Poemas que testifican el clamor de las piedras

Por Erian Peña Pupo

Foto cortesía de Ediciones La Luz

“Este mosaico no pretende ser una antología ni un panorama, sino un sondeo desvelado sobre poemas cubanos contemporáneos que presentan, de forma más o menos evidente en el propio texto, los numerosos temas íntimos, familiares, sociales y culturales relacionados con la experiencia vivida por la comunidad y los individuos LGBT+ tanto en Cuba como en el resto del mundo”, aseguran Jesús G. Barquet y Virgilio López Lemus, compiladores de Las piedras clamarán. Poesía cubana contemporánea de temas LGBT+, publicada por Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín.

El libro –perteneciente a la colección Capella de La Luz, con edición de Luis Yuseff, diseño de Robert Ráez y Armando Ochoa, y portada e ilustraciones interiores de Zaida del Río– se promociona en estos meses por las diferentes redes sociales de la editorial, principalmente mediante videos enviados por los autores antologados leyendo sus versos.

“De ninguna forma es esta una colección de autores con tales orientaciones o condiciones personales: es una colección de textos cuyos sujetos líricos se abren a la expresión palmaria de dichos temas, los cuales incluyen tanto lo erótico-afectivo como otros aspectos generales de la vida y la sociedad humanas. (…) Con esta compilación no pretendemos reducir, compartimentar o etiquetar la poesía de los autores incluidos –ni la poesía en sí misma–, sino recoger con énfasis prioritario lo que de sus respectivas y diversísimas obras cumple con los objetivos de esta muestra”, leemos en el prólogo.

https://www.youtube.com/watch?v=wO-Q92PHwxo

Las piedras clamarán reúne poemas enfocados al “tratamiento de las identidades no solo homosexuales y bisexuales masculinas y femeninas, sino también de género, transgénero e intergénero”, así como “textos que registran formas transgresivas de homosocialidad”, añaden. Además de ser el primer libro de poesía cubana de este tipo, resulta continuación y complementa con numerosas variaciones y adiciones (principalmente con una buena cantidad de autores residentes en la isla) la publicada bajo el título Todo Parecía, en Las Cruces, Nuevo México, Estados Unidos, por Ediciones La Mirada en 2015, también bajo el cuidado de Jesús G. Barquet y López Lemus.

“No nos interesa definir la orientación sexual de los autores, en su mayoría provenientes de diferentes promociones y tendencias estéticas desde la segunda mitad del siglo xx hasta nuestros días. Nos interesa observar directamente en los poemas aquí agrupados cómo el sujeto deseante LGBT+, celebrado o denostado desde la más remota antigüedad, se revela textualmente con menos aprensiones –e incluso contra estas– en una nueva etapa de la comprensión del ejercicio pleno de la personalidad”.

Con antecedentes –algunos directamente y otros de forma “sospechosa”– que se remontan a textos de Mercedes Matamoros, Regino Boti, José Manuel Poveda, Emilio Ballagas, José Lezama Lima, Virgilio Piñera, José Mario, Reinaldo Arenas, Antón Arrufat, Severo Sarduy, César López, los temas LGBT+ comienzan a ser tratados en la década de 1980 con mayor frecuencia y explicitud, tanto dentro como fuera de Cuba, mientras que en el consiguiente decenio se convierten en algo sistemático no solo en nuestras letras.

El libro inicia con el especial homenaje (“In memoriam”) a Alberto Acosta-Pérez (1955-2012), uno de los precursores de una nueva mirada lírica homoafectiva en Cuba, y a Alina Galliano (1950-2017), quien desde Nueva York participó en Todo Parecía. (En el proceso de impresión del libro falleció la poeta Lilliam Moro, quien vivía en Estados Unidos).

Le siguen, en orden cronológico, reconocidos autores de nuestras letras residentes en Cuba y fuera del país, así como jóvenes bardos, entre ellos: Miguel Barnet, Antón Arrufat, Delfín Prats, Lina de Feria, Gerardo Fulleda León, Abilio Estévez, Odette Alonso, Norge Espinosa, Achy Obejas, Alfredo Zaldívar, Anna Lidia Vega Serova, Lourdes González, Luis Manuel Pérez Boitel, Pedro de Jesús, Reinaldo García Ramos, David López Ximeno, Nelson Simón, Frank Padrón, Mae Roque, Ghabriel Pérez, Luis Yuseff, Abel González Melo, Elaine Vilar, Legna Rodríguez, Milho Montenegro y Yunier Riquenes.

Estos poemas –subrayan en el prólogo los antologadores– permitirán al lector “descubrir entre ellos un metaforismo peculiar, redes compartidas de confraternidad y autorreafimación con figuras icónicas internacionales (Safo, Tennessee Williams, Anne Sexton, Oscar Wilde, Virginia Woolf, Pier Paolo Pasolini, Yukio Mishima, Jean Cocteau, Miguel Ángel) o cubanas (Ballagas, Piñera, Arenas, Sarduy), así como recurrentes motivos y vivencias afines a estas orientaciones sexuales y manifestaciones de género”.

Ya circulan en las redes sociales –alojada en el canal de YouTube de Ediciones La Luz– videos con varios de los autores incluidos en Las piedras clamarán, entre ellos Norge Espinosa y su icónico “Vestido de novia”, Yoandra Santana, Norge Luis Labrada, Arlen Regueiro, Gleyvis Coro, Frank Padrón y Alfredo Zaldívar, en una programación que se mantendrá en los próximos meses como parte también de la campaña de promoción de la lectura Leer nos acerca, leer sana, que desde las plataformas digitales acerca al público lector, principalmente a los jóvenes y adolescentes, parte del catálogo del sello.

http://https://www.youtube.com/watch?v=MD64PP2YAec

Las piedras clamarán. Poesía cubana contemporánea de temas LGBT+, libro hermoso en su hechura y en su cuidado editorial, resulta además de una selección necesaria, como subrayan Barquet y López Lemus, un “documento de atención y reflexión sobre estos diversos grupos minoritarios cuya visibilidad ya no penalizada y su expresión honesta dentro de la sociedad forman parte también del diverso desarrollo de la humanidad”.

