Ediciones Holguín, 36 años tenaces como el fuego

Por Erian Peña Pupo

Ediciones Holguín, prestigioso sello radicado en esta ciudad, realiza hasta el próximo día 20 una jornada de actividades que incluye la presentación de novedades editoriales, lecturas y paneles, a propósito del 36 aniversario de su fundación, el 18 de septiembre de 1986.

La jornada comprende recitales de poesía con autores que han acompañado el quehacer del sello a lo largo de estas casi cuatro décadas, entre ellos Lourdes González Herrero, Delfín Prats Pupo, Eugenio Marrón Casanova, Manuel García Verdecia y Gilberto González Seik.

Además se presentarán Historias de vampiros, antología realizada por la narradora Mariela Varona, y una selección de poemas de amor latinoamericano escritos por mujeres, realizada por José Luis Serrano. Estos títulos, junto a Ambientes de saxofón, del narrador y dramaturgo José Luis García, ganador de Premio Alejo Carpentier 2020 con la novela El auriga del carro alado, que también se presenta, constituyen novedades de este sello.

Otro título reciente, Homeopatía para afecciones bucales, de Ángela Diéguez, Juana Francisca Vinent, Juana María Abreu y Miriam Abreu, fue presentado en el lobby de la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, y subraya su interés por las publicaciones científicas y técnicas.

En el espacio “Con olor a tinta”, con sede permanente en el Museo Provincial La Periquera y que arriba a su décimo aniversario, se conversó sobre la obra de Moisés Mayán Fernández, multipremiado poeta que ha publicado parte de su obra en este sello editorial.

Por su parte en el panel “Tenaces como el fuego” se debatió sobre los inicios de esta casa editora, las metas, el trabajo actual, los propósitos para el futuro en medio de sociedad interconectada a las redes sociales e Internet y cómo insertan las nuevas tecnologías al trabajo editorial en un sello que ha transitado por diferentes etapas desde su creación en 1986 y que contribuyó de forma incuestionable a que la ciudad y provincia que le da nombre se convirtiera en referencia en el quehacer literario cubano, dice la editora Kenia Leyva.

Su historia comenzó ligada a la publicación de los mejores textos de autores holguineros, entre ellos los Premios de la Ciudad y otros certámenes organizados en la provincia, para paulatinamente ampliar sus miras hacia lo mejor que se produce a nivel nacional e internacional en todos los géneros; con un variado catálogo que ya suma más de 800 títulos.

Destacan en su catálogo –reconocido con diversos premios– autores como Paul Celan, Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Eugenio Montale, Harold Hart Crane, Herman Melville, Virginia Woolf, Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Antón Arrufat, Reynaldo González, Miguel Barnet, Margarita Mateo, Adelaida de Juan, Alberto Garrandés, entre otros.

El camino hacia el disfrute de la lectura tiene sus Coordenadas

Una nueva sede, temporal, para la principal casa de las letras impresas en el nororiente cubano, Ediciones Holguín, es el Centro Cultural Lalita Curbelo Barberán.

A pesar de las reparaciones que sufre el inmueble original de la prestigiosa institución cubana, no ha dejado de celebrarse con una amplia jornada de actividades el 36 Aniversario que cumple por estos días nuestro sello editorial.

Un nuevo espacio para proponer el camino hacia el disfrute de la lectura es “Coordenadas”, que para la fecha encontró en la mañana de este lunes 19 de septiembre el acercamiento a tres nuevos textos aún en proceso de edición.

Los interesantes títulos se sumarán al catálogo de Ediciones Holguín para el año en curso, proponiendo un tipo de lectura que no se produce habitualmente en el Sistema de Ediciones Territoriales ni nacionales, como gancho además para ese público ávido por disfrutar de estas páginas, pensando no ya en la editorial como institución, sino en sus lectores.

Lourdes González, directora del sello local, manifestó que la iniciativa se proyecta como parte del Plan de impresión de 2022 para suplir las carencias en las librerías, en busca de un público lector ávido, “son libros para llegar al éxtasis del entretenimiento, que es muy importante también”, aseguró.

Una selección de cuentos policíacos fue su encargo, que le rememoró los ya lejanos años de la adolescencia, cuando disfrutaba de estas lecturas. Una simbiosis de los clásicos del género, junto con referentes contemporáneos no solo de habla inglesa, sino de lengua española, devino además en un proceso complejo, pero satisfactorio a la vez, el cual será bien vendido, porque además da cierta evolución del género a nivel internacional, destaca la prominente poetisa holguinera.

