Holguín en Jornada de la Cultura Cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cartel Jornada de la Cultura Cubana

Diversos paneles, conversatorios, exposiciones de artes plásticas y presentaciones musicales, escénicas, literarias y audiovisuales centran en Holguín el extenso programa de actividades que se realiza con motivo de la Jornada de la Cultura Cubana y se desarrolla hasta el próximo día 20.

Entre las momentos más sobresalientes se encuentra el Concierto para Familia, proyecto dirigido el maestro Oreste Saavedra con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Holguín, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el dúo de guitarras Sabaret, la Orquesta de Guitarras, y estudiantes del Conservatorio de Música José María Ochoa y de la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.

Otro momento significativo resulta la exposición fotográfica Arquitectura patrimonial holguinera en tres siglos de Historia, del realizador audiovisual Frank Batista, la cual muestra las construcciones de la ciudad que han marcado una pauta en el devenir local.

En este sentido destacan las conferencias y conversatorios dedicados a las guerras de liberación, como el panel “Guerras independentistas cubanas y literatura”, desarrollado en Ediciones Holguín, con el historiador José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, y los escritores Eugenio Marrón y Kenia Leyva.

Durante los próximos días se desarrollarán otras actividades que incluye un encuentro de repentismo online auspiciado por el Centro Provincial de Casas de Cultura; la muestra “Lalita Curbelo como expresión de la mujer dentro de la cultura cubana”; la retreta en saludo al Día de la Cubanía, a cargo de la Banda Provincial de Conciertos; una exposición colectiva de artistas holguineros, organizada por la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales y el Centro de Artes Plásticas; y la Feria de los Trovadores.

También la Brigada de Instructores de Arte José Martí tendrá su protagonismo en las comunidades, además de las presentaciones escénicas de los grupos del territorio; mientras el día 23 se celebrará el 27 aniversario de la Casa de Iberoamérica, y el 24 iniciarán las sesiones y cursos del Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

Por su parte las editoriales holguineras mantienen un amplio programa de presentaciones de libros, lecturas y paneles, donde destaca la propuesta de Ediciones La Luz, mientras que Centro Provincial del Cine propone, entre otras novedades, la premiére del cortometraje Confinamiento, del realizador holguinero Jimmy Ochoa, obra que participó en la muestra online InAcción del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Esta Jornada, que se dedica en la provincia a los 300 años del pueblo de Holguín, al 150 aniversario de creado el Himno que identifica a la ciudad, al 115 del natalicio de la escritora María Dolores Suárez, al 90 del nacimiento de la reconocida autora Lalita Curbelo Barberán, al 125 de la Invasión a Occidente de las tropas del Ejército Libertados y al 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, culminará el día 20 con una gala en el Teatro Eddy Suñol (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Saber leer es saber andar: 15 años de Ascubi en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Foto Eduardo Puente

El 15 aniversario de la filial de la Asociación Cubana de Bibliotecarios (Ascubi) en Holguín fue celebrado con un panel online trasmitido desde el perfil de Facebook de la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, con la presencia de fundadores y miembros de la misma.

Con conducción del bibliotecario, investigador y profesor Eduardo Puente, el panel tuvo como invitados a Xiomara Rodríguez Ávila, primera presidenta de la Ascubi en Holguín, Neisy Pérez, vicepresidenta entonces, y Bertha María Anido Véliz, presidenta actual.

Xiomara, profesora de Ciencias de la Información en la Universidad de Holguín, recordó los orígenes y fundación de la Ascubi, el 12 de octubre de 2005, y como, además de las bibliotecas públicas, se ha extendido a otros profesionales de la información. Por su parte, Neisy Pérez enfatizó en el trabajo en los municipios, pues la Ascubi cuenta con asociados en los 14 municipios de la provincia, y secciones de base en la Universidad de Holguín, la sede pedagógica José de la Luz y Caballero y la Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales.

Finalmente Bertha María Anido Véliz, presidenta desde 2014 y directora de la biblioteca municipal de Báguanos Enrique Hart Dávalos, felicito a los 178 miembros del gremio de la información en Holguín, subrayó metas, logros y perspectivas de la Ascubi.

Además, Lissette Piferrer Martínez fue reconocida con la membresía de honor de la Asociación, y se destacó el trabajo de Liudmila Leyva, directora de la Biblioteca Provincial.

 

Carne sin cola

Por Abelardo Leyva Cordero

Fotos del autor

El enterrador de libros. Así lo llamó Luis Yuseff al autor del libro que presentó el pasado viernes en la azotea del Caligari, a propósito de la peña “Entrada de emergencias”, explicando que esa denominación respondía a una confesión del propio Reynaldo Zaldívar cuando puso un pie en la editorial…

Un joven nacido en Fray Benito en 1993, que, como él mismo declaró más adelante, necesitó del “roce” con los escritores, las personas del medio de la cultura para domesticarse y por fin darle forma y acabado a su obra incipiente en versos, obra que en sus inicios gozó de la valiosa ayuda del escritor Ghabriel Pérez, el desaparecido poeta de la ciudad como le llama Zaldívar en sus palabras de agradecimiento, ahora puede también disfrutar de un hermoso ejemplar titulado Carne roja, con una ilustración de Lisandra López, donde aparece un corazón con un lazo rojo y lleno de agujas de metal clavadas, haciendo, quizás, alusión al órgano del poeta, del artista…

Es grato oír la voz de Reynaldo en la lectura de sus poemas, con una energía potente y una cadencia entre los versos muy armoniosa a los oídos. Con ese humor que distingue al cubano, puede hablar de su “dolor feliz”, palabras que usó en la dedicatoria del ejemplar que compré.

