La metralla poética de Zulema Gutiérrez

La joven escritora holguinera Zulema Leonor Gutiérrez Lozano obtuvo con su cuaderno “Metralla” el Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol en su 30 edición, según el acta del jurado integrado por Manuel García Verdecia, Carlos Esquivel y Jorge Labañino.

La joven escritora holguinera Zulema Leonor Gutiérrez Lozano obtuvo con su cuaderno “Metralla” el Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol. Foto: Carlos Rafael

Tras un debate minucioso, los miembros del jurado coincidieron por unanimidad otorgar el Premio Adelaida del Mármol a “un libro que busca conseguir un lenguaje personal que con desenfado y eficacia le permita abordar sus asuntos. El libro tiene una actitud de rebeldía respecto a sus temas y la poesía misma, además de presentar a lo largo de sus páginas una sólida coherencia en tu tono”, asegura el acta leída por Carlos Esquivel.

Con sesenta y nueve libros en concurso, la edición con más cuadernos en la historia de este evento, recalcan sus organizadores, quedaron finalistas, además, los textos de los poetas Pedro Péglez González, Carlos M. Gómez, Youre Merino, Yansis Sánchez, Luis L. Pita.

En una entrevista anterior, Zulema me comentó: “Usaré una frase derivada de un verso de Reina María Rodríguez, el poema nunca está terminado, para mí al menos, siempre creo que sobran cosas, en el caso del libro siempre creo que le falta. Es un problema sin solución, pero poema y libro hablan por sí mismos, solo tengo que escuchar. En el caso de la poesía solo espero que me acompañe mientras tenga algo que decir porque poema, poeta y poesía son cosas muy diferentes. Con respecto a los temas van cambiando, en Sentada junto a los crisantemos eran unos y en el libro que acabo de terminar son otros, estos son de corte histórico, creo que el poeta tiene que evolucionar”.

Foto: Carlos Rafael

Valorado por varias generaciones del panorama literario cubano, como recalca el jurado, el Premio Adelaida del Mármol ha logrado establecerse y permanecer por derecho propio dentro del sistema de premios y becas del Instituto Cubano del Libro (ICL). Surgido en 1989, el primer libro premiado fue Testigo de los días, de Alejandro Fonseca, con un jurado integrado por Guillermo Rodríguez Rivera, Paco Mir y José Luis Moreno del Toro. Le han seguido premiados como Odette Alonso, Lourdes González, Jesús David Curbelo, Roberto Manzano, Luis Yuseff y José Luis Serrano, entre otros, mientras que voces como David Chericián, Marilyn Bobes, Roberto Méndez, Alberto Garrido o Delfín Prats han formado parte del jurado de este premio que recuerda a la poetisa holguinera Adelaida del Mármol, la más importante voz lírica del siglo XIX holguinero.

El premio fue otorgado a Zulema Gutiérrez, quien en el pasado enero obtuvo también el Premio de la Ciudad en Poesía, por Zoila Pérez, directora del Centro Provincial del Libro y la Literatura, y Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica y presidente del Comité Organizador de la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Además estuvieron presentes en la actividad, con la excelente música del septeto Kumbayá, Julio Méndez Rivero, presidente de la Uneac holguinera, y Nilser Batista, cuadro del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en la provincia.

Por Erian Peña Pupo

Hasta Antilla: una ola de solidaridad

La caravana era pequeña, pero exacta. Suficiente para desafiar los baches del camino, el polvo, las lomas, suficiente para tomarse un café y salir, mochila al hombro, con el arte en un bolsillo.  Antilla fue el destino, un lugar pequeño, que a simple vista, parece detenido en el tiempo. Pero no, no es así.  Antilla es más que una bahía fotográfica y una línea de tren, se crece con su hospitalidad, se abre al turismo, se alienta ella misma.

Proyecto infantil holguinero Rompe Tacones. Foto: Adrián Aguilera

Diez años cumplen las Brigadas Internacionales de Solidaridad, un proyecto creado para llevar el arte hasta los sitios más intrincados de nuestro territorio, afectados, mayormente, por huracanes de gran intensidad. Eso, el pueblo lo agradece, lo celebra. Para los antillanos, llegar hasta allí fue un gran premio.