Aún en proceso de edición, en el texto González se tomó la libertad de incluir el cuento “Las babas del Diablo”, bajo el sello inigualable de Cortázar, que si bien no se cataloga dentro del género policial, está justificado por su compiladora en el título del impreso, Cuentos policíacos y de intriga. “La carta robada”, de Poe, “Cazador, casado”-que en su original es con zeta las dos veces-, de Wilkie Collins, “La señal en el cielo”, de Agatha Christie, y “Humo”, de William Faulkner , se suman a otros como “La muerte y la brújula”, de Jorge Luis Borges, “Si muriera antes de despertar”, de William Irish, o “La muchacha que no sabía decir que no”, de Manuel Vázquez Montalbán, hasta llegar a diez relatos, engrosan el libro “del cual esperamos muchísimo y que la gente sienta la satisfacción de retomar las lecturas policiales”, apuntó González.

“¡¿Qué les pasa a las mujeres con los vampiros?!”

Como pez en el agua se siente la compiladora en el tema, Mariela Varona, quien ama el tema in extremis, quizás también por influencias del Rock y el choque con Anne Rice y la película “Entrevista con un vampiro”. Luego en los dos mil empezó a disfrutar del “Paquete” y sus prolíficas series que, más allá del contenido y la temática, interesaron por la vinculación entre guionistas femeninas y los vampiros. Esta pregunta incluso se convirtió en un ensayo y encuentra colofón en esta suerte compilativa de textos vampíricos. Los clásicos del género, Louis Antoine Caraccioli y Bran Stoker, marcan el punto de partida para incorporar a otros referentes de igual relevancia pero más contemporáneos como Richard Matheson, escritor de Soy leyenda (1954), que cuenta con la versión cinematográfica manipulada específicamente para el séptimo arte. “El rey del terror y lo fantástico”, Stephen King, cuenta con un acápite dentro del texto a través de la novela El misterio de Salem´S Lot (1975), al tiempo que se incorporan otros autores más recientes visibilizados en la primera década del milenio, comúnmente popularizados por el cine y la televisión, entre ellas las sagas de Crepúsculo, o las producciones seriadas de Diario de un vampiro, entre otros, donde ocupan un lugar importante tres autores cubanos, Rubén Rodríguez, Eduardo Garrandés y Elaine Aguilar, todos ellos para desentrañar la rara obsesión femenina por estos seres inmortales que se intenta resumir y avivar en La palabra y la sangre-título del texto en cuestión-.

“La mujer cantada por el hombre es un objeto”

Alguien tuvo que plantar un cerezo, verso de Cristina Peri Rossi, poeta uruguaya galardonada recientemente con el Premio Cervantes, da título a la compilación de José Luis Serrano. Este libro es una saga que parte de la conspiración entre el propio poeta holguinero y Lourdes González para sacar adelante una antología de poemas de amor de autores latinoamericanos, “donde sin darnos cuenta armamos el texto con lo mejor del género pero no incluimos ninguna mujer. “Para alivianar ese flagelo machista de diez nombres-apunta el autor de Geometría de Lobachevski (Ed. Holguín, 2016)-, surge esta nueva antología, que nos propició como gran sorpresa, por lo menos en lo personal, la profundidad con que la mujer trata el tema amatorio, desde una resistencia, un antagonismo bien distinto a la visión masculina del tema: el hombre siempre ve a la mujer como una cosa, mientras trate de dignifcarla más, más la objetualiza. La mujer ve en el hombre otra cosa, algunas veces como enemigo, como complemento, pero nunca como la ve el varón, nuestra mirada-la masculina- es ingenua y te pierdes una gran riqueza”.

Gabriela Mistral y Fina García Marruz encabezan la lista donde también se ubica Blanca Varela, Alejandra Pizarnik, y Cristina Peri Rossi, esta última al centro del libro y como expresión absoluta-según Serrano-, de las maneras poéticas femeninas; entre otras que en suma nos acercan solapadamente al interior del ser femenino, tan complejo y exquisito, solo descrito a perfección por quienes encarnan este papel desde el primer hasta el último día de su vida.

Electa Arenal: La imagen absoluta

Por José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia

En un día olvidado en la memoria de la gente,  Abel Julio Sastre Matos se fue de archivo en archivo, de biblioteca a parques públicos, de estatuas y jardines, para retornar con su texto Electa Aneral: La imagen absoluta, publicado por la editorial La Mezquita, Holguín 2022. Hay tantas biografías apologéticas y aburridas por este mundo que uno se asusta de acabar desembocando en el tedio, un mal incurable que propagan los  libros mediocres. Pero Abel corta de un tajo los senderos que llevan a tales males y pone a nuestra disposición un texto profundamente ambicioso y de compromiso con esta pintora mexicana:  Elena Electa Arenal Huerta.

Electa Arenal, como ha quedado en  la memoria cultural mexicana y cubana, nació el 16 de mayo de 1935 en México, en el seno de una familia de comunistas. Leyendo con placer la obra de Abel nos enteramos que en 1949 Electa ingresa en la Academia de San Carlos, nombre por el que fue más conocida la Academia de las Nobles Artes de San Carlos de la Nueva España, institución fundada en 1783 y actualmente denominada Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Cursa  estudios completos de bellas artes: pintura, escultura y grabado en palabras del autor: “En 1955 se matriculó  en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, La Esmeralda, actualmente llamada Centro Nacional de Artes.”

