Aleida Guevara inaugura exposición sobre el Che en Holguín

Fotos: Del autor

La doctora Aleida Quevara March inauguró la exposición “Querida presencia huellas del Che en el oriente cubano, en la galería Fausto, de la UNEAC, en saludo al 90 cumpleaños del Guerrillero Heroico.

La exhibición es auspiciada por los jóvenes de la organización nacional de Bufetes Colectivos con la colaboración del Centro de Estudio Ernesto Che Guevara.

La muestra fotográfica recuerda el tránsito del Che por el oriente cubano, donde cada imagen refleja las huellas por este territorio, tanto en la Sierra Maestra , como en las Minas del oriente holguinero .

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La actividad contó con la actuación de los niños de la Escuela Elemental de Arte, quienes interpretaron un repertorio de canciones para homenajear al Che en su aniversario.

Quienes deseen acercarse al legado del Che tienen la oportunidad de visitar la exposición hasta el 16 del mes en curso.

Por Elder Leyva. Fotos: Del autor

Tomado de www.ahora.cu

Holguín celebra su fundación junto a los jóvenes

 

 

Tomado de archivo. Foto: Carlos Rafael.

La fundación del hato San Isidoro de Holguín hace 473 años se conmemora con un amplio programa de actividades desde hoy en esta ciudad oriental, en coincidencia con los cumpleaños 57 de la Organización de Pioneros José Martí y 56 de la Unión de Jóvenes Comunistas.

Hermes González, subdirector técnico de la Dirección Municipal de Cultura, explicó a la Agencia Cubana de Noticias que en esta ocasión las propuestas culturales fueron gestadas desde lo diverso con la intención de contar la historia de Holguín y sus jóvenes desde una perspectiva diferente.

Precisó que conversatorios relacionados con los orígenes del hato, presentaciones de libro, recitales de poesía y encuentros de trovadores, compañías de danza y proyectos comunitarios matizarán las jornadas de celebración hasta el cuatro de abril próximo.

El programa de celebraciones reserva para los pequeños del semiinternado Seremos como el Che, la realización de dibujos sobre el asfalto, y para el miércoles el Proyecto Venga la Esperanza desarrollará una colorida fiesta de disfraces con personajes de cuentos infantiles, argumentó.

Richard Ronda, uno de los directores artísticos del espectáculo, significó que entre los artistas invitados se contará con la presentación, por primera vez en la urbe holguinera, de la compañía de danza Chorro de Maita, el Teatro Lírico Rodrigo Prats, el proyecto de narración oral Palabras al viento y el grupo Los Guayaberos, entre otros.

El hato de Holguín en el norte del oriente cubano se fundó el cuatro de abril de 1545 por el capitán español García Holguín, y entre sus rasgos distintivos se encuentra la simetría de sus calles que se extienden desde la insigne elevación de la Loma de la Cruz hasta las inmediaciones de la estación ferroviaria, en la parte sur de la ciudad, donde residen actualmente cerca de 300 mil habitantes.

Por Claudia Patricia Domínguez del Río

Tomado de www.ain.cu

La Ciudad que queremos vuelve a unir a los holguineros en 2018

La XVII edición del Taller “La Ciudad que queremos” abre sus puertas hoy en esta ciudad para todos los interesados en celebrar el 473 aniversario de la fundación del hato San Isidoro de Holguín.

Organizado por la Unión Nacional de Historiadores de Cuba en la provincia y la Oficina de Monumento y Sitios Históricos reúne a cada año a historiadores, sociólogos, urbanistas y comunicadores sociales en búsqueda del intercambio y la socialización de proyectos que contribuyan a divulgar el patrimonio material e inmaterial holguinero.
El espacio conquistado desde el año 2001 tiene la particularidad de estar abierto a todos los holguineros que deseen participar, pues resulta esencial para el avance de la sociedad conocer las inquietudes de su pueblo.

Las jornadas de trabajo, en esta ocasión, estarán divididas en dos comisiones fundamentales, una en torno a la Arquitectura y el Urbanismo con temáticas sobre la rehabilitación del casco histórico, patrimonio cultural, materiales y técnicas para la restauración en la contemporaneidad.

Mientras que el segundo grupo reflexionará acerca de la historia de la colonización española en Cuba y Holguín, personalidades holguineras, proceso de transculturación y los desafíos de la enseñanza de la historia en la formación de valores de las nuevas generaciones.

La ciudad de Holguín en el norte del oriente cubano se fundó un cuatro de abril de 1545 por el capitán español García Holguín, y entre sus rasgos distintivos se encuentra la simetría de sus calles que se extienden desde la insigne elevación de la Loma de la Cruz hasta las inmediaciones de la estación ferroviaria.

Por Claudia Patricia Domínguez del Río

Tomado de www.ain.cu

Otorgan Premio Periodístico Primero de Mayo

El reportaje Hombres y mujeres del níquel, de los periodistas Yordanis Rodríguez Laurencio y Eddy González de la Pera, de Telecristal, Holguín, ganaron el Gran Premio Periodístico Primero de Mayo 2018, que otorga la Central de Trabajadores de Cuba.

La obra es un trabajo que abarca los principales aspectos técnicos, laborales, tecnológicos y científicos de la compleja y ardua labor de los obreros de la minería niquelífera de Moa y Nicaro, con una edición y montaje ágil que contribuye a la eficacia del mensaje.

