Piensa, actúa, luego existe


Por Bernardo Cabrera

Un trébol joven le dio suerte tras volar con Alas Buenas por un tiempo, pero fue entre marionetas donde encontró su verdadera casa.

Su contagioso carisma, histrionismo y desdoblamiento escénico se ganaron rápidamente la preferencia del exigente público infantil, así como el respeto y admiración de sus compañeros del Guiñol, a los que hace apenas un año comenzó a dirigir, tras mudarse a la capital cubana su anterior guía Dania Agüero. Continuar leyendo «Piensa, actúa, luego existe»

Del 14 al 19 de enero XXXIX Semana de la Cultura Holguinera 

 

Por Bernardo Cabrera

A los intelectuales Eugenio Marrón y David Gómez, a la emisora municipal Radio Holguín La Nueva y al tricentenario de la fundación del pueblo, se dedicará la Semana de la Cultura Holguinera en su edición 39, que se extenderá del 14 al 20 de enero.  Continuar leyendo «Del 14 al 19 de enero XXXIX Semana de la Cultura Holguinera «

Celebra biblioteca provincial de Holguín el nuevo año

 

Por Bernardo Cabrera

La biblioteca provincial Alex Urquiola, de la provincia de Holguín, se convirtió este fin de semana en el escenario principal de diversas actividades infantiles, programadas por la Dirección de Cultura en el territorio para celebrar el aniversario 62 del triunfo de la Revolución Cubana. Continuar leyendo «Celebra biblioteca provincial de Holguín el nuevo año»

Reabre sus puertas el teatro Ismaelillo


Por Abel Castro Sablón

Fotos Wilker López
El Teatro Ismaelillo, luego de un largo período de reparación, quedó inaugurado como parte de las obras que se alistan por esta fecha en la ciudad de Holguín, en saludo al aniversario 62 del triunfo de la Revolución.
Róger Rodríguez Ramírez, director del complejo cultural teatro Eddy Suñol, refirió que “la colosal reparación comprendió carpintería, herrería, pintura, enchape de baños, instalaciones eléctricas e hidráulicas, montaje de luces y telonería escénica, cuyo costo ascendió a 360 mil pesos moneda nacional y 150 mil cuc”.
Con esta intervención se logró dotar a la instalación de equipamiento tecnológico, un tercer camerino con todas las condiciones para los artistas, una oficina de administración y el salón de protocolo con similares características al del Teatro “Suñol”.


Asimismo, en la jornada de apertura se develó un cuadro alegórico a la figura del Apóstol y su primogénito, de la autoría del reconocido pintor holguinero Cosme Proenza, quién realizó la generosa donación de esta obra.
De igual forma, cantantes del proyecto Bella Voce, adscrito al teatro lírico de Holguín «Rodrigo Pratts», deleitaron a los presentes con sus interpretaciones y para dejar patente la excelente acústica del teatro.
En la inauguración estuvieron presentes las máximas autoridades del territorio, los diputados a la Asamblea Nacional Luis Velázquez y Yosuam Palacios Ortega, presidentes de la Academia de Ciencias de Cuba y del Movimiento Juvenil Martiano, respectivamente, entre otros dirigentes.

Yosuam apuntó que el teatro tiene un alto significado, no solo porque evoque el nombre con el que José Martí titulara el poemario dedicado a su hijo, sino porque la nación también se construye y defiehnde desde la cultura.

Ubicado frente al Parque Martí, el “Ismaelillo”, vuelve a convertirse en una plaza cultural para el disfrute de los holguineros, con una estética sencilla, pero valiosa, tal como siempre predicara con su ejemplo el Apóstol Nacional.

Celebra Holguín el 62 aniversario del Triunfo de la Revolución cubana 

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Carlos Parra 

Una gala político cultural, con motivo de la celebración del aniversario 62 del triunfo de la Revolución cubana, fue realizada en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol de Holguín. 

La velada se distinguió por la participación del talento holguinero y la presencia de Ernesto Santiesteban Velázquez, primer secretario del Partido en la provincia, y Julio César Estupiñán Rodríguez, Gobernador de Holguín, quienes compartieron junto al pueblo holguinero este especial momento. 

