Los maestros creyeron en mí, yo creo en mis alumnos

Joaquín Clerch. Foto: Ricarda Fisk

Joaquín Clerch es quizá el guitarrista cubano más reconocido a escala internacional en estos tiempos. Desde que en la última década del siglo pasado completó su formación académica hasta la fecha, no ha dejado de crecer artísticamente y conquistar a los públicos que asisten a sus presentaciones en Europa, Asia, América Latina y Estados Unidos o a los que acceden a sus grabaciones de excelencia.

A esto se añade un apreciable catálogo de composiciones suyas y una notable labor pedagógica, antes en Salzburgo y Munich, y ahora en el conservatorio Robert Schumann, de Dusseldorf. En Cuba no ha dejado de ofrecer conciertos, grabar discos, estrenar obras y orientar a las nuevas generaciones de instrumentistas.

Este mismo jueves emprende una gira nacional que empieza por la sala Antonia Luisa Cabal, de Guantánamo. Mañana estará en la sala Dolores, de Santiago; el sábado 10 en la sede de la Asociación Hermanos Saíz, de Bayamo; y el domingo 11 en el teatro Eddy Suñol, de Holguín.

La semana entrante hará escalas el martes 13 en la sala del Memorial Vicente García, en Las Tunas; el miércoles 14 en la sala José Marín Varona, de Camagüey; el jueves 15 en la Escuela Vocacional de Arte, de Sancti Spíritus; el viernes 16 en el Museo Provincial, de Cienfuegos; el domingo 18 en la sala teatro Virgilio Piñera, de Pinar del Río; y el lunes 19 en la Biblioteca Provincial, de Artemisa.

Como debe volver a Dusseldorf y cumplir con una serie de conciertos en China pactados para diciembre, el final de la gira nacional en La Habana será en una fecha por fijar de febrero del 2019, en la sala Covarrubias.

En todas las provincias Clerch intercambiará experiencias con profesores y alumnos de las escuelas de música, consecuente con una norma que se ha impuesto: devolver a los que vienen, lo que de otros recibió.

«El mejor modo de honrar a mis maestros –confesó– es enseñar. Los maestros creyeron en mí; yo creo en mis alumnos, varios de ellos, como sabes, ganadores ya de importantes lauros internacionales o con carreras establecidas en los circuitos de música de concierto, entre ellos dos cubanos, Marcos Tamayo y Alí Arango».

Clerch compartió momentos decisivos que incidieron en su propia carrera:

«Mis primeros pasos en la Escuela Nacional de Arte no fueron muy felices que digamos. Me faltaba disciplina, descuidé mis manos, incluso me quebré una uña jugando al taco. Mi padre me reprendió, habló con los maestros y tuve una segunda oportunidad. Recuerdo que mi padre me preguntó si yo estaba dispuesto a ser un buen guitarrista. Él sufrió un infarto cardiaco y ello fue el principio de tomarme en serio como compositor, le dediqué una pieza titulada En el hospital. Marta Cuervo era mi maestra y a ella se acercó otro buen maestro, Vicky Rodríguez, y entre ambos decidieron que yo tenía condiciones para concursar. Me prepararon y puse mi mayor interés. Gané concursos nacionales y participé en el Primer Concurso y Festival Internacional de La Habana en 1982. Para mí ese fue el punto de partida profesional, llegué a semifinales. Mi padre no sobrevivió a un segundo infarto y no vio ese despegue, pero en todo lo que hago lo tengo presente, igual que a mi madre, mi más entusiasta seguidora.

«Conocer y recibir clases de Leo Brouwer marcó mi destino. Su maestro, Isaac Nicola, era mi vecino y hasta me obsequió la silla en la que estudiaba. La guitarra actual no se puede explicar sin el brasileño Heitor Villa-Lobos y Leo. En este la extraordinaria técnica guitarrística no se puede separar de su creación. Me entregó los mejores argumentos para la ejecución del instrumento. Estando en la ENA, la maestra Alicia Perea me puso en manos de Carlos Fariñas, uno de los mejores compositores de nuestro país y no puedo olvidar las prácticas de conjunto con Jesús Otega. Luego de ganar en 1988 el concurso internacional de La Habana, el gran profesor y guitarrista Elliot Fisk me llevó al Mozarteum, de Salzburgo, y al terminar mi educación, pidió quedara con él como su asistente. En Salzburgo recibí clases de música antigua con otro grande, Nikolaus Harnercourt. Como ves, he tenido suerte, pero también la he ayudado con mucho estudio y pasión; es la verdad».

