Electa en la memoria, homenaje virtual desde Holguín a la artista mexicana

Por Vanessa Pernía Arias

La jornada virtual Electa en la memoria, dedicada a la artista visual mexicana Electa Arenal Huerta, se desarrolla hasta el próximo 12 de junio con motivo de conmemorarse el 85 aniversario del natalicio de esta gran muralista, quien le legó a la provincia importantes creaciones.

Fotos tomadas de Internet

Organizado por el Centro Provincial de Artes Plásticas del territorio, este será un espacio para interactuar con diversas personalidades de la cultura cubana que han investigado la vida y obra de esta importante pintora y escultora, o la conocieron cuando se radicó en la ciudad en la década de 1960 al llamado de la Revolución, precisó Yuricel Moreno, directora de la institución.

Durante estos días los organizadores exhortan a sus seguidores en las redes sociales a compartir vivencias, opiniones, obras y datos de interés sobre esta artista, utilizando para ello las etiquetas #Electaenlamemoria, #BuscandoaElecta y #ElectaArenalHuerta.

 

Este encuentro virtual pretende desempolvar un poco la memoria sobre la huella que dejó la creadora mexicana y revitalizar su legado, pues fue ella quien, en los años iniciales de la Revolución, dio impulso al naciente movimiento artístico del territorio, legando importantes obras emplazadas en espacios públicos y obras sociales, sobre todo en instituciones de la Salud, añadió Yuricel.

Electa Arenal Huerta (1935-1969) residió junto a su esposo, el arquitecto Gustavo Vargas, en la ciudad de Holguín entre 1961 y 1965, donde realizó una obra de reconocidos valores en el campo de la escultura, la pintura, la gráfica y la poesía; de este modo aglutinó a varios artistas, especialistas y técnicos para fundar el primer taller colectivo de arte y movimiento escultórico de la ciudad.

 

 

Entre sus más destacados trabajos realizados sobresalen los murales escultóricos “Canto a la Revolución”, “Átomos y niños”, “Revolución Cubana”, emplazado en el Museo Provincial La Periquera; y otros de bajorrelieve como “Infancia”, “Maternidad”, “Palomas”, y “Mural geométrico”, en el Hospital Vladimir I. Lenin de esta ciudad oriental (Con información de la Agencia Cubana de Noticias).

Una visita desde casa a museos y galerías de Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas de Internet

El Portal del ciudadano del municipio Holguín pone a disposición del público cubano y extranjero visitas virtuales a varias instituciones culturales de esta ciudad, entre ellas el Museo Casa Natal de Calixto García y el Centro Provincial de Artes Plásticas, como parte de las acciones para fomentar el desarrollo del gobierno electrónico.

En este espacio, nombrado Ciudad Nuestra y localizado en la dirección www.ciudadholguin.gob.cu, los internautas pueden acceder a los compartimentos que sirvieron de hogar a la familia Íñiguez Landín, así como visualizar los distintos objetos que allí se atesoran del Mayor General Calixto García.

 

Otro de los atractivos resultan las visitas a las salas que componen el Centro de Arte holguinero, donde se puede disfrutar en tiempo real de las exposiciones que allí se exhiben, además de obtener información relacionada con la actividad plástica en el territorio y de las bellas artes en general.

Este proyecto de desarrollo local, iniciativa del Gobierno de cara al proceso de informatización de la sociedad, conecta a los usuarios de la plataforma con otras ofertas de contenidos de la propia ciudad, como materiales audiovisuales realizados exclusivamente para el sitio, series dramatizadas, spots que refuerzan la identidad del holguinero, articulando un sistema de conocimientos que resulta novedoso, precisó Eduardo Ávila Rumayor, coordinador del mismo.


El Portal también hipervincula a otros contenidos relacionando a varias páginas que hoy se desarrollan en el país, como Picta, plataforma cubana de contenidos audiovisuales, y otras que proveen nuevas aplicaciones nacionales, bibliotecas virtuales, la red de ciencias de Cuba y al entramado de instituciones del país y sus servicios, explicó.

Ciudad Nuestra, promovido por el Centro para el Estudio y Desarrollo Sociocultural y subordinado a la Casa de Iberoamérica, está diseñado desde la gestión colaborativa y participativa de la ciudadanía, donde coexisten los sectores estatal y privado, para colocar los datos que necesiten sobre sus emprendimientos, o acompañar a estos a escala local en lo relativo al diseño de imagen y la incorporación de valor a sus productos, destacó Ávila Rumayor.

Con información de la Agencia Cubana de Noticias. 

