Vivir en las montañas

Texto y Fotos  Jorge Suñol


Dicen que es mejor vivir el cuento. Por eso subimos y bajamos lomas con el corazón desabrochado, desfiando los caminos inquietos, el calor de agosto, los largos kilómetros. Llevamos la cultura en las mochilas, apretadita, para regalarla por gran parte del Plan Turquino holguinero.
Cinco días en los que aprendimos unos de otros, cinco días en los que soñamos más de lo acostumbrado, incluso, hay quien en plena madrugada se desperto sonámbulo, agitado, descuidado ¡Qué locura! Cinco días de travesía, trepando y trepando por el monte verde, humilde y puro.
No los propusimos y lo logramos, con el alma y la pasión de creer en aquellos que habitan estos espacios necesitados de arte, a los que el silencio penetra cada hora, y entonces, solo permanecen fantasmas, el tiempo se detiene.
Los niños, unos con su mejor ropa, otros demasiados descalzos, eran quizá los que más disfrutaban el espectáculo. En cada sitio, por iniciativa del Inder, se celebraban juegos deportivos y recreativos, y ellos, se batían por ser ganadores, sobre todo en el de halar la soga. Tremenda energía.
Esta historia comenzó un jueves, en Birán, el 1ro de agosto. Atravesamos por una geografía difícil, pero fue hermoso llegar, respirar y conocer a gente de montaña, aferrada a su casita de madera y guano, a su café mañanero, a su siembra, aferrada a tan poco.
Contarlo cronológicamente sería una de las opciones para este reportero, la más fácil diría yo. Pero decidí mejor, alterar los tiempos, y comenzar con lo que, al menos a mí, más me conmovió.
Aquel viernes, justo cuando necesitamos un luna dispuesta y enorme, el cielo se volvió tímido. La noche llegó más rápido que de costumbre. Se acumulaba en cansancio del día, el segundo de la Trepada Cultural, pero estábamos allí, en Cajimaya, perteneciente a Mayarí, haciendo lo posible.
Aquello no era más que un monte oscuro, encerrado en su lejanía, en su aburrida costumbre. El pueblo se había quedado sin luz, por alguna reparación momentánea, pero poco a poco fuimos encendiendo nuestras linternas, captando rostros y sonrisas, nos agrupamos todos, y así, con ese aliento, los músicos de Décima, Punto y Son regalaron sus controversias, el dúo homorístico Zapia hizo de las suyas con sus chistes y el proyecto de Narración Oral Palabras al Viento, vendió, mágicamente, sus buñuelos. Sí, no me pude contener, y mis pupilas tampoco. La gente no paraba de aplaudir. Corría a chorros la esperanza.
Romper el silencio
La Trepada Cultural cumple de 17 años. Ha sido un largo camino de retos, de mucho esfuerzo. Cuando llega el verano, se ha vuelto tradición que el Plan Tuquino se “mueva”, al menos por pocos días. Como iniciativa del Gobierno Provincial, la Dirección Provincial de Cultura y el Inder, apoyados por unidades de Comercio y Gastronomía, este espacio es vital en comunidades intrincadas, que viajó por Cueto, Mayarí, Frank País, Sagua y Moa.
La Granja fue el primer sitio que visitamos. Se localiza en Birán. Nos reunimos en un viejo taller de mecánica. Allí nos levantábamos, entre el correteo de los pequeños, los guajiros de sombrero, las muchachas coquetas, la venta de libros, la cerveza Mayabe, las ruinas de un almacén. Regalábamos la magia del Mago Ayala, y el resto del equipo que ya mencionaba, a pleno sol.
En Marcané dormimos la primera noche. Viejos albergues, viejas literas. Clásica estructura de un Pre en el Campo. Mosquitos por doquier. Pero aún así, sabíamos que nuestra causa superaba estas condiciones. Los de Palabras al Viento, contaban de su experiencia en la Cruzada Teatral Guantánamo- Baracoa, con sus caminos, precipicios, mares, y sustos. Lo imaginaba todo, incluso recordé mi histórico viaje al PicoTuquino, del que salieron romances, heridas y miles de fotos.
