Para vivir… escuchando a Yuri Hernández

A teatro lleno Yuri Hernández protagonizó un hecho que desde ahora levanta su candidatura como Suceso Cultural del Año: el concierto “Para vivir” con temas del cantautor Pablo Milanés, regalo del tenor holguinero a la Casa de Iberoamérica en sus 25 años.

Conocíamos el trabajo de Yuri como figura principal del Teatro Lírico Rodrigo Prats y sus acercamientos, en anteriores conciertos, a la obra de los importantes compositores hispanoamericanos Alberto Cortez, Manuel Alejandro y Armando Manzanero. Ahora el tenor le rindió homenaje a otro de sus maestros, con la selección de 18 temas de la autoría de Pablo Milanés, páginas indispensables del panorama sonoro cubano e internacional.

El público conocedor de la obra de Pablo Milanés encontró el feeling necesario, esa manera de afrontar la canción donde el sentimiento define parte de la interpretación, en los temas escogidos por Yuri y en los matices de su voz entrenada para el canto lírico.

El poeta e investigador Ronel González resultó el presentador idóneo con sus versos: “Pablo Milanés querido/ ya Para vivir es cierto/ Yuri Hernández en concierto/ tiene otro sueño cumplido/ Esta noche es un latido/ cuántico y aunque tal vez/ no escuches su esplendidez/ serás más grande entre grandes/ muchas gracias Pablo Hernández/ firma Yuri Milanés”.

Yuri se acompañó del grupo del músico holguinero Nolberto Leyva, con dirección musical y arreglos de Javier Pérez. Con Nolberto, un artista que “escribe canciones hermosas y que nos ha demostrado que es un batallador en la música y en la vida”, interpretó, en el Teatro Eddy Suñol, entre otros, el conocido tema “La novia que nunca tuve”…

El intérprete hizo suyos varios de los temas más conocidos de la amplia y poliédrica obra del músico bayamés: “Proposiciones”, “Amor”, “Años”, “El breve espacio en que no estás”, “El primer amor”, “Para vivir”, “Si ella me faltara alguna vez”, “Yolanda”, “Ámame como soy”, “Yo no te pido”, “Amor de otoño”, y “No ha sido fácil”, parte de la banda sonora de la conocida serie “Algo más que soñar”, dirigida en 1985 por Eduardo Moya.

Subrayemos algo: pocas veces –incluidas las presentaciones de músicos foráneos y otros intérpretes de conocida popularidad mediática– el Teatro Eddy Suñol había estado tan abarrotado para recibir a uno de los artistas holguineros. Incluso varias veces el público se levantó de sus asientos para aplaudir un determinado tema. “No esperé ver este teatro así, créanme, honestamente se los digo”, comentó el propio Yuri al entrar al escenario. El público conoce su desempeño como uno de los mejores tenores del país y reconoce, además, la humildad de Yuri Hernández: “Me interesa mucho más ser una buena persona que si llego o no a ser un gran artista”, comentó también.

Esta vez, el repertorio y la figura escogida, cuya música es parte de la memoria sonora del cubano en las últimas décadas, además de los arreglos y la calidad musical del grupo de Nolberto Leyva, junto a la dirección artística de Isabel García Granados, daban de antemano por exitoso el concierto, del que todavía quedan restos… esparcidos por la ciudad.

El conocido tenor, intérprete de papeles protagónicos en las obras La Bohème, La Traviata, Die Fledermaus, Lucia di Lammermoor, y recientemente Tannhäuser, entre otras, agradeció a Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica, al Comité Provincial de la UNEAC en Holguín en la persona de Julio Méndez, a la dirección del Teatro Suñol y el Centro Provincial de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas.

Sereno, agradecido y al mismo tiempo emocionado, Yuri Hernández mantiene fidelidad a su forma de ser. Esa fidelidad la pudimos palpar en “Para vivir”. Podría desearle ánimo y salud, como él pidió para todos los presentes, en cambio prefiero que un concierto así se vuelva a repetir, para bien de los tantos amantes de la buena música.

