Lo indocubano en la síntesis de nuestra identidad 

Por Erian Peña Pupo

Foto del autor y Ernesto Herrera

La jornada inicial del I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano, que dedicado a la presencia del legado indocubano en la cultura nacional realizan en Holguín la Casa de Iberoamérica y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa, en Guantánamo, incluyó las sesiones teóricas desarrolladas en el Salón Solemne del Museo Provincial La Periquera.

Desde la Oficina del Historiador de la ciudad de Santiago de Cuba, Juan Manuel Cordero abordó en su texto “La supervivencia indocubana en el oriente”, las diferentes investigaciones y enfoques que, desde la historia y otras ramas, se han realizado en los últimos años en las diferentes provincias que componen la geografía oriental de nuestro país. 

Mientras que Juan Carlos abordó la revitalización de tradiciones taínas en el Centro Cultural Comunitario Huellas del Batey, sede del Proyecto Sociocultural Comunitario Ángel Augier, en el municipio holguinero de Rafael Freyre. “Cuando en 2002 dejó de moler el central Santa Lucía sobrevino un vacío en las costumbres y tradiciones de este pueblo. Después se impuso un nuevo renglón económico, el turismo, y con él una fuerte penetración de culturas foráneas que desplazan muchas de las tradiciones autóctonas de este pueblo de origen campesino, con fuerte representación de los componentes taínos, africanos y españoles”, comenta Juan Carlos. Por eso nace el proyecto, el 11 de enero del 2017, para revitalizar las tradiciones y costumbres culturales del freyrense y rescatar elementos importantes del patrimonio cultural de la localidad desde el trabajo social y cultural.

Huellas del Batey –que recibió el Premio Memoria Nuestra en la categoría de proyectos en la XXIV Romerías de Mayo, entre otros reconocimientos provinciales y nacionales– potencia tres elementos de la cultura de nuestros primeros habitantes, recalca Juan Carlos: el ajiaco taíno, que se sirve acompañado de casabe, el tabaco silvestre que crece en la zona de Carenero, y la exposición y conservación de elementos de la arqueología aborigen de la zona. 

Hacemos el ajiaco taíno, nos dice Juan Carlos, utilizando los ingredientes de nuestros aborígenes que menciona Fray Bartolomé de las Casas en sus Crónicas de Indias y como aparece en el libro Léxico de la cultura popular tradicional: aves como la paloma y la torcaza, el pescado, las viandas criollas, ají… conforman un plato que después se unió con el cocido y la olla podrida y dio nacimiento al ajiaco criollo y a nuestra tradicional caldosa. Aquí se confirma la escencia “transculturizada” de nuestra cultura y aquel “ajiaco” identitario que Don Fernando Ortiz preconizara como síntesis metafórica de nuestra nacionalidad.

A debate la indigeneidad en el oriente cubano

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López 

“Este Taller es un ejemplo de nuestro compromiso con lo que deseamos construir en el futuro como gestores culturales, y con las tradiciones que, como pueblo, debemos preservar”, aseguró Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica y presidente del Comité Organizador de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en las palabras inaugurales del I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano, que dedicado a la presencia del legado indocubano en la cultura nacional, realizan en Holguín la propia Casa y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa, en Guantánamo, hasta el próximo día 19. 

“Partimos del reto de ir construyendo una historia distinta para cuando se conmemore el 600 aniversario del arribo a tierras cubanas, por Bariay, del Almirante Cristóbal Colón, momento que no veremos nosotros, pero sí es nuestro saber llegar con una mirada más amplia sobre esta parte de nuestra identidad, que a veces ocultamos o sumergimos en el marasmo de las falsas interpretaciones o de la escases de información”, añadió Ávila Rumayor. 

En la primera jornada del Taller se presentó el número 4 de Guayza, revista de investigación y crítica sociales que edita la Casa de Iberoamérica, correspondiente a julio-diciembre de 2020, una publicación “fresca desde el abordaje de los temas y que intenta mostrar qué somos, cómo pensamos y qué decimos”, sostiene Eduardo. La revista, oportuna en torno a los debates del Taller, fue presentada por José Barreiro, activista de los movimientos indígenas de América y director de la Oficina para Latinoamérica del Museo Smithsonian del Indio Americano, en Estados Unidos, país donde reside desde 1960.

La edición incluye en la sección Mortero un texto del propio Barreiro, “La Matria taína. Conciencia de la indigeneidad cubana”, que abre el debate, como es intensión de la publicación, con el artículo “Consideraciones sobre los descendientes de aborígenes en Cuba”, de Armando Rangel Rivero, director del Museo Montané, de la Universidad de La Habana, al ser “textos que se encuentran en muchas partes del camino y toman distancia en otras”.

