Conciencia Ediciones: resultados palpables rumbo a sus 15 años de fundado

El sello Conciencia Ediciones perteneciente a la Universidad de Holguín transita por el XV quinto aniversario de su creación, dedicado a la publicación de libros de texto y otros de carácter científico, así como de las revistas digitales Luz y DeporVida, pertenecientes a la sede José de la Luz y Caballero y Manuel Fajardo, respectivamente.

Su objetivo esencial tributa de manera inmediata a la formación del profesional de pregrado y posgrado pues los textos, hasta la fecha 10, se encuentran en la red de bibliotecas universitarias, además de comercializarse en la Feria del Libro.

El impacto de Conciencia Ediciones también trasciende en el ámbito investigativo pues “gestiona los ISBN para los libros y principales eventos que tienen lugar en la institución y nuestras revistas se encuentran indexadas en importantes bases de datos internacionales del grupo dos, pero aspiramos a ingresar en Scopus, prestigiosa base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos de revistas científicas”, comentó Yanet Álvarez Rómulo, directora de la editorial.

A propósito del medio siglo de la casa de altos estudios, celebrado el pasado cuatro de noviembre, Conciencia Ediciones presentó su más reciente publicación: “Apuntes para la historia de la Universidad de Holguín”, bajo la autoría de prestigiosos profesores de la UHo. El mismo servirá para la futura elaboración de un texto más amplio sobre este tema, que se pretende insertar en la docencia, para que alumnos y profesores conozcan los logros y la historia en sí misma en estos 50 años de la institución académica.

Por Betsy Segura Oro

Tomado de www.radioangulo.cu

Entender las pasiones de mambises e integristas

Por: Ruben Ricardo Infante

El libro El desbordamiento: anotaciones sobre la Guerra Grande (1868-1878) del historiador holguinero José Abreu Cardet será presentado este viernes 16 de noviembre en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Publicado por Ediciones UNIÓN, sello editorial de la UNEAC, su primera presentación ocurrirá un día después de que haya tenido lugar el VII Consejo Nacional de la UNEAC en vistas al IX Congreso.

También constituye un homenaje al aniversario 150 del inicio de las luchas por la independencia, hecho que marcó la historia de la nación y sus hijos.

Al decir de su autor: “He intentado hacer una síntesis de los temas tratados e esta suma de páginas, sobre todo aquellos que considero trascendentales, como el regionalismo, el caudillismo, las familias, los integristas y las plantaciones azucareras…”

El libro recoge un total de 17 ensayos, precedidos de una introducción y un epílogo. En las primeras páginas, Abreu Cardet comenta que este libro es una suma de ideas, de tesis que ha ido elaborando desde el 10 de octubre de 1978, fecha en la que publicó un breve artículo y hasta los días más recientes.

Como sentencia en el epílogo del libro: La seducción por aquella contienda se mantiene, por eso un libro como este, que intenta demostrar que tras un relato, por todos conocido —La Guerra Grande—, se esconden numerosas historias que humanizan la gran contienda y dan auténtica dimensión a los personajes involucrados.

La presentación correrá a cargo del también historiador Oscar Zanetti, quien, como colega se ha tomado un gran interés en la publicación de este volumen.

Tomado de UNEAC, Sitio oficial.

Disponible en: http://www.uneac.org.cu/noticias/entender-las-pasiones-de-mambises-e-integristas

 

 

Los maestros creyeron en mí, yo creo en mis alumnos

Joaquín Clerch. Foto: Ricarda Fisk

Joaquín Clerch es quizá el guitarrista cubano más reconocido a escala internacional en estos tiempos. Desde que en la última década del siglo pasado completó su formación académica hasta la fecha, no ha dejado de crecer artísticamente y conquistar a los públicos que asisten a sus presentaciones en Europa, Asia, América Latina y Estados Unidos o a los que acceden a sus grabaciones de excelencia.

A esto se añade un apreciable catálogo de composiciones suyas y una notable labor pedagógica, antes en Salzburgo y Munich, y ahora en el conservatorio Robert Schumann, de Dusseldorf. En Cuba no ha dejado de ofrecer conciertos, grabar discos, estrenar obras y orientar a las nuevas generaciones de instrumentistas.

Este mismo jueves emprende una gira nacional que empieza por la sala Antonia Luisa Cabal, de Guantánamo. Mañana estará en la sala Dolores, de Santiago; el sábado 10 en la sede de la Asociación Hermanos Saíz, de Bayamo; y el domingo 11 en el teatro Eddy Suñol, de Holguín.

La semana entrante hará escalas el martes 13 en la sala del Memorial Vicente García, en Las Tunas; el miércoles 14 en la sala José Marín Varona, de Camagüey; el jueves 15 en la Escuela Vocacional de Arte, de Sancti Spíritus; el viernes 16 en el Museo Provincial, de Cienfuegos; el domingo 18 en la sala teatro Virgilio Piñera, de Pinar del Río; y el lunes 19 en la Biblioteca Provincial, de Artemisa.