Fotos Adrián Aguilera

A las puertas el Verano 2018

Bajo el lema “A disfrutar Cuba”, entre el 30 de junio y el 1 de septiembre la provincia de Holguín desarrollará las actividades del Verano 2018, según se confirmó en conferencia de prensa realizada en la sede provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Con la presencia de Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del PCC y su primer secretario en la provincia, y Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Holguín, la Comisión de Verano subrayó los principales momentos de la cita estival que estará dedicada al 65 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, al 60 del Triunfo de la Revolución Cubana, al 92 cumpleaños del Comandante en Jefe Fidel Castro, y a la 23 edición de los Juegos Panamericanos, a celebrase en la ciudad de Barranquilla, Colombia.

El Verano quedará inaugurado el 30 de junio con un amplio pasacalles por la Avenida de los Libertadores, y entre sus principales momentos cuenta con la realización de las Noches Holguineras; las Fiestas Populares en Mayarí, del 6 al 8 de julio; el Día Internacional de los Niños, cuya sede será el municipio Sagua de Tánamo; el Carnaval holguinero, del 16 al 19 de agosto, entre otros.

Rachel García, directora provincial del Sectorial de Cultura, señalo la realización del Festival Stereo G, en la localidad de Caletones, en Gibara; la estancia en Holguín de la gira nacional de Circuba y Haila María Mompié; y el Festival Internacional de Cine de Gibara, del 1 al 7 de julio, con la presencia, entre otros, de importantes artistas como Fito Páez, Silvio Rodríguez, Pancho Céspedes, Raúl Paz, David Torrens, Haydée Milanés y Benicio del Toro.

El Verano 2018, que se caracterizará por priorizar, como en la edición anterior, el Consejo Popular y el barrio como escenarios primordiales de una recreación sana, potenciará el trabajo de los promotores culturales en coordinación con la Brigada José Martí, la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la Unión de Artistas y Escritores de Cuba (Uneac).

Finalmente Luis Antonio Torres Iríbar realizó un llamado a “explotar las iniciativas y las potencialidades de cada lugar para que crezcan las actividades masivas de recreación popular”.

Para garantizar el exitoso cumplimiento del Verano 2018 en Holguín brindarán servicios de conjunto los sectores del transporte, salud, cultura, deporte, comercio, gastronomía, entre otros.

Fotos del autor

Fulgor de empuñadura de sable

 

Por Moisés Mayán

Nos han propuesto olvidar nuestra Historia. De golpe y porrazo. Sustituir una tradición de más de un siglo por un futuro importado. Como si fuera una simple maniobra informática. Enviar la Historia de Cuba a la papelera de reciclaje, y acto seguido, vaciar esa papelera. ¿Está seguro que desea eliminar 150 años de forma permanente? La propuesta encandila o enardece, depende del combustible que transportes en tu depósito. Uno necesita armas reales. Herramientas que no se afinquen en la arenga vacía, ni el ademán sobreactuado. El apacible tono del diálogo, el arte perdido de la conversación, la lectura en medio del necesario silencio, son capaces de demoler los discursos más eufóricos.

Creo que la poesía puede desmantelar un acorazado, porque el hombre que vive bajo palabra es en sí mismo un ejército. Apuntar que Ronel González ha publicado un libro más, sería incurrir en un lugar común dentro del panorama literario cubano, pero corroborar que este autor ha construido un arma estratégica, me convierte en cómplice de las estructuras que manifiesta Teoría del fulgor accesorio (Ediciones Ácana, 2016). El resurgir de la novela histórica en un puñado de narradores cubanos, y la asimilación de esas propuestas por el público lector, demuestra quizás la necesidad de escalar nuevas alturas.

La poesía que amplifica la Historia y la revisita desde la devoción, constituye un nivel ascendente en el conocimiento de los cauces que desaguan en nuestra inmediatez, pues posibilita la apropiación de figuras y hechos afincándolos en el plano de la sensibilidad, en la raíz misma de la sangre. Estos poemas que conmueven a vuelta de página, no han sido generados por un compromiso artificial, no son despojos de las intensas contiendas de lectura, ni mucho menos producto del oficio de quien conoce el serpenteo de la décima en la manigua del lenguaje. El hombre que escribe los textos de Teoría del fulgor accesorio fue haciendo a pie su historia, rumiándola al margen de todos los discursos, de los argumentos encartonados que la pedagogía nos insufla desde las mesas de las aulas.