Según el Máster en Ciencias “Era casi una niña cuando percibió la importancia del movimiento de arte público, marcándose en ella la influencia del Muralismo mexicano. Como la mayoría de los artistas de su generación, Electa no anhelaba trabajar para las galerías. Se sentía parte integrante del movimiento plástico mexicano”. El autor cita al artista David Alfaro cuando caracteriza a Electa:

“… Estaba tan convencida de la inutilidad del pequeño gabinete, del esfuerzo solitario, del encierro cobarde, que no solo intentó escapar a las responsabilidades que plantea la profesión de pintor, sino que tampoco fue dañada, como la mayor parte de sus compañeros de generación, por los vanguardismos subjetivistas. Electa se burlaba y despreciaba todas esas formas de arte que la publicidad se había encargado de idealizar”.

Abel nos dice que “Entre 1952 y 1954 Electa formó parte del equipo que ayudó a Diego Rivera en los murales al exterior del Estadio de Ciudad Universitaria, La Universidad, la familia mexicana, la paz y la juventud deportista, del Teatro de los Insurgentes: Historia del Teatro y del mural Sueño de paz, pesadilla de Guerra.

Se había casado, en 1955, con el arquitecto Gustavo Vargas Escobosa , con quien tuvo dos hijos: Leopoldo Valentín  y Silvestre Emiliano. El matrimonio en un gesto solidario decide trasladarse a Cuba. Arriban a la isla el  15 de diciembre de 1960  y radican en Holguín.

Los hijos llegarían después, y estuvieron en Cuba desde 1961 hasta finales de 1962. Valentín asistiría al jardín infantil y Emiliano a la primaria, en un centro donde otrora hubo un antiguo cuartel convertido en escuela por la naciente Revolución Cubana. En una entrevista, reproducida por Sastre,  Electa expresa que:

Abel Julio Sastre Matos junto al Monumento a las Pascuas Sangrientas de Electa Arenal ubicado en el Bosque de los Héroes / Foto cortesía del escritor

“Un día nos dijimos: Actualmente no hay otro lugar en la América Latina donde el aporte de artistas y profesionales revolucionarios sea más necesario. En Cuba se lucha por establecer la sociedad justa. Vámonos allá. Veremos una verdadera Revolución. Participemos en ella. Es nuestro deber militante.”

Ambos dejarán huella profunda en la cultura cubana, él como arquitecto se encarga de varias obras, la más conocida, la culminación del hospital Lenin en Holguín.  Crea un  cine club, el primero que se funda en la referida ciudad.

Ella abre caminos a la escultura y la pintura en Holguín. “El mural escultórico Canto a la Revolución fue el primer proyecto realizado por el Taller de Escultura creado en Holguín por la artista mexicana Electa Arenal Huerta. La obra fue presentada al concurso convocado para ser ubicada en la fachada del Hospital Regional de Puerto Padre, hoy Hospital Pediátrico Raymundo Castro Morales, edificio proyectado y construido por el arquitecto mexicano Gustavo Vargas Escoboza.”, apunta Abel.

Día a día deja huella profunda en Holguín y Puerto Padre, detalladas por el autor como:

“La guerrillera venezolana Nancy Alvarado Palma, fue asesinada por la dictadura de Rómulo Betancourt en la década de 1960, en Venezuela. Electa conoce de ello y confecciona el busto Guerrillera Nancy Alvarado, esculpida en marmolina negra pulida, utilizando como referencia las fotos y reportajes que sobre su muerte salieron en los periódicos.  La obra, de 365 x 370 x 805 se encuentra en la Sala de Arte del Museo Provincial de Historia La Periquera.”

Entre los años 1964 y 1965, la artista trabaja en la escultura y la pintura. Realizando el mural pictórico Revolución Cubana, de 12.10 x 3.00 m, en la segunda planta de La Periquera, edificio construido en la década de 1860, sede cien años después de las Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección (JUCEI) y actualmente Museo Provincial de Historia.

Electa y su esposo regresan a México en 1965. La artista muere en un trágico accidente mientras trabajaba en un mural. Sastre los describe en estos términos:

“Electa pintaba las figuras de la parte más alta de la bóveda central, trabajo que nadie quería hacer precisamente por temor a un accidente. Sostenida únicamente de su pincel y lo más grave fue que en el camino recibió un golpe que casi le cercenó la cabeza, causándole la muerte en forma instantánea.  Trazaba en la bóveda del Polifórum los contornos de un Adán y una Eva que siguen y seguirán allí amándose, para alimentar la marcha sin fin de una humanidad que busca la dicha elemental o necesaria. Era el 12 de junio de 1969.”