En las palabras centrales de la gala Santiesteban Velázquez reconoció la labor de los holguineros en el enfrentamiento a la Covid-19 y convocó a nuevos retos para el 2021. Entre los aspectos más importantes a priorizar en el nuevo año, añadió, se encuentra el control de la Covid-19 evitando retrocesos; el desarrollo del nuevo modelo económico del país; el crecimiento de las principales ramas productivas; y el empleo de la ciencia y la innovación tecnológica, para seguir pensando y actuando como país, cumplir las metas y fortalecer la obra de la Revolución. 

Participaron en la gala, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, los solistas Nadiel Mejías, Yhamila Rodríguez y Gladys María, el Orfeón Holguín, solistas del Teatro Lírico Rodrigo Prats, el intérprete lírico Alfredo Mas, el narrador oral Fermín López y miembros de la Brigada de Instructores de Arte José Martí. 

Este espacio fue propicio, además, para evocar la esencia continuadora de nuestro proyecto socialista, donde la impronta de Fidel, líder histórico de la Revolución, se ratifica en cada cubano con la firme convicción del presidente Miguel Díaz Canel de pensar cada día como país. 

¡Bye Bye 2020!

¿Cuántas personas pueden decir que sienten nostalgia del año que casi termina?

Fueron diez meses sin escuchar el sello que los identifica en el inicio de cada función: “Buenas noches, público aplaudidor del Eddy Suñol”, y debo decir que se le extrañaba ya.

¿Cuántas personas pueden decir que sienten nostalgia del año que casi termina? Foto: Carlos Rafael

Toda una semana para disfrutar del humor de excelente factura a lo que nos tienen preparados los muchachos de Etcétera se vive durante los últimos días de diciembre, en una celebración postergada por las quince primaveras de uno de los proyectos más significativos en este acápite dentro de la Ciudad de los parques, y del país.

Visto el humor es una manera de escapar a la realidad de una forma inteligente y risueña para enfrentar los problemas, pues, el cubano es el único humano que sufre y se ríe con sus desgracias, se ofrece una simbiosis de nuevas propuestas con algún que otro sketch disfrutado con anterioridad, pero bien recibido en esta ocasión ¡Bye Bye 2020! o ¡Adiós 2020! es sin dudas un reclamo que tenemos todos en espera de que enero y sus compinches traigan buenas nuevas, para dejar en el pasado un año tan difícil como el presente.

Así es que la triada de Yasser Velázquez, Luis Ángel y Eider Pérez nos interpretan la evolución del hombre, o del arte, a través de las colas: del cavernícola al filósofo antiguo, para llegar a la actualidad, todos ellos enfrascados en las dicotomías de una sociedad colmada de crisis existenciales, penurias y necesidades, evocando una cotidianidad que no por difícil deja de ser risible-según la apuesta humorística-: “Tranquilo, no puede pasar más nada ya”, es la sentencia de uno de los intérpretes.

Con ese humor inteligente, bien elaborado, pícaro, al que nos tiene acostumbrado Etcétera, se enfrascan en la crítica o mofa de determinados aspectos cotidianos, aplicando la dosis exacta del argot popular sin ser grotesco ni cabaretero. La apuesta por el chiste corto basado en elementos visuales y con códigos culturales comunes al espectador, pero prescindiendo de la palabra, se erige como elemento novedoso para la presente puesta, en esa búsqueda de superación escénica y como una forma diferente de entretener.

Paréntesis y signos de exclamación-admiración para el sketch “Primer Congreso Iberoamericano de Locura”, donde se trata temas vitales como el transporte, la educación, o la basura, son puestos en tela de juicio para buscar una salida próspera, en espera de que “a lo mejor haya un loco que tenga la solución para nuestros problemas”. Barra abierta para los humoristas que tradicionalmente se mofan de nuestros problemas, quienes ahora tienen más tela por donde cortar-si cabe la aseveración-, aunque deben hacerlo de una manera pícara para no herir determinadas posturas.

De la dificultad del “Suicida” para concretar dicho acto nos trasladamos a los avatares del compositor para encontrar la inspiración: “Las Musas”, o “¿Dónde están mis musas?”, es la ya tradicional propuesta que por reiterada no deja de ser atractivo ese enfrentamiento entre lo vulgar y la alta cultura, lo exquisito, donde se evidencia una vez más el abismo entre ambos, demostrado, sin ánimos de ofender, por el público presente cuando corean el verso-si así puede llamarse-, de reguetón, por encima de su homólogo refinado.