Por la calidad de su poesía, por la metáfora que usa para canalizar sus dolores y miedos, Carne roja es el título más vendido de los últimos tiempos en las propuestas literarias de Ediciones La Luz, declara el conductor Norge Luis Labrada. Esta vez se puede comprar por la libre, la carne que no alimenta el cuerpo físico, sino el espíritu del hombre.

Acudamos siempre, y ahora que Dios nos lo permite, al encuentro con la literatura, la poesía, el arte que mantiene vivo los sueños de un país.

Como les dije, no falté a la cita con el escritor.

Vie(r)nes con emergencias

Por Abelardo Leyva Cordero

Fotos del autor

Volver a la terraza del Caligari después de tantos años, para mí es grato; y máxime si participo de una presentación de un libro de versos, pues no hay género tan honesto como el lírico, en este el autor deposita sus experiencias más profundas; así lo hace Camilo Noa con su primer cuaderno, Laminarios, en el espacio que se estrena denominado “Entrada de emergencias”, dirigido a la promoción de la literatura en tiempos que parecen ahogar al más “fuerte” de los mortales.

Nuevamente la AHS de Holguín acoge este lugar para llenarlo de arte, y en esta ocasión de versos. El público, en su totalidad joven, si es que los menores de cincuenta lo somos, puede sentarse sobre gomas de camión que hacen de sillas, a una temperatura alta por ser todavía las cinco de la tarde, y disfrutar de la conducción de Norge Labrada y las bellas palabras de presentación de Luis Yuseff, editor del libro, que comienza con la anécdota de la vez que visitó el encantador pueblo de Gibara ocho años atrás y pudo conocer por vez primera a Camilo, entonces más delgado que él, dice y los dos sonríen porque el presente es otro, y pudo disfrutar de la sensibilidad e interés por  la literatura que mostraba el gibareño.

Luego, continúa, surgió una comunicación vía correo electrónico entre los nuevos amigos, como la del tipo Rilke y el joven poeta, comenta Yuseff, dejando muy claro que para nada pretende compararse con el famoso Rainer Maria Rilke.

Se disfruta el verbo tierno y sabio del presentador, hasta darle la palabra al poeta que no demora para reconocer sus nervios, a pesar, como enseguida aclara, de hallarse rodeado de amigos. Agradece a las personas que trabajaron en la confección del hermoso libro, y pasa a una lectura de poemas que hablan por sí solo de su calidad creadora y humana.

Se escuchan poemas escritos a la madre, a la familia, a los hombres del pueblo, y a la antigua casa de su abuela que no existe más. Una voz directa y llena de emoción, puede tocar los corazones de los asistentes que siguen con cuidado la lectura.  Algunos van y compran vasos de cerveza dispensada, mientras otros prefieren alimentar solo el espíritu.

El libro se pone a la venta y el autor gentilmente firma los ejemplares. Todos muestran caras satisfechas este primer viernes literario, en la apertura de un espacio que alivia el alma del nacional.

Queda abierta la invitación para el próximo viernes cuando se presentará otro libro de un autor local, anuncia el conductor.

Yo, les adelanto, no pienso faltar a la cita

Si vas a comer carne roja, espera por Reynaldo

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Acabo de leer, por segunda vez, el poemario Carne roja, primer libro de Reynaldo Zaldívar (Fray Benito, Holguín, 1993), publicado por Ediciones La Luz, importante sello de la AHS en la provincia. Ha resistido, como no suele sucedercontodos lostextos, a una segunda lectura y sé que puede hacerlo con las sucesivas por varias razones: el libro tiene poemas memorables –de esos que uno se dice haber querido escribir–; porque la voz poética de Reynaldo se me antoja una de las más sinceras y libres de su generación, alejada de influencias lastrantes o gestos; y porque Carne rojaes en sí una obra unitaria, sólida, desde la propia estructura del libro.

La carne roja en este textoes una metáfora nacional: su ausencia/presencia ha condicionado varias generaciones. De ella, metáfora también lírica, parte Reynaldo para hablarnos del país y sus días, de pérdidas y ganancias, de adaptación (también adaptabilidad) y resistencia, de sueños y ausencias, de amores, de la vida y sus intensidades, desde la altura de su primer cuarto de siglo.A veces, nos dice Reynaldo, ha querido ser una vaca, “tener el olor de una vaca/ las tetas de una vaca. / Nacer con las pezuñas divididas/ y que me peinen a lengüetazos/ Y digo vaca porque no puedo ser vaco. / La palabra buey nunca me ha gustado. / Ser una vaca sagrada/ como un político sagrado/ u otro animal semejante: / dígase, por ejemplo, un poeta” (“Vaca”).Y como mismo ha deseado ser una vaca, ha pensado comerse una y sonreír: “Yo me comí una vaca y estuve quince años tristes. Llevo dentro una ciudad perversa/ y el tatuaje de una vaca. / Yo quería llevar dentro una ciudad perversa. / Nunca planifiqué lo del tatuaje” (“Planes”).

Sabiendo, casi bíblicamente, que no hay nada nuevo bajo el sol, que la poesía es uno mismo (el poeta) y sus circunstancias, y que el verso viene realmente a cobrar vida, a exorcizarse del autor y sentirse libre por una vez, en el encuentro cuerpo a cuerpo con la experiencia ajena, con el sentir del otro, Reynaldo reúne veintinueve poemas, divididos en las secciones “Vaca”, “Yo, el animal”, “Acéfalas” y “Tiempos de bestias” (“Somos”, obra de Lisandra López en la portada).

“Árboles”

Me levanto temprano. Talo árboles.

Un bosque me nace dentro del pecho.

Aquí se puede respirar la corteza y el sudor y el hacha.

Nada como respirar esta trilogía:

corteza/ sudor/ hacha.

Otro golpe y otro árbol.

Preferiría pastorear vacas,

hornear panes.