Por acuerdo de los jurados también obtuvo el Gran Premio Periodístico Primero de Mayo, compartido con el reportaje anterior, Medicamentos: remedios para un dolor de cabeza, de Marieta Cabrera Jaular, Igor Guilarte Font y Mario Prada Bermello, de la revista Bohemia.

El escrito posee una magnífica investigación y la forma está a la altura del contenido, que defiende uno de los bastiones de nuestro proceso: la salud del pueblo, afectado por hechos corruptos, falta de control y debilidades en la dirección.

El trabajo es creíble y ofrece variantes para la solución. La CTC también otorgó un Premio Especial por el XXXV aniversario del certamen al reportaje televisivo Placa submarina recuerda de Fidel, realizado por Ismary Barcia Leiva, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana (SITVC) en Cienfuegos, lauro compartido con la crónica Rememoración de la primera visita de Fidel a Guantánamo, de Yoanna Cervera Hernández, de Solvisión, Guantánamo.

En televisión alcanzaron el Premio Periodístico Primero de Mayo los reportajes Le zumba el mango, de Abdiel Bermúdez Bermúdez y Yadianny Rojas Pupo, de Telecristal, Holguín; Empresa Militar Industrial Coronel Francisco Aguiar Rodríguez, de Yenely Fleites Toledo, de Centrovisión Yayabo, Sancti Spíritus; y el programa histórico Juan Taquechel, líder obrero (La Historia y sus protagonistas), de Roberto Julius Rivero, de Teleturquino, Santiago de Cuba.

Lograron menciones en el reportaje Pequeña Central Hidroeléctrica del Guaso, de Yoanna Cervera Hernández, de Solvisión, Guantánamo; resumen anual La salud en Cuba 2017, de Milenis Torres Labrada, y resumen anual Cuba, relato de una Revolución infinita, de Roxana Thomson Casamayor junto a Liudmila Talancón y Lisandra Sexto del SITVC; Maestra del ron cubano, de Lianne Soto, de Telemayabeque, Mayabeque; conjunto de informaciones sobre las brigadas artísticas que visitaron localidades de Villa Clara tras el paso del huracán Irma, de Hilda Cárdenas, de Telecubanacán, Villa Clara; la entrevista Misterios de la muerte y la vida, de Gianny López Brito, de Tunasvisión, Las Tunas; el documental Emilio Tanganica, de Mario Torres Aguilera, del SNT Civiles de la Defensa; conjunto de reportajes: Experiencias vividas en Cienfuegos tras el paso del huracán Irma, de Ismary Barcia Leiva, del SITVC en Cienfuegos y Operador de motosierra La Corona, de Marel González, de Telecristal, Holguín.

El jurado estuvo integrado por Armando Morales Blanco, Freddy Moros Bermúdez, Ariel Larramendi Villafaña y Néstor Pardiño Martín.

Los premios en prensa escrita fueron para Discriminada por el color de su piel, realizado por Vivian Bustamante Molina y Ariadna Pérez Valdés, del periódico Trabajadores; las series Una cuenta propia de la ley y el orden, de Yuniel Labacena Romero, de Juventud Rebelde; Los daños del huracán Irma y el trabajo de masas para recuperar el territorio avileño de las laceraciones, de Luis Raúl Vázquez Muñoz, corresponsal de Juventud Rebelde en Ciego de Ávila; el reportaje Termoeléctrica Antonio Guiteras: tensiones contra reloj, de Juana Perdomo Larezada, corresponsal del periódico Trabajadores en Matanzas; y Cuando despertó, el marabú estaba allí, de Ramón Barreras Ferrán, corresponsal del periódico Trabajadores en Cienfuegos.

Se concedieron menciones en este apartado a las publicaciones Los huesos del Che fueron estudiados por mis manos, de Enrique Ojito Linares; Visa de regreso, de Mary Luz Borrego; y Una terapia para el consultorio, de Delia Proenza Barzaga, los tres del periódico Escambray, de Sancti Spíritus; Un brindis por Navarro, de Betty Beatón Ruiz, corresponsal del periódico Trabajadores, en Santiago de Cuba; Cincuenta luces de Pérez Pérez, de Joel Mayor Lorán, del periódico El Artemiseño, de Artemisa; Empleada doméstica: ¿cenicienta o reina?, de Zulariam Pérez Martí y Yudith Madrazo Sosa, del periódico 5 de Septiembre, Cienfuegos; Concierto de ilegales, de Ortelio González Martínez, del periódico Invasor, de Ciego de Ávila; Entre la ley y el desacato, de Laura Brunet Portela y Greta Espinosa Clemente, de Juventud Rebelde.

Integraron el jurado José Alejandro Rodríguez, Víctor Joaquín Ortega y María de las Nieves Galá.

Obtuvieron premio en radio la serie Líderes proletarios y protagonistas del éxito, de Elvis Gil Domínguez, corresponsal de Radio Rebelde en Mayabeque; el reportaje Caso Bloqueo en la Oficina de Candelaria, de Abel Falcón Curí, de CMHW de Villa Clara; el comentario Tras el rastro de unas pérdidas, de Raúl Menchaca López, de Radio Reloj; Voces del pueblo dedicado a Roberto González Cleofé, de Anelis Díaz González, de Radio Jaruco, Mayabeque; y en crónica Marisela Jerez, de Arelis García Acosta, de Radio Sancti Spíritus.

