Exhibe Ediciones La Luz muestra de carteles dedicada a escritores universales

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Con el nombre La Luz nos convoca, Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, exhibe en el salón Abrirse las constelaciones una exposición de 20 carteles como muestra de su campaña de promoción del libro y lectura desde las redes sociales.

Los diferentes carteles que integran la exhibición componen la imagen visual del trabajo de la editorial en las plataformas digitales, impulsados por la pandemia generada por la Covid-19 en el país durante varios meses.

Con la intención de recordar a varios autores, especialmente poetas, en la fecha de su nacimiento o muerte, surgió la idea de los carteles, comenzando en julio, con el centenario del escritor cubano Eliseo Diego.

Al inicio se trataba de promocionar a escritores cubanos, pero luego se extendió también a los universales, comentó el diseñador y escritor Robert Ráez, autor de las obras donde se pueden apreciar sus diseños a partir de imágenes de autores como Charles Baudelaire, Paul Celan, Julio Cortázar, Emily Dickinson, Virgilio Piñera, Arthur Rimbaud y Oscar Wilde.

El escritor y periodista holguinero Eugenio Marrón precisó en las palabras de presentación de la muestra que el hecho de ilustrar la literatura y sus protagonistas a la hora del cartel resulta una aventura apasionante, logrando que las posibilidades de la fotografía y las letras se conjuguen en una puesta sensorial dirigida a promover y celebrar la lectura.

Las influencias que intervienen en el proceso creativo del diseño de esta colección son muchas, precisó Robert Ráez, entre ellas el estilo de periódicos y revistas como Lunes de Revolución y La Gaceta de Cuba, portadas de discos, y todo lo que en materia de diseño parezca bien concebido.

Con esta propuesta Ediciones La Luz deja entrever el ingenio y la avidez de su equipo creativo, con una elevada elaboración en el plano conceptual, mostrando los rostros de veinte poetas universales y al mismo tiempo influyendo en la promoción de la lectura a través del arte (Con información de la ACN).

 

Potencian en Holguín el coleccionismo institucional como vía para proteger la creación artística cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos web periódico !ahora!

El Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en Holguín, de conjunto con otras instituciones en la provincia, fomenta el coleccionismo institucional, buscando alternativas para proteger, promover y exhibir parte importante de la producción artística en el país.

Entre las acciones más importantes en este sentido se encuentran las exposiciones organizadas por el Centro Provincial de Artes Plásticas y el FCBC, la adquisición de nuevas piezas, la incorporación de estas como parte de la ambientación de obras públicas y las relaciones de intercambio y venta con otras instituciones, como la Casa de Iberoamérica.

La exposición Colecciones, integrada por catorce artistas plásticos del territorio y expuesta en el Centro de Arte durante la Jornada de la Cultura Cubana, constituye una de estas necesarias prácticas para la promoción artística, en tanto memoria cultural de la nación, estimulando la labor de los creadores, precisó el investigador Martín Garrido.

Durante esta muestra se expuso la obra de importantes artistas como Cosme Proenza, Jorge Hidalgo, Lauro Hechavarría, Ronald Guillén, María del Pilar Reyes, Yosvani Caisé Almaguer, José Emilio Leyva, Víctor Manuel Velázquez, Néstor Arenas, Jorge Luis Cudina, Freddy García Azze, Roy González Escobar, Alexander Lobaina Jiménez y Magalis Reyes.

Obra de Daniel Santos.

Por otra parte, recientemente la Casa de Iberoamérica solicitó al Fondo la compra de un nuevo lote de piezas, con la finalidad de diversificar y enriquecer su colección con la obra de artistas de varias generaciones, lo cual fue el objetivo de la Casa desde hace varios años, cuando inició un proceso de compra de obras de arte para su muestrario institucional.

Con la compra de 15 nuevas piezas, la institución llega aproximadamente a 50 obras de arte a su colección, para exhibir y proteger el quehacer de artistas como Emilio Chiang, Argelio Cobiellas, José Ramiro Ricardo, Daniel Santos, Merlys Fernández, Lauro Hechavarría, María de los Ángeles Vidal, Freddy García Azze, Karel Maldonado, Jesús Borjas Ochoa y Ramón Jesús Pérez, comentó su director, Eduardo Ávila Rumayor.