En los últimos meses, Clerch ha registrado actuaciones memorables: un recital en la Jordan Hall, de Boston, al que asistió Brouwer; la ejecución del Concierto de Aranjuez, de Rodrigo, en una plaza pública de Hermosillo, México; y la integración de un trío junto a su maestro Fisk y el italiano Aniello Desiderio, con quien compartió el podio de premiación en La Habana.

Para la gira que inicia por la Isla ha seleccionado obras que el público habitualmente identifica con la guitarra clásica –páginas de Albéniz y Falla– antes de desembocar en el paraguayo Agustín Barrios Mangoré y Leo Brouwer y cerrar con piezas suyas y de otros autores cubanos.

Por Pedro de la Hoz

Tomado de www.granma.cu

Mientras Joaquín toca la guitarra

Los acordes marcan el ritmo de la noche, una pieza se encadena con la siguiente haciendo que minutos fugaces se escurran imperceptibles: con el cuerpo en la Dávalos y el alma danzando por todas partes queda el espectador mientras Joaquín toca la guitarra.

Noche de lujo fue la de este domingo 11 de noviembre cuando la Ciudad de los parques recibió al prestigioso guitarrista y compositor Joaquín Clerch, como parte de una Gira nacional que inició este creador el pasado jueves 7 por la provincia de Guantánamo.

Joaquín Clerch, prestigioso guitarrista y compositor. Foto: Adrián Aguilera

Cubano de nacimiento, este artista goza de gran prestigio a nivel internacional, el cual le ha llevado a una carrera prolífera en el exterior, con reconocimientos en importantes escenarios del circuito europeo y presentaciones en España, Alemania, Holanda o Austria, por solo citar algunos países.

Quien es considerado por Eliot Fisk como “uno de los guitarristas más importantes, o quizás el más importante de su generación”, arribó a Holguín para ofrecer un concierto en la Sala Alberto Dávalos del Teatro Raúl Camayd, en una noche única para el disfrute de los amantes de la buena música.

Considerado por Eliot Fisk como “uno de los guitarristas más importantes, o quizás el más importante de su generación”

No solo a cautivar con su talento se ha dedicado Clerch, sino a transmitir su vasta experiencia con la guitarra, por lo que no es de extrañar entonces que sus alumnos reciban numerosos premios internacionales en las competencias más prestigiosas, como el reconocido certamen internacional Francisco Tárrega, en el que ganaron el primer premio cuatro años consecutivos (de 2004 a 2007).

Al respecto Nikolaus Harnoncourt  lo catalogó como un músico con un talento inusual, que más allá de la excelente técnica y la interpretación poética por las que se destaca como guitarrista, también es un excelente pensador de los problemas de la ejecución musical y la música en general.

Ganar prestigiosos certámenes de guitarra como el Andrés Segovia (Granada), Heitor Villalobos (Rio de Janeiro), Printemps de la Guitare (Charleroi/Bruselas) y ARD de Múnich, constan dentro de su haber. Como solista, Clerch ha colaborado además con orquestas como la Sinfónica de la Radio de Baviera, la Sinfónica Nacional de España, la Nacional de Cuba, o la Filarmónica de Gran Canaria, esta última bajo la dirección de Adrian Leaper, con la que grabó la primera interpretación mundial de los dos conciertos de guitarra que le dedicaran Leo Brouwer y Carlos Fariñas (El Concierto de la Habana, 1998, y Concierto, 1996); ambos referentes fueron maestros de Joaquín Clerch, y sin dudas dos de los compositores más importantes de la historia de nuestra país.

Unido a su actividad como concertista, Clerch se destaca como compositor. Sus obras para guitarra son publicadas por la editorial Musikverlag Zimmermann, y se pueden escuchar en grabaciones del sello discográfico Naxos. Sus propias interpretaciones de sus conciertos para guitarra fueron publicadas por Duo-phon records y MDG.

Diferentes lauros y reconocimientos hacen honor a tan prolífica carrera, entre ellos el Premio Echo por el CD Classica Cubana, en 2009; o el Premio Cuba Disco por su grabación de toda la obra para guitarra de Carlos Fariñas, alcanzado en 2012, entre muchos otros.

Con sublime belleza y en una sutil interpretación se deja escuchar cada pieza, incluidas en un repertorio variado que combinó referentes del repertorio nacional e internacional, muchos de ellos con versión del propio Clerch. Con maestría del tacto lloran las cuerdas, suena “La comparsa”, de Lecuona, o “María Caracoles”, y se escapa la noche, única.

