Nuestro mes: el de las letras

No solo porque coincida con la fecha de mi cumpleaños lo recuerdo, admito que esa es una de las razones más potentes, pero no puedo atribuirle a un elemento personal todo el mérito que reviste para los del nororiente cubano tan significativo día.

Se cumplieron 35 años este 18 de septiembre cuando el país presenciaba la fundación de una de los más prestigiosos recintos literarios de la actualidad. Foto: Archivo

En aquellas horas del linotipo de plomo, a la sombra de maquinarias antiquísimas, se concibieron los primeros cuatro libros, para la ocasión ganadores de la igualmente primera edición del Premio de la Ciudad, para entonces exclusivo de la literatura.

Se cumplen 35 años este 18 de septiembre, cuando la región, el país presenciaba la fundación de una de los más prestigiosos recintos literarios de la actualidad: Ediciones Holguín.

Más de 700 textos publicados en todos los géneros, a cargo de autores locales, escritores nacionales de renombre, así como paradigmas de las letras universales, constan el bregar que sobrepasa el tercio de siglo, ese mismo que ha visto el tránsito a la modernización de las antiguas técnicas editoriales.

Con sobradas razones celebran por estos días un nuevo aniversario, quizás no de la forma en que habitualmente lo hubiesen hecho, pero con las mismas ansias y equiparable placer de sobrepasar el tercio de centuria siendo una de las casas editoras más prominentes del panorama cultural de la Isla.

Disímiles remembranzas evocan la nostalgia de un promisorio decursar donde la editorial ha legitimado el auge creativo que experimentó el territorio, priorizando autores sin acceso a las imprentas nacionales.

Más de 700 textos se han publicado en todos los géneros. Foto: Archivo

Con la premisa del libro como un objeto de arte y un diseño de colecciones renovado, Ediciones Holguín sobrepasa el tercio de siglo exhibiendo un sello armónico entre visualidad y palabra. Una extensa obra es equiparable con similar número de reconocimientos, por tal motivo la principal Casa editora de Holguín ostenta numerosos premios en el área del diseño y la edición, entre ellos en 2005 con La reforma Agraria en Holguín, de Mayra San Miguel, que se alzó con el Premio José Luciano Franco al mejor volumen de temática histórica entregada por la editorial Ciencias Sociales, o el Nacional de la Crítica 2006 al libro Ataxia Espinocerebelosa tipo Dos, del Doctor en Ciencias Luis Velázquez, por solo citar algunos.

Ediciones Holguín celebra su 35 aniversario

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Fotos Bernardo Cabrera

Con una lectura de poesía y el reconocimiento al sostenido quehacer de Ediciones Holguín, celebraron hoy en esta provincia el 35 aniversario de este importante sello, distinguido en el ámbito cultural cubano por la amplitud y calidad de sus propuestas literarias.

Desde el patio del Museo Provincial La Periquera, y cumpliendo con las medidas sanitarias para evitar la propagación de la Covid-19, varios poetas homenajearon desde su obra esta importante fecha, entre ellos Delfín Prats Pupo, Lourdes González, Manuel García Verdecia, Luis Yuseff, Gilberto González Seik, Kenia Leyva, José Luis Serrano y José Poveda. 

Los autores rememoraron sus vínculos, literarios y laborales, con Ediciones Holguín. Para González Seik, la creación de la editorial fue un antecedente importante para el surgimiento de la filial de la Uneac en la provincia; mientras García Verdecia elogió el papel del sello en el rescate de “la memoria y la permanencia” de nuestro desarrollo cultural. 

El Centro Provincial del Libro y la Literatura y la Dirección de Cultura en el territorio reconocieron de manera especial la labor desplegada por la editorial y su directora, la escritora Lourdes González, durante más de tres décadas en la publicación y promoción de autores cubanos y universales. 

Asistió, entre otros, Náyade Proenza, subdirectora provincial de Cultura, y Nilser Batista, funcionario de la esfera cultural del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba, quien destacó la calidad de nuestros libros y la necesidad de comercialización de los mismos en el mundo. En la actividad, el intérprete Nadiel Mejías compartió varios temas.

Desde el mes de junio Ediciones Holguín desplegó una amplia programación digital que incluye la presentación de novedades editoriales, lecturas y paneles, con motivo del 35 aniversario de este sello. 

