Landín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López y tomadas de Internet

Un día como hoy, hace 114 años, falleció en Holguín, su ciudad natal, doña Lucía Íñiguez Landín, luchadora por la independencia y madre amantísima de la patria, que dotó al país con uno de los más valerosos héroes de nuestras gestas libertarias, el insigne mambí Calixto García Íñiguez, General de las Tres Guerras.

Enferma de gravedad fenece Lucía el 7 de mayo de 1906, luego de una vida dedicada por completo a la independencia de Cuba, y aseguran los historiadores que presintiendo su muerte; Cía, como también era nombrada, pidió, como buena cubana, que en su sepelio la gloriosa banda holguinera interpretara las notas del Himno de Bayamo.

Su cadáver recibió sepultura, acompañada del respetuoso homenaje de los holguineros, en primer momento en el cementerio de su entrañable ciudad hasta el 11 de diciembre de 1980, cuando sus restos, junto a los de su amadísimo hijo Calixto, se abrazaron en la eternidad en el Mausoleo erigido en la Plaza de la Revolución de Holguín, que lleva por nombre el del valiente Mayor General.

Para inmortalizar el legado de la mambisa y reafirmar su instinto maternal de forjar héroes, se levantó un monumento para la gran independentista que sirve de fondo a la Plaza, ubicado en el Bosque de los Héroes, un sitio que perpetua por medio de obeliscos conmemorativos la memoria de todos los patriotas caídos a lo largo de la lucha del pueblo cubano.

Erguida y enérgica como Lucía, se levanta en este lugar una bandera cubana, construida en hormigón en líneas verticales rectas, adosado a la insignia por su parte frontal y colocado de forma horizontal se encuentra un relieve forjado en cobre que representa la efigie de Lucía con un velo de pesado cemento que se extiende a la derecha, convirtiéndose en un paisaje cubano con palmas y montañas.

La obra escultórica, a cargo de José Montero Hernández y Fausto Cristo Hernández, es orgullo y homenaje de los holguineros y de toda Cuba a la mujer que supo emancipar los derechos de las féminas y aportar toda una familia a la causa independentista cubana, como el merecido tributo a su figura.

De esta manera, recordando la figura de nuestra patriota Lucía Íñiguez Landín, felicitamos, a nombre del Centro de Comunicación Cultural La Luz y la Dirección Provincial de Cultura, a todas las madres holguineras, por celebrarse el próximo domingo su día, fecha que festejaremos en casa, y especialmente a nuestras madres artistas.

Viaje de la tradición a la modernidad

Por Erian Peña Pupo

Tradición y modernidad se dan obligada cita en Holguín cada año durante las Romerías de Mayo. Este tránsito que une a los jóvenes con sus maestros y es parte esencial y fundacional del evento, es representado por el viaje, en hombros de los romeros, de una representación del Hacha de Holguín, símbolo de la ciudad, desde el Museo Provincial La Periquera hasta la cima de la Loma de la Cruz al inicio del Festival Mundial de las Juventudes Artísticas. Esa misma Hacha regresa, ya en la clausura, al centro de la urbe y es izada en el edificio más alto del territorio: uno de los 18 plantas ubicados en la cercanía del Estadio y la Plaza Mayor General Calixto García, sitios del concierto final.

 

Hoy se hace imposible llenar las calles de participantes cubanos y extranjeros, y subir en hombros el Hacha hasta la cima de la Loma. La situación epidemiológica que atraviesa el país y el mundo a causa de la propagación del Covid-19 impide la fiesta y la creciente avalancha de arte inundando instituciones, pero sobre todo los parques y plazas.

Aun así un grupo de asociados subimos temprano a la Loma de la cual se divisa toda la urbe. No lo hicimos solos, sino junto a una representación del sistema de instituciones de la Cultura, en compañía de la directora provincial Rachel García Heredia, y fundadores como Maricel Godoy, directora de Codanza, y el trovador Fernando Cabreja.

