A la tercera va el Premio Guillén

 

Aquella determinación era un objetivo estratégico y un tema de “seguridad nacional” para el “Estado” físico y mental del poeta. Después de nueve años y unos cuantos intentos de asedio a la fortaleza que constituía para él ese reconocimiento, José Luis Serrano ganó la batalla y el Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén.
La “guerra” empezó en 2009, cuando libró el primer combate con el poemario Geometría de Lobachevsky.

“Al año siguiente amplié el libro, porque me parecía muy breve y mandé un mamotreto de 250 páginas. Entonces era muy grande y se me ocurrió hacer dos volúmenes: uno lo envié al “Guillén” y otro al Premio Casa de las Américas. No obtuve nada. Luego mandé en 2015 una parte al Premio Oriente y la otra al “Adelaida del Mármol”. Cada uno se llevó el reconocimiento en los respectivos concursos.

“Estos dos textos generaron una pequeña esquirlita que creció y fue el volumen que comencé a mandar al Guillén: Los perros de Amundsen. Lo envié tres veces, así que teóricamente gané el concurso a la tercera, aunque llevaba seis oportunidades fallidas.

“Me pasé 9 años asediando ese premio. No me avergüenza decirlo, porque en ese periodo perfeccioné lo libros y creé otros nuevos. Me empeciné con este reconocimiento hasta que finalmente lo obtuve con un tipo de escritura que no se premia normalmente en los concursos: un libro de sonetos.

“Los perros de Amundsen es una gran metáfora sobre la existencia y los complejos tiempos postmodernos que nos ha tocado vivir. Amundsen fue un explorador noruego que dirigió la expedición a la Antártida que por primera vez alcanzó el Polo Sur.

Mientras su contrincante inglés empleó trineos motorizados, él conquistó el polo sur con 60 perros, de los cuales utilizó la mitad como alimento del resto. La estrategia lo ayudó a regresar con vida y ganar la carrera. Lo que tiene que ver esto con los tiempos que corren se lo dejo a los lectores.

“El libro forma parte de una trilogía titulada Trilogía Acéfala en la que se incluyen los textos Más allá de Nietzche y de Marx y Geometría de Lobachevsky.

Después de este premio, ¿te consideras un poeta con suerte o de éxito?

“Hace un tiempo fui jurado de un concurso y alguien que no ganó me dijo: ‘¡qué mala suerte!. Le respondí: ‘No sé a lo que llamas suerte. Cuando uno manda a un concurso te sometes al veredicto de tres personas. Tienes que estar en condiciones de soportar cualquier decisión que, en ocasiones, puede ser justa o injusta’.

“Sin embargo, no queda otra alternativa que mandar a los concursos, porque es la manera expedita para publicar un libro y, tratándose de un concurso como el Guillén te garantiza un circuito de promoción representativo en Cuba”.

¿Comenzaste a escribir desde niño?

“Nunca se me ocurrió. Nací en un pueblito de Gibara, Estancia Lejos. En los entornos rurales no es bien vista la escritura, no por cuestiones homofóbicas, sino porque la rudeza en el ambiente campesino exige que un muchacho, en vez de escribir, aprenda a enyugar una yunta de bueyes.

Allí sí leí mucho, aventuras sobre todo. En ese momento conocí la historia de Amundsen, y de ahí proviene el título del libro.
“No teníamos corriente eléctrica y estaba obligado a leer si quería entretenerme y percibir nuevos mundos. En el campo la lectura sí es muy bien vista. El campesino respeta el conocimiento y la persona letrada.

“Vine a escribir en el preuniversitario. Mis primeros intentos fueron hacer canciones, porque a mí me gustaban los temas de Silvio Rodríguez. Eso me aproximó a César Vallejo, mi poeta de cabecera.

“Fue en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa donde me inserté en un Taller Literario. Allí fueron mis primeras tentativas de escritura en serio. Cuando me gradué como ingeniero eléctrico y comencé a trabajar en Holguín, el primer proyecto reconocido fue un libro de décimas que escribí con el escritor Ronel González, el cual ganó el Premio Cucalambé en 1995.

¿Por qué decidiste estudiar una ingeniería teniendo inclinación por las letras?

“Así mismo, ¡e Ingeniería Eléctrica!. Tal vez por la falta de voltaje en mi infancia. Al final hasta contribuí a llevar la electricidad a mi barrio.

“Nunca concebí nada que tuviera que ver con las letras, porque nadie me enseñó que había oficios relacionados con la literatura. No obstante, siempre tuve una tremenda inclinación por las ciencias.

“Por ejemplo, Amundsen fue el héroe de mi infancia que inspiró uno de los poemarios de la Trilogía Acéfala. Geometría de Lobachevsky es un título que propongo, basado en otro héroe que apareció en mi adolescencia cuando estudiaba en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas.

Fue un matemático que decía que las paralelas se cortan en un punto y que la suma de los ángulos interiores de un triángulo puede ser mayor o menor que 180 grados. Por eso me decanté por las ciencias exactas.

“Mi formación me dotó de un pragmatismo del cual trato de alejarme en otras esferas de mi vida y en la poesía misma. Sin embargo, mi perspectiva de ingeniero me permite ver procesos en todo, incluso en la construcción de textos. He llegado a pensar que tengo una escritura en cierto sentido modular, un texto que crece de manera fractal, prolifera de modo risomático, que son conceptos que vienen de la ciencia y me ayuda a establecer las líneas que dirigen mi poesía.

“No creo en la inspiración, engendro que ha acarreado mucho mal a la literatura y al arte. La gente llama inspiración cuando camina por el trillito que bien sabe a dónde conduce y se siente en la zona de confort. Lo que realmente se debe hacer para producir una obra interesante es crearse resistencia uno mismo, colocar objetos, en mi caso verbales, que generen perturbaciones, discontinuidades. Eso es lo que hace que una escritura avance”.

Al graduarte tuviste un oficio sui generis…

“Durante 20 años trabajé en la Oficina Nacional de Inspección del Trabajo. Investigaba accidentes mortales, específicamente por electrocución, porque era inspector de seguridad eléctrica en la provincia. De ahí pasé a Ediciones Holguín, donde me desempeño como corrector y a la a vez hago alguna que otra edición de libros”.

¿Este primer oficio incidió en que la muerte aparezca como tema recurrente en tu obra?

“Sí, es un tema obsesivo en mí, pero sobre todo, esta labor me permitió comprender la fragilidad del ser humano. Una nimiedad nos puede sacar de la vida, colocarnos del otro lado de la línea”.

Bufón de Dios fue el primer libro que publicaste en solitario y el primogénito de Ediciones La Luz. A 20 años de este suceso, ¿cómo lo valoras?

“Es un libro que me sigue gustando, lo cual no es un lugar común, porque uno puede terminar disgustado con algo que escribas. Contiene todo el material que estaba en el texto anterior publicado con Ronel y añadí un grupo de décimas.
En la reedición realizada por el aniversario 15 de la editorial le hice una remezcla y creo que se actualizó.

“Fue un libro que me abrió algunas puertas, porque a través de él la gente me vio como una joven promesa. Pero demora tanto en que te dejen de ver como ‘joven promesa’ que cuando te quitan el título, ya tienes hipertensión arterial”.

¿Te consideras un eterno perfeccionista de tus obras?

“Es algo que debo abandonar, porque puede hacer peligrar mi salud mental. A veces he vuelto sobre un texto, porque me parece que hay que correr una coma de lugar y ha ocurrido que el lector que tenía ganado se disgusta con el resultado de mis remasterizaciones.

