Hay Metal en Holguín

Los amantes del Rock and roll en Holguín se encuentran de plácemes durante este fin de semana con la realización del XXI Festival Nacional de Rock Metal HG.

Dos jornadas de festejos marcaron la actual cita que despunta como uno de los principales eventos de su tipo en el país, aglutinando en un mismo evento conciertos, exposiciones de artes visuales y sesiones de tatuaje.

Dos jornadas de festejos marcaron la actual cita que despunta como uno de los principales eventos de su tipo en el país. Foto: Cartel Oficial del Evento

De varias regiones de la Isla se suman los amantes del fuerte ritmo musical, para la ocasión destacan agrupaciones como Metástasis, Spermak y Tormentor, entre otras que arriban a la Ciudad de los Parques desde Camagüey, a las que se suma el talento habitual del patio como Mephisto, Claim y Jeffrey Dahmer.

Las veladas encuentran escenario habitual en el bohemio Gabinete Caligary, ubicado en una de las esquinas del céntrico Parque Calixto García.

Para quienes también prefieren dibujar su piel y admirar este arte se realiza el esperado Tatuarte, al tiempo que la propia Casa del Joven Creador exhibe por estos días una exposición colectiva de artistas holguineros, miembros de la Sección de Artes Visuales de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Bajo el auspicio de la propia Asociación en la provincia holguinera, el Metal HG tiene como objetivo principal difundir y promover la cultura musical, despertar la reflexión y valoración del rock al patrimonio cultural mundial, así como estimular el interés por conocer los principales exponentes y tendencias de un género que se distingue por su riqueza y variedad. Este Festival de Rock constituye el segundo evento de música más longevo de la provincia, precedido por el Encuentro Nacional de Agrupaciones Soneras, que se realiza en el municipio de Mayarí.

A la luz de la luna y acariciados por la brisa fresca se congregan los fanáticos del género musical que encuentra fuerte plaza en la región nororiental, sobreponiéndose al consumo del resto de los géneros populares y bailables.

El desarrollo cultural, tarea de todos

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Con las bases de la política cultural cubana como punto de partida para el diálogo y el trabajo desde el Ministerio de Cultura, se realizó en el Centro Cultural Bariay de la Egrem en Holguín un Taller para el debate del Programa de Desarrollo Cultural en la provincia.

Organizado por la Dirección Provincial de Cultura, en el Taller participaron artistas, profesores universitarios, directivos provinciales de instituciones, representantes de la enseñanza artística, directores municipales de Cultura, especialistas del Sectorial provincial…

De esta manera, directivos del sector y artistas y profesores holguineros debatieron los puntos del Programa de Desarrollo por los cuales se rige en la provincia el trabajo cultural.

Este Programa propone, entre sus puntos, estimular el desarrollo y la promoción de la creación artística, la preservación y difusión del patrimonio cultural de la Nación, potenciar el trabajo artístico-comunitario, la enseñanza artística y la investigación cultural.

El profesor Moisés Álvarez González subraya en este Programa su amplia “proyección provincial”, donde se refleja “la protección y seguridad del Patrimonio” y la “vinculación con los centros superiores”. Mientras el poeta y promotor cultural Gilberto González Seik asegura que “lo más importante es priorizar la creación” y abogó por la “participación activa de los creadores en el diseño de la programación cultural”.

Por su parte el profesor universitario Alejandro Torres Gómez de Cádiz, miembro del Consejo Provincial de las Ciencias Sociales, subrayó la necesidad de generar “un sistema de gestión integral para la cultura” y “un proyecto de estudios de consumo cultural”.

De esta manera se vincularía más el trabajo de la Universidad y el desarrollo cultural, añadió.

Entre los demás debatidos en el Taller, presidido por Rachel García Heredia, directora Provincial de Cultura, y Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC), estuvieron la necesidad de fomentar la crítica artístico-literaria, la conservación del patrimonio en la provincia, la enseñanza artística, entre otros.

Diálogo para el crecimiento artístico en la AHS holguinera

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

Desde una mirada introspectiva hacia la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y sus integrantes, así como la creación joven en Cuba, el funcionamiento interno de la organización y los procesos administrativos que giran en torno al trabajo de la vanguardia artística cubana, fue analizado, como parte de los acuerdos de su 3er Congreso, el Proyecto de reglamento que guiará el desarrollo sociocultural de sus miembros.