Crear ilusiones
Aún no amanece. El ruido del central alarma, despierta a los que todavía tenemos las marcas de las sábanas. Nos vamos a Mayarí, pero adentro, a La Ayúa, donde no hay más de 80 casas ni 350 personas, donde todo el mundo se conoce, y cada familia se abraza en la noche, se reinventa para llegar hasta la carretera, porque casi nada entra ahí. Y solo queda a 7 kilómetros (km) de la carretera, a 20 km del centro del municipio. Ya no es como antes, que pasaba algún transporte. Hay que caminar por el pedraplén, no queda otra opción.
No hago otra cosa que mirar fijamente lo fotográfico de este sitio, metido entre lomas majestuosas, palmas, trillos, piedras. Y capto par de imágenes para recordarlo. A lo lejos, está Emerio, y llegan luego dos jóvenes, uno es su hijo, y lo otro lo es casi, de crianza.
Pocos sabían que allí llegaríamos aquel mañana. Pero el guajiro lo supo, porque el día antes llovió, esa era la señal de cumbancha, de la fiesta. Y así fue. Apareció un palo (poco encebado) y los niños, los jóvenes se trepaban. De fondo un canción pegajosa. Más arriba, en la tienda,un señor de unos 80 años fumaba su tabaco, le quise preguntar su nombre, pero decidí solo fotografiarlo. Su cara, su mirada, sus arrugas, me anunciaron que llevaba toda un vida en este punto de nuestra geografía.
En La Ayúa aprovechamos y entrevistamos a varios de la Brigada. Todos habían experimentado momentos similares. Carlos Ayala, esta vez sin trucos bajo la manga comentó que esta idea “es algo fenómenal, llevas al arte donde nadie se atreve a ir, está bien concebida, desde el momento en que cada uno sabe lo que tiene que hacer. La magia le encanta a todo el mundo y la gente se pregunta será verdad, será falso”. Allí, he de aclarar, muchos se sorprendieron.
Por su parte, Yordani Sera Rodríguez, actor narrador de Palabras al viento,
comentó: “Es un compromiso traer a esas personas un momento de felicidad, de belleza, de que salgan de su cotidianidad, del silencio que reina muchas veces. No solo es venir a divertirte, a ganar un dinero, tienes que saber que hay códigos estéticos que van a quedar en esa población, tiene que ser un producto, que eduque, transforme, motive, cree ilusiones. No es hacer muchas cosas a la vez, sino que aunque sea una, tenga un efecto muy positivo y marque a esos públicos muy necesitados de la acción cultural y artística”.
Y Yensi Cruz Ricardo, también actriz narradora de este grupo, reflejó: “El acercamiento con los públicos es hermoso, pero a la vez es complicado, y sobre todo cuando tú le vas a llevar una muestra de algo que quizá no tiene la facilidad de verla comúnmente. Llegar con esos espectáculos a estas comunidades es fabuloso, es un acercamiento que tienes con la realidad, que no es la realidad de un teatro”.
Sobre los retos que tiene por delante la Trepada Cultural, Fermín López Hernández, director del proyecto teatral, afirmó: “Se impone un trabajo de sistematización de algo tan maravilloso que surgió hace tantos años, que sea no solamente los artistas, los funcionarios, sino que vengan investigadores, especialistas del Centro Provincial de Casas de Cultura y analicen qué funciona y qué no. La Trepada no puede ser la misma de hace 10 años, porque todo cambia, el mundo cambia. Me parece que es un público que hay que empezar a formar, esa personas tienen que vivirlo, sentirlo, es un trabajo de mucha paciencia”.
Y fuimos sumando más lugares a nuestra lista: Cabonico, El Sitio, La Caridad del Sitio, Barbarú, Magueyal, La Melba. Recoriendo las montañas, con la mochila a cuestas, con el arte y las historias grabadas en nuestros recuerdos, usando la cultura como pretexto, y su poder de conquistar, unir, soñar esta aventura que se vive y disfruta cada verano.