Toda una semana para disfrutar del humor de excelente factura a lo que nos tienen preparados los muchachos de Etcétera se vive durante los últimos días de diciembre. Foto: Kevin Noya

¡Amén! para “Las plegarias” que despiden el 2020, opción perfecta para concluir más de una hora de risas y carcajadas, pero, sobre todo, de disfrute inteligente.

Si usted no ha podido comprar entradas o ya se agotaron todas, no se preocupe, durante el fin de semana se grabará parte del espectáculo para transmitirlo posteriormente, e incluso, si no aún así no tiene la posibilidad de verlos, menos aún se aflija, Etcétera, a la medida del mejor hijo pródigo, se marcha hacia otros compromisos fuera de la provincia, pero no sin antes añorar el regreso a su escenario predilecto, con el mejor público del mundo.

Un concierto diferente y necesario

Fotos: Carlos Parra

Por Bernardo Cabrera

La contagiosa sonoridad de la banda y el desenfado sobre el escenario del vocalista Jonathan Aarom, propiciaron que el concierto de Tópop en el Teatro Eddy Suñol, fuera un excelente regalo para el público holguinero, ávido de presentaciones diferentes como esta, que a ratos recordó la onda innovadora y atrevida del grupo Irakere, al interactuar e improvisar constantemente. Continuar leyendo «Un concierto diferente y necesario»

Beethoven 250

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Parra

Como parte de las presentaciones por su 20 aniversario y en lo que podríamos catalogar como un suceso en la vida cultural holguinera de los últimos meses, la Orquesta Sinfónica de Holguín (OSH) realizó el concierto Beethoven 250 este 12 de diciembre en el Teatro Eddy Suñol, con el alemán Michael Elvermann como director invitado. 

La Orquesta –integrada en su mayoría por jóvenes músicos, bajo la batuta titular de Oreste Saavedra– se creció como colectivo frente a las complejidades de un concierto que recorrió la obra del importante compositor, director de orquesta y pianista alemán Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770-Viena, 1827), desde el clasicismo vienés, cuyo último gran representante se considera precisamente, hasta el romanticismo que logró trascender para influir, no solo a lo largo del siglo XIX, sino en la historia de música siguiente. 

De Beethoven, la Sinfónica holguinera interpretó Tres contradanzas; un aria (del personaje Florestan) de la ópera Fidelio, la única compuesta por el alemán, estrenada en 1805 y ejemplo del estilo de transición que consideró el clasicismo como agotado, tratando, para salir del modelo, de plasmar en la creación musical diferentes emociones; y la Sinfonía No. 8 en fa mayor (Op. 93), una obra que, con influencias de Joseph Haydn, sobre todo en su primer movimiento, semeja un grato adiós al mundo clásico. 

Pero el homenaje no solo quedó en la música del autor de la famosa Novena Sinfonía, sino que Michael Alvermann dirigió a la OSH en obras del austriaco Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y del compositor italiano de ópera Giacomo Puccini (1858-1924). Del primero: Laudate Dominum KV 339 Nr. 5, que posee un solo de soprano con coro, y es la quinta parte de seis en una pieza más larga conocida como la Vesperae solennes de confessore; selecciones de la ópera La flauta mágica, con dos arias, y de la ópera bufa Las bodas del Fígaro, también con otras dos arias. De Puccini, selecciones de la ópera Turandot y de la ópera cómica Gianni Schicchi (con el conocido O mio babbino caro).

Es de destacar en Beethoven 250 –concierto de comuniones, de diálogos posibles y necesarios en pos del arte, que contó con el apoyo de la embajada de Alemania en nuestro país y la presencia de la Excma. Sra. Heidrun Tempel, embajadora de este país europeo en Cuba– la participación de jóvenes cantantes que interpretaron las complejas arias del concierto, muchos aun estudiantes de Canto Lírico de la Universidad de las Artes (ISA) en Holguín, vinculados al Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats: las sopranos Dianelys Torres, Senia López Camejo, Ilian Scrich Meneses y Dania López, los tenores Camilo Hijuelos y Héctor Rodríguez, y el barítono Carlos González. Y además, en el Laudate Dominum, el coro del Lírico, dirigido por Damaris Hernández. 

Michael Elvermann (1964) es licenciado en clarinete y máster en música, en la especialidad de dirección orquestal. Clarinetista solista de la Orquesta Sinfónica de Oriente y miembro de la Uneac, Elvermann ha integrado la Orquesta de Radiodifusión y ópera en Alemania, y trabaja como docente del ISA en Santiago de Cuba, donde reside. 