En la filial holguinera, con la presencia de miembros de la presidencia nacional, se debatió el documento que se rige por 3 capítulos y 92 artículos, y que concentra los modos de hacer y pensar de la organización que es plataforma hacia la profesionalización en cualquier manifestación artística en Cuba, por demás auténtica y de vanguardia.

Los jóvenes artistas, en diálogo sostenido en el Café del Arte Joven, enfatizaron, entre sus principales preocupaciones, en la calidad que debe exigir el proceso de crecimiento a la AHS, pues este constituye un escalón imprescindible en la vida de cualquier creador joven, por lo que es necesario, primeramente, la consolidación profesional de cualquiera de sus aspirantes, así como la calidad de las obras que se presenten en el crecimiento.

Para el trovador Raúl Prieto, miembro de la sección de Música, aun “se debe intencionar la selección hacia lo que necesita el movimiento artístico en el territorio”, pues “existen artistas con talento y poco currículo y otros con mucho currículo y poco talento”.

En el intercambio se valoró la posibilidad de que un integrante de la comisión provincial de selección para optar por la membresía, seleccionados entre los principales representantes de la cultura en la provincia, integre la comisión nacional de crecimiento.

En tal sentido, señalaron que en el caso de Holguín debe tomarse en cuenta “la situación artística y las confluencias creativas que se originan a partir de las Romerías de Mayo”.

Por otra parte, Yasel Toledo, vicepresidente nacional de la AHS, puntualizó en los premios, proyectos y becas que convoca la Asociación y que avalan el expediente creativo de los aspirantes, entre los que destaca el premio Calendario, entre otros concursos.

Partiendo de esto, Alicia Durañona, miembro de la sección de Crítica e Investigación, sugirió que se tenga en cuenta el Premio Memoria Nuestra que se otorga en el marco de las Romerías de Mayo y que se ha convertido en columna vertebral no solo para el movimiento de jóvenes investigadores del país, sino para el desarrollo de la organización.

También se abordó en el intercambio los resultados y proyecciones derivados de la comunicación y promoción en el área de la creación, específicamente el caso de aquellos programas, tanto radiales como televisivos, que contribuyen a impulsar la obra de jóvenes poco conocidos en el ámbito artístico nacional y local, entre ellos Paréntesis y La hora de los cabezones, este último un espacio radial de la emisora provincial Radio Ángulo, creado y dirigido por miembros de la AHS en el territorio holguinero.

Por su parte, Liliem Aguilera, presidenta de la Asociación en Holguín, subrayó el compromiso artístico y moral que conlleva ser miembro de esta organización, así como el sentido de pertenencia que debe prevalecer en cada uno de los asociados en todo el país.

Asimismo se tuvieron en cuenta las medidas disciplinarias que rigen la conducta de cada asociado en caso de que cometa alguna infracción desde el punto de vista artístico, como es el caso del plagio de la obra artística en su totalidad o una parte de ella, y “no se puede permitir porque somos ante todo creadores y vale la autenticidad de la organización”, añadió Norge Luis Labrada, Jefe de la sección de Literatura en Holguín.

Los asociados holguineros elogiaron el proceso de análisis del reglamento, pues les permite ser partícipes en las decisiones que se toman por la Dirección Nacional para elevar la calidad del arte joven que se produce y consume en el país, y que tiene el reto de emerger dentro de la banalización del mundo virtual y la vulgaridad en la seudocultura.

 