Estas acciones forman parte de la campaña “Al pie de la letra”, que conmemora esta celebración y tiene entre sus finalidades las presentaciones promocionales de escritores y obras del más reciente catálogo, de otros publicados en años anteriores, así como las peñas y espacios fijos online, comentó a la ACN la escritora y editora Kenia Leyva.

Bajo el lema “Lecturas para combatir el calor en familia”, se comparten recitales, lanzamientos, paneles, conversatorios, entre otras actividades, a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. 

Desde la página de Facebook de la editorial, en streaming o mediante cápsulas promocionales, el lector puede acercarse a las novedades de un sello que posee en su catálogo más de 700 títulos, muchos de ellos de autores importantes de la literatura universal y cubana, explicó Kenia.

Entre las primicias destaca “Separados del mundo. Selección de poesía de amor latinoamericana”, compilada por el poeta y editor José Luis Serrano, la cual, precisó Kenia Leyva, será de agrado no solamente de adolescentes y jóvenes, sino también del gusto de todos los grupos etarios, porque este es un país que agradece la buena poesía de amor.

Además destaca “El detective de la Continental”, de Dashiell Hammett, con traducción de Aida Bahr; “Los papeles del poeta”, novela corta de Henry James, llevada al español por Manuel García Verdecia; “Ella escribía poscrítica”, de Margarita Mateo, Premio Nacional de Literatura; “Cuentos destornillados”, de la camagüeyana Niurki Pérez García, y “El mundo kenoseve,” de Ronel González, ambos para los niños. 

En uno de los textos promocionales a propósito de la fecha, el escritor José Luis García expuso que Ediciones Holguín desde sus inicios contribuyó de forma incuestionable a que la ciudad que le da nombre se convirtiera en punto de referencia dentro del quehacer literario de la isla. 

Su historia comenzó ligada a la publicación de los mejores textos de autores holguineros, entre ellos los Premios de la Ciudad y otros certámenes organizados en la provincia, para paulatinamente ampliar sus miras hacia lo mejor que se produce a nivel nacional e internacional en todos los géneros, destacó el también Premio Alejo Carpentier.

Entre los autores publicados por este sello holguinero destacan Paul Celan, Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Eugenio Montale, Harold Hart Crane, Virginia Woolf, Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Antón Arrufat, Reynaldo González, Miguel Barnet, entre otros. 

 

Pablo Guerra y su rapsodia para un animal de carga

Por Erian Peña Pupo 

Foto cubierta cortesía de Ediciones La Luz y Vanessa Pernía 

Pablo Guerra Martí sabe –como su admirado José Lezama Lima– que “paso es el paso del mulo en el abismo” y que “ese seguro paso del mulo en el abismo suele confundirse con los pintados guantes de lo estéril” y además, suele hacerlo “con los comienzos de la oscura cabeza negadora”. Pero Pablo Guerra, poeta aguzado en los complejos entresijos del idioma, conoce que el “final no siempre es la vertical de dos abismos”. 

A estos abismos se ha asomado, al punto de declarase “animal en extinción”, pero un animal capaz de tomar palabras “del día a día para construir el lecho, la cama y el fogón”. Palabras que terminan siendo proscritas, tiernas, sucias… materia de los versos de Animal de carga, publicado en 2018 por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, con edición de Luis Yuseff, diseño de Frank A. Cuesta, a partir de una foto de Ramón Legón, y corrección de Mariela Varona y Yailén Campaña. 

La profunda hinchazón del plomo dilata los carrillos del mulo de Lezama Lima; mientras que el buey de Pablo está “herido por la vara, hendido por la vara, guiado por la vara” y “no recuerda para que sirven sus bríos, ¿hollar en el fango? ¿jalar la carreta, acaso?”. Este buey –insiste en decirnos el poeta, narrador y realizador audiovisual– “ya no es el que determina la pauta, el orden natural de las cosas que han de ser arrastradas”. Sigue el paso lento, el cabeceo… “Entre él y el límite solo está el palmo de húmeda lengua”. Otros, algo más lentos, le clavan al buey la orden en el lomo endurecido… 