Estas nuevas adquisiciones, que se encuentran en la recién inaugurada sede del Centro de Desarrollo de Estudios Socioculturales (CEDES), no solo aumentan el patrimonio económico de la Casa, añadió, sino que contribuye con su ambientación, favorece el nivel de presentaciones en la sede y eventos de la provincia y el país, a través de exposiciones itinerantes.

Obras de Ramón Jesús Pérez de la Peña, José Ramiro Ricardo y María de los Ángeles Vidal.

Varias instituciones en el territorio han promovido este tipo de coleccionismo de manera incipiente y empírica aun, pero con reales perspectivas de futuro, añadiendo a sus fondos de arte piezas de reconocidos creadores locales y otros de amplia trayectoria nacional, entre ellos hoteles, hospitales, teatros, centros culturales y otras entidades.

Las colecciones constituyen un ejemplo válido de lo que puede lograr cuando existe la voluntad para asumir esta labor con responsabilidad y visión de futuro, porque el coleccionismo es un arte que exige de quien lo practica, ya sea individuo o institución, no solo recursos económicos sino también conocimientos especializados, cultura, sensibilidad y, sobre todo, un juicio certero para seleccionar aquello que realmente merece ser atesorado para perdurar en el tiempo, añadió Martín Garrido (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Ramón de Jesús Pérez y la sencillez impresionante del azul y el gris

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor

Con Azul y Gris¸ expuesta en la galería El Zaguán, del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en Holguín, el joven artista Ramón de Jesús Pérez de la Peña realizó, luego de aparecer en varias muestras colectivas en la ciudad, su primera exposición personal.

Toda primera muestra personal marca un antes y un después: es una especie de parteaguas que pone una obra que hasta ese momento ha formado parte de la curaduría de un proyecto colectivo, a ocupar un sitio privilegiado, mostrar un corpus propio. Y toda primera muestra es, por demás, una osadía, una interrogante, una búsqueda, en la que el artista se “ofrece” y se expone a la mirada acuciosa de quien mira (o más aun, la mirada de quien observa y escudriña en la propuesta que nos ofrece).

Ramón de Jesús salió airoso en este primer juego (apuesta) de colores y texturas, ese espacio de confluencias de rostros y formas expresivas que es su primera exposición. En Azul y Gris (colores psicológicamente fríos y en el caso del azul, primario) predominan dos líneas, que al mismo tiempo se complementan en una sola poética: por un lado los retratos y por otro la pujante fuerza de sus abstracciones. Sus retratos son rostros mayormente femeninos, como sacados de revistas o sesiones de fotos, como modelos que posan desprejuiciadas frente a él, sabiendo que “atrapará” la sensualidad de la mirada, el labio insinuante y procaz, la levedad del momento, la fragilidad del cuerpo, la osadía… Pero al mismo tiempo, estos rostros femeninos evaden el kitsch de la primera mirada, para cargarse de complementos, de manchas de color, de relieves y mixturas… No son rostros abstractos, pero en la figuración –en esas miradas femeninas como las de Frida Kahlo y Marilyn Monroe, que es excepción en el rostro del Lennon de “Imagine”– encontramos la base de la propia abstracción con que va poblando su pintura; donde, además de las cualidades físicas que captura, la expresión cobra fuerza (es como si la luz del trópico, siempre subversiva, lo inundara todo).

Cronos, de Ramón Jesús Pérez de la Peña (foto del autor).

Por otra parte, lo que más me llama la atención de la obra de Ramón de Jesús Pérez de la Peña son sus abstracciones cargadas de fuerza y lirismo, influenciadas principalmente por el action painting y el color field painting; imágenes que desde la no figuración que sí encontramos en sus otras piezas, intentan expresar mediante el color y la materia del cuadro, sensaciones como el movimiento, la velocidad y la energía (el “automatismo” de Jackson Pollock, que redujo su gama cromática prácticamente al negro, el blanco y el gris azulado, y los brochazos irreverentes de Franz Kline, por ejemplo, son palpables en piezas como “Cronos”, “Encuentro I y II” y “Semana”). Incuso donde más autonomía alcanza precisamente Ramón de Jesús es en esos “paisajes” abstractos que pueblan su mirada, como vemos en piezas como “Mi primavera” (mi obra preferida de la muestra), “El cuarto de Tula”, “Cromos” y “Tu piel”.