“La ciudad está en silencio, no se escucha el transitar de los coches, el devenir de los estudiantes de las escuelas de arte, la llegada de los foráneos, las voces de los radialistas, el paso agitado de los productores, el lente oportuno de los fotógrafos…, el alma de una urbe acostumbrada a recibir a los amigos. Pero, a pesar de la complejidad de las circunstancias, debemos mantener el espíritu de nuestro Festival Mundial de Juventudes Artísticas, organizado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y las instituciones de la Cultura, siempre punto de partida, y a la vez de reencuentro entre generaciones y culturas de los pueblos”, dijo Lilién Aguilera, presidenta de AHS en Holguín en una alocución a los romeros de todo el mundo trasmitida por diferentes medios.

“Desde casa, los jóvenes artistas compartiremos nuestra obra en las plataformas digitales y los medios de comunicación, difundiremos nuestros mensajes de solidaridad y compartiremos nuestras creaciones. Cuando la grandeza de miles de hombres y mujeres en todo el mundo impide la muerte de sus semejantes, cuando las distancias nos convocan a revisar nuestras esencias, el arte es también una forma de salvar”, añadió.

Esta cita del arte tiene origen en las Fiestas de Mayo, una de las festividades más antiguas de la humanidad. Estaban vinculadas a las estaciones del año, especialmente al tránsito del invierno a la primavera. De esta manera, el hombre antiguo celebraba el renacimiento de la vida después del período invernal. Con la oficialización del cristianismo en el Imperio Romano se establece un calendario litúrgico: los viejos cultos se sincretizaron con la nueva fe, y las ceremonias del equinoccio de primavera y del solsticio de verano, devinieron nuevos ritos asociados a las interpretaciones católicas.

Estas festividades llegaron a Cuba con la colonización española y están relacionadas al Día de Invención de la Cruz, el 3 de mayo, celebración que, según la historiografía católica, recuerda a Santa Elena, madre de Constantino El Grande, emperador romano que entronizó el cristianismo, quien se dice encontró la Cruz del Calvario, el madero en que fue crucificado Jesús. A partir de 1752 llegan a Holguín un grupo de sacerdotes con el objetivo de construir un convento, ya que en la región no existía otra construcción religiosa que no fuera la iglesia parroquial edificada en 1720. Fueron precisamente estos franciscanos quienes trajeron una fiesta religiosa conocida como la Romería de la Cruz.

Esta fiesta católica comenzó a practicarse en la ciudad el 3 de mayo de 1790, cuando el fray Antonio de Alegrías, perteneciente a la orden de San Francisco, llevó a cuestas hasta la cima una cruz de madera, dejándola colocada de tal forma que podía avizorarse desde diferentes partes de la ciudad. Comenzaba así una tradición española a partir de la cual el Cerro del Bayado se convirtió en la Loma de La Cruz hasta nuestros días.

Entonces el pueblo holguinero en procesión, luego de peregrinar desde la iglesia de San Isidoro, subía por toda la calle hasta la cima de la elevación, con el objetivo de hacer rogativas, encender velas e incienso, y oficiar una misa junto a la cruz de madera colocada por el fraile. Asistían el Cabildo, Justicias, y el Regimiento de Holguín. Después de la festividad religiosa, seguía la parte laica, también en las cercanías de la loma, con bailes populares, corridas de cintas y peleas de gallos, además de ofertarse productos como el agualoja, bebida típica de los Altares de Cruz, chicha, vinos, que en el siglo XX serían sustituidos por cerveza y aguardientes. Se comía ajiaco, tamales, empanadas, dulces caseros y frituras, que se vendían en kioscos habilitados el día de la Romería. El área de la fiesta se ornamentaba con hojas de palma, y con bombillos después.