El poeta, miembro de la UNEAC y merecedor de varios premios literarios, acarrea “cántaros que se han de vaciar para sucesivas vueltas”, “cuentas que han acumulado saldos deudores, intereses multiplicados ante el ojo del publicano y en los bolsillos”, y como el mítico Sísifo de Corinto –aquel reinterpretado por Camus como metáfora de la vida moderna– sube cuesta arriba la empinada ladera cargando la pesada roca. Muchas veces, también como Sísifo, cree que está condenado a una inútil e incesante tarea, una “bancarrota declarada, a cuestas, en el lomo de los días”. Otras veces, apenas cree distinguir entre la naturaleza del hombre y su agobiante carga. Es entonces cuando “el tigre de las horas” –¿acaso el tigre de Blake?– arroja su gélido aliento y el poeta deja a un lado el temor a la garra, a la certeza del colmillo, y asegura que el miedo es su arma, el ojo alerta su naturaleza. Aun así, existe, permanece, incluso llega a asegurarnos que “la luz persiste como un perro fiel en seguir guiando nuestros pasos”. 

Esa luz –atizada por las circunstancias del alma, “vasto territorio donde nos perdemos desacostumbrados al oficio de los encuentros”– arremete “la muerte inmemorial que padecemos”, y en la poesía de Pablo Guerra Martí encuentra asideros en los seres que ama y necesita, “la pesada bola del recuerdo que inevitablemente volverá para golpearnos”. Sus hijas, su madre, los amigos como “islas golpeadas por el viento” –y con ellos la impotencia ante la imposibilidad de “alumbrar la soledad”– viven en poemas que poseen algo de esa electrizante y lírica estructura lezamiana evidente en sus libros. 

Pablo Guerra Martí no se encuentra, como Lezama, “entre los toros de Guisando”, pero sí está “entre los que preguntan cómo y cuándo”. Y ese cómo y cuándo desbordan su poesía. Él sabe que al pasar la página –después de leer sus versos– algo queda, y que ese algo –cercano, vital, palpable, nuestro– nos impulsa a creer que antes de rodar nuevamente, Sísifo tuvo la certeza de que la piedra había avanzado un poco más (tomado de la web de la Uneac). 

 

A la autora de María toda

Pocas personas pueden darse el lujo de la personalidad con que asume la vida Lourdes María González Herrero.

Lourdes libera una batalla por la cultura y el conocimiento desde el Sello Ediciones Holguín. Foto: Atchivo

Con ella, gracias a la suerte o al destino, o quien sabe a qué cosa, he sufrido, pero también disfrutado, regaños, sugerencias, bromas, pero siempre aprovechando cada segundo a su lado, que es el mejor momento para beber de tan prolífera fuente de conocimiento.

Las edades transparentes, El amanuense, Papeles de un naufragio y La sombra del paisaje, son algunos de los tantos poemarios y libros de narrativa que figuran en su obra, editada en diferentes países, como Italia y Francia.

Merecedora de varios premios, como el Julián del Casal, el Especial de Poesía Bicentenario de José María Heredia, de cuento La Llama Doble y Guillermo Vidal, y el de novela José Soler Puig, quiso la suerte que naciera el 13 de septiembre de 1952 en esta “provincia del universo”.

Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de su Consejo Nacional, libera una batalla por la cultura y el conocimiento desde el Sello Ediciones Holguín, principal casa de las letras en el nororiente cubano y una de las más importantes del país.

A la autora de María toda, !muchas felicidades! Foto: Portada del texto

Premio de Poesía «Adelaida del Mármol», 1992; Premio UNEAC de Poesía Julián del Casal, 1999; Premio Oriente de Novela «José Soler Puig», 2005, o Distinción por la Cultura Nacional, son algunas de esas distinciones y reconocimientos que engrosan la larga lista para agasajar tan prolífera trayectoria.

A la autora de María toda (2005), lleguen nuestras más sinceras felicitaciones próximo a celebrar un año más de vida.

Entrar al aula inmensa de la vida de la mano de Eduardo Heras León

Por Erian Peña Pupo 

Foto cortesía de Ediciones La Luz 

“Yo soy un escritor de mi tiempo. Escribo el presente, y una de mis funciones como escritor es tratar en lo que pueda de enriquecer la vida espiritual de mi pueblo e incidir en la problemática de donde yo vivo. No me interesa la posteridad, quiero dejar mi huella ahora”, respondió Eduardo Heras León a la crítica y editora uruguaya Ana Inés Larre Borges en una entrevista publicada en el semanario Brecha, de Montevideo, en 1987, incluida en el libro Eduardo Heras León en el aula inmensa de la vida, compilación y selección de Yunier Riquenes García publicada en 2018 por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín. 