“No obstante, tengo el derecho de incidir sobre mi obra y en cierto modo me he sentido más cómodo con mis modificaciones, porque al avanzar con la literatura perfeccionas y encuentras herramientas de trabajo. Te percatas de que hay cosas que hiciste de un modo que si llegas a tener antes ese adminículo recién inventado, lo hubiese resuelto mejor.

“Es algo que no recomiendo a nadie, porque entorpece y ralentiza la creación. Lo que demandan esos nuevos instrumentos es utilizarlos en cosas nuevas, no para reparar lo escrito hace 10 o 15 años”.

En una ocasión diste una receta sobre cómo hacías tus décimas. ¿Mantienes la misma fórmula para tus creaciones?

“Ya no daría recetas ni le prestaría mis instrumentos a nadie. La gente trata de tomar tus herramientas y trabajan con ellas sin saber utilizarlas.No es que no le tires el guante a herramientas ajenas, algo que siempre he hecho. El chiste está en que al hacerlo debes inventar algo que la persona que inventó esa arma no hizo. Si yo me robo un taladro es para serruchar una tabla, no para abrir agujeros.

“Lo que sí recomiendo a los poetas es que al conformar su obra tengan una visión de cómo anda el pensamiento en el mundo. Está el poeta que es un genio. A él las ideas le son entregadas y entran en contacto con lo absoluto.

En un siglo se producen dos o tres grandes poetas de una lengua y hay siglos que se van en blanco. Los pobres poetas menores, que somos casi todos, no nos podemos dejar engañar. Tenemos que saber que la poesía se hace de conocimiento. Debes saber cómo respira la época en que vives, cuáles son las tendencias filosóficas, antropológicas, sicológicas…

¿Por qué te has detenido en las estrofas clásicas, específicamente la décima y el soneto?

“La décima y el soneto son las estructuras poéticas que considero apropiadas para trabajar en estos tiempos. La primera tiene una estructura hermosa, resonante.

“El segundo es una estructura clásica, que suele verse como devaluada. Mi apuesta es utilizar esta estrofa de siglos de funcionamiento magnífico, como un vehículo idóneo para expresar las grandes fracturas que vivimos en el siglo XXI por su sólida estructura”.

¿Le serás fiel al soneto y la décima?

“Pensaba cortar de inmediato. Sin embargo, de Los perros de Amundsen nació otro libro que ya no pertenecería a la trilogía.Es un libro de sonetos, pero habla de otras cosas, y será totalmente distinto a los otros tres”.

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos: de la autora y cortesía del entrevistado

Tomado de ahora.cu

 

Ronel rima con décima

Ronel González es un “poeta moderno” sin dejarse arrastrar por la corriente literaria. Lee sus versos en un teléfono inteligente y lleva un diario privadamente público en su página en Facebook.

Ahí conviven una peculiar antología de su obra, promociones literarias, consejos para “pasar una variante «más suave» del dengue y las más íntimas confesiones.Su foto de portada tiene 67 veces compartidas y revela que es de un pueblo de cuyo nombre sí quiere acordarse: Cacocum.

Y escribe que vio el mar por primera vez a los 15 años. “A los 15 del mar no, a los 15 míos”, aclara para concluir que“desde entonces siempre quiero celebrar mi cumple ante él”, lo cual aprueban los amigos con más de 120 Me gusta.

El mar no fue el único que se ausentó en su infancia. Por eso, nació el poema en décimas “Inventario de carencias” que en una “auditoría” actualizada valora el poeta de otra manera:

“Hoy no veo tan terrible esa infancia. A veces me parece muy hermoso todo lo que viví. Lo que pasa es que los poemas nacen en circunstancias de tristeza o emoción muy fuerte. Quizás estaba triste cuando escribí esas cosas dolorosas,pero que son parte de mi biografía.

“Lo que ocurrió fue que era un muchacho bastante apartado, porque me pasaba la vida leyendo, estudiando, y practicando la literatura desde que tenía 9 años cuando me incorporé a un taller literario de mi municipio”.

Algunos critican sus “horas/Facebook”, pero sus amigos virtuales agradecen el racimo de décimas que Ronel allí cultiva:

“Iba a cumplir 12 años cuando descubrí la décima en un libro de El Indio Naborí. Empecé imitando esas estrofas. Como andaba desorientado, conocí y dominé cuanta estrofa había como octavillas, ovillejos, sextinas, sixtillas, sonetillos, tercetos, quintetos que hoy están en desuso.Sin embargo, ese trabajo que pudo parecer inútil, fue importante. Cuando escribo para niños utilizo un diapasón de estrofas bastante amplio, experimento y hago rupturas. Así sucedió con el poemario El secreto alboroto de los bichos, uno de mis 10 libros para niños, entre ellos, tres de narrativa.

“La décima es un molde muy factible para escribir, por eso es la estrofa nacional cubana. A mí se me da fácil. Creo que pude ser hasta improvisador, pero nunca desarrollé eso. Siempre me dediqué a escribir. El poema más literario tiene otros códigos y necesita maduración.

“Mis décimas a Martí quería escribirlas hacía muchos años, y no me salían. Me preguntaba si podría hacer algo novedoso, pues muchos poetas le han cantado, hasta que entendí que cada persona es diferente y, por tanto, lo que escribas es distinto. En seis días terminé el poema.Pero me llevó toda la vida, hasta que se dio el momento, el chispazo, las emociones. Martí se había convertido más que en un ser de libros, en un ser vivo”.

Y ha de ser así, porque de él y de Céspedes habla como padres en su diario. Cuenta en su bitácora digital que fue en este agosto a Contramaestre para seguir hacia San Lorenzo y Remanganaguas, con intenciones de hacer su pequeño y soñado homenaje a Céspedes y Martí.

Aquella “ha sido una de las experiencias más intensas de mi oscura vida provinciana”, apunta el bisnieto del capitán mambí Pedro, a las órdenes del Mayor General Calixto García.En ese parentesco deben estar las raíces de uno de sus libros más recientes, Teoría del fulgor accesorio, una revisitación desde la décima a la Historia de Cuba.

“No soy un historiador puro, soy un poeta que escribe acerca de la historia. He tratado de indagar desde la poesía en el mundo independentista cubano. Me interesan otrasépocas, pero esta es tan vasta y profunda que resulta compleja que me quedé en ella por ahora. He escrito poemas a Máximo Gómez, Antonio Maceo, Vicente García y Quintín Bandera recogidos en el libro Teoría del fulgor accesorio”.

Ronel no es un historiador o un literato de traje almidonado, porque sabe hacer muy bien el humor:

“Siempre tuve mucho sentido del humor, lo que no creía que podía escribirlo.Hoy hago humor para niño que es uno de los géneros más difíciles de escribir, sobre todo los de poesía. En el caso del humor para adultos, las situaciones hilarantes que encuentras en la literatura y la vida cotidiana, te propician encontrarte como humorista.

“Tengo un libro publicado: Érase un elefante bocarriba, que es un recorrido por toda la historia de la décima humorística del siglo XX cubano para acá. Hay textos míos, apegados a una visión más tradicional del asunto para contar una historia risible, pero cuidando mucho el lenguaje”.

“En el año 2010 recibí el Premio en Décima Humorística en el Festival del Humor Aquelarre. Ahora en 2018 repetí el lauro con un cuaderno de 40 décimas titulado El Platón del banquete. Ese libro deberá tener 100 décimas. Son textos con una mirada humorística hacia la Historia de laFilosofía. Es un humor más culto, para ser leído porpersonas que hayan estado, como yo, muy atormentadas con esta materia”.

