Suspenden XVI edición del Festival Internacional de Cine de Gibara

Por Vanessa Pernía Arias

La presidencia del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico (Icaic) y el Comité Organizador del Festival Internacional de Cine de Gibara anunciaron la suspensión de la XVI edición del certamen hasta el próximo año, debido a la situación generada por la propagación de la Covid19 a nivel mundial.

Foto tomada de la página oficial de facebook del Festival

“Con mucha tristeza, atendiendo a la situación que está viviendo el mundo y el país, debemos suspender esta edición del Festival. El momento coincide además con el cierre de la convocatoria y la imposibilidad de acometer el período más intenso de la organización logística del evento. Tendremos que esperar un año, pero será un año en que trabajaremos mucho para hacer un Festival más fuerte, con más calidad y más seguro”, precisó Jorge Perugorría, presidente de FIC Gibara al sitio digital Cubacine.

Las obras recibidas hasta el 31 de marzo, cierre de la convocatoria, y cuyos autores deseen mantener en concurso, serán admitidas en 2021 aunque no cumplan las nuevas bases que se darán a conocer a finales de año. Aquellos concursantes que no estén interesados en participar deberán comunicarse con el Comité Organizador a través del correo oficial del Festival.

De igual modo, se comunicó que la convocatoria para la creación de la entidad musical de FIC Gibara extiende su plazo hasta el 31 de mayo de 2020 y la obra ganadora formará parte de la campaña de 2021. Además, la recepción de las obras ya inscritas se realizará una vez mejore la situación actual generada por la Covid-19. Asimismo, se mantendrán activos las redes sociales y el sitio oficial del Festival, compartiendo contenido útil para pasar estos días de aislamiento.

El Festival Internacional de Cine de Gibara buscará en su próxima edición, como cada año, establecer un diálogo más amplio y plural entre todas las zonas fílmicas posibles del mundo. Desde sus días iniciáticos, con Humberto Solás al frente, este certamen pretende “legitimar, de una vez y por todas, la polivalencia de estilos, legado y propósitos de un arte que no será patrimonio de un solo país ni de una sola e impositiva concepción del mundo”, como reza el Manifiesto fundacional redactado por Solás.

Nominados Suceso Cultural 2019: Gibara cinematográfica y teatral

Por Erian Peña Pupo

El XV Festival Internacional de Cine de Gibara, realizado del 7 al 13 de julio, destacó no solo por su amplia programación cinematográfica, sino por ser escenario de convergencia de diferentes manifestaciones artísticas. Artes visuales, conversatorios y paneles, conciertos, presentaciones danzarias y teatrales, entre otros, convirtieron la Villa en una plaza de confluencias artísticas de reconocidos creadores cubanos y extranjeros.

Estas últimas –danza y teatro– destacaron en esta edición, presidida por Jorge Perugorría. Argos Teatro presentó su exitosa 10 millones, con texto y dirección del Premio Nacional de Teatro Carlos Celdrán, pieza que explora la educación sentimental de un niño y adolescente en los años setenta y ochenta en Cuba, la relación con sus padres y la historia y los hechos que conformaron su vida. Por su parte, Trébol Teatro realizó el estreno mundial de Hembra, obra del dramaturgo, actor y realizador audiovisual holguinero Yunior García, cuya sinopsis es la siguiente: “Durante el paso de un evento meteorológico por La Habana, dos jóvenes (Eva y Ana) cuentan y exorcizan sus miedos e inquietudes en un cuarto de alquiler donde penetran las aguas del mar. La llegada de un tercer personaje, la dueña del alquiler, Lilit, aportará nuevas dudas y miedos”.

Otra de las atractivas propuestas del Festival fueron las presentaciones del reconocido colectivo matancero Teatro de Las Estaciones, con dirección de Rubén Darío Salazar y diseños de Zenén Calero. Las obras mostradas, en diferentes escenarios y comunidades, fueron Una niña con alas y La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón.

