Arrímate pá acá con Gastón Allen

 

Por Erian Peña

Fotos Wilker Lopez

Cuando el 16 de octubre de 1882, el músico holguinero Manuel Avilés Lozano reunió en una orquesta a familiares y amigos, no podría imaginar que aquel empeño inicial perduraría como una de las auténticas defensoras de la música cubana tantos años después.

Hoy, con 135 años de quehacer sostenido, la Orquesta Avilés no pretende ser una pieza de museo, sino todo lo contrario, intenta llevar tradición y modernidad de la misma mano. “Soy del criterio de que la fórmula fundamental para lograr que la Orquesta se mantenga en el tiempo es que la juventud forme parte de ella”, asegura Gastón Howard Allen Binhan, trompetista, arreglista y director de la Avilés entre 1981 y 1992, y desde 2006 hasta la actualidad. “También vamos a contribuir con nuestra armonía, nuestro ritmo, al desarrollo de la identidad sonora cubana”, añade el versátil músico, quien recibió hace poco la Distinción por la Cultura Nacional y es una de las personalidades homenajeadas en la XXXVIII edición de la Semana de la Cultura holguinera.

Después de varios discos, giras y distintos reconocimientos, la Avilés continúa siendo, para orgullo del pueblo holguinero y cubano, la orquesta en activo más antigua de América Latina y una de las más añejas del mundo. Sus integrantes celebrarán este año su 138 aniversario, luego de acompañar a importantes músicos como Esther Borjas, Jorge Negrete, Benny Moré, Los Chavales de España, Bienvenido Granda, Celia Cruz, Paulina Álvarez, Olga Guillot, Fajardo y sus Estrellas, La Aragón, Roberto Faz y Barbarito Diez. “Para nosotros lo más importante es formar parte de esa historia. Más que otra cosa, pertenecer a la Avilés nos llena de orgullo y además, nos compromete. No es solamente cuando un músico de la Avilés toca en una tarina, en un escenario… sino cuando vas por la calle y la gente siente admiración, respeto y entonces sabes que tienes un pedacito en el corazón de cada holguinero. Y cuando vas a otras partes del mundo y dices que tocas en la Orquesta Avilés que tiene tantos años de fundada, entonces todos te miran con admiración… Pero sobre todo, los holguineros tenemos mucho orgullo de tener una orquesta así que se haya fundado en la tierra que nos vio nacer”.

“Comencé hace cuarenta años en la Orquesta. Recién ingresado yo participamos en el XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en La Habana, en 1978. Aquello fue una experiencia maravillosa, pues todavía quedaban algunos músicos ya viejitos que llevaban muchos años en la Orquesta. Después, en 1988, estuvimos en el Festival de Varadero”.

La Avilés es defensora de la música cubana y sus raíces soneras. Cómo han podido mantener tradición y modernidad de la mano, es algo que Gastón Allen sabe muy bien: “Soy del criterio de que la fórmula fundamental para lograr que la Orquesta se mantenga en el tiempo es que la juventud forme parte de ella. Evitar que se convierta en una pieza de museo. Yo he sido enemigo de eso. A veces, al lograr esas dos cosas, hay un choque generacional; por ejemplo, ya yo tengo 68 años y tengo músicos

que tienen sobre 20 años. Intentamos que ellos vayan adsorbiendo esa música, porque lo bueno no pasa, como dice el programa de la televisión, y además, que ellos asimilen eso como algo bueno, pero que al mismo tiempo lo hagan con amor, pues siempre le dan su toque y siempre se deja ver, entre líneas, ese toque que le da la juventud de cada tiempo”.

“¿Cuántas generaciones y cuánta gente joven han tocado y pasado por esta Orquesta? Mira, yo entré siendo un niño y ya soy un viejo… Queremos que eso vaya de generación en generación y que aquel que entre no desoiga y sea un trasmisor de ese legado que nos antecedió… Y que sean capaces, además, de mantenerlos y, al mismo tiempo, nosotros marchamos con el tiempo, hacemos de todo y tratamos de ser también protagonistas del desarrollo de nuestra música, porque el hecho de que nosotros mantenemos las raíces no quiere decir que la mantengamos de una forma estática”.