Pero si un bosque te nace dentro del pecho

no queda más que talarlo

o dejar que poco a poco los árboles te asfixien.

Muchos de estos poemas funcionan como aldabonazos, como toques en la puerta/pecho ajeno. Como círculos concéntricos que se explayan en el estanque de los días y de la memoria. No es un libro de tanteos, de aprendizajes, aunque el poeta mañana se arrepienta de estos versos y salve apenas algunos de las llamas del olvido, a la par que otros libros van cobrando vida. No lo es: Reynaldo nos entrega un cuaderno sólido para ser prístino, sincero y soñador también. No hay experimentación más allá de la que naturalmente germinan, no hay rejuegos (apenas repeticiones que refuerzan el ritmo en varios poemas) ni bucolismo. El joven poeta ha leído lo necesario, absorbiendo vorazmente, muchas veces de forma indistinta, sin pautas ni orden más que las que él mismo se crea, sin seguirmodas, ni autores claves, académicos para otros, solo por el placer de la lectura, y por la acumulación del sedimento vital, esa semilla que, después de las estaciones de lluvia, el sol, la labranza y los cuidados, germina en poesía.

“Último tiempo”

Por años fui un animal y eran pocos

los animales en esos años.

Pero era gustoso marcar la diferencia:

barba, camisa, pantalones rotos

y una estudiante de psicología por novia.

Pero ahora todos quien

hacer de esto la moda.

La moda es lo que sigue

cuando en la cabeza no queda nada más.

Por eso he decidido dejar de ser un animal:

por espeto a mi cabeza.

Ser una cosa sin pelos

y sin camisa y sin pantalones.

Todo esto es una excusa, una metáfora (las vacas, el ganado, el país). Una metáfora cárnica, podría pensarse. Una metáfora roja, también. Una metáfora cruel, además. Reynaldo, en cambio, prefiere explorar la vida, las relaciones familiares (la madre aquí como un péndulo vital, en poemas como “Matrioska” o como “Pachamama”) y las amorosas, aunque sabe queél, Reynaldo Zaldívar,“está condenado a caer/ por el borde caótico/ de la palabra” (“Nacimiento”), pues sencillamente “somos bestias acostumbradas a la carne. Hace tiempo olvidamos morder/ el cuerpo desnudo. (…) …somos bestias/ que levantamos piedras” (“Billy”).

“Pachamama”

Mi hijo es el colmo de los poetas –dice– y la lengua silva cuando pronuncia poetas y se le cae del rostro una mueca. Mi hijo es una suerte de animal idiomático. Allí está tirado entre los papeles como un papel más. hijo-papel tirado al que le nace un poema que no alcanza para comprar arroz. Mi hijo se morirá de hambre por escribir (escribirse) poesía y nos matará de hambre por escribir (escribirse) poesía. Mi hijo es el colmo de los poetas –dice– y la lengua silva cuando pronuncia poetas y se le cae del rostro una mueca.

Hay su poco de sabiduría, de salmo y salterio, de vieja pieza de jazz en estos poemas, escritos quién sabe bajo qué sol o bajo qué noche insular, en qué jardines invisibles de la literatura. Y sobre todo hay mucho de poesía en Carne roja, con edición de Luis Yuseff; libro con el cual Reynaldo Zaldívar desbroza la maleza desde una sinceridad lírica sin miramientos y se sienta, tranquilo, a la mesa, servidos y humeantes los platos, listo para enfrentarse de nuevo a la palabra (publicado inicialmente de la web de la AHS).

 

 

Listo el mobiliario del Museo Provincial La Periquera tras su restauración en medio de la Covid-19

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas de Internet

En el Museo Provincial La Periquera de Holguín, Monumento Nacional, se encuentra listo el mobiliario de sus áreas expositivas para su exhibición al público próximamente, luego de una restauración capital en ambos niveles de la edificación, rescatando sus valores originales.

Fueron reparadas las antiguas piezas de carpintería, como las escaleras y sus respectivas barandillas con adornos propios de la época, los pisos de la galería de arqueología y la recepción, a base de cerámica, luego de un proceso realizado por el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y que comenzó hace cuatro años, explicó su directora Nélida Peña Rodríguez.

A las obras museables que se exponen en las diferentes salas del museo también se les aplicó un proceso de restauración, pues el tiempo las ha ido deteriorando, por lo que se prevé para la reapertura abrir 15 salas de exposiciones con estas muestras históricas, entre ellas las relacionadas a las guerras de independencia, arqueología, cultura, revolución e historia en general.

Desde septiembre se labora en la restauración de las piezas y el mobiliario, y para ello primeramente se realizó un levantamiento de todos los objetos de la institución, para verificar el estado de conservación y evaluar el trabajo que debe llevar cada uno de ellos, asegura Jorge Luis Betancourt Sánchez, restaurador del inmueble y miembro de FCBC en la provincia.

Un equipo de trabajo pequeño, pero entrenado en la restauración, colaboró en el proceso para ir moldeando las piezas hasta devolverlas a su estado original, con el rigor y la paciencia que se requiere, así laboramos en trabajos especializados en distintas líneas, como la madera y el metal, añadió.

Cientos de objetos, incluidos lo que se encontraban en los almacenes, fueron restaurados, destacó Betancourt, pues se encontraban afectados por el polvo, la humedad, los traslados y las piezas de madera estaban severamente dañados por insectos.

Entre las más importantes sobresalen lámparas antiguas, colecciones de relojes, cajas de música, sillones, mecedoras y dos viejos cañones de campaña, utilizados durante las guerras de independencia cubanas que volvieron a recuperar el espacio original donde se encontraban dispuestos, comentó Jorge Luis.