Abel Sastre nos ha abierto un sendero hacia la olvidada vida de una gran artista mexicana y su obra en México y la isla caribeña en Electa Arenal: La imagen absoluta.

Hay que agradecerle a este  investigador, que desde su Puerto Padre, donde reside e investiga incansablemente, nos haya legado este libro de la artista noble y solidaria que dejó en tierras cubanas una bocanada de sensibilidad y dedicación.

El aroma a tinta de Moisés Mayán

Por Abel Castro Sablón

El patio del Museo Provincial La Periquera se convirtió en punto de encuentro para la literatura y sus creadores, con la realización del espacio Con olor a tinta, que conduce la escritora y directora de Ediciones Holguín, Lourdes González, quien tuvo como invitado especial al también escritor Moisés Mayán.

El encuentro, que forma parte de la jornada de actividades por los 36 años de la mencionada editorial holguinera, tuvo un matiz de conversación íntima, donde la anfitriona indagó, con preguntas muy acertadas, sobre la vida y obra de Mayán, así como de otros aspectos artísticos y literarios.

El multipremiado escritor Moisés Mayán, de una manera muy amena y con un discurso preciso en torno a diversos asuntos, esclareció a los presentes su punto de vista sobre la carencia creativa que existe de manera general en la narrativa cubana actual.

Asimismo, a propósito de los 36 años de Ediciones Holguín, Mayán también rememoró su paso por esa institución, a la que nombró como un templo de las letras holguineras y además evocó su admiración por el trabajo que allí realizan, desde que era solamente un joven con aspiraciones de convertirse en escritor.

Con olor a tinta es un punto de encuentro necesario para la cultura holguinera, pues es una especie de vitrina intimista en la cual se muestran los creadores del territorio, sus procesos creativos y detalles de sus vidas, que luego van a reflejarse también en cada uno de sus textos.

Yunier Riquenes y las exhumaciones diarias

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Yunier Riquenes

Después del último desentierro, casi al anochecer, el exhumadorde poemas cierra las puertas de la casa e intenta ponerle cerrojos a las otras, las del alma… Después del último desentierro, el exhumador de poemas se queda desnudo, como si los muertos lo exigieran así para estar bien separado de los vivos. Bien delimitados los territorios y los cuerpos. El exhumador –que, al mismo tiempo, es el doliente de otros tantos enterramientos, el que acumula pérdidas como noches ha sentidopasar por sucuerpo– se zambulle en la caja de agua clara y se desprende de los hombres sembrados, del llanto de los hombres por sembrar y del olor de las flores y los huesos. Un olor que es dolor y viceversa. Esa caja de agua es también un espejo y en él, al adentrarse como en una bóveda, se reflejan los cuerpos anhelantes y los dolores se tornan ramificaciones, pues“en el espejo se mira el espejo, que contiene una multitud de espejos reflejantes” (José Lezama Lima). A esacaja de aguavemos entrar al exhumador de poemas, luego de enfrentarse a los diarios rituales de la sobrevivencia e intentar domeñar el lenguaje.

“Cada día resulta más difícil alejarse de los muertos, compartir el pan y el agua con los vivos”, pues cada día nos parecemos más:intercambiamos rostros, máscaras, maquillaje, poseemos similares gestos… Al punto de pensarque no hay muertos ni vivos… El exhumador de poemas lo sabe: conoceque no se puede morir del todo; más bien que “hay un yo más atrás de las aguas y el cuerpo que persigue encontrar la salida de los cementerios, de los fantasmas que me rodean y de la casa”; y que ese yo –desencantado y también lujurioso– puede ser un yo poético. Él sabe que quien come del fruto del conocimiento es siempre expulsado de algún paraíso.

Yunier Riquenes García, como el exhumador de poemas, intuye que los versos –como los que integran Exhumaciones, poemario con el sello de Letras Cubanas, 2019– son un cuerpo y que duelen: lastima fraguarlos a martillazos/laceraciones “en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte” (Vallejo), como duele naufragar a orillas del cuerpo deseado, del objeto del placer prohibido. Él prefierepreguntarse si ves las luces a lo lejos o si la mala hierba te ha rozado la cara, pues solo quiere saber la distancia más cerca entre dos puntos, la verdadera, no la más recta.

El exhumador de poemas conoce que “el poema, como otro cuerpo más, se descompone” (Damaris Calderón)y que esa descomposición le permite adentrarse, con la mirada perspicaz y entrenada en las ceremonias del vivir, en las profundidades de lo intangible, en la naturaleza esquiva de una sociedad que muchas veces reniega de los poetas, pero necesita siempre al exhumador. Así sobrevive y así observa a los demás subsistir en la lenta rutina de los días: conoce sus rituales, incluso ha sido partícipe de ellos; se sumerge en la vorágine citadina aunque añore el campo, el primer hogar, al que sabe no volverá, al menos no del todo, no como cuando salió de allí, porque uno no debe volver a los lugares donde ha sido feliz (Delfín Prats). Él lo sabe, por eso ha creado otra coraza, se ha apertrechado de otros cuerpos y otras voces, aunque para ello deba “conservar la memoria, la palabra precisa y el momento oportuno”.