En materia danzaria, por su parte, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por Maricel Godoy, presentó un programa concierto, y Mi compañía, bajo la tutela de Susana Pous, mostró en la gala inaugural Edén, perteneciente a la obra Infinito.

Convocan a XVI Festival Internacional de Cine de Gibara

El Festival, presidido por el actor y director Jorge Perugorría, abre su convocatoria a toda la producción cinematográfica y audiovisual, que será mostrada en sus diferentes secciones competitivas y paralelas.

Podrán concursar obras audiovisuales en idioma original, con subtítulos en español, en el año 2018 en lo adelante y se competirá en las siguientes categorías: largometraje de ficción, cortometraje de ficción, largometraje documental, cortometraje documental, animación y videoarte, – guion inédito, cine en construcción (largometrajes de ficción y documental).

El jurado de cada categoría estará integrado por reconocidas figuras nacionales e internacionales del cine, el audiovisual y la cultura en general. Se entregará un Premio Lucía en cada categoría competitiva, y tantos reconocimientos como estimen pertinente. En cada caso la decisión será inapelable.

En la sección cine en construcción, se otorgará el Premio Humberto Solás a la obra que más honre el Manifiesto del Cine Pobre defendido por el cineasta. Se otorgará también un premio -en metálico – al mejor largometraje de ficción o documental y al mejor guion inédito.

Las obras deberán entregarse en formato bluray o digital (H.264). En el caso de los largometrajes de ficción que resulten seleccionados para la competencia oficial, podrá ser enviada una copia en DCP sin encriptar. Todas han de emitirse a la siguiente dirección: Oficina del Festival Internacional de Cine de Gibara: Calle 23, no.1155, e/10 y 12, piso 6, Edificio ICAIC, Vedado, Plaza de la Revolución, La Habana, Cuba. CP 10400.

Puede registrarse de manera online en el siguiente enlace: https://ficgibara.com/inscripciones

El plazo de admisión vence el 31 de marzo de 2020.

Mi cuerpo es mi vida

Por Julio César

“El proyecto Palomas en mi primer espacio político, mi fiesta y consagración de vida, es ese espacio de dignidad y libertad, de derechos; y qué mejor lugar para conversar sobre estos temas que este Festival de Cine, de las artes para los derechos humanos”.

Así lo confesó la prestigiosa documentalista Lizette Vila, durante la jornada de cierre de las sesiones teóricas en la presente cita que se realiza habitualmente en Gibara.

Fotos: Kevin Manuel Noya

Con el aplauso especial para la tercera Lucía, Adela Legrá, quien recién se sumaba a las actividades del evento, Sergio Benvenuto Solás, asesor del Presidente del Festival, presentó esta propuesta externa asumida por el Festival dada la importancia que reviste: “es para nosotros un gran lujo cerrar con este panel dedicado a la mirada de género a través de esa obra maravillosa que es Insumisa, de Fernando Pérez”.

Como la primera película en coproducción Suiza-Cuba consta Insumisa, largometraje dirigido por Fernando Pérez, que narra la estancia de Enriqueta Fabard en Cuba, una de las primeras luchadoras por los derechos de la mujer.

“Independientemente del fuerte sol que hace ahora puedo afirmar que en la tarde va a llover, no es una predicción meteorológica, me lo dijo el mar esta mañana cuando le vi agitado y con tonos grisáceos, y esto es por causa de Enriqueta Faber”, aseveró Pérez, al tiempo que narraba la curiosa anécdota sobre esta gran mujer y su relación con el clima en Cuba: “siempre que hay una cita importante que gire en torno a ella en nuestro país, llueve. Se está nublando ya, yo no soy fanático pero creo en las energías, y creo que eso es una gran metáfora de lo que significa una historia como la de Enriqueta: sin dudas una mujer muy valiente que se adelantó a su tiempo en la defensa, no solo de los derechos de género, sino de las ideas que nos unen a todos nosotros, porque fue una mujer de ideas”.