Menciones especiales en dicha categoría fueron para la crónica Mi encuentro con Fidel, de Enrique Ojito Linares, de Radio Sancti Spíritus; el radio documental El guajiro de San José, de Michael García Pérez, de Radio Camoa, Mayabeque; y Zafra en Zafarrancho, de Orlando Amado Álvarez, de Radio Revolución, de Santiago de Cuba.

Otras menciones en este género recayeron en La joya productiva forjada por la familia Vázquez Bauta, de Jesús Álvarez López, y el reportaje Eléctricos: la proeza, de Dalia Reyes Perera, ambos de CMHW de Villa Clara; el radio documental Jesús Menéndez en la historia viva del ingenio Jaronú, de Miosotis Fabelo Pinares, corresponsal de Radio Rebelde, en Camagüey; el reportaje Al salir el sol, de Leypzys del Carmen Vázquez, de Radio Bayamo; y ¿Ninjas en Cruces?, de Geisi Rossell, de Radio Cruces, Cienfuegos; y María Moreno de Tacajó, de Aroldo García Fombellida, corresponsal de Radio Rebelde, en Holguín.

Fueron jurados en la modalidad de r adio Rosa María Godoy de Armas, Enma Almeda Marchesse y Angélica Paredes.

Por Orestes Eugellés

Tomado de www.trabajadores.cu

Hasta siempre Fidel: libro hecho de pueblo

Interesantes momentos transcurrieron en Holguín al calor de la 27 Edición de la Feria de Libro, concluida este 1 de abril, pero ninguno igualó en trascendencia a la presentación del volumen Hasta siempre Fidel, realizada en el Museo de Historia La Periquera, el mismo lugar donde 59 años atrás el Comandante en Jefe habló al pueblo holguinero y entre ambos se estableció un vínculo indisoluble.
Foto: Juan Pablo Aguilera Torralbas/ Ahora.cu

Con alrededor de 200 invitados y la presencia de las principales autoridades políticas y gubernamentales del territorio, se realizó la emotiva actividad, en la cual se pormenorizaron las características del libro, que contiene 529 imágenes del sentido homenaje póstumo brindado por el pueblo de Cuba al Líder Histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.

El poeta y narrador holguinero Moisés Mayán, a cargo de la presentación, expuso que en Hasta siempre Fidel, de la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, “cada una de las fotografías establece de manera incuestionable la pertenencia de la figura de Fidel al patrimonio de la nación cubana, porque Fidel es un país”.

“Esas lágrimas ardientes como de plomo fundido, esos rostros crispados por el dolor, esa zozobra como de herida que aflora en el pecho, no pueden construirse artificialmente. La despedida al Líder Histórico fue una alianza solemne para que Fidel no muera nunca, como tampoco murió el Apóstol en el año de su centenario”, expuso Mayán, refiriéndose al alto valor del testimonio gráfico que comprende el libro.

Manifestó también que “la potencia arrolladora de Hasta siempre Fidel no radica solo en el certero empleo de la palabra ni en el flujo proceloso del lenguaje, son las imágenes las que se alzan como pedestales, como irreducibles argumentos, como estacas de acero que hincan la retina de los lectores. Este no es un libro convencional, este no es un libro hecho de palabras, este es un libro hecho de pueblo”.

Al finalizar el evento, que fue en sí mismo un homenaje al Comandante, los presentes pudieron adquirir el volumen, que es ya un libro imprescindible para el buen lector y, sobre todo, para el buen cubano.

Por Lianne Fonseca Diéguez

Tomado de www.trabajadores.cu

Celebran aniversario 473 de la fundación del Hato de Holguín

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Una gala novedosa y peculiar frente al Mural “Orígenes”, cerrará la jornada de celebración por el aniversario 473 de la fundación del Hato de San Isidoro de Holguín en la noche del 4 de abril.

Con el título “Lo que mi abuelo me contó de Holguín”, cuatro niños conducirán y contarán la historia de su ciudad en dicha velada, acompañados por el comediante William Delgado en el rol del abuelo, según informó Richard Ronda, director artístico.

Un elenco de lujo, compuesto por artistas profesionales y aficionados amenizarán la jornada. Destacan la compañía Vidanza, de la Universidad de Ciencias Médicas, que interpretarán la única danza autóctona del territorio: el Baile de los Lanzeros. Asimismo se presentarán, entre otros, el Club de Bailadores del Danzón, Vocal en Serio y Los Guayaberos.

Hermes González, subdirector técnico de la Dirección Municipal de Cultura, precisó que para la jornada que comenzará desde el 2 de abril se han programado diversas actividades dedicadas al aniversario 57 de la Organización de Pioneros José Martí y 56 de la Unión de Jóvenes Comunistas . Mencionó, entre otras, la acampada en el Monumento al Che este lunes y la actuación del grupo Mediterráneo el día 3 a las 9 de la noche en el Club Bariay.

