Iberoarte celebrará los 300 años de la ciudad de Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López y Carlos Rafael

La XVIIIedición de la Feria Internacional de Artesanía Iberoartese desarrollará del 12 al 28 de octubre próximos,organizada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y dedicada al 300 aniversario de la ciudad de Holguín, a la manifestación textil y a la urbe cubana de Trinidad.

Con sedes principales en el Recinto Ferial Expo-Holguín y el Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, según explicó en conferencia de prensa realizada en la sede provincial de la Uneac holguinera, Manuel Hernández, director del FCBC en Holguín, la Feria contará con la participación de 63 expositores extranjeros y más de 50 nacionales de nueve provincias del país.

De manera especial, añadió, Iberoarte se suma con su dedicatoria a las acciones para festejar el 300 aniversario de la ciudad, cuando el 3 de abril de 1720 –vísperas de San Isidoro–fue inaugurada la iglesia de ese nombre, y la localidad pasó a llamarse Hato de San Isidoro de Holguín.

Entre los extranjeros destaca en Iberoarte la presencia de artesanos de Perú, principal país expositor, México, Argentina, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Ecuador, India y España; además de una significativa presencia nacional, donde abundan las artesanías y los tejidos.

Iberoarte contará, asimismo, con espacios habituales como Lote, dedicado a las artes visuales, desfiles de moda, rondas de negocios, proyectos de decoración y talleres de creación infantil.Entre estos destaca Lote, con un amplio programa de exposiciones de importantes artistas de la plástica cubana, entre ellos Javier Guerra y Nelson Domínguez, este último con su reconocida muestra Mi amiga Alicia, comentó Anette Rodríguez, especialista de Artes Plásticas del FCBC.

Se realizará, además, una muestra con el título Holguín cumple 300, una de artesanos de Trinidad y Gibara, en la sede de la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas (Acaa) en esa costera urbe, otra de la provincia Santi Spiritus y Holguín y una de reconocidas artesanas trinitarias.

“La Feria Iberoarte se ha convertido en el segundo espacio comercial cultural más importante del país luego de Feria Internacional de Artesanías (Fiart) en La Habana”, añadió Manuel Hernández, y subrayó que espacios como el Centro Cultural Bariay y El Benny servirán de escenario para las diversas manifestaciones que convergen en esta especie de fiesta inmensa de la artesanía y la cultura, auspiciada también, entre otros, por la Dirección Provincial de Cultura, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín.

La Feria Internacional de Artesanía Iberoarte tuvo su primera edición en 2001 y desde entonces se ha mantenido como un espacio de intercambio cultural entre pintores, talladores, artesanos y diseñadores del mundo, coincidiendo en sus jornadas finales con la Fiesta de la Cultura Iberoamericana que cada año se desarrolla en esta oriental ciudad, en conmemoración al llamado encuentro –o encontronazo, según varios historiadores– entre las dos culturas, la americana que habitaba el continente y la europea, en similar fecha de octubre de 1492.

 

 