Como la primera cooperante entre Cuba y Suiza catalogó a Enriqueta su coterráneo Peter Tschumi, Director Residente en Cuba de la Oficina de Copperación de la Embajada Suiza (COSUDE), quien la catalogó además como una heroína personal y también para su país, e incluso no solo para ellos, sino para el mundo entero, en temas de lucha contra el machismo y por las libertades humanas.

“Vengo de un país donde se hacen muchas cosas malas, pero también muchas buenas, y estas últimas tenemos la suerte de que sean gracias a las mujeres”, así definió a su Argentina Alicia Lapenta, integrante del grupo “Ni una menos”, jurista de profesión e incansable luchadora por los derechos de la mujer desde su puesto en la Universidad Nacional de Buenos Aires.

“Como profesora de derecho estoy en pleno trabajando en el aparte de las leyes para que se nos respete como individuos, por el derecho sobre nosotros mismos como parte de nuestra propiedad privada. Luchamos para la Argentina y para nuestra América toda, y lo hacemos incesantemente no solo en lo urbano, la visibilidad, también en la que es menos visible, la de generar pensamiento crítico en pos de la unidad y la equidad”, agregó.

Totalmente impresionado por la magnitud y ambiente del Festival de Cine, José María “Cote” Romero, fotógrafo y realizador uruguayo, e incansable activista por los derechos sociales; catalogó a Fernando Pérez como uno de los más grandes cineastas de la filmografía cubana.

“Uno de los valores de esta película que es que se extrapola hasta la actualidad: hoy en día, a lo largo y ancho del mundo, muchas personas sufren situaciones similares o peores, rechazados por una sociedad patriarcal, cerrada”, expresó el también jurado en la categoría de Documental, Animación y Videoarte, durante la presente cita del Festival de Cine de Gibara.

Sosiégate Gibara

Por Arlene Gómez Palacios

No fue necesario el trago de tilo para que Gibara se sosegara, fueron más que suficientes Cucú Diamantes y Toques del Río para dejar a la villa en una sensación de euforia felíz y ganas de más. La noche de conciertos este jueves estuvo sellada con el talento de estos exponentes de la música cubana desde sus particulares modos de crear y proyectarse.

Cucu Diamantes en Concierto

Los Pecados de Picasso

Ileana Padrón refiere que Cucu Diamantes nació en algún sitio entre Roma y Nueva York, pues debido a la difícil pronunciación de su nombre decidió escoger uno que le hiciera pensar a la gente que era un travesti.  Su nombre marcó la diferencia, comenzó a cantar, a conocer estupendos músicos como Andrés Levin o Juan Carlos Formell, a sonar en escenarios internacionales y a conseguir el favor de la crítica por su manera distinguida de mezclar los ritmos que van desde lo hipano-ecléctico hasta el boogaloo de los años 70 de Nueva York. Estilo que ha continuado y pudimos apreciar todos los que estuvimos en el concierto ofrecido este jueves en Gibara, ahora con temas de su más reciente producción discográfica Los Pecados de Picasso.

La cantante y actriz sedujo con su auténtico estilo y proyección en la escena, consiguió un vínculo con el público y, a pesar de que ella misma manifestara en alguna ocasión que era muy cubana para vivir en Nueva York y muy neoyorquina para vivir en La Habana dejó claro que su sabor y sello pertenece a estas tierras.

Pecados de Picasso es su segundo álbum de estudio y el primero producido en Cuba. El fonograma es producto de una colaboración entre el centro nacional de música popular y el sello Unicornio de producciones Abdala.

#SosiégateGibara

Desde la más occidental de las provincias llegó hasta la Villa Blanca de los Cangrejos una agrupación que ha atrapado al público joven cubano de forma espectacular. Toques del Río cultiva la música alternativa, género fusión y su propuesta incluye temas de la autoría de sus integrantes. Con armonías que se pasean junto a elementos del funk y el jazz abrazados y sedimentados con el planteamiento armónico de la música cubana, la banda ha logrado un sello que la distingue y ubica en la preferencia de los jóvenes actualmente.