Para resumir un curriculum tan amplio como un diccionario, dice Facebook que ha estudiado Historia del Arte en Universidad de Oriente y que, además de poeta, escritor para niños y profesor del Centro de Promoción Literaria Pedro Ortiz, es investigador cultural, por lo cual no solo produce literatura, sino que la investiga:

“Cuando estaba en la carrera me di cuenta de que podía ser investigador de la literatura, porque me interesó el tema de las metodologías para un día desecharlas, pues si las sigues fielmente escribes un libro más y ya. Luego empecé a trabajar como investigador cultural en la Casa de Iberoamérica y comencé a indagar sobre la historia de la décima escrita y motivé a otros a escribir sobre la improvisada.

“Eso me inspiró a hacer libros complicados como Atormentado de sentido para una hermenéutica de la metadécima. Es un texto donde apliqué el lenguaje de las academias a la décima, para hacer visible que se podía escribir una poesía en décima muy elevada como la que se hace en verso libre, muy teórica, conceptual.

“Más adelante indagué sobre la poesía en verso libre y me interesé por figuras más puntuales, como Delfín Prats, de cuya obra escribí un libro publicado en 2017”.

Ronel es muchas más cosas de las que escribe en su Facebook: fue metodólogo de literatura, asesoró los talleres de toda la provincia, durante diez años escribió para la radio, dos programas que todavía se escuchan: Un lugar para la poesía y Viajera peninsular, este último proyecto suyo dedicado a la décima. También ha intentado con guiones televisivos y dos de dibujos animados. Si le preguntas con cuál de tantos Roneles se queda, sobresale el filosófico para enseñarte que “el ser humanoses diverso, multidimensional.Tienes posibilidades que a veces ignoras. Nunca digas que tú eres incapaz de hacer esto o aquello. Si te lo propones, si investigas, si tienes amor o fe por eso, lo puedes lograr.

“Hubo un escritor muy humilde que cuando tenía 15 años me dijo: ´Tú vas a hacer todo lo que te propongas ser, y tenía razón. Creo que pudiera escribir noveles o grandes libros de ensayos, por lo voluminoso, pero uno tiende a preferir alguna cosa sobre otra y a mí me gusta hacer humor.

“Hay personas que ven mi amistad con José Luis Serrano, ganador del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, y me dicen ‘te estás quedando atrás. No considero eso. Lo importante es el flechazo, no el blanco. Hay que sentirse bien con lo que haces y estoy feliz porque escribo”.

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de www.ahora.cu

Concierto de Alerta Roja: 5 años conquistando corazones

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Para celebrar su quinto aniversario junto a su público la agrupación holguinera Alerta Roja realizó un gran concierto en las afueras del Estadio de béisbol Mayor General Calixto García, el pasado 25 de agosto a las 10 de la noche.

Durante el espectáculo “Alerta Roja: cinco años conquistando corazones”, los jóvenes músicos hicieron un recorrido por los temas que hicieron popular a la banda como “Una pila de besitos”, “La rompe corazones” y “Como la Luna”, además de otros de su nueva producción discográfica, “Forever”.

Entre las sorpresas de la noche estuvo el popurrit acústico a piano que tuvo como objtivo resumir en dos horas de concierto buena parte de la historia musical de la agrupación.

Acompañaron a la banda varios invitados como la Compañía Recrearte, las agrupaciones CH3, Mentes Callejeras, Cubandaluz y Monchi, fundador de la agrupación.

 

En conferencia de prensa Yordanis Mulet, director de Alerta Roja y conocido artísticamente como “El señorito Yordanis”, comentó que en estos cinco años lo más difícil ha sido mantenerse en el gusto del público.

Agregó que es un reto trascender a nivel nacional desde una provincia del oriente de Cuba, pero han logrado posicionarse en varios programas de la televisión nacional.

Sobre los proyectos de la agrupación expuso que ahora se encuentran inmersos en la promoción de su último disco y para ello realizarán, además de los conciertos, tres videoclips, dos en Holguín y uno en La Habana con el destacado realizador Yandro Tamayo.

Creada el 28 de mayo de 2013, Alerta Roja pertenece al Catálogo de Excelencia de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos de Holguín. Su contagiosa música fusiona ritmos latinos y caribeños con la música cubana.

Por Rosana Rivero Ricardo

Tomado de www.ahora.cu

Fabré en Holguín: Yo dije que venía y vine

No sé cuantos, pero había muchos, muchos holguineros, dice el colega Aroldo García que 50 mil, aunque yo soy más conservadora, esperando por Fabré en el área de Pedro Díaz Coello, donde no se acaba el carnaval hasta que no canta él.

Una y otra vez los bailadores preguntaron por el autor de temas tan exitosos como Aló baby, y el Apagón, mientras disfrutaban de las presentaciones de su orquesta durante las pasadas fiestas populares.

Cerca de las 11 de noche cuando sus músicos tocaban desde hacía rato se armó el alboroto y una avalancha de gente corrió a recibir al cantante.

“Me siento muy feliz de estar de vuelta en Cuba y debutar por aquí por Holguín. Vengo con el afán de disfrutar un rato con la gente y feliz de que la banda está sonando, y que el pueblo los quiere mucho… Desearle la suerte que se merece este pueblo y que sepan que siempre gracias a Dios y que tenga la oportunidad voy a estar acá”, declaró Cándido Fabré a Telecristal.

Niños, jóvenes y ancianos, todos salían a su encuentro para tomarse selfies con el artista y desde la multitud se escuchaban coros: ¡Te queremos Fabré! ¡Que viva Fabré!

Al indagar por su estado de salud nos contestó: “agradecerle a tanta gente que está ocupada y preocupada por Cándido, no estoy perfecto pero voy bien. Yo dije que venía y vine, aunque sea un rato.”

Y así lo ha hecho, desde hace 8 años cuando en la madrugada del 23 de agosto del 2010 le prometiera a Aroldo que tocaría en la recién creada plaza del reparto Pedro Díaz Coello y que luego fue bautizada como plaza de Cándido.

Esta presentación es la primera que realiza en Cuba luego de su estancia durante tres meses en Ecuador, donde intercambió con los ecuatorianos y se sometió a tratamiento con el famoso doctor Roberto, celebre en una de sus canciones.

Por Yadianny María Rojas Pupo

Tomado de www.aldia.cu

Norberto y la aventura de vivir

Conversar con Norberto Leyva se torna tan ameno que incluso sin apenas conocerlo puedes sentirte como alguien cercano a él. No sé si es por las pruebas que le ha puesto la vida, o solo porque su carisma es algo innato, pero el entusiasmo con que empata cada frase contagia a cualquier interlocutor.

Lo que comenzó como una aventura juvenil hoy se consolida como un proyecto sugerente. Foto cortesía de Norberto

Un rato de la tarde, de esas mismas que el regala a su público cada sábado en el Salón Benny Moré, fue suficiente para conocer a una persona apasionada por vivir, que sigue como doctrina la filosofía del Carpe diem, haciendo que cada minuto del día cuente como si fuera el último.

La aventura de ser músico

Todo comenzó por puro accidente: vine para Holguín a estudiar Ingeniería Industrial y me uní al movimiento de artistas aficionados de la Universidad, donde participaba en las actividades que estos realizan y luego comencé a componer.

Uno de mis compañeros de estudio mandó una de mis canciones a un Festival de compositores aficionados que se realizó a nivel provincial en el poblado de Velasco, y fue con “Las ninfas”-la recuerdo incluso porque nunca más lo he cantado-, el tema con que gané el premio principal.