La OSH ha sabido labrarse con trabajo y calidad de sus presentaciones un nombre en el panorama sinfónico de la isla, abriéndose paso muchas veces contra todo tipo de adversidades cotidianas. Ese nombre ha venido de la mano de numerosos conciertos, ambiciosos muchos, con lo mejor del repertorio internacional y del país; y además de proyectos múltiples, ocupando plazas, teatros, bibliotecas, parques (como las Fiestas sinfónicas bajo el atardecer del parque San José y su Angelote protector). Al mismo tiempo han llevado la batuta de la Orquesta importantes directores del país y otros tantos extranjeros invitados, entre ellos Leo Brouwer, Iván del Prado, María Elena Mendiola, Enrique Pérez Mesa, Guido López-Gavilán, Joaquín Betancourt, Bernard Rubenstein (Estados Unidos), Zhang Yi (China), Guillermo Villareal (México) y Walter Themel (Italia). Desde el foso del teatro o el escenario, han acompañado lo mismo al Teatro Lírico Rodrigo Prats que a importantes solistas como Frank Fernández, que es su Solista Emérito, Vicente Monterrey, Gerardo Alfonso, Harold López-Nussa, Aldo López-Gavilán, Augusto Enríquez, el grupo Compay Segundo, Rubén González y Joaquín Clerch.

Beethoven 250 –que resultó un homenaje a una inmensa obra reflejo de la lucha interior del compositor: la pasión, la dinámica, el contraste, elementos que de por sí no eran ajenos, pero que en sus manos se convirtieron en pautas para el nuevo estilo musical– nos demostró la alta valía de la Orquesta Sinfónica de Holguín en sus dos décadas. 

 

Viaje holguinero con los músicos de Bremen

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Varios de los niños de mi generación crecimos tardíamente con las creaciones de los estudios de animación soviéticos Soyuzmultfilm: Erizo en la niebla, ¡Me las pagarás! (El lobo y la liebre), Cheburashka y El misterio del tercer planeta eran repetidos por la televisión cubana, de entonces solo dos canales, junto a los animados cubanos y las viejas producciones de Disney. Digo tardíamente porque no fueron tan comunes –y por tanto la añoranza es menor– que en la generación anterior, la que tuvo su infancia en los 80. Ya a finales del siglo e inicios del próximo milenio, eran menos frecuentes verlos. 

Uno de aquellos animados fue Los músicos de Bremen, producido por la Soyuzmultfilm en 1969 y que tuvo sus secuelas en Sendero de los Músicos de Bremen (1973) y Los Nuevos Músicos de Bremen (2000), basados libremente en el cuento de los hermanos Grimm. En esos años vimos también otra versión de aquella peculiar historia de cuatro animales músicos: Los trotamúsicos, serie de la televisión española (TVE) en 1989 con 26 episodios, creada por el historietista Cruz Delgado y que se mantuvo una década en su parrilla. 

Pensaba en esto –y en las versiones de mi padre, cuando yo era un niño, con sombras chinescas creadas con sus manos en el techo del cuarto– cuando disfrutaba el más reciente estreno de la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, precisamente Los músicos de Bremen, presentado en la sala Alberto Dávalos del Teatro Eddy Suñol de Holguín; y que me reafirmó que, además de ser uno de los colectivos de su tipo más importantes en el país, Palabras al viento explota en su trabajo la experimentación con la oralidad y también las posibilidades que los recursos escénicos le aportan a las obras. 

No es –como he escrito en más de una ocasión– un colectivo de narradores orales en el ámbito más restrictivo del término: Los músicos de Bremen, con dirección general de Fermín López y artística de Yeriber Pérez, desborda estas clasificaciones, aunque en menor medida que otro de sus estrenos recientes, Confesiones, para volverse más minimalista, más de las expresiones del cuerpo y las capacidades interpretativas de los actores (subrayar que con esta puesta lograron uno de los objetivos de trabajo del grupo: que uno de sus actores, Yeriber en este caso, fuera capaz de dirigir alguna de las obras). 