Las armas de doble filo de Osmani Estupiñán

Por Erian Peña Pupo

La subversión del objeto para ofrecernos otra relectura de la realidad –como bien apunta el poeta José Luis Serrano en las palabras al catálogo–, caracteriza la muestra personal Arma de doble filo, de Osmani Estupiñán, expuesta en el Centro de Arte de Holguín.

De formación autodidacta y con varias exposiciones personales y colectivas en su trayectoria, Osmani Estupiñán (1968) “fabrica artefactos irónicos. Su proceso creativo tiene como herramienta fundamental la subversión del objeto. La funcionalidad de las cosas se tambalea. Estamos ante un artista que manipula los elementos que conforman su entorno más inmediato para ofrecernos una corrosiva relectura de la realidad”.

Fotos del autor

La mayoría de sus objetos arte –artefactos en el sentido, como apunta Serrano, que el poeta chileno Nicanor Parra confiere al término– manipulan las funciones u utilidades prístinas en busca de una carga de sentido alegórico, que explota (y explora) metáforas, mecánicas, poéticas, percepciones… para devolvérnoslos con mucha más fuerza. Así elementos cotidianos, muchos relacionados con el campo: metales, machetes, objetos de herrería, tarjetas laborales de firmas, engranajes, piedras, tornillos, viejas postales de ciudades del entonces campo socialista… poseen nuevos significados.

Por ejemplo, las piezas (vidrio tallado) de la serie Convivencia (Grandes ligas) reflejan el tiempo que compartieron juntos, aun sin conocerse, Osmani y grandes representantes del béisbol profesional de Grandes ligas: incluidos los años, meses y días de “existencia común”. En muchos el tiempo es más amplio; en otros entre la fecha de nacimiento de Osmani y la de fallecimiento del pelotero, solo distan pocos años.

La presencia de la res, lo taurino –desde Altamira acá, también como alegoría, como símbolo de lo doméstico, pero al mismo tiempo lo salvaje y además de lo prohibido–, está presente en sus piezas, entre ellas las obras (mixta/papel) de Los hombres se van… Por otra parte, obras como “Las órdenes se cumplen”, “La siesta”, “Los 15 de Jackelin”, “El sudor de tu frente”, “El tiro por la culata” y “Marcas obligatorias” simulan “dispositivos ideológico-explosivos, herramientas para marcar los rebaños, enervantes registros de entrada y salida, extraños instrumentos de corte destinados a producir heridas simbólicas. Todo un arsenal de arquetipos sustraídos del espacio cotidiano y reubicados en el contexto galérico”, añade Serrano, pues, nos dice también el poeta holguinero, “la realidad ha estallado como una granada de fragmentación” y Osmani Estupiñán Ramírez “quiere mostrarnos el ángulo exacto de donde provienen las esquirlas”.

“No hallaremos en las obras de Estupiñán fisuras que nos indiquen fallas conceptuales que lo hagan derivar hacia la mediocridad entronizada en las últimas décadas. Militante fundacional del grupo Vacutainer (…) Estupiñán conoce los mecanismos del performance y la instalación. Estos saberes dotan a su discurso de una dinámica muy particular. Cada pieza suya contiene una secreta pulsión destructiva. Más que una contemplación neutral, sus artefactos reclaman ser arrancados de la pared o el pedestal para reingresar a la realidad”, subraya José Luis Serrano al presentar Arma de doble filo.

Con exposiciones como Lactancia materna, Uneac, Holguín 2011; Vaca no come vaca, Centro de Arte de Bayamo, Granma, 2009; Que no soy yo que pinta y Animal en vías de extinción, Casa de Iberoamérica, Holguín, 2008 y 2007; y Con-Junto a-Contra. Homenaje a Joseph Beuys, Centro Provincial de Arte, 2002, entre otras, Osmani Estupiñán Ramírez ofrece estas armas de doble filo, que nos hacen pensar y que son capaces, al mismo tiempo, de mostrarnos una cosmogonía lacerante por lo metafórica y vital (Tomado de La Jiribilla).

El Centro Provincial de Arte se llena de Luz

Por Vanessa Pernía Arias

Carteles, gigantografías, portadas, pendones y otros materiales promocionales creados por Ediciones La Luz, sello holguinero de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), desde su fundación en 1997, integran la exposición Pensar a La Luz, inaugurada en el Centro Provincial de Arte y dedicada al 20 aniversario del Sistema de Ediciones Territoriales (SET).

Fotos de la autora

La muestra incluye además “parte del material gráfico con que la editorial ha acompañado las diferentes campañas de promoción de la lectura en la última década: marcadores, calendarios, spots para TV…”, comenta Luis Yuseff, editor jefe de este sello.