En esa ocasión el jurado se integró por Miguelito-director de “Vocal en serio”-, quien me propuso en ese momento unirme al grupo, para sumar a la sorpresa de ganar el concurso, la posibilidad de, siendo estudiante, trabajar con un grupo profesional.

Aunque todo haya sido para probar suerte, una aventura, mi hobbie se convirtió en profesión, gracias a que a nosotros los cantantes se nos miden aspectos que no hay que estudiar para tenerlos, como por ejemplo la afinación u otros.

Tentaciones y tentativas

A los cuatro años me separé de “Vocal…” y posteriormente me uní a “Tentación del Caribe”, donde estuve un periodo similar de tiempo, participando en varios eventos de prestigio como “El son más largo”, en La Habana, donde aprendí mucho sobre la música cubana y nuestros instrumentos autóctonos.

Pero siempre tuve, como compositor, la inquietud de cantar mis propios temas, y en ninguna de estas agrupaciones se me permitió, por ello decidí emprender carrera independiente para superar así esos momentos difíciles que en suma te fortifican.

La peña de Norberto y sus amigos goza de gran aceptación en la Ciudad. Foto: AA

Decidí entonces formar un dúo y se lo propuse al maestro César Gutiérrez, con el cual fundé “Luz verde”, el cual se mantuvo con el pasar de los años debido a sus propuestas musicales, que básicamente se centraban en la canción de autor: Ángel Bonne, Serrat, Sabina y otros tantos interpretábamos para atraer a un gran número de público en nuestras peñas tradicionales, y sin embargo no logré mi anhelo tampoco en este dúo: el de montar mis canciones.

Mejor solo…

Con el empeño de montar mis propias canciones emprendí finalmente la carrera de solista y así defender mis creaciones como fuese posible, incluso con background. Esta opción no me funcionó porque defender una obra de esa forma es como matarla antes de que nazca, y así me di la tarea de armar mi propio grupo.

Pasé tres años en ello, aunque realmente lo tenía completo hace alrededor de siete años, pero la comisión técnica de la Empresa de la Música no quería audicionarme, alegando que yo no podía dirigir un grupo dada mi formación empírica, incluso cuando todos mis músicos eran graduados de escuela.

Así dejaron de atenderme tres veces con todo listo para presentarme a la audición, hasta que llegamos al consenso de que me escucharan y, si mi música no reunía la calidad o la originalidad adecuada, entonces sencillamente que no me aprobaran. Lo que escucharon sonaba bien, y no era para menos, pues mis músicos tienen una calidad profesional elevadísima, son graduados del Isa, personas con experiencia que han hecho carrera individual, por ejemplo, mi director musical es Javier Pérez, uno de los mejores guitarristas de Cuba, reconocido a nivel internacional por su obra.

Las pruebas de la vida

Luego de tener mi grupo estuve dos años enfermo, con un pronóstico difícil que no me permitía hacer nada de mi profesión. Tuve que dejarlo todo a un lado, pero a penas el médico me dijo: “puedes seguir viviendo”, recomencé mi tarea, rearmé el grupo.

Cada minuto cuenta en el empeño de Norberto. Foto: Cortesía del entrevistado

Comencé a presentarme en una peña que estimo mucho y considero parte de mi, en un espacio donde los sábados por la tarde no iba nadie porque no había propuestas- en esto siempre le insisto a mis compañeros, en Holguín hay muchos lugares subutilizados que pudieran revivirse a partir de la música, pero muchos prefieren el trabajo en el Polo turístico por motivos económicos, que al final ni es tanto-. Aposté por la Ciudad, y fue en salón Benny Moré donde creé mi lugar para el encuentro entre amigos, la familia, para conectarme desde la música y lo que cuenta una canción.

En mi peña pasa de todo, el amor y el desamor se enrollan y hay quien va a enamorarse, u otro que va decepcionado, pero todos encuentran sentimientos y pasiones allí, es algo raro, pero tiene su encanto, que se refleja en la aceptación y fidelidad de un público que ya es incluso habitual. Además de que siempre intento ponerle frescura a cada encuentro, proponer historias y vivencias personales, a través de la música.

Un nuevo comienzo, otra oportunidad

Actualmente estoy contentísimo por los tres años de trabajo con el grupo, por la peña, así como por el disco que grabamos recientemente con el sello Bis Music, todo ello gracias al apoyo de Artex, que ha sido fundamental e incondicional para mí y mi grupo.

Agradezco mucho a Aldey, coautor de la idea para fundar la peña, y a Otero-director de Artex-, quien propuso en La Habana la grabación de este fonograma, dado el prestigio que ha ido ganado mi espacio dentro de la programación del Benny, y de la institución comercializadora del arte propiamente dicho.

¿Contra la pared?

Recientemente espero que salga el disco, “Contra la pared”, para jugar un poco con estas situaciones difíciles que me ha puesto la vida y que he logrado superar para cumplir mi sueño. El productor musical del disco es Joaquín Betancourt, uno de los músicos más importantes de este país. A él se le suman otros de igual prestigio para ayudarme a montar estos 12 temas de mi autoría que van desde una canción muy sentida y profunda, hasta otros muy movidos, con mucho ritmo, pero sin prescindir de que el bailador medite con las letras sobre el tema que trato en cada una: yo no vivo paralelo a mi tiempo, y las cosas buenas o malas que nos pasan me alegran o entristecen.

Siempre intento mezclar emociones en cada canción, como homenaje a ese sube y baja que es la vida. Así nos encontramos piezas sobre el amor, sobre lo efímera que puede ser la existencia en este mundo y la incertidumbre del mañana; pero en general es algo sincero, sencillo, sin grandes pretensiones, algo que te llega de momento a la mente y lo escribes en el papel, es algo que al final gusta y se pega.

Aprovecharé el lanzamiento del disco para presentar dos videoclips de temas que se incluyen en el fonograma, uno de ellos dirigido por José Rojas. Estoy incluido también en un proyecto en contra de la violencia a las féminas con una canción que se titula “Cuando llora una mujer”, al cual le quiero hacer además un video: en sí esto es para darme a conocer nacionalmente, pero quiero que cada audiovisual esté acorde con mis letras y su mensaje, que no sean solo un producto comercial más.

“La joya”

De gran placer me resulta además el reconocimiento a mi trabajo de Raúl Torres, de quien incluyo sus palabras de elogio como presentación de mi primer disco, y a quien además espero para realizar en el venidero mes de septiembre, un concierto en el Centro Cultural Bariay . Para mí, él, junto con Silvio, Pablo, o Alejandro Sanz, son referentes de la música que hago, por eso su apoyo e interés me satisface tanto como si hubiese ganado el Granmy.

Los amigos

Yo trato siempre de trabajar con Artex pues ellos me han apoyado mucho. Recientemente, en este verano, hicieron en el propio Club Bariay un evento para los chefs de cocina que trabajan en sus centros culturales y me invitaron a esta linda jornada. También nos presentamos en los carnavales, específicamente en el “Rincón del recuerdo”, y la acogida ha sido muy buena.

Mi peña goza de gran aceptación, incluso con seguidores habituales que ante la incertidumbre de los aguaceros vespertinos, me llaman a la casa para saber si voy a realizarla o no, es como un día especial para esas personas.