Se trabajó en las salas de cultura, etnología, el salón-barbería, de independencia, los dormitorios, los espacios con la colección de muebles estilo medallón y perilla, y la recepción, considerada sala porque se encuentra ambientada con piezas museables.

 

También se sumaron en este empeño trabajadores del Museo, la Dirección Provincial de Patrimonio y el FCBC en este territorio, donde además fueron repuestas las puertas y el piso, así como se trabaja en la construcción del Salón de la Ciudad, un nuevo espacio adaptado a la modernidad para la realización de eventos locales, nacionales e internacionales, puntualizó Peña. El Museo Provincial La Periquera es uno de los sitios que distingue esta urbe por los bienes patrimoniales que atesora, como el Aldabón de la Ciudad y el Hacha de Holguín, y por el meritorio trabajo de identificación, conservación y promoción de estos valores que muestran los procesos históricos, culturales y sociales característicos de esta región del oriente de Cuba (con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

 

 

 

 

Santa Palabra, Guayabero

Por Erian Peña Pupo

Fotos tomadas de Internet

Hace 109 años, el 4 de junio de 1911, nació en Holguín Faustino Orama Osorio, El Guayabero. Con el tres al hombro, como otros trovadores y soneros itinerantes que recorrían la Isla, se convirtió en un fiel cronista de las costumbres de las personas más humildes: su singularísima estampa, sus ancestrales tumbaos y su atractivo doble sentido comenzaron a rodear su nombre de una aureola de leyenda desde la década de 1940.

“El creador genuino siempre insistió en que sus coplas eran ingenuas, que éramos los oyentes o bailadores los mal pensados que las teñíamos de erotismo o picardía. Es decir, parecía claro que el llamado “doble sentido” funcionaba como una forma de hacer sutil la presencia sexual o transgresora, dada con una gracia que la ponía a salvo de los censores a la vez que abría la verja al regocijo de los cómplices admiradores de la danza de Marieta o de cualquiera de esas deliciosas criaturas y situaciones”, escribió el dramaturgo Amado del Pino, quien reconoció en él uno de nuestros más genuinos creadores.

Llegaba a campos y bateyes con el consabido “coopere con el artista cubano”: muchas veces, a cambio de sus descargas interminables, solo obtenía un plato de comida, unos tragos o un sitio donde pernoctar. En uno de esos recorridos, en 1955, llegó al caserío Guayabero, cercano al central santiaguero Miranda (hoy Julio Antonio Mella) y allí vivió una peligrosa aventura que le inspiró la pieza que le dio definitiva identidad artística.

Estatua de El Guayabero en el Museo de Cera de Bayamo, Granma (foto tomada de Internet).

El documental En Guayabero, Mamá… (Me quieren dar…) dirigido por Octavio Cortázar en 1984, nos acerca a esta parte de su historia: “En una rústica cantina el juglar, acompañado de varios músicos de su conjunto, El Guayabero se divertía cantando sus simpáticas composiciones, mientras los pobladores se reían a carcajadas. Una hermosa trigueña del lugar les servía tragos de vez en cuando, hasta que llegó el jefe del puesto de la Guardia Rural, el cual era el esposo de la muchacha y, celoso, armó la bronca. Le dijo a Faustino que si había tomado ron con su esposa ahora tomaría con él… Mientras corría entre los cañaverales nació la inspiración, una carta de presentación que desarmó a no pocas personas de rostro adusto que no transigían ante sus canciones “irrespetuosas” y cargadas de doble sentido: “En Guayabero, mamá, me quieren dar…”.

Cuando se analizan los textos de “Marieta”, “Mañana me voy a Sibanicú” o “Félix Solano”, es fácil convencerse de los conocimientos empíricos, el ingenio y la gracia de este artista al que Frank Delgado, otro gran artífice de la trova con matiz sonero, llamó “filósofo popular”. La musicóloga María Teresa Linares, por su parte, ha escrito que “Oramas representa una fase del son, quizás inicial, quizás primaria; pero que él la mantiene con mucho vigor, con mucha calidad. Faustino utiliza las formas del son que se usaban antiguamente, los montunos, sobre los cuales se improvisaban cuartetas y décimas”.

 

Después del triunfo revolucionario de 1959 la vida artística de El Guayabero tomó otros rumbos y su música comenzó a ser escuchada en distintos lugares, más allá de guardarrayas y bateyes en tiempos de zafra. En todas partes la gente reía con su ingenio y picardía, con sus contagiosos tumbaos y su peculiar y pulcra estampa. Al margen de sus peculiaridades era una rara avis: la inmensa mayoría de los veteranos se había retirado y la nueva trova iniciaba su plenitud, no obstante Silvio Rodríguez, Noel Nicola y sobre todo Virulo, Pedro Luis Ferrer, Pablo Milanés y Frank Delgado no solo le muestran respeto y admiración, sino que tienen su quehacer entre las referencias de lo trascendente. Algo similar expresan figuras y agrupaciones soneras como La Revé, Estrellas de Chocolate e Ibrahím Ferrer con Los Bocucos, entre otros que realizan valiosos registros fonográficos de sus composiciones. El propio Pablo ha dicho: “El Guayabero imprime una ternura especial como pocos, en tanto cultor de la picaresca. Él proyecta como nadie la cubanía de su verso y lo hace con bastante maestría”.

En 1981 se inauguró el cabaret El Rincón de El Guayabero en Holguín. En los altos le asignaron a él y a Moraima, su última compañera en la vida, un apartamento en el que puso fin a su larga residencia en hoteles, pero no del todo a su vida itinerante y bohemia. Dicen que ya no tomaba tanto como antaño, salvo en contadas ocasiones, sobre todo cuando tenía visitantes ilustres, entre ellos el español Santiago Auserón, fundador y líder de Radio Futura, una de las agrupaciones más sobresalientes en toda la historia del rock ibérico. Auserón devino en uno de los más importantes promotores de su obra y precursor del boom que posteriormente tendría en su país la música tradicional cubana y en el que, sin dudas, el holguinero se convirtió en un artista de culto, como demuestra el gran homenaje recibido en 1994 en Sevilla, el museo Santa Palabra inaugurado en 2005 en Calasparra, Murcia, así como la acogida de sus discos y giras.