Partiendo de la concepción de que el libro, además de un soporte, es un objeto artístico, cuyo diseño influye en lo atractivo de la propuesta final y en su posterior lectura por el público joven, a quien va destinado principalmente la propuesta de La Luz, el equipo ha laborado con especial cuidado las portadas de las mismas. Estas, trabajadas por diseñadores como Taimí Ocampo, Frank Alejandro Cuesta y Robert Ráez, parten de “la obra de artistas de la plástica y fotógrafos, incluidos en la exposición que, con su obra, han contribuido a la excelencia de nuestro catálogo”, añade.

En la muestra, dedicada también a los 29 años de la Feria del Libro y del Centro Provincial de Arte, anfitrión de la misma, confluye la obra, a través de las portadas y otros productos comunicativos, de artistas consagrados como Ernesto García Peña, Zaida del Río, Cirenaica Moreira y Cosme Proenza, así como otros creadores más jóvenes, pero con un trabajo igualmente interesante: Albertho Díaz de León, Alexei Alfonso, Anelí Pupo, Dagoberto Driggs Dumois, Ernesto Herrera, Glenda León, Guadalupe Palacios, Heidi Calderón, Jorge Wellesley, Léster Vila, Lidia Morales, Linet Sánchez, Lino Valcárcel, Lisandra López, Pedro Manuel Herrera, Rafael A. Leyva Herrera, Rubén Ferrero, Yamil Domínguez, Yauri Ginarte, Yunior Fernández y Yuris Nórido.

Estos artistas acompañan con su trabajo la obra literaria de importantes creadores y otros jóvenes que han encontrado en La Luz la manera de publicar sus primeros textos, como Delfín Prats, Virgilio López Lemus, Joaquín Borges Triana, Alberto Garrandés, Liuba María Hevia, Eduardo Galeano, Eduard Encina, Antonio Herrado, Fabián Suárez, Elizabeth Soto, Yunier Serrano (Valerio), Irela Casañas, Evelio Linares y Alexander Jiménez.

A esto se añade el trabajo de jóvenes diseñadores como Frank Alejandro Cuesta, quien revolucionó de alguna manera la concepción visual de la editorial, y Robert Ráez, responsable de las más recientes propuestas. Además del diseño de los libros, su quehacer se evidencia en las campañas de promoción de la lectura que con el nombre genérico Leer seduce lleva a cabo Ediciones La Luz cada año, y en los materiales creados para las diferentes ediciones del Premio Celestino de Cuento, que organiza els ello. Todos estos materiales se incluyen en la muestra, además de los libros ya impresos.

Además integran Pensar a La Luz varias propuestas audiovisuales, como las grabaciones que componen el audiolibro La joven luz: Entrada de emergencia. Selección de poetas en Holguín, y los spots realizados por Gerardo Perdomo y Robert Ráez, como parte del audiolibro y la campaña que realiza la editorial con el nombre A la luz se lee mejor.

“Con sostenido trabajo de edición y publicación de libros, amparada por su coherente proyección editorial y bien articulada política de promoción literaria, Ediciones La Luz se encuentra entre las primeras dentro del SET”, destacó en las palabras del catálogo de la exposición el reconocido narrador y periodista holguinero Rubén Rodríguez González, quien añadió que este importante sello, “comprendida la promoción como sistema de acciones encaminado a divulgar y validad el hecho artístico”, “lleva por igual la atractiva concepción de sus portadas, el intencionado diseño de colecciones, la impresionante visualidad de sus campañas y la atinada conceptualización de sus peñas y actividades”.

De esta manera textos como El brillo de la superficie, poesía completa de Delfín Prats, las entrevistas recogidas por Yunier Riquenes en Eduardo Heras León en el aula inmensa de la vida, y Escritos sin rabia, poemas de Elizabeth Soto, pueden interactuar con el público más allá de las páginas impresas, gracias al excelente trabajo promocional de Ediciones La Luz recogido en esta muestra que exhibe el Centro de Arte.

Nominados Suceso Cultural 2019: Jornadas para las artes visuales

Por Vanessa Pernía Arias

Exposiciones, conversatorios, presentaciones, entre otros momentos, caracterizaron las jornadas Buscando a Electa y Taller 50, organizadas por el Centro Provincial de Arte el pasado 2029.

La primera resultó un homenaje a la artista mexicana Electa Arenal Huerta en el 50 aniversario de su fallecimiento y entre sus momentos principales, además de las exposiciones inauguradas, contó con la presentación del catálogo Buscando a Electa, con compilación, edición y diseño del artista holguinero Ramiro Ricardo. El catálogo monográfico fue realizado con apoyo del Gobierno y la Secretaría del Estado de Coahuila de Zaragoza, y consta de 150 ejemplares, dos de ellos entregados a la Biblioteca Provincial Alex Urquiola y al Museo Provincial de Historia La Periquera.