Ramón de Jesús Pérez de la Peña, graduado de la Academia Profesional de Artes Plásticas El Alba y con formación en los estudios de animación Anima de Holguín, no plasma imágenes o retratos femeninos en óleo sobre lienzo al azar: en sus obras vemos momentos, emociones, acciones, pensamientos, inquietudes, que captura, a veces con la rapidez del trazo o la acción inmediata, con las influencias de los maestros de la abstracción, pero sin depender, en su esencia, de ellos. Los colores, que conoce y explota, la espátula, el brochazo, la línea segura en el dibujo, las gotas y trazos que pueblan la orografía de su arte, son acaso excusas para mostrarnos las formas que no vemos siempre, pero que rigen nuestros días con la sencillez impresionante del azul y el gris.

Imagine, de Ramón Jesús Pérez de la Peña (foto del autor).

 

 

 

Amplia muestra de la ACAA en el Centro Provincial de Arte

Por Erian Peña Pupo
Fotos Wilker López
Con el título «La ACAA enfrentando a la Covid» fue inaugurada en la sala Electa Arenal del Centro Provincial de Arte en saludo al aniversario 62 del triunfo de la Revolución, una muestra del trabajo de la Filial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas en Holguín.
A través de diversas técnicas y manifestaciones, desde la talabartería, la madera y el parche, la más amplia de sus exposiciones en los últimos tres años tiene como eje el enfrentamiento a la Covid-19 y el papel de los médicos, el personal de la salud cubano y el pueblo contra ese virus, dijo José A. Salomón Estéfano, presidente de la ACAA en la provincia.


Unos cincuenta artistas participan en esta atractiva exposición, pues “hemos logrado que nuestros artistas siguieran creando en estos meses con obras de alto quilate”, añadió.
Entre los creadores que integran la misma, en cuya inauguración participaron autoridades políticas y gubernamentales del territorio, encontramos: Eduardo Amado Fuentes Peña, Rosa Margarita Infante, Nancy Almaguer, Gretter Clemente Lechuga, Yosleysy Vázquez, Yolanda Rodríguez, Bertha Beltrán, Lisbeth Santos, Jeans Yordan Suárez, Iliuva Leyva, Gerardo Fernández, Martha Pérez, Artemio Viguera Velázquez, entre otros.


La ACAA en el 2020 realizó donaciones de máscaras protectoras para la Covid-19, entregadas a centros asistenciales y al Aeropuerto Internacional Frank País de Holguín. Para el 2021 se perfilan hacia el turismo y volver a abrir la Feria de los Artesanos en Guardalavaca y en hoteles, para exponer y comercializar las obras, comentó Salomón en entrevista a Radio Holguín, y para el 40 aniversario, el 1 de julio próximo, se organiza una gran exposición con la presencia de artistas de toda la región oriental, añadió.

Nuevos espacios compartidos de Eduardo Leyva

Nuevos espacios compartidos de Eduardo Leyva

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Las piezas reunidas en Espacios compartidos II, antológica exposición personal de Eduardo Leyva (Holguín, 1956) inaugurada en el Centro Provincial de Arte, “desde sus dibujos iniciales hasta las pinturas más recientes, comparten como características comunes su impecable factura, el sensible y siempre ajustado uso del color y las texturas, un oficio depurado y seguro, y la poesía que emana de las formas puras, donde el paisaje, ya sea urbano o rural, se ha reducido a sus elementos esenciales. Ellas son, en su exacta materialidad, el testimonio palpable de casi cuatro décadas de ejercicio de arte y la herencia que Eduardo Leyva dejará, sin dudas, a las generaciones futuras”, escribe el investigador y crítico Martín Garrido en las palabras del catálogo de esta. 

Espacios compartidos II está integrada por 82 obras, comprendidas entre los años 80 y la actualidad y abarca dibujos, grabados y pinturas que nos reafirman a Leyva como un gran paisajista (urbano y rural, aunque la primera abunda en los últimos años) que desde sus esencias se sostiene en los terrenos de la abstracción contemporánea en Cuba.

Las obras más recientes de Eduardo Leyva la conocíamos de diferentes exposiciones colectivas, y nos confirman –al verlas aquí reunidas– que su abstracción es eminentemente arquitectónica, urbana, aunque incorpore la figuración mediante el uso del collague. Incluso desde los propios títulos ancla este urbanismo en varias piezas.