Noche de Circo en el Ateneo

Por Erian Peña Pupo
Fotos Kevin Manuel Noya
El circo es alegría y diversión. Eso lo sabemos todos y a quién no disfruta de ambas cosas. Por eso cada verano volvemos al Ateneo Deportivo Fernando de Dios tras las galas estivales del Circo Nacional de Cuba, que se presenta en Holguín del 8 al 11 de agosto.
El espectáculo, con dirección general de Cirelda Medina, recorre Cuba entera y Holguín es una plaza fuerte. Las personas lo persiguen, lo comentan de boca en boca… Además, es una oportunidad que se da solo casi una vez al año, aunque en esta ocasión el Ateneo no estaba tan abarrotado como otras veces, donde era difícil caminar.


Aunque en el circo encontremos erotismo, sugestión, es un lugar para ir acompañado, en familia o en pareja, sino uno ni se divierte igual. No disfruta de la misma manera los números de hula hoop, magia e ilusionismo, los payasos, ni de las acrobacias en icario, gimnástica en mástil, los malabares, las contorsiones en trío, cintas y telas, y aquellas pulsadas con bastones y equilibrios con objetos de cada noche arrancan aplausos del público.
Esta vez, además de los artistas cubanos, presencia abarcadora, el show contó con la participación de un duo de cintas, desde Venezuela, y un juego de malabares, desde México.


El papel desempeñado por el Consejo Provincial de las Arte Escénicas también es de aplaudir. El Circo, además del Ateneo Fernando de Dios, ha hecho suyo el Teatro Comandante Eddy Suñol, coloso holguinero que este año celebra su ochenta aniversario.

Y sí, lo reconozco, fue a mí a quien se le subió sobre los muslos una payasita de medio metro a mitad del show. Eso me pasa por sentarme en la cotizada y peligrosa primera fila. Aunque creo que, de todas maneras, el próximo año trataré de repetir similar ubicación…

Estrena grupo Etcétera espectáculo humorístico

Por Rosana Rivero Ricardo

Los artistas llegaron ya y casi se están al ir. Sí, porque aunque el grupo humorístico Etcétera es holguinero, hace un tiempo se fueron a “probar” suerte a la capital y les gustó el sabormás que los del Coppelia.

En humor a la verdad, su actitud no es reprochable, máxime cuando mantienen cierta fidelidad amorosa con Holguín. Sus estrenos se prueban en la tierra que los vio crecer que, como madre amorosa, “le ríe todas las gracias”.

Obra “Los artistas llegaron ya”, Grupo Etcétera. Fotos: Kevin Manuel Noya

El espectáculo “Los artistas llegaron ya” no es la excepción. Su estreno es noticia desde marzo de 2019, cuando el grupo puso uno de los actosen el Festival de Humor Satiricón y Eider Luis Pérez, su fundador, actor, escritor y, otros “or”, anunció que el paquete completo se presentaría en junio, en homenaje al aniversario 80 del Teatro Eddy Suñol.

Y cumplió su palabra. Este 20 de junio la Sala Raúl Camayd se llenó para ver a “Los artistas llegaron ya”. Y no se fueron sino hasta dos horas después, duración aproximada del show humorístico que, en su primera noche, dedicaron a los trabajadores del “Suñol”.

Pero vayamos al grano, como diría el pavo, y critiquemos la puesta, porque un artista sin crítico es como una tienda sin cola para el pollo. Eider Luis Pérez ha demostrado su talento para escribir humor, actuar, escoger a sus actores, dirigir y montar quirúrgicamente una obra humorística, con elmismo fundamento con que se piensa una pieza dramática.

En “Los artistas…” vuelve a echar garra a su talento para, a través de la ironía, la sátira, el juego de palabras, el absurdo y otros recursos propios del género, hacer una valoración del arte contemporáneo desde el humor.

Las dos mejores sketch fueron colocado al inicio y final de la puesta, en una bien pensada concepción dramatúrgica. El primero, aborda “La cadena evolutiva del arte”, desde la prehistoria, hasta lo contemporáneo. A pesar de que los chistes se construyen sobre la base de los conocimientos de Historia del Arte del escritor, saberes que no están al alcance de la mayoría, la risa sí lo estuvo. Llegar a todos los públicos sin bajar el nivel, ha caracterizado el trabajo de Etcétera por más de una década.

Lo mejor se reservó para el final, con la puesta, por tercera vez en Holguín, pero igualmente disfrutable, de la obra centrada en la música. La pieza está casi a la misma altura de la que considero la más integralpieza de Etcétera: “Descarga en la década”. Esta vez, un compositor convoca a sus musas, pero“le baja” un “muso” del género alternativo y otro del género urbano.

La obra trasciende el humor y se convierte en un experimento social. La canción que entre ambos componen tiene estribillos específicos de cada muso, sobre la misma base rítmica. Sin embargo, el público solo recuerda la letra del reguetonero. Como diría Taladrid: “Saque usted…”

Interesante resultó el sketch del Bar “La alegría viene en polvo”, donde se hace una abierta crítica a los ¿humoristas? de cabaret, muchos de los cuales se decantan por los chistes fáciles con base en la homofobia, el racismo, denigrantes hacia la mujer, los pinareños y una larga lista que más recientemente incluye jutías y cocodrilos.