 

 

Luis Yuseff: la química del verso

En una metamorfosis devino la historia de vida de Luis Yuseff, quien quiso la suerte que cambiara el probeta por el lápiz para elaborar sus ensayos sobre el papel y encontrar la química de la lírica y sus cautivadoras fórmulas.

En una metamorfosis devino la historia de vida de Luis Yuseff. Foto: Granma.cu

Licenciado en la carrera de Química Pura por la Universidad de Oriente, perteneciente a Santiago de Cuba, este poeta y editor holguinero es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y Cónsul del Movimiento de Poetas del Mundo en nuestra provincia.

El traidor a las palomas (2002), Vals de los cuerpos cortados (2004), Los silencios profundos, (2009), son algunos de sus poemarios publicados con la principal casa editora del territorio nororiental cubano, Ediciones Holguín; al tiempo que se uman a esta lista otros títulos de igual relevancia como Yo me llamaba Antonio Boccardo, (Eds. Almargen, 2004), Esquema de la impura rosa, (Eds. Vigía, 2004), o Golpear las ventanas, (Ed. Letras Cubanas), etc.

Su labor en la compilación de la obra de escritores jóvenes es un aspecto a destacar además, con publicaciones como los tomos de El sol eterno y La isla en versos, (ambos de poesía), así como Memoria de los otros (cuento) y Todo un cortejo caprichoso, este último de narrativa.

Muchas felicidades le deseamos al actual director de Ediciones La Luz. Foto: Internet

Premio de la Ciudad de Holguín, Premio Alcorta, Premio Anual de Poesía América Bobia, Premio Pinos Nuevos, Premio Calendario en 2005, o el Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol en 2008, constan entre las principales distinciones que ha recibido el prominente intelectual dentro y fuera de su localidad, a las que se suman las publicaciones de sus poemas en varias antologías, revistas y periódicos de Canadá, Perú, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, España y Nueva Zelanda.

Al actual director de esa prominente plataforma del conocimiento que es Ediciones La Luz, casa editora de la AHS en Holguín, muchas felicidades les desea nuestro colectivo en el día de su cumpleaños, este 22 de marzo: ¡Éxitos en su carrera profesional!

La isla imaginada: Conversación con Rubén Ricardo Infante en la noche insular de la poesía

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía del entrevistado

La insularidad se desprende de la condición de vivir en una isla. Su génesis parte de lo geográfico, pero ocupa posiciones simbólicas, culturales y en el imaginario de quienes las habitan,asegura Rubén Ricardo Infante (Holguín, 1986)en“La isla imaginada. Aproximaciones a una década de poesía (2000-2010)”, libro que recibió Mención en el Premio Calendario de Ensayo 2021 que organiza la Asociación Hermanos Saíz (AHS), con un jurado integrado por Ana Vera Estrada, Virgilio López Lemus y Yaíma Martínez Alemán.

El hecho de ser seres de islas, la insularidad en sí, distingue nuestra identidad y “ha motivado en la literatura cubana, específicamente en la poesía, una historia que se remonta a los textos iniciales y se sucede en la obra de las jóvenes generaciones y promociones”, asegura Rubén, periodista, profesor de la Universidad de las Artes-ISA e investigador, licenciado en Periodismo en la Universidad de Oriente y Master en Historia y Cultura en Cuba por el Centro de Estudios de Cultura e Identidad (CECI) de la Universidad de Holguín con la génesis de esta investigación convertida en proyecto de libro.

A esta obra, específicamente la de diez autores con libros publicados en la primera década del siglo XXI, se acerca Rubén Ricardo con el andamiaje crítico que le permite no solo ahondar en la hipótesis de que un amplio número de jóvenes poetas cubanos tratan en sus textos el tema de la insularidad a través de tópicos como el mar, la naturaleza, la vida político-social y la emigración, sino realizar un abordaje investigativo del tema “isla” en la literatura cubana desde sus propios albores hasta las principales voces del siglo XIX y los baluartes –esos que prefiere, que le apasionan y sin los cuales la investigación carecería de esa pasión tan poco objetiva pero al mismo tiempo tan necesaria– del pasado siglo: Dulce María Loynaz, Eliseo Diego, Lezama Lima, Gastón Baquero y Virgilio Piñera.

Pocos poetas, dice, se han resistido a escribirle un poema a la isla: la isla como refugio o como negación, como continuidad o como virgiliana circunstancia maldita, la isla como continuidad y ruptura operando a la tradición literaria, específicamente poética, de la Isla.

Conversamos con Rubén,miembro de la Sección de Crítica e Investigación de la AHS y de la Sección Cuba de Latin American Studies Association (LASA) y colaborador asiduo de importantes revistas y sitios culturales,a propósito de los temas que aborda en “La isla imaginada”, como si lo hiciéramos en las infinitas honduras de la noche insular de la poesía.

¿Puede considerarse la insularidad como el tema central –o uno de ellos– de la poesía cubana?

En Lo cubano en la poesía, Cintio Vitier caracteriza la poesía cubana desde la identidad, esos rasgos que identifican la cubanía, los elementos de nuestra isla expresados en la creación poética. Aunque el propósito de Vitier se basó en sus conocidas “lecciones”, considero que su obra abarca el proceso de la identidad desde un ámbito mayor; quizás mi propuesta proviene de (con)centrar ese análisis solo desde el tema de la insularidad. Creo que podemos extraer del discurso sobre la identidad en la poesía cubana, el tema de la insularidad, y entonces erigirse este como principal línea del discurso poético en Cuba.

Creo que esa circunstancia, maldita, según Piñera, es la génesis de todo el canto al paisaje, al campo cubano, al mar…, en cada uno de esos elementos podemos extraer una conformación de la expresión insular de nuestra condición. Esa poderosa frontera que Cuba sostiene con el mar hace que nuestra cosmovisión esté marcada por el deseo de traspasar esos límites que el mar impone. Ese hecho geográfico se interioriza de distintas maneras en cada uno de los habitantes de las islas, pero el poeta, ser sensible, es capaz de exponer sus sentimientos, sus apreciaciones sobre este hecho.

