Arte de papel

No es magia lo que hacen estos empeñados de la céntrica Calle Morales Lemus, perteneciente a la Ciudad cubana de los parques, pero se le asemeja mucho: en cada pieza la dedicación y el cuidado del detalle devienen en atractivos encantos que captan la atención de cualquiera, independientemente de su aparentemente “rudimentaria” confección.

El papel producido en el Taller es un excelente material para utilizarse en diferentes procesos de impresión, artes plásticas, diseño gráfico, manualidades y artículos decorativos. Foto: Internet

La Casa Editora, Taller de Papel Manufacturado y Museo de la Imprenta “Cuadernos Papiro”, se ha convertido en  una de las instituciones insignes de Holguín, tanto en el plano nacional, coo internacional, con un prestigio que alcanza incluso los salones del Baticano.

Con base en las perspectivas que ofrece el papel hecho a mano, más allá de él mismo como producto artístico, y teniendo en cuenta la originalidad de un proyecto inédito en el país, surge la Editorial en un territorio donde la plástica y la literatura reinan por excelencia.

Próximos a los 20 años de fundados, Cuadernos Papiro vio la luz en el año 2001, precisamente un día como hoy, para convertirse en una pequeña editorial única de su tipo en el país.

Libros-arte sobre papel manufacturado, ilustrados con grabados labrados a mano por artistas cubanos de reconocido prestigio, son el producto de la conocida esquina holguiera, ubicada a pocos metros del Parque Calixto García, en el mismo centro de la ciudad.

Un viaje en el tiempo realiza el visitante cuando a primera vista chocan en la entrada del taller máquinas del siglo XIX, principios del XX y tipografías del siglo XVIII, aprovechando a su vez el valor expositivo de las piezas prácticamente inexistentes en nuestros días por los procesos de modernización de las técnicas de impresión.

Con tiradas de los libros limitadas hasta 200 ejemplares numerados, el papel utilizado para la impresión se fabrica a partir de fibras vegetales procedentes de bosques y plantaciones gestionadas con estándares ambientales. Como requisito indispensable para el diseño de los libros-arte convocan a reconocidos creadores de las artes visuales.

Varios autores reconocidos constan en su catálogo, Premios Nacionales de Literatura y figuras trascendentales de las letras latinoamericanas: Roberto Fernández Retamar, Carilda Oliver Labra, Antón Arrufat, César López, Pablo Armando Fernández, Reynaldo González, Dulce María Loynaz, Ángel Augier, José Lezama Lima, Pablo Neruda y José Martí, entre muchos otros.

Sin dudas un nombre resalta en la proliferación de esta iniciativa y es el de Tatiana Zúñiga Góngora, que en su momento se desempeñara como Directora artística y editora, ofreciéndole gran impulso al trabajo de esta institución a la cual se le suman otros nombres no menos importantes como Manuel Arias Silveira, editor y corrector, Freddy García Azze, diseñador, por solo citar algunos.

Las Ferias Internacionales del Libro de Guadalajara, de Santo Domingo, Panamá, Costa Rica, y La Habana, son algunas de las que ha visitado el colectivo de Cuadernos…para regalar su consagrado arte, el cual ha sido agasajado en varias ocasiones, destacándose el  Premio en Concurso a la Mejor Edición de Editoriales Alternativas (con el libro-arte Obatalá, editado por Manuel Arias Silveira, diseñado e ilustrado por Jorge Hidalgo Pimentel, 2010). Pero, sin lugar a dudas, uno de sus momentos cumbres fue el texto obsequiado al Papa Francisco durante su visita a Holguín, cuando el Sumo pontífice recibiera Arte Devoción, el cual incluye un cofre confeccionado con tablas rústicas de una Palma Real del poblado de Barajagua, primer sitio que acogió la imagen de la Virgen de la Caridad después de su hallazgo en la Bahía de Nipe, y en su cubierta, la bandera nacional como símbolo genuino de cubanía, para en el interior apreciarse una selección de textos de importantes voces de la literatura nacional con escritos dedicados a la virgen, entre ellos poemas de José Martí, Nicolás Guillén, José Lezama Lima, Dulce María Loynaz y Cintio Vitier.

Sin dudas un nombre resalta en la proliferación de esta iniciativa y es el de Tatiana Zúñiga Góngora. Foto: Internet

Por su parte, el Taller de Papel Manufacturado de Holguín es una empresa 100% cubana, fundada en 1994 por artistas de la plástica que vieron en el papel hecho a mano una alternativa para su producción artística y comenzaron a trabajar el papel reciclado y a realizar experimentos a partir del mismo con el objetivo de utilizarlo, fundamentalmente, como soporte de la obra de arte.

Para la fabricación trabajan básicamente las fibras de plátano, tabaco, maíz y ajo, entre otras, en hojas que se extraen una a una, se prensan en frío y se secan al aire. Los papeles se caracterizan por sus colores naturales y originalidad, garantía de un proceso limpio de fabricación en el que no se ha incluido el uso de agentes químicos o colorantes artificiales especialmente nocivos para el medio ambiente.