Desprendido de cualquier dogma, Ronel González tuvo también su 10 de octubre; el grito del poeta y el Grito de Yara se superponen en las páginas de aire, las que anteceden a la tinta impresa. En las arenas de Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de 2015, dos hombres escudriñan la negrura con los ojos fijos en el brillo de la marea, uno de ellos es Ronel González. Dicen que se escucha el chapotear de unos remos. Él sabe que no son pescadores. El 19 de mayo de ese propio año, al pie del monumento en Dos Ríos, un poeta lee bajo el sol del mediodía El peso de la cruz. Las aguas turbias y crecidas del Contramaestre le aventajan. Antes de escribir vive, no quiere que nada apeste a plantilla, a molde, a expresión falsificada. Su casa en La Aduana, cerca del río Miradero, se transforma en campamento. Allí anuda la hamaca de los héroes, a la sombra de parapeto donde sus libros le proporcionan una vibración acompañante, casi vegetal.

La décima que cuajó como plomo en sus primeras estrofas, vuelve a borbotear. Balas, balas es lo que necesita el lector, y si no, machete. Siente un relincho, pero es solo el carretonero que recoge la basura. No sabría explicar por qué se le parece tanto al general Quintín Banderas. En ocasiones, cuando chapea el patio en las mañanas de domingo surge frente a sus ojos un barranco, la destentada boca de un barranco. Inequívoco recordatorio de su peregrinación a San Lorenzo. Solo 98 páginas, como combates, como cargas al machete, y un estremecimiento me despabila, no soy yo quien lee, es el libro quien me escudriña. Estoy mirándome al espejo de la patria en un poema de Ronel González.

Nunca había aflorado en mí semejante tironeo ¿tiroteo? El rompecabezas de la Historia no puede completarse de un modo preestablecido, el tiempo no es lineal. Hablan Céspedes, Bernabé Boza, Antonio Maceo, Agramonte, Vicente García, Perucho Figueredo, y también Lezama, Zenea y Martí. Las armas de la guerra y las armas de la palabra nos vuelven invencibles. Me reconozco en la lectura, asomo detrás de alguna guardarraya, me ubico entre un dagame y un fustete para que me abrase la frente el sol de Cuba libre. Una mano invisible arranca las páginas del 6 de mayo. El Diario de campaña del Apóstol se transforma en otro mutilado. Pero Ronel no condesciende a ese desarraigo. Hay que conocerlo para saber que no va a tolerar la omisión de un día cardinal en la marcha de Martí hacia la muerte.

Amanezco enfermo: dolencia del espíritu que detiene el pulso y vuelve hosca la escritura“. Se nos pone la piel de gallina, como si alguien hubiera removido la losa de un sepulcro. Nos quedamos interrogándonos ¿acaso no son esas las auténticas páginas del diario? ¿Quiso Martí quebrar el mármol de los tiempos para que el santo grial de los historiadores cubanos terminara en manos de Ronel? No sería la primera vez que sucede algo semejante. Él dice que no, que es solo una recreación, la forma de sacarse las púas de esa dolorosa ausencia. ¿Y si hubo alguien que interceptó al poeta en sus expediciones por la Historia, un pescador que atrapaba sus carnadas bajo la noche bella de abril, o una anciana que escuchó la lectura de El peso de la cruz, y luego agradecida, le trajo aquellas hojas como mariposas sucias, o fue el mismo Martí sentado frente a él en la sala de La Aduana? No lo sé, Ronel repite que no, que es solo una mimetización del estilo martiano, un apócrifo, algo que pudo suceder pero que nadie sabe… Sin embargo los poetas mienten, y aunque este es un libro sincero, entre sus páginas 64 y 67 un insondable mecanismo se activa, un fulgor de empuñadura de sable, un misterio que acompaña.

Arrasado, como el texto de Valeriano Weyler, desemboco en la última página. No vamos a olvidar la Historia. No vamos a suprimir tantos ríos de sangre desaguando en el presente. ¿Está seguro que desea eliminar 150 años de forma permanente? Jamás. La teoría de Ronel es irrebatible. Llegue a los lectores su fulgor.

 

Prefectura de La Quinta,

entre dos arroyos sin nombre.

A las puertas las Romerías de Mayo

 

La 25 edición de las Romerías de Mayo, a celebrarse en Holguín del 2 al 8 de mayo, estará dedicada a los 150 años del inicio de las Guerras de Independencia y al 200 aniversario del natalicio de Carlos Marx, según aseguró parte de su Comité Organizador en conferencia de prensa realizada en el Café del Arte Joven de la Casa del Joven Creador, en la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de Holguín.