Menos risibles, pero igualmente inteligentes, resultaron las piezas protagonizada por el artista de la plástica donde, por cierto, se critica la relación de los creadores con los críticos; y el sketch del Artista Total.

Lo mejor de Etcétera, después de los guiones de Eider, son las posibilidades escénicas de los dos actores que lo acompañan: Yasser Velázquez Fonseca y Luis Ángel Batista Bruzón. Sobre este último recayeron los mejores papeles, entre ellos el del muso reguetonero que el público holguinero reconoció con aplausos.

El humor teatral no está divorciado de las buenas puestas en escenas. Es más, en Etcétera es un matrimonio perfecto. Aunque sobrio, se cuidó el diseño escenográfico, de luces, vestuario y banda sonora.

Aún quedan tres actuaciones de Etcétera en el Teatro Suñol: viernes, sábado y domingo. La sugerencia es a no perderse la propuesta antes de que cambie su nombre a “Los artistas se fueron ya”, probablemente, a recibir los premios que merecen por esta obra.

Tributo al Rey del doble sentido

Por  Mavel Ponce de León

Tributo al Rey del doble sentido
Tributo al Rey del doble sentido. Foto: Carlos Parra

El pueblo más simpático de Cuba celebró los 108 años del natalicio del Juglar Mayor,  el Rey del doble sentido, Faustino Oramas trovador, cantante de sones y guarachas, “El Guayabero.”

La agrupación Los Guayaberos frente al Museo La Periquera, jóvenes repentistas, y la música electroacústica fusionaron textos y música de Faustino en un concierto moderno con la raíz del son oriental y el tres del autor de Marieta.

Foto: Kevin Manuel Noya

La picaresca del Oramas trasciende hasta este siglo. El humorista Fito a su estilo, presentó imágenes de la vida cotidiana de los holguineros en una interacción con el público.

Foto: Kevin Manuel Noya

Vocal en Serio, con un son para el Guayabero en una interpretación a la altura de un   trovador sonero símbolo de la cultura cubana.

Un cuadro coreográfico por estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte de Holguín con un colorido y folclórico diseño como ambiente de la presentación disfrutada por los seguidores del Juglar.

Irma Oramas, cantante, sobrina de Faustino, expresó a este sitio que para ella “ fue un padre, y me pongo triste en estos días, le extraño. Pero he visto como el pueblo le recuerda cantando y bailando, eso es muy lindo.”

“Es mi músico, mi trovador de siempre. Y le escucho siempre,” expresó María López, seguidora de Faustino.

De joven Oramas se vio obligado a aprender música en forma totalmente autodidacta. Aunque su primer trabajo fue en una imprenta, muy pronto el encanto de la música le reclamó.

Inició a los 15 años de edad con el sexteto La Tropical como cantante y tocando las maracas, donde supo recoger lo mejor de la tradición criolla, dotarla de rítmicos compases y agregarle pícaras improvisaciones.

De aquellos lejanos tiempos viene su más conocida composición de 1938, y de ahí incluso su apodo de El Guayabero; le encantaba contar la anécdota: “Me dicen así gracias a una trigueña. O más bien a un marido celoso de un lugarcito de Oriente llamado Guayabero, adonde fui a cantar para ganarme la vida y por poco encuentro la muerte. Ella fue atenta conmigo y la gente del bar le fue con el chisme al marido, un guardia bruto de aquellos de antes. Bueno, para qué contar. Salí echando con los músicos y en el camino salió la canción”, que dice en su estribillo “En Guayabero, mamá, me quieren dar! / ¡En Guayabero, mamá, me quieren dar!”.