El descubrimiento –al menos para mí– son sus primeras piezas, firmadas en la década de los años 80, y los grabados de fines de siglo e inicios de este milenio. “En medio de la efervescencia de aquellos años, cuando el arte joven derriba las barreras impuestas arbitrariamente para mantener el arte en una especie de limbo oficioso y asimila, para expresarse, lo mejor que el arte internacional estaba dando a conocer, los paisajes creados por Eduardo Leyva comparten la mirada fresca y desprejuiciada de toda aquella década. Son, en su mayoría, dibujos, logrados a base de líneas firmes y limpias, que nos recuerdan las sutilezas del arte oriental y donde el paisaje local se revela como un microcosmos cargado de poesía y ausente de elementos documentales. Ya está presente aquí su intención de ir a las esencias, dejando a un lado todo lo anecdótico”, añade Martín. 

Esta mirada fresca y desprejuiciada, que explora desde la sutileza de la línea las posibilidades de un paisaje más poético y metafórico que real, más sugestivo que palpable, la encontramos también en los grabados de los años 90, etapa que resultó una especie de resurgimiento del arte holguinero, gracias al quehacer de una nueva hornada de creadores, egresados de las aulas de la Academia Profesional de Artes Plásticas El Alba y del ISA, y del trabajo de las instituciones culturales de la provincia y los eventos.

Aquí Leyva se nos muestra como un exquisito grabador y un colorista hábil como pocos, que aprovecha las posibilidades de la colografía y del auge de esta disciplina en Holguín, en piezas bajo el nombre genérico de “El huevo”, “Restauración de la memoria”, “Tendederas”, “Metamorfosis del entorno”, “Entre columnas” y “Espacio vital” (lo figurativo da paso a una visualidad fresca, vigorosa, fuerte en lo elemental de los trazos y en las posibilidades de la experimentación con las diferentes técnicas del grabado). 

En estas piezas, como bien escribe Martín Garrido, se reiteran elementos de una tendencia que cobra una importancia capital en su obra, la abstracción, específicamente la abstracción geométrica, y que palpamos en los cuadros más recientes, expuestos en la Sala principal del Centro de Arte. Desde la pintura, ya no el grabado, Eduardo Leyva articula sus paisajes urbanos, sus ciudades, sus arquitecturas cotidianas, con influencia de maestros como Piet Mondrian, Kazimir Malévich, Wassily Kandinsky, Pablo Picasso, Jackson Pollock y los concretos cubanos de los años 50, entre otros, pero subrayando el logro de una poética personal que lo distingue en el contexto. 

Graduado de la Escuela Nacional de Arte, en 1976, y del Instituto Pedagógico de Holguín en 1992, Eduardo Leyva es un creador con amplia experiencia artística y pedagógica. Ha impartido talleres y conferencias sobre impresión gráfica en diferentes soportes en México, España y Canadá, y su obra se encuentra en colecciones de varios países. 

Esta muestra, curada por Bertha Beltrán, constituye, además, un reconocimiento a la labor creativa, pedagógica y de promoción desplegada por Leyva durante casi cuatro décadas, desde la Brigada y la Asociación Hermanos Saíz, la Uneac y El Alba; y “sirve al propósito de la institución –subraya Yuricel Zaldívar, directora del Centro de Arte– por mostrar los referentes de la plástica local que hablan de su historia, de momentos que han sedimentado su legado, aspectos pocos conocidos para las nuevas generaciones y el público que se acerca por primera vez a las artes visuales del territorio”. ¡Bienvenidos entonces los nuevos espacios compartidos y abstractos de Eduardo Leyva!

La cotidianidad que nos habita: la ciudad naif de Salvador Pavón

 

Salvador Pavón es un creador nada ingenuo, aunque asuma el naif –caracterizado por la espontaneidad, el autodidactismo de sus exponentes, los colores brillantes y contrastados y la perspectiva acientífica captada por intuición, que en muchos aspectos recuerda (o se inspira) en el arte infantil, incluso ajeno al aprendizaje académico– como la corriente artística con que se vale para expresar sus muchas inquietudes.