Como debe volver a Dusseldorf y cumplir con una serie de conciertos en China pactados para diciembre, el final de la gira nacional en La Habana será en una fecha por fijar de febrero del 2019, en la sala Covarrubias.

En todas las provincias Clerch intercambiará experiencias con profesores y alumnos de las escuelas de música, consecuente con una norma que se ha impuesto: devolver a los que vienen, lo que de otros recibió.

«El mejor modo de honrar a mis maestros –confesó– es enseñar. Los maestros creyeron en mí; yo creo en mis alumnos, varios de ellos, como sabes, ganadores ya de importantes lauros internacionales o con carreras establecidas en los circuitos de música de concierto, entre ellos dos cubanos, Marcos Tamayo y Alí Arango».

Clerch compartió momentos decisivos que incidieron en su propia carrera:

«Mis primeros pasos en la Escuela Nacional de Arte no fueron muy felices que digamos. Me faltaba disciplina, descuidé mis manos, incluso me quebré una uña jugando al taco. Mi padre me reprendió, habló con los maestros y tuve una segunda oportunidad. Recuerdo que mi padre me preguntó si yo estaba dispuesto a ser un buen guitarrista. Él sufrió un infarto cardiaco y ello fue el principio de tomarme en serio como compositor, le dediqué una pieza titulada En el hospital. Marta Cuervo era mi maestra y a ella se acercó otro buen maestro, Vicky Rodríguez, y entre ambos decidieron que yo tenía condiciones para concursar. Me prepararon y puse mi mayor interés. Gané concursos nacionales y participé en el Primer Concurso y Festival Internacional de La Habana en 1982. Para mí ese fue el punto de partida profesional, llegué a semifinales. Mi padre no sobrevivió a un segundo infarto y no vio ese despegue, pero en todo lo que hago lo tengo presente, igual que a mi madre, mi más entusiasta seguidora.

«Conocer y recibir clases de Leo Brouwer marcó mi destino. Su maestro, Isaac Nicola, era mi vecino y hasta me obsequió la silla en la que estudiaba. La guitarra actual no se puede explicar sin el brasileño Heitor Villa-Lobos y Leo. En este la extraordinaria técnica guitarrística no se puede separar de su creación. Me entregó los mejores argumentos para la ejecución del instrumento. Estando en la ENA, la maestra Alicia Perea me puso en manos de Carlos Fariñas, uno de los mejores compositores de nuestro país y no puedo olvidar las prácticas de conjunto con Jesús Otega. Luego de ganar en 1988 el concurso internacional de La Habana, el gran profesor y guitarrista Elliot Fisk me llevó al Mozarteum, de Salzburgo, y al terminar mi educación, pidió quedara con él como su asistente. En Salzburgo recibí clases de música antigua con otro grande, Nikolaus Harnercourt. Como ves, he tenido suerte, pero también la he ayudado con mucho estudio y pasión; es la verdad».

En los últimos meses, Clerch ha registrado actuaciones memorables: un recital en la Jordan Hall, de Boston, al que asistió Brouwer; la ejecución del Concierto de Aranjuez, de Rodrigo, en una plaza pública de Hermosillo, México; y la integración de un trío junto a su maestro Fisk y el italiano Aniello Desiderio, con quien compartió el podio de premiación en La Habana.

Para la gira que inicia por la Isla ha seleccionado obras que el público habitualmente identifica con la guitarra clásica –páginas de Albéniz y Falla– antes de desembocar en el paraguayo Agustín Barrios Mangoré y Leo Brouwer y cerrar con piezas suyas y de otros autores cubanos.

Por Pedro de la Hoz

Tomado de www.granma.cu

Secretos que Gibara invita a descubrir

Tanque Azul posee salones con dimensiones considerables para la práctica del buceo. Foto: Cortesía de la Cruz Roja de Gibara

Cada año, la costa norte de Holguín es el destino de miles de turistas extranjeros. La belleza de sus playas y otros paisajes tropicales llama la atención de sus visitantes. El municipio de Gibara, declarado como destino turístico en la Feria Internacional de Turismo fitCuba 2017, es una de las principales atracciones.

Referirse a la Villa Blanca hace pensar en su parque eólico, su gran bahía y las delicias de sus mariscos y crustáceos, así como en el estilo colonial de sus inmuebles. Pero Gibara «esconde» varios secretos, muchas veces cubiertos de una vegetación exuberante o bajo el suelo de sus calles.