El VII Taller “La Ciudad que queremos”, evento que caracteriza los espacios teóricos, abrirá el día 3 en la mañana. A las 11 de la noche de ese día, se esperará el cumpleaños del Hato en la cima de La Loma de la Cruz.

Por Rosana Rivero Ricardo

La fiebre de la Feria

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“Había otra vez…” una Feria del Libro que llegó a Holguín un día 28 de marzo y, casi al anochecer, retomó por segunda ocasión como casa la Plaza de la Marqueta. Cuentan que la ciudad se llenó de magia, pues en los bolsillos debieron multiplicarse los panes y los pesos, sobre todo los pesos, para llevar algún buen amigo a casa.

La Feria se convirtió en toda una aventura. A esas alturas del mes, se quiere hallar “La Isla del tesoro” para batir los molinos de los precios como “El Quijote”. Hubo que hacer más peripecias que Tom Sawyer para “fugarse” del trabajo. (El fin justifica los medios cuando de alcanzar la novedad literaria se trata). Hay quien incluso viajó “De la tierra a la luna” para encontrar, entre tan pocos ejemplares, el libro que esperó por un año.

La fiesta de la lectura terminó el primero de abril y ha dejado a algunos holguineros con la sensación de llegar al “Paradiso” literario, mientras otros siguieron con “Los pasos perdidos” entre los puntos de venta.

A muchos asombró la poca afluencia de público, hecho que puede imputarse a la escasa presencia de novedades editoriales, la lejanía de la fecha habitual de cobro de salario o la ya corrosiva poca motivación por la lectura.

En la última jornada de la Feria, “Tesoro de Papel” dejó de ser una metáfora para denominar al Pabellón Infantil con sede en el Museo Provincial de Historia La Periquera. Los padres buscaban demasiado exaltados su “tesoro”, alias el libro “Había una vez”.

Cierto que en la edición pasada de la Feria, no llegó este codiciado cuaderno de cuentos clásicos compilados para Herminio Almendros. Sin embargo, 250 ejemplares son francamente insuficientes para una ciudad tan populosa como Holguín.

La distribución del texto parecía justa y equitativa: a libro por niño. Si no traías un infante no podrías adquirirlo. Ni aún así pudo evitarse que el paraíso de las colas breves y las cero “matasones” que caracterizaron estas jornadas, culminaran en escenas dantescas.

Garantizar tiradas más amplias de un libro tan demandado debe ser prioridad para lograr que de “Había una vez…” hayan otra vez y otra vez, suficientes ejemplares destinados al mejor y más sensible de los públicos.

Por suerte, los lectores infantiles fueron de los más beneficiados. Hubo hermosos libros, con lujosas impresiones y lujosos precios, no apto para todos los bolsillos de los “mapás”. No obstante, hubo propuestas alternativas, no menos atractivas.

Ediciones La Luz, sello se la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, propuso su Colección Espejo. Por una portada el cuaderno anuncia un cuento infantil de un escritor consagrado. Al reverso se convierte en otro libro que contiene una historia de un narrador joven. Además el libro tiene ilustraciones para colorear. Con esta propuesta llevas a casa un tres en uno por el módico precio de cinco pesos en moneda nacional.

Para los adultos, nuevamente la promoción de los espacios de presentaciones fue insuficiente. Casi no hay público en estos escenarios numerosos y diversos en Holguín. El auditorio se reduce a los propios escritores, editores, invitados a la feria y organizadores del evento.

Es una lástima, porque se pierde la oportunidad de crecer al leer y aprender en el Pabellón de Ciencias Sociales, o en los paneles del programa profesionales en la sede de Ediciones Holguín o en el espacio “El reino de este mundo” que se estrenó este año en la Casa de la Música, donde coincidieron prestigiosas personalidades que han obtenido premios nacionales de Literatura e Historia. En términos gastronómicos, seguimos cocinándonos en nuestra propia salsa.

Como periodista he escuchado sobre esta feria más “Confesiones” que las escritas por El Diablo Ilustrado. Demoras en el inicio de las actividades, la coincidencia en horario de los sucesos más prominentes y la pobre presencia de novedades editoriales están entre los hechos que más han empañado la Feria.

Desde 2016 la falta de insumos en la poligrafía para cumplir con los planes editoriales anuales ha retrasado la publicación de las novedades. No obstante, es pertinente reconocer la actitud del director provincial de Cultura en Holguín, Faustino Fonseca, quien adoptó diversas medidas en el territorio para atenuar dicha situación.

En los días de la Feria los teléfonos móviles, tablets y computadoras “se toman un diez”. Está de moda sentarse en el parque para conectarse con un libro y no con la Wifi.

A pesar de querer, invertir en libros es una cuestión tan difícil de resolver como el “Ser o no ser” de Hamlet. Pero la verdadera cuestión está en conseguir y mantener buenos hábitos de lectura ya sea con libros comprados en la Feria, prestados de amigos o bibliotecas, o en formato digital.
Comprar un ejemplar o una montaña de libros no marca la diferencia. Lo que vale es leerlos, para que no mueran tres pies bajo polvo cuando se acabe la fiebre de la feria. Solo así lograremos que esta fiesta literaria sea más que un suceso comercial, para mantenerse siempre como el evento cultural más importante de Cuba.