Hasta el momento, he intentado trazar un mapa de toda la creación poética cubana sobre este tema, y al hacerlo voy descubriendo cada vez una mayor presencia. Son pocos los poetas que no le han cantado a la isla, incluso desde la negación, desde la crítica o el deseo más extremo por romper los vínculos o marcas que ese sentimiento ha dejado en alguno de ellos… Si apreciamos ese hecho, entonces sí puedo afirmarte que la insularidad es uno de los principales temas de la poesía cubana.

Quizás dentro de unos años, cuando haya logrado concluir este catálogo de voces, cuando haya logrado establecer las coincidencias y diferencias que se manifiestan entre un grupo o generación poética y otra, pueda decirte que sí, que es el principal tema de nuestra expresión poética; mientras esperamos por esos resultados, por esos “espacios de definición mejor”, para citar al poeta Lezama, hoy puedo decirte que es uno de los tres principales temas; tiempo al tiempo.

Nuestra isla comienza su historia por la poesía, decía Lezama; sin embargo, para Virgilio Piñera la insularidad representaba “la maldita circunstancia del agua por todas partes”. Isla poética/poesía en forma de isla/lírica insular y la isla como imposibilidad, prisión, refugio (en Virgilio incluso el hombre que termina convirtiéndose en isla). ¿Crees que estos son los dos grandes puntos complementarios y diferenciadores del tema?

Quizás no son los dos puntos más importantes, pero si son dos visiones muy relevantes dentro de la diversidad de planteamientos poéticos sobre el tema. Porque Lezama, como voz líder de toda esa generación alrededor de Orígenes, establece una perspectiva que sobresale dentro de sus coetáneos: la isla como espacio de plenitud. Este enfoque se plantea también en la obra de Eliseo Diego, y un poco también en la de Gastón Baquero (aunque este constituye un mundo poético de una significación extraordinaria en el corpus de toda la poesía cubana). Mientras que Piñera establece en su discurso un sentimiento de denuncia, de manifiesto, es como el ser que se revela ante esa circunstancia que él sabe lo absorbe, las criaturas de isla apresadas en sus límites.

Como te decía, son las dos perspectivas más sobresalientes del asunto, pero tanto Diego, Baquero o la propia Dulce María Loynaz, son capaces de concebir otros aportes al tema de la insularidad en el siglo XX. Casi me atrevería a asegurar que estos cinco autores (Piñera, Lezama, Diego, Baquero y Loynaz) son dueños de una concepción propia e identificativa del sentimiento insular en la centuria.

No son las únicas voces, pero si son las que prefiero, y todos sabemos, que cada enfoque, cada estudio o investigación está permeado siempre por los gustos y preferencias de quien lo realiza. La objetividad en un proceso tan subjetivo como la poesía, es casi imposible, y pocos son capaces de salvarse de eso. Hasta el momento, no he sido capaz de hacerlo yo: creo que tiene que apasionarte lo que haces para poderlo hacer con total entrega, y la pasión está siempre relacionada con los gustos y las obsesiones de cada uno de nosotros.

¿Cuán importante –y necesaria– crees haya sido la antología La isla en versos. Cien
poetas cubanos (2011) compilación de Luis Yuseff y Yannier H. Palao, de Ediciones La Luz?

Esa antología nació con un propósito doble: por un lado celebrar los 25 años de la AHS y qué mejor manera de hacerlo que concebir una muestra que agrupara a una parte considerable de los poetas que integran o integraban su membresía en ese momento; y por el otro, celebrar el centenario de Virgilio Piñera, quien con La isla en peso (1943) logró resumir en un breve espacio un potente discurso sobre la insularidad. Esa fue la génesis de esta antología, y mientras Luis Yuseff y Yannier H. Palao esperaban los textos que formarían parte de la selección, muchas tardes íbamos conversando a ritmo de largas “cafetadas” sobre cómo el tema de la insularidad lograba expresarse de diferentes maneras en los poemas de estas generaciones.

Cuando ya el libro estuvo listo, fui uno de sus promotores en espacios de diversa índole; mi reseña sobre este volumen me abrió las páginas de La Gaceta de Cuba, por ejemplo. Esas lecturas constantes y mis manías de marcar, señalar, todo lo que resulta interesante, me permitió percatarme la cercanía de muchos enfoques con la tesis virgiliana. Ese resultó el punto de partida para una ponencia que se presentó en el Coloquio Homenaje al Centenario de Virgilio Piñera en el Centro Dulce María Loynaz. El título de ese texto fue “La isla en peso: resonancias de un poema”, está publicado en La Letra del Escriba y ha sido un verdadero descubrimiento, pues me ofreció la oportunidad de iniciarme en un estudio que me ha consumido horas de lectura, de búsqueda, de conversaciones, pero también me ha ofrecido la alegría al presentarla como informe de investigación en la Maestría de Historia y Cultura en Cuba, defendida como parte de la convocatoria del Centro de Estudios de Cultura e Identidad (CECI) de la Universidad de Holguín, mi primer centro de trabajo y espacio que me abrió las puertas a la investigación en el nivel de posgrado.

La tesis fue defendida el 12 de marzo de 2019, precisamente en el Salón “Abrirse las constelaciones” de la sede de Ediciones La Luz, un espacio desde el cual puedes apreciar que la ciudad de Holguín se sigue pareciendo a la descripción areniana de que la urbeparece un cementerio, plana, blanca y con una cruz que la preside; eso también es una manera muy peculiar de notar el paisaje como parte de la identidad.

La segunda alegría es que los resultados, orientados de una mejor manera y sin los enfoques metodológicos que requería el ejercicio investigativo se hayan convertido en un proyecto de libro y que ya esté caminando con buen paso. El hecho que “La isla imaginada…” haya merecido mención en el Premio Calendario de este año me ofrece una gran alegría, pues creo que es el inicio de su verdadero recorrido, y por otra parte, es casi el cierre de mi etapa como miembro de esta organización a la cual le dediqué mucho tiempo, aunque algunos traten de olvidarlo; lo bueno es que el tiempo siempre pone las cosas en su lugar.