Foto: Adrián Aguilera

La cultura es más grande que un apagón, lo que impidió a algunos artistas no pudieran regalar su obra, dejar el aliento en los escenarios, como el grupo musical Tierra Firme y la compañía habanera Asiart Dance, sin embargo,  con luz propia y bien natural, brilló la agrupación folclórica chilena Raipillan y el proyecto infantil holguinero Rompe Tacones.

La Casa de la Cultura de este municipio fue el escenario de bienvenida por parte de varios directivos del partido, el gobierno y del propio director de la institución. La brigada se dispersaba. Pero allí, más tarde, disfrutamos de un gran espectáculo. Raipillan hacía de “las suyas”, seducía con sus vestuarios, sus bailes típicos, movía sus raíces. Hay que detenerse y verlos,  hay que gozar con ellos.

Fabiola Sardinas, su directora, revela que esta es una agrupación que acoge a más de 300 niños,  jóvenes y adultos, pretendiéndole una educación artística, en la danza, en el folclor, en la música. Es una compañía integral.

 

Le pregunto qué piensa de Cuba y responde, sin titubeos: “Me parece hermoso, son un ejemplo de  solidaridad, demasiado cariñosos, no era lo que esperaba, nos encontramos con otra realidad. La verdad es que estoy admirada de la organización, del amor, de la acogida, de la belleza, de la limpieza, de cómo se están levantando con su esfuerzo, cómo sobreviven y cómo son tan resistentes”.

La obra de Raipillan está muy arraigada a las raíces de Chile, a la religión, eso es palpable: “Tratamos siempre de preservar nuestras raíces, porque todo va cambiando y evolucionando y eso hay que agregarle un  poquito de fantasía e innovar, pero sin salirnos de nuestro contexto”, cuenta Fabiola.

Si algo destaca del grupo es sin duda la diversidad y la elegancia de sus vestuarios, que provocan, trasladan, invocan. “Lo confeccionamos nosotros mismos. Hacemos un trabajo psicosocial y para eso tenemos un departamento o taller de confecciones donde bordamos, pegamos, cosemos…”

Raipillan proviene de una de las lenguas mapuches. Rai significa flor y Pillan espíritu. “Vivimos en una población bastante estigmatizada y creemos que con nuestras danzas entregamos flores, que son bellas, son de colores, pero para eso hay tener mucho espíritu, estos chiquillos lo tienen”. Es evidente, los bailarines disfrutan la escena sin medidas.

El día 30, la agrupación chilena clausurará las actividades de la XXIV edición de la Fiesta y es algo que usted no puede perderse. Siente Fabiola muchas ansias por ese concierto-espectáculo: “No nos importa el calor, no nos importa que se corte la luz, los chiquillos estarán siempre ahí con su esfuerzo,  les corre el agua de su cuerpo pero están felices, haciendo lo que somos: folclor de Chile”. De Cuba se lleva muchas ideas, y confiesa que volvería cien veces más.

El público los aplaude. Repican los tacones, vibra el viejo escenario. Los músicos cantan desde la pasión, desde la pureza de un pueblo que ha marcado una historia. Antilla queda atrás. Las curvas de la carretera,  los viejos bohíos, las pañoletas,  un par de lomas que se cruzan entre las nubes, la risa de los niños, la gente que dice adiós. Eso es suficiente para volver y sentir la fuerza del arte y de la solidaridad.

Por Jorge Suñol Robles

Pensamiento e integración

Con las palabras de apertura, a cargo del Dr. C. Eduardo Rafael Ávila Rumayor, presidente del Comité Organizador de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, quedó inaugurado el XII Congreso Iberoamericano de Pensamiento, en los salones del Hotel Pernik.

La música del Cuarteto Opus precedió la conferencia inaugural “Cuba y su economía en los nuevos tiempos, retos y perspectivas”, por el Dr. Ciencias Económicas Juan Triana Cordoví, del Centro de Estudios de la Economía Cubana en la Universidad de La Habana.

En contextos de cambios y actualizaciones, Triana nos convidó a “repensar la economía”, mediante un bosquejo profundo por las peculiaridades y características de la economía cubana. El investigador subrayó cuestiones como el poco crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y la necesidad de incrementar la exportación de servicios como el turismo y la medicina. “Cuba no exporta porque no produce, no producimos lo suficiente y no sabemos exportar, además importamos más de lo que exportamos”, subrayó.