Durante su primera estadía, en 1984, Auserón compró el disco de Faustino que acababa de recibir el premio Egrem y quedó impresionado, tanto que al realizar en febrero de 1992 la antología Semilla de son, lo invitó junto a algunos de sus músicos. En España causaron una gran sensación con esa gracia en el decir y sus peculiares tumbaos.

Ese disco, producido por Auserón para los sellos BMG–RCA con grabaciones de Benny Moré, el Trío Matamoros, Celia Cruz, Septeto Nacional y otros solistas y agrupaciones de leyenda que atesora la Egrem, incluyó “Como baila Marieta”, pieza que le granjeó al holguinero una extraordinaria popularidad entre los españoles que aún vivían los efectos del culto a la sexualidad, el “destape,” la llamada “movida madrileña”, el despegue de la obra del cineasta Pedro Almodóvar y credos estéticos inusuales e irreverentes.

En la Casa de la Trova, que fue rebautizada con su nombre en el 2002, al igual que posteriormente el Centro de la Música y los Espectáculos, en parques y plazas, iban a su encuentro Frank Delgado, los dúos Postrova y Buena Fe, Fernando Bécquer, Tony Ávila, el Trío Enserie y músicos procedentes de diversos países, como el guitarrista flamenco Tomatito.

A inicios de 1994 se le presentaron serios problemas de salud que llevaron a la decisión de amputarle la pierna derecha y a pedirle que realizara un período de descanso como exigían las circunstancias. Pero tras la implantación de la prótesis, realizada el 15 de julio, partió rumbo a Sevilla, Andalucía, al Primer Encuentro del Son y el Flamenco, evento que le tributó uno de los más impresionantes homenajes en su vida.

De Sevilla ´94 el trovador-sonero siempre guardó gratos recuerdos, como fue la visita a la tumba de Antonio Machín, embajador permanente de la música cubana en España e intérprete de “El Tumbaito”, su primera composición en traspasar océanos y que en 1995 fue reeditada en formato CD en antologías del cantor cubano oriundo de Sagua La Grande.

A los agasajos por sus 90 años se sumaron instituciones, eventos y provincias. Entre ellas el XII Festival Internacional Benny Moré en Cienfuegos, la Uneac, la cual le entregó la condición de Artista de Mérito, el Centro Nacional del Humor que lo galardonó con su Premio Nacional y Cubadisco, que le dedicó su edición del 2001, junto a los 110 de Oscar Hernández, los 145 de Pepe Sánchez y los aportes de la trova a la música cubana. Grabaciones discográficas suyas o sones de su autoría en otras voces, continuaban recorriendo el mundo y ubicándose entre los preferidos en la revista Billboard, los Premios Grammys y listas de éxitos de países como España y Estados Unidos.

“Faustino Oramas es el último representante de aquella generación de soneros que vivieron de la música y para la música, y supieron transmitir a su obra la idiosincrasia del cubano, que siempre se reconoce en las canciones de este juglar oriental. Y, como juglar al fin, El Guayabero vive y disfruta la bohemia. Con el tres debajo del brazo, siempre está dispuesto a cantar en escenarios o parques, en bares o bateyes, donde quiera que haga falta la alegría, porque Faustino Oramas es la alegría de su música, y su público son todos los habitantes de esta, su ínsula querida y natal”, subraya otro de sus admiradores y además, un investigador de la música cubana, el Premio Nacional de Literatura Leonardo Padura, en las palabras de contraportada del disco El Guayabero (Egrem, 1996).

A inicios de marzo del 2007 fue ingresado en el hospital provincial Vladimir Ilich Lenin. Diez días después fallecía uno de los patriarcas de la trova y el son, el último juglar de la tradición cubana… Sus restos fueron objeto de homenaje en La Periquera: allí se colocaron setenta ofrendas florales enviadas por relevantes personalidades e instituciones de Cuba, entre ellas el General de Ejército Raúl Castro, Silvio y Pablo, el Instituto Cubano de la Música… No faltó tampoco la presencia de notables colegas y discípulos del juglar, como Eliades Ochoa, Pancho Amat, Tiburón Morales y Cándido Fabré.

En algunos tramos del recorrido hasta el viejo cementerio local, la comitiva fúnebre realizó paradas para que sus compañeros músicos interpretaran sus temas, un puñado de sones que lo habían convertido en el más universal de los músicos holguineros y en el más sui generis de nuestros juglares, ese que se subió al “tren de la vida” para siempre.

 

 

Holguín, eterna fiesta del títere

Por Erian Peña Pupo

Foto Carlos Rafael

Holguín es una de las capitales artísticas en Cuba, y también, en determinado momento del año, casi siempre a finales de mayo e inicios de junio, la capital del títere cubano, pues es anfitriona de la Fiesta del Títere, evento que nació desde el Teatro Guiñol de Holguín y es organizado por el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y la Uneac.

La Fiesta surgió, por iniciativa del director Miguel Santiesteban, fallecido en 2012, con el objetivo de llevar a las comunidades rurales holguineras el arte titiritero en su expresión original, en contacto directo con los espectadores. Así visitaban varias comunidades rurales del municipio cabecera y otros cercanos, llevando a los niños, por primera vez, el arte de la manipulación del títere y sus misterios en una fiesta del espíritu.