????????????????

Cuáles autores seleccionaste para tu estudio y por qué…

Como todo proceso investigativo, este proyecto se enfoca en la promoción de autores que hace sus obra entre los años 2000 y 2010; debido a la amplitud de autores que están desarrollando su obra en el periodo fue necesario seleccionar a diez de ellos, para poder realizar con mayor precisión un análisis de su obra desde la perspectiva del enfoque trazado.

Los autores seleccionados provienen de distintas provincias del país, han iniciado su quehacer literario de diversas formas y actualmente algunos de ellosviven fuera de la Isla: Luis Yuseff (Holguín, 1975); Liudmila Quincoses (Sancti Spíritus, 1975); Leymen Pérez García (Matanzas, 1976); Isbel González González (Sancti Spíritus, 1976); Isván Álvarez (Villa Clara, 1976); Marcelo Morales (La Habana, 1977); Oscar Cruz (Santiago de Cuba, 1979); Yansy Sánchez (Santiago de Cuba, 1981); Yannier H. Palao (Holguín, 1981) y Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey,1984).

En esta década los diez autores escogidos para el estudio alcanzan un estado de madurez, algunos se dan a conocer con un ímpetu realmente envidiable (mediante concursos) y otros consolidan el desarrollo de sus labores poéticas, iniciadas en los últimos años del pasado siglo.

Analizaste en tu libro el mar, la naturaleza, la vida político-social y la emigración. Háblame cómo está presente la insularidad a través de estos tópicos en la joven poesía cubana…

Estos tópicos se tomaron como fuente del análisis, pues no se puede hablar de la insularidad cubana sin tocar todo lo referente al mar, como frontera, como espacio de anhelo. La naturaleza está definida por esas constantes apreciaciones o descripciones de la isla y sus espacios; al mismo tiempo, los miembros de esta promoción de autores caracterizan de manera incisiva la vida política y social, factor que se relaciona casi de manera directa con la emigración, otra de las marcas dolorosas de todos los tópicos expresados anteriormente.

En función del estudio uno se concentra en ir desglosando cada uno de estos tópicos, pero creo que lo más interesante de un texto poético sería lograr extraer todas las conclusiones a partir de la estrecha relación que establecen estos tópicos y otros que de seguro irán surgiendo en el camino.

Utilizaré un fragmento para responderte: “El recorrido de la luz sobre la tierra insular se extiende desde la poesía romántica y atraviesa la creación lírica de los “origenistas” hasta asentarse en nuevos planteamientos, inspirados en otras perspectivas de lo insular. Una de estas perspectivas puede ejemplificarse a través de los fragmentos seleccionados de Yannier H. Palao (1981). “Sitio en que la memoria se pierde” es una evocación del ser amado desde el mar, lugar donde ocurre el encuentro: Alguna vez te he mirado frente al mar, / alguna vez he compartido el reducido azul del mar, / con el infinito y limpio azul de tus ojos”.

¿Cómo valoras el panorama actual poético y crítico/investigativo en Cuba?

Bueno, vayamos por partes. En primer lugar, presiento que el actual panorama poético es amplio y diverso. Esa amplitud y diversidad, hace que sea complejo encontrar puntos coincidentes, pero ese hecho configura que cada vez más esté presente un alto grado de experimentación. También podemos encontrar mayores posibilidades reales de publicación en espacios digitales (blogs, revistas…) y eso hace que un mayor número de personas interesadas, vinculadas o creadoras del hecho poético se inserten en el ámbito de escritura.

Sucede también que las promociones más actuales, digamos los que han hecho su obra a partir del año 2000, encuentran en la propia poesía cubana anterior un referente muy potente, pues si hacemos un breve repaso nos encontramos con otro hecho fácilmente comprobable: Nuestra isla comienza su historia con la poesía. Este punto es lo que me lleva a iniciar el estudio desde el mismo momento en que Cristóbal Colón describe el paisaje cubano a su llegada; sin ser un texto poético por la forma, la descripción alcanza a configurar el paisaje circundante, y a exponer la realidad que observa. Imagen de la isla.

Ahora, con respecto a la investigación y la crítica, hay que señalar aspectos que provienen de ámbitos muy diferentes, porque sucede que la investigación es una metodología y un hacer que se practica mucho en la academia (ejercicios de culminación de estudios o tesis de maestría o doctorados) y esos resultados articulan líneas de pensamiento que se asientan en la realidad, en la historia, en la cultura; pero falta el necesario engranaje para que se logre mayor visualización de esos resultados en ámbitos más allá de la academia.

De todas formas, aplaudo el hecho de que muchas personas están investigando, están buscando hechos que nos anteceden y revelando nuevos aspectos históricos de nuestra cultura.

Sobre la crítica hay que decir que es un ejercicio cada vez más ausente. La desaparición silenciosa de espacios habituales para mostrar la crítica; la separación, a veces remarcada entre instituciones, entre espacios, ha hecho que a nivel social la crítica haya ido perdiendo su sentido, justamente cuando debía ocupar un espacio necesario y preponderante en la Cuba actual. Y quizás estoy exponiendo una realidad que es de todo el quehacer crítico, no únicamente de la crítica sobre arte y literatura.

Creo que la ciudad letrada está cada vez más despoblada. Hacen falta hechos objetivos que potencien ese ejercicio que caracteriza al cubano como ser social: es capaz de ser director de un equipo de béisbol, ser cirujano, periodista…, lo digo por esa habilidad constante de cuestionar otras profesiones y proponer soluciones desde su visión enteramente personal.

Un libro de ensayo para comprendernos como cubanos en la poesía…

Ojalá y este primer acercamiento al tema de la insularidad desde nuestra poesía sirviera para comprender a Cuba desde la circunstancia que la define. Pero no creo poder llegar a esa magnitud. Insisto en que Lo cubano en la poesía, ayuda a entender el proceso histórico de nuestra tradición poética, ese es un valor que habrá que reconocerle. Pero también debe ser un proceso en construcción, porque considero que la creación –no solo poética— sino toda la que se está generando en este nuevo siglo, requiere ser revisada a la luz de nuevas visiones. Esa podría ser una de las motivaciones para los que nos dedicamos a investigar sobre arte, sobre cultura, sobre la historia, la estética…

Y un poemario…

Últimos días de una casa.