Se realizaron conversatorios, donde participaron, entre otros, Mercedes Murguía, alumna de la artista Elena Huerta, madre de Electa; Luis Catalá, artista residente en Gibara, amigo y alumno de Electa; y Abel Sastre, historiador del municipio de Puerto Padre, en Las Tunas, donde se encuentra parte de la obra de Electa. Y se entregó la Distinción Electa Arenal Huerta a varios creadores.

Por su parte, “la fundación del Taller de Grabado de Holguín, un 12 de noviembre de 1969, marcó el inicio de una tradición de arte que no existía en nuestro contexto hasta esa fecha. Con él, se abría una senda de trabajo que conocería sus mejores momentos en la década de 1980, con la realización del Taller ´84 y el Taller ´86, que convertirían a Holguín en una plaza fuerte del grabado a nivel nacional”, asegura el crítico y curador Martín Garrido en las palabras del catálogo de la exposición Bajo presión, momento climático de la jornada por el aniversario 50 del Taller, donde se expusieron piezas de reconocidos creadores como Jorge Hidalgo, Nelson García Miranda, Daniel Santos, Eduardo Leyva, Ernesto Blanco Sanciprián, Freddy García Azze, Ramiro Ricardo, Leticia Leyva Azze, Ronald Guillén Campos… así como en jóvenes creadores y en artistas que, desde otras provincias del país, incluso naciones, encontraban sitio en el Taller holguinero.

Además, en el propio Centro de Arte, como parte de la jornada 50 Taller, quedaron inauguradas además dos exposiciones de artistas relacionados al Taller: Ambos lados, del fundador Nelson García Miranda, y Que no le toquen la puerta que el chino está cocinando, homenaje póstumo a Emilio Chiang Fernández, quien fuera maestro impresor del Taller. Se realizaron conversatorios y paneles, y fue presentada en la Uneac el más reciente número de la revista de arte y literatura Diéresis, ilustrada con la obra delfundador García Miranda, quien regresó en esos días a Holguín.

Centro de Arte define sus proyecciones para el 2020

Por Darianna Mendoza Lobaina

Valorar los resultados del 2019 y analizar las proyecciones de trabajo para el actual año, con el objetivo de enriquecer la función social y creativa del Centro Provincial de Artes Plásticas en Holguín, constituyeron los ejes temáticos del Balance Anual de esta institución.

Fotos: Wilker Lópéz

Durante el encuentro Bárbara Yarruhs, subdirectora provincial de cultura encargada de la Enseñanza Artística, significó que el Centro de Arte muestra un crecimiento con la incorporación de jóvenes graduados y a partir del incremento salarial en el sector presupuestado.

Yarruhs insistió en la importancia de llegar hasta los territorios e intensificar la presencia de los artistas plásticos en los distintos espacios galéricos distribuidos en los municipios, además de la necesidad de promocionar atinadamente las propuestas concebidas.

Yuricel Moreno, directora del Centro de Arte, explicó que los propósitos del 2019 se alcanzaron de manera gradual con diferentes niveles de satisfacción y estuvieron enfocados en estrechar el diálogo con los creadores y enriquecer las propuestas artísticas, a partir de resaltar los valores del patrimonio visual de la localidad.

Además, expresó Moreno, se orientaron hacia la estabilización del equipo de trabajo y la búsqueda de apoyo para el comienzo de acciones de reparación y mantenimiento constructivo.

Destacaron las actividades más significativas, entre ellas, el Calendario de Artistas Plásticos 2019, la exposición “El que no tiene de Congo…” del joven Aníbal de la Torre a propósito del aniversario 28 del centro, el espacio Babel insertado en el contexto de las Romerías de Mayo, la muestra “Mi amiga Alicia” de Nelson Domínguez y las jornadas de homenaje “Buscando a Electa” y “Taller 50.

Los trabajadores presentes tuvieron la oportunidad de aprobar el Informe de Balance, el cual recoge detalladamente los logros y dificultades en cada una de las áreas, y se tuvo en cuenta, además, los méritos de los artistas.

El espacio sirvió de escenario para reconocer la labor desempeñada por trabajadores y colectivos durante el año recién concluido, entre ellos fueron galardonadas las galerías de Moa, Mayarí y Cacocum, y el creador Salvador Pavón, reconocido exponente del arte naif.