El exhumador de poemas observa, vive y escribe… No tiene miedo, ha abierto los ojos al día y no los volverá a cerrar, pues “es preciso olvidar, desterrarlo todo, desterrarse”. En cambio va a la mar… ¿Qué exhuma cada cual? ¿Qué desprender y lanzar al vacío? El exhumador de poemas huye desaforado de la tentación, pero la sabe cerca, respirándole al oído… No puede, mientras lo miran fijamente, ignorar la sonrisa y el encanto de los muchachos pálidos expandiéndose por las avenidas. Su escritura se torna corporal, al mismo tiempo que “aborda lo social desde una perspectiva original y humanísima”. Vemos al exhumador de poemas salir de su caja de agua, caja circular que sabemos trasmuta en espejos yque bien puede ser el brocal de un pozo (el pozo de la infancia)… Lo vemos salir del círculo, llorar un poco –aunque de niño aprendió a perderle el miedo a los filos– y escribir. Escribir. Cada escritura es también un acto de exhumación. Un acto de sobrevida por uno y los demás. El exhumador de poemas escribe y realiza los desenterramientos diarios, mientras lo rodea un olor que es dolor y viceversa (Tomado de La Jiribilla).

 

 

 

 

Recuerdan en Holguín el legado de Fidel con variado programa cultural 

Por Vanessa Pernía Arias
Fotos tomadas del periódico ¡ahora!

Una variada programación que comprende presentaciones de libros, conversatorios y recitales de poesía y trova se desarrolló en Holguín, con motivo de celebrarse hoy el 96 aniversario del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz. 

La actividad central se realizó en el Conjunto Histórico de Birán, en el municipio de Cuento, y contó con la presentación, por Víctor Aguilera, vicepresidente primero de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (Unhic) en Holguín, del libro Fidel, un guerrillero antillano en el paralelo 17, investigación realizada por José Ángel Llamo Camejo que recopila información sobre la visita realizada por el líder cubano a Vietnam. 

En el homenaje, al que asistieron las principales autoridades políticas y gubernamentales de la provincia, se reconoció a un grupo de jóvenes con la condición 60 Aniversario que otorga la UJC, mientras otros recibieron en Birán el carnet que los acredita como militantes comunistas.

Mientras en la ciudad de Holguín, Eliel Gómez, presidente de la Sociedad Cultural José Martí, comentó, en intercambio con jóvenes en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, sobre el camino de la virtud que trazó José Martí e hizo suyo Fidel junto a la Generación del Centenario, pues “como bien dijo el Comandante en Jefe, Martí nos legó los principios éticos, patriotismo y su alto concepto del honor y la dignidad humana”. 

Asimismo reflexionó sobre el verdadero homenaje que se puede hacer al Apóstol es saber incorporar lo mejor de los individuos en sus propias vidas, no es citar su obra lo que convierte a una persona en martiana; sino llevar en el corazón las doctrinas del Maestro, convicción presente en Fidel. 

Por otra parte, en la sede local de la Unhic los investigadores Hernel Pérez, Mayra San Miguel y Víctor Aguilera presentaron libros sobre la vida de Fidel, entre ellos la última biografía del líder realizada por Katiuska Blanco, con el título Fidel, y además Fidel Castro como espada reluciente, de los periodistas holguineros Maria Julia Guerra y Rubén Rodríguez. 

Publicado bajo el sello Ediciones Alejandro, del Centro de Estudios Fidel Castro y próximamente a disposición de los lectores, la biografía de Fidel romper la barrera del año 1959 y entra en la etapa de mayor polémica y de menor información desde la historiografía, comenta Aguilera.

Añadió, además, que el volumen propicia un acercamiento general a su figura, pues en una primera parte recoge a modo de resumen aspectos esenciales de su infancia, juventud y la lucha, abordado en sus obras anteriores para enfocarse en determinados momentos de la Revolución. 

Mientras que Fidel Castro como espada reluciente, texto publicado por Ediciones La Luz, resulta una valiosa compilación que refleja el paso de Fidel por la provincia de Holguín entre los años 1958 y 2006 a través de una cronología de discursos que pronunciara en este territorio, así como fotografías y materiales periodísticos publicados en el semanario ¡ahora!

Como parte de esta jornada de recordación se entregó la distinción Fernando Rodríguez Portella a los jóvenes historiadores y profesores de la Universidad de Holguín, Bárbara Márquez, René Hidalgo y Celia Hernández, reconocimiento que confiere cada dos años la Unhic.