Un autor…

Dulce María Loynaz.

Acaso un verso…

Rodeada de mar por todas partes, / soy isla asilada al tallo de los vientos. Del poema “Isla”, de Juegos de agua, también de Dulce María Loynaz.

Nota: Publicada originalmente en La Jiribilla: http://www.lajiribilla.cu/noticias/la-isla-imaginada-conversacion-con-ruben-ricardo-infante-en-la-noche-insular-de-la-poesia

Arte joven por la Patria

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Carlos Rafael y Facebook AHS Holguín

Jóvenes artistas de la AHS en Holguín rindieron homenaje con sus creaciones al 126 aniversario del reinicio de las guerras por la independencia, bajo la guía de José Martí, el 24 de febrero de 1895, como parte de la jornada de actividades para recordar tan importante fecha.

Tomando las medidas sanitarias y de distanciamiento físico para evitar la propagación de la Covid-19 y sin público asistente, se presentaron agrupaciones de la AHS, como la banda de rock Claim, en el Gabinete Galigari, espacio mítico de la música alternativa en la ciudad de Holguín.

La trova vino de la guitarra del joven Manuel Leandro, esta vez en la azotea de la Casa del Joven Creador, y en este mismo sitio se presentó el proyecto Electrozona, liderado por Tiko Dj.

Diversas actividades fueron realizadas durante la jornada en la provincia como homenaje a esta fecha, en las cuales participaron miembros de la AHS holguinera, como las presentaciones literarias realizadas en la librería Ateneo Villena Botev como parte del proyecto “Literatura con cordel”, y las presentaciones de integrantes de la Compañía de Narración Oral Palabras al viento, el Orfeón Holguín, la Orquesta de Cámara de la provincia dirigida por el maestro Oreste Saavedra y el reconocido Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín.

Por otra parte, el poeta y promotor Moisés Mayán participó en el foro de pensamiento “La Patria vista desde lo artístico-literario”, realizado en la sede de la Uneac en el territorio, junto con los intelectuales Zenovio Hernández, Hernel Pérez Concepción y Lino Ernesto Verdecia.

Mayán, quien recientemente recibió el Premio de la Crítica Literaria por su poemario Carga al machete, comentó que “aun cuando se dice que los poetas no tienen más patria que la lengua y la literatura, existe una pertenencia que va más allá por el arraigo nacional, vínculos emocionales y afectivos que muchas veces se descubren cuando se está fuera de Cuba”.

Su obra poética se nutre de “los deseos de construir un punto convergente entre las gestas independentistas del siglo XIX y las guerras que tenemos hoy, en el plano personal y colectivo, en el siglo XXI; hecho por el que eligió un símbolo cardinal en este período: el machete”.

Fueron próceres aquellos patriotas que lo cargaron, subrayó Moisés. “Tenían que serlo para blandir machetes superiores incluso a los 130 centímetros, y hoy a cada uno nos asiste también un machete que es el que nos va a ayudar a abrirnos paso en una manigua simbólica” (Publicado inicialmente en el sitio web de la AHS).

 

Leer nos acerca y nos sana

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Ediciones La Luz, reconocido sello holguinero de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), comparte su catálogo reciente en las diferentes redes sociales como parte de su campaña de promoción de la lectura y como una invitación a quedarnos en casa acompañados de la joven literatura cubano y los clásicos universales ante la situación epidemiológica que vuelve a atravesar el país y Holguín con la propagación de la Covid-19.

Con las etiquetas #LeerNosAcerca y #leerSana, entre otras, La Luz divulga en sus perfiles en Facebook, Intagram, Twitter y YouTube materiales relacionados con las letras, entre ellos carteles promocionales, con diseño de Robert Ráez, a propósito de aniversarios de nacimiento o fallecimiento de importantes autores como James Joyce, Eduard Encina, J. D. Salinger, Virginia Woolf, Eduardo Galeano, George Orwell, Rubén Martínez Villena, John Dos Passos, José Martí, Gabriela Mistral, Juan Rulfo y Albert Camus.

 

Además recuerda la obra de Augusto Monterroso, a cuyo centenario se decida la edición XXII del Premio Celestino de Cuento; así como la del poeta, autor teatral y guionista Jacques Prévert en el 101 aniversario de su nacimiento, cuyo poemario Está de nuevo el bosque prepara este sello, con traducción de Elizabeth Soto e Iricha Chaveco.

En las redes, La Luz también promociona sus novedades editoriales, de próxima adquisición en librerías, entre ellas la Celestino, de la propia editorial, como: Bordes, poemario del joven guantanamero Reineris Betancourt; Planeta rojo, del holguinero Eliécer Almaguer; El libro de la extraña felicidad, de la tunera Liliana Rodríguez; Primavera en vano. Trilogía del amor difícil, obra de teatro de Abel González Melo; Sexo chatarra. Los crímenes perfectos del corazón, cuentos de María Liliana Celorrio, de Las Tunas; Fatamorgana de amor con banda sonora, novela del escritor chileno Hernán Rivera Letelier, y Las piedras clamarán. Poesía cubana contemporánea de tema LGBT+, selección de los poetas e investigadores de Jesús J. Barquet y Virgilio López Lemus.

La Luz es uno de los principales sellos editoriales del país, ha recibido múltiples reconocimientos y publicado parte de lo más importante de la joven literatura cubana y clásicos del país y del mundo, como Delfín Prats, Eduardo Galeano, Emily Dickinson, Saint-John Perse, Allen Ginsberg, Lina de Feria, Gastón Baquero y John Robinson Jeffers.

Convoca Ediciones La Luz al XXII Premio Celestino de Cuento

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

El Premio Celestino de Cuento, uno de los concursos más cotizados entre los jóvenes narradores, abrió la convocatoria de su XXII edición, organizada por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín y la Sección de Literatura de la AHS.