Bastan solo dos narradores sobre el escenario, Blanca Isabel Pérez Ricardo y Lainier Verdecia Blanco, para que las peripecias de cuatro personajes animales (un burro, un perro, un gato y un gallo) que huyen de sus hogares y del maltrato de sus amos, en busca de la ciudad alemana de Bremen, donde piensan incorporarse a su banda de conciertos, encuentren justo asidero en la narración oral y sus posibilidades, gracias también al arreglo de la maestra mexicana Sara Zepeda y a la estética que define el grupo. 

Ambos actores aprovechan sus capacidades musicales e interpretan los instrumentos que caracterizan a los personajes en escena: guitarra, flauta, pandero y el “latófono” (este último, cuenta Fermín, lo hicieron a partir de un juguete artesanal consistente en latas de conservas o similares, unidas mediante una cuerda, que al ser pulsada emite sonidos). Lainier Verdecia es, además de actor, un reconocido cantautor joven de la ciudad. 

De todo esto se pertrechan para entregarnos una obra divertida e ingeniosa, que rescata el clásico que muchos padres disfrutaron y que ponen hoy al alcance de los niños. Lo hacen –y ahí parte de su atractivo– incorporando aquellos juegos infantiles hoy casi en desuso, que los pequeños de mi generación y las anteriores, ingenua y felizmente, practicábamos en el barrio o en el patio de la escuela y que hoy, ante la avalancha del Internet y los teléfonos celulares desde edades cada vez menores, son escasos. Cada juego da pie a las peripecias de los personajes, al desenvolvimiento dramatúrgico, a las búsquedas que, en la propia dirección artística, asume un colectivo que, desde sus primeras puestas, han apostado por la interacción con el público y lo lúdico.

Con un diseño de vestuario atractivo y una escenografía aún más minimalista que hace que los instrumentos se “conviertan” con una chispa de imaginación en personajes de la historia, Palabras al viento –ganador, entre otros reconocimientos, del Premio de la Ciudad de Holguín en tres ocasiones (2014, 2017, 2019), el Juglar Honorífico de la Uneac y el premio Contar la vida–, nos recuerda a través de Los músicos de Bremen el valor de la amistad y la perseverancia y sobre todo, la necesidad de seguir cada uno los sueños. 

 

Canto del negro

Como una explosión resuena el primer “gajazo”, se inunda el silencio con el prepotente acto y la gran sala de la céntrica Calle Martí deviene en altar para la cultura afrocubana.

Como una explosión resuena el primer “gajazo”. Foto: Wilker López

“Canto del negro” es la obra que estrena por estos días la Compañía Folclórica La Campana que, para la ocasión, cuenta con la dirección artística de la bailarina y coreógrafa Mirtha Barbán.

El Centro Cultural Eddy Suñol, en su Sala principal Raúl Camayd, fue el espacio propicio para la presentación durante la noche de este sábado de esta institución cultural defensora del legado africano. Colmada del exótico y llamativo colorido propio de la vestimenta con que representan a las deidades africanas, en la velada no pueden faltar los cánticos y danzas extravagantes que inundan el lugar de un ambiente místico, religioso, propio de las celebraciones culturales del Panteón Yoruba.

Una interpretación fidedigna de las tradiciones propias del barracón y el palenque es la que nos proponen los pupilos de Francisco Griñán, director general de la insigne compañía holguinera que se inserta con la presente pieza en la amplia programación del «Suñol» para cerrar el presente año y dar la bienvenida al próximo.

“Canto del negro” es la obra que estrena por estos días la Compañía Folclórica La Campana. Foto: Wilker López

El repique de los tambores provoca todo el movimiento danzario de este colectivo artístico que cuenta con una línea de trabajo basada en las raíces afrocubanas de expresión yoruba, campesina y popular.

La Compañía Folclórica la Campana destaca por su participación en los eventos significativos de la Ciudad de los parques, así como su presencia en certámenes y festividades a nivel nacional e incluso internacional, donde consta su gira por Monterrey, México.

Tres refranes populares destacan como hilo conductor en este estreno donde la percusión evoca a las deidades afrocubanas, Yemayá, Changó, Oshun, y es por medio de estos compases que la destreza de sus bailarines generan niveles superiores de la interpretación artística. ¡Bienvenida la cultura llegada del continente negro: esa que también nos define como cubanos!

El Centro Cultural Eddy Suñol, en su Sala principal Raúl Camayd, fue el espacio propicio para la presentación durante la noche de este sábado de esta institución cultural defensora del legado africano. Foto: Wilker López