Llanura Cársica Güirito-Punta de Mangle

Se extiende desde el oeste de la bahía de Gibara hasta la provincia de Las Tunas, por espacio de 23 km. El área es de unos 141 km2 y constituye una de las zonas más secas de Cuba. Por tener un ancho de tres kilómetros se considera la mayor faja de terrazas de seboruco (tipo de arbusto) del archipiélago cubano.
En este lugar crece un bosque con abundantes ejemplares de avellanos de costa, jijira, boniatos de playa, espuela de caballero; además de zonas con uverales, hicacos y matorrales, en las cuales vive el guao de costa. Como parte de la flora introducida se observan, con relativa abundancia, los pinos de nueva Holanda.
Dentro de este tipo de vegetación habitan el seudoescorpión, el cangrejo azul y el rojo, además de otras poblaciones abundantes de macaos (maquey).

Tierra adentro, se desarrolla una llanura cársica compuesta por rocas de la formación Jaimanitas, donde se acentúan las dolinas, campos de lapiaz (pavimentos de calizas) y el hogar de numerosos murciélagos: las cavernas. Estas condiciones han contribuido a la existencia de plantas endémicas como los cactus columnares.

A consecuencia de este tipo de relieve no existen ríos superficiales, el agua de lluvia se infiltra hacia el subsuelo por las innumerables formas absorbentes, motivo de la existencia de un importante manto freático en toda la región a poca profundidad.

Tanque Azul: el sistema cavernario más inundado de Cuba

Se encuentra en medio de la llanura costera Güirito-Punta de Mangle. Ha sido explorada por espeleólogos cubanos y de otras latitudes, quienes se han asomado en sus impresionantes galerías ahogadas, sumidas en la más absoluta oscuridad.

Se han descubierto las inconfundibles estalactitas (rocas alargadas que cuelgan en los techos) y las estalagmitas (rocas alargadas desde el piso), las cuales al unirse forman columnas que decoran algunos salones.

Tanque Azul no es un accidente cársico aislado, forma parte de un impresionante sistema subterráneo con más de 30 cavidades internas, que conservan las mismas características morfogenéticas.

Posee una espeleometría de 3 335 m, esto quiere decir que es la medida explorada hasta ahora por los científicos que se han sumergido en sus aguas. Según estas investigaciones, el sistema cavernario alcanza una profundidad máxima de 21 m. En el fondo aparecen grandes calizas originadas por el desplome de la bóveda.

En sus galerías habitan los peces ciegos (endémicos) y las anguilas del género Rostrata, más algunas especies de agua salobre aún por estudiar. El techo es elevado, esto permite que se pueda practicar el buceo a través de salones con dimensiones considerables.

Pese a la oscuridad, es válido enfatizar la transparencia de sus aguas interiores, que permite una visibilidad superior a los 20 metros de distancia con el empleo de luces.

Alturas cársicas Cupeicillo-Candelaria

Detrás de la llanura, al oeste de Gibara, el relieve se transforma en un paisaje dominado por grandes elevaciones cársicas, orientadas de este a oeste en forma de herradura. La altitud mayor la constituye el grupo meridional compuesto por la sierra de Candelaria, que alcanza su punto máximo en la loma de Abelardo con 242 m de altura.

Cupeicillo llega hasta muy cerca de la bahía, en la parte meridional, lugar conocido como loma El Catuco, con 91 m de altura. En estos lugares existen accidentes propios del relieve cársico como las dolinas, sistemas de grietas, simas y las sorprendentes cavernas. Un tipo de morfología digna de elogiar son los campos de lapiaz, que alcanzan en algunas zonas magnitudes enormes.

Estos grupos orográficos están separados por un gran poljé (depresión caliza) de 12 km de largo por tres kilómetros de ancho. Otro tipo de cueva regional son las directas corrosivas, originadas en el nivel superior de las aguas subterráneas, caracterizadas por varios niveles de galerías.

Cuevas más que encantadoras

Estudios realizados por Antonio Núñez Jiménez, destacado científico cubano y fundador de la Sociedad Espeleológica de Cuba, demuestran que estas ramificaciones cársicas de la Villa Blanca son de las mejores desarrolladas en el continente. Por lo visto, las cavernas freáticas son las más abundantes en la región.

Los Panaderos es una de las más populares en el municipio por ser cada año escenario de su festival de cine; una forma peculiar de apreciar el séptimo arte.

Un sitio arqueológico importante a nivel nacional es la cueva la Masanga, de 285 m de desarrollo. En 1982, esta cavidad fue testigo de excavaciones dirigidas por el doctor José M. Guarch tras un reporte de José Corella Varona, actual presidente del grupo espeleológico Felipe Poey, de Gibara. Se encontraron en el interior de la espelunca artefactos prehistóricos y restos fósiles del gran perezoso cubano, animal que solo vivió en Cuba hace 6 000 años.

Otras exploraciones en estos sitios han conseguido descubrir pinturas aborígenes. Estas manifestaciones del arte rupestre se determinan como pictogramas hechos con arcilla roja del propio piso, aplicada al parecer con los dedos, y en uno de los casos se estimó que fue confeccionada con un mineral llamado hematita, disuelto en agua.