Asimismo se realizó el recital de poesía Patria es humanidad, en el Museo Provincial La Periquera, con lectura de Lourdes González Herrero, José Luis Serrano y Kenia Leyva, y el trovador Fernando Cabreja. 

 

Convocan al XX Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol

Por Erian Peña Pupo

El Premio Nacional de Poesía Adelaida del Mármol convoca a su XX edición, organizado por el Centro para la Promoción y Desarrollo de la Literatura Pedro Ortiz Domínguez, el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Holguín, y el reconocido sello Ediciones Holguín.

Pueden participar todos los escritores cubanos residentes en el país, con un cuaderno inédito de tema libre y una extensión comprendida entre 60 y 80 cuartillas, asegura el escritor Moisés Mayán, especialista del Centro de Promoción Pedro Ortiz. Los libros, añade, se enviarán por vía electrónica en dos archivos, uno con la obra en concurso, acompañado por un seudónimo, y otro con los datos del autor, a la siguiente dirección: premioadelaidadelmarmol@gmail.com En este último archivo deberán consignarse: título de la obra, nombre y apellidos, seudónimo, número de identidad, teléfono, correo electrónico y una breve ficha biográfica. El plazo vence el 15 de octubre a las 3 pm.

El jurado, comenta Moisés, estará integrado por prestigiosos poetas y su fallo se dará a conocer en la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, a celebrarse entre el 24 y el 30 de octubre en la provincia de Holguín. El premio consistirá en 10 mil pesos moneda nacional, la publicación del cuaderno por Ediciones Holguín y el pago de los derechos de autor de la primera edición. La participación en el concurso implica la aceptación de las bases, por lo que las obras que no se ajusten a los requisitos serán descalificadas, añade.

Surgido en 1989, el primer libro premiado fue Testigo de los días, de Alejandro Fonseca, con un jurado integrado por Guillermo Rodríguez Rivera, Paco Mir y José Luis Moreno del Toro. Le han seguido premiados como Odette Alonso, Lourdes González, Jesús David Curbelo, Roberto Manzano, Luis Yuseff y José Luis Serrano, entre otros, mientras que voces como David Chericián, Marilyn Bobes, Roberto Méndez, Alberto Garrido o Delfín Prats han formado parte del jurado de este premio que recuerda a la poetisa holguinera Adelaida del Mármol, la más importante voz lírica del siglo XIX holguinero.

En las más recientes ediciones, el Premio ha sido entregado, en la sede de la UNEAC, a los holguineros Edurman Mariño por El estrecho margen, Zulema Gutiérrez, con Metralla, y Rubiel G. Labarta por El tiempo recobrado, al habanero Lázaro A. Díaz Cala con Por distintas aceras y al matancero Yans González por el cuaderno Estos días de abril.

Atrapasueños o buscando un booktubers desde Ediciones La Luz

Por Vanessa Pernía Arias

Foto Ediciones La Luz

Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, junto a la Cámara Cubana del Libro, convoca al primer Concurso Nacional de Booktubers Atrapasueños, en el Día Mundial del Niño.

Luis Yuseff, editor jefe de La Luz, comentó que el certamen tiene como propósito incentivar el gusto por la literatura desde las nuevas plataformas de socialización del libro, motivando especialmente a los más pequeños de casa a participar. Booktubers, explicó el ganador del Premio de Poesía Nicolás Guillén, hace alusión a la comunidad de creadores de contenido de YouTube que realizan y suben videos relacionados con los libros para compartir sus opiniones y recomendaciones de lectura desde estas plataformas.

Pueden participar niños, adolescentes y jóvenes hasta 18 años de edad, con un video donde reseñen un título publicado por esta casa editora, en las siguientes categorías: de cinco a nueve años, de 10 a 13 y de 14 a 18. Se otorgará un premio único en cada grupo etario, consistente en una mochila con libros del catálogo de La Luz, souvenir y material escolar.

Yuseff señaló que los interesados deben enviar su audiovisual a la dirección electrónica: alaluzseleemejor@gmail.com, usando el asunto “Atrapasueños” en el mensaje. El plazo de admisión vence el 22 de agosto próximo, y los resultados se darán a conocer el 29 del propio mes desde el Salón “Abrirse las constelaciones” de esta reconocida casa editora, destacó.

Además se publicarán los videos finalistas y ganadores en el canal de YouTube de la editorial; la participación en este concurso supone la aceptación de sus bases, añadió Yuseff.

Atrapasueños está auspiciado también por la AHS y su filial en Holguín, y constituye una de acciones de la campaña del libro y la literatura que fomenta la editorial este año bajo el lema “Buscando el libro justo”, que además se suma a los espacios habituales y busca afianzarse con el público, conquistando a los más jóvenes también desde los escenarios digitales.