Agrupación Toques del Río

Dirigida por Zeney Alonso, la agrupación pinareña se ha convertido en un fenómeno de impacto entre los jovenes cubanos. Su particular discurso ha marcado tendencia incluso en las redes sociales donde el hashtag #PaQueTeSosiegues se ha vuelto moda y frases como “Ponte la chancleta que nos vamos de fiesta” embullan a más de uno ante cualquier invitación.

Toques del Río interpretó este jueves temas correspondientes a su disco Pa’ que te sosiegues. El público enardecido coreó conocidos como Tilo, Mambo o La chancleta y al cerrar pidió “otra” que resultó ser un explosivo popurrit con temas legendarios de los años ’80 y arreglos propios de la agrupación.

“Esto ha sido lo mejor que he visto hasta ahora”,  comenta alguien cerca de mí con los ojos encendidos, destilando gotas de sudor y me hace intuir que los ganadores del Premio Cuerda Viva 2015 a mejor banda fusión han conseguido que Gibara los espere y hasta esa próxima vez no habrá sosiego.

Gibara, escenario ideal para la creación cinematográfica

Encuentro teórico sobre la realización cinematográfica actual, durante el 15 Festival Internacional de Cine de Gibara. Foto: Flavia Dotres

La versátil actriz cubana Laura de la Uz dijo a la Agencia Cubana de Noticias que resulta significativo la presencia de una gran cantidad de jóvenes artistas, quienes merecieron un espacio dentro del evento para intercambiar, conocer y presentar sus trabajos, lo cual permite, además, nutrirse de los más experimentados en el área de la filmografía.

También el realizador y dramaturgo holguinero Yunior García significó que su presencia en esta y en varias ediciones ha sido vital para su carrera, especialmente con los estrenos de obras teatrales como Jacuzzi y Humo, las cuales gozaron de la aceptación del público y abrieron paso a nuevos proyectos de trabajo.

Identificado por muchos como Festival de Cine Pobre- Humberto Solás, por su anterior nombre, este es un evento distinto a otros de su tipo, explicó García, todo gracias a la magia que tiene la también conocida como Villa Blanca de los Cangrejos, por la acogida de su gente y lo pequeño e íntimo de la localidad, unido a la relación entre profesionales de la cultura y el pueblo gibareño.

Cada año, agregó, el público de esta urbe costera demuestra ser especial, colman los asientos en las presentaciones teatrales, en las áreas de proyección bajo las estrellas dispersas por el centro histórico y en la presente edición impresiona la multitud que llega hasta el emblemático cine Jibá para apreciar los materiales en concurso.

Vladimir García Herrera, director de la película Antes que llegue el Ferry, incluida dentro del certamen, resaltó la relevancia de encuentros como el FIC para brindarle visibilidad a la creación personal, pues participar en ellos constituye el primer paso y la posibilidad de abrir nuevas puertas en el panorama cinematográfico.

La directora Isthar Ysin, de Costa Rica, confesó sentir un especial cariño por esta urbe oriental, al recordar también su presencia en la primera edición 15 años atrás, evocando a la vez al fundador Humberto Solás cuando leyó el manifiesto de cine pobre que rige los estatutos del evento.

Durante el FIC-2019 que cerrará sus sesiones el próximo sábado, la Villa Blanca de Los Cangrejos, como es conocida también y fundada el 16 de enero de 1817, se reanima, transcurren los días con las calles llenas de gente de distintas latitudes, se respiran aires de renovación y confluyen las diferentes manifestaciones, convirtiendo a Gibara en una ciudad soñadora.