Precisamente en los alrededores de este cerro –con una altura de alrededor de ciento veintisiete metros sobre la ciudad y cuya escalinata fue promovida en 1927 por Oscar Albanés Carballo, con el objetivo de desarrollar en todo su esplendor la Romería de la Cruz– se reportó el hallazgo del Hacha de Holguín por un capitán español en 1860, una de las piezas de las culturas prehispánicas cubanas de mayor belleza entre las de su tipo.

Fabricada con piedra peridotita verde olivo, el Hacha posee un sello distintivo que la hace significativa, pues representa una figura antropomorfa masculina, con una diadema en la parte superior y los brazos colocados sobre el pecho. La pieza mide 350 mm de longitud, 76 mm de ancho y 48 mm de mayor grosor (el Hacha sería declarada en 1981 símbolo del territorio y se ha entregado a varias personalidades como Fidel y Raúl Castro, Maurice Bishop, presidente de Granada, Silvio Rodríguez, José Agustín García Castañeda, Eusebio Leal, Antonio Núñez Jiménez, Liuba María Hevia, entre otros).

Sería esta pieza la que fuera utilizada como símbolo de resistencia cultural en las actuales Romerías de Mayo. Aquellos jóvenes entusiastas, liderados por el periodista y promotor Alexis Triana, en una sesión de trabajo decidieron su realización en papel maché sobre estructura de alambrón, con ocho metros de largo por cuatro de ancho, para ser colocada a la misma altura que la cruz. Los debates con los jefes de sección esbozaron la posibilidad de llevarla hasta el último piso de los edificios dieciocho plantas. Incluso, cuenta el propio Triana, se realizó un performance con el Hacha utilizando una roldana en la punta del edificio y una soga gigante para izarla a mano, a pesar del extraordinario peso, hasta colocarla en el punto más alto de la ciudad, y así desafiar una resolución del Consejo de Desarrollo Monumental (Codema) en la provincia que se oponía a que este símbolo hiciera su hoy habitual recorrido por la ciudad.

Al año siguiente el Hacha subió, en hombros de los participantes, la escalinata de 458 escalones, y fue depositada sobre el torreón español durante la semana de festejos (no sin provocar críticas veladas, pues muchos consideraban que esto no correspondía a tradición alguna). Desde entonces, y a solicitud del Comité Organizador, los estudiantes de la Escuela profesional de artes plásticas El Alba, año tras año, remodelan el Hacha de Holguín, en tanto los de Cultura física consideran una tarea de honor llevarla escalinata arriba hasta superponerla sobre el Torreón de la Loma de la Cruz.

Entre la Romería de la Cruz de Mayo, que feneció alrededor de los años cincuenta y devino en fiesta pagana y popular, la Loma de la Cruz con su majestuosa escalinata, y el Hacha de Holguín como símbolo de resistencia cultural, comenzó a hilvanarse el tejido de la historia de las Romerías de Mayo como Festival Mundial de las Juventudes Artísticas, y que, desde casa, continuamos con la seguridad de que no hay mañana sin hoy (artículo publicado originalmente en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

Ante la Covid-19, Romerías 3.0

Por Bernardo Cabrera

Cuando la ciudad de Holguín despierte este 2 de mayo, a los parques, calles y plazas les faltará una fiesta.

El Bosque de los Héroes anhelará un concierto, la Avenida de los Libertadores el transitar de coches y banderas, la Periquera un desfile y un discurso, y la Loma de la Cruz el ascenso en hombros de un hacha aborigen.

El silencio y las ausencias se apoderarán del Centro de Arte, el teatro “Comandante Eddy Suñol”, la Casa de Iberoamérica, la Plaza de la Marqueta, el Gabinete Caligari y otras tantos instituciones culturales. Aunque solo cambiará eso: el lugar de encuentro, el espacio de debate, la ubicación de la galería, el local de presentaciones, el sitio de disfrute.