Vivir en las montañas

Texto y Fotos  Jorge Suñol


Dicen que es mejor vivir el cuento. Por eso subimos y bajamos lomas con el corazón desabrochado, desfiando los caminos inquietos, el calor de agosto, los largos kilómetros. Llevamos la cultura en las mochilas, apretadita, para regalarla por gran parte del Plan Turquino holguinero.
Cinco días en los que aprendimos unos de otros, cinco días en los que soñamos más de lo acostumbrado, incluso, hay quien en plena madrugada se desperto sonámbulo, agitado, descuidado ¡Qué locura! Cinco días de travesía, trepando y trepando por el monte verde, humilde y puro.
No los propusimos y lo logramos, con el alma y la pasión de creer en aquellos que habitan estos espacios necesitados de arte, a los que el silencio penetra cada hora, y entonces, solo permanecen fantasmas, el tiempo se detiene.
Los niños, unos con su mejor ropa, otros demasiados descalzos, eran quizá los que más disfrutaban el espectáculo. En cada sitio, por iniciativa del Inder, se celebraban juegos deportivos y recreativos, y ellos, se batían por ser ganadores, sobre todo en el de halar la soga. Tremenda energía.
Esta historia comenzó un jueves, en Birán, el 1ro de agosto. Atravesamos por una geografía difícil, pero fue hermoso llegar, respirar y conocer a gente de montaña, aferrada a su casita de madera y guano, a su café mañanero, a su siembra, aferrada a tan poco.
Contarlo cronológicamente sería una de las opciones para este reportero, la más fácil diría yo. Pero decidí mejor, alterar los tiempos, y comenzar con lo que, al menos a mí, más me conmovió.
Aquel viernes, justo cuando necesitamos un luna dispuesta y enorme, el cielo se volvió tímido. La noche llegó más rápido que de costumbre. Se acumulaba en cansancio del día, el segundo de la Trepada Cultural, pero estábamos allí, en Cajimaya, perteneciente a Mayarí, haciendo lo posible.
Aquello no era más que un monte oscuro, encerrado en su lejanía, en su aburrida costumbre. El pueblo se había quedado sin luz, por alguna reparación momentánea, pero poco a poco fuimos encendiendo nuestras linternas, captando rostros y sonrisas, nos agrupamos todos, y así, con ese aliento, los músicos de Décima, Punto y Son regalaron sus controversias, el dúo homorístico Zapia hizo de las suyas con sus chistes y el proyecto de Narración Oral Palabras al Viento, vendió, mágicamente, sus buñuelos. Sí, no me pude contener, y mis pupilas tampoco. La gente no paraba de aplaudir. Corría a chorros la esperanza.
Romper el silencio
La Trepada Cultural cumple de 17 años. Ha sido un largo camino de retos, de mucho esfuerzo. Cuando llega el verano, se ha vuelto tradición que el Plan Tuquino se “mueva”, al menos por pocos días. Como iniciativa del Gobierno Provincial, la Dirección Provincial de Cultura y el Inder, apoyados por unidades de Comercio y Gastronomía, este espacio es vital en comunidades intrincadas, que viajó por Cueto, Mayarí, Frank País, Sagua y Moa.
La Granja fue el primer sitio que visitamos. Se localiza en Birán. Nos reunimos en un viejo taller de mecánica. Allí nos levantábamos, entre el correteo de los pequeños, los guajiros de sombrero, las muchachas coquetas, la venta de libros, la cerveza Mayabe, las ruinas de un almacén. Regalábamos la magia del Mago Ayala, y el resto del equipo que ya mencionaba, a pleno sol.
En Marcané dormimos la primera noche. Viejos albergues, viejas literas. Clásica estructura de un Pre en el Campo. Mosquitos por doquier. Pero aún así, sabíamos que nuestra causa superaba estas condiciones. Los de Palabras al Viento, contaban de su experiencia en la Cruzada Teatral Guantánamo- Baracoa, con sus caminos, precipicios, mares, y sustos. Lo imaginaba todo, incluso recordé mi histórico viaje al PicoTuquino, del que salieron romances, heridas y miles de fotos.
Crear ilusiones
Aún no amanece. El ruido del central alarma, despierta a los que todavía tenemos las marcas de las sábanas. Nos vamos a Mayarí, pero adentro, a La Ayúa, donde no hay más de 80 casas ni 350 personas, donde todo el mundo se conoce, y cada familia se abraza en la noche, se reinventa para llegar hasta la carretera, porque casi nada entra ahí. Y solo queda a 7 kilómetros (km) de la carretera, a 20 km del centro del municipio. Ya no es como antes, que pasaba algún transporte. Hay que caminar por el pedraplén, no queda otra opción.
No hago otra cosa que mirar fijamente lo fotográfico de este sitio, metido entre lomas majestuosas, palmas, trillos, piedras. Y capto par de imágenes para recordarlo. A lo lejos, está Emerio, y llegan luego dos jóvenes, uno es su hijo, y lo otro lo es casi, de crianza.
Pocos sabían que allí llegaríamos aquel mañana. Pero el guajiro lo supo, porque el día antes llovió, esa era la señal de cumbancha, de la fiesta. Y así fue. Apareció un palo (poco encebado) y los niños, los jóvenes se trepaban. De fondo un canción pegajosa. Más arriba, en la tienda,un señor de unos 80 años fumaba su tabaco, le quise preguntar su nombre, pero decidí solo fotografiarlo. Su cara, su mirada, sus arrugas, me anunciaron que llevaba toda un vida en este punto de nuestra geografía.
En La Ayúa aprovechamos y entrevistamos a varios de la Brigada. Todos habían experimentado momentos similares. Carlos Ayala, esta vez sin trucos bajo la manga comentó que esta idea “es algo fenómenal, llevas al arte donde nadie se atreve a ir, está bien concebida, desde el momento en que cada uno sabe lo que tiene que hacer. La magia le encanta a todo el mundo y la gente se pregunta será verdad, será falso”. Allí, he de aclarar, muchos se sorprendieron.
Por su parte, Yordani Sera Rodríguez, actor narrador de Palabras al viento,
comentó: “Es un compromiso traer a esas personas un momento de felicidad, de belleza, de que salgan de su cotidianidad, del silencio que reina muchas veces. No solo es venir a divertirte, a ganar un dinero, tienes que saber que hay códigos estéticos que van a quedar en esa población, tiene que ser un producto, que eduque, transforme, motive, cree ilusiones. No es hacer muchas cosas a la vez, sino que aunque sea una, tenga un efecto muy positivo y marque a esos públicos muy necesitados de la acción cultural y artística”.
Y Yensi Cruz Ricardo, también actriz narradora de este grupo, reflejó: “El acercamiento con los públicos es hermoso, pero a la vez es complicado, y sobre todo cuando tú le vas a llevar una muestra de algo que quizá no tiene la facilidad de verla comúnmente. Llegar con esos espectáculos a estas comunidades es fabuloso, es un acercamiento que tienes con la realidad, que no es la realidad de un teatro”.
Sobre los retos que tiene por delante la Trepada Cultural, Fermín López Hernández, director del proyecto teatral, afirmó: “Se impone un trabajo de sistematización de algo tan maravilloso que surgió hace tantos años, que sea no solamente los artistas, los funcionarios, sino que vengan investigadores, especialistas del Centro Provincial de Casas de Cultura y analicen qué funciona y qué no. La Trepada no puede ser la misma de hace 10 años, porque todo cambia, el mundo cambia. Me parece que es un público que hay que empezar a formar, esa personas tienen que vivirlo, sentirlo, es un trabajo de mucha paciencia”.
Y fuimos sumando más lugares a nuestra lista: Cabonico, El Sitio, La Caridad del Sitio, Barbarú, Magueyal, La Melba. Recoriendo las montañas, con la mochila a cuestas, con el arte y las historias grabadas en nuestros recuerdos, usando la cultura como pretexto, y su poder de conquistar, unir, soñar esta aventura que se vive y disfruta cada verano.