El papel producido en el Taller ofrece condiciones sanitarias y la permanencia en su apariencia ya que su grado de acidez es entre 4 y 7 de PH, razones por las cuales es un excelente material para utilizarse en diferentes procesos de impresión, artes plásticas, diseño gráfico, manualidades y artículos decorativos. Realizan trabajos especiales sobre pedido y envíos al interior y al exterior del país.

La gama de productos comprende papeles con diseños personales, Libros-arte, Invitaciones, Tarjetería y Agendas, todos con un atractivo y original diseño.

El espacio que ocupa la Casa Editora Cuadernos Papiro forma parte del inmueble situado hacia la antigua calle María Magdalena, hoy Luz Caballero, cuya planta, organizada a través de un patio interior, rodeado de galerías de pie derechos de madera, corre a lo largo de la antigua calle Santiago, actual Morales Lemus.

Desde su historia temprana, la edificación, a pesar de haber sido construida como vivienda, se vinculó de forma notable a la cultura de la ciudad. Fue conocida por la familia Zaldívar Arana como “La Casa de Invierno”, ya que solo era habitada en esa temporada y en específico era tradición trasladarse a ella para pasar la Nochebuena, el Año Nuevo, el Día de Reyes y el día de la Candelaria, 2 de febrero, cuando regresaban sus dueños a Las Parras.

Una hija de este matrimonio, Caridad Zaldívar Arana, se casó con José María Heredia y Almaguer, destacado periodista, historiador, fotógrafo y patriota de la Guerra del 1895. Entre otros, allí se reunieron José Miró Argenter, Panchito Frexes, Pepe Torres, los hermanos Betancourt Manduley, Federico Pitaluga y Rafael Peña, todos destacados intelectuales que preparaban la contienda del 95 en Holguín.

Con base en las perspectivas que ofrece el papel hecho a mano, más allá de él mismo como producto artístico, y teniendo en cuenta la originalidad de un proyecto inédito en el país, surge la Editorial. Foto: Internet

Incorporándose a las tropas del General Calixto García, alcanza el grado de Comandante, y de gracia, el de Teniente Coronel; y fue jefe de talleres de El Cubano Libre (segunda época), el periódico de la manigua, nombramiento que le extendió personalmente el lugarteniente general Antonio Maceo.

Al finalizar la contienda Heredia y Almaguer compró la casa que había sido de sus suegros y que ya la poseía otra familia y montó en ella una imprenta a la que dio el nombre de El Arte y que dedicó a la edición de periódicos y libros. Aquí vieron la luz los periódicos El Oriental (1900), El Pueblo (1907), La Justicia (1905), que después se convertiría en Mercurio (1917), La Doctrina (2da. Época, 1909), El Liberal (1911), incorporando éste último, según Albanés, la gráfica satírica cuyos moldes se hicieron de madera. Con anterioridad ya había publicado El Holguinero, y en 1879 Don Circunstancia, libro donde abogaba por el programa presentado por Martínez Campos para pacificar la Isla, detalle que demuestra la evolución de su pensamiento político.

Heredia además publicó y amplió la obra editada ya en 1865 del primer historiador holguinero, Don Diego Ávila y Delmonte, Memoria sobre el origen del hato de San Isidoro de Holguín, que extendió hasta 1902.

El 15 de mayo de 1926 falleció el célebre personaje, pero la historia de la casa siguió ligada a la historia de la cultura holguinera en general y de la imprenta en particular, pues su hija Carmen (Viuda de Legrá) y sus nietos, los hermanos Legrá Heredia, continuaron con la imprenta, publicándose aquí importantes libros y periódicos, como lo fue el segundo tomo de la obra La Municipalidad Holguinera, del Dr. José Agustín García Castañeda, editado en el año 1955.

En el 2001 se funda en este espacio la Casa Editora Cuadernos Papiro, inscrita en la Cámara Cubana del Libro como pequeña editorial, única de su tipo en el país, para la realización de libros-arte sobre papel manufacturado, ilustrados con grabados labrados a mano por artistas cubanos de reconocido prestigio.

Para la impresión de sus libros se utilizan máquinas del siglo XIX y tipografías del siglo XVIII. Foto: Internet

Para la impresión de sus libros se utilizan máquinas del siglo XIX y tipografías del siglo XVIII. De esta manera el Taller funciona como un espacio de exhibición permanente de máquinas prácticamente inexistentes en nuestros días por los procesos de modernización de las técnicas de impresión.

Sistema de Ediciones Territoriales: más de 4 000 títulos en 20 años

De las restricciones extremas que a causa del periodo especial enfrentó el país en el mundo editorial, a partir de 1990, ha expresado el poeta y escritor Ricardo Riverón: «Inaugurábamos una etapa de precariedad extrema, de sobrevivencia angustiosa y al parecer el hecho de que fuéramos debutantes en ese camino activó mecanismos que, sabiamente conducidos, fijaron prioridades y estrategias para preservar lo esencial. La cultura contó con el gran privilegio de marcar la primera prioridad».