La revista –con obra del maestro holguinero Cosme Proenza en la portada– incluye también “La identidad del cubano y el sustrato tragicómico de la existencia colectiva”, de Alejandro Torres Gómez de Cádiz Hernández; “Gutenberg, la educación por el arte y otras paradojas”, de Ronald Guillén; “José Martí: una lectura desocultante”, de Ariel Zaldívar Batista; y “La ventaja de llamarse «Usebio» Leal”, de Mario Cremata Ferrán, entre otros textos.

José Barreiro presentó, además, en el Salón Solemne del Museo Provincial La Periquera, donde se realizan las sesiones teóricas, el libro Panchito, cacique de montaña. Testimonio guajiro-taíno de Francisco Ramírez Rojas, publicado por Casa de las Américas y la editorial Campana.

Barreiro “recoge pensamientos, ideas y recuerdos de un hombre que desciende de los primeros que habitaron nuestro archipiélago, de los araucos, que ya llamaban Cuba a esta tierra que habitaban, y constituyen la simiente originaria de nuestra identidad, un hecho que lamentablemente se suele pasar por alto”, sostiene Antonio J. Martínez Fuentes en el prólogo. Y añade sobre este necesario libro para comprender nuestros orígenes, que “a la altura del siglo veintiuno, la voz de Panchito representa para los cubanos la continuidad de aquellas culturas milenarias secuestradas, escamoteadas a nuestra identidad. Él es indio, se siente indio, y el indio habla por su boca aquí y ahora. Por eso, a la pregunta sobre cómo es posible que después de tantos años aun existieran descendientes de los aborígenes en Cuba, él responde, haciendo uso de una filosofía tan antigua como su linaje: «Tú siembras una mata, esa mata se seca, pero deja semillas que germinan, por eso el indio no se acaba»”. 

En el I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano participan estudiosos y académicos de Cuba, Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos, con el objetivo de promover identidad, valores y saberes respecto al tema. Destacan las conferencias de los investigadores Ángel Graña González, José Barreiro y Alejandro Hartman, este último historiador de la ciudad de Baracoa. 

Intervienen, asimismo, descendientes de indocubanos de la zona holguinera de Fray Benito, municipio de Rafael Freyre, así como de Yateras, en Guantánamo, y El Caney, en Santiago, quienes expondrán cómo se ha mantenido el legado de sus raíces en nuestra identidad. Como parte de las actividades se incluye una visita a la familia Rojas y Zaldívar, en Fray Benito, para presenciar el proceso de elaboración del casabe; y al parque Monumento Nacional Bariay, sitio por donde arribó Cristóbal Colón a Cuba en 1492. La Fundación Plenty Canadá, organización no gubernamental indígena para la preservación cultural y desarrollo sostenible, constituye otra de las instituciones que colabora con la realización de este primer Taller. Se prevé el próximo año realizar una segunda edición que abarque todo el país, con la posibilidad de presentar ponencias que luego serán recogidas en una publicación desde la gestión editorial que realiza la Casa de Iberoamérica en Holguín.

 

Acogerá Holguín el I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano

Por Erian Peña Pupo

Fotos Facebook de la Casa de Iberoamérica

Auspiciado por la Casa de Iberoamérica y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa, en Guantánamo, del 16 al 19 de mayo Holguín realizará el I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano, dedicado a la presencia del legado indocubano en la cultura nacional.

El investigador holguinero Cosme Casals Corella, miembro del Comité Organizador del evento, comentó que el programa de este certamen abarca importantes momentos para la socialización de investigaciones sobre la indigeneidad cubana, con sede principal en el Museo Provincial La Periquera, aunque además se compartirán experiencias de forma virtual.

Además, participarán destacados estudiosos y académicos de Cuba, Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos, con el objetivo de promover identidad, valores y saberes respecto al tema. Destacan –subrayó Casals Corella– las conferencias impartidas por los investigadores Ángel Graña González, José Barreiro y Alejandro Hartman, el fotógrafo Julio Larramendi, y Gladys Collazo, al frente del Centro Nacional de Patrimonio Cultural, quienes, además, protagonizarán paneles como “La indigeneidad actual en Cuba” y “La gran familia Rojas Ramírez”.

Intervendrán, asimismo, descendientes de indocubanos de la zona holguinera de Fray Benito, municipio de Rafael Freyre; así como de Yateras, en Guantánamo; y El Caney, en Santiago, quienes expondrán cómo se ha mantenido el legado de sus raíces en nuestra identidad.