Además de los hallazgos, estas cuevas han servido de refugio a los pobladores de la costa ante cualquier fenómeno meteorológico, como lo fueron durante el azote del huracán Irma. En estos momentos se labora en algunas de ellas, para el enfrentamiento de nuevos desafíos.

Por Livan Espinosa Hidalgo y Lázaro García Gómez

Tomado de www.granma.cu

Premio Nacional de Cultura Comunitaria para proyecto en Holguín

Integrante de La Colmenita en Sagua de Tánamo. Foto: ACN

El Proyecto Voluntad del Consejo Popular “Naranjo Agrio”, en el municipio holguinero de Sagua de Tánamo, recibió el Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2018, por su contribución a la transformación sociocultural de un asentamiento de montaña.

José Antonio Reyes Matos, guía del proyecto, recibió el agasajo que reconoce 16 años en la búsqueda de alternativas para contrarrestar limitaciones materiales y ausencias de ofertas culturales en la región.

“El arte comunitario que desarrollan sus aficionados, no solo contribuye a la recreación colectiva, sino que sirve de pretexto para incidir en procesos sociales de mayor envergadura como favorecer valores éticos y afianzar el sentido de pertenencia a las tradiciones. Su máxima reside en que las personas sean protagonistas de su bienestar”, resaltó Reyes.

Uno de los micro proyectos más populares de Voluntad es su Colmenita, aunque engloba otros no menos significativos como Guitarra al hombro, La cultura en dos tiempos, Llegando al barrio, Con la cultura en la calle y algo más y Con el arte por ríos y montañas; los cuales incluyen todos los grupos etarios y se extienden a los Consejos Populares aledaños.