Concluyó en Holguín Festival del humor Satiricón

Por Rosana Rivero Ricardo
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Kike Quiñones y “Komotú” deleitaron al público durante sus presentaciones
Rieron mejor los más de mil asistentes al Teatro Eddy Suñol que repletaron la Sala Raúl Camayd y disfrutaron –muchos de pie- del espectáculo de clausura del VI Festival de Humor para Jóvenes Satiricón, en la noche de este 3 de marzo, en la provincia de Holguín.
Varios de los artistas invitados al evento intervinieron en la última gala, como Luis Enrique Amador Quiñones (Kike Quiñones), director del Centro Promotor del Humor, quien aseguró que la propuesta curatorial exhibida durante esta semana es lo mejor que se realiza en Cuba en materia de humor.
A pesar de que Kike, maestro del stand comedy, volvió a “montar” su popular personaje de “Bandurria”, de la serie televisiva “Los pequeños fugitivos”, el público holguinero disfrutó de su monólogo.
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Kike Quiñones, director del centro Promotor del Humor
Si algo sonó en el Suñol, más allá de la risa, fue el estreno de uno de los sketches que conformarán el espectáculo Los artistas del grupo Etcétera, que se repuso en la noche de clausura.
Eider Luis Pérez, director, actor y escritor del colectivo volvió a echar garra a su talento para a través de la ironía, la sátira, el juego de palabras, el absurdo y otros recursos propios del género, al hacer una valoración del arte contemporáneo desde el humor.
La música fue la protagonista, aunque el espectáculo, a estrenarse en junio venidero en homenaje al aniversario 80 del Teatro Eddy Suñol, incluye a todas las manifestacionesartísiticas.
Esta vez, un compositor convoca a sus musas, o mejor, “musos”; pero “le baja” una de la trova y otra del género urbano. Los conflictos entre ambas generan un interesante experimento social con el propio público de la sala.
El duo holguinero Caricare, presente en cada edición del festival
En la gala de cierre del Satiricón intervinieron además El Cabo Pantera y El Habanero, quienes propusieron una risible escena al interpretar a dos abuelitos que hacen reír a los cubanos hasta de sus propios problemas.
Cada año el Satiricón se prestigia con “La leña del humor” de Villa Clara, colectivo multilaureado en el Festival Nacional del Humor Aquelarre. Desde su particular divirtieron al público, sobre todo, a partir de la actuación de José Lorenzo Hernández (Chelory), figura principal sobre la que se construyen los espectáculos, por su natural vis cómica.
Otros de los invitados fueron “Los Hepáticos”, dúo compuesto por los conocidos en el mundo artístico como Rikimbili y El Colora’o, quienes, aunque salieron juntos en escena, presentaron de modo independiente sus sketches.
La Oveja Negra, regaló excelentes espectáculos en el “Satiricón” Fotos: Carlos Rafael
Realce por su acertada interacción con el público merece El Colora’o, catapultado a la fama por su personaje de Amado Fiel del Toro, en el popular espacio televisivo “Jura decir la verdad”.
Representó el humor del patio el Dúo Caricare, compuesto por Onelio Escalona y Mireyita Abreu, quienes propusieron su encumbrado sentido de hacer humor a través de la música y chistes de elevada factura.
La noche fue propicia para la entrega de reconocimientos al Centro Promotor del Humor en sus 25 años por la Dirección Provincial de Cultura y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas.
Hasta febrero de 2020 cierra el Satiricón, considerado el festival de humor más importante de Cuba, después del evento nacional Aquelarre.

Literatura con humor

Por Erian Peña Pupo

Una “invitación a asomarse a la obra” de Alejo Carpentier y José Lezama Lima, esta vez desde un acercamiento al humor en sus respectivas obras, realizaron Manuel García Verdecia y Eugenio Marrón en el Café Literario que cada jueves se realiza en la Uneac, vinculado de las actividades de la VI edición del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón.

En Concierto barroco, publicada en 1974, Carpentier “pone a la bailar a todas ninfas de la Ospedale della Pietáde Venecia al compás de un calabazón son-son tocado por músicos en los cuales Vivaldi y Scarlatti tienen una presencia señalada, por no hablar de hasta la trompeta de Louis Armstrong, en uno de los juegos más audaces y los divertimentos más extraordinarios que ha dado la literatura latinoamericana”, aseguró Marrón.

“Cuando el humor sirve para generar conocimiento y aprovechar el ritmo, la música, la palabra a la hora de la literatura, en pos de un necesario viaje raigal a la intimidad de la memoria y de la cultura, ahí estás asistiendo al hecho del humor”, como sucede en Concierto barroco, “una de las grandes extravagancias del conocimiento que ha aportado la literatura latinoamericana a la lengua española, segúnel mexicano Carlos Fuentes”.

 

Incluso, dijo Marrón, “sin el humor Carpentier no hubiera podido llegar al fondo del desarrollo del personaje del dictador en El recurso del método”, novela publicada en 1974.

En cambio, “en Lezama está la presencia del humor con un uso cotidiano, permanente, pero ojo: el humor arropado en la cultura y en la mirada de la cultura del mundo que desarrollaba Lezama para el cual todas las épocas, todos los bienes culturales eran posibles”.