(Con información de Agencia Cubana de Noticias)

Gibara: referente ambiental, cultural y patrimonial

Por Arlene Gómez Palacios

Este jueves tuvo lugar en la Casa de la Cultura el panel “Apuntes para un guión urbano” a cargo del arquitecto Orlando Inclán, quien es además profesor y urbanista. Este resulta un proyecto interesante porque es uno de los resultados que Humberto siempre quiso para Gibara: el hecho de que a partir del Festival se genere intercambio y se encuentren soluciones por y para el bien de la villa Blanca de los Cangrejos.

Fotos: Kevin Manuel Noya

Algunos apuntes para un guion urbano es un trabajo realizado grupo de jóvenes especialistas miembros del equipo de Habana (Re) Generación entre las que se encuentran la Arq. Sully Alvarez y Arq. Lisbet Villegas. “Este proyecto se intentó sacar par de festivales atrás y es algo que resulta un sueño de los fundadores del evento, de su actual presidente Jorge Perugorría y de los disfrutamos del festival porque la idea es que empiece a generar para Gibara y no al revés, sino de forma recíproca” aseguró Inclán. El Festival Internacional de Cine viene aquí por Gibara, porque la presencia y mayor atractivo está en su urbanismo, en su gente “y por eso debemos hacer que el Festival revierta y apunte hacia Gibara” dijo también.

 

Los apuntes presentados son parte de los estudios que se han comenzado a apropiar en función del desarrollo de Gibara sobre la base de otros estudios e investigaciones en lugares con características similares.

El grupo de especialistas pretende con el proyecto entender a Gibara en su contexto, en su geografía y particularidades socioculturales; entenderla también como destino turístico y cómo esto trae hacia la villa las miradas del mundo. Esta propuesta presenta a Gibara como un eje que puede resultar referente para analizar qué se puede y qué no se puede hacer en la ciudad en función de su desarrollo y conservación de los valores patrimoniales, uno de sus principales baluartes.

Es interesante entender todas las variables que se enfocan desde el plano urbano, el uso de los suelos y los restantes elementos que aportan al carácter de Gibara. El tema del turismo es fundamental, debido a la peculiar relación entre hostales, hoteles, lo estatal y lo privado. En Gibara se habla de una economía interior y una regeneración urbana en función de la economía local.

“Los pobladores de Gibara son el principal recurso y los principales gestores de este plan, porque esto sería incompleto si no se llevara a consulta pública. Me interesa mucho que parte de estos estudios tengan que ver con el urbanismo participativo, y es por eso que el plan de Gibara debe conformarlo su población en unión con el gobierno local en función de lo que necesita la ciudad” refirió el arquitecto.

Conseguir que lo público no caiga en ese cierto desprecio y recuperarlo, responder en todo momento a las necesidades de la Gibara y hacer de ella en el contexto internacional un referente ambiental, cultural y patrimonial, puede salvar no solo al pueblo que acoge al Festival de Cine que gestara Humberto Solás sino a la mayoría de las ciudades en Cuba.

El regreso de Cuty Ragazzone

Por Erian Peña Pupo

¿A qué regresa Cuty Ragazzone? ¿Qué motiva el retorno de Gustavo César Echeverría? ¿Y a qué vuelve? Él mismo ofrece la mejor respuesta posible a estas interrogantes: “No intento regresar a ninguna parte y menos al pasado histórico, sin caer en lo que podemos denominar antiguo, dejo por descontado las posiciones neo-nietzscheanas. Mi objetivo es mostrar lo habitual en el arte, mis obras no contienen una defensa sistemática de una determinada periodización en las artes ni en la teoría del deseo, o la disyuntiva entre el capitalismo y el comunismo, eternos contrincantes ahora en las convivencias, es lo que he denominado pasado infinito o regreso de nuevo”.