Con información de Ahora

Tomado de www.radioangulo.cu

Fernando Cabrejas: Cacique de la Trova en Holguín

Fernando Cabreja. Foto: cortesía del entrevistado
Fernando Cabreja no entiende de negras ni de blancas. Tampoco de cuánto tiempo “dura” una redonda, fusa o corchea. Cabrejas no sabe leer música. Ni escribir música. Ni solfear. En sus palabras: “no sé absolutamente nada”. O sí. Dice que la canción es ese matrimonio perfecto, orgánico, coherente entre el texto literario y la melodía. Y él ha “casado” a unos cuantos. Tal vez por eso y sus años de experiencia, lo apodaron en Holguín El Cacique de la Trova.
Pero antes de ser así, “un testarudo, un tipo torpe, algo bohemio, medio loco, que siempre está fuera de foco”, fue un niño que nació en el Reparto Sueño, cerca de la posta 3 del Cuartel Moncada, dos días después de la desaparición física de Camilo Cienfuegos. En su pueblito de Sagua de Tánamo, no había donde inscribirlo. Su madre se fue a la Ciudad Heroica, donde heredó ese espíritu rebelde que, “picando los 60”, aún mantiene.
En Sagua pasó su infancia rodeada de arroyos, vacas, caballos, chivos, gallinas y también de música:
“En la etapa de la secundaria, doy mis primeros pasos en la música, todo empíricamente. Miraba al Trío Cristal, muy importante en aquella época en Sagua.
También iba a casa de un músico muy virtuoso en la guitarra que me enseñó algunos acordes. Me escapaba de la escuela para aprender, porque sí tenía esa vocación inculcada por mi padre, Enrique Cabrejas. Con él aprendí a apreciar la trova tradicional.
“Me nutrí de todo. Me interesaba mucho Víctor Jara, el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, Carlos Puebla, Violeta Parra. Cantaba también cosas de Camilo Sexto, Charles Aznabur, Diango, del Trío los Panchos. Todo ese gran ajiaco se queda en el subconsciente y después salen las canciones. Por eso, soy un trovador un poco ecléctico.
“Empecé a componer cuando entré a la carrera de Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Había un gran movimiento de artistas aficionados y me encontré con un músico costarricense, Fidel Gamboa, que vino a estudiar al Instituto Superior de Arte, y con él avancé mucho en la guitarra”
¿Qué pasó cuándo te graduaste de la Universidad?
“Decidí regresar, porque mis padres estaban un poco viejos. Eso fue como en el 85. Hice un adiestramiento de seis meses en el Museo de Sagua de Tánamo. Después me reencontré con Edelis Loyola, mi esposa, quien propició que fuera a trabajar a la emisora de Moa, La Voz del Níquel.
Cabreja junto a su esposa, la trovadora Edelis Loyola y el tenor Yuri Hernández
“Entré como asesor. Revisaba como 20 programas. Era un trovero radialista, una arista que pocos conocen. Como historiador del arte no ejercí realmente, aunque impartí clases de Estética e Historia del Cine Cubano, hace como ocho años en la llamada municipalización, un proyecto de Fidel.
“Toda una vida he trabajado en la radio, desde el ´86. Incluso pertenezco a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba por la sección de Cine, Radio y Televisión. En la radio obtuve muchos premios con programas culturales, documentales, reportajes, porque fui hasta jefe del departamento informativo por dos años. Siempre estaré agradecido a la emisora. Gracias a eso sostuve a mi familia.
“Ahora hago un programa más sencillo en Radio Angulo, aunque no menos importante. Se llama ‘Una canción Necesaria’. Es un espacio musical donde defiendo y promuevo la canción de autor. También hablo de la trova tradicional cubana y los jóvenes valores de la trova en Cuba. Lamentablemente se transmite en un pésimo horario, de 6 a 7 de la mañana los domingos.
“He sido de todo un poco, menos electricista y constructor, porque soy pésimo en eso. No sé poner una bombilla, pero criando muchachos y buscando comida, haciendo canciones y trabajando en la radio, ahí me ha ido bien”.
¿Te consideras un músico poco conocido?
“La mayoría de los trovadores de Cuba saben quién yo soy. No sé si me han escuchado o si me han visto actuar en un lugar X. Quizás me ayudó mucho el Encuentro Nacional de Trovadores, “Trova Viva”,que fundé en el año 2000 como gestor cultural. Estuve al frente de él hasta el 2008, cuando me mudé para la ciudad de Holguín. Por allí pasaron Frank Delgado, Gerardo Alfonso, Ray Fernández, Augusto Blanca…
“A cualquier trovador del país, lo mismo si tiene 25 años que 60, pregúntale por mí. Sabrá quién soy. Que conozca mi obra, tal vez no. Quizás ha oído una canción, pero hasta ahí. Una cosa es el reconocimiento y otra la fama. La fama es muy volátil, más que la moda. Nunca he estado a la moda, ni pienso lo estaré. A mí lo que me gusta son los modos”.
¿Qué te atrajo a la ciudad de Holguín?
“Mi hija estudiaba en el Conservatorio de Música y nos decía que teníamos que mudarnos para Holguín para visibilizar mejor nuestro trabajo. Pero el que está en Holguín quiere mudarse para La Habana y el que está en La Habana quiere mudarse para París. Eso no falla. No obstante, en Holguín me siento a gusto y no pienso que me vaya a mudar”.
¿Qué trajiste en la maleta cuando te mudaste de Moa a Holguín?
“La peña Alta Marea que fundé el 4 de octubre de 1998 en Moa, donde cantaba mis canciones y un poeta invitado leía sus textos. La casa de la Trova acogió el proyecto que se mantuvo con esa idea original hasta 2012. Por allí pasaron los poetas Lina de Feria, José Luis Moreno del Toro, Fernando García Blanco, Teresa Melo, Delfín Prats, Ronel González, José Luis Serrano, Lourdes González.
“Era un espacio único, un oasis. Después la Casa de la Trova se contaminó con un público raro. La gente iba más bien a tomar cerveza. Había un cover de 10 pesos en moneda nacional que mis seguidores, en su mayoría estudiantes universitarios o de la Academia de Artes Plásticas, no podían pagar siempre. Muchos factores incidieron en que la peña no sea lo que fue cuando llegué de Moa, pero se mantiene todos los jueves.
“Ahora trabajo también los viernes a partir de las 6 y 30 en El Chorrito, el Álbum Café de la EGREM. La Peña de los Socios se llama el espacio. También me involucré en La Feria de los Trovadores,  un proyecto de Raúl Prieto, donde trabajamos todos los cantautores de la ciudad, los últimos jueves de cada mes, en El Callejón de los Milagros”.
Cabreja en la Plaza de la Marqueta
¿Tienes algún secreto para componer?
“No hay recetas. Las canciones me sorprenden. No las puedo forzar. Si lo intento, no salen. Llegan cuando menos te lo esperas, en los lugares más insospechados, caminando por una calle con jabas de viandas, y tengo que dejar los paquetes ahí, para escribir. Antes siempre andaba con un lapicero y tarareaba melodías como una hora hasta llegar a la casa. Ahora con el celular es diferente”.
Si eres músico de oído, ¿cómo escribes la música de tus canciones?
No la escribo, la memorizo. O en una hoja pongo: ‘Yo pudiera hacer canciones facilistas’ y añado ‘RE mayor’, que es donde empieza ese tema. De ahí memorizo, aunque he perdido como 30 canciones, porque cuando las hice no las pude grabar.
En 2019 cumples 60 años y cuarenta de vida artística, ¿cómo planeas celebrarlos?
“La primera acción es el concierto ‘Fuera de foco’ que realizaré en el Teatro Eddy Suñol el próximo 3 de noviembre a las nueve de la noche. No es lo mismo una peña que es más fraternal que en el teatro, pero tampoco pienso ir tieso. Cantaré unas 17 canciones que han marcado mi carrera como ‘Fuera de foco’, ‘Volviste a mí’, ‘Muchacha en la ciudad’, ‘Marcha de la vida esdrújula’. Tendré algunos invitados como el grupo de Raúl Prieto que me acompañará en 6 temas con arreglos de mi hija Edelita, Nolberto Leyva, Samuel Leyva y otras sorpresas.
“Pronto debe salir mi cancionero ‘Como una luna en pie’, por Ediciones la Luz y pienso grabar también mi primer disco en los Estudios Siboney de la EGREM en Santiago de Cuba. Se llamará ‘Cuando todo coincida’. Tuve que seleccionar con pinzas 15 temas de mis 120 canciones que reflejen a Cabrejas en diferentes etapas de su vida, una persona con preocupaciones éticas, filosóficas, sociológicas, rebelde, pero al mismo tiempo tierno amatorio, que quiere a la familia”.
Con Silvio Rodríguez
Con Pablo Milanés
Con el boricua Andy Montañez
Junto a la cantautora Liuba María Hevia
Con el trovador Eduardo Sosa