No se aceptan “no”

Del pueblito de Nicaro a la ciudad de Holguín, y de aquí para el mundo…así se proyecta el cantautor. Foto: AA

Para este pueblerino que vino de Nicaro el no es inexistente como respuesta cuando me propongo algo, e incluso, si me lo dicen es como si en su lugar fuera un “sí”.

Ahora me queda todo por hacer, pero en este caso depende solo de mí, de cómo me proyecte, de la originalidad con que lo haga, de mejorar cada día y hacerme visible en el mercado nacional.

Intento aprender de todos, hay muchas herramientas que no conozco, y por eso desde el reguetonero-que sus méritos tiene por lo menos en popularidad-, como de los grandes maestros, estoy siempre como una esponja para tomar lo mejor de ellos.

Por pequeños pasos se empieza, y con empeño todo se logra: hasta que no cante con Alejandro Sanz no paro-y suelta la carcajada-. Por ahora intento disfrutar el camino, más que obsesionarme por llegar a la cima. No tengo tiempo que perder por los problemas de la vida que antes mencionaba, por eso vivo intensamente cada día, e incluso para mí, esta entrevista que me haces hoy aquí en “La Luz”, es como si me la estuviese haciendo el canal más importante del mundo.

Quizás Norberto hoy no sea popular, y puede que incluso eso no le quite el sueño, pues para él lo más importante realmente lo posee ya: el cariño y respeto de una ciudad que pierde destellos cuando en las tardes de sábados no se escucha su música en el Benny.

Edelis en el Holguín de las Maravillas

Fotos: Elder Leyva y cortesía de la entrevistada

El día en que llegaban los mandados a aquel pueblito de Punta Gorda, en Moa, la gente se llevaba más que azúcar, arroz y frijoles. Edelita tomaba el mostrador por escenario y regalaba, “por la libre”, una docena de canciones de Teresita Fernández. Solo tenía cinco años y ni con este augurio su familia vaticinó que ella sería cantautora de canciones infantiles.

Hoy la obra de Edelis Loyola es mediáticamente más reconocida que ella. Por eso, pocos podrán asociarla a populares canciones como La piñata, premiada en “Arcoiris musical”; “El Piojo”, incluida en el disco “Travesía Mágica”, de Liuba María Hevia, o como la creadora del espacio televisivo “El Patio de Gabriela”. Aunque aún la fama nacional no le ha “tocado por la libreta”, prodiga “a granel” canciones y proyectos para los niños.

El día en que llegaban los mandados a aquel pueblito de Punta Gorda, en Moa, la gente se llevaba más que azúcar, arroz y frijoles. Edelita tomaba el mostrador por escenario y regalaba, “por la libre”, una docena de canciones de Teresita Fernández. Solo tenía cinco años y ni con este augurio su familia vaticinó que ella sería cantautora de canciones infantiles.

Hoy la obra de Edelis Loyola es mediáticamente más reconocida que ella. Por eso, pocos podrán asociarla a populares canciones como La piñata, premiada en “Arcoiris musical”; “El Piojo”, incluida en el disco “Travesía Mágica”, de Liuba María Hevia, o como la creadora del espacio televisivo “El Patio de Gabriela”. Aunque aún la fama nacional no le ha “tocado por la libreta”, prodiga “a granel” canciones y proyectos para los niños.

Los primeros acordes…

“A los 8 años comencé a cantar en un grupo que formaron los profesores de mi escuela. En la secundaria aprendílos primeros acordes en la guitarra con la ayuda de mi papá. Ahí me decidí por el canto, porque quería ser artista.

“Tuve mi primer hijo a los 15 años y eso también influyó en mi decisión de ser cantautora para niños. Después llegaron otros dos bebés que me impulsaron a inventar herramientas para entretenerlos. Mis hijos llegaron a decirme, ‘!Mamá!, ya esa canción me la cantaste, cántame otra que no me sepa’. Como se me había agotado el repertorio, le inventaba cuentos y luego me atreví a ponerle música”.

Edelis2

Nace una Gabriela…

“A finales de los ’80 surge la Asociación Hemanos Saíz (AHS) en Moa. Todos los creadores idearon sus espacios y me propuse crear una peña infantil. Por casualidad llegó a mis manos “El libro de Gabriela”, de Adolfo Martí. Son cartas que él le escribía a su nieta que vivía fuera del país. Cuando leí el libro y vi que está dedicado a los niños me gustó mucho y decidí ponerle a mi proyecto “La Peña de Gabriela”, inspirada además en Gabriela Mistral, gran escritora que dedicó parte de su obra a los niños.

“Después me visitó una periodista de la emisora La Voz del Níquel, de Moa y me sugiere hacer de la peña un programa radial. Nunca había hecho un guión de radio, pero fui atrevida y los realizadores me ayudaron. Hice un primer proyecto que se llamó La Piñata, como la canción que creé para tema de presentación y que cogiese premio de la popularidad a nivel nacional en el programa “Arcoiris Musical”.

“La canción me comprometió. Ahí me desaté a hacer canciones para niños, porque tenía hechas algunas cositas para mis hijos, pero hasta ese momento sin ninguna pretensión.

“El programa fue un boom. Antes de cumplir seis meses en el aire estaba nominado a Gran Premio como programa infantil a nivel nacional, junto a la versión radial de Elpidio Valdés. Fue un espacio novedoso que mantuve por tres años, donde se hablaba de mitos y leyendas y tenía una sesión llamada Vamos al concierto, donde radiábamos fragmentos de la obra de Chaikovski y Vivaldi, pero también de músicos cubanos como Leo Brower y populares como El Guayabero.

“En aquel entonces viajaba periódicamente a Holguín a las reuniones de la AHS. En Tele Cristal, donde me conocían por mi programa radial infantil, me propusieron hacer un proyecto similar para la televisión. Me atreví y aquella misma noche redacté el proyecto de El Patio de Gabriela, inspirada en mis experiencias en Moa.

“Allá vivía frente a la escuela y como tenía que ensayar el programa de radio, los niños iban de la escuela a mi casa. Esa fue la semilla del programa: una mujer que de tarde espera a los niños para jugar, contarle historias y trabajar, porque también estudiábamos el guión que se iba a grabar el sábado”.

Encrucijada…

“Pasé mucho trabajo en esa época, porque tuve que dejar a mis hijos prácticamente solos en Moa. Me los cuidaban mi esposo y los vecinos, para yo poder venir a Tele Cristal.

“Ya tenía el vestuario, la escenografía y había grabado el programa cero. Pero en el momento de iniciarel rodaje, me llegó una invitación para una gira por España, tras participar en la Bienal Identidad que se realiza en Jarahueca, Sancti Spíritu, en homenaje a la compositora de canciones infantiles Ada Elba Pérez.

“Tuve que decidir entre la gira y El patio de Gabriela y opté por irme. Fue una decisión difícil, pero me satisface es que el espacio gustó mucho. Trataron de comprármelo varias veces, pero no creí justo que algo que se hace para los niños, y más en el Periodo especial, con un mínimo de recursos, se venda. Lo único que puse como premisa fue que en los créditos saliera: Idea original: Edelis Loyola”.

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El mundo gira y gira…

En la gira me fue muy bien. Hice muchas actividades en las diferentes Islas Canarias, sobre todo a través de un proyecto en escuelitas rurales. Además realicé un concierto en el paraninfo de la Universidad de Tenerife, donde me ocurrió algo curioso: a pesar de que mis canciones son para niños, los jóvenes universitarios me pidieron autógrafos.

“Después de eso viajé cinco veces más a España y luego me fui a conocer a mi primer y único nieto a Chile para su primer añito y fue tanto el amor que me quedé siete años.