Como es tradición, la Fiesta inicia con un desfile inaugural que marca el punto de partida de una jornada festiva para los niños y los amantes del teatro en sentido general.

En ella se han presentado reconocidos grupos teatrales invitados y holguineros: Andante, Océano, Teatro sobre el camino, Guiñol Nacional, Grupo Ríos, Alas, Palabras al viento, Neón Teatro, Títeres Eclipse, Tocororo, y los anfitriones del Guiñol de Holguín, quienes han estrenado varias de sus más importantes obras en días de la Fiesta. Además, el evento ha posibilitado intercambios, exposiciones, conversatorios y talleres.

Compartimos dos momentos de ediciones pasadas, con el objetivo de recordar este importante espacio del desarrollo teatral no solo en la provincia, que es la Fiesta del Títere.

Ay Margarita…

En los corredores del Eddy Suñol, el grupo Teatro Andante, de Bayamo, Granma, presentó la obra Ay Margarita. Los niños fueron llegando, las personas rodearon a los actores de Andante con su “fábula para ser contada y cantada musicalmente”, interpretada por los jóvenes actores Dailín Anaya, Roque Figueredo y Julianner Suárez Vázquez; este último Premio Caricato de Teatro Infantil 2014, en la categoría masculina, además del Premio de actuación Adolfo Llauradó que otorga la Uneac. La dirección artística y general del espectáculo fue del reconocido director Juan González Fiffe.

Ay Margarita –o La loca aventura e increíble historia del caballero que conquistó su luz, nos dicen los actores– es una obra compleja desde la propia articulación del texto, el trabajo actoral, el cambiante vestuario y la utilización, además, de instrumentos musicales (guitarra, percusión y trompeta) y la tonada campesina en su confección. Es una excelente pieza, propia del trabajo que caracteriza Andante y de la impronta de su línea estética en el teatro contemporáneo cubano. Así vemos diferentes personajes que conforman la campiña insular: una vaca, una lechuza, un cerdo, una cotorra, un gato, los cucarachones… y un cocuyo, protagonista de esta fábula de Andante: un cocuyo que, al llegar la electricidad al campo, perdió su luz natural, su identidad, pero no su esencia… Con el trasfondo de una historia de amor, Ay Margarita nos cuenta sobre la defensa de la identidad y el rescate de valores cubanos desde una trama divertida que, además, hace partícipe todo el tiempo al público infantil desde un “arte vivo” en constante evolución y crecimiento. Y realiza, además, guiños con su lenguaje a los adultos, al tratar sutilmente temas como la disponibilidad laboral, las relaciones políticas…

Quico Quirico: Armando Morales y el Guiñol Nacional

Varios niños esperan, ansiosos, el inicio de la función. Son niños de escuelas cercanas, traídos por sus profesoras… “Cuidaíto, compay gallo, cuidaíto”, en voz del inmortal Ñico Saquito, se esparce por el portal de la biblioteca provincial “Alex Urquiola”, a manera de necesario preámbulo para la obra “Quico Quirico”, del Teatro Guiñol Nacional.

“Quico Quirico” –basado en un texto de la escritora Dora Alonso– es una obra necesariamente minimalista desde su propia concreción y puesta en escena por el Guiñol Nacional, bajo la dirección del maestro Armando Morales. Una obra inteligente y compleja que pone en evidencia el talento actoral y aprovecha, además, la utilización de los espacios públicos y la interacción constante con los niños, desde del legado del Guiñol Nacional, fundado el 14 de marzo de 1963 por los hermanos Camejo, Pepe Carril, y el propio Morales…

La puesta es un llamado a la no violencia y a la defensa de los valores humanos desde una fábula ambientada en la campiña cubana: la historia de Quico Quirico (Fernando Gallardo), un gallito que quiere ser famoso, salir en los periódicos y ganar dinero, y que es convencido por el cerdo Goyo gorrón (Roberto Carmenate) de participar en las sanguinarias peleas de gallo para enriquecerse… “Entre cafés y cocimientos de jazmín de cinco hojas, se clamará en contra de los aprovechadores y de los malos caminos que pueden tomar los ingenuos que solo piensan en la fama y el dinero. Los nombres rimbombantes de los personajes y los arranques criollos de los parlamentos, dan fe del encanto cubano que logra Dora al escribir para los pequeños”, escribe Rubén Darío Salazar en su libro Un retablo en el Monte.

Son partícipes en la historia, además, los personajes Pomponia (Grethel Socarrás), gallina madre de Quico; la vaca Floralia (Beatriz Soto), y el búho Don Floro, por el propio Armando Morales, de quien, además, es el diseño escénico, el vestuario y la creación de las figuras de la puesta…

“Esta obra denuncia el deporte rentado. En cuanto al formato utilizamos el títere de guante, pero donde el actor debe, de cierta manera, neutralizarse, pues el personaje no es el actor, es la figura animada. Es muy fácil ocultar al titiritero detrás de un biombo o un retablo, pero aquí no, aquí tiene que verse cómo, de pronto, la intérprete que hace la gallina Pomponia suelta el muñeco y, por supuesto, el muñeco se queda sin vida…”, explica Morales.

“Para mí el teatro no es lo que cuento, sino cómo lo cuento… cómo rescatar las leyes de la titeralidad, lo que puede hacer el títere que no lo puede hacer el actor… Este es un público que no necesita de telones negros, sino volver a ciertos orígenes del teatro popular y esto es para cualquier actor un suceso de primera importancia. El teatro de calle es fundamental, es volver a los orígenes…”, añade finalmente Armando Morales, Premio Nacional de Teatro y una de las figuras imprescindibles del teatro cubano y del arte titiritero mundial, lamentablemente fallecido cuando aún podía enseñarnos mucho.