Por Julio César

La CTC en Holguín se viste de gala

En vísperas de la Conferencia de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en la provincia de Holguín, prevista para este 10 noviembre, la sala Raúl Camayd del teatro Eddy Suñol fue escenario de una gala político-cultural dedicada a los delegados de este encuentro, que sirve de base para la celebración próxima del XXI Congreso de la organización, en La Habana.

Foto: Adrián Aguilera

La velada contó con una buena representación del talento local como la Orquesta de Cámara, los solistas Nadiel Mejías y Yamila Rodríguez e integrantes del teatro Lírico Rodrigo Prats, encuentro marcado por la cubanía, el buen gusto, la identidad y el patriotismo.

Ernesto Santiesteban Velázquez, Primer Secretario del PCC en el territorio, Ulises Guilarte De Nacimiento, Secretario General de la CTC, Rachel García Heredia, Directora Provincial de Cultura y George Batista Pérez, Secretario de la CTC en Holguín, asistieron al encuentro, este último reconoció, en nombre de todos trabajadores holguineros, a las instituciones que apoyaron la realización de la cita cultural, como la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos  y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas.

Artistas holguineros quisieron regalar este tiempo de historia y música, quisieron mostrar una bandera cubana segura e inspiradora, una rica Isla de tradiciones. Los delegados disfrutaron y gozaron de la noche, que puso a bailar y a corear no a pocos.

Las actividades previas al próximo congreso no cesan, un espacio idóneo para que sus delegados expongan sus principales propuestas e inquietudes, a tono con el contexto histórico en que vivimos, sobre la base del compromiso y la responsabilidad.

Por Jorge Suñol Robles

Cabreja, un poeta amparado por una guitarra

Fernando Cabreja se niega a hacer canciones facilistas que lo coloquen “en la punta de la lista”. Asegura que “pudiera hasta llenar cualquier teatro, haciendo sopa o vendiéndome barato, pero tengo un corazón insobornable que no acepta ningún trato”.

Ni facilista ni oportunista, Cabreja –especie de cronopio cortaziano nacido en Sagua de Tánamo en 1959– prefiere catalogarse en una de sus canciones más conocidas como “un testarudo, un tipo torpe, algo bohemio, medio loco, que siempre está fuera de foco”.

Asiduo de peñas, tertulias y descargas improvisadas, guitarra en ristre por toda la ciudad, el “semiótico” Cabreja rompió el falso mito de que un concierto de trova no llena un teatro. El Eddy Suñol –lleno en sus dos plantas– fue sede del primer gran concierto de este artista holguinero que celebró sus 60 años de vida, 40 de ellos dedicados a la música.

“En tiempos donde las cosas se desdibujan y pierden sus contornos hay que agradecer doblemente la aparición de lo auténtico”, comentó el poeta José Luis Serrano en las palabras de presentación de un “concierto que, a grandes rasgos, resume la trayectoria creativa de uno de nuestros artistas imprescindibles. He dicho artista y no trovador a secas, porque las indagaciones estéticas de Fernando rebasan las habituales nociones de trovador o cantautor. Nos encontramos ante un intelectual polifacético, con un despliegue creativo que va mucho más allá de lo estrictamente musical. Hace cuatro décadas que este hombre compone e interpreta sus canciones contra viento y marea, muchas veces alta marea. Las angustias y esperanzas de Fernando Cabreja son nuestras angustias y esperanzas, nos identificamos de inmediato con su vibración poética”.

Las cálidas luces, una escenografía intimista compuesta por varias farolas citadinas y un banco, como si estuviera en un parque cualquiera, gracias a una adecuada dirección de arte, hicieron del concierto, más allá de la música de Cabreja y gracias precisamente a ella, una cita memorable. Acompañado de su guitarra y varios invitados en su primer momento, y del grupo del cantautor Raúl Prieto después, Fernando Cabreja desgranó temas como “Levántate”, primero que compuso “después de salir de la República Federativa de Moa”, lugar donde inició su carrera artística y fundó la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en 1986, quien le ha entregado muchas de las principales distinciones.

Le siguieron en el concierto temas como “Alta Marea”, nombre de la peña que realiza en la Casa de la Trova holguinera y que fundara en Moa en 1998; “Muchacha en la ciudad”, acompañada en la flauta por su hija Edelys Cabreja y con el piano de Samuel Pérez; “Mi fortuna”, junto al saxofonista Osmar Julio Matos; “Valga la distancia”; “Volviste a mí”, con el violinista Airán González, concertino de la Orquesta Sinfónica de Holguín; entre otros.

