Pablo Guerra y su rapsodia para un animal de carga

Por Erian Peña Pupo 

Foto cubierta cortesía de Ediciones La Luz y Vanessa Pernía 

Pablo Guerra Martí sabe –como su admirado José Lezama Lima– que “paso es el paso del mulo en el abismo” y que “ese seguro paso del mulo en el abismo suele confundirse con los pintados guantes de lo estéril” y además, suele hacerlo “con los comienzos de la oscura cabeza negadora”. Pero Pablo Guerra, poeta aguzado en los complejos entresijos del idioma, conoce que el “final no siempre es la vertical de dos abismos”. 

A estos abismos se ha asomado, al punto de declarase “animal en extinción”, pero un animal capaz de tomar palabras “del día a día para construir el lecho, la cama y el fogón”. Palabras que terminan siendo proscritas, tiernas, sucias… materia de los versos de Animal de carga, publicado en 2018 por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, con edición de Luis Yuseff, diseño de Frank A. Cuesta, a partir de una foto de Ramón Legón, y corrección de Mariela Varona y Yailén Campaña. 

La profunda hinchazón del plomo dilata los carrillos del mulo de Lezama Lima; mientras que el buey de Pablo está “herido por la vara, hendido por la vara, guiado por la vara” y “no recuerda para que sirven sus bríos, ¿hollar en el fango? ¿jalar la carreta, acaso?”. Este buey –insiste en decirnos el poeta, narrador y realizador audiovisual– “ya no es el que determina la pauta, el orden natural de las cosas que han de ser arrastradas”. Sigue el paso lento, el cabeceo… “Entre él y el límite solo está el palmo de húmeda lengua”. Otros, algo más lentos, le clavan al buey la orden en el lomo endurecido… 

El poeta, miembro de la UNEAC y merecedor de varios premios literarios, acarrea “cántaros que se han de vaciar para sucesivas vueltas”, “cuentas que han acumulado saldos deudores, intereses multiplicados ante el ojo del publicano y en los bolsillos”, y como el mítico Sísifo de Corinto –aquel reinterpretado por Camus como metáfora de la vida moderna– sube cuesta arriba la empinada ladera cargando la pesada roca. Muchas veces, también como Sísifo, cree que está condenado a una inútil e incesante tarea, una “bancarrota declarada, a cuestas, en el lomo de los días”. Otras veces, apenas cree distinguir entre la naturaleza del hombre y su agobiante carga. Es entonces cuando “el tigre de las horas” –¿acaso el tigre de Blake?– arroja su gélido aliento y el poeta deja a un lado el temor a la garra, a la certeza del colmillo, y asegura que el miedo es su arma, el ojo alerta su naturaleza. Aun así, existe, permanece, incluso llega a asegurarnos que “la luz persiste como un perro fiel en seguir guiando nuestros pasos”. 

Esa luz –atizada por las circunstancias del alma, “vasto territorio donde nos perdemos desacostumbrados al oficio de los encuentros”– arremete “la muerte inmemorial que padecemos”, y en la poesía de Pablo Guerra Martí encuentra asideros en los seres que ama y necesita, “la pesada bola del recuerdo que inevitablemente volverá para golpearnos”. Sus hijas, su madre, los amigos como “islas golpeadas por el viento” –y con ellos la impotencia ante la imposibilidad de “alumbrar la soledad”– viven en poemas que poseen algo de esa electrizante y lírica estructura lezamiana evidente en sus libros. 

Pablo Guerra Martí no se encuentra, como Lezama, “entre los toros de Guisando”, pero sí está “entre los que preguntan cómo y cuándo”. Y ese cómo y cuándo desbordan su poesía. Él sabe que al pasar la página –después de leer sus versos– algo queda, y que ese algo –cercano, vital, palpable, nuestro– nos impulsa a creer que antes de rodar nuevamente, Sísifo tuvo la certeza de que la piedra había avanzado un poco más (tomado de la web de la Uneac). 

 

Entrar al aula inmensa de la vida de la mano de Eduardo Heras León

Por Erian Peña Pupo 

Foto cortesía de Ediciones La Luz 

“Yo soy un escritor de mi tiempo. Escribo el presente, y una de mis funciones como escritor es tratar en lo que pueda de enriquecer la vida espiritual de mi pueblo e incidir en la problemática de donde yo vivo. No me interesa la posteridad, quiero dejar mi huella ahora”, respondió Eduardo Heras León a la crítica y editora uruguaya Ana Inés Larre Borges en una entrevista publicada en el semanario Brecha, de Montevideo, en 1987, incluida en el libro Eduardo Heras León en el aula inmensa de la vida, compilación y selección de Yunier Riquenes García publicada en 2018 por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín. 