Cuál crees haya sido el mayor momento de éxito popular de la orquesta…

Los años 80. Ahí fue donde surgió “Que tira y que jala”, “Péstame un peso Vicente” y “Date a querer”, entre muchos otros temas. Todos, todos en ese momento eran éxitos.

La Avilés ha pasado por varios formatos… ¿Crees que la música, el son que se hace en esta región del país suena diferente de alguna manera al que se realiza en otras partes?

Ahora los medios les han dado un protagonismo a la música con influencia extranjera y no es que no se haga nada, yo soy jazzista, me gusta el jazz, por ejemplo, pero yo no puedo pretender que el jazz es lo más importante para nosotros. La tarea que nos toca es defender nuestra música, nuestras raíces y eso nos va de principio a todos los que tenemos que ver con la promoción de la cultura cubana, de nuestra identidad. Entonces, no puede ser que hayan otros ritmos que sean los protagonistas; en todos los tiempos ha habido músicas y ritmos que van y vienen pero lo nuestro es lo nuestro y lo mío primero. Sucede que los que se llevan el gato al agua no son aquellos que realmente defienden, promueven y tratamos de desarrollarnos en la música con nuestra identidad.

El pasado 2019, la Avilés lanzó un nuevo DC/DVD, Arrímate pá acá, producido por la Egrem. “Este es un compromiso con una de las etapas más importantes de la Orquesta Avilés, marcada con la música de Juanito Márquez. Incluimos temas de su autoría como Alma con alma y Arrímate pá acá. También aparece en el disco un danzón-cha de Juanito llamado Dulce guayaba. De esa época es Joropero, tema antecesor del ritmo Pa´cá. Cuando la orquesta va a Venezuela en 1956, hay como una especie de transculturación entre la música cubana y el joropo venezolano. Entonces Juanito Márquez escribe Joropero, el tema tuvo tanto éxito que entonces hizo Arrímate pá acá, más o menos por esa línea; fue un éxito más grande todavía. De esa canción nació un ritmo independiente, el Pá acá”, asegura Gastón, también maestro de otros tantos artistas.

“También incluimos temas más actuales: cumbias, sones, uno que sintetiza un poco la historia de la Orquesta, un tema mío, así quisimos darle una diferencia entre lo muy actual y más viejo. Con Nadiel Mejías, un excelente cantante holguinero, cantamos a Alma con alma. Arrímate pa´cá lo interpretó Gilberto Torres, Candela, y Edilberto Vázquez, Azuquita, hizo Joropero. Ellos fueron cantantes de la Orquesta en la época dorada de los 80, y es muy justo que participaran también”, añade este carismático artista.

 

Cantante Nadiel Mejías en concierto en el “Suñol”

Por Rosana Rivero Ricardo

“Aplausos a la vida” es el nombre del concierto que el cantante y compositor Nadiel Mejías realizará este 21 de diciembre en la noche, en el Teatro Eddy Suñol, como regalo por los 80 años de esta insigne institución de la provincia y en homenaje a los 300 años del pueblo de Holguín.

El artista resaltó que la velada acogerá mucha música holguinera y no solo interpretará temas de otros autores, sino que defenderá parte de su obra, con canciones de amor, a la ciudad e inspiradas en las personas que quiere.

“La novia del tiempo”, tema de Mejías, que obtuvo el premio para acompañar la campaña por el aniversario 300 del pueblo de Holguín, es una de las canciones, que el público holguinero podrá disfrutar en esta noche, a la que se suma “Tu mano blanca y de acero”, obra escrita a propósito del segundo aniversario de la desaparición física de Fidel Castro.

Estará acompañado en el escenario por el grupo del trovador Raúl Prieto, de quien interpretará algunos temas, al igual que del reconocido cantautor Fernando Cabreja.