En su peña Alta Marea, Cabreja se acompaña por un poeta. Él es esencialmente “un poeta amparado por una guitarra”, que incluso ha sido recogido en varias antologías. Por eso invitó a Serrano a compartir uno de sus textos en una especie de descarga performática donde trova y poesía se unieron y compenetraron de la mejor manera posible.

“Llama la atención que la gran mayoría de sus seguidores sean muy jóvenes. ¿Qué cosa hay en las canciones de Cabreja, que lo mismo estremecen a sus coetáneos que a una turba de muchachos y muchachas con tatuajes y piercing?, subraya en sus palabras José Luis Serrano. Y esto es muy cierto: mi generación universitaria acompañó cada tarde de jueves, cuando era gratuita la entrada a la Casa de la Trova, creo que ahora volvió a serlo, cada Alta Marea que protagonizó Cabreja. Allí nos reuníamos los amigos de carreras como Periodismo, Ingeniería Civil y Derecho, hoy esparcidos por varias ciudades del mundo, los más, y los menos entre La Habana y Holguín, antes de “matar” la tarde en el café Tres Lucías, hoy otro lugar muy ajeno a los entrañables fines de esos tiempos

Allí, incluso, lo acompañé leyendo algunos de mis “poemas juveniles”. Después Cabreja viajó a Viña del Mar, en Chile, con su esposa, la cantautora infantil Edelys Loyola; otros trovadores también se fueron de la ciudad, y mi generación se fue complicando y ampliando sus horizontes, aunque de vez en cuando nos encontramos y –valga la utopía– intentamos ser los mismos de aquellos días universitarios en los que soñar valía mucho.

Teniendo como punto de partida una frase de Haydée Santamaría, donde asegura que no hay que hacer una canción comprometida, sino que comprometa, Cabreja escribió “Como una paloma blanca” en 1987, tema dedicado al Comandante Camilo Cienfuegos.

Acompañado de la banda de Raúl Prieto, el músico holguinero desgranó canciones de su repertorio. Foto: Carlos Rafael

Acompañado de la banda de Raúl Prieto, el músico holguinero desgranó canciones de su repertorio como “Cosas en común”, “Ya estoy contigo”, “Turbonadas”, “Apuntes de un juglar”, “Algo más de la vida” y “Fuera de foco”, para invitar a Nolberto Leyva, quien interpretó los temas “Dos con vida”, de su autoría, y “Gástate el placer”, con la firma de Cabreja.

AHS holguinera entregó un reconocimiento al reconocido trovador. Foto: Carlos Rafael

Antes de finalizar el concierto, al que asistieron las principales autoridades político y gubernamentales en Holguín, la AHS holguinera entregó un reconocimiento a Cabreja. Igualmente la Uneac, de la que es miembro hace 22 años, Artex y la Egrem en la provincia. Por su parte, la Dirección Municipal y Provincial de Cultura, en manos de la directora de esta última, Rachel García Heredia, le entregaron la distinción Hijo Destacado de Holguín, por apostar por el arte genuino como ejercicio de resistencia cultural.

Fernando Cabreja, el maestro de trovadores, llamó a todos los cantautores presentes…

El final no pudo ser menos apoteósico y necesario: Fernando Cabreja, el maestro de trovadores, llamó a todos los cantautores presentes, muchos que vinieron desde geografías tan distantes como Moa y Estados Unidos. Y juntos –Raúl Prieto, Alito Abab, Raúl Damián, Manuel Leandro, Eider Greseski, Leinier Domínguez, entre otros– dejaron escuchar aquello de “Y si te cae el peso de la soledad, dale un paseo tranquilo a tu ciudad…”

Gracias amigo trovador, poeta y “semiótico”. Muchas gracias por seguir estando “fuera de foco”.

Por Erian Peña Pupo

Concierto “Fuera de foco”

Increíble, pero cierto. Este, el del 3 de noviembre a las 9: 15 de la noche, fue el primer gran concierto del trovador Fernando Cabreja en un teatro en Holguín, como desde hace tiempo se lo merecía. Solo el bautizado en su gremio como “El Cacique de la Trova”sabe cuánto lo añoró y cuánto le costó la hazaña.Y también su esposa, Edelis Loyola, cantautora para niños devenida la mejor de las productoras. Y también su hija Edelita, la única que tiene y su mejor canción, quien tuvo de la madre y el padre una gran herencia musical.