Precisamente las huellas de Heras León –el Chino Heras, el autor de libros clásicos en la cuentística cubana, el editor, el periodista, el profesor de generaciones de narradores jóvenes, el fundador, el hombre leal a sus principios a toda costa, el amigo admirado y querido–, pueden rastrearse en las páginas de este libro homenaje en el que se destila, como resumen, como vía crucis y fe de vida, su amor por Cuba, pues “para nosotros, afortunadamente, a pesar […] de los años terribles que dejaron esas huellas imperecederas […], las utopías siguen vivas y la historia no terminó, sino que está a punto de comenzar”, asegura. 

Este libro compila más de veinte entrevistas concedidas por Heras León a medios cubanos y extranjeros en diferentes momentos de su vida, desde los años 80 hasta nuestros días, y en las que transita –muchas veces manteniendo idénticas líneas de pensamiento– por sus grandes pasiones, y por los momentos que han marcado su vida como escritor y ser humano: el triunfo revolucionario de 1959, las milicias, Girón, la literatura, el periodismo, el ballet, el ostracismo producto a un complejo momento de la política cultural en los años del Quinquenio Gris, el ajedrez, la fábrica Vanguardia Socialista, la literatura fabril y la honestidad del obrero, el magisterio, Universidad para Todos, el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso… Todo ello, y mucho más, han hecho de Heras León el hombre que es hoy. A todo ello –en dependencia de las peculiaridades de cada entrevista, de los enfoques de las preguntas– podrá acercarse el lector interesado en la vida y la obra, que en este caso se cruzan y complementan, del Premio Nacional de Edición 2001 y Premio Nacional de Literatura 2015. 

“Los entrevistadores son de distintas formaciones y generaciones, pero el entrevistado cree lo que dice, ha sido consecuente con lo que ha vivido, con la gente que ha conocido y con su país. He podido leer y saber cómo ha sido, lo que ha perdido, lo que ha ganado, lo que ha fundado para los demás; los espacios culturales y políticos en los que ha participado; los debates en los que ha puesto su verbo y acción”, asegura el narrador y poeta Yunier Riquenes en las palabras del prólogo “Cuando la vida de un hombre no es un cuento”, y añade: “Este es un libro que conmueve. Repasa palmo a palmo la vida de un hombre querido por muchos. He disfrutado encontrar, releer, transcribir esta selección de entrevistas […] Cuando uno lee estas conversaciones con el paso del tiempo, aunque uno no haya vivido prohibiciones, sueños, guerras, uno vuelve a la caminata, se incorpora. Vence los kilómetros que sean necesarios”.

Periodistas y escritores como Odette Alonso Yodú, Fernando Butazzoni, José Antonio Michelena, Magda Resik, Dean Luis Reyes, Manuel García Verdecia, Marilyn Bobes, Yoe Suárez, Antonio Herrada y Rafael José Rodríguez Pérez, escudriñan diferentes momentos de la vida del autor de La guerra tuvo seis nombres (Premio David 1968) y Los pasos en la hierba (mención única del Premio Casa de las Américas 1970), libros iniciadores –junto con la obra de esos años de Norberto Fuentes y Jesús Díaz, “una generación frustrada en lo literario” y “atrapada en el vórtice de los años duros […] con todas sus contradicciones, complejidades, victorias y derrotas, aciertos y errores– de la llamada literatura de la violencia, en la que “la Revolución entraba a la narrativa con gente humana, creíble, con aciertos y errores, con vicios y miserias”, escribe Fernando Beramendi en su entrevista, y en los que se abordan –junto con A fuego limpio, Acero y Cuestión de principio, La dolce vita, entre otros de sus libros– “temas como la guerra revolucionaria, la construcción de la sociedad –en todos sus matices–, la lucha contra las resistencias del pasado, el mundo de las fábricas y también, el amor y el desamor” (con un lirismo que sorprendió a Cortázar). “Tenemos que quitarnos el fardo de la historia para lanzarnos a la aventura de la imaginación”, respondería en esta misma entrevista Heras León. 

Momentos especiales en este amplio diálogo que es Eduardo Heras León en el aula inmensa de la vida resultan los sostenidos sobre el proyecto Universidad para Todos, cuyo primer curso, dedicado justamente a las técnicas literarias, otra de sus pasiones, impartió por televisión. Y además, a ese sitio único, que ha ayudado a la formación a centenares de jovenes escritores, y promotores y lectores, como bien afirma, que es el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. “Desde allí renovó la literatura cubana desde 1998. Incentivó a la escritura del cuento en el país. Cuba dejó de ser tierra de poetas. Y luego, con el Curso Universidad para Todos de Técnicas Narrativas por la Televisión, dio inicio a muchos otros cursos. Por aquellos años se comentaba incluso por los pequeños pueblos, el minicuento El dinosaurio, de Augusto Monterroso que Eduardo analizó en la pantalla chica. Con sus clases Eduardo entró en muchas casas de cubanos de todas las latitudes, entró en el imaginario de personas que jamás habían escrito una línea”, resume Yunier Riquenes y añade otras derivaciones del Centro Onelio como el Premio César Galeano, la Beca Caballo de Coral, la revista El Cuentero, la editorial Caja China, el Encuentro Internacional de Jóvenes Narradores en 2008, el voluminoso libro Los desafíos de la ficción, el concurso de minicuentos El dinosaurio…