Precisamente las huellas de Heras León –el Chino Heras, el autor de libros clásicos en la cuentística cubana, el editor, el periodista, el profesor de generaciones de narradores jóvenes, el fundador, el hombre leal a sus principios a toda costa, el amigo admirado y querido–, pueden rastrearse en las páginas de este libro homenaje en el que se destila, como resumen, como vía crucis y fe de vida, su amor por Cuba, pues “para nosotros, afortunadamente, a pesar […] de los años terribles que dejaron esas huellas imperecederas […], las utopías siguen vivas y la historia no terminó, sino que está a punto de comenzar”, asegura. 

Este libro compila más de veinte entrevistas concedidas por Heras León a medios cubanos y extranjeros en diferentes momentos de su vida, desde los años 80 hasta nuestros días, y en las que transita –muchas veces manteniendo idénticas líneas de pensamiento– por sus grandes pasiones, y por los momentos que han marcado su vida como escritor y ser humano: el triunfo revolucionario de 1959, las milicias, Girón, la literatura, el periodismo, el ballet, el ostracismo producto a un complejo momento de la política cultural en los años del Quinquenio Gris, el ajedrez, la fábrica Vanguardia Socialista, la literatura fabril y la honestidad del obrero, el magisterio, Universidad para Todos, el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso… Todo ello, y mucho más, han hecho de Heras León el hombre que es hoy. A todo ello –en dependencia de las peculiaridades de cada entrevista, de los enfoques de las preguntas– podrá acercarse el lector interesado en la vida y la obra, que en este caso se cruzan y complementan, del Premio Nacional de Edición 2001 y Premio Nacional de Literatura 2015. 

“Los entrevistadores son de distintas formaciones y generaciones, pero el entrevistado cree lo que dice, ha sido consecuente con lo que ha vivido, con la gente que ha conocido y con su país. He podido leer y saber cómo ha sido, lo que ha perdido, lo que ha ganado, lo que ha fundado para los demás; los espacios culturales y políticos en los que ha participado; los debates en los que ha puesto su verbo y acción”, asegura el narrador y poeta Yunier Riquenes en las palabras del prólogo “Cuando la vida de un hombre no es un cuento”, y añade: “Este es un libro que conmueve. Repasa palmo a palmo la vida de un hombre querido por muchos. He disfrutado encontrar, releer, transcribir esta selección de entrevistas […] Cuando uno lee estas conversaciones con el paso del tiempo, aunque uno no haya vivido prohibiciones, sueños, guerras, uno vuelve a la caminata, se incorpora. Vence los kilómetros que sean necesarios”.

Periodistas y escritores como Odette Alonso Yodú, Fernando Butazzoni, José Antonio Michelena, Magda Resik, Dean Luis Reyes, Manuel García Verdecia, Marilyn Bobes, Yoe Suárez, Antonio Herrada y Rafael José Rodríguez Pérez, escudriñan diferentes momentos de la vida del autor de La guerra tuvo seis nombres (Premio David 1968) y Los pasos en la hierba (mención única del Premio Casa de las Américas 1970), libros iniciadores –junto con la obra de esos años de Norberto Fuentes y Jesús Díaz, “una generación frustrada en lo literario” y “atrapada en el vórtice de los años duros […] con todas sus contradicciones, complejidades, victorias y derrotas, aciertos y errores– de la llamada literatura de la violencia, en la que “la Revolución entraba a la narrativa con gente humana, creíble, con aciertos y errores, con vicios y miserias”, escribe Fernando Beramendi en su entrevista, y en los que se abordan –junto con A fuego limpio, Acero y Cuestión de principio, La dolce vita, entre otros de sus libros– “temas como la guerra revolucionaria, la construcción de la sociedad –en todos sus matices–, la lucha contra las resistencias del pasado, el mundo de las fábricas y también, el amor y el desamor” (con un lirismo que sorprendió a Cortázar). “Tenemos que quitarnos el fardo de la historia para lanzarnos a la aventura de la imaginación”, respondería en esta misma entrevista Heras León. 