El evento acogerá presentaciones literarias: Panchito, Cacique de la Montaña, por José Barreiros, antropólogo de Nación Mohawk, en Nueva York, Estados Unidos; e Indios en Holguín, por José Novoa Betancourt, así como la presentación de documentales sobre el tema.

Como parte de las actividades se incluye una visita a la familia Rojas y Zaldívar, en Fray Benito, para presenciar el proceso de elaboración del casabe; además al parque Monumento Nacional Bariay, sitio por donde arribó Cristóbal Colón a Cuba en 1492, añadió Casals.

La Fundación Plenty Canadá, organización no gubernamental indígena para la preservación cultural y desarrollo sostenible constituye otra de las instituciones que colabora con la realización de este primer Taller. Explicó, además, que se prevé una segunda edición que abarque todo el país, con la posibilidad de presentar ponencias que luego serán recogidas en una publicación desde la gestión editorial que lleva a cabo la Casa de Iberoamérica en Holguín.

 

Entregan a Palabras al Viento la placa Colectivo “Unidos los que fundan y aman”

Por Erian Peña Pupo

Fotos Yanisleidys Hernández Grave de Peralta

La Compañía de Narración Oral Palabras al Viento recibió la placa Colectivo “Unidos los que fundan y aman”, entregado por el Sindicato Provincial de Trabajadores de la Cultura, como parte de las actividades por el 60 cumpleaños de la UJC y el Primero de Mayo.

Palabras al viento celebra este 14 de abril su aniversario 18, y esta placa, aprobada por el secretario nacional de la Central de Trabajadores de Cuba por única vez, estimula a trabajadores y colectivos que se destaquen por sus aportes y relevantes resultados, manteniendo una destacada trayectoria revolucionaria y social, como el caso de la compañía. También el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y la Dirección Provincial de Cultura reconocieron a este colectivo por su aniversario 18, y a la Casa del Cuento.

La placa la recibió, en nombre de la Compañía, su director Fermín López, quien realizó una panorámica del trabajo realizado durante la etapa de enfrentamiento a la Covid-19.

Estuvieron presentes en la entrega Nilser Batista, funcionario del Departamento Ideológico del Comité Provincial del Partido, Idalmis Serrano Gómez, Secretaria General de la CTC en la provincia y miembro del Comité Provincial del Partido, Náyade Smart Gómez, subdirectora técnico-artística de la Dirección Provincial de Cultura, y Graziella González Aguilera, al frente del Sindicato Provincial de Trabajadores de la Cultura.

La entrega concluyó con una muestra del trabajo de esta reconocida compañía holguinera.

Convocan al Congreso y Premio Memoria Nuestra 2022

Por Erian Peña Pupo

Fotos Archivos del CCCLaLuz 

La Asociación Hermanos Saíz (AHS) y el Comité Organizador de las XXVII Romerías de Mayo convocan al Premio y Congreso Memoria Nuestra 2020, columna vertebral del Festival Mundial de Juventudes Artísticas, evento a realizarse del 3 al 7 de mayo en Holguín.

El Congreso, dedicado este año a rendir homenaje a los jóvenes revolucionarios Luis y Sergio Saíz Montes de Oca, a 65 años de su asesinato en agosto de 1957, promueve la discusión sobre las identidades y culturas regionales en su más extensa acepción, a partir del debate del quehacer de los intelectuales en la sociedad actual y la presentación de los proyectos comunitarios que defiendan la vigencia de estos valores. 

Se es identidad, entre otras cosas, porque se es Memoria, asegura Norge Luis Labrada, presidente de la AHS en la provincia. De este principio parte el interés por el rescate de lo nacional y local, que nos distingue de los demás como forma eficaz de fortalecer nuestros valores, añade, y subraya que este certamen tiene como finalidad el rescate de la memoria regional, histórica y cultural, así como la detección y reconocimiento de valores endógenos que fortalecen a las naciones, en este momento de progresiva despersonalización cultural que caracteriza el escenario mundial. 

En este sentido se proponen tres líneas temáticas: “Culturas regionales e identidad”, que acogerá investigaciones sobre tradiciones, costumbres, manifestaciones artísticas, campo religioso, las realidades y retos que identifican la multiplicidad de regiones del mundo de hoy; “Experiencias comunitarias”, para la presentación de proyectos de este tipo que contribuyan al desarrollo, rescate y conservación de tradiciones en la comunidad, así como la aportación de experiencias alternativas al influjo globalizador; y “La cultura cubana en medios digitales”, que admitirá investigaciones que aborden desde diferentes puntos de vista el posicionamiento y la socialización de las singularidades y los valores culturales cubanos en espacios virtuales.