Mejías adujo que el nombre del concierto se deriva del deber de valorar las cosas lindas que le suceden cotidianamente a cada ser humano. Particularmente, él agradece su fructífera carrera y la posibilidad que le concediera la dirección del Teatro “Suñol”, de realizar su concierto como homenaje a los 80 años de este coloso.

Árbol de fuego, próximo estreno de Pepe Hevia y Codanza

Por Erian Peña Pupo

El próximo miércoles 18 de diciembre la compañía de danza contemporánea Codanza estrenará Teatro Eddy Suñol la obra Árbol de fuego, del bailarín y coreógrafo Pepe Hevia.

Fotos: Wilker López

“Este título metafórico, poético, aúna varios significados por un lado raíz, por otro lado entrañas, corazón. Es una obra que empezó en un proceso abstracto y se ha convertido en algo ligeramente autobiográfico, y que tiene que ver con el vientre materno, la Isla, con ese árbol sólido que edificamos interiormente y que nos hace siempre volver a la raíz”, comentó Hevia, uno de los coreógrafos más importantes de su generación, en conferencia de prensa realizada en el Álbum Café El Chorrito de la Egrem.

El también director de la compañía Hevia Dance Company, radicada actualmente en Perú, agradeció la posibilidad de estar “con unos bailarines tan generosos y bajo la dirección de una maestra tan exquisita que me ha permitido trabajar con mucho disfrute”.

“Codanza posee bailarines con un poderío escénico increíble, y otros, en cambio, pertenecen a nuevas generaciones. Unificar eso en escena es sin dudas un reto”, comentó.

La obra se presentará únicamente en esa fecha, señaló la maestra Godoy, en un programa que incluye Imaginem, et Similitudinem, reciente estreno de la compañía fundada en Holguín en 1992, de la autoría del joven coreógrafo guantanamero Yoel González.

Maestro, creador y bailarín de reconocida trayectoria nacional e internacional, Pepe Hevia es autor de más de 60 composiciones coreográficas tanto para su propia compañía como para elencos y conservatorios de gran parte de Latino y Centro América. Su incomparable estilo coreográfico y de enseñanza son producto de una intensa dedicación y estudio de su sistema de búsqueda continua, así como de la intensa pasión que emana por el arte y la danza. Estudió en la Escuela Nacional de Danza (ENA), donde se graduó en 1989 para convertirse en el mentor más importante de jóvenes bailarines de la vanguardia cubana de los años ochenta. A inicios de los noventa emigra a Barcelona, España, es así como en 1993 fundó la compañía que hoy lleva su nombre. Como artista ha sido galardonado en múltiples disciplinas más allá de la danza, entre las que destacan reconocimientos por la realización de obras audiovisuales, además, ha recibido el Premio Nacional de Danza de Costa Rica, 2013, el Primer Premio de Coreografía en el Certamen Internacional de Coreografía de Burgos, New York, 2009, el Primer Premio en el Concurso Coreográfico de Maspalomas, Gran Canaria, 2000.

Celebra Orfeón Holguín su aniversario 55

Por Sheila Amaya Iglesias

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Mientras esperaba su llegada, me dediqué a apreciar el ensayo. Eran voces que hacían erizar la piel, voces que transportaban a cualquiera a un sitio relajante, mágico. Marilín Aldama, directora del Orfeón Holguín, ha formado generaciones de cantantes en nuestra provincia, y hoy desde su responsabilidad, nos comenta sobre la trascendencia de la agrupación coral, que este 21 de noviembre celebró sus 55 años.
¿Cómo se ha manifestado en Holguín la tradición de la música coral?
Del Orfeón Holguín han salido múltiples agrupaciones, sin embargo, no ha sido rico el desarrollo del movimiento coral. Este se funda en el año 1964, en este entonces formó parte del teatro lírico por dos años, aproximadamente. También se hacían zarzuelas, porque el lírico no tenía suficientes cantores para coros. Este centro es una escuela para cualquier cantor. Aquí tenemos la agrupación Golden Voices, Vocal en Serie, Vocal Moniere, o sea, que el Orfeón ha sido la cantera del desarrollo de la música vocal.
¿Cuál ha sido el aporte del Orfeón Holguín a la cultura del territorio en sus 55 años de historia?
El aporte ha sido el de enriquecer la música de compositores reconocidos y dar a conocer la música contemporánea, que la escucha un grupo reducido de nuestra población, pero que nos permite ampliar la cultura del territorio con nuestro trabajo.
¿Qué importancia tiene promover la música de concierto?
La música de concierto en general ayuda al enriquecimiento del espíritu, lamentablemente las jornadas de concierto han mermado un poco, antes se realizaba un evento maravilloso donde venían las instituciones de toda la Isla y cada una mostraba su arte. Creo que es importante retomarlo para fortalecer nuestra historia musical.
¿En qué proyectos trabajan actualmente?
Celebraremos nuestro aniversario hasta el próximo año. Para finales de diciembre queremos realizar un concierto donde interpretaremos obras de nuestro repertorio y canciones de navidad para celebrar el fin de año.
Tomado de www.ahora.cu