Momentos especiales en este amplio diálogo que es Eduardo Heras León en el aula inmensa de la vida resultan los sostenidos sobre el proyecto Universidad para Todos, cuyo primer curso, dedicado justamente a las técnicas literarias, otra de sus pasiones, impartió por televisión. Y además, a ese sitio único, que ha ayudado a la formación a centenares de jovenes escritores, y promotores y lectores, como bien afirma, que es el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. “Desde allí renovó la literatura cubana desde 1998. Incentivó a la escritura del cuento en el país. Cuba dejó de ser tierra de poetas. Y luego, con el Curso Universidad para Todos de Técnicas Narrativas por la Televisión, dio inicio a muchos otros cursos. Por aquellos años se comentaba incluso por los pequeños pueblos, el minicuento El dinosaurio, de Augusto Monterroso que Eduardo analizó en la pantalla chica. Con sus clases Eduardo entró en muchas casas de cubanos de todas las latitudes, entró en el imaginario de personas que jamás habían escrito una línea”, resume Yunier Riquenes y añade otras derivaciones del Centro Onelio como el Premio César Galeano, la Beca Caballo de Coral, la revista El Cuentero, la editorial Caja China, el Encuentro Internacional de Jóvenes Narradores en 2008, el voluminoso libro Los desafíos de la ficción, el concurso de minicuentos El dinosaurio…

Amigos, la universidad, la edición, la pasión por el ajedrez y el ballet, la literatura y las nuevas generaciones, a las cuales conoce muy bien, desde su papel de profesor y cómplice, los escritores que admira, a muchos de los cuales llegó a conocer y compartir, una novela inconclusa, las memorias que muchos esperamos, ese amor llamado Ivonne Galeano, eje de su vida y alma del Centro Onelio… discurren en las páginas de este libro, con edición de Luis Yuseff, diseño de Frank A. Cuesta, imagen de cubierta de Linet Sánchez, y corrección de Mariela Varona (curiosamente casi todos salidos también de las aulas del Centro Onelio J. Cardoso). 

A manera de anexos, Riquenes tuvo la acertada idea de añadir materiales complementarios, que hubieran quedado sin recogerse en las páginas de un libro, como las palabras al recibir el Premio Nacional de Edición 2001, el Maestro de Juventudes que entrega la AHS, la réplica del Machete de Máximo Gómez, la Medalla Alejo Carpentier al Centro Onelio y el Premio Nacional de Literatura 2015, además del necesario texto –por abarcador y por exponer el tema como en ninguna de las entrevistas– “El Quinquenio Gris: testimonio de una lealtad”, conferencia leída en 2007 en el Instituto Superior de Arte como parte del ciclo “La política cultural del período revolucionario: Memoria y reflexión”, organizado por el Centro Teórico-Cultural Criterios. 

Somos tantos los que le agradecemos a Eduardo Heras León sino nuestros primeros pasos en la literatura, sí el hecho se enfrentarnos a ella con seriedad, con sacrificio y también con amor. Somos muchos sus lectores, y los graduados del Centro Onelio –sitio que le cambió la vida, no hay duda de ello, a varios jóvenes en toda la geografía insular, y hoy esparcidos en varias partes del mundo– que lo admiramos como ese padre espiritual que nos incita a escribir, a leer. Sirve este libro, además, como homenaje agradecido de todos al Chino Eduardo Heras León. 

 Tomado de La Jiribilla: http://www.lajiribilla.cu/entrar-al-aula-inmensa-de-la-vida-de-la-mano-de-eduardo-heras-leon/

Nuevos audiovisuales para los más pequeños desde Ediciones La Luz

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cortesía de Ediciones La Luz

Varias cápsulas promocionales sobre la antología poética para niños “Dice el musgo que brota”, realizada por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, fueron estrenadas en su versión audiovisual.

Este proyecto, auspiciado por la Dirección Provincial de Cultura y con la dirección general del poeta Luis Yuseff, reúne diez cortometrajes donde cobran vida una decena de textos, llevados a escena por integrantes de la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, comentó Liset Prego, editora del sello holguinero.

El espectáculo, dirigido por Fermín López, a cargo de la compañía escénica, se trasmite a través de los perfiles institucionales de la editorial en Facebook y YouTube los sábados a las 10 de la mañana, y se prevé, una vez en la normalidad, realizar su estreno presencial.