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de www.ahora.cu

Poemario Escrito sin Rabia en Feria del Libro

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El poemario Escritos sin rabia, de la joven escritora holguinera Elizabeth Soto Pérez, fue una de las obras que presentó Ediciones La Luz durante la Feria del Libro en Holguín , que concluyó este domingo en Holguín.

El cuaderno, publicado por el sello de la Asociación Hermanos Saíz en la oriental provincia cubana, tuvo su primera presentación el pasado 21 de marzo, a propósito del Día Mundial de la Poesía (3), en la tertulia mensual en la Casa del Joven Creador.

Soto (Holguín, 1985) es egresada de la carrera de Estudios Socioculturales, resultó mención en los concursos nacionales de poesía Adelaida del Mármol (2012) (4) y América Bobia (2013) y textos suyos aparecen en antologías dedicadas a jóvenes cultores del género.

Sobre su primer libro, la joven autora comenta:

Este libro nace de ejercicios de literatura, pero nace también de la observación hacia la sociedad, hacia las mujeres, los hombres, hacia el amor y hacia todo lo que nos rodea; hacia la rutina. Tomo el tema erótico en un discurso feminista, pero para hacer pensar que no todo lo que nos rodea es sexo pujante y mal logrado, sino que debemos amar intensamente. Supone una esperanza, más que cualquier otra cosa; Escritos sin rabia es precisamente una ironía a todo lo que nos rodea y que no estamos complacidos con ello.

En relación con la intertextualidad (5) presente en el poemario, aclara:

-Quizá también por mi formación, pero soy amante de las artes plásticas y sobre todo de la poesía. Mi poesía les debe mucho a autores cubanos y extranjeros; le debe mucho a Alejandra Pizarnik , a Carilda Oliver Labra y a otras escritoras. En los retratos, cuando hablo en el poema “Acepciones” sobre Eugene Delacroix … bebo de todas estas reminiscencias.

Pero junto a estas figuras está también la terrible condesa Erzsébet Báthory

-Es un juego también con mi nombre; me gusta investigar mi nombre en todas las lenguas, porque en todas las lenguas tiene otra historia. Quizás por mi carácter soy bastante delicada, pasiva, tolerante; entonces he descubierto que casi todas las mujeres que se llaman como yo, no lo han sido, y han tenido vidas muy activas. Este poema habla también de esto.

Acerca de su labor como diagramadora y, en ocasiones, editora en La Luz, la escritora afirma:

-Por mi formación lingüística muchas veces y en el trabajo, esto reduce la libertad de expresión a la hora de escribir poesía, pero al mismo tiempo la nutre, porque vas o te aproximas a lo seguro. Creo que repaso más las estructuras lingüísticas a la hora de escribir y esto, más que alejarme, me acerca a la construcción lingüística del poema propiamente dicho.

¿Esclavitud de las estructuras o autoconciencia de estilo?

-Autoconciencia. Porque creo que la buena literatura se debe a la lingüística. La lingüística aporta las herramientas para un buen discurso.

¿Qué aporta el trabajo de traducción a tu formación como artista?

-Estudié en la Alianza Francesa de La Habana y me fascinó el idioma, quizás porque había estudiado Inglés de manera autodidacta y también en escuelas. Por ser el Francés una lengua romance me fue más fácil a la hora de aprenderlo y me interesé muchísimo. Como escribía y estaba cerca de las letras, me atreví a hacer algunas traducciones. Las principales traducciones que he hecho han sido de poemas, todavía no me atrevo a traducir un texto científico. Ahora trabajo una traducción al Francés con una gran amiga. Es algo que me nutre mucho y me pone muchas metas.

Dentro de la traducción descubro otras maneras de ver porque cuando uno traduce quisiera estar en la piel de ese escritor, y no se puede del todo. Los textos que estamos traduciendo están llenos de una belleza lírica que aparece en el otro idioma, y no puede llevarse; eso frustra pero resulta interesante que puedas entenderlo en otra voz. Cuando traduce, uno es la voz del poeta, es la piel del poeta en ese momento. Es un placer inmenso.

Buscando fuentes nutricias y vasos comunicantes, ¿cómo influye el hecho de la maternidad en su integralidad como creadora?

-No es tan fácil. El hecho de ser madre joven y tener un trabajo que amerite tanta concentración y un proceso creativo, primeramente precisa del apoyo de la familia. Yo agradezco infinitamente a mis padres y a mi esposo,; sin ellos no pudiera escribir ni dedicarme a mi trabajo de la manera que lo hago. Después del parto pensaba cómo voy escribir sin abordar el tema de la maternidad, porque todo lo que surgía en mi mente era relacionado con ella. Al final, vi que era imposible esquivarla y le saqué provecho. Han salido cuentos infantiles y cosas muy lindas, que no son infantiles. Me siento complacida porque provienen de ese amor tan grande y ese placer inmenso que es la maternidad.

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¿Cuánto tributan los libros reconocidos anteriormente a la estructura de tu primer poemario?