José Francisco manda en la Banda

Por Rosana Rivero Ricardo

Hoy han salido, en plena tarde, un reguero de “soles” y mi bemol y fa sostenido. La afinación de los instrumentos de una banda es casi de locos. Entonces llegas tú, subes al podio y todo es silencio. A una señal empieza la música. Como mecanismo de reloj suizo se acoplan los instrumentos.

Foto: Wilker López

Cuando te veo dirigiendo la Banda de Conciertos de la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García, tres cosas vienen a mi mente. A ti, José Francisco Obregón Pérez, no te gusta estar sujeto a un cuadrito. Sé que estabas loco por saltar de aquel podio y moverte y dirigirte a los muchachos. Ese es tu sello. Si intervienen los saxofones, por ejemplo, te gusta acercarte a ellos, vivir junto a los alumnos lo que hacen.

Hoy tampoco llevas batuta. Manos y brazos te bastan para marcar compases, intensidad de la música, entrada de instrumentos… Mejor así, porque mientras suena el “Bonito y sabroso”, del Beny, recuerdo el cuento de la varita. Tu maestro, Norman Milanés, te prestó una que costó 25 dólares. Increíble precio para ser un palito. Estabas montando “Romeo y Julieta”. La cosa no salía y en un arranque de impotencia -rá- rompiste la varita. Por eso, prefieres ni usarlas.

Con la banda de la escuela te has sentido realizado como director, carrera que iniciaste cuando trabajabas en la Banda del Estado Mayor General de La Habana. Allí entraste en 1970, recién graduado de la Escuela Nacional de Arte, en percusión. De tu especialidad, la batería fue tu instrumento favorito, contagiado por la fiebre de Los Beatles y Los Rolling Stones.

Pero llegaron un día preguntando quién quería evaluarse para director de banda. Te presentaste y obtuviste primer nivel, como oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Hiciste ceremonias en El Laguito y en el Palacio de la Convenciones, donde estaba Fidel, y todo con el grado de Teniente, cuando los directores eran Mayor o Teniente Coronel.

Él amor te hizo volver a Holguín. En 1982 te incorporaste a la Banda Provincial de Conciertos, donde permaneciste como un músico más, sin revelar tu afición por la dirección.

Cuando llegaste a la docencia en la Escuela de Arte en 1994, redescubriste el encanto de dirigir. Acomodaste los arreglos, entusiasmaste a los muchachos y renaciste como director. Desde hace 25 años permaneces ahí, asumiendo no pocos retos, como la renovación constante de los jóvenes músicos, pues cada año se marchan entre nueve y 10 alumnos, como proceso lógico de su continuidad de estudios al nivel medio.

Fotos: Wilker López

Tienes 45 minutos, dos días a la semana, para los ensayos. En ese tiempo debes afinar a los más de 40 muchachos y montar dos o tres obras, algunas difíciles, como “Preciosa”, del boricua Rafael Hernández que ahora escucho. Todo es rapidísimo en clases, pero ellos te responden. El alumno que asumió la voz de Marc Anthony con la trompeta, tiene un domino increíble del difícil instrumento para sus 14 años.