La pluralidad y dinamismo con que fue concebido por sus organizadores el Festival Mundial de Juventudes Artísticas en el año 1994, se trasladará en esta edición 27 a los hogares para, a través de las redes sociales, mantener vivo el espíritu de una tradición que se renueva y transforma, como también lo hace el grupo etario al que se dedica.

Los muros, perfiles y chats de Facebook, Messenger, WhatsApp, Telegram, Instagram, Twitter, Tumblr, Skype, Pinterest, Flickr y Youtube, entre otras redes sociales, se llenarán de fotos, audios, videos y mensajes para refrendar una vez más al arte como salvaguarda de la vida y la esperanza, en tiempos en que la propagación de la Covid-19 amenaza la estabilidad de Cuba y el mundo.

En esta ocasión excepcional el himno de Beethoven -devenido romero- será cantado desde tablets, computadoras y teléfonos para hacer una oda online a la alegría.

Ante el desafío que le impone el coronavirus a la vanguardia del arte joven, la Isla se convertirá en versos y en una Fiesta de abrazos que con tres “w” tampoco creerá en bloqueos.

Los conciertos de las Rockmerías y Electro Romerías nacerán desde salas, cocinas, azoteas y terrazas; y se destrabará la trova con “descargas” virtuales.

Los paisajes de la danza y los performances del teatro callejero serán interactivos y se asistirá a un Congreso de Pensamiento más conectado que nunca con la Memoria Nuestra.

Creadores, soñadores y romeros en general, tomarán la Cámara azul para rodar videos y subirlos a la nube junto a las instantáneas del FotoFest.

La mayoría de los links conducirán a Babel, habrá miles de comentarios en las bitácoras de Bloguerías y serán tantas las Palabras compartidas que se convertirán en trending topic (tendencia).

De esa forma tan interconectada, la ciudad sentirá nostalgia por el ir y venir de delegaciones nacionales; añorará recibir a artistas de todas partes del planeta; extrañará las presentaciones y exposiciones simultáneas de música, teatro, danza, artes plásticas, audiovisuales y literatura; y evocará los cambios de horario e imprevistos en el programa.

Aun cuando las XXVII Romerías de Mayo se despedirán sin izar el hacha en el edificio 18 Plantas, sin congregarse para sembrar un árbol y sin un concierto en la Plaza de la Revolución “Calixto García”, los hijos de esta tierra la recordarán por ser una tradición que más que de Holguín y de la Asociación Hermanos Saiz, ya es del mundo.

Todos se unirán esta vez desde su condición de internautas, youtubers, influencers o simplemente usuarios, para convertir al evento en un espacio para defender la cultura, intercambiar saberes, brindar esperanza, sanar tristezas y visibilizar las manifestaciones tradicionales, alternativas y emergentes; conscientes de que tampoco hay mañana sin hoy y de que el mejor hashtag siempre llevará incluida la palabra ARTE.

Nos vemos en el desfile… desde casa

Por Erian Peña Pupo

Devenido fiesta de los trabajadores, el 1ro de mayo es particularmente diferente en Cuba. Las plazas, sitios de desfiles y conmemoraciones, reciben al pueblo trabajador, pero también a estudiantes, campesinos y amas de casa, la familia toda, no para exigir trabajo, asistencia médica, justicia social, igualdad de deberes y derechos u otras tantas conquistas sociales que siguen movilizando a los sindicatos en otras partes del orbe.

El desfile, siempre a primeras horas de la mañana, viene a ser colorido escenario de reafirmación, liderado por mítica la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) de Lázaro Peña.

 

Este año la diferencia será mucho más acentuada, y no solo en las calles de Cuba lo notaremos. En tiempos donde lo más importante es el aislamiento social para prevenir la propagación del Covid-19, el secretario general de la CTC, Ulises Guilarte de Nacimiento, convocó a conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores de una manera sui generis: “Conmemoraremos este Primero de Mayo enarbolando las banderas de la solidaridad. Este es un momento de ratificar el valor de la unidad, junto a la capacidad movilizadora y de lucha de nuestra querida Federación Sindical Mundial”.
Es cierto, dentro de poco será 1ro de mayo, un 1ro diferente. Y no podremos marchar en la plaza. Sin embargo, el Covi-19 no será impedimento para recordar la importante fecha.