Amigos, la universidad, la edición, la pasión por el ajedrez y el ballet, la literatura y las nuevas generaciones, a las cuales conoce muy bien, desde su papel de profesor y cómplice, los escritores que admira, a muchos de los cuales llegó a conocer y compartir, una novela inconclusa, las memorias que muchos esperamos, ese amor llamado Ivonne Galeano, eje de su vida y alma del Centro Onelio… discurren en las páginas de este libro, con edición de Luis Yuseff, diseño de Frank A. Cuesta, imagen de cubierta de Linet Sánchez, y corrección de Mariela Varona (curiosamente casi todos salidos también de las aulas del Centro Onelio J. Cardoso). 

A manera de anexos, Riquenes tuvo la acertada idea de añadir materiales complementarios, que hubieran quedado sin recogerse en las páginas de un libro, como las palabras al recibir el Premio Nacional de Edición 2001, el Maestro de Juventudes que entrega la AHS, la réplica del Machete de Máximo Gómez, la Medalla Alejo Carpentier al Centro Onelio y el Premio Nacional de Literatura 2015, además del necesario texto –por abarcador y por exponer el tema como en ninguna de las entrevistas– “El Quinquenio Gris: testimonio de una lealtad”, conferencia leída en 2007 en el Instituto Superior de Arte como parte del ciclo “La política cultural del período revolucionario: Memoria y reflexión”, organizado por el Centro Teórico-Cultural Criterios. 

Somos tantos los que le agradecemos a Eduardo Heras León sino nuestros primeros pasos en la literatura, sí el hecho se enfrentarnos a ella con seriedad, con sacrificio y también con amor. Somos muchos sus lectores, y los graduados del Centro Onelio –sitio que le cambió la vida, no hay duda de ello, a varios jóvenes en toda la geografía insular, y hoy esparcidos en varias partes del mundo– que lo admiramos como ese padre espiritual que nos incita a escribir, a leer. Sirve este libro, además, como homenaje agradecido de todos al Chino Eduardo Heras León. 

 Tomado de La Jiribilla: http://www.lajiribilla.cu/entrar-al-aula-inmensa-de-la-vida-de-la-mano-de-eduardo-heras-leon/

Palabras al viento, acompañar la vida desde el arte

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas del perfil en Facebook de la compañía

Esta vez las escenografías y los vistosos vestuarios quedaron en la platea, pero la voz no: las voces ágiles y trastocadas por un matiz juglaresco anuncian tiempos mejores, estaciones cargadas de risas, niños, juegos y esperanzas. Entonces las palabras se vuelven cómplice compañía en medio de los días difíciles, y sus historias siguen el rumbo del viento, sin disiparse, y de cuanto espacio ofrezca oportunidades para compartir la vida y el arte. 

Así la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento de Holguín se mantiene activa desde los inicios de la Covid-19 en Cuba. Cada uno de sus integrantes –ya suman siete narradores– trabajan incesantemente desde diversos proyectos y plataformas, buscando en el arte un alivio, un modo de sanar y un estímulo para la familia cubana y fuera de la isla. 

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El espacio “Cuentos de 9 a 12” surgió como iniciativa del actor Yordanis Sera, director de la Casa del Cuento, sede de Palabras al Viento, para acompañar a las personas con las narraciones de historias a través del teléfono, posteriormente modificado de 10 a 12 de la mañana. 

“Desde las redes y la radio invitamos al público a que se sumara; acumulamos hasta 25 llamadas al día y las personas encontraron un sitio para relajar el estrés pandémico y canalizar sentimientos y preocupaciones”, comenta Fermín López, director de la compañía. 

Así contaron historias para la familia a través de una llamada, y con un entrenamiento fuerte se llegó a muchos oyentes, agotando casi todo el repertorio de cuentos del colectivo. Fueron contactados desde Camagüey, La Habana, Santiago, Granma, Las Tunas y de casi todos los municipios de Holguín. 

A este espacio se sumó también la idea de narrar historias a través de WhatsApp, enviando audios a cerca de 846 usuarios de Cuba y de distintas países del mundo, como Venezuela, México, Chile, Estados Unidos, Perú, Ecuador y República Dominicana, añade Fermín. 

“Es un trabajo de mucha dedicación y organización, pues la gestora de redes de la compañía se encarga de organizarlos y socializar sin repetir las historias; ya acumulamos 144 mil audios enviados en este tiempo, muchos de los cuales también han sido radiados”.