Sobre estos nuevos materiales para los niños, realizado por Wildesigners Productions, Fermín López destacó que estos han consolidado el trabajo entre ambas instituciones, teniendo en cuenta los intereses comunes en función del arte, mostrando una madurez que culmina siempre en productos hermosos y de alta calidad.

“Lo más importante y más difícil es que se trata de un proyecto poético, pero se ha trabajado de manera que va a llegar a todos, con una invitación a transitar el maravilloso mundo del libro”, añadió López.

“Dice el musgo que brota” fue llevado, además, al formato de audiolibro en 2019, por el joven realizador Héctor Ochoa, y contó con las voces de los actores de la propia compañía de narración oral.

Con este título, escrito por jóvenes autores cubanos, y compilado por el escritor guantanamero Eldys Baratute, Ediciones La Luz ha recibido importantes galardones como el Premio de la Crítica y de la Mejor Edición, en la Feria Internacional del Libro realizada en el 2019 (Con información de la Agencia Cubana de Noticias ACN).

 

 

Leer sana en tiempos de pandemia

Por Liset Prego Díaz

Fotos Facebook de Ediciones La Luz

Ediciones La Luz se sumó a la iniciativa del Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL) en Holguín, de llevar su quehacer a los vacunatorios. Con alrededor de 100 sitios dedicados a este fin en el territorio, la presencia de los artistas se convierte en un aliciente para quienes acuden a la inmunización.

El sello literario de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), movido por su propio eslogan, “leer sana”, lleva sus títulos hasta un público que busca salud y encuentra además, el refugio de los libros, en presentaciones literarias a las que acuden, en ocasiones, los propios autores.

Adalberto Santos, poeta y editor de La Luz, comenta sobre su experiencia en estas actividades:

“Esencialmente mi participación en los vacunatorios persigue la voluntad de acompañar, desde la promoción de la lectura, esa necesaria campaña de inmunización para salvaguardar la vida.

Desde Ediciones La Luz con el apoyo del CPLL nos hemos propuesto demostrar nuestra adhesión a este esfuerzo y su acompañamiento, contando con nuestro imprescindible y múltiple catálogo.

Comprendemos que muchas personas que allí se encuentran pueden estar temerosas o vacilantes ante una experiencia nueva. Otros con cierto resquemor a posibles efectos secundarios, pero de forma general, se mantienen serenos y participan activamente de las presentaciones y es notorio el gesto agradecido de muchos por esta voluntad de acompañamiento desde el arte”.

Norge Luis Labrada, jefe de la sección de literatura de la AHS en la provincia, y miembro del staff del sello, explica que “se han presentado títulos como Sexo chatarra, Monstruos, pequeño inventario, La casa de los gatos perdidos, cancioneros del catálogo, entre ellos Como una luna en pie, de Fernando Cabrejas, con la presencia del autor”.

Los libros, dedicados a distintos públicos, son una representación de la diversidad de propuestas de la editorial ante potenciales lectores que quizás en otras circunstancias no se habrían acercado a promociones en espacios habituales.

Erian Peña, periodista, escritor y crítico de arte, cuenta que esta “es una experiencia interesante porque las presentaciones son diferentes a las que estamos acostumbrados en espacios dedicados a eso específicamente, y con un público que va con el propósito de ver las presentaciones.

En este caso, eran propiamente actos de promoción, buscando propiciar el acercamiento de los allí presente a los libros. Puede sorprender que muchos de ellos conocen, si no los libros, al menos a los autores, o se interesan y tratan de adquirirlos en los puntos de venta dispuestos para ello”.

Ediciones La Luz, con casi 25 años de presencia en el panorama editorial cubano, e innumerables premios y reconocimiento por un trabajo que se distingue en dicho ámbito, se mantiene activa durante el periodo estival, no solo en los sitios de inmunización dispuestos en la ciudad, sino en redes sociales desde donde siguen potenciando el poder curativo de la literatura con espacios habituales, por ejemplo en Telegram, con peñas, talleres, concursos, o en YouTube con cápsulas de video, además se mantiene el trabajo de sus miembros en el plan editorial (Tomado del periódico ahora).