-Siempre he sido bastante tímida a la hora de enviar a los concursos, quizás por el hecho de que, cuando uno no gana, muchas personas piensan que no está bien escrito o que no alcanzaste lo que querías. Eso no es un fracaso. Me ha hecho crecer bastante. La mención del “Adelaida” la agradezco muchísimo, porque me dio la oportunidad de conocer al premiado de ese año, Eliécer Almaguer (17) que se convirtió en amigo y me dio la alegría inmensa de conocer sus versos, y así mismo conocer a una serie de escritores que apoyaron para continuar escribiendo. El “América Bobia”, que fue un solo poema, me dio la posibilidad de conocer a muchas personas y ver qué estaban escribiendo los jóvenes de mi generación. Escritos sin rabia tiene muchos textos de esa primera mención en el “Adelaida del Mármol” y otros que fueron incorporados después, pero es un cuaderno que lleva el mismo nombre que en ese certamen.

Libro llama libro, la creación se reproduce y la aparición del primer texto es un detonante creativo…

-Terminé un libro. Cuando terminé, dije “Dios mío, ¿qué escribí: narrativa o poesía?”. Como estaba en esa dicotomía, les pregunté a varios amigos y me dijeron que podía ser poesía, que es narrativa pero tiene la voz poética. Creo que estoy iniciándome en la narrativa, siento la voz de la narrativa pero nunca lo había hecho. Quizás todavía tenga reminiscencias poéticas pero estoy iniciándome en la narrativa. Es un cuaderno que he terminado con mucha alegría y sueños de que pueda ser publicado por alguna editorial; El arte de la fuga lo nombré. Tengo también inicios de cuentos infantiles.

¿Qué significa, para ti, Escritos sin rabia?

-Ese libro, más que una respuesta y un sentir, significa un sacrificio. Es un gran sacrificio, es el resultado de varios años de estudio, de varios desvelos; de traducir esos desvelos. Es mi empatía con la vida.

Por Rubén Rodríguez González

Fotos y artículo tomados de www.ahora.cu

El Maestro Choy habla de Wushu en Holguín

 

Pablo Choy Peña es uno de los maestros de la academia holguinera de Wushu. Foto: Cortesía del entrevistado

La Escuela Cubana de Wushu está insertada en la 27 edición de la Feria Internacional del Libro, evento que este año escogió a la República Popular China como país invitado de honor. El colorido, la maestría y gracia de sus integrantes son una muestra de la entrega de sus maestros en la ciudad cubana de los parques.

Pablo Choy Peña es uno de los maestros de la academia holguinera de Wushu. A propósito del evento que transcurre por estos días tuvimos la oportunidad de conversar y ofreció valiosos detalles de este arte marcial y sus practicantes en la nororiental provincia de Cuba.

“La escuela de Wushu ha estado realizando demostraciones de ejercicios de Qigon de salud y ejercicios de TaijiQuang durante esta edición de la Feria Internacional del Libro”, comenta el maestro Choy. Durante las dos primeras jornadas de la fiesta de los libros, sus practicantes realizaron ejercicios marciales que dejaron una grata impresión en el público holguinero.

“Trabajamos el miércoles en la gala inaugural con una demostración de abanicos de TaijiQuang y bueno hicimos el pasacalle que quedó muy bonito”, dijo también.
La Universidad de Holguín, El Museo Casa Natal del Mayor General Calixto García, la Plaza de la Marqueta y la Biblioteca entre otros espacios han resultado los escenarios para que este arte milenario chino evolucione por estos lares.

A propósito del grupo de holguineros que integra la escuela el maestro Pablo apuntó: “El grupo que integra la Escuela de Wushu de Holguín es bastante heterogéneo, tenemos jóvenes y niños de 13 a 25 años y otro grupo en el que sus integrantes sobrepasan los 60 años”.

La Escuela de Wushu de Holguín se mantiene prácticamente todo el año en activo. “Nosotros generalmente comenzamos en septiembre y hasta julio del año entrante. Preparamos los ejercicios montados en la línea Qigon de salud y tenemos los ejercicios de Taiji Quang con niños y jóvenes que son los que imparten la parte marcial. Revisamos los ejercicios todos los años cuando vienen los maestros chinos a La Habana y ahí nos ponemos al día. Ellos nos ofrecen sugerencias y eso entonces lo aplicamos a nuestra escuela”, dijo el maestro.

La escuela tiene una matrícula en Holguín con alrededor de 100 a 120 practicantes entre jóvenes y adultos. La mayoría son adultos y cuenta con filiales en Banes, Moa y en Gibara. “En Banes hay un grupo de 60 practicantes, no tienen mucha matrícula todavía pero están trabajando. Moa es la escuela más reciente y aun tiene a sus maestros en formación, sus integrantes son en mayoría obreros de la industria niquelífera pues por su trabajo requieren este tipo de ejercicios terapéuticos”, aseguró Choy Peña.

Para el maestro holguinero descendiente de chinos “la Feria del Libro este año da la posibilidad de hacer una especie de divulgación del trabajo que llevamos a cabo pues siempre que hacemos una demostración hay muchas personas que se interesan por nosotros y eso nos ayuda a incrementar seguidores, eventos como este son puertas abiertas que tenemos para sumar gente”.

“Hay muy poca divulgación y mucho desconocimiento, no hay que ser descendientes de chinos para practicar esto, no hay una regulación para nadie ni distinción de edad, raza o género”, dijo también.