Solo tú sabes del sacrificio de esta obra. El secreto es trabajar y dedicarle tiempo al arreglo, adaptación o escrituras de obras, para armar un repertorio con el cual los estudiantes se sientan entusiasmados. La recompensa es apreciar cómo crece el talento de los alumnos que han pasado por la Banda, que han sido muchos y muy talentosos.

Pero ahora, cuando cumples 45 de vida artística, tu labor merece otro agasajo, José Francisco. A ti está dedicado el IV Encuentro Territorial de Bandas de Conciertos. Por eso, cuando te veo hoy, 21 de noviembre, sobre el podio del cual quieres saltar, dirigiendo sin varita a medio centenar de niños en la apertura del evento, el pecho se me hincha de sano orgullo.

Jorge Tito Cabreja: Desde este pedacito defendemos la cultura y la música cubana

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Desde hace casi tres décadas la orquesta Taínos de Mayarí es anfitriona del Encuentro de Agrupaciones Soneras. Fundada el 21 de octubre de 1956 –este año arribó a su 63 aniversario– con el nombre Conjunto Oriental y la dirección inicial de José Obregón Urias, la orquesta adoptó su apelativo actual en 1964, aludiendo al origen taíno de la población mayaricera.

Fotos cortesía de Taínos de Mayarí y Wilker López

En 1975, el compositor y percusionista Jorge (Tito) Cabreja Roldón, nacido el mismo año en que la orquesta iniciaba su empuje sonero, llega a los Taínos de Mayarí. Desde entonces el actual director de los Taínos no ha dejado de tomarle el pulso al son mayaricero y cubano, una de las razones por las que recibiera este año la Distinción por la Cultura Nacional. Además, Cabreja es el creador en 1989 del llamado Festival del Son de Mayarí que cada año reúne en esa urbe a los mejores exponentes de la música popular cubana.

¿Cómo surge la idea de crear en Mayarí un Encuentro de Agrupaciones Soneras de carácter nacional?

Primero quiero decirte que Mayarí tiene una rica tradición del son con una profunda raíz popular. En 1988 los Taínos de Mayarí hicimos un concierto en el patio de la Uneac en La Habana; había muchas personalidades, como Helio Orovio y otros especialistas de la música.

A ellos les llamó la atención nuestra forma de tocar…Recuerdo que empezamos haciendo boleros y después nos pidieron que tocáramos son. De ahí surgió el criterio de que los Taínos interpretaban el son diferente a otras zonas de Oriente y de Cuba, que éramos un fenómeno musical con un ritmo muy atípico. Todos estos criterios me estimularon un poco las ideas…

Entonces nos dedicamos a investigar por qué sonábamos de manera peculiar, y sacamos a la luz, por ejemplo, que el son montuno nos había entrado por Santiago de Cuba, y el nengón por la zona de Palma Soriano, y por las montañas que colindan con Guantánamo, el changüí. Además, Mayarí era visitado por cantores como Compay Segundo, Los Compadres y otros destacados intérpretes y agrupaciones de la región oriental de aquellos años.

Todos esos criterios los unimos y surgió la idea de reunir agrupaciones de diferentes formatos que pudieran venir a Mayarí. También porque en esos años, 1988 y 1989 aproximadamente, la música cubana estaba pasando por momentos muy complejos. En el extranjero se reconocía la música tradicional de los años 30, 40 y 50, y lo demás se obviaba, la música que continuó esa tradición no se reconocía justamente como debía hacerse.

Hubo quienes dijeron incluso que el son se había ido de Cuba…

Claro, eso me llevó a proponer el Encuentro de Agrupaciones Soneras para defender la música cubana y unir los artistas. En los primeros años fue un estímulo para esos músicos que se sentían un poco apartados. Además, para que el público supiera que el son estaba latente, que a pesar de la presión extranjera el son sí seguía adelante… Por eso fue que creamos el Encuentro en Mayarí.

¿Cuáles han sido las principales agrupaciones y momentos en estos 27 años?

Por aquí han pasado las más importantes agrupaciones soneras cubanas. En nuestro primer encuentro estuvieron Los Karachi y el Septeto habanero; en el segundo, N.G. La Banda, Adalberto Álvarez y su Son, Banda Meteoro; en el tercero, los Van Van, Isaac Delgado, la Original de Manzanillo con Cándido Fabré… Ese fue un año excepcional, pues la Maravilla de Florida vino con Manolito Sinonet y Frank Fernández tocó con la Original y Cándido, aquello fue un fenómeno…

La primera visita que hizo la orquesta Charanga Habanera al Oriente fue en el Encuentro, en 1994. Ellos se conocían más internacionalmente que en Cuba. También han participado: Paulo FG, Dan Den, Rumbabana, Pupy Pedroso, Manolito Simonet y su Trabuco, Orquesta Revé, Tumbao Habana, los Fakires, de Santa Clara, infinidad de orquestas… Más las orquestas de Oriente y la provincia como Los Karachi, Son 14, Orquesta Original de Manzanillo, Fabré, la Orquesta Avilés, Los Tanameños, Irma Oramas y su conjunto, Los Guayaberos…Y claro, los Taínos de Mayarí como anfitriones. Además, hemos tenido representación de Venezuela, México, Francia y República Dominicana en algunos eventos…

En todos los años quedan huellas, momentos especiales… Pero lo más importante es que las orquestas vienen a entregarse, a mostrar lo más genuino que tienen. Los encuentros que hacemos de pensamiento, las conferencias y coloquios, han ido creciendo y también dejan huellas. Yo me siento muy contento porque hemos tenido la oportunidad, desde este pedacito, de defender la cultura y la música cubana. El evento es un paradigma. Es el evento más estable de la música cubana por los 27 años consecutivos enfrentando obstáculos y miles de dificultades que se han presentado y, sin embargo, nunca se ha caído…

Este año los Taínos de Mayarí arriban a sus 63 años…

Aparte de las raíces que tiene Mayarí, si no existen los Taínos no hay son, y si no existe son tampoco hubiera Taínos… Por lo menos en estos 29 años. Pienso que hablar del son y hablar de los Taínos es la misma cosa, porque nuestro objetivo principal es defender la música cubana. Taínos es una orquesta estable fundadora de cultura y que ha generado, por ejemplo, grupos de niños como “Los pequeños Taínos” que ya crecieron, ahora son “Los Jóvenes Taínos”… Tenemos los relevos, un grupo de niños que se llaman “Generación Sonera” que viene detrás de nosotros. Taínos ha sido una escuela y hemos estado vinculados a los acontecimientos de la cultura en todos estos años…

Tito, ¿qué significa para el pueblo mayaricero celebrar cada año este Encuentro nacional del son?

El Festival es lo máximo. La gente espera año por año y tiene en la sangre el Encuentro de Agrupaciones Soneras. La gente lo disfruta, lo pide, lo protege y lo defiende. Puedes ver en las actividades cómo reacciona nuestro público, hay una conexión del público con las orquestas increíble. Cualquier festival que no tenga un resultado público–orquesta no es positivo y en Mayarí se ve la relación del público y la orquesta, el conocimiento, el respeto, los aplausos.

 

Ronel González recibe Premio Nacional de Poesía José Jacinto Milanés

Por Rosana Rivero Ricardo

Con el poemario Nada es real salvo la noche, el poeta holguinero Ronel González Sánchez obtuvo el Premio Nacional de Poesía José Jacinto Milanés, auspiciado por la filial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en Matanzas, agasajo que recibirá este 12 de noviembre en la Atenas de Cuba.

Foto: Cortesía del entrevistado

El bardo, más conocido por su poesía rimada, emplea esta vez el verso libre para abordar la historia de las gestas independentistas del siglo XIX cubano, enfocada en los temas universales del ser humano como el amor, el odio, la alegría, la tristeza, la victoria, la derrota, la traición, las dudas e, incluso, los cultos populares.