Dibujos de Cosme Proenza reinauguran galería de Cacocum

Palabras a propósito de la muestra Dibujos, del Maestro Cosme Proenza Almaguer, inaugurada en la reapertura de la galería Wifredo Lam en Cacocum, municipio sede de las actividades provinciales por el 26 de Julio en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Cosme Proenza

Pintor, dibujante, ilustrador y muralista, Cosme Proenza Almaguer (Báguanos, Holguín, 1948) ha conformado una sugerente y sui generis cosmovisión pictórica que lo hace distinguible en el ámbito artístico contemporáneo, más allá de las fronteras nacionales.

Graduado de la Escuela Nacional de Arte, en La Habana, y del Instituto de Bellas Artes, en Kiev, Ucrania, Cosme ha creado, en series como Manipulaciones, Boscomanías, Los dioses escuchan, Mujer con sombrero, y Variaciones sobre temas de Matisse, reconocibles mitologías individuales, donde lo simbólico y lo mítico, mediante el uso de signos e intertextualidades, acompañan al ser humano en un vía crucis artístico a través del estudio de los códigos del arte europeo. Su obra está basada principalmente en el análisis: “Soy un investigador que trabajo con los códigos del arte europeo”, asegura.

 

Precisamente esto –el énfasis analítico, la apropiación de referentes– lo convierten en uno de los pioneros del posmodernismo cubano, cuando en el escenario insular otras corrientes predominaban. “Mi vida ha sido la interacción, no el reflejo. Somos un maremágnum de mezclas. Soy un resultado más de eso. Reflejo algo que tiene que ver con lo cubano, pero no con lo cubano sígnico, pues Cuba es más que eso”, comenta. “Lo grande que tiene el arte es precisamente su capacidad de expansión. La belleza es imperdonablemente adhesiva, no hay manera de escapar de ella”, añade Cosme Proenza.

Estas piezas en la remozada galería de Cacocum “Wifredo Lam” –el más universal quizá de los pintores cubanos–, nos muestra a un Cosme Proenza que ha caminado con soltura por diferentes técnicas, potenciando la plenitud de su impronta. Las más anteriores en el tiempo fueron firmadas a inicios de la década de 1970 y las más cercanas, en los primeros años de este milenio. Su obra es posible –además de su talento sin igual– gracias a Holguín, lugar al que afinca su residencia física y espiritual. Por Holguín –nos ha dicho– ocurrió el “encuentro” o “encontronazo” entre la cultura europea y quienes habitaban el archipiélago mayor del grupo de las Antillas; por Holguín, en las aguas de la bahía de Nipe, sucedió el hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre… Por aquí llegó la tradición y se acrisoló la identidad del cubano: permanencia y continuidad, lirismo y erotismo, lo lúdico y lo mítico… conviven en su obra.

Cacocum –el pueblo de las verbenas de San Pedro y San Juan– reabre su galería con la mirada de Cosme Proenza, un creador que integra el imaginario colectivo del cubano y sus múltiples resonancias universales, y se reafirma como entre los artistas hispanoamericanos dueño de una de las cosmovisiones más originales en los últimos tiempos.