Radio Holguín La Nueva, emisora del municipio cabecera, es uno de medios que los acompaña. El espacio “Buenos Días Holguín” abrió un apartado para que el colectivo cuente una de sus historias a las ocho de la mañana, de lunes a sábado. Y con “Desde casa” realizan una transmisión en vivo desde la página de la propia compañía los miércoles a las 10 de la mañana, con un narrador distinto para regalar cuentos a los internautas.

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De conjunto con Ediciones La Luz han creado proyectos para los más pequeños de casa, llevando a la escena cuentos de la colección Espejo, y una decena de poemas que componen la antología Dice el musgo que brota; los cuales, en su versión audiovisual, son socializados a través de las redes sociales en los perfiles institucionales del sello holguinero.

Sobre estos nuevos materiales para los niños –bajo la dirección general del poeta Luis Yuseff–, Fermín López, quien se encarga de la dirección artística, asegura que consolidan el trabajo entre ambas instituciones, teniendo en cuenta los intereses comunes en función del arte, y mostrando una madurez que culmina en productos hermosos y de alta calidad. 

“Lo más importante y difícil es que se trata de un proyecto poético, pero se ha trabajado de manera que va a llegar a todos, con una invitación a transitar el maravilloso mundo del libro”.

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El actor Yordanis Sera explica, además, de la inserción del colectivo en actividades en los vacunatorios en la intervención sanitaria con la vacuna Abdala que se realiza en estos días en Holguín. 

“La labor en los vacunatorios ha sido un acto muy humano, proporcionando que las personas que asistían perciban el mejor ambiente posible; es una manera de estar al lado del pueblo llevando de la mano el arte y su función de aliviar y enriquecer el alma”, asegura. 

Así se desarrollaron 45 actividades de animación y narración oral con diferentes públicos, vinculándose con el Centro Provincial del Libro y la Literatura en lecturas y presentaciones de libros. 

Cuando todo vuelva a la normalidad los actores de la compañía Palabras al Viento llenarán las salas, calles y parques con sus espectáculos, asegura Fermín, y añade que es una manera de devolverle al público el acompañamiento de estos meses pandémicos en sus espacios en las redes y vía telefónica, un compromiso con la cultura, los holguineros y el país (Tomado del portal web de la Asociación Hermanos Saíz AHS).

 

Nuevos audiovisuales para los más pequeños desde Ediciones La Luz

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cortesía de Ediciones La Luz

Varias cápsulas promocionales sobre la antología poética para niños “Dice el musgo que brota”, realizada por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, fueron estrenadas en su versión audiovisual.

Este proyecto, auspiciado por la Dirección Provincial de Cultura y con la dirección general del poeta Luis Yuseff, reúne diez cortometrajes donde cobran vida una decena de textos, llevados a escena por integrantes de la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, comentó Liset Prego, editora del sello holguinero.

El espectáculo, dirigido por Fermín López, a cargo de la compañía escénica, se trasmite a través de los perfiles institucionales de la editorial en Facebook y YouTube los sábados a las 10 de la mañana, y se prevé, una vez en la normalidad, realizar su estreno presencial.

Sobre estos nuevos materiales para los niños, realizado por Wildesigners Productions, Fermín López destacó que estos han consolidado el trabajo entre ambas instituciones, teniendo en cuenta los intereses comunes en función del arte, mostrando una madurez que culmina siempre en productos hermosos y de alta calidad.

“Lo más importante y más difícil es que se trata de un proyecto poético, pero se ha trabajado de manera que va a llegar a todos, con una invitación a transitar el maravilloso mundo del libro”, añadió López.

“Dice el musgo que brota” fue llevado, además, al formato de audiolibro en 2019, por el joven realizador Héctor Ochoa, y contó con las voces de los actores de la propia compañía de narración oral.

Con este título, escrito por jóvenes autores cubanos, y compilado por el escritor guantanamero Eldys Baratute, Ediciones La Luz ha recibido importantes galardones como el Premio de la Crítica y de la Mejor Edición, en la Feria Internacional del Libro realizada en el 2019 (Con información de la Agencia Cubana de Noticias ACN).

 

 

Leer sana en tiempos de pandemia

Por Liset Prego Díaz

Fotos Facebook de Ediciones La Luz

Ediciones La Luz se sumó a la iniciativa del Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL) en Holguín, de llevar su quehacer a los vacunatorios. Con alrededor de 100 sitios dedicados a este fin en el territorio, la presencia de los artistas se convierte en un aliciente para quienes acuden a la inmunización.

El sello literario de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), movido por su propio eslogan, “leer sana”, lleva sus títulos hasta un público que busca salud y encuentra además, el refugio de los libros, en presentaciones literarias a las que acuden, en ocasiones, los propios autores.

Adalberto Santos, poeta y editor de La Luz, comenta sobre su experiencia en estas actividades:

“Esencialmente mi participación en los vacunatorios persigue la voluntad de acompañar, desde la promoción de la lectura, esa necesaria campaña de inmunización para salvaguardar la vida.