En la magistral Paradiso (1968) y en buena parte de la obra lezamiana está presente el humor, al igual que en su accionar y en las tantas anécdotas que cuentan quienes le conocieron. Al igual que en la obra de escritores como José Zacarías Tallet, José Soler Puig y en las portadas de la revista Carteles, realizadas por el holguinero Andrés García Benítez.

“El humor es un hecho cultural extraordinario. Que Satiricón posibilite eso y entre nosotros convivan creadores como Onelio Escalona lo testifica”, añadió Marrón en un Café en el que también compartieron su obra los escritores Joselín Pupo y José Poveda.

Humor en Teoría

Por Arlene Gómez Palacios

Uno de los espacios más interesantes de la sexta edición del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón tuvo lugar en el patio de la Uneac este miércoles. Entre los ponentes del Evento Teórico  estuvo el Dr. en Ciencias Alejandro Torres Gómez de Cádiz junto al Msc. Ariel Zaldívar, Ronel Iglesias y David Ledesma.

Ariel  Zaldívar: “Aprovechar las posibilidades que brinda el mundo de la virtualidad debe activar mayor creatividad en los humoristas en el mundo y en la Cuba actual y saber qué posibilidades y oportunidades tiene para aprovechar esas mediaciones tecnológicas. Hay que ponerse a pensar, hay que ver qué se está haciendo en otros países, hay que ver cómo lo afrontan los humoristas de otros contextos civilizacionales”.

Kike Quiñones: “El tema con el humor a nivel internacional reposa en la tendencia  –sobre todo por los referentes de humor más contemporáneo– a la utilización de la tecnología, a un distanciamiento de esta utilizando a una persona. Ni siquiera los que tienen el alcance tecnológico y todas las posibilidades creativas renuncian al intercambio actor-público”.

Dr. Alejandro Torres Gómez de Cádiz: “La relación entre poder y humor ha sido compleja. Yo considero que el humor como protesta simbólica es un líquido de paso. El humor cubano desde el costumbrismo del siglo XIX hasta ahora siempre ha tenido una solución arquetípica y la solución arquetípica está asociada a lo tragicómico. Nosotros siempre disolvemos la capacidad en el antihéroe, una figura típica del humor tragicómico”.

 

Lo ontológico Humorístico

En Japón el otro día

Dieron un megaconcierto

El artista estaba muerto,

Pero nadie lo sabía.

Se formó la algarabía

Cuando un fanático oyó

Que un avatar se salió

De su caja con violencia

Y, por cosas de la ciencia,

Nadie ni cuenta se dio.

 

Este tiempo está perdido

Entre horribles mediaciones,

Obsolescencias, traiciones,

Praxis, dialéctica, ruido.

La tecnología ha ido

Creando tremendo pique

Y aunque nadie nos lo explique,

Al menos de forma abierta,

Ya tenemos a la puerta

Una réplica de Kike.

José Luis Serrano y Ronel González – 27 de febrero 2019.

Hacer reír es cosa seria

Por Jorge Suñol Robles

Si usted todavía no ha ido al “Satiricón” yo le recomiendo que vaya ahora mismo a los estanquillos del teatro Eddy Suñol para que compre su entrada, que quedan pocas. Luego no se me queje si no alcanzó, todo el mundo quiere reírse, y gozar, transformar en chiste su problema. Tal vez por eso el público va, para entender, con carcajadas y gestos, esta realidad que vivimos a diario. El humor, no crea que es cosa fácil. El humor es algo serio, arriesgado. El humor debe ser convincente.

Puesta en escena del grupo La oveja negra. Foto: Carlos Rafael

La Sala Raúl Camayd es uno de los escenarios de este festival. En la noche del 26 de febrero, se unieron dos grupos ya “veteranos” dentro de este espacio. Se trata de La Oveja Negra y Caricare, los que tomaron a la cotidianidad de la Isla como hilo conductor de sus sketchs y se pasearon, por medio de un discurso inteligente y audaz, poniendo sobre el tapete, digo, sobre el escenario, mucho de lo que vivimos y enfrentamos.

Abierto por inventario fue el espectáculo estrenado por el grupo habanero La Oveja Negra. Allí hubo mucho show, asalto, falsas muertes, demencia, tiros, y muy, pero que muy, poco salario. Hubo, en esencia, mucha burocracia, ese mal que nos desangra y nos atrasa en cualquier rincón donde nos encontremos. Hubo intención, decisión.