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de www.ahora.cu/es

Estreno en Holguín del animado La Ciudad de La Periquera

Fotos: Carlos Rafael
“La Ciudad de La Periquera”, corto realizado por los Estudios ANIMA de Holguín, en homenaje al aniversario 150 del inicio de las Guerras por la Independencia, se estrenó en el Teatro Eddy Suñol, durante la última jornada de la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana.
En el audiovisual se mezclan coherentemente la historia real y la ficción para hacer llegar de manera amena los hechos relacionados con el sitio de Holguín y, específicamente, del edificio la Periquera, entonces bastión de los españoles.
Adrián López Morín, director de los Estudios ANIMA, comentó en la premier del material que este deviene homenaje al Aldabón de La Periquera, símbolo de la ciudad y a ese edificio insignia de la arquitectura holguinera, declarado Monumento Nacional.
Acotó el realizador, ante los cientos de niños y jóvenes que acudieron al estreno, que la Historia de Cuba tiene matices que no aparecen en los libros de textos. “Por la propia etapa de desarrollo que viven, los adolescentes no se preocupan por investigar y llegar al fondo de los hechos. Por eso nosotros tenemos la obligación de trabajar en materiales que los ayuden a entender mejor los procesos históricos”, concluyó.
Foto: Carlos Rafael
Pasado y presente se imbrican en un guion concebido por el dramaturgo holguinero Yunior García, en el cual se insertan pinceladas de humor criollo disfrutables para el público al que está dirigido el material.
A cargo de la asesoría histórica del audiovisual estuvo la reconocida historiadora Ángela Peña Obregón, quien previo al estreno defendió la importancia de conocer la Historia de Cuba por las presentes y futuras generaciones y explicó que el corto será llevado a todas las escuelas del territorio.
A la premier asistieron Ernesto Santiesteban, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Holguín y Julio César Estupiñán, presidente de la Asamblea provincial del Poder Popular.
El estreno de “La Ciudad de la Periquera” se insertó además entre las actividades de celebración por el décimo aniversario de los Estudios ANIMA.
Por Rosana Rivero Ricardo