Salvador Pavón es un creador nada ingenuo, aunque asuma el naif. Fotos del autor

En Holguín donde el naif no es tendencia, como sí lo es, por ejemplo, en ciertas zonas de Santiago de Cuba, aunque con la notable excepción de Julio Breff en Mayarí, Pavón ha sabido armar una cosmogonía distinguible a simple vista en el contexto plástico local.

Ha defendido su estética: sus cuadros no se parecen a otros, sus ciudades –Holguín, siempre Holguín como inquietud primera– le pertenecen en toda su profundidad, sus matices.

Esta pertenencia habita en toda su extensión en 300 y más, exposición personal que reúne una selección de sus piezas en la galería Fausto Cristo de la sede provincial de la UNEAC y que viene a ser compendio de su amplio bregar para intentar captar –cosa que sin dudas Pavón ha logrado en estas obras– la idiosincrasia del holguinero en su ciudad, aquello que, aunque llevado a la figuración del naif, por momentos exagerada, por momentos ingenua, lo caracteriza sin dudas en la plástica local, y por tanto, en la nacional.

Ha defendido su estética: sus cuadros no se parecen a otros, sus ciudades –Holguín, siempre Holguín como inquietud primera. Fotos del autor

300 y más es una invitación para descubrir la ciudad desde varios ángulos: lo social, lo político, lo religioso, lo cultural… como parte de su raigambre identitaria. Pavón “es un ejemplo de quien se ha dedicado a plasmar la vida cotidiana con amor y la ingenuidad de quien conoce los vericuetos de la ciudad y nada se le esconde. Su visión es profunda y cala en pasajes que creemos conocer, pero que el pintor toca con su pincel y convierte en magua”, escribe en el catálogo el escritor José Poveda, y añade poco después: “En esta muestra Salvador desafía con aparente sencillez, ingenua, la cotidianidad que nos habita. En su estilo hay una ironía marizada de realidades que pueden haberse convertido en parte de un presente, y que a veces pasan inadvertidas”.

La Loma de la Cruz, epicentro de buena parte de los cuadros, los carnavales que peculiarizan los festejos estivales, el béisbol como pasión e identidad, eventos culturales como las Romerías de Mayo, el transporte público… son algunos de los elementos para asimilar y recorrer la muestra personal de Salvador Pavón en la UNEAC.

300 y más reúne una selección de sus piezas en la galería Fausto Cristo de la sede provincial de la UNEAC. Fotos del autor

Elementos identitarios de la urbe –el parque Calixto García, el estadio con igual nombre, el Gabinete Caligari, el propio Centro Provincial de Arte, el parque El Quijote, la Catedral San Isidoro, entre muchos otros– y sus habitantes, peculiarizan una poética para nada ingenua, sino al contrario: llena de guiños e insinuaciones sociales y culturales: “Cervantes en Holguín”, “Sueños de cachorritos”, “Cumpleaños de abuela”, “Hacia el futuro”, “Héroes anónimos”, “Tabaqueros”, “Romerías en Holguín”, “La milagrosa”, “Supervivencia”, “La feria” y “Homenaje al Rey”, se encuentran entre las obras.

300 y más es una invitación para descubrir la ciudad desde varios ángulos: lo social, lo político, lo religioso, lo cultural. Fotos del autor

La mirada de Salvador Pavón, cargada de los rasgos típicos del naif, pero no dependiente de ellos, viene a adentrarse en los entresijos de la ciudad de Holguín, siguiendo la mejor tradición insular que se ha apropiado de las urbes. Así revisita sus elementos identitarios, los hace suyos y nos lo muestra con la sugerente línea de su pincel.

Por Erian Peña Pupo

Las evoluciones pictóricas e imaginativas de Duvier Fonseca

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Annia Leyva y Aníbal De la Torre

El arte salva, edifica, fortalece. Cada día estoy más convencido de ello. Abre puertas, libera espacios y nos permite conversar con uno mismo, y también, desde la creación y sin aparentemente mostrar el rostro –aunque en el arte lo damos todo– hablar con los demás. En ese diálogo enriquecedor, crecemos como artistas y también como seres humanos, y ofrecemos la oportunidad, como si fuera un exorcismo, de que otros lo hagan.

Reafirmé esto después de ver las obras que integran la exposición personal Evolución, del joven artista Duvier Fonseca Pérez, abierta al público en el Centro Provincial de Casas de Cultura de Holguín, y después, además, de conversar un poco con el propio Duvier.