Trovador Fernando Cabreja en Concierto. Foto: Carlos Rafael

 

A casi los 60 años y 40 de vida artística que cumplirá en 2019, Cabreja se estrena en un Teatro Eddy Suñol, lleno como no lo esperaba. Se abre la cortina roja para el concierto “Fuera de foco”. Atrás quedan los días de estrés y de “escuatro”. La foto para la lona promocional que casi no está en tiempo, los carteles que de hacía una semana debían estar por toda la ciudad, los pulóveres que nuca llegaron, las pilas que había que comprar para los micrófonos del teatro.

Atrás quedan todas las preocupaciones, porque Fernando Cabreja está delante de su público. Y ahí, en ese momento, el Kbre nunca sabe que va a hacer ni cómo va a terminar. Eso es lo mejor. Nada de almidonamiento. Él está ahí, bajo las luces LED rojas y azules del teatro, tan natural como en su peña veinteañera “Alta Marea” en la Casa de la Trova los jueves y la iniciada hace un año en el Álbum Café El Chorrito.

Comienza la canción. Se oye el cajón y la voz del Kbre, pero la guitarra casi es imperceptible. Seguro él piensa, tanto esfuerzo, tantos días de ensayo para que pase esto. Entonces viene “Lévantate”, “la primera canción que hice al venir de la República Federativa de Moa”, dice Fernando. El público que estaba un poco “frío” comienza a calentarse con la música y los chiste de Cabreja.

 

Se disfruta la letra y se obvian los detalles técnicos. Él está allí, separado de sus seguidores por un pequeño abismo: el foso de los músicos. Pero se siente igual de cercano con sus botas militares, camisa y gorra verdeolivo, o sea, la pinta de un trovador.

Se sale del guión previsto por la directora del espectáculo Isabel García Granados. En él todo es natural. Y al de cabina, allá en el segundo nivel del teatro: “¿Qué? ¿No suena la guitarra? No sé qué pueda ser. ¿La pila? Si esta pila la compré antier. 4.95. Y es Maxell.

La gente se ríe de sus ocurrencias. Un rasgazo y la guitarra, por fin, se escucha perfectamente.

“O sea, que estuve cantando a capella”. El público que estaba “tibio” irrumpe en ¡Bravo! y aplausos. A partir de ese momento se sintieron tan relajados como El cacique y no temieron corear sus canciones.

La escenografía es tan sencilla como el Kbre. Allí está el espíritu de la ciudad de Holguín que lo adoptóy le abrió aún más las puertas a su carrera. Un banco y varias farolas como en los parques. Los instrumentos de los músicos que le acompañarán luego. Al centro, en la primera línea, está Fernando sobre una alta banqueta. “No me voy a caer”, asegura. Pero Edelis, tras las cortinas, no hay quien le quite la preocupación.

Él siempre recuerda a Haydée Santanaría, ferviente seguidora dela canción de autor. Y también lleva como estandarte una de las fraseas de la Heroína del Moncada: “No solo hay que hacer una canción comprometida, sino que comprometa”. Ese es su punto de partida, incluso cuando hace una canción de amor.

José Luis Serrano, amigo y poeta holguinero ganador del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, lo acompaña en el escenario para recordar la esencia de la Peña Alta Marea, donde se unían siempre el trovador con un bardo. No podía ser de otra manera. Cabreja es un poeta amparado en la guitarra.

Quizás lo más difícil de la noche fue ese momento en que él cantó y Serrano recitó al unísono. ¿O al revés?

De electricidad y albañilería Fernando no sabe mucho, pero criando muchachos es un bárbaro. El padre amoroso que es, se reflejó en el escenario cuando invitó a su hija a que le acompañara con la flauta. Interpretaron “Muchacha de la Ciudad” –una canción que tiene muchas versiones que el Kbre no ha cobrado todavía- junto al pianista Samuel Pérez. Y ella fue también la arreglista de los temas que el papá interpretó con el grupo de Raúl Prieto y otros músicos invitados de Nolberto Leyva.

Quiso el destino que su madre lo pariera dos días después de la desaparición física de Camilo Cienfuegos, una figura que lo ha acompañado siempre. Por eso compuso “Como paloma blanca”, en el 87 en Moa.

Él es tan jaranero como el Señor de la Vanguardia. Rasga la guitarra y acota: “Estas cuerdas me las mandaron a Argentina y no se acostumbran al calor”.