“Cuba depende mucho de sus importaciones. Tenemos una cultura importadora formada casi desde la colonia. Las exportaciones cubanas han decaído en los últimos años y las que permanecen son la farmacéutica–biotecnológica, los habanos y el ron; el país tiene que transformar su matriz de exportación, moverse de productos fáciles a otros más sofisticados”.

Triana abordó la necesidad de diversificar productos y mercados, el salario nominal y real medio mensual, “un problema serio que impacta en la equidad, en la justicia”, y la conectividad a Internet. “Cuba tiene fuerza de trabajo altamente calificada, pero invertimos muy poco en investigación y desarrollo, a riesgo de descalificación, pues tenemos a muchas personas ubicadas en puestos de trabajo muy por debajo de su calificación”, subrayó el reconocido economista cubano en su intervención, a la que asistieron, además de los participantes, autoridades políticas y gubernamentales de la provincia.

Finalmente Juan Triana se refirió a la Reforma constitucional que realiza actualmente en país, como ese complemento necesario, desde la economía, para que el país pueda desarrollarse. “Esta le dará un marco legal a la autonomía de la empresa estatal, dada la necesidad de construir una economía sólida, moderna y bien insertada en el mundo”.

Con la Bolivia plurinacional de Evo Morales

Por un diálogo multicultural en el continente americano apostó el Excelentísimo Señor Juan Ramón Quintana Taborga, embajador del Estado Plurinacional de Bolivia ante la República de Cuba, en la conferencia “La construcción del proyecto nacional comunitario en Bolivia”, como parte del Congreso Iberoamericano de Pensamiento, en el Hotel Pernik.

Quintana Taborga enfatizó al inicio de su intervención en el “apoyo incondicional al pueblo cubano y nuestra denuncia al bloqueo criminal, ruin, realizado por los Estados Unidos”.

“Sin el pueblo no encontraremos la salida a nuestros problemas históricos”, en la “Bolivia de hoy y la que queremos seguir construyendo”. Este –enfatizó el embajador boliviano– es un “proyecto nacional popular de signo indígena, campesino, obrero… con el liderazgo del presidente Evo Morales”, líder aymara que ocupa la presidencia del país desde enero del 2006 y amigo de la Revolución Cubana y la integración continental.

“Evo encarna a la mayoría del pueblo boliviano que ha sufrido una sistemática práctica de despojo cultural, social, político, incluso del imaginario. Con Evo se está cancelando esto, con sus múltiples plataformas de justicia, pues es como el cristal con el que se puede mirar la historia”; la misma historia de despojos y discriminación que nos recordó el embajador boliviano, donde prevalece su reclamo al acceso marítimo después de varios conflictos armados en los últimos dos siglos, además de la mutilación de la memoria a los que han estado sometidos los indígenas, reconocidos como ciudadanos en 1952 después de décadas sometidos por la oligarquía boliviana y que, con el gobierno nacional comunitario, han encontrado satisfacción a sus reclamos.

El embajador destacó en su intervención que Bolivia fue declarado territorio libre de analfabetismo por la UNESCO en 2008; el Banco Mundial declaró al país como de ingresos medios en 2010; se fortaleció la demanda interna; se redujo la pobreza y la desigualdad en importante grado, además de realizarse la redistribución del excedente económico, a la par de un cambio en la matiz productiva (industrialización) en proceso en el país.

Por Erian Peña Pupo

Un Café iberoamericano para las letras

El Café Literario que organiza en la Uneac el escritor, traductor y ensayista Manuel García Verdecia, inauguró el Coloquio Iberoamericano de Letras, dedicado al 120 aniversario del nacimiento del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca y al 150 de las Guerras de Independencia.

Foto: Carlos Rafael

En el acogedor espacio, el narrador y periodista Rubén Rodríguez compartió su cuento inédito “Jabón”, mientras los premios de Poesía Nicolás Guillén, Luis Yuseff y José Luis Serrano leyeron textos líricos de sus libros Aspersores y Geometría de Lobachesvki, respectivamente, para finalizar con una descarga musical del trovador holguinero Fernando Cabreja.

El Coloquio acoge a escritores y obras que marcan pauta en el universo infinito de las letras. Este año contará con la presencia de Elda Cento, Premio Nacional de Historia y los escritores Carlos Esquivel y Martha Acosta, entre otros. Además, se presentarán los libros de Ediciones Holguín Escucha al pájaro mosca, de Carlos Esquivel, Ladran lejos los perros en el viento, de Orestes González, y El huracán y la palma, antología poética realizada por Delfín Prats.