Con montaje y curaduría de Annia Leyva Ramírez, Aníbal De la Torre Cruz y Benjamín Salazar Pupo, la muestra nos permite “develar el quehacer pictórico de Duvier, joven y prometedor artista que viaja en el tiempo desde sus fantasías”, escribe Annia en las palabras al catálogo y al mismo tiempo, ser partícipes de esta evolución del ejercicio pictórico.

¿Evolucionar es bueno? Claro. Todos lo hacemos. Y en el caso de Duvier, esta evolución permitirá concretar un estilo propio, una forma de mirar al mundo desde su yo. Las muestras de esta evolución, los trazos que vamos dejando, las obras de arte, nos dicen qué hemos sido, cómo hemos mirado y pensado, y también un poco qué seremos. Y si dentro de un tiempo, las obras cambian, buscan otros rumbos, mejor aún (el arte no debe enclaustrarse en fórmulas preconcebidas que limiten la propia creación).

Por una parte, nos recuerda Annia, la muestra curatorialmente está agrupada según la apariencia o semejanza física de las piezas, veintiuna en total. Primero los paisajes, creados con un talento que le viene desde pequeño y que reafirma la variedad visual de una mirada que busca, y lo mejor, que encuentra; aunque estuvo un corto tiempo en talleres.

“Desde pequeño empecé poco a poco en las artes, primero en talleres en la Casa de Cultura. Sentía la necesidad y no pude dejar de expresarme con la pintura”, comenta Duvier, quien ha realizado, con anterioridad, dos exposiciones, una de dibujos en el cine Martí, y otra cubista, en el Museo de Historia Natural de Gibara, en 2014, nos dice.

Por otra parte, Duvier reprodujo y recreó válidamente obras del arte universal, como “La Piedad”, de Miguel Ángel, mezclando en muchas una variedad de estilos que van desde el estilizado neoclásico al cubismo y al surrealismo, sobre todo en las últimas piezas creadas por él, donde estos dos estilos entroncan en su personalidad y dejan entrever un trabajo más personal, y alejado de la mimesis, que va tomando cuerpo en ellas.

“Lo más importante es la imaginación y ser tú”, me dice y le creo, con la seguridad, como, aquel poema de Antonio Machado musicalizado por Joan Manuel Serrat, de que no hay sendero más allá del que uno mismo se proponga, pues se hace camino al andar.

 

Palabras del catálogo de la exposición Evolución, de Duvier Fonseca Pérez

Por Annia Leyva Ramírez

Fotos cortesía de la autora

Ante los códigos y la belleza del arte nadie queda impasible, ellos llevan implícito una buena parte de su creador.

Hoy tenemos el goce de la primicia al develar el quehacer pictórico de Duvier, joven y prometedor artista que viaja en el tiempo desde sus fantasías.

Si algo atrae e identifica en su obra es la posibilidad de compartir sus visiones en una serie de transformaciones continuas que va experimentando en una exquisita evolución, entiéndase como cambio o transformación gradual de su ejercicio pictórico.

Las ideas de Duvier están en constante evolución, si analizamos bien sus pinturas podemos ver que en las diferentes etapas por las que ha transitado siempre aparece el color siena, ya sea representando tierra, piedras y hasta ramas que se tornan amorfas, tal vez como una manera de exteriorizar lo que habita dentro de sí.

En el proceso curatorial, hemos decidido agrupar sus pinturas por apariencia o semejanza física. Están los pasajes, que han sido pintados con la perfección de quien ha tenido un gran maestro, (él mismo) es que su talento le viene desde pequeño y aunque estuvo corto tiempo en talleres de profesores como Margarita y Gamayo, su mayor desarrollo cognitivo en el campo de la pintura, fue un camino que anduvo sólo y ahí radica su variedad visual.

En la búsqueda de su propio estilo paseó por la reproducción y recreación de obras del arte universal como » la piedad» de Miguel Ángel, mientras que en otras, mezcla estilos neoclásico con cubismo y también las hay de cubismo puro, pero nada de lo anterior, tan lleno de vida y conceptos como los trabajos últimos que ha hecho, prácticas de fondo simple y figura compleja, una especie de mezclas de cubismo con surrealismo en los que deja entrever sus fantasías.

Así quedan invitados a disfrutar de la exposición.