Pueden participar todos los investigadores menores de 35 años, sean miembros o no de la AHS. El plazo de entrega de las ponencias cierra este 20 de abril. Para el proceso de selección es necesario enviar una ficha con los siguientes datos: nombres y apellidos del autor, carnet de identidad, provincia, título del trabajo y resumen de ponencia de 2 a 5 cuartillas. Los resúmenes y trabajos deberán presentarse en formato 8 ½ x 11 (carta), Arial 12m justificado a 1.5 espacios entre líneas, añadió Norge. 

Un jurado de admisión decidirá los trabajos a concursar. Los autores seleccionados serán notificados 72 horas después del cierre de la convocatoria. Las ponencias completas, que no deben exceder las 20 cuartillas, se recibirán hasta el 30 de abril; y al exponer el trabajo se debe entregar una copia impresa y digital al jurado del evento. 

Este, integrado por reconocidos profesores e investigadores de varias partes del país, otorgará dos premios metálicos, uno de investigación y otro de proyecto sociocultural comunitario, así como las menciones que el mismo estime conveniente entregar. 

Además, el evento incluye conferencias y mesas diálogo, con la asistencia de participantes extranjeros invitados a otros espacios de las Romerías; así como momentos de intercambio académico y experiencias desde distintas realidades socioculturales aportadas por las diversas regiones del mundo presentes en el Festival (publicada en la web de la Uneac).

 

Añorado encuentro del Ballet Nacional de Cuba con Holguín

Por Erian Peña Pupo 

Fotos Wilker López 

Hace tres años que el Ballet Nacional de Cuba (BNC) no se presentaba en escenarios holguineros, una cifra menor si la comparamos con otros sitios (Santiago de Cuba, Bayamo y Manzanillo) incluidos en la gira por la región oriental del país, finalizada justamente en Holguín. En 2019 el Ballet presentó, como parte de la jornada por el 80 aniversario del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, un programa concierto que incluyó piezas como Estudio para cuatro de Iván Tenorio; Muñecos de Alberto Méndez; Festival de las flores en Genzano, versión coreográfica de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso sobre el original del danés August Bournonville; y Didenoi, de Maruxa Salas.  

Aunque la producción del esperado Coppélia que se presentó en Santiago tuvo que regresar al Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” para una nueva temporada capitalina, el colectivo que dirige la primera bailarina Viengsay Valdés ofreció al público holguinero un programa concierto muestra del virtuosismo –y también de una necesaria contemporaneidad que asume desde la tradición– que distingue la Escuela Cubana de Ballet, y la compañía fundada en 1948 por Alicia, Fernando y Alberto Alonso. 

“Recorrer la isla es uno de los mayores propósitos que impulsa al Ballet para seguir dejando una huella en el devenir del arte danzario en Cuba, en correspondencia con el legado de los maestros fundadores”, subrayó Viengsay Valdés en conferencia de prensa. Y destacó que entre los grandes proyectos del BNC se encuentra la incorporación de reconocidos coreógrafos internacionales para el montaje de obras contemporáneas creadas para la compañía y que se ajusten al estilo distintivo de la misma.

El BNC porta un mito, ligado a la enorme figura de Alicia Alonso, por lo que cualquier presentación suya (dos noches en ese caso) abarrota las capacidades del Eddy Suñol. Ávido de ballet, aunque asiduo a las presentaciones de danza contemporánea, el público holguinero –exigente y culto como pocos– aplaudió con creces las obras presentadas en un programa que abrió con Love fear loss, coreografía de Ricardo Amarante inspirado en la vida de la cantante francesa Édith Piaf y en obras antológicas que cartografían sus relaciones amorosas, desde el “Himno del amor”, de Marguerite Monnot, “Ne me quittes pas” de Jacques Brel, y “Mon Dieu”, de Charles Dumont. Estrenada en el Royal Ballet de Flandes en 2012, se incorporó al BNC en el 2019, y fue interpretada por Alianed Moreno y Yankiel Vázquez/Diego Tápares (El Amor), Amanda Pérez y Ányelo Montero (El Miedo), y por Daniela Gómez y Darío Hernández (La Pérdida). 

Si Michael Fokine creó en 1905 su célebre “miniatura coreográfica” La muerte del cisne para Anna Pávlova a partir de una visión neorromántica, el inglés Michel Descombey retomó este tema para un intérprete masculino (en este caso Diego Tápares/Yankiel Vázquez) y con una perspectiva contemporánea –la música es una elaboración de la original de Saint-Saens– en La muerte de un cisne, uno de los momentos más aplaudidos. 