El Festival Mundial de las Juventudes Artísticas continúa siendo, en su primer cuarto de siglo, el principal encuentro de los jóvenes escritores, artistas y promotores culturales en Cuba, aseguró Lilién Aguilera, presidenta de la AHS en Holguín, quien presidió, junto a Rachel García Heredia, subdirectora técnica de la Dirección Provincial de Cultura, la conferencia de prensa donde los jefes de los diferentes eventos dieron a conocer sus principales particularidades.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de las Romerías, iniciará sus sesiones con la conferencia magistral que inaugurará el evento, a cargo de Alexis Triana, fundador y presidente de Honor de las Romerías. Memoria Nuestra se trasladará al Salón Solemne de La Periquera y el Centro de Superación de la Cultura y entre sus principales momentos cuenta con el lanzamiento de la revista Guayza y la presentación por Ernesto Limia –en conjunto con el evento Palabras compartidas, dedicado a la literatura– del libro Apuntes en torno a la Guerra Cultura, del narrador y ensayista Abel Prieto Jiménez, Ministro de Cultura de Cuba, publicado por Ediciones La Luz.

La trova recordará los 50 años del primer concierto de la Nueva Trova, realizado en Casa de las Américas por Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola. Para eso estarán en Holguín músicos como Nelson Valdés, Eduardo Sosa, Pancho Amat, Pedro Luis Ferrer, Caña Santa, Oscar Sánchez, Alberto Tosca, Pablo Menéndez y Mezcla. Se suman los jóvenes jazzistas Héctor Quintana y Rodrigo Sosa, además de Buena Fe, Alain Pérez y los Djs invitados a Electromerías. Por su parte Rockmerías, entre otros invitados, contará con la presencia de la reconocida banda estadounidense de rock Tendencia Suicida.

Babel, evento dedicado a las artes visuales en las Romerías, estará d edicado a la pedagogía en el arte y los 200 años de la Academia de San Alejandro. Entre las muestras que se expondrán se encuentran Paisajes cotidianos, de profesores de San Alejandro; Estado sólido, de Armando Ruiz; Del Caribe Ming: Imagen, caligrafía, verso, de la reconocida creadora Flora Fong, y Los recursos intocables del aire, de Héctor Villalobos. Por su parte el Teatro callejero tendrá como invitados, entre otros, a Morón Teatro, Teatro de la Trinidad, Teatro de Luz, Etcétera, Teatro Tuyo, Teatro Danza Tiempos, Médula, Polichinela, Armando Morales, Premio Nacional de Teatro 2017, Omar Valiño y Pedro Franco.

Además Cámara Azul, evento del audiovisual en Romerías, estará dedicado a la producción audiovisual en Cuba y sesionará en la UNEAC con la presencia, entre otros, de Mario Masvidal, Marta Orozco, Ana Luisa Samper y el ejecutivo de la Muestra Joven del ICAIC. También se homenajeará a los fundadores de las Romerías en estos primeros 25 años, mientras las Bloguerías, desde la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, subrayarán la lucha contra el bloqueo.

Abre sus puertas la Semana de la Cultura holguinera

El desfile mostró segmentos importantes del desarrollo artístico y social del territorio. Foto: Ernesto Herrera Peregrino

Arrancó el desfile…

Holguín celebra una vez más sus raíces y su cultura. Lo hace desde la tradición y el respeto hacia la historia y el pasado, pero siempre camino hacia una modernidad necesaria. En esta ocasión, el desfile inaugural de la XXXVI Edición de la Semana de la Cultura Holguinera arrancó en el Museo Casa Teniente Gobernador –la construcción más antigua de la urbe– y se detuvo en las inmediaciones del parque Calixto García, donde, poco después, tuvo lugar la gala inaugural frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera.

Con dirección artística de Carlos López y amena conducción de Yamilka Arredondo, el desfile mostró segmentos importantes del desarrollo artístico y social del territorio. Participaron, entre otros, los miembros de la Banda de conciertos de Cacocum, Compañía Fantasía y Ángeles negros, Neón Teatro, el Ballet Español de Holguín, Palabras al viento, Club del danzón José María Ochoa, Orlando Silverio, Monik Dance, miembros del movimiento de artistas aficionados e instructores de arte en diferentes especialidades, el colectivo del programa radial Fiesta de colores, Karel Dance, el Teatro Guiñol de Holguín, la Colonia China, estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte, la Academia Profesional de Artes Plásticas El Alba, el Conservatorio de Música José María Ochoa, el INDER, la FAR y el seminternado Simón Bolívar. En las cercanías observamos, además, un órgano oriental, cuya música fue recientemente declarada patrimonio de la nación cubana.

Estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte presentes en la inauguración de la Semana de la Cultura. Foto: Ernesto Herrera Peregrino

Estuvieron presentes en el desfile, que en comparación con años anteriores mostró mejor organización y atractivo visual, los homenajeados de esta edición de la Semana de la Cultura: el artista plástico Argelio Cobiellas Cadenas y el promotor cultural Jesús Téllez Carrasedo; una jornada dedicada, además, al 266 aniversario del otorgamiento a Holguín del título de ciudad y tenencia de gobierno, el 120 aniversario de muerte del Mayor General Calixto García Íñiguez y al 40 aniversario del sistema de Casas de Cultura.

Continúa la gala…

Casi al finalizar la tarde, los holguineros reunidos frente a la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera, fueron partícipes de la gala que dio inicio a las actividades de la XXXVI edición de la Semana de la Cultura Holguinera, a desarrollarse entre el 15 y el 21 de enero.

Aunque la lluvia obligó a posponerla para el segundo día del evento, la gala inaugural estuvo mejor estructurada que en otras ediciones de la Semana de la Cultura, pero bien hubiese podido ganar en concisión y tiempo en aras de síntesis. La curaduría artística, con dirección de Víctor Osorio Zaldívar y conducción de Idalmis Castellanos, logró atrapar el espíritu de un evento como este, territorial en su esencia pero con miras hacia lo universal, apoyado también en una decoración que, aunque artesanal en su estructura, mostró varias de las principales construcciones y sitios de la urbe y con ello, el espíritu de sus habitantes.

Además, el espectáculo mostró parte de lo más genuino de las raíces culturales que conforman al holguinero, enfatizando en variados elementos identitarios, como las tradiciones afrocubanas, el son, el repentismo y el punto cubano, la herencia ibérica, el teatro lírico, la danza contemporánea, el humor costumbrista, entre otros. Para ello, la gala contó con las interpretaciones de los artistas y colectivos holguineros Nadiel Mejías, Codanza, el grupo Cristal, William y Wilson Delgado, Norma Arencibia, Yamila Rodríguez, Ernesto Infante, Alfredo Mas, César Gutiérrez, la conga de Pueblo Nuevo, Palabras al viento, Golden Voices, Tío Accordo, Teatro Guiñol, cuarteto Cubamar y los decimistas Radomir Ferrer y Armel Perdomo. Además, la participación del locutor y realizador radial César Hidalgo Torres, quien agradeció a quienes mantienen “fidelidad a esta geografía nuestra” y enfatizó que ser holguinero es una “forma de ser, creer y pensar”.

Por su parte, Ricardo Suárez Martínez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, dejó oficialmente inaugurada la Semana después de enfatizar en los fundamentos históricos de Holguín y en la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en el accionar diario del pueblo holguinero.

En la gala estuvieron presentes, además, Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín; Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia; Faustino Fonseca, director provincial de Cultura, entre otras autoridades políticas y gubernamentales del territorio. Además, los homenajeados en esta edición, Argelio Cobiellas y Jesús Téllez, y otras personalidades de la cultura holguinera.

Comienza así la XXXVI edición de la Semana de la Cultura Holguinera. Quedan por delante días de fiesta, homenajes, celebraciones, encuentros y pensamiento, pero quedan también retos, trabajo y caminos por delante, para seguir construyendo, entre todos, la ciudad que queremos.

 

Por  Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Fotos: Ernesto Herrera Peregrino

Cemí Baibrama

El Baibrama es un pequeño ídolo cemí. Obra de los aborígenes que poblaban la isla de Cuba.

La deidad en cuestión es Baibrama, que al igual que otros ídolos pertenecen al mundo mágico y ritual de los primitivos antillanos, refleja los mitos y leyendas de aquellas comunidades, y sus valores culturales en estrecha relación con la naturaleza y lo inmediato de su entorno en bienes y labores.

Según la historia de este cemí, cuyo original fue encontrado en la zona de Banes, su misión entre los dioses era velar por la industria del casabe, alimento básico de la población aborigen, impedía el descuido en las labores y preservaba la calidad de ellas, por lo que se consideraba un guardián del trabajo.
El Baibrama, un Premio a la Cultura

Este idolillo es entregado en la ciudad de Holguín durante la Semana de la Cultura a manera de trofeo, a aquellas obras que obtengan el Premio de la Ciudad.