“Como la gente que respira arte siempre busca insertarse en ese mundo, allá me vinculé a amigos trovadores, escritores y actores. Hicimos varias actividades, comunitarias sobre todo. Mi actividad más importante fue para los niños en una Feria de Turismo en Viña del Mar”.

De la composición y otros proyectos…

“En mi tierra sigo componiendo. Cuando tienes el sentimiento de la creación, todo lo que ves te inspira. Sin embargo, tengo en cuenta al escribir que vivimos en una era nueva, de mucha información y tecnologías y los niños ya están cansados de que les hablen en sus canciones de perritos y gaticos, porque ellos tienen una visión nueva también.

“Bajo esta premisa estoy haciendo canciones para un espacio que llamaré Mundo rosa, relacionado con las cosas que les imponemos a los niños.

“Mantengo varios proyectos como la peña Dibujando la melodía en la Plaza de la Marqueta, los sábados a las 11 de la mañana. Allí hacemos juegos tradicionales, mostramos los instrumentos musicales y su historia, sobre todo de la música cubana, e invitamos a los niños a que canten mis canciones tocando ellos mismos esos instrumentos que presentamos.

“Todos los viernes tengo el proyecto El patio de las mariposas azules, en el Centro Cultural Lalita Curbelo, con visitas dirigidas de las escuelas. En el verano me presento en el Círculo Infantil Mi tesoro, un espacio donde vinculamos canciones y juegos con la literatura.

“Otro proyecto es la Casa de Abuela que inició el Día de los niños.Sesiona en la Casa de Iberoamérica el tercer domingo de cada mes, a las 10 de la mañana. Nació para rescatar tradiciones, hablar de las leyendas de Cuba,la mitología afrocubana y otras regiones del mundo, siempre mezcladas con la danza, la música y las presentaciones de libros”.

Edelis en el Holguín de las Maravillas…

“Hace un año que regresé a Holguín. Me ha tentado la idea de irme a La Habana para desarrollar mi carrera, sobre todo, porque aún no tengo un disco grabado, pero creo que uno puede luchar y triunfar desde su tierra”.

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos: Elder Leyva y cortesía de la entrevistada

Artículo y fotos tomados de www.ahora.cu

 

Ya llega la bailarina…

Fotos: Arlene Gómez Palacios

Una pasión heredada tal vez de sus ancestros, impulsa a Mónica González Martínez, quien me recibió en su casa y café mediante, me contó de una vida signada por la fuerza y la pasión.

Mientras hablábamos en una sala marcada por el tiempo, que alguna vez fue también local de ensayo, sus hijas de 9 y 2 años revoloteaban, la mayor solícita, educadísima y silenciosa; la pequeña hace que sonría cada dos minutos al volver a escuchar sus ocurrencias mientras transcribo, horas después, mi conversación con esta joven que ha seguido el curso de un sueño, no sin sobresaltos.

Primeros pasos

Siempre soñé bailar flamenco nunca me interesó otro tipo de danza, aunque recibía clases de ballet en la academia del teatro lírico.

Marisel Godoy, directora de Codanza, trajo a un profesor de flamenco en 1998, pero solo fueron tres meses, al final quedamos tres muchachas y sugerí formar un ballet. Hicimos una convocatoria y estuvimos un año completo conformándolo. Así nació lo que hoy es la compañía Monik Dance Ballet Español de Holguín.

Esto lo hice cuando tenía 16 años y fue muy difícil pues debí dirigir a mujeres mayores que yo, y tenía que ser fuerte para que me respetaran.

Algunas de llas muchachas que he formado están en compañías importantes y parte del ballet estuvo en Turquía.

El flamenco: un modo de expresión

Durante muchos años estudié con el Ballet Liz Alfonso, el Ballet Español de Cuba, Ecos y Aires, agrupaciones con las que aprendí un poco de todos, aunque pefiero el estilo flamenco, pero siempre mezclamos un poquito con las danzas modernas.

Me gusta mucho el flamenco tradicional en el que puedes expresar más tus sentimientos, la pasión, la fuerza. En él, según el palo, que es como se llaman los géneros, puedes expresar más las emociones.

La música como medio y fin

En realidad, en el flamenco el músico se debe a la danza. Quien dirige la función es el bailarín. Él es quien le dice al músico cuándo tiene que cerrar para hacer una escobilla, que son los taconeos; cuando hacer letra para bailar, pero es muy difícil crear un grupo de música flamenca en Holguín, porque lleva un conocimiento y práctica diferentes a otros géneros. Aquí hay quienes hacen rumbas y otras cosas que son más fáciles, no obstante, para llegar a tocar bulerías, alegrías o fandangos, hay que estudiar mucho.

Como no tenemos ese tipo de agrupaciones aquí hago los espectáculos con música grabada y debo regirme por ella. Para hacer una función busco los géneros que quiero bailar y a partir de ahí voy creando.

Una escuela, semilla y futuro

En 2003 mi mamá sugirió hacer una escuela y así garantizaría el relevo y ya la academia Amor Flamenco tiene 14 años. Pueden ingresar a partir de los cuatro años y hasta los 15.

Como es una escuela-taller es para formar la vocación, no realizo pruebas de aptitud. A partir de los ocho años hacen exámenes de todas las asignaturas y las que obtienen más de 85 puntos pasan al ballet infantil o el juvenil que son los de mayor nivel técnico y cuando son adultas pasan a la compañía como tal.

Actualmente son 60 niñas las que se encuentran matriculadas. Durante todo el periodo lectivo habitual, ellas reciben clases de ballet, flamenco y preparación física.

Este año comencé a preparar a dos de mis bailarinas para que impartan las clases para dedicarme un poco más a la coreografía y a mí como bailarina pues todo este tiempo salvo un breve periodo en que mi hermana me acompañó, he impartido yo sola las tres materias.

Siempre he instado a mis alumnas y sus padres a ser una gran familia, me llevo muy bien con todos y siempre colaboran. Si hay un problema ellas me lo cuentan y yo las siento a todas y les hablo, somos muy unidas y no permito la envidia o el celo.

En esta ocasión la gala de fin de curso será en la sala Raúl Camayd del teatro Eddy Suñol, con un espectáculo llamado Ilusiones, en el que entre otras sorpresas cantará mi hija mayor.

La persistencia de una pasión

El vestuario, maquillaje, calzado, accesorios, sale de los padres quienes nos apoyan muchísimo y gracias a ellos se mantiene la compañía, en el caso de los adultos también sale de nuestros bolsillos, porque hace solo un año que nos evaluaron y ya somos profesionales después de mucho tiempo de intentarlo.

Hace siete años tenemos una peña, todos los terceros miércoles de cada mes, en sala Alberto Dávalos del teatro Eddy Suñol. En ella actúan todas las niñas y los adultos de la compañía, así como algunos invitados.

La gratitud, un don

Agradezco a mis padres y hermana por su apoyo incondicional y darme el aliento para seguir cuando todas las puertas se me han cerrado, a mis hijas porque la fuerza para continuar la tengo por ellas, al doctor Filiberto Betancourt, que es quien atiende a todas mis alumnas a cualquier hora cuando se lesionan y a todas las personas que me han apoyado.

Perder para ganar

Tuve posibilidad de integrar el Ballet Español de Cuba y no lo hice por mantener la compañía en Holguín y lamento no haberme ido porque aquí para que te abran una puerta tienen que pasar muchos años.

No me arrepiento de lo que he logrado, pero he tenido que enfrentar muchos obstáculos y he tenido poco apoyo institucional.