“Desde que comienza el año estamos vinculados a los eventos, empezando con la Semana de la Cultura holguinera, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, los carnavales, Romerías de Mayo y así sucesivamente. El Inder (Instituto Nacional de Deporte y Recreación Física) nos invita a sus actividades, la Universidad está interesada en nuestro trabajo y tenemos demostraciones permanentes en la Sociedad China. Es válido decir que celebramos todo lo relacionado con la cultura china como el comienzo de la primavera, el festival del papalote, la fiesta de los faroles, el inicio del año nuevo chino y así vamos”.

El maestro de Wushu Pablo Choy rememoró que cada septiembre en la Colonia China de Holguín se desarrolla un evento científico teórico en el que la escuela participa con una pequeña gala. Además se insertan en otros eventos que tienen que ver netamente con el arte marcial en Santiago de Cuba y en La Habana todos los años. “Este 2018 tenemos el evento regional en el mes de julio, con sede en Camagüey”, agregó Choy.

Llama particularmente la atención la exquisitez del vestuario y los implementos como abanicos entre otros que utilizan los practicantes de la Escuela de Wushu de Holguín. No es un secreto lo difícil que resulta en Cuba conseguir los recursos para un fin similar, sin embargo, cuando hay interés todo conspira. Respecto a este particular el Maestro Choy también quiso comentar.

“Estos vestuarios han sido elaborados por muestras prestadas por otras persona. Muchos tienen familiares en el extranjero y se los facilitan, aquí en Cuba no hay una tienda especializada por lo cual tenemos que comprar las telas en los comercios en CUC, aunque sean un poco caras y signifique un sacrificio lo hecho. Entre nosotros mismos hay miembros que son costureras y artesanos, de esa forma lo logramos”.

“Los accesorios e implementes son elaborados por nosotros y con muy buena calidad. Una alumna de la escuela viajó al exterior y nos donó unos abanicos y así vamos resolviendo. De las donaciones que dan los maestros chinos cuando vienen siempre nos ofrecen para cada provincia y por ahí elaboramos los nuestros, porque no siempre alcanza para todos”.

La armonía que manifiesta el maestro Pablo Choy es contagiosa y de sus aspiraciones, antes de despedirnos, también me quiso hablar. “¡Tengo muchas aspiraciones! Quiero que mi escuela crezca, que los practicantes sigan mejorando y la práctica les ayude a mejorar su salud, su defensa personal y consigan prepararse para la vida con mejor calidad”.

Con una sonrisa salió a prepararse para la demostración que tuvo lugar un rato después.

Por Arlene Gómez Palacios

Tomado de www.radioangulo.cu

Rubén Rodríguez entre el periodismo y la ficción

La Feria del Libro en Holguín propone disímiles textos de reconocidos autores del territorio. De entre ellos, esta columna les propone conocer algunas interioridades del periodista y escritor Rubén Rodríguez González.

Por estos días no pocos amigos y desconocidos se le acercan pidiéndole una dedicatoria, una firma, un cariño hecho letras… Él toma el libro entre sus manos, como si fuera la cosa más natural del mundo, y escribe, por ejemplo: “Para Alex, Abdiel, Liu, niños, amigos, queridísimos, para que sean felices por siempre. Con cariño, Rubén, R.”

Se trata del cuaderno de cuentos infantiles El final de los finales felices, el cual, bajo el sello de Ediciones La Luz, reúne ocho historias de Leidi Jámilton que provocarán la risa pero también ayudarán al lector (niño o adulto) a comprender por qué es necesario cuidar de los amigos o la importancia de la humildad.ruben feria libro r Elder Leyva 01

Este es uno de los tres volúmenes que se encuentran a disposición de los lectores en la Feria del Libro en Holguín. A él se suma Pintura fresca (Ediciones Holguín), conformada por once historias protagonizadas por mujeres de diferentes épocas, en las cuales el erotismo es un factor común y donde nos muestra sus avatares, herencias, contrastes, deseos y evocaciones. El último es El tigre según se mire (Editorial Guantanamera, España), también de cuentos.

A Rubén Rodríguez González es difícil y, a la vez, muy fácil definirlo, aunque no creo que guste mucho de definiciones. Podría decir que es un hombre sencillo y sensibilísimo hasta a la hora de escoger una pieza para su vestuario. Cree –creo yo– en la necesidad de los espacios individuales, en la búsqueda y la defensa a ultranza de la felicidad y en el poder de los amigos.

Sus abrazos son como una fuente de energía positiva y conversar con él puede llevarte al desestrés total o a repensar en muchas de las certezas que tenías. Es un conversador nato, un oyente excelente para las angustias y, sobre todo, las pasiones de sus amigos y conocidos. Y no es que le sobre el tiempo, pero no sé cómo se las ingenia para dedicarse a tanto: hoy, por ejemplo, tiene una sección en el programa Café Milenio, de nuestra emisora Radio Angulo; su columna mensual Detrás de la palabra es seguida y coleccionada por cientos de lectores, y se desempeña como editor de estilo del semanario ¡ahora!, sitio donde ha echado raíces y el cual ha sido testigo de sus éxitos literarios.
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No hablaré demasiado de su ayer: para eso habría que pedirle una entrevista de personalidad (quizá en alguna otra columna les regale su historia completa). Por ahora, adelantaré que como buen escritor, creció en un pueblo semejante al Macondo garciamarquiano, antes llamado Auras y ahora conocido como Floro Pérez, perteneciente al municipio de Gibara.