Teniendo en cuenta principalmente establecer una continuidad en lo histórico desde los tiempos remotos, el pequeño cemí fue elegido, junto al hecho de haber sido localizado en un punto de la provincia, el valor de constituir una identificación simbólica del respeto y el cuidado por aquellas faenas que enriquecen la vida espiritual de la comunidad y contribuyen a su enaltecimiento.

De esta manera se conjugan la calidad de un producto hecho con amor y una forma hermosa y permanente de contribuir a los valores más señalados de los primitivas culturas antillanas, acervo en lo esencial de la variedad, la riqueza y la continuidad de nuestros pueblos.

La representación del ídolo Baibrama se reproduce en piedra reconstruida (cuarcita) y se moldea con resina de polyester, su color a destacar es el blanco con un ligero toque amarillento con un brillo semicristalino.

Aldabón de la Ciudad

Con fecha 24 de noviembre de 1990 se aprobó por el Comité Ejecutivo Municipal que la réplica de uno de los aldabones de la puerta de acceso a la Periquera fuera símbolo de la ciudad.

Estas piezas poseen un alto valor artístico, concebido en hierro forjado, representa un rostro femenino, de líneas clásicas, que responde al estilo neoclásico.

El aldabón simboliza la amistad, todo aquel que llegue hasta nuestra ciudad, tendrá las puertas abiertas. Se le entrega a personalidades cubanas o extranjeras que hayan contribuido con su trabajo al bien de la sociedad.

Como Museo Polivalente muestra en sus salas la historia de la localidad desde las culturas precolombinas hasta la actualidad. Se muestran también obras de arte de pintores y artistas de prestigio internacional.

Su patio morisco se abre como escenario a encuentros de poesía, música, baile e historia.

El Hacha de Holguín

El 28 de Mayo de 1981 fue declarada el Hacha de Holguín como símbolo del territorio. Desde que fue hallada en 1860 por un oficial del Ejército Español, fue conocida por ese nombre.

Construida por grupos agroalfareros del siglo XV, su valor artístico hace que sea una obra excepcional dentro de la cultura aborigen cubana.

Fabricada con piedra peridotita de color verde olivo, tiene impreso un sello distintivo que la hizo significativa dentro de las de su tipo.

Representa una figura antropomorfa, masculina con una diadema en la parte superior y los brazos colocados sobre el pecho. La pieza mide 350 mm de longitud, 76 mm de ancho y 48 mm de mayor grosor.

El hacha ha sido entregada a altas personalidades que han visitado a Holguín, centros de trabajo o estudio, obreros vanguardias y figuras destacadas de la cultura y las ciencias, que han hecho aportes meritorios a la localidad y al país.

Museo “La Periquera”

Durante el ataque de los mambises del 29 al 30 de octubre de 1868 al almacén de Rondán, la mayor parte de los defensores eran Voluntarios los que, como dijimos anteriormente, usaban uniformes de color rojo. Los regulares tenían, en algunos casos, cintas amarillas y rojas, representando la bandera española.

Existe una versión popular del origen del nombre de “La Periquera” por el cual se le conoció, a partir del Sitio de Holguín, a la Casa de Rondán, y es la que sigue: Los mambises, al enfrentarse a aquella estructura imponente, todo lo que veían, de vez en cuando, era a un Voluntario asomarse por un momento en una ventana y alguna que otra vez, a un regular hacer lo mismo para dispararles. Con la chispa y humor del cubano, pronto alguien gritó: “¡Salgan de la jaula, pericos!” , aludiendo al colorido de sus uniformes. Otra versión, quizá más acertada, aparece en el serio libro: Memoria sobre el origen del hato de San Isidoro de Holguín , de D. Diego de Ávila y Delmonte, obra inédita de la época, que fue continuada por José María Heredia, cuya segunda edición aparece publicada en Holguín en 1926, p. 186. Dice textualmente:

“Ya el 21 de noviembre el sitio fue completo, y fue incendiada la casa de Nates, y al siguiente les tocó su turno a las casas de comercio de Casiano Labusta y Francisco Pérez Fernández, hechos que llenan de pánico al vecindario. El 24 del mismo mes se inició un parlamento entre Peralta y el Teniente Gobernador D. Francisco Camps y Feliú a las ocho de la mañana y que duró algunos días y sin que se llegara a un acuerdo, pues no fue más que un ardid para ganar tiempo para el atrincheramiento de los españoles en la casa de Rondán, donde se concentraron, motivo por el que desde entonces se llama La Periquera”.