Aun así, vivo feliz de todo lo que he recibido y las muchachas que he formado y estoy orgullosa del trabajo que he hecho. Creo que todo está en el esfuerzo que se le ponga a lo que uno hace. Un bailarín puede no tener todas las condiciones, pero si se esfuerza puede obtener lo que quiera.

Por Arlene Gómez Palacios

Foto:Arlene Gómez Palacios

Tomado de www.ahora.cu

De tal padre, tal Cobiella

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Cobiellas (padre) junto a sus esculturas de la Aldea Taína del Chorro de Maíta. Fotos:Juan Pablo Carreras (ACN) y Argelio Cobiella Jr

Argelio Cobiellas Cadenas ya tiene 81 años.Es Hijo Ilustre de la ciudad de Holguín. Usa bastón, pero sus manos continúan fuertes, son las mismas que han logrado romper las leyes del tiempo. Sus obras escultóricas de la Aldea Taína en el Chorro de Maíta (Banes, Holguín) transmiten una espiritualidad tan valiosa, que son capaces de incentivar tu imaginación hasta remontarte a la comunidad primitiva.

Este señor recuerda cómo su padre lo enseñó a pintar. Siempre estuvo junto a él, para indicarle las imprecisiones de una estatua. Le contó sobre los comienzos del arte, relatos que quiso profundizar. Su interés por el pasado creció y terminó estudios universitarios con el título de Licenciado en Historia Universal.

“Después continúe como alumno en la Academia de Artes Plásticas. Amplié mis conocimientos sobre la escultura y descubrí mis deseos de ser profesor. No tardé mucho en convertirme en director de la Escuela Vocacional de Arte, aquí en la Ciudad de los Parques, mi tierra”, expresó Argelio, quien estuvo activo en el ejercicio del magisterio cerca de 30 años.

Le pregunté acerca de sus obras en el Chorro de Maíta y me aclaró: “No todas son mías, es cierto que soy el autor principal, pero conté con el apoyo de artistas amigos, además de mi hijo, por supuesto. Realizamos 40 piezas alegóricas a la cultura aborigen, fue un trabajo difícil, porque tuvimos percances con el cuidado del proyecto en proceso”.

“Nos demoramos aproximadamente un año, terminamos en 1997. Luego vino el huracán Ike y restauramos las figuras dañadas. Nuestro primer objetivo fue fomentar el turismo en ese lugar; pienso que se ha cumplido y, cada vez, van más extranjeros a observar a estos indios simbólicos.

Siempre defendimos que los cubanos debían ser invitados habituales, nuestra propuesta se cumplió y estamos agradecidos”, agregó.

Argelio tuvo la oportunidad de compartir labores con Electa Arenal y Huerta, artista mexicana que desempeñó una amplia obra en la provincia nororiental. Canto a la Revolución es un ejemplo de ello, se trata de un mural escultórico ubicado en Puerto Padre (Las Tunas), que representa la explotación que existía en Cuba en la etapa neocolonial y cómo los rebeldes defendían la Patria.

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Argelio Cobiellas (hijo) en plena faena.

Es coautor de las populares esculturas en la Plaza de la Marqueta, estatuas que representan al holguinero común del siglo XX. Esta y otras creaciones le valieron significativos premios como el Angelote y el Aldabón de la Ciudad.

Desde que me dispuse a entrevistarlo, quise aclarar una duda: el significado de las estatuas ecuestres. Y quedé despejado: “Si el caballo tiene dos patas en el aire, la persona murió en combate; si tiene una de las patas frontales en el aire, la persona murió de heridas recibidas en combate y, si tiene las cuatro patas en el suelo, la persona murió de causas naturales”, me dijo.

Antes de esta conversación, creía que la representación simbólica de Ernesto Guevara en Moa, así como la de Camilo Cienfuegos, en Gibara, y la escultura de El Guayabero en la ciudad holguinera, habían sido construidas por Argelio. Cuando le pregunté, me dijo que sí, “fueron construidas por Argelio, pero de apellidos Cobiellas Rodríguez, y es mi hijo”.

Las obras responden

De nombre artístico “Cobi”, es graduado de la Academia de Artes Plásticas José Joaquín Tejada, en Santiago de Cuba. Fue seleccionado como el joven más destacado de la cultura holguinera en 1984, por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) nacional, condecorado por el entonces ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos.

No le gusta que lo entrevisten, prefiere que observen sus obras: “Ellas tienen todas sus respuestas”. Tampoco firma sus esculturas, porque se le olvida y todavía no concibe que Miguel Ángel haya podido hacer el David, pues le parece imposible que un humano, sin contar con las herramientas actuales, haya realizado tal hazaña.

Guarda en su librero una foto junto al Comandante en Jefe Fidel Castro. Me contó que fue en la inauguración de su conjunto escultórico Guerrillero de América: cuyo elemento principal es la figura corpórea del Che en bronce, que tiene 5,60 metros de altura y está situado en el municipio de Moa.

Aquel día, fue interrogado por el Líder Histórico de la Revolución Cubana, acerca de si tuvo la intención de que la figura del monumento se pareciera al Che, y le respondió que sí y Fidel le dijo que lo había logrado. “Nos ha gustado mucho”, replicó el Comandante.

Para este artista, “holguinero de pura sangre que nunca abandonará su pueblo”, como él dice, lo que más le impresionó de Fidel fue su sencillez y ahora comprende por qué jamás construirá una estatua de su figura. “Su gran modestia no se puede impregnar en ningún material, se guarda en el corazón”, aseveró.

¿Qué otras esculturas importantes ha realizado y al verlas qué recuerdos vienen a su memoria?

–La mayoría aquí, en mi provincia natal. Por ejemplo, el monumento al Che en la Avenida de Los Libertadores, el cual fue inaugurado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en junio de 1988. Debo aclarar, soy coautor de la obra, junto a Caridad Ramos, Oniel Sánchez y mi papá.

“La estatua de Camilo Cienfuegos, en Gibara. Como dato interesante, te digo que es la representación del Héroe de Yaguajay más cercana al mar en la Isla. Conté con la ayuda de los pobladores del municipio costero, muchos ofrecieron piezas de bronce para su fundición, algunas de ellas constituían obras de arte.

“Realicé la figura de José Martí en la Universidad de Holguín, específicamente se encuentra en la sede Celia Sánchez Manduley. Ella me hace recordar los elogios del ministro de Cultura, Abel Prieto; esos criterios me dieron la posibilidad de participar en la ejecución de una Plaza Martiana, en Honduras.

“Además, soy creador del John Lennon que se encuentra en la Caverna de Los Beatles, aquí en la ciudad; de otro Lennon en el Hotel Las Brisas de Guardalavaca; del monumento a José Miró Argenter, en el Poligráfico de Holguín; entre otros trabajos”.

Cuando usted construye la escultura de El Guayabero, es la primera vez que realiza una obra de este tipo a una persona que todavía estaba viva. ¿Cómo fue su relación con este notable músico cubano?

–Lo hice por petición de Cultura. Yo le pedí permiso. Conocía a Faustino Oramas desde que era niño. Cuando fui a tomarles las fotos, tenía dificultades para ponerse de pie, pero pidió que la escultura fuese erguida.

“Vio la obra por primera vez, ya terminada. El día de la inauguración estábamos rodeados de varias personas. Empezó a hacer chistes y contar sus amores, como de costumbre al final dijo: ¡Santa palabra!”.

Su papá…

–Ha sido mi guía eterno. Me gusta que me comparen con papi, no solo eso, nos han confundido.