Fotos: Kevin Manuel Noya

Durante el segundo lustro de los años ochenta –escribió el crítico Rufo Caballero–, Cuty se mantuvo haciendo “una pintura cutre, gruesa, muy interesante pero demasiado inmersa en la hornada de bad painting que agitaba y en alguna medida agotaba los derroteros de la plástica cubana”. Muy orgánicamente fue transitando después “del gore al hardcore, y de este a una suerte de estilización extrema que refinaba y perfilaba su poética”. Pero en todo este proceso hay una particularidad que distinguía radicalmente al Cuty de las evoluciones homólogas de colegas como Humberto Castro, Consuelo Castañeda, Moisés Finalé o Reynold Campbell: “Cuty es autodidacta” y “de ese no saber dimana el placer, la gracia, la más exquisita singularidad de su pintura”.

Las obras de El regreso –inaugurada en la tabaquería gibareña– nos muestran, como asegura Rufo, al que sea “posiblemente nuestro pintor más raro y personal, más agresivo y lírico, más temerario y desarmado. Cuty es el típico caso de desdibujo de las antinomias en el contexto cultural posmoderno”, contexto al cual se debe este “posmoderno naif” que solo sabe y quiere pintar.

Entre la intimidad de mujeres en cuartos de baños y los elementos iconográficos que lo identifican, Cuty regresa con piezas firmadas en su mayoría en 2019. Regresa a Gibara en su XV Festival.

El cine cubano tiene rostro de mujer

Por Erian Peña Pupo

El cine cubano tiene rostro femenino. Airado, dulce, rebelde, rostro de mujer. Eso es indudable. Más allá de una cara específica, muchas Lucías, Teresas, Rachel… componen nuestra filmografía.

Cada cual compone su lista, busca sus “rostros preferidos”, va aferrándose a ellos…

Por eso el Festival ha querido reconocer la impronta de varias actrices participantes en esta cita de las artes.

Panel «Invitadas ilustres del Festival». Foto: Kevin Manuel Noya

Moderado por Jorge Perugorría, presidente del XV Festival Internacional de Cine de Gibara, la Casa de Cultura acogió el panel Invitadas ilustres del Festival, compuesto por las reconocidas actrices cubanas Daysi Granados, Coralia Veloz, Jacqueline Arenal, María Isabel Díaz y Tahimí Alvariño.

Para Daysi Granados, “lo más importante del Festival ha sido el encuentro con este gran pueblo”. “Quedé conmovida y muy agradecida por esta invitación”, comentó. Con Humberto Solás inició una amistad “bastante estrecha en los años 63 y 64. Éramos muy jóvenes y nos reuníamos un grupo de amigos. Recuerdo cuando estaba planeando filmar Manuela y después Lucía. Luego pude hacer Cecilia con él. Fuimos juntos hasta la Siberia. Era un ser muy preciosista”.

Por su parte, para Colarita Veloz “es una maravilla venir todos los años a Gibara”, donde realiza una peña característica ya de la cita. “El Festival es único… Me siento honrada y privilegiada de estar aquí”.

María Isabel Díaz, residente en España, aseguró: “Es como si todas las energías confluyeran en Gibara. Aquí me he sentido plenamente libre”. A Jacqueline Arenal, Solás “le dio las dos oportunidades más grandes de mi vida: El siglo de las luces y este Festival. He visto teatro, cine, exposiciones, conciertos… lo estoy aprovechando al máximo. Gracias a Gibara y a su gente”, comentó. “Trabajar con Solás en El siglo… fue un antes y un después en mi carrera como actriz”, añadió.

Por su parte, para Tahimí Alvariño este “es un Festival de puertas abiertas. Un mar de artes… una compilación de todas las manifestaciones”. Mientras Laura de la Uz lo que más disfruta “es las posibilidades que abre para adolescentes y jóvenes; que mi hija y sus amigas hayan podido ver la copia restaurada de Fresa y chocolate. Gracias al Festival por darle una oportunidad a los jóvenes”.

Interrogadas por el público, compartieron sobre sus trabajos, proyectos, opiniones sobre el cine cubano…

Luego de catorce años en Colombia, dice Jacqueline Arenal, que “tenía deseos de volver a trabajar aquí”. “Allá hice televisión, cine, teatro… y ahora pienso seguir trabajando en mi país”, añadió.