 

Visitaciones a Guillén y Fina García-Marruz en la UNEAC holguinera

Por Erian Peña Pupo

Fotos Vanessa Pernía y Armando Cuba

La Filial de la UNEAC en Holguín destacó recientemente las improntas en la cultura cubana y universal de la obra del Poeta Nacional Nicolás Guillén en el 120 aniversario de su natalicio, y de la poeta y ensayista Fina García-Marruz, fallecida el pasado 27 de junio.

Las filiales de Escritores y Música, en coordinación con la Comisión Aponte, realizaron el panel “El último Poeta Nacional cubano”, integrado por el crítico y profesor Lino Ernesto Verdecia Calunga, el poeta e investigador Ronel González Sánchez, y el estudioso de la música Zenovio Hernández Pavón, como homenaje de la vanguardia artística en la provincia a quien fuera un gran escritor y el primer presidente de la UNEAC.

“Sus disertaciones entregaron al público asistente un Guillén diverso, mediante juicios equilibrados y no exentos de polémica, que motivaron un rico debate cultural, generado en un público interesado y participativo”, comentó el historiador Armando Cuba, al frente de la filial de Escritores, y quien subrayó que el homenaje se produjo entre las fechas de nacimiento (10 de julio) y fallecimiento (16 de julio) del importante camagüeyano. “Al honrar la personalidad de Guillén fueron también reconocidos los poetas nacionales de Cuba José María Heredia, Bonifacio Byrne y Agustín Acosta”, destacó.

Por su parte, el Café Literario que realiza, en la sede provincial de la UNEAC, cada jueves el intelectual Manuel García Verdecia “básicamente constituyó un homenaje a una de las escritoras más importantes de la poesía hispanoamericana, Fina García-Marruz”, de las manos del escritor Eugenio Marrón y el profesor universitario Ariel Zaldívar.

Marrón aseguró que Fina es “una de las voces más inspiradas de la literatura hispanoamericana y señaló cómo a su muerte connotados críticos habían exaltado su obra que se inserta en lo más depurado de la tradición poética en lengua española”. Además, compartió varios textos de la antología El instante raro, publicada en España a propósito de la entrega a Fina del Premio reina Sofía de Poesía Iberoamericano en 2011, como “El retrato”, versos inspirados en la foto martiana en Jamaica, “Variaciones sobre el tiempo y el mar”, “La rara playa”, “Los indios nuestros”, “A nuestro Lezama” y pasajes de “Transfiguración de Jesús en el Monte”, en los que “la escritora da muestras de su espiritualidad de raíz católica, su sensibilidad y dominio de la lengua castellana”, subrayó.

Por su parte, el profesor Zaldívar reflexionó sobre los ensayos martianos de García-Marruz, a quien calificó como “excepcional pensadora no suficientemente estudiada, a su juicio, en esta vertiente”. “Al estudiar a Martí, honra su condición especial de pensadora”.

Para profundizar en el tema, citó y comentó pasajes seleccionados de El amor como energía revolucionaria en José Martí, que tocan aspectos como la ética y el desinterés en Martí y “la fuerza divisora del odio, consecuencias históricas; así como de la compilación Ensayos, los acápites “José Martí”, “Lo exterior en la poesía” y “Versos Sencillos”, en los cuales “se aprecia la profundidad del pensamiento crítico y su dedicación al estudio de la personalidad y, sobre todo, de la espiritualidad” del Apóstol (web de la Uneac).

Dashiell Hammett de regreso con sus cuentos

Por Erian Peña Pupo

Foto cortesía de Ediciones Holguín

Del estadounidense Dashiell Hammett (1894-1961), los lectores cubanos conocen, sobre todo, su obra novelística. Sus libros dieron cuerpo a un nuevo subgénero literario: la novela negra, que tuvo sus derivaciones en el cine y dio un vuelco a la literatura policiaca. Autor de cuentos y guiones cinematográficos, y activista político, Hammett influyó a escritores como Ernest Hemingway, Raymond Chandler y George Simenon, y creó personajes tan recordados como Sam Spade (El halcón maltés), la pareja de detectives Nick y Nora Charles (El hombre delgado) y el agente de la Continental (Cosecha roja). Estos libros, junto a La llave de cristal, que se ha publicado más de una vez en Cuba, son clásicos de la literatura universal no solo para el lector amante del policiaco.

Precisamente este último agente es el protagonista de El detective de la Continental, publicado por Ediciones Holguín en 2019, presentado en la reciente edición de la Feria Internacional del Libro y que reúne siete cuentos de Hammett que sintetizan, de manera magistral, las características de los relatos que caracterizaron no solo su obra, sino un periodo y un subgénero literario cuyas ramificaciones han llegado con fuerza a nuestros días.