 

Desde ya aparecen iniciativas como la grabación, en los estudios de la Egrem, del tema “Vivir para vencer”, de Arnaldo Rodríguez. “Es un guaguancó bien cubano con aires sinfónicos que termina en un clima de sonoridad de épica, de marcha y estado de gloria. Estamos muy contentos con el resultado. En el tema participan músicos del Talismán, Rumberos de Cuba, Habana de Primera, La Barriada, la solista Verónica Velázquez y estudiantes del Conservatorio Amadeo Roldán de La Habana”, dijo el artista.

El periódico Tribuna de La Habana convoca, además, a celebrar entre todos. Para hacerlo exhorta al envío de “una foto en desfiles anteriores, imágenes de algún cartel o bandera que estés diseñando especialmente para la ocasión, algún poema o cualquier otra iniciativa que tengas”. Y pone a disposición variados medios, entre ellos las diferentes redes sociales, e invitan al uso de la etiqueta #PrimeroDeMayoEnCasa. Otras muchas iniciativas se irán prolongando a medida que se acerque el día de los Trabajadores en Cuba, varias de ellas relacionadas con los trabajadores de la Cultura y los artistas.

En momentos –enfatiza Guilarte de Nacimiento– donde el coronavirus crece en el mundo y los “gobiernos de derecha junto a empleadores anteponen causas de carácter económico-financiero sin valorar sus consecuencias en la pérdida de derechos laborales”, y “son despedidos sin ninguna o muy baja garantía salarial cientos de miles de trabajadores estimándose un incremento exponencial del desempleo total o su precarización con la consecuente reducción de los ingresos y otras prestaciones sociales”, “la CTC y los Sindicatos Nacionales expresan el testimonio de su solidaridad militante con las luchas y denuncias de las organizaciones sindicales de otros países”, añade.

Esta fecha –también llamada Día del Trabajo– se celebra en casi todo el mundo en honor de los Mártires de Chicago, obreros anarquistas ejecutados en Estados Unidos por su participación en manifestaciones por la consecución de la jornada laboral de ocho horas (las huelgas tuvieron su origen en la manifestación iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket). En la actualidad es una fiesta reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general, y se celebra en muchos países, menos en Estados Unidos y Canadá, que en su lugar organizan el Labor Day el primer lunes de septiembre desde 1882.

Nuestro Apóstol, José Martí, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires, Argentina, describiría para sus páginas la ejecución de los Mártires de Chicago, incluidos entre ellos varios periodistas: “…salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro… Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: «La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora. Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable”.

En Cuba se celebró por primera vez en 1939, organizada por la CTC, a solo tres meses de efectuarse su Congreso constituyente, luego de un extenso camino en pro de la unidad del proletariado en la Isla. Un gran desfile partió desde la sede donde, en aquel momento, se encontraba la central obrera, en la intersección de las habaneras calles Belascoaín y San Lázaro, hasta la Avenida de las Misiones; pasó junto al Palacio Presidencial, el Paseo del Prado y concluyó en el Parque Central. En la tribuna ubicada allí hablaron varios líderes obreros, entre ellos Lázaro Peña, secretario general de la CTC.

Este día, desde la seguridad de nuestro hogar, o desde el centro laboral donde sean imprescindible nuestras funciones, todos iremos, de alguna manera, a la simbólica plaza. Y de alguna forma seremos todos también “médicos, enfermeras, técnicos de laboratorio y otros”, a la vanguardia ahora en nuestros hospitales y además, en los contingentes internacionalistas que prestan servicios venciendo el Covid-19 en otros países.

¡Comparte tu iniciativa, revive tus desfiles! ¡Nos vemos en la plaza, este año desde casa!