Dúo Caricare. Foto: Carlos Rafael

Por su parte el dúo holguinero Caricare, frente a un público que lo ha visto crecer en sus casi 24 años de quehacer artístico, nos llevó, con su ingenio, su sátira y sus vestuarios, a varios lugares y leyendas literarias. Don Quijote y Sancho Panza subieron a escena; esta vez el hidalgo no se había leído tantas novelas de caballería y se volvió loco sí, pero por vivir demasiado esta realidad.

Don Quijote iba sobre Palmiche. Aquí todo puede pasar. Se fue para Tenerife a buscar su Dulcinea y Sancho, en medio del dilema de los precios y su bodega, le cayó atrás, luchando, cada uno contra sus molinos. Aclaro, no los del Parque Eólico de Gibara.

“Presentamos algunos fragmentos del espectáculo Ridiculum Vitae, que llevamos al Aquelarre. Usamos vestuario, muñecos, instrumentos independientes. El espectáculo, también, está conformado por monólogos, por la canción humorística disfrutada en vivo y algún que otro sketch”, afirma Onelio Escalona, uno de los integrantes de Caricare.

Sobre la rica experiencia de participar en el Festival comenta el humorista: “Es muy saludable intercambiar con otros creadores que trabajan, como el caso nuestro, el humor escénico. Tienes la posibildad de retroalimentarte. Es muy bueno comparar, aún cuando no es la misma línea de trabajo. Uno aprende constantemente de todo el mundo”.

Sonrisas y risas de Lauro Hechavarría

Por Erian Peña Pupo

Surgida a la par del desarrollo de la presa, no sería hasta mediados del siglo XX y en las páginas de periódicos estadounidenses como The New Yorker, cuando la viñeta pasaría a llamarse caricatura, y el humorista gráfico, caricaturista. Se expandía así por todo el mundo un “nuevo estilo de hacer humor”, con renovadores del género como Chas Addams, George Price, Virgil Partch, Saul Steinberg, Chaval, Bosc, André François y Siné.

Fotos: Adrián Aguilera

En Cuba muchas de estas viñetas “costumbristas” aparecerían en la prensa colonial, como las del español Víctor Patricio Landaluce, pero no sería hasta las primeras décadas del siglo XX cuando cobraría auge en importantes publicaciones como Diario de la Marina, Bohemia, El Mundo y Carteles, a la par de nombres como Ernesto Blanco, Valls, Conrado W. Massaguer, Maribona, Eduardo Abela, David, Mario Kuchilan, y René de la Nuez.

Después del triunfo revolucionario, nuevos exponentes (José Luis Posada, Juan Padrón, Pedro Méndez, Lacoste, Ares, entre muchos otros) y publicaciones –Palante, DDT, Melaíto, Pionero, La Calle, Alma Máter, Juventud Técnica, entre tantas– consolidarían una época de oro en este tipo de expresión artística que no ha vuelto a recobrar ese esplendor.

La muestra Humor: Sonrisas y risas, de Lauro Hechavarría Osorio, expuesta en la sede provincial de la Uneac, resulta continuidad de esta tradición cubana en el humorismo gráfico.

Lauro, reconocido artífice de la escultura monumental holguinera y de las artes visuales en general, reúne una selección de piezas que traslucen un caricaturista versátil e ingenioso, dueño de una línea segura y que, además, se apropia del collage y sus posibilidades en su propuesta. Desde las típicas relaciones de pareja, situaciones cotidianas miradas a través de la ironía y la parodia, la inclusión de elementos de la cultura universal, hasta temas de ingente actualidad política, están presentes en la muestra.

Mediante el collage –desde una obra de Picasso y La gran ola de Akatanawua hasta Batman o un cuerpo profusamente femenino–, Lauro aporta ingenio y vitalidad a las piezas. Lo mismo con sus obras de humor político, de larga data en la tradición cubana: aquí Lauro Hechavarría pone en el centro de su diana al presidente estadounidense Donald Truhm y sus constantes rejuegos en la geopolítica mundial en menosprecio de la paz.

¡A reírnos en el Satiricón!

Por Erian Peña Pupo

Grupo Etcétera. Fotos: Adrián Aguilera

Cada febrero el humor en Holguín está de moda.El resto del año, salvo alguna presentación esporádica que llega a la ciudad, solo los “holguineros ausentes” de Etcétera contagian con sus presentaciones la risa colectiva que se esparce por el Eddy Suñol.