A su vez compartirán sus textos los escritores Emerio Medina, Martha Acosta, Agustín Mulet, Félix Cabrera, Fidel Fidalgo, Delfín Prats, Carlos Esquivel, José Luis Serrano, Ronel González, Zulema Gutiérrez, Moisés Mayán, entre otros. Otro de los momentos importantes de la cita será la realización del panel “Nadie puede ser indiferente”, por el 150 aniversario del inicio de las Guerras de Independencia, con la Dra. Elda Cento, José Abreu, Armando Cuba y Ronel González.

Por otra parte, el Centro Cultural Lalita Curbelo, realizará una lectura homenaje a Federico García Lorca, con las voces poéticas de Martha Acosta y Carlos Esquivel, además de la presentación de un proyecto homenaje al poeta cubano Fayad Jamís y la inauguración de la exposición colectiva “La visualidad irradiante” de México. Como colofón del coloquio se premiará, en la sede de la Uneac holguinera, la XVII edición del Concurso de Poesía Adelaida del Mármol.

Por Vanessa Pernía Arias

Síntesis de una Cuba profunda

La isla desnuda e infinita inspira. Sus esencias atrapan, sus raíces conquistan, su aché es inconfundible. Cuba es una mezcla de colores y gente, una rica fusión de culturas. Por eso Síntesis le canta y lo hace con pasión y orgullo profundo. Lo hace con la fuerza de los santos, el poder de la religión, lo hace desde el folclor, la rumba,  con la experiencia de haber pisado diversos escenarios, y dejar el aliento, de soltar fuego, si es preciso.

Con el concierto del Grupo Síntesis quedó inaugurada oficialmente la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Foto: Carlos Rafael

Cuarenta años celebra esta agrupación cubana, todo un símbolo para nuestro pentagrama musical. Síntesis llega a Holguín como parte de su gira nacional y con su concierto quedó inaugurada oficialmente la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en la sala Raúl Camayd del Teatro Suñol.

Antes que sonaran los tambores y se sintiera ese peculiar sello afrocubano que distingue al grupo, se resaltó su impronta en la cultura nacional. Eduardo Rafael Ávila Rumayor, presidente del Comité Organizador de la Fiesta, le entregó la Distinción Casa de Iberoamérica. Por su parte, la Dirección Provincial de Cultura y la Empresa Comercializadora de la Música  y los Espectáculos “Faustino Oramas”  también reconocieron su obra artística.

Asistieron a la velada Ernesto Santisteban Velázquez, Primer Secretario del PCC en  Holguín,  Julio César Estupiñán Rodríguez, Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular y Rachel García Heredia, Directora Provincial de Cultura, quien hizo entrega de otro reconocimiento por los 25 años de la Casa, aniversario al que se dedica especialmente la nueva entrega de la Fiesta.

Síntesis nos regaló un concierto repleto de cubanía y sabor, lleno de cantos, rezos, espíritus, canciones de amor y esperanza. Viajó por buena parte de su repertorio, conformado por trece fonogramas. Temas emblemáticos como Si yo fuera y Ogun Mariwo arrancaron aplausos al público, que premia cuando la obra es grande, que siente la intensidad de los artistas.

También interpretaron algunas pistas de su más reciente producción discográfica titulada “Síntesis: 4 décadas”, una recopilación de canciones de fonogramas anteriores, convertidas ya en himnos, que han dejado una huella en el patrimonio musical cubano, una originalidad que supera la prueba del tiempo.

Por Jorge Suñol Robles

Centro Cultural Ibérico: puente de hermandad y tradiciones

Con un canto a Federico García Lorca en la voz de la actriz Norma Arencibia, a propósito del 120 aniversario del natalicio del poeta y dramaturgo español, abrió sus puertas el Centro Cultural Ibérico, sitio donde cada año confluye lo mejor de las tradiciones de la cultura hispana, en su sede del Museo Provincial La Periquera.

Centro Cultural Ibérico. Foto: Adrián Aguilera

El espacio fue, además, oportunidad para que el Comité Organizador presentara la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana y celebrar el 25 aniversario de la Casa fundacional de los pueblos de Iberoamérica, institución insigne que rige este importante proyecto internacional, mediante el cual se fortalecen los lazos de hermandad e integración con múltiples regiones y países.