Junto a Omar Julio Matos, saxofonista, interpreta “Mi fortuna”. Mas la fortuna es del público que asistió al concierto donde el Kbre es trovador, poeta, humorista y también un poquito de filósofo. Dice que el oficio de cantor es muy grato, porque puedes expresar, a través de tus canciones, cuestiones políticas, existenciales. Y canta y el cierre es con un: “Abajo los corruptos. Desde la humildad siempre, con el pueblo siempre”. Ese es Cabreja.

Después pasa al Fernando tierno y amatorio: “A Edelis, mi esposa, le he hecho muchas canciones. Esta es la primera que conservo: ‘Volviste a mí’. La hice en 1985. Seguro compuse muchas en la etapa de noviazgo. Después la relación se convierte en semiótica”. Con el acompañamiento del grupo la canción alcanza otra dimensión, aunque con la guitarra conserva su encanto especial.

También interpreta el últimotema que le dedicó. “Ya estoy contigo” se llama. Cuenta que: “se la hice en Viña del Mar. El público ríe. Sí, porque yo he viajado, pero siempre volveré.

El cantautor Nolberto Leyva, hijo adoptivo por parte de la canción de autor, es su telonero. Le agradece al padre la oportunidad de interpretar un tema de su autoría, “Dos con vida”. También en homenaje a El Cacique versiona “Gástate el placer”. Y en ese tiempo de las dos canciones, el Kbre aprovecha y se pone una guayabera, bien roja y con “semiótica”, como apunta.

Para el cierre, el que es quizás su tema más popular, “Fuera de foco”, que el público corea: “Es que yo soy así, un testarudo, un tipo torpe, algo bohemio, medio loco, que siempre está…”

Pero la noche no acaba. A Cabreja “hijo de familia proletaria que no tiene ni naranja agria”, ahora le sobran los reconocimientos de las instituciones culturales de la provincia y le declaran Hijo Destacado de la Ciudad.

Cabreja es declarado Hijo Destacado de la Ciudad. Foto: Carlos Rafael

Lo mejor que tiene Fernando son sus canciones y también su modestia y su necesidad de agradecer y reconocer a todos los que le han ayudado en su carrera artística y, en especial, en este concierto.

 

El telón cerró cuando aún sonaban los últimos acordes de su “Canción del desaliento”, para la cual alentó a todos sus amigos trovadores a cantar al escenario. Hubo quien vino de Moa, o de más “pa’allámtodavíam” para participar en este concierto perfectamente enfocado.

Por Rosana Rivero Ricardo

Eso que nos hace holguineros, cubanos

Desde el primer aborigen caribeño, colonizador hispano, esclavo negro, o el criollo nativo de la Isla, no es poco lo que nos define como cubanos. En ese ajiaco cultural que es la cubanía, es imposible dejar de mencionar un periodo de nuestra historia donde se cristalizara nuestra nación, así como los valores que hoy nos definen, tal es el caso del inicio de las gestas independentistas en 1868.

Foto: Carlos Rafael

Luego de una breve etapa sin que los holguineros pudiesen disfrutar de algún estreno de lo estudio Anima, en la noche de este 30 de octubre se presentó el corto “La Ciudad de La Periquera”.

El teatro Eddy Suñol devino en escenario ideal para homenajear el 150 Aniversario del inicio de las luchas por la liberación en Cuba a través de un par de productos audiovisuales elaborados en lo estudios de animación holguineros.

Los traviesos trillizos inesperadamente realizan un viaje al Holguín del ´68. Foto: Carlos Rafael

Los traviesos trillizos inesperadamente realizan un viaje al Holguín del ´68, justo cuando se realizó el sitio de la ciudad, así se desarrolla una versión lo más fidedigna posible de los importantes acontecimientos que por esos días se desarrollaron, elaborada con un toque jocoso y picaresco que le impregnan los tres pioneros que protagonizan el corto animado.

En una apuesta por los matices interesantes que desde los libros de historia quedan borrosos se implicó Adrián López Morín, director de Anima, para realizar un homenaje a ese símbolo arquitectónico de la ciudad de Holguín.

 

Forja de cubanía, por otra parte, fue el segundo trabajo presentado, que roza el género documental para realizar una invitación a sentirse criollo, orgulloso de haber nacido en esta Isla. Este producto que evoca momentos imprescindibles en la cristalización de nuestra identidad, de la patria, incluye el inicio de las luchas emancipadoras en 1868 y el surgimiento de La Bayamesa, nuestra Himno Nacional, así como el Alzamiento en La Demajagüa, o la Toma e incendio de Bayamo, a través de una contextualización detallada de los hechos que ocuparon los gloriosos primeros días de la revolución mambisa.