Lirismo y pasión destila, por su parte, la relación de Otelo, el moro de Venecia, y Desdémona en Prólogo para una tragedia (Dúo de amor), atractiva coreografía, inspirada en la obra shakesperiana, de Brian MacDonald con música de Johann Sebastian Bach e interpretación de los bailarines Chavela Riera y Yasiel Hodelín. Desde que Alberto Méndez inició su carrera como coreógrafo en 1970 con Plásmasis, su trabajo ha distinguido el BNC, con obras como Tarde en la siesta, Muñecos, La Diva, María Callas in Memoriam, El poema del fuego y Suite generis, esta última una especie de juego coreográfico a partir de la música de George Frideric Heandel y Franz Joseph Haydn, interpretado aquí por Karla Iglesias/Diana Menéndez y Yansiel Pujada/Yunior Palma. 

Atravesada por una fuerza lírica que explora no solo las capacidades técnicas de los bailarines, sino sus posibilidades interpretativas, Invierno, coreografía de Ely Regina Hernández, se inspira en la famosa “Escena de las nieves” del ballet Cascanueces y establece un diálogo entre dos estatuas de hielo, al principio distantes y ajenas. La obra, estrenada en 2016, fue inscrita ese mismo año en el Libro de Honor del Gran Teatro, y es interpretada por Daniela Gómez/Greta Yero y Yasiel Hodelín/Dani Hernández. 

Como colofón del programa, el BNC presentó Majísimo, el divertimento coreográfico que se ha convertido en una especie de aclamada punta de lanza de la compañía desde que fuera creado en 1965 por Jorge García. Este sugerente contrapunto entre los aires hispánicos y la técnica del ballet clásico, a partir de los varios pasajes del ballet de la ópera El Cid, de Jules Massenet (“Catalana”, “Aragonesa”, “Andaluza”, “Aubade” y “Navarra”) cobra vida, en diferentes noches, en los cuerpos de los primeros bailarines Anette Delgado y Dani Hernández, Narciso Medina, Ailadi Travieso, Alianed Moreno, Ányelo Montero, Laura Blanco, Darío Hernández, Chavela Riela, Luis Fernández y Yasiel Hodelín. 

La estancia del BNC en Holguín incluyó, además, una visita de Viengsay Valdés a la Escuela Vocacional de Arte “Raúl Gómez García”, donde intercambió con profesores y alumnos, y presenció una clase de ballet; un encuentro de la primera bailarina con representantes de las compañías del Consejo Provincial de las Artes Escénicas como Codanza, el Teatro Lírico Rodrigo Prats y Palabras al Viento; además de recorridos por lugares históricos y culturales de interés para la compañía en la ciudad cubana de los parques. 

Aunque sigue esperando por uno de los clásicos, al estilo de El lago de los cisnes, El cascanueces o Coppélia, el público holguinero agradeció –luego de un intermedio de casi dos años en la sistemática programación escénica del Eddy Suñol– estas exitosas presentaciones del Ballet Nacional en la provincia. Es una manera de ir fomentando una cultura del ballet en las personas, como ha sido premisa de la histórica compañía. Y de evidenciar como el quehacer por más de siete décadas del Ballet ha formado un público ávido de esta manifestación en cualquier sitio de la geografía nacional. El BNC regresará a Holguín seguramente este año, prometió Viengsay Valdés, con una obra más ambiciosa, aunque no se descarta una muestra de la creación contemporánea para la compañía. Mientras la esperamos bien vale la pena recordar –que bien sabemos es volver a vivir y pasar por el corazón– estas necesarias presentaciones en Holguín (Publicado originalmente en Cubaescena). 

 

Holguín en el Primer Encuentro Regional de Presidentes de Artes Escénicas Santiago de Cuba 2022

Por Erian Peña Pupo

Fotos Facebook CPAE Santiago de Cuba

Conferencias, foros, talleres, cursos y visitas a sitios históricos distinguen el programa del Primer Encuentro Regional de Presidentes de Artes Escénicas realizado en Santiago de Cuba hasta este 5 de febrero, con el objetivo de analizar temas como la comunicación para los entornos digitales y el control interno de los procesos culturales.

Nuestra provincia está representada por Yanet Pérez, presidenta del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, y Luisa González, directora del Centro de Comunicación Cultural La Luz, perteneciente a la Dirección Provincial de Cultura. Además de los anfitriones santiagueros, participan Juan Carlos González, Virgen Yrene Speck y Carlos Tomás Almira, presidentes de los Consejos de las provincias Santi Spiritus, Guantánamo y Las Tunas.