En las palabras de apertura, a cargo de Amelia Guerra, coordinadora de las comunidades de naturales y descendientes de españoles radicados en Holguín, y presidenta de la Sociedad Canaria, ratificó la necesidad de promover el conocimiento y recreación de los valores tradicionales de la cultura española, así como las manifestaciones artísticas propias de cada región, mostrando la vida cultural y las costumbres de estos territorios españoles y su presencia en Holguín.

Para deleitar la velada fue invitado el Proyecto Voces y Elegancia, del Teatro Lírico Rodrigo Prats, dirigido por el diseñador Alejandro José de la Torre, que además estuvo acompañado con destacadas voces femeninas de esta institución musical holguinera, quienes han alcanzado un notable auge dentro y fuera del país: Liudmila Pérez y Loreta Rodríguez. Además, fue presentada la academia “Voces de ángel”, bajo la dirección del coreógrafo Alejandro Milton, una escuela que representa la más fresca cantera de artistas líricos de Holguín. Para cerrar este concierto interpretaron “La marcha de la amistad”, perteneciente a la zarzuela “Los Gavilanes”, del compositor español Jacinto Guerrero.

A un brindis por Iberoamérica invitó el Club de Vinicultores Bayado, que ha crecido dentro de este espacio cultural, con la realización del Festival Iberoamericano de Vinos Artesanales. Finalmente, para homenajear las modas costumbristas de la región española y sus influencias, se presentó en el portal de La Periquera la pasarela “Moda España”, realizada por los artesanos Sergio Obregón, de Valencia, y Jesús Álvarez, de Asturias.

Por Vanessa Pernía Arias

Los pies forzados de Luis Silva

En el repentismo insular llamamos pie forzado al verso lanzado, casi siempre desde el público, para que el improvisador, tomándolo como tema central, arme y concluya la décima. Piedra de toque, requiere, como la misma décima improvisada, pericia y conocimiento idiomáticos, si no se quiere que el efecto empobrezca; actitud y osadía para, como hábil y cuidadoso escultor, ir ensamblando las piezas que compongan la obra.

Foto: Adrián Aguilera

Precisamente las piezas de Luis Silva Silva (Holguín, 1960) que integran Pie forzado, muestra expuesta en el Centro Provincial de Arte como parte de la XXIV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, articula su corpus creativo sobre el más cuidadoso ensamblaje de materiales no convencionales y alternativos, tomados como por el azar del campo cubano, pero en él nada es azar, si siquiera concurrente, que terminan, por qué no, siendo ya convencionales y peculiarizando una producción escultórica reconocida y ampliamente valorada.

Elementos naturales, metales, semillas, sogas, madera, frascos de cristal, instrumentos de la siembra y el trabajo del campesino, hoy casi en deshueso pero que forman una poética personal, basada sobre todo en el machete, símbolo de trabajo y rebeldía, de la zafra, la esclavitud y las gestas independentistas, se ensamblan (como trabajo de orfebre) en la madera de la palma.

Justamente este árbol, el que recibe el primero y último rayo de luz, dice Martí, el que poéticamente crece en las cataratas del Niágara en los versos de Heredia, y también en el escudo nacional, unifica parte de su obra, abre la amplitud de sus constelaciones. La madera de palma, con la que se construye la vivienda campesina, resulta pulida, trabajada con los metales (machetes, azadones, alambres) e integrado a su discurso, como en la pieza “¡Pase!”, que bien pudiera servir de portada a cualquiera antología de la poesía cubana y que se me antoja como aglutinador poético de buena parte de la muestra, con dirección general de Yuricel Moreno Zaldívar.

Cubanísima, más allá de los instrumentos de labranza, las semillas, los motivos que una y otra vez remiten al campo y sus habitantes, más allá de cualquier tipo de estereotipo previsible y por tanto, poco útil, la cosmogonía de Luis Silva “alcanza el poder de crear algo único. Posee el don de crear esculturas novedosas a la vista, frescas en su concepción. Aunque evocan lo rural o rudimentario, de ellas proviene un estilismo inseparable y un acabado limpio, que hacen de ellas “hermosas obras” en una primera apreciación”, escribe en el catálogo de la muestra, su curadora, Daile Escalona Bermúdez.