Una representación de estudiantes de varias enseñanzas de la provincia, así como las principales autoridades y el pueblo holguinero, se sumaron a este breve instante para disfrutar y aprender sobre la importancia de la Historia de Cuba, que posee un papel primordial entre las generaciones futuras.

Por Julio Cesar

Síntesis de una Cuba profunda

La isla desnuda e infinita inspira. Sus esencias atrapan, sus raíces conquistan, su aché es inconfundible. Cuba es una mezcla de colores y gente, una rica fusión de culturas. Por eso Síntesis le canta y lo hace con pasión y orgullo profundo. Lo hace con la fuerza de los santos, el poder de la religión, lo hace desde el folclor, la rumba,  con la experiencia de haber pisado diversos escenarios, y dejar el aliento, de soltar fuego, si es preciso.

Con el concierto del Grupo Síntesis quedó inaugurada oficialmente la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Foto: Carlos Rafael

Cuarenta años celebra esta agrupación cubana, todo un símbolo para nuestro pentagrama musical. Síntesis llega a Holguín como parte de su gira nacional y con su concierto quedó inaugurada oficialmente la XXIV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en la sala Raúl Camayd del Teatro Suñol.

Antes que sonaran los tambores y se sintiera ese peculiar sello afrocubano que distingue al grupo, se resaltó su impronta en la cultura nacional. Eduardo Rafael Ávila Rumayor, presidente del Comité Organizador de la Fiesta, le entregó la Distinción Casa de Iberoamérica. Por su parte, la Dirección Provincial de Cultura y la Empresa Comercializadora de la Música  y los Espectáculos “Faustino Oramas”  también reconocieron su obra artística.

Asistieron a la velada Ernesto Santisteban Velázquez, Primer Secretario del PCC en  Holguín,  Julio César Estupiñán Rodríguez, Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular y Rachel García Heredia, Directora Provincial de Cultura, quien hizo entrega de otro reconocimiento por los 25 años de la Casa, aniversario al que se dedica especialmente la nueva entrega de la Fiesta.

Síntesis nos regaló un concierto repleto de cubanía y sabor, lleno de cantos, rezos, espíritus, canciones de amor y esperanza. Viajó por buena parte de su repertorio, conformado por trece fonogramas. Temas emblemáticos como Si yo fuera y Ogun Mariwo arrancaron aplausos al público, que premia cuando la obra es grande, que siente la intensidad de los artistas.

También interpretaron algunas pistas de su más reciente producción discográfica titulada “Síntesis: 4 décadas”, una recopilación de canciones de fonogramas anteriores, convertidas ya en himnos, que han dejado una huella en el patrimonio musical cubano, una originalidad que supera la prueba del tiempo.

Por Jorge Suñol Robles

Interpretó Orquesta Sinfónica de Holguín Concierto Homenaje al Día de la Cultura Nacional

Orquesta Sinfónica de Holguín. Foto: Archivo

Un bello homenaje a la cultura cubana protagonizó en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola la Orquesta de Cámara de Holguín bajo la dirección del maestro Oreste Saavedra junto a dos invitadas de lujo: la popular cantante holguinera, Lucrecia Marín y la soprano Loreta Rodríguez, joven promesa del Teatro Lírico Rodrigo Prats.

Para la ocasión fue escogido un repertorio muy especial donde quedó recogido en extracto el legado musical de la cultura cubana.

“La Bella cubana” de José White abrió la noche, sin lugar a dudas una pieza concertante llena de cubanía que es muestra del lirismo criollo; seguido de Sones Sencillos de Carlos Fariñas, originales composiciones para piano que concentran la esencia del son cubano.

Quiéreme mucho de Gonzalo Roig y La comparsa de Lecuona fueron majestuosamente interpretadas por esta orquesta que es imprescindible en la vanguardia de la música holguinera.

La noche cerró con El manisero de Moisés Simón obra que sintetiza importantes elementos de nuestra identidad musical, de manera que el homenaje de la Orquesta de Cámara de Holguín al día de la Cultura Nacional constituyó un derroche cubanía matizado por una excelente interpretación de sus protagonistas.

Por Yudit Almeida Pérez

Tomado de www.radioangulo.cu

Inauguran 24 Fiesta de la Cubanía para celebrar cultura nacional

Tomado de www.prensa-latina.cu

Concluyó Concurso para Jóvenes Cantantes Líricos

Mailín Cruz Fonseca recibió el Gran premio de Interpretación del Concurso para Jóvenes Cantantes Líricos. Fotos: Luis Mario Rodríguez Suñol

La XII edición del Concurso para Jóvenes Cantantes Líricos concluyó con la gala de entrega de reconocimientos acaecida este 13 de septiembre en el Teatro Eddy Suñol de Holguín, donde resultó agasajada con el Gran Premio de Interpretación Mailín Cruz Fonseca, soprano del Teatro Lírico Rodrigo Prats (TLRP) y estudiante de quinto año de la Universidad de las Artes.