Desde Ediciones La Luz con el apoyo del CPLL nos hemos propuesto demostrar nuestra adhesión a este esfuerzo y su acompañamiento, contando con nuestro imprescindible y múltiple catálogo.

Comprendemos que muchas personas que allí se encuentran pueden estar temerosas o vacilantes ante una experiencia nueva. Otros con cierto resquemor a posibles efectos secundarios, pero de forma general, se mantienen serenos y participan activamente de las presentaciones y es notorio el gesto agradecido de muchos por esta voluntad de acompañamiento desde el arte”.

Norge Luis Labrada, jefe de la sección de literatura de la AHS en la provincia, y miembro del staff del sello, explica que “se han presentado títulos como Sexo chatarra, Monstruos, pequeño inventario, La casa de los gatos perdidos, cancioneros del catálogo, entre ellos Como una luna en pie, de Fernando Cabrejas, con la presencia del autor”.

Los libros, dedicados a distintos públicos, son una representación de la diversidad de propuestas de la editorial ante potenciales lectores que quizás en otras circunstancias no se habrían acercado a promociones en espacios habituales.

Erian Peña, periodista, escritor y crítico de arte, cuenta que esta “es una experiencia interesante porque las presentaciones son diferentes a las que estamos acostumbrados en espacios dedicados a eso específicamente, y con un público que va con el propósito de ver las presentaciones.

En este caso, eran propiamente actos de promoción, buscando propiciar el acercamiento de los allí presente a los libros. Puede sorprender que muchos de ellos conocen, si no los libros, al menos a los autores, o se interesan y tratan de adquirirlos en los puntos de venta dispuestos para ello”.

Ediciones La Luz, con casi 25 años de presencia en el panorama editorial cubano, e innumerables premios y reconocimiento por un trabajo que se distingue en dicho ámbito, se mantiene activa durante el periodo estival, no solo en los sitios de inmunización dispuestos en la ciudad, sino en redes sociales desde donde siguen potenciando el poder curativo de la literatura con espacios habituales, por ejemplo en Telegram, con peñas, talleres, concursos, o en YouTube con cápsulas de video, además se mantiene el trabajo de sus miembros en el plan editorial (Tomado del periódico ahora).

 

Primavera en vano para el amor difícil

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

El tema que preside el universo dramático de Abel González Melo (La Habana, 1980) es el amor. Recurrente en casi todas las obras, afirma el ensayista español José-Luis García Barrientos en “Claves de la dramaturgia de Abel González Melo”, el amor está presente “desde una mirada muy actual, posmoderna si se quiere, más volcada a sus dificultades que a su posible realización, al desamor en definitiva, con el sexo en primer plano, pero trascendiéndolo siempre de una u otra forma”[1]. Eso lo constatamos al leer las obras que integran el volumenPrimavera en vano. Trilogía del amor difícil, publicado por Ediciones La Luz.

Tres obras lo componen: Adentro (2005), Por gusto (2006) y Manía (2009) y todas, como su propio título indica, dan cuerpo literario/escénico a las complejidades del amor para nada fácil. Ese que, envuelto en sus tantas contradicciones, resulta la mayoría de las veces el más deseado, por utópico, por arisco, y el que se recuerda, desde el umbral de la vida,con cierto placer.

Si el amor es el tema omnipresente de las obras –recalca García Barrientos–, la ausencia más significativa es la de“la política como planteamiento abierto, expreso o doctrinario”, aunque la realidad en que se sumergen los personajes, los contextos que permean sus diálogos, sus miradas, incluso sus reacciones a situaciones determinadas, estén atravesados por la fuerza de la política. Puede partir de una cuestión generacional, incluso de reacción frente al teatro y la literatura precedentes, unido “a una aversión particular del autor por lo tendencioso o panfletario”, sin que signifique “que su teatro carezca de dimensión política; al contrario, en la medida en que se halla hondamente arraigado en la realidad, es a través de ella, encarnado en lo humano, como se manifiesta; más a la manera de Shakespeare que a la de Brecht”, añade.

Abel González Melo –autor de obras premiadas, publicadas y representadas en varias partes del mundo como Chamaco, Talco, Epopeya, Mecánica y Bayamesa– es un “constructor” de personajes. Convincentes, vivos, en su mayoría jóvenes, reconocibles al doblar de la calle (o en nosotros mismos)por el hecho de que habitamos idénticos espacios y muchas veces portamos la misma máscara (el mismo “personaje”), sus interlocutores–esos con quienes habla y nos pone a dialogar también– resultan seres “humanizados, muy cercanos alespectador/lector y que solicitan mucho más la identificación que la distancia crítica de los actores”.