Estos materiales, sin ser “una concepción ingenua o inconsciente, porque los manipula libremente y les incorpora sus sensaciones y propósitos, que revelan las circunstancias que le rodean y el medio en que habita”, subraya Daile, hacen de piezas como “Rastrillo”, “Caballo”, “Cosecha”, “Equilibrio”, “Oferta” y “Previsión” también resúmenes existenciales que armonizan el conjunto llamado Pie forzada, esta vez con la música del grupo Cacoyoguín, pies forzados mediante, resonando en el Centro de Arte.

Por Erian Peña Pupo

Bolivia en el corazón de Holguín

Un pedacito de Bolivia se instaló en la que, desde el 24 y hasta el 30 de octubre, deviene capital cultural de Iberoamérica. La Galería Holguín recibió la muestra “El mundo amazónico boliviano” que aúna piezas artesanales donadas por distintos cabildos indígenas, donde se plasman técnicas tradicionales de sus habitantes ejecutadas con madera, fibras, hilos, plumas, semillas y otros elementos naturales.

Juan Ramón Quintana Taborda, embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Cuba. Foto: Carlos Rafael

“La cultura de cada pueblo se convierte en su coraza de protección”, aseguró Juan Ramón Quintana Taborda, embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Cuba, previo a cortar la cinta que dejó abierta la exposición. Y es cierto. Allí están máscaras, instrumentos musicales, vestidos para rendir culto a la madre naturaleza, el gorro con que se protegen quienes habitan a más de 4 mil metros sobre nivel del mar y otros componentes materiales de la vida cotidiana. Ellos son el mejor escudo ante los siglos de dominación colonial.

Vestidos para rendir culto a la madre naturaleza. Foto: Carlos Rafael

Es la primera vez que Quintana viaja a Holguín y participa en la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. A esta edición 24 trajo a Bolivia en el corazón, en esta muestra y la conferencia que impartirá en la jornada inaugural del Congreso Iberoamericano de Pensamiento, con dos aportes que forman parte del sentimiento boliviano. Pero asegura que no es la primera vez que su nación está en la “tierra más hermosa que ojos humanos han visto”:

“Agradezco al pueblo holguinero por la hospitalidad, por el cariño, por el abrazo fraterno que ha otorgado a mis hermanos, a más de 2 mil compatriotas que han acogido por varios años como prolongación de su familia para que estudien Medicina y vuelvan a su patria a servir al pueblo boliviano. Ese es un acto incomparable que a nosotros nos genera una deuda impagable”.

Bolivia de Fiesta…

“Este es un evento muy importante por ser un espacio  para el diálogo intercultural de las diversas naciones que asisten. El intercambio nos hace mucha falta para conocernos, fortalecer nuestros vínculos y proponernos tareas en la dimensión cultural que nos ayuden a proteger la producción intelectual y artística”.

La oportunidad…

“Álvaro Verdes, director de la Casa Bolívar en La Habana, tuvo la idea de traer la muestra a la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Queremos contribuir de manera muy humilde al evento, para que todos puedan acercarse a una parte de Bolivia que representa casi el microcosmos del mundo, compuesta por alrededor de 30 pueblos. Ellos son verdaderas reservas demográficas, humanas, culturales, frente a las distintas formas de agresión cultural, política, económica y social. El modo en que han sobrevivido también la expresan a través de su música, tejidos, textiles, tallados, pintura…

“Esos hombres y mujeres se han defendido inteligentemente en cinco siglos de colonia. Ocultaron  la música debajo de la tierra, replegaron su memoria en las montañas de nieves eternas. Por lo tanto, esta exposición tiene un mensaje a la comunión intercultural que es una manera de defender la soberanía de nuestros pueblos.

“Quiero aprovechar la oportunidad para expresar nuestra profunda admiración por la potencia cultural del pueblo cubano, con expresiones asombrosas, heroicas, que hoy día nos dan ejemplo para replicar”.

Por Rosana Rivero Ricardo

Flamenco para acariciar la madrugada

Las noches se tornan diferentes en Holguin para finales del mes de octubre. No importa el día de la semana, menos las obligaciones de la siguiente jornada, si un fuerte pretexto incita a trasnochar.