El jurado,encabezado por la cantante y directora del TLRP, María Dolores Rodríguez, tras una extensa deliberación, concluyó conceder el lauropor la excelencia interpretativa de la cantante, dominio de los idiomas y los estilos, gran desempeño escénico y la complejidad de las obras escogidas: la primera aria de la “Reina de la noche”,  de la ópera “La Flauta mágica”, de Mozart y “Regnavanel silencio”, del dramatrágico “Lucia di Lammermoor”, deGaetano Donizetti.

Gracias a este reconocimiento, la cantante tendrá la posibilidad de realizar un concierto con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de Holguín en 2019 y la grabación de un DVD promocional de esta presentación, además de la invitación a participar en uno de los estrenos del TLRP en la próxima temporada, con el desempeño de un rol protagónico.

El tercer premio del certamen lo obtuvo Merlin Cruz Acosta, soprano del Teatro Lírico Nacional Gonzalo Roig y estudiante de tercer año de la Universidad de las Artes de La Habana quien, con la belleza de su inusual timbre interpretó “Seguidilla”, obra de la ópera “Carmen”, de Bizet y “Canción del velo”, aria de “La Princesa Eboli” en la ópera “Don Carlos”, de Giussepe Verdi.

Betsy Remedios, intérprete del Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, mereció el segundo lugar del Concurso para Jóvenes Cantantes Líricos.

Betsy Remedios Amat, del TLRP, mereció el segundo escaño por la preciosidad de su timbre y proyección escénica, avalados por la selección de un repertorio de alto nivel con temas como la pieza “Chi il bel sogno di Doretta”, de la ópera “La Rondine”, de Giacomo Puccini y “Amor refuerza mi coraje”, aria de la ópera “Romeo y Julieta”, escrita por Charles Gunod.

El primer lugar y el Premio Especial para el pianista Acompañante quedaron desiertos.

La filial en Holguín de la Universidad de las Artes y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas entregaron premios colaterales a Betsy Remedios y Mailín Cruz, respectivamente.

Tras cuatro años de ausencia se retomó el Concurso Rodrigo Prats para Jóvenes Cantantes Líricos, necesario espacio para la promoción en Cuba del bel canto, que ya cuenta con pocos núcleos de desarrollo localizados en las provincias de Pinar del Río y Holguín, con sus respectivos teatros y en la capital, donde radica el Teatro Lírico Nacional.

Las lluvias imputables al huracán Michael impidieron el arribo de los concursantes del territorio de Pinar del Río al evento. Otros, provenientes de La Habana, se encontraban temporalmente indispuestos, por lo que se redujo el número de participantes en el certamen.

El Gran Premio de Interpretación Masculina quedó desierto al presentarse en esta categoría solo dos concursantes que no obtuvieron el favor del jurado.

El tercer premio del certamen lo obtuvo Merlin Cruz Acosta, soprano del Teatro Lírico Nacional Gonzalo Roig y estudiante de tercer año de la Universidad de las Artes de La Habana.

María Dolores Rodríguez precisó que se pretende retomar el Concurso y hacerlo cada dos años. Es esta una excelente noticia para quienes cultivan el canto lírico, un género hermoso y difícil, donde se debe dominar su  compleja técnica vocal en la que la posición de la voz no es natural, sino impuesta.

Considerada como una de las manifestaciones más completas y complejas, porque aúna además actuación y danza, sus intérpretes deben distinguirse por su acertada proyección escénica, la dicción en los idiomas en el que interpreten una obra y sus nervios de acero sobre el escenario.

En su XII edición el Concurso estuvo dedicado a Náyade Proenza, (2) cantante, fundadora del Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín e inspiradora de la generación de pedagogos que hoy forman a los jóvenes intérpretes líricos en la Provincia.

El Comité Organizador del certamen agradeció al Fondo Cubano de Bienes Culturales en la persona del diseñador Alejandro de la Torre Menéndez quien tuvo la cortesía de vestir a las concursantes en la última noche.

El Concurso Nacional Rodrigo Prats de Jóvenes Cantantes Líricos se realizó por primera vez en mayo de 1988.

Por Rosana Rivero Ricardo