Fundamentalmente rodeado de mayores y, sobre todo, de mujeres, Rubén creció entre dicharachos y temas de adultos que quién sabe cómo ha ido entretejiendo en cada una de sus historias.

Rubén cursó el Taller de Técnicas Narrativas “Onelio Jorge Cardoso” en 2006, cuando ya tenía publicados cinco libros y, al finalizarlo, obtuvo el premio “César Galeano”, con el cuento El polaco. Quizá muchos se pregunten por qué razón un escritor con esa cantidad de volúmenes impresos necesita acudir a un taller para aprender sobre técnicas narrativas. Su respuesta es sencilla:

“En mi obra había mucho de tanteo, de búsqueda. Sentía que necesitaba el conocimiento técnico, porque yo escribía con un nivel de lectura considerable, experimentaba, pero no sentía que dominaba una teoría literaria. Después dejé de buscar la técnica, para centrarme en las historias. Claro que mi literatura nunca fue la misma, porque el conocimiento de la técnica me hizo enfocar lo formal desde otro punto de vista. En los textos, la edición desde lo técnico formó parte de lo creativo. El Onelio me ahorró tiempo de búsqueda, de experimentación. Además, me permitió entrar en contacto con creadores que cultivaban la literatura desde otros modos”.

Pero el Onelio tiene, además de muchos admiradores, no pocos detractores, porque dicen que no hay recetas para formar escritores. Desde tu experiencia, ¿con cuál posición simpatizas?

En el curso te enseñan las técnicas y luego puedes escogerlas al libre albedrío. A mí, que no tenía estudios de Narratología, me abrió un camino de posibilidades que vinieron a coronar mis intentos anteriores. Yo admiro a la gente que conocía todo lo que le iban a dar en el curso, pero no entiendo para qué lo pasaron entonces.

Mis libros de antes del Onelio gozaron de una buena crítica. Entre ellos Gusanos de seda, La madrugada no tiene corazón y Majá no pare caballo. No quiere decir que mi literatura fuese mejor después, sino que el proceso creativo fue más consciente, menos a ciegas. Esa es mi experiencia. No sé qué le habrá pasado a otras personas. Si tuviera que resumirlo, me dio mucha seguridad. No me quitó libertad. Por eso, no siento que tenga una prótesis, si acaso, el curso fue una cirugía estética.

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¿Y crees que la profesión de periodista contribuya a la formación de un futuro escritor?

El periodismo ayuda a dominar la gramática y la sintaxis; aporta conocimientos de edición de textos, historia de la literatura; ofrece experiencia profesional, vital, susceptible de ser convertida en literatura, hechos, personajes, escenarios y conocimiento de la psicología humana, una visión sociológica de tu circunstancia. Y el conocimiento de las técnicas narrativas viene a ser un instrumento para procesar toda esa información creativamente.

¿Y te parece que en Cuba se puede hablar de un periodismo literario consolidado?

No existe una práctica sistemática, consciente y masiva del periodismo literario dentro de la praxis periodística cubana. Quienes lo usan lo han hecho empíricamente. Más que con el objetivo de inscribirse dentro de una tendencia, para embellecer su periodismo, ganar lectores, destacarse, hacerse de un estilo diferente. Pero sí hay casos aislados en diferentes medios de prensa. En los años ‘80, destacaron periodistas como Leonardo Padura, Emilio Surí y Ángel Tomás, en Juventud Rebelde; o Luis Manuel García en Somos Jóvenes. Después, Rosa Miriam Elizalde e Iramis Alonso enviaban crónicas para Juventud Rebelde que también se pueden clasificar como periodismo literario.

¿Hasta qué punto el periodismo literario enriquece los textos o afecta la objetividad?

La ventaja del periodismo literario sigue siendo la humanización y estilización del hecho periodístico. Es una simbiosis entre literatura y periodismo. Y por supuesto, una alternativa a disposición del profesional. No es que haya que imponerlo, sino que los profesionales que lo deseen y puedan, lo utilicen, sobre todo en una realidad compleja con determinadas prioridades editoriales que, a veces, provoca textos poco atractivos para el lector.

El periodismo literario es una buena arma para asumir, desde la producción del texto, el periodismo de investigación. Las grandes figuras del periodismo internacional han tocado, aunque sea tangencialmente, el periodismo literario. En la actualidad, ante la avalancha de los medios electrónicos, nuestro periodismo no puede ser informativo, sino interpretativo. Y el periodismo literario también es una alternativa para el periodismo interpretativo, porque requiere de recursos y estos lo enriquecen y le ofrecen soltura.

No creo que le reste objetividad, al contrario; no se inventan ficciones, sino que se describen, caracterizan personas, escenas… Claro, no estoy en contra del periodismo tradicional, pero esta es otra alternativa.

Para hacer periodismo literario, ¿periodistas-escritores o escritores-periodistas?

Da igual. Yo primero fui periodista, por eso soy más periodista que escritor. Llegué a la literatura con las armas del periodismo. Este me abrió el camino a la literatura. Los textos de ficción que produje después fueron mejores que cuando solo pensaba ser escritor. Porque la profesión me dio las armas.

Por Liudmila Peña Herrera

Tomado de www.radioangulo.cu