El volumen que toma su título de un verso de uno de los poemas relativos a la tristemente célebre reconcentración de Valeriano Weyler, es el tercero de una pentalogía que el autor pretende realizar con la temática histórica, al cual le precedieron La marcha de la bandera, libro en décimas, y Teoría del fulgor accesorio, publicado por la editorial Ácana, de Camagüey.

“Con esta pentalogía mi intención es darle coherencia a una etapa de mi creación. Me apasiona mucho la historia, la he leído y la he sufrido. Eso se refleja en mi poesía. Este es además un terreno que los poetas han trabajado, pero se van pronto de él. No significa que seré historiador toda la vida, aunque cada vez que termino un libro, pienso que aún queda mucho por contar de todo ese material que la historia le ofrece a la poesía”, comentó González Sánchez.

El lauro se suma a los importantes resultados del poeta este año, quien conquistó el  Premio Nacional Beca Ciudad del Che y el Premio Nacional Ciudad del Che en Poesía, ambos de la UNEAC de Santa Clara; el Premio Raúl Ferrer Por la Obra de toda la Vida, como promotor de la lectura, de la Biblioteca Nacional José Martí; el Premio Nacional Francisco (Paco) Mir, convocado por la UNEAC de la Isla de la Juventud, en poesía; y la Distinción Hijo Ilustre de Cacocum, tierra natal del poeta.

El Premio Nacional de Poesía José Jacinto Milanés que auspician además el Centro Provincial del Libro y la Literatura, la Dirección Provincial de Cultura, la Casa de las Letras Digdora Alonso y Ediciones Matanzas, como homenaje al más ilustre escritor de ese territorio, fue recibido anteriormente por los holguineros Luis Yuseff, Yunior García, Edurman Mariño y Moisés Mayán.

Ito García: “El público holguinero es un corazón con patas”

Por Arlene Gómez Palacios

La voz de Ito García atrapó al público de Holguín durante las Romerías del pasado mes de mayo. Desde entonces el bolerista mexicano también se enamoró de la ciudad. Para la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana ha vuelto, y se siente como en casa.

El bolerista mexicano me confesó que en Monterrey hay muchos Gerardos, por eso decidió hacerse llamar Ito. Gerardo Ito García se dedicó profesionalmente a la música desde muy pequeño, tenía solo los 14 años. En 1998 comienza a viajar haciendo música mexicana alrededor del mundo, estuvo ocho veces en Europa, tres veces por Asia, par de veces en Tailandia, Indonesia, Filipinas, Japón y China.

Fotos: Carlos Parra

“Esta es mi sexta vez en Cuba, he estado en La Habana y en el Festival Boleros de Oro en Santiago de Cuba. Esta es mi segunda vez en Holguín, vine en Mayo a las Romerías y de ahí me invitaron a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, no me pude resistir” aseguró.

“A mí me gusta muchísimo la música tradicional cubana y tradicional mexicana, hay mucho nexo entre ambas. Una noche de Romerías platicaba con Eduardo Sosa sobre la historia del bolero y estuvimos hasta las 4 de la mañana precisamente por todo lo que musicalmente tenemos en común” dijo también.

“El público holguinero es un corazón con patas como decimos en México, la gente aquí es amable, muy amorosa y la respuesta del público ayer desde que comencé las primeras notas cuando se me unió cantando me nutrió mucho el corazón, el alma y es bellísimo. Vengo a cantarles y a unirnos alma con alma desde México. Gracias a todos los holguineros por recibirme” comentó.

Ito García es de esos Amigos de la Isla que ahora en Monterrey preparan un concierto que unirá a voces de ambas naciones y ritmos conocidos. Será un concierto México-Cuba con los temas musicales más trascendentales de los pentagramas de ambos países.

“El baile es como la vida, como respirar”

Por Arlene Gómez Palacios

Dentro de los invitados a la XXV Edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana figura el Ballet Folclórico de Oriente. Compañía que está cumpliendo 60 años y llega a esta fiesta de identidad por segunda vez.