La Fiancée de Princigalli nos ha traído Focaccia

Por Katherine Pérez

Ha venido desde Montreal, Cánada, el cineasta italiano Giovanni Princigalli, quien propone como muestra de su desarrollo cinematográfico, La Fiancée. Este cortometraje de ficción 12 minutos de duración expone las relaciones interpersonales entre personajes de distintas nacionalidades(Cánada, Cuba, e Italia) quines confluyen en un contexto determinado. Una muestra oportuna de cómo el hombre se esparce, conoce, sufre.

Giovanni Princigalli, ha conocido el mundo, ahora conoce Gibara. Foto: José Ángel

La fiancée ostenta una profundidad recóndita, similar al iceberg que proponía Ernest Hemingway como técnica narrativa. Existe una historia subyacente, el antesde los personajes que es además otra posible interpretación para los espectadores.

Entrevistando a Princigalli, luego de ver el cortometraje, me contaba que había comenzado a hacer cine a los treinta años, un poco tarde, precisó entre risas… Pero en la Fiancée hay un estudio de la fotografía, esa sensibilité de la que hablaba Diderot, una búsqueda de la belleza que acerca a las inquietudes de este director quien propone un cine donde los protagonistas se espigan y viven más allá de los créditos.

Porque es un cine realista, que demuestra la diversidad cultural de Montreal, una diversidad que por supuesto ha invitado al director a crear ya llegar hasta Gibara en este 14 Festival Internacional de Cine.

Perugorría se enamoró de Gibara

Jorge Perugorría se enamoró de las curvas de su carretera, más voluptuosas que las de una criollita de Wilson. Lo cautivó su belleza natural y ese olor a mar que le acompaña y se le pega en la piel curtida por el sol en estos primeros siete días de julio en que se desarrolla la 14 edición del Festival Internacional de Cine de Gibara.

El primer encuentro con la “Jíbara Gibara” lo tuvo de la mano del director de cine Humberto Solás, durante el rodaje del filme Miel para Oshún a inicios de este milenio:

“Humberto me la presentó como una novia de la juventud. Él llevaba años sin venir acá. Me dijo, ‘Mira Gibara, es linda, es mágica’. Y yo también me enamoré de ellaˮ.

“Aquí vi nacer el Festival de Cine Pobre. Gibara había sido la locación de Lucía, una de las primeras películas de Humberto, devenida clásico del cine cubano. A él se le ocurrió crear en esta ciudad un evento para estimular a los jóvenes a hacer cine digital, de bajo presupuesto, cuando filmábamos Miel para Oshún, una de las primeras películas digitales en Cubaˮ.

Perugorría asumió desde hace tres ediciones la presidencia de este suceso cinematográfico en un momento en que necesitaba ser rescatado:

“Cuando me llamaron para asumir la dirección del Festival, se estaba apagando. Solás había desaparecido físicamente, pero dejó muchas expectativas por su trabajo maravilloso con la comunidadˮ.

“Cuando dejó de estar entre nosotros, sus sobrinos Sergio y Aldo Benvenuto continuaron la obra. Luego vino Lester Hamlet, otro director, y después la Dirección Provincial de Cine en Holguín intentó darle continuidad al Festival. No obstante, empezó a apagarseˮ.

“Nosotros teníamos conciencia de lo que había creado Humberto y su importancia, al ser claro ejemplo de cómo el arte puede influir en la transformación de la ciudad. Por eso, pensamos que tenía que asumir la dirección, lo cual era una gran responsabilidad.

“No fue difícil al final, porque aunque se estaba apagando, la llama seguía encendida. Solo tuvimos que echarle un poquito de aire, para volver a prenderla. Hoy, esa luz que Humberto encendió, sigue aquí. Su poder de convocatoria sigue vivoˮ.

“El evento se ha convertido en uno de los sucesos culturales más importantes de Cuba, y posiblemente, del Caribe. La cantidad de talento que viene, tanto nacional como internacional, es de una dimensión enormeˮ.

“Los artistas vienen a dar. No recibimos nada, solo el cariño de los gibareños. Todo el mundo viene emocionando. Eso nos ha permitido retomar el evento que simbólicamente empezó con el nombre de Cine Pobre y darle continuidad a ese sueño de Humberto Solás, ahora transformado en Festival Internacional de Cine de Gibaraˮ.

“El Comité Organizador continúa respetando el concepto de Cine Pobre, porque el Premio al Cine en Construcción, reconoce a las películas de bajo presupuesto, pero ricas en ideas y en los valores artísticos que defendemos”.

Cada edición del Festival Internacional de Cine de Gibara intenta superar a la anterior. En esta ocasión son muchas las propuestas que transversalizan artísticamente la programación cinematográfica:

“Este año el Festival está dedicado a la niñez y la adolescencia y hemos desarrollado una programación colateral enfocada a este grupo etario. Tenemos obras de teatro y películas para los niños, con el apoyo de la Unicef que ha colaborado en este empeñoˮ.

“En el apartado cinematográfico contamos con una sesión paralela al rodaje de los 44 filmes que están en competencia. El actor puertorriqueño Benicio del Toro, quien viene por segunda vez, presentará el filme Miedo y asco en Las Vegas, un clásico del cine, interpretado por él y Johnny Deep. Con dicha acción realizaremos el primer homenaje que se le hace por sus 20 añosa la película del director Terry Williamsˮ.

“Demián Bichir, gran actor mexicano y amigo que participa como jurado, realizará una presentación de Una historia de circo, una canción de amor, filme donde actúa y su ópera prima como directorˮ.

“Asimismo se exhibirán dos películas devenidas clásicos de la filmografía cubana y que han sido restauradas: Lucía, de Humberto Solás y Memorias del subdesarrollo, de Titónˮ.

“Dentro de la parte cinematográfica, hemos crecido mucho. Hay una presencia internacional con propuestas de África, Europa, Asia, y por supuesto, Latinoamérica. Esa es la proyección que queremos darle al festival y para los gibareños es un privilegio tener esa programaciónˮ.

“Desde su creación este fue un evento interactivo, donde el cine es protagonista, pero comparte con las demás artes. Por eso, tenemos un estreno del dramaturgo holguinero Yunior García y exposiciones de pintura y fotografíaˮ.

“La música es nuestra fuerza mayor en la cultura. Los conciertos en la Plaza da Silva los inició Silvio Rodríguez y los cerrará Fito Páez. Por ese escenario pasarán, entre otros, Nube Roja, Raúl Torres, Kelvis Ochoa, Zeus y Haydee Milanés. Tendremos además una sección con grandes descargas de jazz y música electrónica después de los conciertos para la juventudˮ.

“Esa heterogeneidad de propuestas me hacen creer que el Festival se está convirtiendo en una especie de resumen del arte contemporáneo cubano más importante que se traslada al oriente de Cuba”.

Enamorado como está, Perugorría confesó:

“Gibara es mágica. La gente dice que es un pueblo de película. Para mí es parte del mundo de García Márquez, de Macondo, ese Caribe profundo que nos representa a todos. Caminas por una calle y todo el mundo tiene una historia que contar. Eso es el realismo mágico, lo real maravilloso y el neorrealismo italiano que le gustaba a Humberto.

Todo forma parte del encanto del evento, además de la belleza natural y el patrimonio cultural que tiene la ciudad, su gastronomía y sus gibareños. Esos ingredientes hacen que el Festival tenga un futuro maravilloso”.

Por Rosana Rivero Ricardo

Foto: Kevin Manuel Noya