Lo atípico es raro

Por Abelardo Leyva Cordero

Fotos tomadas de Internet y portada cortesía de Ediciones Holguín

Escudriñad la poesía porque en ella pensáis que hay un tesoro. Así lo hago con el libro Playback de Youre Merino y descubro mi tesoro como curioso lector. Para compartir el placer que causa la buena literatura me dispongo a considerar los elementos causantes del excelente sabor que dejó en mi boca y espíritu la lectura de estos poemas atípicos por naturaleza.

Youre no solo es amigo, sino poeta inteligente que obliga al lector, ahora su amigo, a pensar el contenido del texto para llegar a una comprensión suficiente que garantice un disfrute a la vez suficiente. En la actualidad, entre tantos tipos de poesía, tantos libros premiados y otros no, entre tantos nombres popularizados y otros aúndesconocidos, hallar un ejemplar que brinde un menú diferente es imposible. Pero me corrijo, debería decir casi imposible. Porque la propuesta de Youre es atípica; un libro raro como dijo un poeta de su ciudad; un libro aplaudible por su condición sola de existencia. Criterio que yo comparto 100%.

El poeta banense, amante de la música y en particular del género rock, toma nota de un hecho real ocurrido dentro del mundomusical para tejer una tesis donde el fraude en la cultura es el motor que produce fenómenos graves entre la gente de distintas generaciones. Un dúo de cantantes de los años 80 engañó al mundo completo haciéndose pasar por excelentes intérpretes. Hasta que un trágico día, como sucede en toda buena historia que llega a su final, fueron descubiertos como falsos cantantes. Sorpresa para el público mundial, otros, que no enseñaban la cara, eran los que cantaban mientras el dúo de mulatos se dedicaba solamente a bailar una danza que llenaba de éxtasis los ojos del público ignorante.

Youre, con conocimiento de causa, y haciendo uso de las herramientas del escritor, recrea esta historia de Milli Vanilli para tomarla como referente que, con atrevida intención y natural transparencia, trae a nuestro tiempo para plantearnos el fenómeno, si se puede calificar así, del escritor fraudulento por responder a intereses exclusivos de mercado. Dura realidad que el autor no teme plasmar en la hoja en blanco para que otros se enteren de lo que está sucediendo en sus narices. Nos dice el poeta: Nos dijeron que si mentíamos nos crecería la nariz y comenzamos a mentir” Y también: “Debe ser muy incómodo asumir que, salvo para engañar, no se tiene talento para nada.

Simular ser un cantante de excelencia, para Youre, o simular ser un escritor de pies a cabeza por adoptar mañas impropias de la persona de carne y hueso, sino de tipo comercial y de laboratorio, como los propios poemas sujetos a los gustos e intereses de otros, es lo mismo; y él, de manera muy elocuente, lo combate para evitar morir como víctima del propio mal, cuando nos dice: Extirpo lo que genere contradicciones entre el contenido y sus medios de expresión. La posibilidad de que mi propia obra me fulmine”.

El autor tiene muy claro que la historia de la mentira en el acto creador tiene asegurado un triste final. Y sabiamente procura evadir este resultado escribiendo un libro que rezume denuncia valiente a la vez que asume su responsabilidad en el tema tratado, de la manera más sincera posible. Sus versos validan su posición en el asunto de esta forma. Primero dice: Está el que piensa que el engaño puede prolongarse, el que no se prepara para el golpe”. Y luego declara con toda humildad, genio poético y osadía: ¿Quién tiene el valor de aceptar que plagia? ¿Quién tiene el valor de aceptar que imita, de aceptar que algo de ellos habita en nosotros? Todavía no encuentro a nadie que muestre su estrella de perdedor para compararla con la mía”.

Libro que sostiene un discurso alto, con un lenguaje en prosa, no por ello abundoso en palabras, sino que cada partícula juega su papel, cada una es importante para lograr una música en el fondo de toda línea o verso, y el entendimiento cabal del mensaje sugerente que trasmite cada poema, es la propuesta que mereció con justicia el premio de la ciudad de Holguín en 2016.

Poemas que se comunican uno con otro. Y que poco a poco tejen un organismo vivo, lleno de sugerentes y desafiantes verdades que el lector enfrentará, terminando así complacido por el ejercicio de lectura de una obra de calidad por su innegable originalidad, y sus valores estéticos propios de la poesía. El sujeto lírico es un ser inteligente, que a veces es observador, y otras protagonista de la historia que se cuenta. Un ser de principio a fin, muy consciente de la realidad que se vive en el escabroso mundo del arte, como todos los mundos que existen en el mundo total que es el planeta tierra.

Felicitaciones para mi amigo y poeta inteligente Youre Merino por su atípico e interesante libro Playback Los podios ofrecidos.

 

 

 

Raúl Prieto entre la trova y el rock

Por Erian Peña Pupo

Fotos Adrián Aguilera y Oscar Gordillo

Raúl Prieto asegura que es esencialmente un cantautor que se mueve entre la trova y el rock, aunque se siente cercano a géneros como el pop rock, la balada, el bolero, el son… Su obra viene a ser el resultado de múltiples referencias: “Trato de interactuar con todos estos géneros, defendiendo determinados valores estéticos, un cuidado por las letras, las armonías”. Por eso asegura que su “música no es necesariamente trovadoresca al estilo de los viejos juglares”, aunque durante varios años se trasladara desde su natal Báguanos con el instrumento al hombro, interpretando sus temas a guitarra limpia.

Este año Raúl Prieto celebra su 41 aniversario de vida artística, pues marca el inicio de su carrera con la entrada al Movimiento de la Nueva Trova, en 1979, con el grupo Latinoamérica. Surgida después de un concierto de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, en Casa de Las Américas, en 1968, y constituida en Manzanillo, en diciembre de 1972, la Nueva Trova tenía entonces varios exponentes en Holguín: Ramiro Gutiérrez, Aramís Mojena, Yaguajay… “En 1979 yo estaba en noveno grado y tocábamos música folclórica latinoamericana, desde Báguanos, un municipio con un potencial fuerte en la trova, aunque también hacíamos temas de la Nueva Trova y algo de son”.