Para el 2020 prevén restaurar el Centro Provincial y las galerías de acuerdo, avanzar en el proceso de informatización a través de la apertura de una galería virtual, página web, mayor presencia en las redes sociales, digitalización de contenidos y fondos bibliográficos, así como la restitución del equipamiento.

Estuvieron de acuerdo en que se debe lograr una mayor interrelación entre las instituciones que laboran con la promoción de las artes visuales, especialmente a nivel internacional, potenciar la investigación y buscar fuentes de financiamiento.

Coordenadas o cómo determinar la posición del arte en un espacio

Por Erian Peña Pupo

Todo compendio conlleva a una aptitud de selectividad. A una mirada racional y crítica sobre la muestra original. Y al mismo tiempo, toda selección es parcialmente representativa del quehacer actual de un grupo de creadoresde un determinado contexto social o geográfico, sin que esto signifique que la muestra simboliza el estado real del arte en ese momento.

Algo así sucede con los salones, es verdad, pero ¿tiene futuro la verdad? decía George Steiner.

El Salón de la Ciudad, con una amplia tradición dentro de las artes visuales en el territorio, funcionaría como un sistema de coordenadas (institucionales, legitimadoras) donde se utiliza uno o más números (¿obras, autores?) para determinar unívocamente la posición de un punto (¿el arte?)en un espacio (¿la galería, Holguín, Cuba?). De esta manera el Salón se ha empeñado en las recientes ediciones en mostrar un ejerciciode curaduría sostenible e perspicaz –basado en temas como el mercado, la propia institucionalización y circulación del arte, etc.–, en contra del sino epidérmico, monótono, tradicionalista, rígido, que suele caracterizar este tipo de espacios en el escenario insular. De esta manera, el Salón representa cada año un salto cualitativo como concepto y en la práctica, protagonizado principalmente por jóvenes que van encontrandolas “coordenadas” de un lugar legitimador que la institución ha creado como catapulta visibilizadora. Así el Salón posibilita, sobre todo,la convergencia de diferentes poéticas con un discurso ideoestético propio dentro del quehacer regional y nacional, incluso análogo en cuanto a intenciones e interrogantes creativas.

Fotos: Wilker López

La galería se convierte en ese espacio –como el Aleph borgeano– donde todo es posible: vórtice abierto a múltiples posibilidades que terminan semánticamente interactuando en el Salón: Aníbal de la Torre, Juan José Ricardo, Mariannis Mirabal, Juan Carlos Anzardo, Julio César Cisneros, Nalia Martínez Grau, Lauro Hechavarría, Liz Maily González, Rolando S. Pavón, Rodolfo Ramírez González, Eliani del Rosario Suárez, Pady Hill Pupo, Hennyer Delgado…

Entonces, ¿cuáles son las coordenadas precisas? ¿A qué punto nos llevan? ¿Y cuáles, al decir de José Lezama Lima, serían las imágenes posibles: imagen y posibilidad? ¿Y qué nos ofrecen? Más allá de la presentación de varias posturas creativas, aun jóvenes pero en estado de crecimiento, y lagratitud por encontrarnos con el trabajo de otras más consolidadas, el Salón de la Ciudad sirve para replantearnos algunas de estas preguntas, también a los mismos artistas, y para constatar que no siempre, en cuanto a salones se refiere, el ambiente es tan mimético.Solo basta seguir las coordenadas para llegar al sitio preciso.

Retrospectiva de la Acaa en el Centro Provincial de Arte

Por Erian Peña Pupo

Una muestra del trabajo de la Filial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (Acaa) en Holguín, con el título Retrospectiva, fue inaugurada en la sala Electa Arenal del Centro Provincial de Arte, en saludo al aniversario 61 del triunfo de la Revolución Cubana.

Fotos: Wilker López

Un hilo temático agrupa estas piezas: una revisión a la historia nacional y sus principales protagonistas, entre ellos Calixto García, Camilo Cienfuegos y Fidel Castro, a través de diversas técnicas y manifestaciones, desde la talabartería, la madera y el parche.

“Hemos estado inmersos durante años exponiendo de forma permanente en diferentes espacios, con temas que recogen y combinan la personalidad y el arte en todas sus formas. Poco espacio para resumir parcialmente en un todo indivisible y más representando en los tipos preferidos de manifestaciones para ver con profundidad las inquietudes que ellas plantean y aportar con sus características visuales la profundidad de cada obra en lo artístico y psicológico en lo individual, llevado por el creador al espectador de manera plástica y aplicada dando ritmo y énfasis”, aseguró en las palabras de presentación de la muestra José Antonio Salomón, presidente de la Acaa en Holguín.

Entre los artistas que integran Retrospectiva encontramos: Alcides A. Rodríguez, Delmis Hernández, Hilda Abellán, Carlos E. Portelles, Dalia Marín, Eduardo A. Fuentes, Alejandro Franco, José Álvarez, Martha Sierra, Juan Bosco, Rosa Margarita, Osmany Nieves, Álvaro Hernández, Iliuva Leyva, Danelia Romero, Sonia González, Eloy A. Díaz, entre otros.

“Aquí en este compendio de muestras hemos logrado los principios básicos del diseño, equilibrio, textura, profundidad, y una ilusión de simetría y espacio formal. El color también está presente y con esto hemos logrado frescura en las obras en sí, como elemento expresivo. (…) Estas obras no reflejan duelo, solo un firme testimonio”, añadió.

La muestra, que contó con montaje y producción de la Acaa y el Centro Provincial de Artes Plásticas, fue inaugurada por el Primer Secretario del PCC en la provincia, Ernesto Santiesteban, y por Julio César Estupiñán, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, entre otros dirigentes, y podrá ser visitada hasta el mediados del próximo mes.

Taller de Grabado, conocer la historia para preservar el legado

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López y Kevin Manuel Noya

Un amplio abordaje por la historia del grabado en la provincia –que en buena medida es la historia del Taller de Grabado– realizó el historiador del arte Ernesto Galbán en una conferencia en la Sala Electa Arenal del Centro Provincial de Arte como parte de Taller 50, evento dedicado a las cinco décadas de la fundación del mítico Taller de holguinero.

Creado el 12 de noviembre de 1969, bajo el empeño fundador de los artistas Nelson García, Julio Méndez, Jorge Hidalgo y Roger Salas, el Taller “ha sido un lugar donde ha trascurrido parte de la vida cultural del municipio, pues ha proyectado una importante labor dentro y fuera de la localidad a través de la práctica artística, la promoción y la colaboración en la docencia (…) Durante años el Taller ha sido para muchos, lugar imprescindible de reunión, de intercambio entre profesores y alumnos de la Escuela de Arte, así como sitio de confluencias de artistas y de promotores culturales”, escribe Galbán en las palabras del catálogo de la exposición Bajo presión, inaugurada en el Centro.

Galbán subraya la existencia de un antecedente concreto del grabado en Holguín: la pieza La bailarina, xilografía realizada por Rafael Meláneo Aguilera en los años 50 del pasado siglo, a partir de cuyo taco se realizó una obra que se exhibe en Bajo presión, así como Quijote, pieza de Jorge Hidalgo, el primer grabado realizado en el Taller y que ilustró la revista Jigüe, mito cultural que posibilitó la unión de la literatura y las artes visuales.

Aunque se conservan pocas piezas de la década del 70, destaca Galbán en sus palabras, la concreción de exposiciones en el decenio siguiente como Taller 84 y Taller 85, que mostraban la pujanza de las máquinas y los artistas holguineros, permitió un florecimiento del grabado en la provincia y que artistas de otras regiones del país vinieran a Holguín a trabajar en el Taller. “Este intercambio fue muy provechoso –añade en el catálogo–, pues los grabadores holguineros formados sobre la marcha tuvieron la oportunidad de incorporar técnicas que antes no conocían con profundidad y de esta forma también se evidenció que los estudiantes de la Escuela Profesional de Artes Plásticas formaban en aquel entonces una simbiosis interesante con los talleristas”.

Asimismo, Galbán destacó el auge de la colografía en años 90, “un hecho dentro del grabado holguinero y no podemos soslayar su existencia pues la misma fue encontrando importantes espacios, sumó a nuevos creadores así como despertó inquietudes”.

“La situación del Taller ya en el siglo XXI se ha tornado compleja y desventajosa, pues ha habido una especie de sostenida involución de las estrategias creativas que se daban en años anteriores y que ahora lleva a los artistas a replantearse otros modos y maneras para poder rescatar el espíritu y el ánimo de colectividad. Si se salvara el Taller como centro de creación gráfica, el mismo puede abrir un nuevo camino como natural reacción contra la situación de esterilidad en la que se ha visto inmerso en los últimos años”.

El espacio –y las intervenciones por parte de protagonistas y participantes– sirvió para recalcar la necesidad del rescate urgente y necesario “para la cultura cubana, no solo holguinera”, como aseguró Jorge Hidalgo, del Taller y su vínculo con la Academia El Alba.

Si el Taller fue punto de partida para el inicio de lo que Nelson García llamó “la gran cultura holguinera” y nunca ha muerto del todo, como evidencia la obra de los jóvenes artistas, entre ellos los estudiantes de El Alba, e insiste en recalcar el propio Nelson, su preservación natural como epicentro de la creación colectiva, como hervidero del arte, sería un hermoso homenaje a la ciudad en el 300 aniversario que celebraremos en 2020.

El arte de Nelson García en las páginas de Diéresis

Como parte de Taller 50 fue presentada además en la Uneac el número 29 de la revista de arte y literatura Diéresis, ilustrada con la obra del pintor y grabador Nelson García Miranda.

En sus palabras de presentación, la escritora y editora de Ediciones Holguín, Lourdes González Herrero calificó al Taller de Grabado como una “zona irradiante en el mapa ya histórico de las sucesivas fundaciones espontáneamente forjadas en la década del ochenta. Un sitio de labores creativas donde se mezclaron las artes plásticas, la trova, la literatura, y se dialogaba a cualquier hora sobre el acontecer universal de la cultura”.

Justamente Nelson, nacido en Holguín en 1947, fue artífice de la fundación del Taller en 1969. Diéresis rememora el Taller, pues “nuestra Casa Editora –sostiene Lourdes– se benefició plenamente con los grabados que surgían de esas piedras litográficas, ya que pasaron a anunciar nuestros libros desde sus cubiertas, utilizando a menudo gamas de colores que en esos años significaron un alcance mayor para nuestras letras”.

Las obras de Nelson –“Ángeles en el tejado” y “Mascotas”, en la portada y contraportada, respectivamente, además de otras piezas en el interior– acompañan los textos de Diéresis. Nelson, quien reside en Estados Unidos desde 1999, es graduado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte, La Habana, en 1965; y durante años se desempeñó como profesor de grabado de la Escuela Profesional de Arte de Holguín. Ha realizado múltiples exposiciones colectivas y personales en Cuba y el extranjero, recibiendo premios y una crítica favorable. “Lo frondoso de una naturaleza tan seductora en sus formas como tan cautivante en sus colores, deslinda un diálogo de policromías que se erige cual perspectiva extrema de la naturaleza del trópico y sus más recónditos parajes; allí la avidez y el capricho de las vegetaciones podían encontrarse con el aliento y la exacerbación de los sentidos, en una dilatación que bien podría refrendarse con el mismísimo Alejo Carpentier en Los pasos perdidos”, escribe Eugenio Marrón en “Nelson García en los fulgores de su obra”, texto con que inicia la revista.

El número 29 de Diéresis (en su nueva época) contiene un acercamiento a la obra del recientemente fallecido poeta, ensayista y profesor Roberto Fernández Retamar, por el historiador y ensayista Félix Julio Alfonso López, texto que sirviera de prólogo a la edición holguinera del necesario libro de Fernández Retamar Caliban y otros ensayos, de 2016; poesía de la holguinera Dorca Ramírez y el importante escritor chileno Jorge Teillier, miembro de la llamada generación literaria de 1950 y fallecido en Viña del Mar, en 1996; y una entrevista de Lourdes González al dramaturgo y narrador holguinero José Luis García a propósito de su novela en proceso editorial “Ambiente de saxofón”, que obtuviera el Premio de la Ciudad este año y de la cual se reproduce un fragmento.

Incluye además el ensayo “La literatura y sus fantasmas más cercanos”, del Premio Cervantes nicaragüense Sergio Ramírez; un Dossier dedicado a los 20 años de Papeles de un naufragio, de Lourdes González, con textos de Mireya Piñeiro, Zaida Capote, Arístides Vega Chapú, Eugenio Marrón, Enrique Pineda Barnet, Atilio Caballero, Moisés Mayán, Kenia Leyva, entre otros; y la acostumbrada sección de crítica y reseñas literarias.

“Es fácil reconocer las obras que perduran, pero este casi es aún más intenso, ya que como todos sabemos, el imprescindible Taller de Grabado de Holguín ha quedado constreñido a nuestro amparo imaginativo y experiencial. Una obra fundada que necesita con urgencia ser rescatada y devuelta a su fulgor primero. De modo que esta celebración conduce al pasado y al futuro, doble vía para entender lo mucho que debemos a su desarrollo y lo mucho que necesitamos volver a escuchar el sonido de las máquinas y las conversaciones apoyadas en las curiosidades intelectuales. Y, claro, tocar con nuestras manos las piezas en las que nuestros creadores trazarán símbolos y signos de este tiempo”, añade Lourdes en la presentación de Diéresis en la Uneac holguinera, a la que asistió, entre otros, Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, momento propicio, además, para la remembranza por los protagonistas de los años de esplendor del Taller, como Nelson García y Julio Méndez, presidente de la Uneac.