Con la décima a cuestas

Fotos: Adrián Aguilera
Si no hubiese sido por su predisposición genética, hoy Santiago de Cuba tendría un hijo en el lomerío de Realengo 18. O Matanzas, un técnico en maquinaria agrícola. O La Habana, un policía oriental más. Pero sabía que su destino era la música y salió a buscarlo. Emiliano Sardiñas, el décimo de 14 hijos, nació para “inventarla en el aire”, por esa capacidad de pensar muy rápido, manejar la palabra y jugar con los versos a una velocidad tremenda.
¿Cómo nace un improvisador?
“Los improvisadores son fruto de la naturaleza, obra del destino. Puede ser hereditario, porque a veces esa facultad proviene de un abuelo, un tío. En muchos casos no hay predisposición genética e interviene el factor natural: naciste con ese don”.
¿Cuándo descubriste que podías ser repentista?
“Bien pequeño. Vivía en un monte de Santiago de Cuba, en Realengo 18. Al barriecito mío le decían el Saíto Arriba, allá en Songo la Maya, buscando la frontera con Guantánamo. Oía las cuartetas tradicionales que sabían los viejos para tirarse pullas y empecé a tratar de arreglarlas.
“Entonces mi familia y yo nos mudamos a Matanzas. Cuando llegué a la secundaria básica un profesor me orientó. Me dijo que sería decimista improvisador. No obstante, estudié Técnico Medio en Maquinaria Agrícola, pero al mudarme para La Habana, eso quedó a un lado.
“Mi hermano vivía en un apartamento en la capital y recogió a toda la familia. Al principio decía que no tumbaran mi casa, porque regresaría al Realengo. Menos mal que no vine. Allí no estaban los medios ni las circunstancias favorables para desarrollar mi carrera.
“Cuando entré al servicio militar fue mi despegue. Me di cuenta de que había nacido para esto.
“A lo largo de estos años recibí cursos, talleres; aunque los poetas somos autodidactas por excelencia. Estudié mucho. Uno se acostumbra a la lectura, sobre todo, de los clásicos de la literatura española y cubana. El repentista debe tener una cultura general que le permita desarrollar cualquier tema, lo mismo en una conversación que en una controversia”.
¿Cómo llegaste al popular espacio televisivo de la música campesina Palmas y Cañas?
“Al terminar el Servicio Militar, ya conocía a muchos intérpretes del programa. Me presenté a una audición donde me evaluó Adolfo Alfonso. No aprobé, pero al año siguiente volví.
“Paralelamente, busqué trabajo como policía. El mismo día que me llegó la citación para presentarme a la estación, entró el telegrama para ir al Centro de la Música. La decisión no fue difícil.
Palmas y cañas ha sido la vía por la que durante años he estado conectado con las personas que siguen el género. En noviembre de 1989 comencé profesionalmente. Cumpliré 30 años de vida artística en 2019, tres décadas cogiendo botellas por toda Cuba, de trota mundo con la décima a cuesta, entrando a los hogares de la gente humilde de mi país que es una de las cosas que me hace más feliz y me enorgullece”.
¿Cómo valoras la salud del repentismo en Cuba?
“A nivel nacional se encuentra bien, pero en las provincias está frágil, porque hay menos espacios para su presentación y promoción. Tenemos el reconocimiento a nivel institucional, pero no la ayuda. No es lo mismo que te toquen el hombro y te digan: `¡qué lindo tu improvisas!´, a que te brinden apoyo para llevar a cabo un proyecto y las cosas fluyan mejor.
“Tengo un dolor en lo más hondo por la música campesina, por los improvisadores, los laudistas, los treseros que es la gente a quienes nunca le toca una gira nacional y le dan vida a la tradición en un pequeño espacio. Algunos tienen aspiraciones que no se les dan. Otros ni siquiera aspiran a trascender de ahí en lo adelante.
“Nosotros como género hemos sido marginados, olvidados y desatendidos durante muchos años. El Ministerio de Cultura, el Instituto de la Música, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños pudieras hacer muchas más cosas por todos los proyectos que hay en cada provincia que no tienen espacios ni apoyo.
“Para reforzar el género, un grupo de realizadores fundamos una cátedra experimental. En este momento tenemos más de mil niños que cantan tonadas, improvisan décimas, tocan tres y laúd a lo largo del país.
“Fuera de la Isla, los que cultivamos la música campesina, al menos desde la capital, tenemos una buena proyección internacional. Realizamos giras al exterior, impartimos talleres. Sin embargo, la única evidencia que tenemos son los recortes de periódico traídos de allá, porque en Cuba se desconoce esa labor”.
Sin embargo, en Holguín has tenido mucho éxito…
“Este es un arte popular, donde las personas tienen la posibilidad de interactuar con el artista y ver la obra surgir en ese momento. Además estoy en un momento muy dulce de mi carrera. Con mi nuevo trabajo como jurado en la Colmena TV, tengo un público más amplio en los niños y en la familia en general. La gente me espera siempre con admiración y cariño.
“En Holguín soy fundador de la Fiesta Campesina en la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. El evento lo comenzamos en Velasco, en 1999. Después vine varias veces a Rafael Freyre, luego me desaparecieron por un tiempo, hasta ahora que me vinieron a buscar de nuevo.
“Me encontraba en una gira por República Dominicana programada para un mes. Sin embargo, ajusté mi tiempo para cumplir con la agenda en 15 días y no perderme la Fiesta de la Cubanía ni la Iberoamericana. Me bajé del avión para la guagua.
“Aquí la he pasado riquísimo. Me presenté en la Casa Ibero el día 24 y el 25 en el Pasacalle. Fui por mi cuenta a la Casa de la Trova. Me subí a descargar con el grupo Cristal y cuando terminó, la gente empezó a pedirme y me quedé. Hice un show como de una hora solo.
“El día 27 fuimos a Fray Benito y fue una experiencia maravillosa. Este 29 en Gibara también fue espectacular”.
Descarga del repentista Emiliano Sardiñas en Casa de Iberoamérica. Foto: Adrián Aguilera
¿Cuándo regresas a Holguín?
“Bien pronto, como invitado del Festival del Son en Mayarí”.
Llevas más de 30 años en La Habana y aún preservas tus raíces campesinas, incluso en el acento…
“Soy santiaguero del monte y a mí no se me pega el habla´o de ningún lugar. A veces me dicen: `Oye, llegaste de Colombia y estás hablando colombiano´. No, -le digo- llegué y hablo oriental, el acento mío de la loma. Eso está en la persona. Alguna gente sale y quiere lucir diferente para que se den cuenta de que vienen de otro lugar. Para mí, la gran felicidad es saber que, donde quiera que las personas me vean, soy el mismo guajiro”.
¿Cómo piensas celebrar tus 30 años de vida artística?
“Quiero realizar una gira por cada provincia para llegar a las comunidades más apartadas, donde viven las personas a donde no llegan las grandes orquestas.
“También quisiera ir al hospital infantil William Soler, la escuela Solidaridad con Panamá, ir a los proyectos donde el trabajo humano es lo primero y donde hay personas profesionales y equipos de trabajo que consagran su vida a servirle a otras personas”.
Por Rosana Rivero Ricardo