Holguín, ciudad también de la Danza

Por Erian Peña Pupo

Fotos Archivos de Centro de Comunicación Cultural La Luz e Internet

El Día Internacional de la Danza fue establecido por la Unesco en 1982 a iniciativa del Comité Internacional de Danza, perteneciente al Instituto Internacional de Teatro (ITI/Unesco). Se eligió el 29 de abril por ser el natalicio del francés Jean-Georges Noverre, maestro, innovador, estudioso de este arte y considerado creador del ballet moderno.

La fecha busca atraer la atención sobre el arte de la danza y reunir a todos aquellos que la han elegido como medio de expresión sin importar barreras culturales, políticas y étnicas.

Este año el Día Internacional de la Danza guarda especial significado para Cuba, pues el Consejo de Europa del ITI, Organización Mundial de las Artes Escénicas/Unesco, en su reunión ordinaria de abril, acordó homenajear a la figura de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, con motivo del centenario de su nacimiento y en reconocimiento a su extraordinaria labor artística y como embajadora Mundial de la Unesco. El homenaje público, que se realizaría en Madrid, España, no pudo concretarse por la situación epidemiológica mundial causada por la propagación del Covid-19, pero los organizadores han decidido realizar un homenaje internacional virtual difundiendo la vida y la obra de la importante bailarina, fundadora del también mítico Ballet Nacional de Cuba.

Obra Árbol de fuego, de la compañía Codanza, coreografía de Pepe Hevia (foto Wilker López).

La Dirección Provincial de Cultura y el Centro de Comunicación Cultural La Luz felicitan a los creadores de la danza en Holguín, provincia con un amplio y sostenido movimiento danzario que la distingue a nivel nacional y además, una de las capitales de la danza en Cuba, sueño de la maestra Maricel Godoy, directora de la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, que ha venido cristalizando en los últimos años a través de diferentes eventos, festivales y con una activa programación en nuestros teatros.

Codanza, fundada en 1992, ha sido protagonista del desarrollo danzario en Holguín. A ella están relacionados nombres como Rosario Arencibia, Vianky González, Tangin Fong, Norge Cedeño, Robert Priori, Pepe Hevia, y la estrella del ballet mundial Vladimir Malakhov, anfitrión junto a Codanza y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas desde 2014, del importante Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov. Bailarines, coreógrafos, profesores, críticos e investigadores, de Cuba y otras partes del mundo comparten en una verdadera fiesta de la danza en Holguín.

Premios, significativos estrenos coreográficos, giras nacionales e internacionales, presentaciones en los diferentes festivales y eventos que organiza la provincia, avalan el trabajo sostenido de Codanza y sus jóvenes integrantes liderados por Maricel Godoy.

Maricel Godoy, directora de la compañía Codanza, saluda al público junto a sus bailarines y el coreógrafo Pepe Hevia (foto Wilker López).

Es importante subrayar el trabajo fundacional de la maestra Angélica Serrú, quien en 1962 creó la Tercera Escuela de Ballet en Holguín. Esta logra alcanzar el nivel medio y funcionó hasta su jubilación en 1980. En 1968 dirige las especialidades de música y ballet en la escuela de Arte. Unifica las tres especialidades y surge la Escuela Raúl Gómez García. De 1996 a 1997 funda la Academia de Ballet del Teatro Lírico Rodrigo Prats, y en septiembre de 2000 crea el Ballet de Cámara de Holguín, otra compañía de la urbe.

Destaca en el municipio Sagua de Tánamo la Tumba Francesa de Bejuco, declarada por la Unesco Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad e incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. La Tumba posee una tradición bicentenaria y sintetiza tradiciones danzarias y musicales de profundo valor. Por una parte las francesas, el minuet, el gavotte; y el ritmo de los tambores y el creole.