Tablao flamenco en Museo Provincial La Periquera. Foto: Adrián Aguilera

Una de las edificaciones insignes de la ciudad de Holguin se engalana por estas fechas para rendir tributo a la cultura que le dio origen: no hablo de otra que la influencia Ibérica y del Museo Provincial «La Periquera».

El prominente sitio de la Ciudad de los Parques deviene tradicionalmente durante la Fiesta de la Cultura Iberoamericana en escenario central para homenajear a las tradiciones que del viejo continente nos llegan.

No es de extrañar entonces que una de las propuestas más interesantes del «Centro Cultural Ibérico» este 24 de octubre fuese la descarga «Tablao Flamenco».

Un desafío, y a la vez una caricia a la madrugada constituyó el atractivo espectáculo capaz de trasladarnos a lo más profundo de nuestra esencia hispana.

Distinguido por su belleza tanto coreográfica, como de vestuarios, el Flamenco es considerado el estilo danzario más internacional de la Península Ibérica.

Cautivados por el encanto de su música y movimientos, en nuestra Isla son varias las compañías que han incursionado en este género, y Holguin recibió durante esta velada a «Asiar Dance», quienes nos visitan por primera vez desde La Habana para demostrarnos su pasión por esta danza española, que se traduce en una propuesta de alta factura, tanto en la música como en la danza.

De igual forma arribaron desde la Ciudad de los tinajones a nuestra región nororiental, con motivo de la 24 Edición de la Fiesta Ibero, la Compañía Andarte, quienes se sumaron a las anfitrionas, «Alas» y «Encuentro», para ofrecer una noche especial a los presentes.

Un talento que desafía las más tempranas edades se deja entrever, mientras otros más avezados convierten en música el fuerte taconeo. Solos, dúos, o coreografías grupales captan la atención, mientras el espectador disfruta de momentos únicos que sólo pueden vivirse de en esta etapa del año, y que convierten a Holguin en fuerte bastión de nuestra herencia Ibérica.

Por Julio César

La vieja esquina de las pasiones

No puedo prescindir de la imagen de mi abuelo, zalamero apasionado, cantándole un tango a “su vieja” para disculparse por una de sus fechorías, que no encontraban límite en la edad; ella, atrapada por las apasionantes letras, se dejaba llevar y terminaba una de las frases más conocidas de Gardel u otro referente del género rioplatense.

Foto: Adrián Aguilera

Y es que precisamente así es el tango: una frase al oído mientras dos manos en lo alto cotillean celosas por la suerte de sus semejantes, esas mismas que aprietan la espalda y la cintura de uno y otro sexo, absortas en una poesía cinética donde la individualidad de dos cuerpos desaparecen.

“Rosa, la milonguita…en la primer cita…me dio su amor”, se escucha y surgen momentos únicos que definen a varias generaciones de nuestros progenitores, quienes disfrutaron de la buena música colmada de intensas pasiones, pero sin clichés, y mucho menos groserías, como las que actualmente podrían dedicarse los enamorados.

Sin embargo, una esquina es propicia para escapar del presente y enrumbarse en un periplo hacia momentos únicos a través de una música que, si bien no se ubica dentro de las más populares en estos días, destaca por su belleza y a la vez perpetuidad en el gusto internacional.

Del Río “La Plata”, en la pampa suramericana, llega este género a Holguín, que encuentra cita en una vieja esquina, desde hace unos años aparentemente olvidada, y donde hoy prometen revivirse las pasiones.

En esa apuesta por lo iberoamericano, por el legado del viejo continente, devino la tarde de este 24 de octubre, momento en que la Ciudad de los Parques contempló la reapertura de la Casa del Tango, Centro Cultural “Carlos Gardel”.

La reinauguración, que se incluye dentro de las actividades por la 24 Edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, fue momento propicio para que los amantes de este género se dieran cita en la esquina de la Calle Arias, enfrente al Parque “San José”.

Representantes del género en la provincia, en su mayoría pertenecientes a la tercera edad, se encargaron de recitar profundos textos, cantar sentimientos perpetuos, y danzar desde el alma durante la tarde que se incluye en el espacio “Ciudad Tango”, como se le denomina durante estas jornadas de la Fiesta Ibero.

Así se celebran las penas del corazón, a través de una belleza única, sentida, que se perpetúa con el paso de los años, y que encuentra en una vieja esquina de Holguín el renacer de las pasiones.

Por Julio César