Cualquiera que fuese la causa para bautizarle “La Periquera” tuvo gran éxito. Desde entonces, hasta nuestros días, al almacén de Rondán a través de su proceso de transfiguración; primero como Casa de Gobierno y a la postre convertido en Museo, se le ha conocido y se le sigue conociendo como “La Periquera”.

El ataque del 30 de octubre de 1868 fracasó en poco tiempo. Amadeo Manuit y el General Julio Grave de Peralta retiraron sus fuerzas, las organizaron, las entrenaron mejor y las equiparon lo mejor que pudieron; y con nuevos bríos, más organizados y dispuestos a pelear hasta el fin, atacaron de nuevo el 17 de noviembre. La batalla fue feroz. Lograron entrar en la ciudad y tomar la mayor parte de ella, incluyendo la iglesia donde se defendían las fuerzas de Camps. Entretuvieron a las tropas de la Casa de Gobierno y dirigieron su ataque principal a “La Periquera”, pero ésta resistió la tremenda y sostenida embestida. Ante semejante estructura, Manuit y Grave de Peralta cañonearon con los cuatro cañones que disponían. Uno de los cañones estaba emplazado en la cercana casa de Grave de Peralta; en total, los cuatro cañones disparáronle 180 cañonazos a “La Periquera” sin lograr su cometido de abrir una brecha.

Los mambises utilizaron también en el Sitio de Holguín, un cañón de madera que fabricó Marcelino Carranza de una madera llamada “yaba” que se acostumbraba usar para la fabricación de carretas, oficio al que se dedicaba Carranza. Era un cajón de 2 varas de longitud y 18 pulgadas de diámetro; de figura cilíndrica y reforzado por unos zunchos de hierro y otros de cuero. Lo trajeron en una carreta. Las balas eran hechas de hierro forjado a martillo y pesaban unas 15 ó 20 libras. Sólo pudo hacer 3 disparos (por razones obvias). Al tercer disparo, explotó y quedaron heridos 2 de los “artilleros”.

El 24 de noviembre comenzó la conferencia antes mencionada entre Manuit y de Camps, que resultó solamente un ardid español para ganar tiempo. El día de Santa Bárbara, en celebración por su día, dispararon los mambises 89 cañonazos a “La Periquera” que no ocasionaron ni el más mínimo daño, a lo que decía el septuagenario Rondán: “Tiren… tiren, ¡qué no se cae!”

Grave de Peralta hizo que sus hombres lanzaran cientos de piedras y palos incendiarios, con el propósito de tratar de provocar un incendio dentro de “La Periquera”, pero no tuvieron éxito en ello. En sus feroces acometidas las fuerzas libertadoras dispararon un estimado de 40 mil proyectiles. Todo sin éxito. “La Periquera” resistió. Pasaron los días y el 6 de diciembre de 1868, cuando se supo que los españoles habían desembarcado refuerzos en Gibara y que se dirigían hacia Holguín, Marcano y el General Julio Grave de Peralta no tuvieron más remedio que ordenar la retirada sin haber podido conquistar “La Periquera”.

Holguín fue atacado con posterioridad, en 1872, por tropas mambisas al mando del Mayor General Calixto García e Íñiguez y del Generalísimo Máximo Gómez y Báez.

“La Periquera” está situada en la calle Frexes nº 198 entre Libertad y Maceo. Al frente se divisa la antigua Plaza de Armas (también llamada por un tiempo Plaza de Isabel II), hoy parque Calixto García. Después del Sitio de Holguín, Francisco Rondán calculó el costo de los daños a su casa en unos 12 mil pesos oro que reclamó al gobierno español. Pero al marcharse sus hijos, viejo y agotado, decidió retirarse con su esposa a vivir a Gibara. El gobierno colonial asumió entonces la tarea de reconstruir la casona, y por 102 pesos mensuales alquiló de Rondán el ala izquierda de los altos para la sede de la Casa de Gobierno. Permaneció largo tiempo como Casa de Gobierno y fue epicentro de diversos eventos históricos en esa ciudad.