 “Nos han brindado necesarias herramientas de trabajo para los tiempos  actuales, donde la presencia en las redes, la televisión, en cualquier medio de comunicación, es tan importante para visualizar la cultura en los territorios, asegura Luisa González Pérez.  

Para ello el Encuentro profundiza en el trabajo de los gestores de las artes escénicas con las nuevas estrategias de dirección y los mecanismos de intercambio con las universidades y los centros educacionales. Ha contado, entre otras, con las conferencias “¿Cómo comunicar cuando no se tiene nada?”, por Naskicet Domínguez, gestor del Proyecto Claustrofobias, dedicada a las herramientas de comunicación en entornos digitales; sobre la investigación cultural desde el rescate y reservación de la memoria escénica, con Gretel Quintana, del CIDAE; además de encuentros con el escritor Yunier Riquenes, también gestor de Claustrofobia, y con profesores de la Universidad de Oriente, donde recibieron, por la DrC. Yamile Brito Sierra, un posgrado de Gestión Sociocultural para desarrollo territorial en función de la Dirección de procesos. 

Además el Encuentro ha sido propicio para la presentación de las Normas Jurídicas del Ministerio de Cultura, por Irma Gladys Callol, asesora jurídica de las Artes Escénicas; la presentación del Manual de Identidad de las Artes Escénicas de Santiago de Cuba, por la especialista en comunicación Yanisley Cadete Simón; el estudio de la implementación de la Res. 70 del MINCULT desde las Unidades Presupuestadas de las AE, y un encuentro con Macubá, dirigido por Fátima Paterson, Premio Nacional de Teatro. 

Visitas al Proyecto Cultural Galería Taller Aguilera, a la librería Santiago Portuondo y al Castillo del Morro, entre otros sitios, complementaron una jornada de trabajo que, sin dudas, incentivará el crecimiento escénico y su comunicación en las diferentes provincias.

 

Hitos escénicos de la holguineridad

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López 

Dos reconocidas compañías holguineras celebran aniversarios cerrados este año: el Teatro Lírico Rodrigo Prats rememora las seis décadas de aquel mítico 16 de noviembre de 1962, cuando un grupo de soñadores, con dirección del maestro Raúl Camayd, llevó a escena la zarzuela Los Gavilanes. Treinta años después, el 25 de septiembre de 1992, surgió la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, momento que marcó un antes y un después en nuestra vida cultural. Razones suficientes para que la Semana de la Cultura Holguinera reconozca la impronta de estos colectivos entre las dedicatorias que marcan su 39 edición, que hasta el próximo miércoles 19 se celebra con espacios presenciales y virtuales. 

“A menos de una hora del estreno, era extraordinaria la cola ante la taquilla del Teatro Infante. Así fue como a las ocho y treinta se escucharon los primeros compases del hermosísimo preludio orquestal de Los Gavilanes. Allí estaban Latzis Méndez, Náyade Proenza, María Esther Aguilera, Sergio Ochoa, Gloria Herce, Romárico Leyva, Zenaida Cardet, Ramón Brito, Armando Díaz, Juan Luis Gerbet, Aramís Infanzón, Cruz Hernández, y en el papel de Juan el indiano el maestro Raúl Camayd, quien terminaba casi de ajustarse el vestuario justamente cuando ya el telón se descorría. Aquella memorable puesta contó con coreografía de Mercedes del Forn, dirección coral de Graciela Morales, orquestal de Carlos Avilés y artística de Raúl Rabert. Muy pocos de los miles de holguineros que aplaudieron con júbilo a sus conterráneos en las tres funciones de la joven compañía, podían imaginar que más de medio siglo después aquel colectivo llegaría a consolidarse como una de las instituciones más prestigiosas del género, dentro y fuera del país”, recuerda Martín Garrido, uno de los protagonistas del suceso. 

Desde entonces, el “Rodrigo Prats” se ha consolidado como una de las más importantes compañías de su tipo en el país. Ha trabajado con valiosos directores artísticos y realizado giras a numerosos países. Está integrada por un centenar de artistas, cuenta con un amplio repertorio entre zarzuelas, óperas, operetas, comedias, sainetes, conciertos y revistas musicales; y cuenta con escuelas de Nivel Medio y Superior de canto, lo que permite que se revitalice continuamente y enriquezca sus canteras con muchas de las mejores voces del lírico cubano. Su más reciente estreno es la opereta La viuda alegre, dirigida por María Dolores Rodríguez Cabrera, cuya fallecimiento el pasado año, víctima de la Covid-19, constituyó un duro golpe para el la escena lírica. Actualmente está dirigida por la soprano Liudmila Pérez, y trabajan para celebrar su aniversario con la primera zarzuela holguinera, La leyenda, con la firma de Alfredo Más.