Holguín: Festeja Casa de Iberoamérica 25 años de creada

Trabajadores de la Casa de Iberoamérica se disponen a depositar una ofrenda floral ante la tarja que marca el inicio fundacional de este centro cultural. Foto: Lisandra Cardoso
Eduardo Rafael Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica, recuerda la fundación de la institución hace un cuarto de siglo. Foto: Lisandra Cardoso

Como es tradición, los trabajadores de la Casa y de la Dirección Provincial de Cultura en Holguín depositaron una ofrenda floral en la tarja que marca el inicio fundacional de este centro cultural y en la noche realizarán una gala cultural en homenaje a la efeméride.

Momento de la recordación en el parque Carlos Manuel de Céspedes de la ciudad de Holguín. Foto: Lisandra Cardoso

La Casa de Iberoamérica difunde los valores históricos-culturales locales y de la comunidad; convoca a recrear y promover las tradiciones y manifestaciones artísticas propias de estas regiones, que adquieren su máxima expresión en la Fiesta de la Cultura Iberoamericana.

Del 24 al 30 de octubre se reúnen artistas de diferentes géneros, escritores, poetas y pensadores de las ciencias sociales para debatir sobre actuales temas que impactan en la vida social de nuestros pueblos de Iberoamérica.

Casa de Iberoamérica en Holguín. Foto: Lisandra Cardoso

Fundada el 23 de octubre de 1993, la Casa se dedica además a organizar y desarrollar acciones de pensamiento y de carácter sociocultural encaminadas a elevar la cultura del pueblo.

Por Yudit Almeida Pérez

Tomado de www.radioangulo.cu

Presidente del Fondo Cubano de Bienes Culturales elogia Iberoarte

Fondo cubano de bienes culturales en Iberoarte
Arturo Valdés, Presidente del Fondo Cubano de Bienes Culturales visitó la Feria Internacional de Artesanía Iberoarte en la ciudad de Holguín.
Acompañado de Manuel Hernández Ramos, director del Fondo en la provincia y presidente del Comité Organizador de la cita, intercambió con artesanos cubanos y extranjeros de nueve países que asisten al evento.
¿Iberoarte cumple las expectativas?
“Esta edición es superior a otras en la organización y participación. Hay una variedad en las artesanías con una amplia representación de artesanos cubanos y extranjeros. Es una antesala a la Feria de la Habana. Holguín es un potencial en la artesanía con lauros importantes. Entre ellos las colecciones de Osmany con sus vasijas en maderas y muebles.”
¿Qué retos asume el Fondo a partir de su 40 aniversario?
“El 40 aniversario es un camino a la sustitución de importaciones, pretendemos en el sector del turismo cumplir con la alta demanda en muebles y decoraciones de interiores .Tenemos excelentes artistas que pueden lograrlo.”
¿Cómo mantienen los principios del líder histórico de la Revolución Cubana?
“El Fondo, creado por Fidel Castro tiene la visión de mantener la creación y la comercialización de lo más genuino de nuestras tradiciones culturales. Fidel lo vio como una vía de mantener la identidad desde el arte. Dignificó el oficio en artistas. A planos superiores nuestros creadores participan en Ferias en otras naciones y siempre le apoyamos como símbolo de cubanía.”
Iberoarte
¿Cómo obtienen los artesanos sus materias primas?
“Hemos creado un mercado mayorista a precios asequibles para bajar los costos. Cuando lo requieren pueden viajar a otros países y hacer sus compras con nuestras licencias para tales fines.”
Se consideran un paradigma económico en el país
Sí, nosotros iniciamos ese sistema de que el artesano obtenga sus recursos y pueda sostenerse para la creación, lo veo como un laboratorio.”
Proyectos de ampliar capacidad para futuras citas
Tenemos en proyección construir recintos con capacidades mayores en áreas del vedado en la capital cubana.
Por Radio Holguín
Tomado de www.ahora.cu/es