Fotos: Wilker López

El Ballet folclórico de Oriente recientemente fue merecedor de la Orden por la Cultura Nacional, posicionándose dentro de las mejores compañías de su tipo en Cuba por parte del Consejo Nacional de las Artes Escénicas en la Isla.  A decir de Arístides Bringuez Grenot tal agazajo “nos llena de orgullo porque no es fácil cumplir 60 años sin un recorrido danzario que pueda avalar tu trabajo. Hemos tenido muchas condecoraciones pero también Santiago nos entregó La Llave de la Ciudad”.

“Pienso que nuestra agrupación goza de muy buena salud, es una agrupación que ahora tiene bailarines muy jóvenes que han renovado la compañía. Contamos con más de 25 obras en el repertorio, las que hemos llevado a las tablas y nos ha hecho merecedores de todo lo que presumimos ahora mismo” aseguró el director.

El Ballet Folclórico en su propuesta para el público holguinero trajo una gama de todo lo caribeño que pueden hacer. En la Ciudad Cubana de los Parques se presentó junto a la Steel Band, en Gibara y Bariay. Agradeció además a Holguín, a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana y al público holguinero.

“El baile es como la vida, es como respirar. Somos una compañía que tiene a Antonio Pérez como principal coreógrafo. La línea estética del ballet folclórico está encaminada en conseguir un bailarín perfecto y tratamos de ir sobre ella. Sin él la compañía no hubiera podido contar con su sabiduría, creó un estilo y forma de bailar única que lo diferencian del resto de las Compañías de Cuba” aseguró Bringuez Grenot.

Dijo además que “la juventud se ha hecho eco de este conocimiento y hemos podido recuperar obras con más de 60 años. Nos sentimos apoyados y acompañados por todas las instituciones y organismos y eso nos llena de satisfacción. Llevo muy poco tiempo como director del Ballet Folclórico de Oriente. Siempre fui bailarín. Pero le agradezco mucho a Joaquín Castellanos, quien me apoyó cuando empecé junto a Pascual Díaz, ellos me han apoyado en mi carrera y en mi vida”.

“A los seis meses de estar dirigiendo el folclórico se nos consideró una de las mejores compañías del país. Además siempre tuve la idea de hacer algo por Santiago, algo me hiciera también digno porque nací en Santiago y nunca había trabajado en mi ciudad. Me siento muy feliz y se lo digo todos los días a mis colegas que me oyeron y están hoy en el lugar en el que nos encontramos”.

Leon tiende un puente de Arte

Por Arlene Gómez Palacios

Amigos de todas las latitudes llegan hasta la Ciudad Cubana de los Parques durante la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana. El arte acorta las distancias e inunda cada rincón de este lugar. Escenarios de la ciudad abrazaron al trompetista norteamericano Leon Quincy y con su presentación en Holguín, se tendió un puente de arte entre las naciones.

Trompetista norteamericano Leon Quincy. Fotos: Wilker López

“Mi trabajo comenzó de modo accidental en el 2017 con muy buenos músicos holguineros. Con ellos establecí contacto y comenzaron las relaciones para venir aquí. Para el festival les hice saber quién yo era, qué yo hacía y me hicieron  de inmediato la invitación, yo estaba trabajando en Chicago. Desde ese entonces se me ha pedido que venga a la Fiesta, donde la he pasado muy bien” aseguró Leon.

”Cuando estoy en este lugar, con los músicos y el público me hacen sentir como un invitado especial porque me hacen parte de sus presentaciones. Con el público simplemente dejo que las cosas fluyan” dijo también.

“Yo estoy muy agradecido porque cada vez que hago mi trabajo y demuestro lo mejor de mi habilidad es muy satisfactorio para mí” dijo Leon. “Además es genial porque esta Fiesta se convierte en un puente cultural entre los artistas de Estados Unidos y los cubanos. Esto es súper importante porque a lo largo de la historia de nuestras dos grandes naciones hay trayectoria de identidad cultural común, además paralelamente Estados Unidos se mueve en una dirección, Cuba se mueve en una dirección y es siempre en la misma línea”.