Tomado de la web de la AHS: www.ahs.cu

Vivir en las montañas

Texto y Fotos  Jorge Suñol


Dicen que es mejor vivir el cuento. Por eso subimos y bajamos lomas con el corazón desabrochado, desfiando los caminos inquietos, el calor de agosto, los largos kilómetros. Llevamos la cultura en las mochilas, apretadita, para regalarla por gran parte del Plan Turquino holguinero.
Cinco días en los que aprendimos unos de otros, cinco días en los que soñamos más de lo acostumbrado, incluso, hay quien en plena madrugada se desperto sonámbulo, agitado, descuidado ¡Qué locura! Cinco días de travesía, trepando y trepando por el monte verde, humilde y puro.
No los propusimos y lo logramos, con el alma y la pasión de creer en aquellos que habitan estos espacios necesitados de arte, a los que el silencio penetra cada hora, y entonces, solo permanecen fantasmas, el tiempo se detiene.
Los niños, unos con su mejor ropa, otros demasiados descalzos, eran quizá los que más disfrutaban el espectáculo. En cada sitio, por iniciativa del Inder, se celebraban juegos deportivos y recreativos, y ellos, se batían por ser ganadores, sobre todo en el de halar la soga. Tremenda energía.
Esta historia comenzó un jueves, en Birán, el 1ro de agosto. Atravesamos por una geografía difícil, pero fue hermoso llegar, respirar y conocer a gente de montaña, aferrada a su casita de madera y guano, a su café mañanero, a su siembra, aferrada a tan poco.
Contarlo cronológicamente sería una de las opciones para este reportero, la más fácil diría yo. Pero decidí mejor, alterar los tiempos, y comenzar con lo que, al menos a mí, más me conmovió.
Aquel viernes, justo cuando necesitamos un luna dispuesta y enorme, el cielo se volvió tímido. La noche llegó más rápido que de costumbre. Se acumulaba en cansancio del día, el segundo de la Trepada Cultural, pero estábamos allí, en Cajimaya, perteneciente a Mayarí, haciendo lo posible.
Aquello no era más que un monte oscuro, encerrado en su lejanía, en su aburrida costumbre. El pueblo se había quedado sin luz, por alguna reparación momentánea, pero poco a poco fuimos encendiendo nuestras linternas, captando rostros y sonrisas, nos agrupamos todos, y así, con ese aliento, los músicos de Décima, Punto y Son regalaron sus controversias, el dúo homorístico Zapia hizo de las suyas con sus chistes y el proyecto de Narración Oral Palabras al Viento, vendió, mágicamente, sus buñuelos. Sí, no me pude contener, y mis pupilas tampoco. La gente no paraba de aplaudir. Corría a chorros la esperanza.
Romper el silencio
La Trepada Cultural cumple de 17 años. Ha sido un largo camino de retos, de mucho esfuerzo. Cuando llega el verano, se ha vuelto tradición que el Plan Tuquino se “mueva”, al menos por pocos días. Como iniciativa del Gobierno Provincial, la Dirección Provincial de Cultura y el Inder, apoyados por unidades de Comercio y Gastronomía, este espacio es vital en comunidades intrincadas, que viajó por Cueto, Mayarí, Frank País, Sagua y Moa.
La Granja fue el primer sitio que visitamos. Se localiza en Birán. Nos reunimos en un viejo taller de mecánica. Allí nos levantábamos, entre el correteo de los pequeños, los guajiros de sombrero, las muchachas coquetas, la venta de libros, la cerveza Mayabe, las ruinas de un almacén. Regalábamos la magia del Mago Ayala, y el resto del equipo que ya mencionaba, a pleno sol.
En Marcané dormimos la primera noche. Viejos albergues, viejas literas. Clásica estructura de un Pre en el Campo. Mosquitos por doquier. Pero aún así, sabíamos que nuestra causa superaba estas condiciones. Los de Palabras al Viento, contaban de su experiencia en la Cruzada Teatral Guantánamo- Baracoa, con sus caminos, precipicios, mares, y sustos. Lo imaginaba todo, incluso recordé mi histórico viaje al PicoTuquino, del que salieron romances, heridas y miles de fotos.
Crear ilusiones
Aún no amanece. El ruido del central alarma, despierta a los que todavía tenemos las marcas de las sábanas. Nos vamos a Mayarí, pero adentro, a La Ayúa, donde no hay más de 80 casas ni 350 personas, donde todo el mundo se conoce, y cada familia se abraza en la noche, se reinventa para llegar hasta la carretera, porque casi nada entra ahí. Y solo queda a 7 kilómetros (km) de la carretera, a 20 km del centro del municipio. Ya no es como antes, que pasaba algún transporte. Hay que caminar por el pedraplén, no queda otra opción.
No hago otra cosa que mirar fijamente lo fotográfico de este sitio, metido entre lomas majestuosas, palmas, trillos, piedras. Y capto par de imágenes para recordarlo. A lo lejos, está Emerio, y llegan luego dos jóvenes, uno es su hijo, y lo otro lo es casi, de crianza.
Pocos sabían que allí llegaríamos aquel mañana. Pero el guajiro lo supo, porque el día antes llovió, esa era la señal de cumbancha, de la fiesta. Y así fue. Apareció un palo (poco encebado) y los niños, los jóvenes se trepaban. De fondo un canción pegajosa. Más arriba, en la tienda,un señor de unos 80 años fumaba su tabaco, le quise preguntar su nombre, pero decidí solo fotografiarlo. Su cara, su mirada, sus arrugas, me anunciaron que llevaba toda un vida en este punto de nuestra geografía.
En La Ayúa aprovechamos y entrevistamos a varios de la Brigada. Todos habían experimentado momentos similares. Carlos Ayala, esta vez sin trucos bajo la manga comentó que esta idea “es algo fenómenal, llevas al arte donde nadie se atreve a ir, está bien concebida, desde el momento en que cada uno sabe lo que tiene que hacer. La magia le encanta a todo el mundo y la gente se pregunta será verdad, será falso”. Allí, he de aclarar, muchos se sorprendieron.
Por su parte, Yordani Sera Rodríguez, actor narrador de Palabras al viento,
comentó: “Es un compromiso traer a esas personas un momento de felicidad, de belleza, de que salgan de su cotidianidad, del silencio que reina muchas veces. No solo es venir a divertirte, a ganar un dinero, tienes que saber que hay códigos estéticos que van a quedar en esa población, tiene que ser un producto, que eduque, transforme, motive, cree ilusiones. No es hacer muchas cosas a la vez, sino que aunque sea una, tenga un efecto muy positivo y marque a esos públicos muy necesitados de la acción cultural y artística”.
Y Yensi Cruz Ricardo, también actriz narradora de este grupo, reflejó: “El acercamiento con los públicos es hermoso, pero a la vez es complicado, y sobre todo cuando tú le vas a llevar una muestra de algo que quizá no tiene la facilidad de verla comúnmente. Llegar con esos espectáculos a estas comunidades es fabuloso, es un acercamiento que tienes con la realidad, que no es la realidad de un teatro”.
Sobre los retos que tiene por delante la Trepada Cultural, Fermín López Hernández, director del proyecto teatral, afirmó: “Se impone un trabajo de sistematización de algo tan maravilloso que surgió hace tantos años, que sea no solamente los artistas, los funcionarios, sino que vengan investigadores, especialistas del Centro Provincial de Casas de Cultura y analicen qué funciona y qué no. La Trepada no puede ser la misma de hace 10 años, porque todo cambia, el mundo cambia. Me parece que es un público que hay que empezar a formar, esa personas tienen que vivirlo, sentirlo, es un trabajo de mucha paciencia”.
Y fuimos sumando más lugares a nuestra lista: Cabonico, El Sitio, La Caridad del Sitio, Barbarú, Magueyal, La Melba. Recoriendo las montañas, con la mochila a cuestas, con el arte y las historias grabadas en nuestros recuerdos, usando la cultura como pretexto, y su poder de conquistar, unir, soñar esta aventura que se vive y disfruta cada verano.

Artistas Ingenuos en Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Holguín sigue acaparando titulares, más aún después de la confesión ante cámaras, micrófonos. Luis Joaquín Rodríguez Ricardo, El Estudiante, creó junto Artistas ingenuos en Holguín a su padre, Luis Rodríguez Arias el Grupo Bayate hace 25 años, para impulsar y promover el arte naif en Cuba. El proyecto nació, gateó y corrió en el municipio de Mella, en Santiago de Cuba. Más El Estudiante asegura que la idea primigenia se fecundó en Holguín, cuando él se insertó en el entramado cultural de esta tierra entre los años ‘80 y ‘90 del pasado siglo.

Kevin Manuel Noya

Continuar leyendo «Artistas Ingenuos en Holguín»

Salón de última espera con poetas banenses

Texto y fotos: Moisés Mayán

El espacio «Salón de última espera» toma su nombre del poemario de Luis Yuseff que se alzara en 2005 con el Premio Calendario de Poesía. En el Café del Arte Joven, en la Sede de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, se desarrolla este diálogo poético conducido por Zulema Gutiérrez.

Pasadas las nueve de la noche del 18 de julio se dieron cita en el lugar, los poetas banenses Youre Merino y Alejandro Hernández, quienes compartieron textos inéditos, además de intercambiar con la anfitriona, quien estuvo dispuesta a someter sus textos a la intervención del Remix.

El acompañamiento de un Dj y la luz tenue del café, crean una atmósfera íntima que le sienta muy bien al discurso poético más contemporáneo. Solo nos queda como tarea pendiente conseguir que los miembros de la Sección de Literatura de la AHS apoyen con su presencia espacios como este.

Regresan con Aquafest las sonoridades electrónicas del verano

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Como el verano es sinónimo de calor y diversión, nada mejor que un festival donde la música y la adrenalina se mezclen en similares proporciones. Eso aseguran los organizadores de la II edición del Festival Aquafest.cu 2019, realizado en Holguín del 4 al 7 de julio por el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, la AHS, Artex, la Dirección Provincial de Cultura, entre otros.

“Si bien este tipo de música es originaria de Europa y Estados Unidos, la música electrónica hecha en Cuba es parte de la música cubana, pues somos cubanos quienes la realizamos”, comentó Dj Alexei, organizador del evento que surgió el pasado año en las áreas del Hotel El Bosque.

Si bien El Bosque posee la particularidad de la piscina, acorde al evento, este año los organizadores llevaron Aquafest.cu a otros sitios, como el Café del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera; el Gabinete Caligari, escenario imprescindible del arte alternativo en Holguín; la Batería Fernando VII y el Club Náutico, de Gibara; y la Plaza de La Marqueta.

Entre los Djs invitados, tanto de Holguín como de otras provincias, se encuentran Whisper, The Tonys Screams, Richi Castro, Dj Arte, Thellus, Alex6music, Faleke, Electrozona, Dj Cronos, Rakxo, Dj Nigga, Wezler, Dezzer Joker, Dj Arte, Charly Zuma, Dennis Ever, Dj Adrian y Jeaffry Kewis.

Además, se encuentran entre los invitados Topop, el duo Conexión y los violinistas Rocío y Dailen. Asimismo, se realizará un taller de software de mezcla y sonido en el Café del Arte Joven.

Aquafest.cu,a solo un año de creado, atrae a jóvenes e interesados en las sonoridades contemporáneas y suma potencialidades como un sugerente atractivo en la etapa estival del año.

Diversión y música se unen en un evento cuya segunda edición finalizará en el cabaret Nocturno con la presencia de B2B, World Music, los Djs participantes y las agrupaciones invitadas.

Tomado de la web de la AHS: www.ahs.cult.cu

Lourdes María Mazorra, XX Premio Celestino

Por Erian Peña Pupo

Fotos tomadas de Internet

La joven escritora camagüeyana Lourdes María Mazorra López obtuvo el XX Premio Celestino de cuento con el libro Las fauces, según el acta del jurado, integrado por Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez, hecha pública en el Salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín.

El jurado reconoció en Las fauces “la buena construcción de sus personajes, las atmósferas de los relatos, el aliento poético que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, así como la adecuada selección del narrador”.

Reconoció, además, entre la veintena de títulos en concurso, los libros Cuestión de estética, Inútiles puertas y La locura que nos define, cuyos respectivos seudónimos son Zaratustra, Catalina de Médici y Gargantúa. Así como la “buena concurrencia al concurso, la calidad general de los cuadernos, pruebas de la salud y el prestigio de este evento, crecidos y consolidados durante dos décadas”, subraya el acta del jurado del Premio.

Lourdes María Mazorra López, presente en la premiación, recibió un diploma acreditativo y un grabado de la autoría del reconocido artista Cosme Proenza Almaguer.

Como parte de la tarde fue presentado, por Adalberto Santos, el libro La máquina de recuerdos, de la también camagüeyana Evelin Queipo, ganador de la edición XVIII del Celestino.

La máquina de recuerdos es “una propuesta honesta de su autora que nos invita a reinventar nuevas realidades a través de historias que, dilatadas o breves, versan siempre sobre valores humanos trascendentales: la vida frente al trascurrir del tiempo, la entrega y el dolor como suprema muestra de amor, la ambición, que en su torrente puede llevarnos hasta el exterminio; todas ellas conservando el sabor último de lo verdadero, como si alguien nos invitara, amablemente, a compartir sus más deliciosas confesiones”, leemos en la contracubierta del libro, con obra del artista Dagoberto Drigg.