Este año, teniendo en cuenta las disposiciones sanitarias para prevenir la Covid-19 en el país, el Premio Celestino se desarrollará desde las plataformas digitales del 15 al 18 de junio, y dedicará sus espacios al centenario del escritor guatemalteco Augusto Monterroso (1921-2003) y al 35 aniversario de la AHS, comenta Luis Yuseff, editor jefe del sello.

Monterroso, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en el año 2000, es conocido, sobre todo, por sus relatos breves donde maneja el humor negro y el sarcasmo, en libros como La oveja negra y demás fábulas, Obras completas (y otros cuentos) y La vaca.

En el XXII Premio Celestino de Cuento pueden participar todos los escritores cubanos residentes en el país, menores de 36 años, sean miembros o no de la AHS, explicó Yuseff, con un cuaderno inédito entre 45 y 70 cuartillas, presentado bajo el sistema de seudónimo y en una sola copia. En plica aparte deben consta los datos personales del autor, incluidos número de carnet de identidad, dirección particular y vías de localización.

Las obras se recibirán al correo 22premiocelestinodecuento@gmail.com hasta el 1 de junio, en dos archivos independientes, uno con el libro en concurso, y el otro con la plica.

El premio consistirá en la entrega de un diploma acreditativo, el pago de 1000 pesos cubanos (CUP), una obra de arte y la publicación del cuaderno por dicho sello editorial, con el pago del respectivo derecho de autor. El fallo del jurado, integrado por prestigiosas figuras de las letras, se dará a conocer el 18 de junio en la peña Abrirse las Constelaciones, como parte del programa del XXI Premio Celestino de Cuento, que incluye, además, una jornada online de presentaciones, lecturas y conferencias, añade Yuseff.

El Premio Celestino, auspiciado además por la UNEAC en Holguín y el Centro Provincial del Libro y la Literatura, surgió en 1999 por iniciativa del narrador y poeta Ghabriel Pérez, y su primera edición lo recibió, entonces, el narrador y periodista Rubén Rodríguez con el cuento “Flora y el ángel”, autor que mereció recientemente el Premio Alejo Carpentier 2018. Entre los escritores que lo han obtenido se encuentran también Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Serguei Martínez, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Liany Vento, Rafael de Jesús Ramírez, Abel Fernández-Larrea, Ariel Fonseca y Martha Acosta. Por su parte, importantes jurados lo han integrado, entre ellos Eduardo Heras León, Guillermo Vidal, Ana Lidia Vega Cerova, Nelton Pérez, Jorge A. Pérez, Lourdes González, Manuel García Verdecia y Eugenio Marrón.

Exhibe Ediciones La Luz muestra de carteles dedicada a escritores universales

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Con el nombre La Luz nos convoca, Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, exhibe en el salón Abrirse las constelaciones una exposición de 20 carteles como muestra de su campaña de promoción del libro y lectura desde las redes sociales.

Los diferentes carteles que integran la exhibición componen la imagen visual del trabajo de la editorial en las plataformas digitales, impulsados por la pandemia generada por la Covid-19 en el país durante varios meses.

Con la intención de recordar a varios autores, especialmente poetas, en la fecha de su nacimiento o muerte, surgió la idea de los carteles, comenzando en julio, con el centenario del escritor cubano Eliseo Diego.

Al inicio se trataba de promocionar a escritores cubanos, pero luego se extendió también a los universales, comentó el diseñador y escritor Robert Ráez, autor de las obras donde se pueden apreciar sus diseños a partir de imágenes de autores como Charles Baudelaire, Paul Celan, Julio Cortázar, Emily Dickinson, Virgilio Piñera, Arthur Rimbaud y Oscar Wilde.

El escritor y periodista holguinero Eugenio Marrón precisó en las palabras de presentación de la muestra que el hecho de ilustrar la literatura y sus protagonistas a la hora del cartel resulta una aventura apasionante, logrando que las posibilidades de la fotografía y las letras se conjuguen en una puesta sensorial dirigida a promover y celebrar la lectura.

Las influencias que intervienen en el proceso creativo del diseño de esta colección son muchas, precisó Robert Ráez, entre ellas el estilo de periódicos y revistas como Lunes de Revolución y La Gaceta de Cuba, portadas de discos, y todo lo que en materia de diseño parezca bien concebido.

Con esta propuesta Ediciones La Luz deja entrever el ingenio y la avidez de su equipo creativo, con una elevada elaboración en el plano conceptual, mostrando los rostros de veinte poetas universales y al mismo tiempo influyendo en la promoción de la lectura a través del arte (Con información de la ACN).

 

Hacer más con mejores ideas

El presidente del Consejo Nacional de Casas de Cultura, Diango González Guerra, sostuvo una visita al territorio para evaluar el trabajo de estas instituciones en la provincia y, además, para dialogar con directivos e instructores de arte sobre las futuras transformaciones en este sector, acordes con la reformulación del sector laboral en todo el país, prevista para el próximo año.

En esta materia, el directivo comentó que, acorde a lo establecido en la Constitución de la República, donde el municipio tiene un poder autonómico, la casa de cultura pasa a ser la principal institución en materia cultural de cada territorio.

El presidente del Consejo Nacional de Casas de Cultura sostuvo una visita al territorio para evaluar el trabajo de estas instituciones en la provincia. Foto del autor

Asimismo, planteó que con el reordenamiento laboral y salarial debe buscarse la manera de incorporar a los instructores de arte más capacitados y de mejores resultados, para lograr una mayor eficiencia en la ejecución de proyectos y grupos artísticos.

En la sede de Ediciones La Luz el directivo y el asesor Fernando de Ávila compartieron criterios e inquietudes que partieron desde la superación de los instructores y jefes de cátedra en cada centro, hasta la correcta ejecución de los presupuestos planificados para cada institución.

De Igual forma, apreciaron presentaciones de diversas manifestaciones artísticas, con proyectos como el coro de categoría nacional Opus Nova y el grupo teatral de narración oral Palabras al Viento, entre otros.