Fondo de Bienes Culturales agasaja a Holguín en sus 300 años

Por Rosana Rivero Ricardo
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Vista de la reanimación del Hotel Saratoga. Fotos: Carlos Rafael
La Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en la provincia de Holguín interviene en múltiples espacios de la ciudad cabecera en saludo al aniversario 300 del pueblo, por celebrarse el 4 de abril de 2020.
La sucursal, reconocida recientemente como Vanguardia Nacional, participó en la restauración del Teatro Eddy Suñol, lo cual realzó el esplendor del coloso de la cultura holguinera para los festejos por su cumpleaños 80, el 2 de junio último.
Artistas de dicha institución intervienen en la reanimación del boulevard holguinero, cuyo primer tramo, enclavado en la Calle Libertad, entre Arias y Aguilera, debe concluirse en saludo al 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional, según precisó Manuel Hernández Ramos, director del FCBC en la provincia.
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Trabajadores del FCBC contribuyeron a realzar el esplendor del teatro Eddy Suñol.
 En homenaje a los 300 años del pueblo de Holguín se pretende inaugurar la galería del maestro Cosme Proenza, en el local que antiguamente ocupara la Tienda Hanoi y una galería comercial, hasta ahora inexistente en el territorio, en la misma sede del FCBC.
Se trabaja además en la culminación del proceso de reconstrucción del Hotel Saratoga y rehabilitación del Museo Provincial de Historia La Periquera, ambos ubicados en los predios del parque Calixto García, lo que coadyuvará a preservar dichos inmuebles de valor patrimonial.
Otros proyectos en varios municipios de la provincia y territorios del país ha asumido el FCBC holguinero, el que más exportaciones realiza en Cuba, lo cual contribuye a incrementar la capacidad del Ministerio de Cultura para obtener dinero en efectivo, empleado en el sostenimiento del sector, de acuerdo con lo expuesto por Hernández Ramos.
En los últimos 130 meses, la filial de Holguín ha cumplido sus planes de producción que este año tiene prevista la cifra de 40 millones de pesos y en 2021 ascenderá a 100 millones por concepto de sustitución de importaciones.

“Colección” del FCBC abierta en El Zaguán

Por Kevin Manuel Noya

En el marco de la feria ‘Arte para papa’ el Fondo Cubano de Bienes Culturales realizó el día 10 de junio a las 5:00 pm una exposición de pinturas nombrada ‘Colección’ en la galería El Zaguán. Coleccionar no específicamente es acumular según expresa la Ms C. Anette María Rodríguez Reyes, Especialista del FCBC en Holguín, la cual realizó la curaduría y museografía además de ser quién dio las palabras al público presente en dicho evento.

Fotos: Kevin Manuel Noya

Esta colección ha sido posible por el trabajo de 30 años consecutivos con artistas plásticos holguineros, los cuales han donado sus obras a la institución y así dejado su huella en la misma, con el objetivo de dejar su marca en la historia. No solo del FCBC sino también en la cultura holguinera, donde cada uno de las personas que les atrae el arte puedan disfrutarla de esta forma. Ya muchos de los artistas que tienen obras aquí no se encuentran entre nosotros presentes, pero permanecen desde lo cultural. Entre las obras presentadas tenemos muchos artistas reconocidos como son Cosme Proenza, Jorge Hidalgo, Jorge Luis Cudina, José Emilio Leyva, Maria del Pilar Reyes, Víctor Manuel Velásquez, Yobani Caisé y Alexander Lobaina.

Arte para Papá por primera vez en Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Por primera vez la ciudad de Holguín acogerá la Feria Arte para Papá, evento organizado por el Fondo Cubano de Bienes Culturales en el territorio que entre el 7 y 15 de junio se desarrollará en el Recinto Ferial EXPO Holguín, donde se expenderán diversos productos artesanales para agasajar a los padres en su día.

Foto de la autora

A las 10 de la mañana y hasta las siete de la noche abrirá el espacio en el que se expenderán disímiles objetos concebidos para los padres como confecciones masculinas, útiles del hogar, obras en cerámica, vidrio, productos de piel y madera, orfebrería y mobiliario; según comentó Anette Rodríguez, especialista de artes plásticas de la filial holguinera del FCBC.

Dedicada a este Feria, se inaugurará el día 10 a las cinco de la tarde, la muestra de la colección institucional del Fondo Cubano de Bienes Culturales en Holguín que  incluye obras de importantes creadores del territorio como Cosme Proenza y Jorge Hidalgo Pimentel.

Cartel Arte para Papa

Artesanos de diversas provincias del país como Cienfuegos, La Habana, Las Tunas, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, quienes participaron recientemente en la Feria Arte para Mamá, suman sus propuestas a las muestras de los creadores del territorio.

Holguín presume de una importante tradicional artesanal, visible en las ferias comerciales organizadas por la filial holguinera del FCBC como Iberoarte, que se realiza cada octubre en el contexto de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana.