Raúl Prieto entre la trova y el rock

Por Erian Peña Pupo

Fotos Adrián Aguilera y Oscar Gordillo

Raúl Prieto asegura que es esencialmente un cantautor que se mueve entre la trova y el rock, aunque se siente cercano a géneros como el pop rock, la balada, el bolero, el son… Su obra viene a ser el resultado de múltiples referencias: “Trato de interactuar con todos estos géneros, defendiendo determinados valores estéticos, un cuidado por las letras, las armonías”. Por eso asegura que su “música no es necesariamente trovadoresca al estilo de los viejos juglares”, aunque durante varios años se trasladara desde su natal Báguanos con el instrumento al hombro, interpretando sus temas a guitarra limpia.

Este año Raúl Prieto celebra su 41 aniversario de vida artística, pues marca el inicio de su carrera con la entrada al Movimiento de la Nueva Trova, en 1979, con el grupo Latinoamérica. Surgida después de un concierto de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, en Casa de Las Américas, en 1968, y constituida en Manzanillo, en diciembre de 1972, la Nueva Trova tenía entonces varios exponentes en Holguín: Ramiro Gutiérrez, Aramís Mojena, Yaguajay… “En 1979 yo estaba en noveno grado y tocábamos música folclórica latinoamericana, desde Báguanos, un municipio con un potencial fuerte en la trova, aunque también hacíamos temas de la Nueva Trova y algo de son”.

“Estando en Latinoamérica formé parte de un grupo de pop rock llamado Kontakt, perteneciente al movimiento de aficionados, que tributaría después a la entonces Brigada Hermanos Saíz. Tocábamos esencialmente rock: Aguas claras, The Beatles, The Rolling Stones… Ahí no creábamos una obra propia, era más músico que cantautor”, dice.

“Al lado de mi casa en Báguanos vivía un marinero y crecí escuchando a Queen, The Beatles, The Rolling Stones, The Jackson 5, y de esa música es imposible no influenciarse. Además, parte de la trova tradicional cubana: Sindo Garay, Manuel Corona; la Nueva Trova desde el Grupo de Experimentación Sonora del Icaic para acá, principalmente Silvio, Pablo, Carlos Varela y Santiago Feliú, que me han influido mucho. Y Fito Páez, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Queen, Toto, Tierra, Viento y Fuego; la generación de los 80, que realmente marcó la vida de muchos músicos. Me gusta también la música clásica, y los temas de Alejandro Sanz”.

Otro giro en su carrera llegaría con la fundación en 1986 de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) que agrupó a jóvenes escritores, artistas y promotores. Además, se vinculó al surgimiento en Holguín de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de las Juventudes Artísticas.

“Cuando empecé a componer me moví más por la trova, pero siempre tuve el incentivo de crear un grupo musical”, asegura el autor de temas como “Sin tanta filosofía”, “Para darte más”, “A esta hora”, “En las alturas de la tarde”, “Capitán en tierra” y “Un disparo de amor”. Por eso, entrado el nuevo milenio, crea “Raúl Prieto y su grupo”, su agrupación acompañante profesional que pertenece a la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas”. “Estamos cumpliendo 20 años”, subraya, y destaca que su hijo, Raulito Prieto, excelente bajista y uno de los jóvenes representantes de la trova en la ciudad, está al frente de la dirección musical del mismo, “compuesto principalmente por piano, teclado, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra electroacústica, coro, percusión menor y trompeta”, añade.

Además de la música, Raúl Prieto se ha desempeñado como constante promotor de la trova: “He centrado mi trabajo en los últimos años en el desarrollo de peñas destinadas a proteger y promover la nueva trova cubana, con un poco de énfasis en el trabajo de los jóvenes. Siempre he tenido como inquietud abrirle espacio a las nuevas generaciones”.

En el Hotel Brisas Guardalavaca, con el dramaturgo Carlos Jesús García, realizó la peña “De John Lennon a la trova cubana”, “en la que queríamos mostrar la herencia de The Beatles en la música cubana, pues muchos trovadores tenemos influencia de ellos, de Bob Dylan”. Protagonizaría, además, “Tocando fondo”, en el patio de la Empresa de la Música, y “A esta hora”, espacio característico en la Casa de la Trova “Faustino Oramas”.

A partir de esta peña, fundada en 2006, nacería su primer disco: A esta hora, licenciado por Bis Music en 2008. “Es un disco bien variado, que tiene trova, son, bolero, rock… Ahora acabo de grabar mi segunda producción, que será patentada por la Egrem: Rostro de nadie. Es un disco con una sonoridad mucho más amplia, un formato de agrupación grande, pues contiene baladas, boleros, algo de flamenco, country…”, asegura.

Ahora sus empeños están encaminados al desarrollo de la Feria de los Trovadores, “una especie de cofradía, un gremio que incluye a trovadores de las nuevas generaciones. Así surgió la Feria: una plataforma donde podemos interactuar todos los trovadores, con una agrupación que funciona como el Grupo de Experimentación y acompaña a todos los artistas, para que puedan tener la posibilidad de enriquecer su espectro armónico, darse a conocer desde el inicio con una propuesta musical más amplia. Pusimos mi grupo en función de eso y empezamos a llamar a los creadores que profesionalmente estaban en la Empresa de la Música con la idea de que se fueran sumando”.

La Feria, realizada por la Dirección Provincial de Cultura de Holguín, “que la ha sostenido de forma ininterrumpida, con creces”, y con el apoyo de otras instituciones, ha consolidado espacios en El Callejón de los Milagros, del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, la Casa de la Trova “Faustino Oramas”, de Artex, y el Álbum-Café “El Chorrito”, de la Egrem, donde trovadores como Fernando Cabreja, Manuel Leandro Ibarra, Lainier Verdecia, Raulito Prieto, y Tony Fuentes, intercambian con un público cada vez más creciente. La Feria realizó, además, el concurso para trovadores noveles “Para una imaginaria María del Carmen”, ganado en esa ocasión por Oscar Sánchez.

La Feria, añade Raúl Prieto, quien es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), “ha sido una especie de cantera, una plataforma interactiva para darles la posibilidad a los jóvenes y además, retroalimentarnos con las nuevas tendencias, porque creo que quien no se sume a las nuevas generaciones y a las tendencias contemporáneas, retrocede. Uno mantiene su estilo, su escencia, su concepto, pero aprende”.

Mientras espera la salida al mercado por la Egrem de su disco Rostro de nadie, Raúl Prieto explota su línea de autor, escribiendo para varias voces interesadas en interpretar sus textos. Además, ve elevarse a sus hijos, también en el mundo del arte, y se sabe un cantautor –además de un creador tremendamente sencillo y talentoso– que desde la trova y las raíces encuentra amplios horizontes donde crecer como músico (entrevista publicada originalmente en la web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

 

 

 

Se despiden, por ahora, las Romerías de Mayo

Por Liset Prego Díaz

romeriascasa
Las Romerías de Mayo llegan a su final este 2020 después de haber transcurrido, por primera vez, desde su fundación exclusivamente a través de las redes sociales y los medios de comunicación tradicionales.
Romeros de toda Cuba y del mundo compartieron música, fotografía, performance, libros digitales, recuerdos de Romerías anteriores, hubo forodebates para repensar el país, la creación artística y la política cultural de la nación.
El certamen teórico, que es Memoria Nuestra entregó sus premios. En el apartado de Proyecto Comunitario lo mereció Heidi Cepero por “A rumbear en serio.” Celia Molina y José Antonio García ganaron en la categoría de investigación con “Un acercamiento al panorama cultural avileño desde el contingente de la Asociación Hermanos Saíz.”
En la mañana de la última jornada hubo un tuitazo al que fueron convocados cibernautas de todo el mundo y luego se desarrolló el Forodebate “Las tecnologías salvan”.
Cierran así los telones virtuales de las Romerías, se despiden desde internet participantes del evento con la certeza, que transmite la convocatoria a la próxima edición del Festival Mundial de juventudes artísticas: un reencuentro en Holguín en 2021 en unas Romerías de Mayo donde los romeros podrán abrazarse de nuevo y mostrar sus creaciones al pueblo anfitrión y a los visitantes.
Tomado de www.ahora.cu

Miradas al audiovisual desde la Cámara Azul

Por Erian Peña Pupo

Fotos Yusmel Pérez y Archivos del Centro de Comunicación Cultural La Luz (Holguín)

La Cámara Azul, como muestra nacional e internacional de los diferentes géneros audiovisuales, surgió en 2004 desde la Sección de audiovisuales de la AHS en la provincia, organizado por el joven realizador Jorge Ribail ante la escasa presencia del género en Romerías.

Aunque desde la edición fundacional existió presencia del audiovisual, pues los primeros participantes internacionales fueron estudiantes de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) junto a la actriz Laura de la Uz y el profesor y guionista brasileño Joaquín de Assis, cuando su telenovela Roque Santeiro hacía furor en la pantalla nacional. Entonces se proyectaron varios documentales y una Muestra de Cine Erótico.

“La Cámara Azul se concibió inicialmente como un encuentro de realizadores y para los realizadores. La sección teórica se concentró en encuentros de los jóvenes realizadores con artistas consagrados del audiovisual. Si en algo hemos contribuido al ambicioso proyecto que son las Romerías de Mayo como Festival Artístico, si en algo ha servido para que el gremio de los artistas audiovisuales crezca cualitativamente sobre todo, entonces ha sido muy bueno y debemos estar felices por lo poquito que nos toca de ese logro”, dice Ribail.

El evento, realizado con el apoyo del Centro Provincial del Cine, y que en sus primeras ediciones tuvo un carácter competitivo, con obras de varios países, ha dedicado jornadas a temas como el musical, el cine de autor, la producción y la animación. Asimismo ha homenajeado a Humberto Solás, Tomás Gutiérrez Alea (Titón), Manolo Redondo, el Almacén de la Imagen en Camagüey, Fernando Pérez, a propósito de la entrega del Premio Nacional de Cine en 2007, Juan Carlos Tabío, cuando recibió el Premio Nacional en el 2014, y el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográfica (Icaic) en su 60 aniversario en 2019.

“El simple hecho –si es que es simple– de insertarse dentro del delicioso caos de un Festival tan sui generis como son las Romerías de Mayo, ya es una distinción de La Cámara Azul. Pero considero también que las proyecciones en pantallas a la intemperie, a cielo abierto, bajo las estrellas, no es cosa que suceda en muchos eventos del audiovisual, y es otra distinción de un evento que a lo largo de estos años se ha honrado con la proyección a cielo abierto y en salas cerradas de obras del catálogo del Festival de Cortometrajes La Boca del Lobo, el Taller Comunitario Ojo al Sur, DOC TV de Telesur, La Villa del Cine de Venezuela, la EICTV, la Facultad de Arte Audiovisual del Isa en La Habana y sus filiales en Camagüey y Holguín, el Proyecto InCubArte de Honduras, los Estudios de Animación del Icaic, la Fundación Ludwig de Cuba, el Festival Almacén de la Imagen, el Festival Internacional de Videoarte de Camagüey, la Muestra Joven Icaic, entre tantas otras”, añade.

El encuentro audiovisual –organizado, entre otros, por Alejandra Rodríguez Segura, Yamila Marrero, Manuel Alejandro Rodríguez y Dayana Prieto– ha posibilitado la realización de materiales, como el documental Romerías de Mayo: Porque no hay hoy sin ayer, de Pablo Javier López, y el reciente Romerías, la utopía, de Carlos Gómez y Manuel A. Rodríguez Yong.

Dieciséis años han transcurrido desde que este evento que en su nombre evoca al proceso cinematográfico utilizado para que varios elementos fotografiados por separados sean reunidos en una sola imagen, se realizara por primera vez. “La metáfora es hermosa: el evento tenía que ser capaz de reunir en una sola imagen a jóvenes realizadores y cinéfilos de muchas latitudes. Hoy la Cámara Azul ha sido asumida por la nueva generación de jóvenes realizadores, que la organizan desde sus inquietudes, sus anhelos, sus aptitudes”, añade (artículo publicado en la web de la Asociación Hermanos Saíz).

En Zona con Electro Romerías

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Carlos Rafael y Lázaro Wilson

La creación en 2008 de Electro Romerías resultó el punto de partida de todo un movimiento de la música electrónica en Holguín, convirtiendo la provincia en la segunda plaza más importante del género en Cuba, liderada por Electrozona, a cargo de Ernesto Jorge Hidalgo (Tiko SK8 Dj).

Tiko, que defiende el deep house, un género no comercial para conocedores y experimentales de lo electrónico, sintió necesidad de que estas sonoridades tuvieran su espacio en la ciudad, pues “en cada edición de Romerías los conciertos que estaban en la programación cerraban con música electrónica y la gente se quedaba esperando hasta la madrugada a los disc jockeys y así este trabajo cogió fuerzas y fue la justificación para proponer este certamen e invitar a DJs de toda la isla”. A partir del surgimiento de Electro Romerías se sumaron más seguidores del género y surgió Stereo G, un festival que aglutina cada año a muchísima gente en las playas de Gibara.

Por espacios como el Gabinete Caligari, sitio por excelencias de las descargas romeras, la Casa de la Música de Holguín, los alrededores del parque Calixto García, la calle Habana, entre otros, han pasado reconocidos proyectos y cultivadores de la música electroacústica, jóvenes principalmente, de países como Costa Rica, Estados Unidos, España, Honduras y otros del ámbito nacional, entre ellos Xander Black, Ivan Lejardi, Sector Electronik, Dian, Obi, Sally Beltrán, Thellus, Rezak, Liberté, Zevil, J. Lewis, Joan Coffigny, Dj Arte, NK Tezla, Whispers, Noistep, The Tony´s Screams, Manuel Suárez, Luis Santana y por supuesto Electrozona, anfitrión de la cita, proponiendo este arte al público muy heterogéneo que caracteriza las Romerías.

 

Fotos: Carlos Rafael y Lázaro Wilson

A las presentaciones y las sesiones creativas de DJs se une el trabajo audiovisual y de efectos visuales, empleados de forma directa para promocionar la cultura electrónica en todos sus géneros y estilos, convirtiéndose en complemento de ideas similares desarrolladas en otras provincias.

La curaduría del evento se rige por patrones de alta calidad artística que generalmente no se interesan por la música comercial y al mismo tiempo, preserva el carácter formativo del género en los jóvenes. “Trato de promover una cultura diferente. Defiendo a jóvenes con ideas propias que apuestan por la creación y rebuscan en su banco, estudian, escogen un sonido y lo ripian completamente hasta convertirlo en una pista original”, asegura Tiko. De la misma manera, “el talento que se presenta en Electro Romerías, enfatiza, repite en Stereo G. Hemos creado ese dúplex para que los DJs conozcan ambos certámenes, sobre todo los jóvenes”.

 

Aunque para muchos la música electroacústica es un género de exigentes minorías, Electro Romerías ha logrado gran cantidad de adeptos durante estos 12 años, “desconectando” con su sonoridad irreverente a una juventud con ansias de escuchar lo diferente, lo original y bien “ripiado” (artículo publicado originalmente en la web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

Hacer Memoria Nuestra también desde las redes

Por Erian Peña Pupo

Fotos Archivos Centro de Comunicación Cultural La Luz – Holguín

El 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín y sus aportes al corpus cultural e histórico del país abrió temáticamente las sesiones del Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de las Romerías de Mayo, que este año se realiza a través de forodebates e intercambios online en las plataformas digitales.

Alejandro Torres Gómez de Cádiz y José Fernando Novoa Betancourt, profesores de la Universidad de Holguín, reflexionaron sobre el sentimiento de holguineridad que distingue a los habitantes de esta ciudad del oriente cubano, los elementos que la peculiarizan y definen, así como la comprensión de la historia y la cultura nacional a partir de la aprehensión de las identidades locales. “¿Podemos hablar de una cultura holguinera o un sentimiento de holguineralidad? Cuándo definimos al holguinero de hoy: ¿Son los del municipio Holguín y zonas aledañas o todos los que viven en la provincia? Es necesario recordar que la identidad local es un proceso complejo y lento. La perseverancia de rasgos identitarios locales diferenciados dentro de la actual provincia de Holguín es persistente aun y se expresa no solo en características somatotípicas sino también en tradiciones, las formas lingüísticas y otras. Se está celebrando el 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín, fecha que en su exaltación no debe generar una absolutización en la definición cultural de estas zonas fundacionales en detrimento del holguinero actual como provincia”, comentó Alejandro.

Como parte de esta edición del Memoria Nuestra en las redes se realizó también el forodebate Nación y Socialismo, en donde se reflexionó y debatió sobre “el proyecto socialista cubano y sus espeficidades, sobre las formas en que se ha entendido este socialismo, sobre el significado que deben tener en un proyecto nacional socialista conceptos como democracia o soberanía nacional, sobre la relación de esta práctica con la herencia liberal y libertaria que nos legara el siglo XIX” y muchos otros temas afines, moderados por los profesores Frank José Soler, de la Universidad de La Habana, y Daniel Rafulls, de la Universidad de Oriente, ambos miembros de la sección de crítica de la AHS.

Hasta el próximo día siete de mayo, jóvenes investigadores, historiadores y estudiosos de varias provincias del país abordarán temas variados del acontecer sociocultural cubano en estos foros, que se realizan en el sitio web de la AHS, con la participación también de importantes catedráticos e investigadores cubanos, como la historiadora Mildred de la Torre, Mely González Aróstegui, de la Universidad Central en Villa Clara, y Fernando Luis Rojas, del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, en La Habana.

Además, varios trabajos concursantes, entre investigaciones y proyectos socioculturales, serán analizados en las sesiones de la tarde por los participantes de este certamen, con el objetivo de socializar cada uno de los estudios, en un grupo creado en WhatsApp, aprovechando las posibilidades de diálogo permanente de las redes, sin perder el espacio de retroalimentación que ofrece cada año un espacio como este.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra se erige como uno de los principales eventos que se desarrollan cada año en Holguín durante las Romerías de Mayo, por sus aportes a la creación investigativa joven y el desarrollo de proyectos socioculturales en el país.

Importantes intelectuales y artistas han sido miembros de su jurado y han impartido conferencias magistrales, como Eusebio Leal, Pedro Pablo Rodríguez, Fernando Martínez Heredia, Graziella Pogolotti, Adelaida de Juan, Luis Álvarez y Virgilio López Lemus.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gallos de pelea

“Aquí el que más y el que menos tiene un pariente en el campo…” reza un estribillo del Maestro Adalberto Álvarez, y es que precisamente no puede definirse a todo el que nació en esta Isla sin mencionar sus raíces guajiras. El sombrero, la guayabera, el cerdo asado y tantas otras tradiciones nos identifican, entre las que no puede dejar de mencionarse las peleas de gallos. El buen criollo sabe de estos eventos sociales y en su mayoría disfrutan de estos enfrentamientos entre las aves de corral, pero cuando la confrontación se traslada a los seres humanos, la cosa es diferente.

La improvisación es otro elemento que define al mejor guateque campesino y en esta festividad no puede faltar el Repentismo, ese género que mezcla creatividad y picardía con una ávida capacidad de reacción. Cuando se combinan dos tradiciones cubanas y se contextualizan a un género musical moderno el producto es una atractiva disputa que encuentró en la edición 25 de las Romerías de Mayo como arena nacional a Holguín, tal es el caso de las Batallas de Gallos.

Holguín es una cantera muy fuerte en la improvisación. Foto: Torralbas

El esfuerzo por traer este tipo de competición que promueve el género del Rap a una plataforma tan significativa como el Festival de Juventudes Artísticas vio resultado pasada cita, donde se reunieron varios intérpretes del Hip hop para dejarlo todo en la valla.

Gabriel Cabrera, jefe de la Sección de Música de la AHS en Holguín y organizador del evento de Fusión y Hip hop durante el Festival de Juventudes, destacó la buena salud que goza este subgénero underground después de que la Ciudad pasara una larga crisis con este movimiento, el mismo que hace unos años atrás-de 2005 a 2010- tuvo una alta acogida por el público y que se dispersó debido a la falta de locales para las presentaciones.

“Holguín es una ciudad de poetas y escritores, eso nos diferencia en el género y ahora retomamos el trabajo, en parte gracias a que somos una cantera muy fuerte en la improvisación. Actualmente contamos con una trayectoria notable dentro de los eventos nacionales y gracias a ello la Ciudad se convierte en la segunda sede del evento nacional de Batallas de Gallos, que tiene como centro la provincia de Matanzas”.

Como forma de protesta contra los abusos y la discriminación hacia las clases bajas de estas zonas surge en los barrios marginales de los Estados Unidos el Rap, género musical que goza desde hace un tiempo de elevada popularidad. Es en esta etapa es cuando los DJ´s, o pinchadiscos, como se le llamaba anteriormente, se convierten en pioneros del Rap, por tal motivo es que se considera al movimiento electrónico como cimiento de este género. Para estas fechas surge un movimiento muy importante dentro del Rap que se conoce actualmente como Hip hop, el cual goza de gran aceptación a nivel mundial.

“Un proyecto tan genuino resalta en nuestras plazas: Romería es calle, de donde surge el Rap, es ahí donde tenemos que estar con nuestra música, como ha sido siempre en este evento: un teatro y música de calle, diálogo, abrazo, porque estas fiestas son de pueblo”, resaltó el también integrante del dúo holguinero La Química, quien es partícipe de un necesario nivel cultural elevado para “el gallo” que represente a Cuba en el evento internacional: “no podemos quedarnos en la jerigonza del ‘acere que bolá’ y otros temas frívolos de choteo que en ocasiones nos caracteriza en términos de improvisación”.

En Cuba varios artistas se sumaron al intento por componer este tipo de música, sin embargo no puede hablarse del movimiento sin mencionar a los “Orishas”, quienes son considerados como “el término musical con el que se conoció el Hip hop cubano (…), sin embargo es una versión de cliché la que estos ofrecen, esa visión de la Isla como solo mulatas, tabacos, casas de guano, lo que no es realmente la imagen de nuestro país”, destaca Javier Cabrera, organizador de la Jornada de Hip Hop en Holguín.

Bajo el slogan “Rapdicando: rompiendo convencionalismos”, la Ciudad de los Parques disfrutó durante el pasado año de varias horas dedicadas a promover este popular movimiento.

Bajo el slogan “Rapdicando: rompiendo convencionalismos”, la Ciudad de los Parques disfrutó durante el pasado año de varias horas dedicadas a promover este popular movimiento. Foto: Torralbas

Como alternativa para superar la “crisis” que atraviesa el hip hop en la actualidad debido a que los jóvenes ya no buscan en sus raíces originales, sino en otras vertientes más ligeras, más comerciales como el reguetón-destacó Cabrera-, se desarrolló la Jornada en la que se persigue promover un rap “conciencista”, más allá de lo meramente comercial, apuntó el organizdor del evento.

“Las letras obscenas han demeritado al género, creando un falso concepto sobre lo que realmente es el Rap, y el Trap dentro de este; por ello nos proponemos erradicar esta problemática en uno de los pilares musicales que defienden la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y las Romerías de Mayo”, señaló además Ernesto Hidalgo (DJ Tiko), uno de los organizadores de la Jornada.

Amor por el arte

Por Bernardo Cabrera

Siempre que escucho la palabra arte pienso en ella. Me la imagino dirigiendo a artistas plásticos y promotores, creando libros de papiro o dialogando con pensadores de Iberoamérica; la imagino conduciendo programas culturales, gestando un nuevo proyecto o conversando con amigos en algún café de la ciudad.

Siempre está rodeada de arte, quizás porque esa fue la carrera que estudió o porque algunas personas, mucho antes de forjar su destino, ya llevan tatuada en el alma su aptitud. Por eso y porque es de las imprescindibles (para mí) en la historia de las Romerías holguineras no dudé dos veces en contactar a Tatiana Zúñiga Góngora.

Tatiana Zúñiga. Fotos: José Rodríguez Martínez

“Tras graduarme de Historia del Arte realicé mi servicio social en el Centro de Artes Plásticas, de la provincia de Holguín, y al año y tanto empecé a dirigir la institución, en la cual no existían muchos recursos materiales, pero sí un equipo de trabajo inteligente e inquieto. El Gabinete Caligari quedaba justo encima del Centro de Arte y las discusiones con Alexis Triana fueron extensas por el uso y abuso del espacio y por apropiarse de la terraza. Al final terminé involucrándome en las Romerías. Era inevitable, todo ocurría encima de nuestras cabezas”.

Evento de artes visuales Babel

“En 1995 el historiador y crítico de arte Ramón Legón Pino creó el proyecto Babel y al año siguiente nos ofrecimos para acompañarlo en esa segunda edición que terminó siendo todas las que vinieron después, hasta hoy. Ese y otros proyectos relacionados fueron nuestra oportunidad de resistir estoicamente la profunda crisis económica y no dejar que aquellos años de nuestras vidas transcurrieran en la parálisis y la apatía.

“Nos sobrepusimos con ilusiones, convicciones y conceptos sobre el arte, la creación, la cultura y el país en que vivíamos, estructurando sobre la marcha métodos revolucionarios y atrevidos, por no decir un poco locos. Reconstruimos una ciudad y un país en nuestro imaginario, a partir de un discurso cultural peleador, polémico, antropológico, transversal, digno, profundo, con mucha sustancia y poca pose”.

Espacio de superación

“Estoy segura de que crecí profesional y personalmente al vivir y organizar un festival de esta magnitud, que en cada edición había que luchar para que sobreviviera un año más y que, al mismo tiempo, crecía sin darnos cuenta.

Babel 1995. Inauguración de la exposición del artista plástico holguinero Jorge Hidalgo Pimentel en La Casa de Iberoamérica.

“Aprendimos sobre los modos más renovadores y experimentales de hacer arte. Investigamos para llevar lo que considerábamos debía ser legitimado de acuerdo al diseño de nuestro evento y abordamos a maestros e intelectuales con obras consolidadas a validar artísticamente las Romerías.

“En ese tiempo logramos un mapa cultural de la Isla que no se había logrado en ningún otro evento. Buscábamos por todo el país las obras y los jóvenes artistas más prometedores en cada manifestación. Les poníamos voz y rostro desde San Antonio hasta Maisí. Todo eso nos enriqueció y al mismo tiempo fue el marketing más grande y efectivo que pudimos hacer del festival por toda Cuba en tiempos donde no había teléfonos móviles ni internet”.

Agradecimientos

“El acompañamiento de las autoridades políticas y gubernamentales en Holguín fue determinante. Confiaron en los jóvenes y pusieron a disposición de las Romerías a todos los organismos y empresas del Estado e hicieron un compromiso serio de jamás dejarnos desprotegidos”.

¿Romerías de Holguín?

“Las Romerías además de formar parte de la identidad cultural de la ciudad y de los holguineros, forjaron y legaron una manera de hacer cultura a nivel nacional, una estrategia de participación de todos y con el aporte de todos para difundir nuestros valores.

“Creo que el mayor reto ahora es parecerse a su tiempo. Confío en que los que hoy tienen el compromiso de preservar el festival van a mantener su espíritu. Fíjate que digo compromiso y no responsabilidad porque las Romerías no se pueden ver como una obligación, como algo impuesto. Hay que vivirlas, sufrirlas y sobre todo saber qué quieres decir con ellas, cuál es la batalla que quieres ganar desde la cultura. Hay que verlas como una plataforma para fundar y no como algo estático porque alguien la cogió hecha. Muchas de las fórmulas que empleamos hace unos años actualmente no funcionan.

Añoranza…

No miro hacia atrás con la nostalgia de algo perdido. Miro con la sorpresa de ver y descubrir cosas que no sé cómo pudimos hacer en aquellas condiciones en las que como dice un amigo romero muy querido: “comíamos cultura”. Veo los rostros de tantos y tantos que estarán para siempre en el ADN del evento y eso me enorgullece. Los que un día lo hicimos, al menos yo, quiero llegar cada año con la sorpresa de descubrir que es mucho mejor que como lo soñé y para eso hay que seguir trabajando con pasión y amor por el arte.

Cuando la pasión convierte el barro en arte

Por Bernardo Cabrera

Varias figuras de barro invaden desde hace unos años las Romerías holguineras. En cada edición se apoderan de calles y parques para transmitir emociones y contar historias sin necesidad de articular palabras. Sus propuestas escénicas reconfiguran la versión clásica del teatro y aportan a la pluralidad del mayor evento organizado por la Asociación Hermanos Saíz en Cuba.

Fotos: cortesía del Grupo Morón Teatro

“Asistimos por primera vez en la sexta edición con el espectáculo Cuenta zanqueando y al otro año representamos Medea: una leyenda de barro, que marcó un punto de partida en nuestra estética, la cual hemos mantenido en obras como Cecilia, Troya, la Calle de Federico y Gente de barro. Desde esa época comenzamos a participar en el desfile inaugural”, rememora Orlando Concepción González, director de la compañía D´ Morón Teatro.

Actriz Liuba Roja, Morón Teatro

Así también lo recuerda Liuba Roja, una de las actrices más experimentadas del grupo que ha participado varias veces con papeles protagónicos en la Fiesta del Arte Joven.

“Es un evento para disfrutar y compartir lo que me gusta hacer en un ambiente familiar, festivo, lleno de color y de alegrías, para reencontrarme con amigos, aprender y ver qué se está realizando en el mundo artístico. También es uno de los recuerdos imprescindibles en mi vida profesional al poder decir que he estado allí, que he podido ver y hacer en uno de los eventos más importantes del país”, afirma.

En tanto, Adrián Jaime, con 6 años como actor, considera que “asistir siempre aporta a la formación y visión de un artista en el plano personal y profesional. Poder defender la estética del colectivo al que perteneces, en este caso la del teatro callejero a partir del barro, es una experiencia gratificante, además de que ves nuevas formas de hacer, muchas de ellas muy adelantadas a su tiempo”.

Actriz Yudelmis Llibre, Grupo Morón Teatro

Para otros como Yudelmis Llibre, egresada de la Escuela de Instructores de Arte y una de las artistas más jóvenes del elenco, estrenarse en el Festival marcó un antes y un después en su vida.

“Recuerdo que era la primera vez que acudía a un evento de tanta magnitud con la compañía y me tocó hacerlo con el personaje de Afrodita, que era un poco complejo por la imagen que debía proyectar. Yo era supuestamente una estatua, pero durante toda la obra las piernas me temblaron. Después de eso cada edición me ha permitido crecer y aprender al compartir y relacionarme con artistas de diferentes manifestaciones artísticas con nivel nacional e internacional y, sobre todo, me ha posibilitado mostrar lo que hago y tener una retroalimentación para mejorarlo”, acota.

Liuba refiere que en los pocos ratos libres siempre aprovecha para conocer la ciudad, subir la Loma de la Cruz, visitar instituciones culturales y disfrutar los conciertos, mientras que Adrián y Yudelmis, tras concluir las funciones del colectivo, prefieren ver las presentaciones de teatro de otras agrupaciones, caminar por la ciudad y sentarse en la Casa de Iberoamérica o en los parques “que dotan a esta urbe de un ambiente bohemio”

La compañía teatral, que el próximo 28 de mayo cumplirá 33 años de creada, no asiste esta vez físicamente a la fiesta holguinera debido a las medidas adoptadas en el país para evitar la propagación de la Covid-19, pero sí participa activamente desde las redes sociales.

Orlando asegura que “es el evento más completo que tiene la cultura cubana, porque no es de una sola manifestación, sino que tiene un espacio para todas las artes: plástica, música, literatura, cine, teatro, danza. Además, implica el trabajo teórico de la cultura y sus manifestaciones, y constituye un medidor al asistir grupos de otros países.

“En esta ocasión que el llamado es a celebrarlo desde casa para cuidar nuestra salud, estamos subiendo videos de las obras y fotografías de años anteriores en nuestros perfiles personales y del grupo, así como en los de la AHS y del Ministerio de Cultura. Lo importante es que no muera el espíritu del evento y, por supuesto, cuidarse mucho para que el año que viene sea más fecundo cuando nos encontremos y celebremos una vez más el arte joven”.

Desde hoy en las redes, Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra 2020

Por Vanessa Pernía Arias

El 300 aniversario de la fundación del pueblo de Holguín y sus aportes al corpus cultural e histórico nacional abrieron temáticamente hoy las sesiones del Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de las Romerías de Mayo, a través de un forodebate online en diversas plataformas digitales.

 

Alejandro Torres Gómez de Cádiz y José Fernando Novoa Betancourt, ambos profesores de la Universidad de Holguín, reflexionaron sobre el sentimiento de holguineridad que distingue a los habitantes de esta ciudad del oriente cubano, los elementos que la peculiarizan y definen, así como la comprensión de la historia y la cultura nacional a partir de la aprehensión de las identidades locales.

 

Hasta el próximo día siete, jóvenes investigadores, historiadores y estudiosos de varias provincias del país abordarán, en las sesiones de la mañana, temas variados del acontecer sociocultural cubano, a través de artículos que se exhibirán en el sitio digital de la Asociación Hermanos Saíz, luego debatidos en un grupo creado en WhatsApp.

Entre las cuestiones que se analizarán destacan abordajes a la nación y el socialismo, los problemas actuales de la cultura cubana y el desafío de la emancipación, y la representación intelectual de la Revolución, con énfasis en la creación, el pensamiento social y la comunicación.

Estos temas serán desarrollados por importantes catedráticos e investigadores cubanos, como la historiadora Mildred de la Torre, Mely González Aróstegui, profesora de la Universidad Central de Las Villas; Frank José Soler, de la Universidad de Oriente; Daniel Rafulls; de la Universidad de La Habana, y Fernando Luis Rojas, especialista del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, en la capital.

Alrededor de diez trabajos concursantes, entre investigaciones y proyectos socioculturales, serán analizados en las sesiones de la tarde por los participantes de este certamen, con el objetivo de socializar cada uno de los estudios, aprovechando las posibilidades de diálogo permanente de las redes, sin perder el espacio de retroalimentación que ofrece cada año un espacio de reflexión como este.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra se erige como uno de los principales eventos que se desarrollan cada año en Holguín durante las Romerías de Mayo, por sus aportes a la creación investigativa joven y el desarrollo de proyectos socioculturales en el país (con información de la ACN).

Viaje de la tradición a la modernidad

Por Erian Peña Pupo

Tradición y modernidad se dan obligada cita en Holguín cada año durante las Romerías de Mayo. Este tránsito que une a los jóvenes con sus maestros y es parte esencial y fundacional del evento, es representado por el viaje, en hombros de los romeros, de una representación del Hacha de Holguín, símbolo de la ciudad, desde el Museo Provincial La Periquera hasta la cima de la Loma de la Cruz al inicio del Festival Mundial de las Juventudes Artísticas. Esa misma Hacha regresa, ya en la clausura, al centro de la urbe y es izada en el edificio más alto del territorio: uno de los 18 plantas ubicados en la cercanía del Estadio y la Plaza Mayor General Calixto García, sitios del concierto final.

 

Hoy se hace imposible llenar las calles de participantes cubanos y extranjeros, y subir en hombros el Hacha hasta la cima de la Loma. La situación epidemiológica que atraviesa el país y el mundo a causa de la propagación del Covid-19 impide la fiesta y la creciente avalancha de arte inundando instituciones, pero sobre todo los parques y plazas.

Aun así un grupo de asociados subimos temprano a la Loma de la cual se divisa toda la urbe. No lo hicimos solos, sino junto a una representación del sistema de instituciones de la Cultura, en compañía de la directora provincial Rachel García Heredia, y fundadores como Maricel Godoy, directora de Codanza, y el trovador Fernando Cabreja.

“La ciudad está en silencio, no se escucha el transitar de los coches, el devenir de los estudiantes de las escuelas de arte, la llegada de los foráneos, las voces de los radialistas, el paso agitado de los productores, el lente oportuno de los fotógrafos…, el alma de una urbe acostumbrada a recibir a los amigos. Pero, a pesar de la complejidad de las circunstancias, debemos mantener el espíritu de nuestro Festival Mundial de Juventudes Artísticas, organizado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y las instituciones de la Cultura, siempre punto de partida, y a la vez de reencuentro entre generaciones y culturas de los pueblos”, dijo Lilién Aguilera, presidenta de AHS en Holguín en una alocución a los romeros de todo el mundo trasmitida por diferentes medios.

“Desde casa, los jóvenes artistas compartiremos nuestra obra en las plataformas digitales y los medios de comunicación, difundiremos nuestros mensajes de solidaridad y compartiremos nuestras creaciones. Cuando la grandeza de miles de hombres y mujeres en todo el mundo impide la muerte de sus semejantes, cuando las distancias nos convocan a revisar nuestras esencias, el arte es también una forma de salvar”, añadió.

Esta cita del arte tiene origen en las Fiestas de Mayo, una de las festividades más antiguas de la humanidad. Estaban vinculadas a las estaciones del año, especialmente al tránsito del invierno a la primavera. De esta manera, el hombre antiguo celebraba el renacimiento de la vida después del período invernal. Con la oficialización del cristianismo en el Imperio Romano se establece un calendario litúrgico: los viejos cultos se sincretizaron con la nueva fe, y las ceremonias del equinoccio de primavera y del solsticio de verano, devinieron nuevos ritos asociados a las interpretaciones católicas.

Estas festividades llegaron a Cuba con la colonización española y están relacionadas al Día de Invención de la Cruz, el 3 de mayo, celebración que, según la historiografía católica, recuerda a Santa Elena, madre de Constantino El Grande, emperador romano que entronizó el cristianismo, quien se dice encontró la Cruz del Calvario, el madero en que fue crucificado Jesús. A partir de 1752 llegan a Holguín un grupo de sacerdotes con el objetivo de construir un convento, ya que en la región no existía otra construcción religiosa que no fuera la iglesia parroquial edificada en 1720. Fueron precisamente estos franciscanos quienes trajeron una fiesta religiosa conocida como la Romería de la Cruz.

Esta fiesta católica comenzó a practicarse en la ciudad el 3 de mayo de 1790, cuando el fray Antonio de Alegrías, perteneciente a la orden de San Francisco, llevó a cuestas hasta la cima una cruz de madera, dejándola colocada de tal forma que podía avizorarse desde diferentes partes de la ciudad. Comenzaba así una tradición española a partir de la cual el Cerro del Bayado se convirtió en la Loma de La Cruz hasta nuestros días.

Entonces el pueblo holguinero en procesión, luego de peregrinar desde la iglesia de San Isidoro, subía por toda la calle hasta la cima de la elevación, con el objetivo de hacer rogativas, encender velas e incienso, y oficiar una misa junto a la cruz de madera colocada por el fraile. Asistían el Cabildo, Justicias, y el Regimiento de Holguín. Después de la festividad religiosa, seguía la parte laica, también en las cercanías de la loma, con bailes populares, corridas de cintas y peleas de gallos, además de ofertarse productos como el agualoja, bebida típica de los Altares de Cruz, chicha, vinos, que en el siglo XX serían sustituidos por cerveza y aguardientes. Se comía ajiaco, tamales, empanadas, dulces caseros y frituras, que se vendían en kioscos habilitados el día de la Romería. El área de la fiesta se ornamentaba con hojas de palma, y con bombillos después.

Precisamente en los alrededores de este cerro –con una altura de alrededor de ciento veintisiete metros sobre la ciudad y cuya escalinata fue promovida en 1927 por Oscar Albanés Carballo, con el objetivo de desarrollar en todo su esplendor la Romería de la Cruz– se reportó el hallazgo del Hacha de Holguín por un capitán español en 1860, una de las piezas de las culturas prehispánicas cubanas de mayor belleza entre las de su tipo.

Fabricada con piedra peridotita verde olivo, el Hacha posee un sello distintivo que la hace significativa, pues representa una figura antropomorfa masculina, con una diadema en la parte superior y los brazos colocados sobre el pecho. La pieza mide 350 mm de longitud, 76 mm de ancho y 48 mm de mayor grosor (el Hacha sería declarada en 1981 símbolo del territorio y se ha entregado a varias personalidades como Fidel y Raúl Castro, Maurice Bishop, presidente de Granada, Silvio Rodríguez, José Agustín García Castañeda, Eusebio Leal, Antonio Núñez Jiménez, Liuba María Hevia, entre otros).

Sería esta pieza la que fuera utilizada como símbolo de resistencia cultural en las actuales Romerías de Mayo. Aquellos jóvenes entusiastas, liderados por el periodista y promotor Alexis Triana, en una sesión de trabajo decidieron su realización en papel maché sobre estructura de alambrón, con ocho metros de largo por cuatro de ancho, para ser colocada a la misma altura que la cruz. Los debates con los jefes de sección esbozaron la posibilidad de llevarla hasta el último piso de los edificios dieciocho plantas. Incluso, cuenta el propio Triana, se realizó un performance con el Hacha utilizando una roldana en la punta del edificio y una soga gigante para izarla a mano, a pesar del extraordinario peso, hasta colocarla en el punto más alto de la ciudad, y así desafiar una resolución del Consejo de Desarrollo Monumental (Codema) en la provincia que se oponía a que este símbolo hiciera su hoy habitual recorrido por la ciudad.

Al año siguiente el Hacha subió, en hombros de los participantes, la escalinata de 458 escalones, y fue depositada sobre el torreón español durante la semana de festejos (no sin provocar críticas veladas, pues muchos consideraban que esto no correspondía a tradición alguna). Desde entonces, y a solicitud del Comité Organizador, los estudiantes de la Escuela profesional de artes plásticas El Alba, año tras año, remodelan el Hacha de Holguín, en tanto los de Cultura física consideran una tarea de honor llevarla escalinata arriba hasta superponerla sobre el Torreón de la Loma de la Cruz.

Entre la Romería de la Cruz de Mayo, que feneció alrededor de los años cincuenta y devino en fiesta pagana y popular, la Loma de la Cruz con su majestuosa escalinata, y el Hacha de Holguín como símbolo de resistencia cultural, comenzó a hilvanarse el tejido de la historia de las Romerías de Mayo como Festival Mundial de las Juventudes Artísticas, y que, desde casa, continuamos con la seguridad de que no hay mañana sin hoy (artículo publicado originalmente en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).