¿Qué distingue a la novela negra e imanta al resto de sus subgéneros? Leemos a Dashiell Hammett sabiendo que la resolución del misterio no es el objetivo principal, sino la dilucidación no explícita de su motivación moral; que los argumentos son habitualmente violentos y la acción se desarrolla de forma rápida; que la clásica división entre buenos y malos se difumina, pues ambos cruzan a menudo la barrera entre el bien y el mal; y que los detectives (incluso este) son personajes fracasados y cínicos, que terminan mezclándose con los hechos y salvándose a costa, muchas veces, de violencia y suerte, y un rudimentario sentido del honor y el deber cumplido hacia la agencia. Leemos a Dashiell Hammett conociendo que las historias policiacas ocurren, en su mayoría, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión, en los tiempos de la ley seca y el subsiguiente desarrollo del crimen organizado y el gansterismo en Estados Unidos; y que el móvil de los crímenes es casi siempre alguna “debilidad humana”: rabia, ansia de poder, envidia, odio, codicia, lujuria… Leemos a Dashiell Hammett porque estamos seguro que no podía faltar, pues él le dio forma, la femme fatale: esa mujer hermosa, ambiciosa, por la cual se produce el crimen, es la causa directa o incluso la asesina, y cuya presencia marca la novela negra (y el cine negro) y la obra de Hammett. Estos temas van a caracterizar la obra novelística de Dashiell Hammett y también los cuentos recogidos en El detective de la Continental, traducidos por Aida Bahr.

En estos relatos, aparecidos por primera vez en la revista pulp Black Mask y publicados como libro en 1945 (“La décima pista”, “La Herradura Dorada”, “La casa de Turk Street”, “La muchacha de los ojos plateados”, “Kid Cualquiera”, “La muerte de Main” y “Asesinato en Farewell”) el detective es el verdadero protagonista. Pero poco sabemos de él: solo que es un profesional privado que trabaja para la Agencia Continental de Investigaciones de San Francisco, cuyo nombre no conocemos ni conoceremos y –algo que mientras leemos los cuentos vamos notando– que posee una moral ambigua, pues no duda en intervenir en los casos a los que se enfrenta manipulando la situación, dando lugar a que se precipiten los hechos y utilizando métodos cuestionables como los de los criminales a los que persigue (fue con este personaje que nació el subgénero hard boiled).

Hammett creó la mayoría de las representaciones, personajes y esquemas argumentales del género. Su estilo lacónico e impresionista, que selecciona pocos pero significativos detalles para que el lector construya su propia imagen de personajes y ambientes, y que a diferencia de otros novelistas policiacos, como los de la escuela inglesa, no le interesa las argucias del crimen, sino lo ético, lo humano y lo social que se ve comprometido, toma forma de una realidad que conoce, pues Hammett trabajó en la Agencia de Detectives Pinkerton, a la que renuncia en 1922 para dedicarse a su carrera literaria: la corrupción latente en el interior de la sociedad estadounidense en los años del crack de 1929 y la Gran Depresión; por eso el realismo y el fuerte pesimismo que invade a sus personajes.

Ediciones Holguín entrega una novedad literaria que el lector sabrá agradecer: una selección de siete cuentos que Hammett, realizada por el crítico estadounidense Steven Marcus en 1974 y que muestra una visión representativa de lo mejor de su narrativa corta.

¿Qué distinguió el trabajo de traducción de El detective de la Continental? Según la narradora Aida Bahr, al traducir estos cuentos de quien es considerado el padre de la novela negra, procuró “acerrarse al estilo de Hammett, con su prosa ágil, directa, entrecortada. En aras de una mayor naturalidad, y de preservar el ambiente de la época reflejada, que estos relatos captan de forma muy efectiva, se decidió no traducir los nombres de lugares y personajes, excepto los de aquellas locaciones que tuvieran incidencia directa en la trama, o los sobrenombres que contribuyeran a caracterizar a sus portadores. En muchos casos se prefirió no traducir los giros coloquiales propios de aquel contexto con expresiones equivalentes en español que, necesariamente, remiten a otro entorno, sino utilizar un léxico que, además de transmitir el sentido, permita al lector ubicarse en el estatus y ámbito social del narrador y los restantes personajes” del libro.

Con edición de José Luis Serrano y diseño de Roddier Mouso, con portada a partir de un fotograma de la película de cine negro The Big Combo, de Joseph H. Lewis, de 1955, El detective de la Continental ofrece atractivos relatos policiacos que –si bien son reflejo de las características del género en su plenitud– guardan muchas sorpresas al amante no solo del policiano, sino a todo el lector que se deje atrapar por historias donde los detectives, las femme fatale y los asesinos acaban dándose cita, y en los que “la habilidad en la construcción de las tramas, el eficaz trazado de los personajes y, sobre todo, el atractivo de una prosa ágil, directa, salpicada de coloquialismo y humor, tan efectiva que consigue transportarnos al lugar de los hechos, harán de la lectura una confirmación del talento de Hammett”, como uno de los importantes autores del siglo XX.