Además, dentro del programa se realizó una visita a la Casa de Cultura de Velazco, con el objetivo de presentarla al proyecto internacional La Casa de Todos; a la sede de la Compañía infantil Ronda de los Sueños, a fin de invertir a través de convenios internacionales y crear el centro de adiestramiento para el Oriente.

Igualmente se informó de las intenciones de reabrir la carrera de Instructores de Arte en el curso 2021-2022, lo que supondría una inyección futura de capital humano para las diversas instituciones artísticas de la provincia, especialmente las Casas de Cultura.

En la sede de Ediciones La Luz el directivo y el asesor Fernando de Ávila compartieron criterios e inquietudes. Foto del autor

Diango González se mostró contento con el trabajo en el territorio, aunque recalcó la necesidad de trabajar más, sobre todo en abrir pensamientos para conseguir mejores resultados, así como en las alianzas con otras instituciones y organismos que logren contribuir a la realización de proyectos culturales.

Por Abel Castro Sablón

Tres décadas propiciando el desarrollo escénico en Holguín

Talleres para actores, la presentación de La viuda alegre, variedades líricas y conversatorios, se encuentran entre las diversas actividades que realiza el Consejo Provincial de las Artes Escénicas (CPAE) de Holguín para celebrar los 30 años de su creación.

Talleres para actores, la presentación de La viuda alegre, variedades líricas y conversatorios, se encuentran entre las diversas actividades. Fotos cortesía del CPAE Holguín

Los talleres “Teatro sobre zancos” y “El actor en la calle. Técnicas de meditación, estatismo y expresión corporal”, fueron impartidos en la sede de la AHS y del Teatro Guiñol de Holguín, respectivamente, por la maestra Sayli Sánchez Beltrán, graduada de Dirección en la Escuela Nacional de Instructores de Teatro (ENIT) y fundadora e integrante del grupo de teatro callejero Gigantería por casi 20 años. El primero dio a conocer de modo teórico del uso de este aditamento,con la conferencia “Zancos de una punta a otra del planeta”; y de modo práctico, durante 5 sesiones de 3 horas, brindó ejercicios para potenciar la destreza y potencialidaddel mismo en el ámbito teatral.

Dirigido a zanqueros, actores e instructores asociados al CPAE y al Consejo de Casa de Cultura, “estuvo especialmente direccionado a practicantes con experiencia en el uso de los zancos, y además, para aquellas personas interesadas en ser zanqueros expertos pero también con deseos de crecer en la interpretación y creación de personajes”, comentó María Victoria Guerra Ballester, teatróloga, gestora cultural y asesora del CPAE.

“Cuando un actor interpreta un personaje en un espacio público, y además invita al espectador a participar de la obra, se encuentra con muchos imprevistos naturales a ese tipo de espacio: el clima, los ruidos, los animales de la calle, los autos, los reglamentos urbanos, entre otros; y en no pocas ocasiones, el propio público es quien nos reta a adaptar nuestro guion o pone a prueba nuestras habilidades como improvisador, asegura la propia María Victoria Guerra,sobre el taller “El actor en la calle”.

Los talleres “Teatro sobre zancos” y “El actor en la calle. Técnicas de meditación, estatismo y expresión corporal”, fueron impartidos en la sede de la AHS y del Teatro Guiñol de Holguín. Fotos cortesía del CPAE Holguín

Este propuso a los actores “trabajar la capacidad de estar estáticos y durante ese tiempo realizar un tipo de meditación basada en la observación de la respiración, así como ejercicios que permiten saber manejar estas molestias intrínsecas al trabajo en espacios públicos; lo que nos permitió, además, potenciar nuestra resistencia y capacidad de diálogo con el entorno, así como nuestra concentración y control de la energía”.

Además, para conmemorar el aniversario 30 del Consejo, se realizó en la sede del Teatro Guiñol un encuentro entre trabajadores, artistas y directores de los colectivos pertenecientes al catálogo del CPAE, quienes fueron reconocidos: el Teatro Lírico Rodrigo Prats, el Guiñol de Holguín, Codanza, La Campana, Alasbuenas y Palabras al Viento.

El mismo posibilitó el intercambio y el diálogo con quienes, en períodos anteriores, fueron presidentes del Consejo en Holguín: Jesús Téllez, Luisa González y Rachel García Heredia.

Asimismo, como parte de esta jornada, y además en su 58 aniversario, el Teatro Lírico Rodrigo Prats ha presentado varios conciertos de pequeños formatos y volverá a llevar al escenario de la sala Raúl Camayd del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, los próximos 20, 21 y 22, la opereta La viuda alegre, de Franz Lehár, Victor Léon y Leo Stein. La misma, estrenada el pasado año, cuenta con dirección general de María Dolores Rodríguez, artística de Abel Carballosa, musical de Oreste Saavedra, coral de Damaris Hernández, vestuarios de Alejandro de la Torre y coreografía de Alejandro Millán.

El CPAE de Holguín se fundó el 13 de noviembre de 1990 con el objetivo de orientar el proceso de creación artística y fortalecer la relación institución-creador, garantizando la promoción territorial a través de giras, concursos, talleres e intercambios, y propiciando espacios para el debate con los creadores, el asesoramiento a los proyectos artísticos y su evaluación. Al mismo tiempo impulsa el desarrollo de las Artes Escénicas en el territorio mediante la protección a compañías y proyectos que aglutinan a los artistas profesionales y a los promotores del teatro, la danza y las artes circenses.

Su labor estimula, asimismo, la producción, programación y promoción de servicios culturales que poseen calidad y un alto rigor estético; a su vez impulsa el ejercicio de la crítica, el intercambio y la confrontación profesional entre creadores y colectivos artísticos.

Raulito Prieto y su grupo: Desde Holguín, un portal de la música alternativa para el mundo

Por Erian Peña Pupo

A Raulito Prieto la música le viene en las venas. Creció bajo el influjo de las sonoridades de su padre, Raúl Prieto, uno de los cantautores más reconocidos de Holguín y de su generación. Es como si el destino le hubiera dicho, obstinado, que no podía ser otra cosa que músico. Escogió el bajo y se aventuró en sus propias búsquedas; primero junto a su padre, cuyo grupo dirigió artísticamente, y después, con estos mismos músicos, se lanzó a la carrera –aún más difícil cuando se hace desde provincia– de fundarunabandadesde las posibilidades de lo alternativo y donde confluyen, en los diferentes temas y arreglos, el funk, el pop, el jazz y la trova.