En estos días, del Festival de Humor para Jóvenes Satiricón todo el mundo habla. Digamos que se ha convertido –a fuerza de tesón de sus organizadores, calidad y también gracias a la naturaleza del cubano, que se ríe incluso de sus problemas– en uno de los eventos más esperados del año, de esos que son capaces de abarrotar salas enteras.

Todos quieren disfrutar, aunque sea, una función.Mucho más si es la gala inaugural o, en cambio, la gala de clausura. Porque así pueden ver sobre el escenario a más humoristas. Reírse el doble. Por eso las largas colas para comprar las entradas. Ya nos lo habían advertido: todas las entradas para el primer día estaban completamente agotadas.Parece que las personas –acosadas por el estrés diario– necesitan disminuir los niveles de epinefrina y cortisona en el organismo, y la risa es la mejor forma de lograrlo.

Kike Quiñones, director de la institución que lidera la vanguardia humorística en Cuba. Foto: Adrián Aguilera

La larga cola el día inaugural en la entrada de nuestro coloso art decó, a cuyos 80 años se dedica el evento, junto a los 25 del Centro Promotor del Humor, parece confirmar esto. Con su mejor ropa, porque el humor sin dudas lo merece, la gente espera el sonido de la campana, la luz encendida y Kike Quiñones, director de la institución que lidera la vanguardia humorística en Cuba, afirmando orgulloso: “Este Festival tiene un respaldo incondicional del público, que hace que también tenga esa presencia importante en la vida holguinera. Dentro de todas esas instituciones que se involucran no solo está la presencia escénica de los artistas, sino también los procesos investigativos, las ponencias, los eventos teóricos, el intercambio con jóvenes creadores”.

Esta vez Kike aprovechó para agradecer y estrechar la mano a Faustino Fonseca, director provincial de Cultura en la fecha fundacional del Satiricón, por su impulso y dedicación al evento, considerado uno de los más importantes de su tipo en Cuba. Además, agradeció a instituciones y autoridades políticas y gubernamentales presentes en la apertura, entre ellos Ernesto Santiesteban, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y su primer secretario en Holguín, y Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en la provincia.

Hay quien prefirióel humor no verbal de La oveja negra: un humor de situación a la usanza de los viejos clásicos, cargado de gestos, posturas, enredos… Otros, a los holguineros de Caricare: esta vez fue Onelio Escalona, en la piel de un chinito de Cantón,quien derrochó un humor inteligente e ingenioso. Los más rieron con Komotú y ese actor singularísimo que es Miguel Moreno, La Llave, conocido por muchos gracias a su interpretación del inspector del Taller “Bartolete Pérez” en el programa televisivo Deja que yo te cuente. Ahora, acusado del asesinato de la vaca Dionisia por tener “picadillo enriquecido” en su refrigerador a fin de mes, tiene que demostrar su inocencia…

Algunos prefirieron a Kike Quiñones dando vida a una “cantante” improvisada en más de un sentido y rieron, más que por los chistes, por el desparpajo y su cantoneo al caminar. Otros volvieron a “destornillarse” con Etcétera y sus ingeniosos sketchs, demostrando, contra los que algunos puedan pensar, que siguen siendo profetas en su tierra.

 

Varios prefirieron a Los hepáticos y disfrutaron la entrevista “en vivo” entre Rikimbili y El Colorao, “desde Holguín para toda Cuba y el resto del mundo”. Paréntesis: aún me pregunto cómo Rikimbili logra ser uno de los humoristas más “pesados” y además más gustados en Cuba. Otros rieron bastante con La leña del humor y su propuesta escénica: tres ladrones intentando robar subterráneamente un banco para comprar tequila…

Otros –al salir del teatro y dentro también– subrayaron la abundancia de chistes fuera de tono y contexto; puestas desbalanceadas; palabras groseras que poco aportan al desenvolvimiento escénico y dramatúrgico de una puesta, incluso al propio hecho humorístico en sí…

Pero en el humor –como en la viña del Señor– hay de todo. “De lo que se puede hablar y de lo que no también”, como dice la canción que, cuando bajaba el telón, quedó de fondo en el Suñol, mientras muchos partían risueños,pensando cómo conseguir una entrada para otro día cualquiera, porque quien le toma el gusto al Festival de Humor Satiricón…