En este contexto nace, por iniciativa de Fidel Castro, el Sistema de Ediciones Territoriales, set, que se proponía que cada una de las provincias tuviera sus editoriales y la posibilidad de que sus escritores pudieran publicar sus libros en sus territorios. Para celebrar los 20 años del meritorio proyecto se desarrolló en La Cabaña el panel Quién dice que 20 años no es nada, a cargo de los escritores Reynaldo García Blanco, Juan Nicolás Padrón, Teresa Melo, Roberto Méndez y el propio Ricardo Riverón.

Alberto Garrandés (a la derecha) y Luis Yuseff recibieron el premio La Puerta de Papel 2020. Foto: Endrys Correa Vaillant

Alabanzas, críticas, experiencias, testimonios sobre el set, conocida popularmente como la Riso, fueron compartidos en el panel. Al antecedente de este gran movimiento editorial que se iniciaría en  el año 2000, se refirió Juan Nicolás Padrón, por entonces director de Literatura del Instituto Cubano del Libro (icl). Hizo alusión a la creación de los Centros Provinciales del Libro y la Literatura y a sus primeras tiradas en forma de plaqués, lo cual inició por pequeñas casas editoriales que dieron a conocer la obra de los escritores de sus territorios, incluso, de autores universales.

«Con la llegada de la Riso se abrió una luz, que llegó para motivar, dinamizar, un espacio que estaba vacío», comentó el poeta espirituano Reynaldo García Blanco.

El camagüeyano Roberto Méndez en su testimonio dejó claro lo que para él significó la llegada de los libros de la Riso, a la cual le agradece la salida de Cuadernos de Aliosha, incluso cuando ya había publicado en una editorial nacional. Explicó cómo con la Riso se amplió el campo de géneros tradicionales que hasta entonces solían publicarse, es decir, poesía, cuento o novela, al de las investigaciones históricas, y abogó por que no haya que esperar demasiado para que un libro del set gane el Premio Anual de la Crítica.

A pesar de que los libros del set no han estado ajenos a la situación económica del país, que ha obligado en determinados momentos a reducir sus tiradas y a no tener la calidad requerida, no es menos cierto que ha permitido crear una escuela editorial en las provincias y ello ha contribuido a la formación de editores, ilustradores, diseñadores y operarios del sistema Riso. Así lo reconoció el santaclareño Ricardo Riverón Rojas.

Juan Rodríguez Cabrera, director del icl, comentó a Granma que en estos 20 años del set, los 22 sellos editoriales que pertenecen a este sistema, han publicado 4 200 títulos, con 4,2 millones de ejemplares.

Al concluir, se entregó el Premio La Puerta de Papel 2020, al mejor libro del set: Mar de invierno y otros delirios, de Alberto Garrandés, de Ediciones La Luz, de Holguín.

La Puerta de Papel abierta a La Luz

Por Erian Peña Pupo

Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, por la calidad artística y literaria de sus propuestas, nos tiene acostumbrados a que su nombre –la luz atrae luz, podríamos asegurar– esté asociado a numerosos premios y reconocimientos, como recompensa al trabajo constante de este joven equipo editorial liderado por el poeta y editor Luis Yuseff.

En esta edición de la Feria Internacional del Libro, realizada en La Habana del 7 al 16 de febrero, Ediciones La Luz nos trajo otra alegría: recibir el Premio La Puerta de Papel por la selección de cuentos Mar de invierno y otros delirios, del reconocido narrador, poeta y ensayista Alberto Garrandés.

Fotos cortesía de la editorial

Mar de invierno y otros delirios cuenta con la edición de Adalberto Santos y el diseño de Frank Alejandro Cuesta. La Luz, además, recibió una Mención por Complexidad de la poesía, compilación de ensayos sobre la poesía del reconocido ensayista, académico y poeta Virgilio López Lemus.

“Ahora mismo La Luz se comporta como la mejor casa editorial de Cuba, pues ha desarrollado un estilo y una dinámica de promoción y presentación que no tiene, que yo sepa, ninguna otra editorial entre nosotros, aparte del hecho de mostrar gran profesionalismo y mucha dedicación al detalle (en la propia edición y el diseño) en una medida tan grata como eficaz”, comentó Garrandés.

El poeta y narrador Jesús David Curbelo, presidente del jurado, refirió que las obras premiadas en el Salón Nicolás Guillén de La Cabaña, se seleccionaron por la calidad de los contenidos, originalidad en el tratamiento de los temas, impacto cultural y el cuidadoso trabajo de edición y diseño.

El Premio La Puerta de Papel es convocado por el Instituto Cubano del Libro (ICL) y se le entrega cada año (un Premio y varias menciones) a los libros más reconocidos, después de ser evaluados por un prestigioso jurado de editores, diseñadores y especialistas, publicados durante el año del Sistema de Ediciones Territoriales, que este 2020 celebra su 20 aniversario de creado.