 

Primavera en vano para el amor difícil

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

El tema que preside el universo dramático de Abel González Melo (La Habana, 1980) es el amor. Recurrente en casi todas las obras, afirma el ensayista español José-Luis García Barrientos en “Claves de la dramaturgia de Abel González Melo”, el amor está presente “desde una mirada muy actual, posmoderna si se quiere, más volcada a sus dificultades que a su posible realización, al desamor en definitiva, con el sexo en primer plano, pero trascendiéndolo siempre de una u otra forma”[1]. Eso lo constatamos al leer las obras que integran el volumenPrimavera en vano. Trilogía del amor difícil, publicado por Ediciones La Luz.

Tres obras lo componen: Adentro (2005), Por gusto (2006) y Manía (2009) y todas, como su propio título indica, dan cuerpo literario/escénico a las complejidades del amor para nada fácil. Ese que, envuelto en sus tantas contradicciones, resulta la mayoría de las veces el más deseado, por utópico, por arisco, y el que se recuerda, desde el umbral de la vida,con cierto placer.

Si el amor es el tema omnipresente de las obras –recalca García Barrientos–, la ausencia más significativa es la de“la política como planteamiento abierto, expreso o doctrinario”, aunque la realidad en que se sumergen los personajes, los contextos que permean sus diálogos, sus miradas, incluso sus reacciones a situaciones determinadas, estén atravesados por la fuerza de la política. Puede partir de una cuestión generacional, incluso de reacción frente al teatro y la literatura precedentes, unido “a una aversión particular del autor por lo tendencioso o panfletario”, sin que signifique “que su teatro carezca de dimensión política; al contrario, en la medida en que se halla hondamente arraigado en la realidad, es a través de ella, encarnado en lo humano, como se manifiesta; más a la manera de Shakespeare que a la de Brecht”, añade.

Abel González Melo –autor de obras premiadas, publicadas y representadas en varias partes del mundo como Chamaco, Talco, Epopeya, Mecánica y Bayamesa– es un “constructor” de personajes. Convincentes, vivos, en su mayoría jóvenes, reconocibles al doblar de la calle (o en nosotros mismos)por el hecho de que habitamos idénticos espacios y muchas veces portamos la misma máscara (el mismo “personaje”), sus interlocutores–esos con quienes habla y nos pone a dialogar también– resultan seres “humanizados, muy cercanos alespectador/lector y que solicitan mucho más la identificación que la distancia crítica de los actores”.

¿Qué encontrará el lector en los “dramas contemporáneos” de Primavera en vano?Adentro. Triangulo para actores –estrenada en Aguijón Theater de Chicago en 2012, dirigida por Sándor Menéndez, y en Cuba en 2012 por Cabotín Teatro y Los Impertinentes, con dirección de Roger Fariñas– parte de “alguna pena compartida o algún secreto a punto de estallar”, cuenta Abel en las palabras que, a modo de prefacio, anteceden el texto donde Daniel Vargas, Enrique Vargas, Eleorka Estrada y Victoria Torres desgranan las historias que los unen. Mientras Por gusto. Ronda en sordina para cuatro amantes –estrenada en La Habana por Origami Teatro y Alexander Paján, y montada por El Portazo y Pedro Franco en 2011, y por Repertorio Español en New York, Estados Unidos, con dirección de Leyma López, 2012– surge del “amor y la angustia que lo envuelve”, para adentrarse, “utilizando la estructura de una ronda”, mediante dúos y solitarios, en los universos de cuatro jóvenes que viven en Cuba, en este momento [Leandro Ars, Henry Colina, Laura María y Marcos Viera se llaman los amantes]. Por rara paradoja, los cuatro buscan y a la vez abandonan el amor: es cuanto les permite su existencia cíclica, con sus desajustes y sus anhelos. Porque todo empieza en el punto que termina”.

Finalmente Manía. Duelo inútil–obra en la que Abel reconoce la influencia del dramaturgo y director Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005, a quien tuvo de maestro en el Royald Court Theatre de Londres, Reino Unido– “surge de las pulsiones muy reales y de la experiencia más íntima del encuentro con otro carácter, otro clima, otro lenguaje” (España), y del deseo de “contar la dificultad del amor a cada instante de una pareja” como línea más recurrente, por lo que acudió a una “estructura de fusión de tiempos y espacios, un rompecabezas que destilara intensiones en vez de proponer rumbos claros a la pasión. Me obsesiona descubrir, a través del artificio del drama, cómo en el origen del amor está ya su debacle”.