¿Qué encontrará el lector en los “dramas contemporáneos” de Primavera en vano?Adentro. Triangulo para actores –estrenada en Aguijón Theater de Chicago en 2012, dirigida por Sándor Menéndez, y en Cuba en 2012 por Cabotín Teatro y Los Impertinentes, con dirección de Roger Fariñas– parte de “alguna pena compartida o algún secreto a punto de estallar”, cuenta Abel en las palabras que, a modo de prefacio, anteceden el texto donde Daniel Vargas, Enrique Vargas, Eleorka Estrada y Victoria Torres desgranan las historias que los unen. Mientras Por gusto. Ronda en sordina para cuatro amantes –estrenada en La Habana por Origami Teatro y Alexander Paján, y montada por El Portazo y Pedro Franco en 2011, y por Repertorio Español en New York, Estados Unidos, con dirección de Leyma López, 2012– surge del “amor y la angustia que lo envuelve”, para adentrarse, “utilizando la estructura de una ronda”, mediante dúos y solitarios, en los universos de cuatro jóvenes que viven en Cuba, en este momento [Leandro Ars, Henry Colina, Laura María y Marcos Viera se llaman los amantes]. Por rara paradoja, los cuatro buscan y a la vez abandonan el amor: es cuanto les permite su existencia cíclica, con sus desajustes y sus anhelos. Porque todo empieza en el punto que termina”.

Finalmente Manía. Duelo inútil–obra en la que Abel reconoce la influencia del dramaturgo y director Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005, a quien tuvo de maestro en el Royald Court Theatre de Londres, Reino Unido– “surge de las pulsiones muy reales y de la experiencia más íntima del encuentro con otro carácter, otro clima, otro lenguaje” (España), y del deseo de “contar la dificultad del amor a cada instante de una pareja” como línea más recurrente, por lo que acudió a una “estructura de fusión de tiempos y espacios, un rompecabezas que destilara intensiones en vez de proponer rumbos claros a la pasión. Me obsesiona descubrir, a través del artificio del drama, cómo en el origen del amor está ya su debacle”.

Las obras de González Melo se “ubican” en la sociedad cubana del siglo XXI, especialmente la habanera (salvo en Manía, que ocurre en Madrid, aunque puede ser en cualquier ciudad fuera de Cuba). Lo urbano, los laberintos capitalinos (las calles, la nocturnidad, los hacinados sitios del vivir) resultanespaciode reconocimiento del “otro”, de personajes que, en muchos casos llegan del interior del país a abrirse puertas, mientras los nacidos allí ven la Habana como el trampolín para el viaje/escape. La fragmentación social (familias disfuncionales, doble moral) es muchas veces producto de unadifícil situación económica que lacera la cotidianidad de cada uno. Así estos personajes, marcados por la frustración, luchadores del día a día en una urbe que amenaza con molerlos, fragmentarlos, sino se adaptan, se me antojan símbolos de la resistencia, de la sobrevivencia. Uno cree que los personajes de Abel González Melo sobreviven a duras penas, y que se parapetan en el “amor difícil” como salvoconducto de sus días.El teatro se parece tanto a la vida porque es como la vida misma, podríamos decir también.

Para José-Luis García Barrientos “Adentroy Por gusto poseen un componente trágico indisimulado”. Junto “con Manía están más influidaspor un sentimiento de dificultad del amor que por laimposición de un pathos a ultranza”. Ademásdel tema, comparten, con pocas variantes, una mismaestructura característica, que sirve decontrapunto a las anteriores y que se distingue por la carencia de acotaciones –los personajes explicitan verbalmente sus sentimientos y deseos, e incluso susacciones físicas–; la falta de elemento escenográficos o de utilería en el texto; el uso del monologo, donde el propio diálogo asume a veces la función de las acotaciones, y deparlamentos con marcado carácternarrativo pero sin una marca apelativa.

Publicadas por primera vez en la trilogía original que el autor las concibió, Primavera en vano –con edición de Adalberto Santos, corrección de Mariela Varona, diseño de Roberto Ráez y Armando Ochoa yobra de portada de Pilar Fernández Melo– está poblado de “seres deseosos en permanente viaje del júbilo a la duda, de la emoción al vacío, del encierro a la intemperie. Situados al borde del abismo, los personajes (…) comprimen el tiempo y el espacio de su intimidad, miran al espectador directamente a los ojos y le susurran toda la ansiedad al oído. Desde un presente que no cesan de cuestionar, estas historias invitan a una teatralidad que desborda el realismo y escarba en lo más profundo de nosotros”, leemos en la contracubierta del libro.

Doctor en Estudios Literarios y máster en Teatro por la Universidad Complutense de Madrid, Abel González Melo ya no es aquel joven autor precoz –poeta y ensayista además–que asombró la escena cubana con sus primeras obras a inicios de siglo. Es hoy una de las voces más sólidas e interesantes –como lo evidencia los nuevos textos, las publicaciones y antologías, los estrenos a ambos lados del Atlántico– de la dramaturgia cubana e iberoamericana. Este hermoso y cuidado libro de La Luz nos entrega tres obras, instantes de la existencia, para intentar desentrañar, infructuosamente,los pesares y dichas del amor difícil.