Esta muestra fue inaugurada el pasado 23 de octubre en el Centro Provincial de Casas de Cultura de Holguín.

Holguín en Jornada de la Cultura Cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cartel Jornada de la Cultura Cubana

Diversos paneles, conversatorios, exposiciones de artes plásticas y presentaciones musicales, escénicas, literarias y audiovisuales centran en Holguín el extenso programa de actividades que se realiza con motivo de la Jornada de la Cultura Cubana y se desarrolla hasta el próximo día 20.

Entre las momentos más sobresalientes se encuentra el Concierto para Familia, proyecto dirigido el maestro Oreste Saavedra con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Holguín, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el dúo de guitarras Sabaret, la Orquesta de Guitarras, y estudiantes del Conservatorio de Música José María Ochoa y de la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola.

Otro momento significativo resulta la exposición fotográfica Arquitectura patrimonial holguinera en tres siglos de Historia, del realizador audiovisual Frank Batista, la cual muestra las construcciones de la ciudad que han marcado una pauta en el devenir local.

En este sentido destacan las conferencias y conversatorios dedicados a las guerras de liberación, como el panel “Guerras independentistas cubanas y literatura”, desarrollado en Ediciones Holguín, con el historiador José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, y los escritores Eugenio Marrón y Kenia Leyva.

Durante los próximos días se desarrollarán otras actividades que incluye un encuentro de repentismo online auspiciado por el Centro Provincial de Casas de Cultura; la muestra “Lalita Curbelo como expresión de la mujer dentro de la cultura cubana”; la retreta en saludo al Día de la Cubanía, a cargo de la Banda Provincial de Conciertos; una exposición colectiva de artistas holguineros, organizada por la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales y el Centro de Artes Plásticas; y la Feria de los Trovadores.

También la Brigada de Instructores de Arte José Martí tendrá su protagonismo en las comunidades, además de las presentaciones escénicas de los grupos del territorio; mientras el día 23 se celebrará el 27 aniversario de la Casa de Iberoamérica, y el 24 iniciarán las sesiones y cursos del Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

Por su parte las editoriales holguineras mantienen un amplio programa de presentaciones de libros, lecturas y paneles, donde destaca la propuesta de Ediciones La Luz, mientras que Centro Provincial del Cine propone, entre otras novedades, la premiére del cortometraje Confinamiento, del realizador holguinero Jimmy Ochoa, obra que participó en la muestra online InAcción del Festival Internacional de Cine de Gibara.

Esta Jornada, que se dedica en la provincia a los 300 años del pueblo de Holguín, al 150 aniversario de creado el Himno que identifica a la ciudad, al 115 del natalicio de la escritora María Dolores Suárez, al 90 del nacimiento de la reconocida autora Lalita Curbelo Barberán, al 125 de la Invasión a Occidente de las tropas del Ejército Libertados y al 20 del Sistema de Ediciones Territoriales, culminará el día 20 con una gala en el Teatro Eddy Suñol (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Desarrollará Brigada José Martí amplia jornada de actividades en saludo a su aniversario 16

Por Bernardo Cabrera

El próximo 20 de octubre la Brigada de Instructores de Arte “José Martí” arribará a su aniversario número 16 y para conmemorarlo los holguineros han preparado múltiples actividades.

Talleres de creación, exposiciones de artes visuales, peñas infantiles, guerrillas e intervenciones culturales en hospitales, escuelas, comunidades y repartos, tendrán como colofón el acto provincial en el municipio de Mayarí, merecedor de la sede por el destacado trabajo de sus miembros.

Yanielki Batista Casquero, presidente de la Brigada en el territorio, refirió que “han transcurrido 16 años y mantenemos vivo el compromiso con el pueblo de perfeccionar siempre la hermosa tarea de enseñar arte. Nuestras líneas de trabajo están encaminadas fundamentalmente a lograr una mayor participación de los brigadistas en los eventos del movimiento, enriquecer la programación con la labor que desarrollamos en escuelas y comunidades, y crear espacios atractivos como propuestas de recreación sana”.

Velar por el cumplimiento de las medidas higiénico sanitarias en los espacios donde actúen e intercambiar con los fundadores, serán otras de las formas en que los instructores celebrarán desde el 1ro. hasta el 20 de octubre la fecunda vida de este ejército de luz, que cada día contribuye a salvaguardar y enaltecer la cultura de la nación.