Por su parte, Codanza celebra sus tres décadas en la escena con varios proyectos de estrenos y reposiciones de piezas emblemáticas de la compañía. Este año será nuevamente anfitriona del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, pospuesto por la situación de epidemiológica causada por la Covid-19. 

La compañía –escribe Ana Lourdes Estrada Fernández en su libro Codanza. Espíritu vivo del fuego, publicado por Ediciones Holguín en 2010– es la precursora del movimiento danzario profesional en el territorio, “pues con la excepción del cuerpo de baile del Teatro Lírico, cuyo trabajo –como es de suponer– no se dedicaba solamente a la danza, la provincia no contaba con ninguna compañía profesional de ballet, danza o folklore”. Fundada por un grupo de jóvenes bailarines graduados de la Escuela Nacional de Arte (ENA) y liderados por la bailarina, maestra y coreógrafa Maricel Godoy, se lanzaron a la creación escénica a propósito de la edición XIII del Festival Internacional de Ballet de La Habana, pues Holguín sería nuevamente subsede del evento. La pieza fundacional fue Tridireccional y estuvo interpretada por Rosario Arencibia, Gilberto Pérez, Rosario Hernández y Wilber Pérez. Aunque la obra no llegó a presentarse en el Festival, fue la primera coreografía de un grupo de jóvenes que fueron, para bien, el embrión de Codanza. 

Con el apoyo del Consejo Provincial de las Artes Escénicas (CPAE) y la Asociación Hermanos Saíz (AHS), Codanza surgía con el objetivo de la “aprehensión e interpretación contemporánea de las aspiraciones más sublimes y nobles de cuanto mueve y concierne al ser humano a través de la danza, utilizando la validez de la actuación ya en la expresión, la palabra o la acción física”, añade Ana Lourdes, quien subraya que cuando es aprobada por el CPAE en 1994 ya tenían unas quince obras creadas. 

Ese fue el origen del “mito Codanza”, un colectivo que es considerado por la crítica especializada como una de las mejores compañías escénicas del país y que ha realizado múltiples giras internacionales en España, México, Venezuela, Alemania, Suiza y Austria. 

Importantes premios de interpretación y coreografía avalan también el trabajo de la compañía, entre ellos el Premio de la Ciudad de Holguín en varias ocasiones; en el Concurso Nacional de Coreografía e Interpretación Danzandos, en Matanzas; el Concurso Nacional Solamente Solos; el Festival Internacional “Un Desierto para la Danza”, en México; y el Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, en La Habana. 

Ninguna de sus obras –herederas del estilo cubano de danza moderna, unido a conceptos proporcionados por Pina Bausch, Merce Cunningham, el body contact, enriquecidos mediante lo que le aporta el trabajo con creadores de compañías nacionales y extranjeras, y entre las que podemos mencionar las siguientes: Ritual, Año cero, Pasajera la lluvia, Muerte prevista en el guion, El banco que murió de amor, La fuente de agua salá, Memoria fragmentada, Casita, Árbol de fuego, Tráiler, El segundo sexo y Ofrenda de Toro– busca ser complaciente, ni con el público ni con la crítica, ni mucho menos con un colectivo que ha asumido los riesgos como parte de su concepción fundacional. Solo lo difícil, aseguraba el escritor José Lezama Lima, resulta estimulante. Y uno de sus principales logros es la osadía conceptual en la que articulan sus discursos. En la mezcla de múltiples significados y aleaciones culturales propios de la danza contemporánea, encontramos uno de sus principales atractivos: la complejidad con que asumen la belleza para entregárnosla palpable en cada una de las piezas. Codanza, en su 30 aniversario, sigue celebrando cada día la fuerza, la vitalidad y la destreza que la ha caracterizado –como reza su lema– en el escenario de la danza insular. 

Debaten en Holguín sobre el encuentro de la cultura europea y aborigen en Cuba

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Facebook Casa de Iberoamérica

Debates en torno a las disquisiciones científicas sobre el hecho histórico del encuentro entre la cultura europea y aborigen en América centraron el “Ciclo de estudios de la cultura holguinera”, que se realizó desde la Casa de Iberoamérica como parte de la 39 Semana de la Cultura en Holguín.

En el panel vía streaming los investigadores e historiadores Hiram Pérez Concepción, Cosme Casal Corella, Benedicto Sánchez y Bárbara Martínez Pupo debatieron en torno a la importancia de conocer cómo ocurrieron estos hechos, y que significó especialmente para Holguín el descubrimiento de la isla de Cuba por este territorio, específicamente por Cayo Bariay.