[1]José-Luis García Barrientos: “Claves de la dramaturgia de Abel González Melo”. En Análisis de la dramaturgia cubana actual, José-Luis García Barrientos (director), colección La selva oscura, Ediciones Alarcos, La Habana, 2011 (salvo que se señale lo contrario, las siguientes citas usadas en el texto fueron tomadas de este mismo ensayo).

(Tomado de la web de la AHS: http://www.ahs.cu/primavera-en-vano-para-el-amor-dificil/)

 

Festival de Música Electrónica Stereo G inicia este viernes de manera online

Por Vanessa Pernía Arias

Con amplia presencia de artistas nacionales y foráneos se desarrollará desde este viernes y hasta el próximo día ocho vía online el Festival de Música Electrónica Stereo G, cita internacional realizada por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín y el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica.

El evento pretende promover una cultura sonora diferente, pues defiende el trabajo de jóvenes con ideas propias que apuestan por la creación, estudian la electrónica y escogen un sonido hasta convertirlo en una pista original, explicó a la ACN Ernesto Jorge Hidalgo (TikoSK8DJ), organizador y productor del proyecto Electrozona.

Es propósito de la AHS en la provincia, agregó, potenciar estos espacios culturales y la promoción del arte joven a través de las redes y las plataformas digitales, cumpliendo de esta forma con las disposiciones sanitarias orientadas en el país para contrarrestar la expansión de la COVID19.

Esta es la segunda ocasión que el certamen se desarrolla de manera online por las condiciones epidemiológicas impuestas por la pandemia, pues en tiempos de normalidad Stereo G convoca anualmente en esta fecha a cientos de visitantes que disfrutan del género en la playa de Caletones, ubicada en el municipio costero de Gibara.

La mayoría de los asistentes a la cita serán DJs productores internacionales, otros de varias provincias cubanas y jóvenes artistas locales que se sumarán con atractivas propuestas en las redes.

Figuran en el evento The Tony´s Screams, Faleke, Whisper, Richy Castro, Rezak B2B, Djoy D Cuba, además de Electrozona, anfitrión de la cita, y artistas de Holanda, Francia, Inglaterra y Alemania, precisó.

A las presentaciones y sesiones creativas de DJs se une el trabajo audiovisual y de efectos visuales, empleados de forma directa para promocionar la cultura electrónica en todos sus géneros y estilos, añadió Hidalgo

Surgido en 2012 y promovido por el proyecto Electrozona, Stereo G se ratifica cada año como uno de los festivales más importantes de su género en Cuba, logrando una interacción íntima entre el público asistente y los artistas (Con información de la ACN).

«Todos abstractos» desde Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas del perfil en Facebook Artistas holguineros

La muestra virtual “Todos abstractos”, que reúne 60 creadores nacionales con el propósito de resaltar esta expresión contemporánea, fue inaugurada desde el perfil de Facebook del Centro Provincial de Arte de Holguín.

Ronald Guillén, pintor, profesory curador de esta exposición dedicada a los artistas Pedro de Oraá y Armando Gómez Peña, comentó en las palabras de presentación que este constituye un acontecimiento sui géneris, pues es resultado del trabajo minucioso de artistas y curadores que desean llevar a los seguidores de esta expresión un producto cultural de satisfacción estética y pensamiento crítico.

Desde el perfil Artistas holguineros, que representa al Centro de Arte, se reúne el trabajo de consagrados y jóvenes creadores de la plástica cubana, entre ellos Pedro de Oraá, Claudio Sotolongo, Eduardo Leyva, Freddy García Azze, José Ángel Vincench, Juan Carlos Anzardo, Nalia Martínez Grau, Luis Santiago Peña, Ramiro Ricardo, Anibal de la Torre, Lidisbelis Carmenate y Mariannis Mirabal.

“Todos abstractos”recuerda la muestra homónima realizada por Ramón Serrano en 1992 como punto de partida para la visualización de la abstracción y sus posibilidades técnicas y denominaciones estilísticas; y en ella sobresale una variedad de manifestaciones como la pintura, la fotografía digital, la escultura y las instalaciones.

Destaca Guillén la alegría de descubrir a partir de esta muestra el descubrimiento de sitios, grupos y nombres que intentan aupar y promover la abstracción cubana, la conexión mágica y creativa que enlaza a artistas de diferentes credos, generaciones y experiencias de vida.

Por otra parte se recordó al maestro del abstraccionismo en Cuba Pedro de Oraá, Premio Nacional de Artes Plásticas, quien hubiera arribado este año a su 90 aniversario, un justo reconocimiento a la impronta de su obra para las posteriores generaciones de creadores.