Estas búsquedas le hicieron obtener recientemente el Premio en la categoría mayores en el Concurso Primera Base 2020,organizada por el Havana World Music (HWM) con el auspicio de la Egrem y colaboración del Bristish Council y la Asociación Hermanos Saíz (AHS).Pospuesto el HWM en su 7moaño a causa del avance de la Covi-19, se realizó unaedición online del Primera Base del 16 al 18 de julio, y en esas fechas, las bandas preseleccionadas actuaron“para el público y el jurado desde nuestras redes sociales”, dice una nota del propio HWM.

“Es la primera vez que participo en un concurso de cualquier tipo, nunca habíamos estado bajo esa presión. Es un concurso muy importante, con un jurado de lujo, porque en él estaba lo que más brilla en la música alternativa joven en este país sin temor a equivocarme, y los que no estuvieron de jurado, lo hicieron presentando las bandas, participando, y eso nos puso muy feliz”, asegura Raulito. El jurado estuvo compuesto por los músicos Haydée Milanés, Ruly Herrera, Jorge Luis Lagarza, Yissy García, Cimafunk, Daiana García, Zeney Alonso, Radney Barreto y la británica Alley Lloyd; la musicóloga y cantante Yentsy Rangel, la también musicóloga y productora Gretel Garlobo, y Darsi Fernández, abogada especializada en industria musical y delegada de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en nuestro país.

Primera Base,nacido “de la preocupación por una ausencia de espacios de difusión de otras músicas” y en una “apuesta precisamente por gente que busca la experimentación”, como afirmó Eme Alfonso, directora artística del HWM, tiene el objetivo de “descubrir, apoyar y visibilizar a los artistas emergentes de la escena musical cubana, apostando siempre por la originalidad y la calidad de las propuestas. En un país como Cuba, donde la música está presente hasta en los lugares más inesperados, HWM busca promover y difundir el trabajo de las nuevas generaciones de músicos en la isla aún por descubrir”, leemos en su sitio web oficial.

La convocatoria está dirigida a bandas, solistas y/o productores menores de 35 años. En esta edición participaron 97 bandas, de las que solo 10 quedaron finalistas para optar por los premios. En la categoría juveniles concursaron: Cuadrigales, Los Monos Lácteos (ganador), Misifuz y Tópoc; en el apartado de mayores: Akira Colarte y Habana on Me, La Pimienta y Raulito Prieto; y como DJ productores: Jaidpit, Kill the Party (ganador) y Milano. También contó con la votación del público por su banda favorita en los diferentes sitios habilitados para ello.

“La convocatoria salió en enero de este año y el plazo de admisión venció en marzo. Pidieron una carpeta promocional con tres temas, un dossier con todo el grupo, las letras de las canciones… El concurso tiene algo que me gustó muchísimo desde el primer momento: no se podía hacer cover, música que no fuera de autoría propia. Es un concurso totalmente de música original. Los grupos tenían que ser noveles, sin discos grabados, videoclips”, comenta. “Podía ser profesional pero no tener ninguno de estos compromisos editoriales”, añade Raulito, voz líder de una banda integrada, además, por Carlos Alberto Ramírez (piano), Carlos Vega Pérez (piano), Ismary Yanet Oliva Soto (trombón), Ángel Luis Reyes Montalvo (trompeta), Pedro Enrique Hechavarría Marro (saxofón) y Rubén de la Peña de la Rosa (percusión).

El Primera Base “iba a ser en el Pabellón Cuba, donde participarían estas bandas, para que el jurado los viera, pero como se decidió hacer online, hicimos esta carpeta con un video promocional presentando la banda, un concierto de tres temas seguidos, para ver el desempeño en escenario, en vivo. Las instituciones se sumaron: la AHS, la Egrem con el Club Bariay, que fue donde lo hicimos, la Empresa de la Música, con parte de la producción. Luego se presentó online, se hicieron diferentes secciones con los concursantes y hasta aquí hemos llegado”.

Entre los premios, Raulito Prieto y su grupo formará parte del cartel del HWM y tendrá un concierto como parte de la programación del Festival en 2021, además de la difusión en medios de comunicación nacional y local, y la facilidad, para quienes no lo son, de ingresar en la AHS.

“Ojalá podamos hacer desde esta tierra un portal de la música alternativa para el mundo; primero desde aquí, pues no es un secreto para nadie que las capitales son las que tienen la mayor fuerza para lanzar la obra de cualquier artista, pero pienso que desde Holguín podemos hacerlo. Me siento muy feliz, al igual que mis músicos. Como cantautor te regocija mucho cuando existe este tipo de eventos donde es reconocida tu obra, no solo por la musicalidad, sino por lo que estás diciendo, por el compromiso social que hay en las letras, el ánimo de ser coherente con lo que sucede en tu país, intentar ser lo más natural, genuino posible. Este concurso nos dio la oportunidad, nos escuchó, y para mí es un placer inmenso empezar por ahí”.

Con la seguridad de que “toda carrera empieza por primera base”, Raulito Prieto y su banda (como Adrián Aguilera, director de Tópoc, el otro grupo holguinero también finalista del Primera Base, pero en la categoría juveniles) continúan trabajando y ganando espacios desde Holguín, sitios luchados con el talento y el trabajo constante.“Se han perdido muchos espacios para la música alternativa, por lo que las instituciones tienen que jerarquizar y tematizar, saber dónde puedo colocar cada género. El público seguidor de la música alternativa sí está, lo que no hay es donde presentarse”, dice. “La música alternativa no es trova, no es pop, no es jazz, no es ningún género hecho, es algo alternativo, es una música donde se ve el virtuosismo de los intérpretes, se ve la letra, el espectáculo…”, añade Raulito Prieto.