 

 

Bajo presión se graba mejor

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

“La fundación del Taller de Grabado de Holguín, un 12 de noviembre de 1969, marcó el inicio de una tradición de arte que no existía en nuestro contexto hasta esa fecha. Con él, se abría una senda de trabajo que conocería sus mejores momentos en la década de 1980, con la realización del Taller ´84 y el Taller ´86, que convertirían a Holguín en una plaza fuerte del grabado a nivel nacional”, asegura el crítico y curador Martín Garrido.

Precisamente un recorrido por la obra gestada en las prensas del Taller de Grabado de Holguín–variado en técnicas, desde la génesis hasta piezas de estudiantes de la Academia de Arles Plásticas El Alba– compone la exposición Bajo presión, inaugurada en el Centro Provincial de Arte como parte de la jornada por el aniversario 50 del Taller.

“Junto a sus fundadores –Nelson García, Julio Méndez, Roger Salas, Jorge Hidalgo, Alejandro Querejeta– y sobre sus huellas, se desarrollarían varias promociones de jóvenes creadores que ganarían, para orgullo del arte local, premios y reconocimientos dentro y fuera del país. Hoy, a medio siglo de su fundación, el Taller de Grabado de Holguín es ya una leyenda que palidece en el tiempo. El presente proyecto es, desde la institución, la expresión consiente de una voluntad encaminada a restaurar una memoria que merece perdurar”, añade Martín en un texto que integra la muestra expositiva.

Nelson García es homenajeado como fundador del Taller de Grabado de Holguín en 1969. Bárbara Yarruhs, subdirectora provincial de Cultura, entrega el reconocimiento al artista.

Encontramos diferentes técnicas del grabado, como la litografía (en piedra), la xilografía(en madera) y la linografía (en linóleo)en piezas de reconocidos creadores como Jorge Hidalgo, Nelson García Miranda, Daniel Santos, Eduardo Leyva, Ernesto Blanco Sanciprián, Freddy García Azze, Ramiro Ricardo, Leticia Leyva Azze, Ronald Guillén Campos… así como en jóvenes creadores y en artistas que, desde otras provincias del país, incluso naciones, encontraban en el Taller, un sitio seguro para la creación.

De Hidalgo se expone una pieza de colección: el primer grabado realizado en el Taller para ilustrar la revista Jigüe, otro mito cultural de esos años que posibilitó la unión de la literatura y las artes visuales. Así como un antecedente del grabado en Holguín –la pieza La bailarina–, xilografía realizada por Rafael Meláneo Aguilera en los años 50 del pasado siglo.

Además, encontramos la obra de artistas como Alexis Proenza, Arsenio Labrada, Alberto Lezcay, Cristina Escalona, Isidro Ricardo, Julio Alarcón, Joaquín Jorge Tornés, Juan José Ricardo Peña, Javier Erid Díaz Zaldívar, María de los Ángeles Vidal, Manuel Arenal…

“No es menos cierto que el Taller de Grabado de Holguín ha sido un lugar donde ha trascurrido parte de la vida cultural del municipio, pues ha proyectado una importante labor dentro y fuera de la localidad a través de la práctica artística, la promoción y la colaboración en la docencia (…) Durante años el Taller ha sido para muchos, lugar imprescindible de reunión, de intercambio entre profesores y alumnos de la Escuela de Arte, así como sitio de confluencias de artistas y de promotores culturales”, escribe en las palabras del catálogo de la exposición el historiador del Arte, Ernesto Galbán Peramo.

En el propio Centro de Arte, como parte de la jornada 50 Taller, quedaron inauguradas además dos exposiciones de artistas relacionados al Taller: Ambos lados, del fundador Nelson García Miranda, y Que no le toquen la puerta que el chino está cocinando, homenaje póstumo a Emilio Chiang Fernández, quien fuera maestro impresor del Taller.

García Miranda es pintor y grabador, graduado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte, en La Habana, en 1965. Durante años se desempeñó como profesor de grabado en la Escuela Profesional de Arte de Holguín. Por su parte,Chiang Fernández, recientemente fallecido, graduado también en 1965 como instructor de arte, realizó estudios especializados sobre técnicas litográficas en el habanero Taller Experimental de Gráfica.

“El hecho de que esta noche concluyan en un mismo lugar del universo varias exposiciones, representa una suerte de entrecruzamiento de técnicas, conceptos y hasta emociones. El poder hacer coincidir estas sugerentes muestras precisamente a los 50 años de la fundación del Taller de Grabado y en vísperas del 300 aniversario del pueblo de Holguín, resulta un júbilo colectivo”, añade Ernesto Galván en las palabras al catálogo.