Esta exposición, aunque faltan algunos nombres, pretende ofrecer un flashazo en el capítulo del arte abstracto cubanocontemporáneo, haciendo novedoso el hecho de brindar una mirada amplia de esta importante poética pictórica, añadió Ronald Guillén (Con información de la Agencia Cubana de Noticias ACN).

Los muñecos del Teatro Guiñol de Holguín asaltan la radio  

Por Erian Peña Pupo

“La casa de los muñecos”, programa radial protagonizado por el joven colectivo del Teatro Guiñol de Holguín, inició su grabación en los estudios de la emisora provincial Radio Angulo con el objetivo de celebrar, con este espacio destinado a la familia cubana y especialmente al público infantil, en mayo próximo los 50 años de una de las compañía más reconocidas de su tipo.

Karelia Fernández Molina, directora del Guiñol y al frente de la sección de Artes Escénicas de la AHS, comentó que este espacio adaptará obras de teatro para títeres de su repertorio, como Ruandi, uno de los títulos más aplaudidos de su repertorio, de la autoría del Premio Nacional de Teatro Gerardo Fulleda León, y potenciará, además, estar en contacto con la actualidad y el público, a pesar de la crisis sanitaria que atraviesa el país causada por la propagación de la Covid. 

El programa será trasmitido los domingos, en los meses de verano, a las 1:30 pm, por Radio Angulo, con una duración de media hora, durante parte de julio y agosto; y contará con las actuaciones de los jóvenes actores María Isabel Tarafa, Leandro Peña Hernández y Alejandro Álvarez.

La teatróloga María Victoria G. Ballester y la propia Karelia realizaron los guiones a partir de textos conocidos del repertorio de la compañía, mientras la narración es del locutor Aniel Santiesteban García, la asesoría de Yailín Ojeda Grass, y la musicalización y dirección de Amalio Carralero. 

Incentivar de manera lúdica e inteligente la educación de valores de las nuevas generaciones y promover el dramatizado para niños en la radio, es una de las finalidades que persigue el programa, asegura Karelia, además resulta otra manera de dar a conocer el trabajo pasado y presente del Teatro Guiñol, dejando plasmada la historia del colectivo a lo largo de estos 50 años. 

El Teatro Guiñol de Holguín, profesionalizado el 17 de mayo de 1972, aunque su fundación es de 1959, es considerada una de las compañías de marionetas y muñecos más importantes del país, utilizando para sus repertorios una multiplicidad de técnicas como pelele, esperpento, minado de piso con varillas, zancos y teatros de figuras y sombras, entre otras. Ha recibido varias distinciones y premios, como el Escudo de la Ciudad a su director general Miguel Santiesteban Domínguez, por su trayectoria artística, la labor desplegada al frente de la misma y por la participación en importantes eventos, así como la condición de colectivo Vanguardia Nacional.

 

Exhibe Ediciones La Luz muestra de carteles dedicada a escritores universales

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Con el nombre La Luz nos convoca, Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, exhibe en el salón Abrirse las constelaciones una exposición de 20 carteles como muestra de su campaña de promoción del libro y lectura desde las redes sociales.

Los diferentes carteles que integran la exhibición componen la imagen visual del trabajo de la editorial en las plataformas digitales, impulsados por la pandemia generada por la Covid-19 en el país durante varios meses.

Con la intención de recordar a varios autores, especialmente poetas, en la fecha de su nacimiento o muerte, surgió la idea de los carteles, comenzando en julio, con el centenario del escritor cubano Eliseo Diego.

Al inicio se trataba de promocionar a escritores cubanos, pero luego se extendió también a los universales, comentó el diseñador y escritor Robert Ráez, autor de las obras donde se pueden apreciar sus diseños a partir de imágenes de autores como Charles Baudelaire, Paul Celan, Julio Cortázar, Emily Dickinson, Virgilio Piñera, Arthur Rimbaud y Oscar Wilde.

El escritor y periodista holguinero Eugenio Marrón precisó en las palabras de presentación de la muestra que el hecho de ilustrar la literatura y sus protagonistas a la hora del cartel resulta una aventura apasionante, logrando que las posibilidades de la fotografía y las letras se conjuguen en una puesta sensorial dirigida a promover y celebrar la lectura.

Las influencias que intervienen en el proceso creativo del diseño de esta colección son muchas, precisó Robert Ráez, entre ellas el estilo de periódicos y revistas como Lunes de Revolución y La Gaceta de Cuba, portadas de discos, y todo lo que en materia de diseño parezca bien concebido.

Con esta propuesta Ediciones La Luz deja entrever el ingenio y la avidez de su equipo creativo, con una elevada elaboración en el plano conceptual, mostrando los rostros de veinte poetas universales y al mismo tiempo influyendo en la promoción de la lectura a través del arte (Con información de la ACN).