“Estando en Latinoamérica formé parte de un grupo de pop rock llamado Kontakt, perteneciente al movimiento de aficionados, que tributaría después a la entonces Brigada Hermanos Saíz. Tocábamos esencialmente rock: Aguas claras, The Beatles, The Rolling Stones… Ahí no creábamos una obra propia, era más músico que cantautor”, dice.

“Al lado de mi casa en Báguanos vivía un marinero y crecí escuchando a Queen, The Beatles, The Rolling Stones, The Jackson 5, y de esa música es imposible no influenciarse. Además, parte de la trova tradicional cubana: Sindo Garay, Manuel Corona; la Nueva Trova desde el Grupo de Experimentación Sonora del Icaic para acá, principalmente Silvio, Pablo, Carlos Varela y Santiago Feliú, que me han influido mucho. Y Fito Páez, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Queen, Toto, Tierra, Viento y Fuego; la generación de los 80, que realmente marcó la vida de muchos músicos. Me gusta también la música clásica, y los temas de Alejandro Sanz”.

Otro giro en su carrera llegaría con la fundación en 1986 de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) que agrupó a jóvenes escritores, artistas y promotores. Además, se vinculó al surgimiento en Holguín de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de las Juventudes Artísticas.

“Cuando empecé a componer me moví más por la trova, pero siempre tuve el incentivo de crear un grupo musical”, asegura el autor de temas como “Sin tanta filosofía”, “Para darte más”, “A esta hora”, “En las alturas de la tarde”, “Capitán en tierra” y “Un disparo de amor”. Por eso, entrado el nuevo milenio, crea “Raúl Prieto y su grupo”, su agrupación acompañante profesional que pertenece a la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas”. “Estamos cumpliendo 20 años”, subraya, y destaca que su hijo, Raulito Prieto, excelente bajista y uno de los jóvenes representantes de la trova en la ciudad, está al frente de la dirección musical del mismo, “compuesto principalmente por piano, teclado, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra electroacústica, coro, percusión menor y trompeta”, añade.

Además de la música, Raúl Prieto se ha desempeñado como constante promotor de la trova: “He centrado mi trabajo en los últimos años en el desarrollo de peñas destinadas a proteger y promover la nueva trova cubana, con un poco de énfasis en el trabajo de los jóvenes. Siempre he tenido como inquietud abrirle espacio a las nuevas generaciones”.

En el Hotel Brisas Guardalavaca, con el dramaturgo Carlos Jesús García, realizó la peña “De John Lennon a la trova cubana”, “en la que queríamos mostrar la herencia de The Beatles en la música cubana, pues muchos trovadores tenemos influencia de ellos, de Bob Dylan”. Protagonizaría, además, “Tocando fondo”, en el patio de la Empresa de la Música, y “A esta hora”, espacio característico en la Casa de la Trova “Faustino Oramas”.

A partir de esta peña, fundada en 2006, nacería su primer disco: A esta hora, licenciado por Bis Music en 2008. “Es un disco bien variado, que tiene trova, son, bolero, rock… Ahora acabo de grabar mi segunda producción, que será patentada por la Egrem: Rostro de nadie. Es un disco con una sonoridad mucho más amplia, un formato de agrupación grande, pues contiene baladas, boleros, algo de flamenco, country…”, asegura.

Ahora sus empeños están encaminados al desarrollo de la Feria de los Trovadores, “una especie de cofradía, un gremio que incluye a trovadores de las nuevas generaciones. Así surgió la Feria: una plataforma donde podemos interactuar todos los trovadores, con una agrupación que funciona como el Grupo de Experimentación y acompaña a todos los artistas, para que puedan tener la posibilidad de enriquecer su espectro armónico, darse a conocer desde el inicio con una propuesta musical más amplia. Pusimos mi grupo en función de eso y empezamos a llamar a los creadores que profesionalmente estaban en la Empresa de la Música con la idea de que se fueran sumando”.

La Feria, realizada por la Dirección Provincial de Cultura de Holguín, “que la ha sostenido de forma ininterrumpida, con creces”, y con el apoyo de otras instituciones, ha consolidado espacios en El Callejón de los Milagros, del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, la Casa de la Trova “Faustino Oramas”, de Artex, y el Álbum-Café “El Chorrito”, de la Egrem, donde trovadores como Fernando Cabreja, Manuel Leandro Ibarra, Lainier Verdecia, Raulito Prieto, y Tony Fuentes, intercambian con un público cada vez más creciente. La Feria realizó, además, el concurso para trovadores noveles “Para una imaginaria María del Carmen”, ganado en esa ocasión por Oscar Sánchez.

La Feria, añade Raúl Prieto, quien es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), “ha sido una especie de cantera, una plataforma interactiva para darles la posibilidad a los jóvenes y además, retroalimentarnos con las nuevas tendencias, porque creo que quien no se sume a las nuevas generaciones y a las tendencias contemporáneas, retrocede. Uno mantiene su estilo, su escencia, su concepto, pero aprende”.

Mientras espera la salida al mercado por la Egrem de su disco Rostro de nadie, Raúl Prieto explota su línea de autor, escribiendo para varias voces interesadas en interpretar sus textos. Además, ve elevarse a sus hijos, también en el mundo del arte, y se sabe un cantautor –además de un creador tremendamente sencillo y talentoso– que desde la trova y las raíces encuentra amplios horizontes donde crecer como músico (entrevista publicada originalmente en la web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).