“Hace cinco años que no hago nada en Cuba, no trabajo en ningún proyecto. He trabajado en España, pero aquí ningún director me ha llamado en todo ese tiempo. Las actrices tenemos que reinventarnos, pero me niego a que mi vida sea un monólogo”, aseguró Laura de La Uz, actriz de importantes filmes como Hello Hemingway, Madagascar, El cuerno de la abundancia y El Beny.

“Soy una mujer de 55 años –asegura María Isabel– que estoy a las órdenes de quien quiera llamarme aquí”. Además rememoró su trabajo con el cineasta español Pedro Almodóvar, en el filme Volver.  Por suerte, la Ofelia de Una novia para David regresó a la pantalla grande cubana en El viaje extraordinario de Celeste García, del director Arturo Infante, obra presente en el Festival.

Por su parte, Daysi Granados, la clásica Cecilia del filme homónimo de Humberto Solás, la joven actriz del clásico Memorias del subdesarrollo, la intérprete de Plaff o demasiado miedo a la vida, asegura que “para mujeres de nuestras edades es muy difícil encontrar papeles. Es algo que sucede en todas partes del mundo. Pero creo que aun me faltan cosas por hacer y expresar”.

Finalmente Coralita Veloz contó acerca de su trabajo reciente en la televisión y cómo se ha vinculado a la labor de jóvenes realizadores, entre ellos el cortometraje Cositas malas, de Víctor Alfonso.

Después vinieron las fotos, los saludos, tímidos o espontáneos… con cada una de ellas, pues nadie quiere perderse, en los días del Festival, la cercanía de estos importantes rostros del cine cubano.

Niños de grandes ligas

Por Vanessa Pernía Arias

Habaneros U12 es el documental que ofrece el guionista y director Alfredo Ureta a los espectadores del Internacional de Cine de Gibara, inspirado en la historia de doce niños cubanos que viajaron a Estados Unidos para competir en el Torneo de Disney World.

Su estreno ocurrió en el centro cultural habanero Fábrica de Arte Cubano y pretende irrumpir en las interioridades del equipo formado por niños entre 10 y 12 años, pues logra captar el proceso de entrenamiento, la preparación del viaje, el torneo y el encuentro con jugadores cubanos en las Grandes Ligas, como José Dariel Abreu y Alexei Ramírez.

De manera natural, en sesenta y cinco minutos, Ureta presenta a los peloteritos en un espacio profesional complementado con entrevistas a los familiares y a su director Noel Tortoló, además de reconocidos beisbolistas de la isla: Víctor Mesa, Juan Padilla, Alexander Malleta y Frank Camilo Morejón, quienes puntualizan la necesidad de potenciar el trabajo en los barrios, especialmente, con los niños.

Al respecto Alfredo Ureta afirmó: “El documental responde al suceso en sí, queríamos recopilarlo todo, las interioridades, eso siempre lo defendimos en el proceso de realización”.

Habaneros U12 es una historia narrada con eficacia y mucha sensibilidad que exhibe, por encima de todas las cosas, la cubanía que desborda nuestro deporte nacional por excelencia. Además, tiene el valor de documentar el giro trascendental en la vida de estos pequeños, pues se convierten en el primer equipo de beisbol infantil de barrio en viajar a Estados Unidos, luego de que lo hiciera el equipo de los Cubanitos en el lejano 1948.

El espectador atento se percata de la intención de los realizadores, que se enfrascaron más de un año para seguirle la pista a un grupo de muchachos, desconocidos, sin fama, que emergieron de la humildad habanera para colocarse en el epicentro beisbolero de Estados Unidos. Habaneros U12 es una exquisita historia de este equipo de béisbol infantil, contado desde el interior, con sus sobresaltos, sus bromas y sus incontables alegrías…