A la entrega del Celestino asistieron, entre otros, Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del PCC que atiende el sector cultural, y Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura en Holguín, quien entregó un reconocimiento al colectivo de La Luz.

 

 

Cortázar, un cronopio en Celestino

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

El 105 aniversario del natalicio del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) fue recordado con la realización de una mesa panel durante el XX Premio Celestino de Cuento, en Ediciones La Luz.

El salón “Abrirse las constelaciones” de esta importante casa editorial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) recordó la obra del autor de Rayuela y Las armas secretas, en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Peña Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes González, Mariela Varona, Eugenio Marrón y Félix Sánchez, este último jurado de la XX edición del Premio.

Lourdes González recorrió su cercanía literaria con Cortázar, partiendo de la lectura en su juventud de la novela Rayuela, publicada en 1963; la edición de la poesía de la también argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cortázar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en París.

Mariela Varona se enfocó en cuestiones como “lo fantástico” en la literatura de Cortázar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras Félix Sánchez comentó la cercanía de la obra del argentino con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente Eugenio Marrón relacionó a Cortázar con la Revolución Cubana y su cercanía con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Américas y la cercanía con intelectuales como Haydée Santamaría, Roberto Fernández Retamar, José Lezama Lima y Antón Arrufat. Precisamente un enjundioso prólogo de Lezama acompaña la edición cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Américas en 1968 y reeditada en 2018.

Al panel siguió la presentación de Ventana al mar, cuentos de Ariel Fonseca publicados por Ediciones Luminaria, de Santi Spiritus, por Erian Peña Pupo, y la lectura de textos de narrativa por Marvelys Marrero, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.

En la noche la peña “Palabras compartidas”, en el Café del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS en Holguín, tuvo como invitado a Félix Sánchez, con conducción de Rubén Rodríguez.

 

 

El Celestino recuerda a Onelio Jorge Cardoso en su 105 aniversario

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael

Como parte de la XX edición del Premio Celestino de Cuento, el salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz acogió la realización de una mesa panel dedicada al 105 aniversario del narrador Onelio Jorge Cardoso (Villa Clara, 1914–La Habana, 1986).

Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, el panel estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel García Verdecia y Nelton Pérez, y el investigador, profesor universitario y crítico literario y de cine Lino Ernesto Verdecia Calunga, quienes abordaron aspectos de la obra de Onelio, autor de Taita, diga usted cómo y El hilo y la cuerda.

Para Verdecia, Onelio Jorge Cardoso “trabajó un lenguaje vernáculo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van más allá de lo anecdótico, pues se acercan a la condición humana, para hacernos ver cómo somos, con las pasiones, los sentimientos propias… La pérdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones… son cuestiones presentes en sus cuentos”.

“Nos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio”, enfatizó el reconocido intelectual holguinero.

Por su parte, Nelton Pérez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lamentó que varias generaciones de cubanos, especialmente los más jóvenes, no hayan leído como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos y no reeditarse los mismos. “De alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo”, subrayó.

Finalmente, Lino Verdecia recordó, entre anécdotas, el momento en que siendo estudiante, conoció a Cardoso y las demás veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. “Onelio era un orfebre de la palabra, de la conversación y lo que escribía, de la ética y el respeto. Alguien tan tímido, cordial y sencillo que no parecía lo grande que era”.

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

Su amplia producción está compuesta por: Taita, diga usted cómo, El cuentero, El caballo de Coral, Cuentos completos, Gente de pueblo, La otra muerte del gato, Iba caminando, Tres cuentos para niños, Abrir y cerrar los ojos, El hilo y la cuerda, Caballito blanco, Gente de un nuevo pueblo, La cabeza en la almohada, Negrita y Dos ranas y una flor.

El reconocido intelectual cubano Jaime Sarusky, Premio Nacional de Literatura en 2004, aseguró: “Digo que lo admirable en Onelio Jorge Cardoso, además de su reconocida maestría como narrador y cuentista, radica en su rara vez mencionada facultad de anticipador, de vaticinador, que ha tenido el raro privilegio de vivir para ver su concepto de lo imaginario abriéndose paso hasta insertarse en la memoria colectiva”.