Hiram Pérez puntualizó cómo se llevó a cabo el proceso, liderado por el relevante espeleólogo cubano Antonio Núñez Jiménez, para determinar el lugar exacto por donde Cristóbal Colón llegó a la isla, y luego cómo se produjeron las relaciones entre nativos y europeos, para posteriormente nombrar este hecho como “encuentro entre las culturas del nuevo y el viejo mundo”.

Por su parte Benedicto Sánchez explicó la necesidad que surgió de investigar y rescatar todos los hallazgos aborígenes y europeos que existían en Cuba, proyectos que se desarrollaron en Holguín en los años 90, cuando comenzaron las excavaciones arqueológicas en la Aldea Taína, en Banes, y las investigaciones llevadas a cabo en Bariay, las cuales determinaron que este era el sitio por donde había arribado El Almirante, el 12 de octubre de 1492, como refleja este en su diario.

Cosme Casal Corella, autor entre otros títulos de “El primer viaje de Cristóbal Colón a Cuba”, detalló cómo se realizaron los estudios para rescatar este patrimonio tangible de la historia de Cuba, lo que constituye un hecho muy importante para los países de Latinoamérica, lo que más adelante sirvió como alianza para los pueblos aborígenes en defensa de sus derechos.

Este primer contacto o encuentro entre dos culturas que desconocieran su existencia mutua, inició un proceso de transculturación, vocablo escogido por el antropólogo Don Fernando Ortiz, para expresar los variadísimos fenómenos que se originan en Cuba por las transmutaciones culturales aquí ocurridas.

Antonio Núñez Jiménez afirmó que “Bariay simboliza la puerta que abre la ruta a la modernidad cubana”, escenario natural que es componente de identidad, cultura y conocimiento universal.

La 39 de la Semana de la Cultura Holguinera, que se realizará hasta el próximo día 19, está dedicada al 270 cumpleaños de la ciudad de Holguín, a los trabajadores de la Salud, al historiador y promotor cultural David Gómez, al centenario de la Banda Provincial de Conciertos, a los 60 años de fundado el Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, al 30 aniversario de la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, y al 25 de Radio Holguín (Tomado de la ACN).

Celebra Holguín con una gala artístico-patriótica el aniversario 63 del Triunfo de la Revolución cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

La gala artístico-patriótica “Luz de Patria: Revolución”, con motivo de celebración del aniversario 63 del triunfo de la Revolución cubana, fue realizada en la noche de este miércoles en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol de Holguín.

Con la pieza “Obertura para un 20 de octubre”, a cargo de la Orquesta Sinfónica de Holguín (OSH), dirigida por el maestro Oreste Saavedra –también autor de este tema– inició esta velada que se distinguió por la participación del talento artístico local, entre ellos integrantes del Teatro Lírico Rodrigo Prats, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el cuarteto vocal Golden Voices, y los solistas Yhamila Rodríguez y Nadiel Mejías.

Bajo la dirección artística y musical del propio Saavedra, el hecho artístico recorrió distintos momentos históricos que han marcado el devenir de la isla: desde el inicio de las guerras por la independencia de Cuba, el 10 de octubre de 1868, hasta la actual lucha contra la Covid-19 en el país, resaltando el aporte de la ciencia cubana, y sus vacunas, para paliar la crisis sanitaria.

Textos líricos de reconocidos autores que patentan el ideario patriótico cubano condujeron la poética de la velada, como “Hombre de mármol”, de Ronel González; “Mensaje lírico civil”, de Rubén Martínez Villena; “Era la mañana de la Santa Ana”, de Jesús Orta Ruiz; “Humanidad”, de Delfín Prats; “Mi bandera”, de Bonifacio Byrne; “Abdala”, de José Martí y “Canto a Fidel”, de Ernesto Che Guevara.

Asimismo sobresalieron diversos temas musicales con el acompañamiento de la OSH que estampan el sentir de los cubanos en cada una de las etapas históricas, entre ellos “El mambí de Luis Casas Romero”; “La bella cubana”, de José White; “Marcha del 26 de julio”, de Jesús Díaz Cartaya; “Pequeña serenata diurna”, de Silvio Rodríguez; y “Valientes”, de Israel Rojas.

Acompañados además por Ernesto Santiesteban Velázquez, miembro del Comité Central y Primer Secretario del Partido Comunista de Holguín; Julio César Estupiñán Rodríguez, Gobernador del territorio y otras autoridades políticas y gubernamentales, los artistas y parte del pueblo holguinero patentizaron una vez más que la continuidad es sinónimo de Patria (Tomado de la web de la ACN).