Entre las compañías a las que hacemos extensivas las felicitaciones se encuentra el Ballet del Teatro Lírico Rodrigo Prats, con amplios e históricos reconocimientos a nivel nacional, las Compañías Folclóricas La Campana y D’Akokán, y el Ballet Lina Sanz, dedicada al estudio y preservación de los bailes ibéricos. El movimiento danzario aficionado, liderado por el Sistema de Casas de Cultura y la Brigada José Martí, también es meritorio, destacando Mónika Dance, y municipios con reconocida tradición como Antilla, con colectivos como Danza de Nipe, Cacocum y Cueto, entre otros. Así como a los estudiantes y docentes de danza en la EVA Raúl Gómez García de Holguín.

Función del Ballet Lina Sanz (foto Lázaro Wilson).

En esta celebración, que trasciende distancias momentos de aislamiento social, pero donde la separación nos hace estar más cercanos, la danza nos llama a “convertirnos en una fuerza de movimiento tejiendo corazones, tocando almas y proporcionando curación que es tan desesperadamente necesaria”, como exhorta Gregory Vuyani Maqoma, bailarín, coreógrafo y actor sudafricano que ha escrito el Mensaje por este Día Internacional, necesaria fecha que celebraremos desde casa pero pensando en la danza.

Obra Árbol de fuego, de la compañía Codanza, coreografía de Pepe Hevia (foto Wilker López).

Nota: En portada Tumba Francesa de Bejuco, del municipio Sagua de Tánamo, declarada por la Unesco Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad e incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (foto tomada de Internet).

 

Mensaje por el Día Internacional de la Danza 2020

El Día Internacional de la Danza se celebra el 29 de abril desde que fue establecido en 1982 por el Comité Internacional de la Danza del Instituto Internacional del Teatro (ITI) de la Unesco. La fecha conmemora el nacimiento (en 1727) de Jean-Georges Noverre, bailarín y maestro considerado el creador del ballet moderno y cada año el ITI encarga a una personalidad conocida del mundo de la danza la redacción de un mensaje.

El Mensaje del Día Internacional de la Danza 2020 le ha sido encargado este año a Gregory Vuyani Maqoma, bailarín, coreógrafo, docente y actor sudafricano. El Centro de Comunicación Cultural La Luz y la Dirección Provincial de Cultura se complace en compartir estas palabras a manera de felicitación a todos los artistas de la danza en la provincia.

“Fue durante una entrevista que tuve recientemente cuando reflexioné profundamente sobre la danza. ¿Qué significa para mí? En mi respuesta tuve que analizar mi viaje y me di cuenta de que todo se trata de un reto; que cada día presenta un nuevo desafío que hay que enfrentar, y es a través de la danza cómo trato de dar sentido al mundo.

Estamos atravesando tragedias inimaginables en un tiempo que mejor podría describir como la era posthumana. Más que nunca necesitamos bailar para recordar al mundo que la solidaridad todavía existe. Nuestra danza debe más que nunca dar una fuerte señal a los líderes mundiales, a aquellos a quienes se les confía salvaguardar y mejorar las condiciones humanas, de que somos un ejército de pensadores furiosos y que nuestro propósito se esfuerza por cambiar el mundo paso a paso. La danza es libertad y a través de ella debemos liberar a los demás de las trampas que enfrentan en diferentes rincones del mundo. La danza no es política, sino que se vuelve política porque lleva en su fibra una conexión humana y por lo tanto responde a las circunstancias en su intento de restaurar la dignidad humana.

A medida que bailamos con nuestros cuerpos cayendo en el espacio y enredándonos juntos nos convertimos en una fuerza de movimiento tejiendo corazones, tocando almas y proporcionando la curación que es tan desesperadamente necesaria. Y el desafío se convierte en una sola danza, invencible e indivisible. ¡Todo lo que necesitamos ahora es bailar un poco más!”.

Gregory Vuyani Maqoma

En la foto: Compañía de Danza Contemporánea Codanza (Wilker López)