Las obras de González Melo se “ubican” en la sociedad cubana del siglo XXI, especialmente la habanera (salvo en Manía, que ocurre en Madrid, aunque puede ser en cualquier ciudad fuera de Cuba). Lo urbano, los laberintos capitalinos (las calles, la nocturnidad, los hacinados sitios del vivir) resultanespaciode reconocimiento del “otro”, de personajes que, en muchos casos llegan del interior del país a abrirse puertas, mientras los nacidos allí ven la Habana como el trampolín para el viaje/escape. La fragmentación social (familias disfuncionales, doble moral) es muchas veces producto de unadifícil situación económica que lacera la cotidianidad de cada uno. Así estos personajes, marcados por la frustración, luchadores del día a día en una urbe que amenaza con molerlos, fragmentarlos, sino se adaptan, se me antojan símbolos de la resistencia, de la sobrevivencia. Uno cree que los personajes de Abel González Melo sobreviven a duras penas, y que se parapetan en el “amor difícil” como salvoconducto de sus días.El teatro se parece tanto a la vida porque es como la vida misma, podríamos decir también.

Para José-Luis García Barrientos “Adentroy Por gusto poseen un componente trágico indisimulado”. Junto “con Manía están más influidaspor un sentimiento de dificultad del amor que por laimposición de un pathos a ultranza”. Ademásdel tema, comparten, con pocas variantes, una mismaestructura característica, que sirve decontrapunto a las anteriores y que se distingue por la carencia de acotaciones –los personajes explicitan verbalmente sus sentimientos y deseos, e incluso susacciones físicas–; la falta de elemento escenográficos o de utilería en el texto; el uso del monologo, donde el propio diálogo asume a veces la función de las acotaciones, y deparlamentos con marcado carácternarrativo pero sin una marca apelativa.

Publicadas por primera vez en la trilogía original que el autor las concibió, Primavera en vano –con edición de Adalberto Santos, corrección de Mariela Varona, diseño de Roberto Ráez y Armando Ochoa yobra de portada de Pilar Fernández Melo– está poblado de “seres deseosos en permanente viaje del júbilo a la duda, de la emoción al vacío, del encierro a la intemperie. Situados al borde del abismo, los personajes (…) comprimen el tiempo y el espacio de su intimidad, miran al espectador directamente a los ojos y le susurran toda la ansiedad al oído. Desde un presente que no cesan de cuestionar, estas historias invitan a una teatralidad que desborda el realismo y escarba en lo más profundo de nosotros”, leemos en la contracubierta del libro.

Doctor en Estudios Literarios y máster en Teatro por la Universidad Complutense de Madrid, Abel González Melo ya no es aquel joven autor precoz –poeta y ensayista además–que asombró la escena cubana con sus primeras obras a inicios de siglo. Es hoy una de las voces más sólidas e interesantes –como lo evidencia los nuevos textos, las publicaciones y antologías, los estrenos a ambos lados del Atlántico– de la dramaturgia cubana e iberoamericana. Este hermoso y cuidado libro de La Luz nos entrega tres obras, instantes de la existencia, para intentar desentrañar, infructuosamente,los pesares y dichas del amor difícil.

[1]José-Luis García Barrientos: “Claves de la dramaturgia de Abel González Melo”. En Análisis de la dramaturgia cubana actual, José-Luis García Barrientos (director), colección La selva oscura, Ediciones Alarcos, La Habana, 2011 (salvo que se señale lo contrario, las siguientes citas usadas en el texto fueron tomadas de este mismo ensayo).

(Tomado de la web de la AHS: http://www.ahs.cu/primavera-en-vano-para-el-amor-dificil/)

 

Apoya la literatura holguinera la campaña de vacunación

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas del perfil en Facebook de Adalberto Santos y Elizabeth Soto

Con presencia en más de 16 vacunatorios de Holguín, el Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL) despliega por estos días una amplia programación que incluye presentaciones, recitales, narraciones y venta de libros, para apoyar la intervención sanitaria en el territorio con la vacuna Abdala.

Dayris Ajo, especialista del mismo, comentó que existen más de 100 vacunatorios activos a los cuales se prevé llegar con acciones que estimulen el hábito de la lectura, además de hacer este momento lo más grato posible, teniendo en cuenta que los vacunados, en esta primera fase, son personas de la tercera edad.

Desde el inicio de la intervención sanitaria, el 13 de julio, se han realizado más de 20 actividades, en las que han participado escritores, editores, promotores, profesores, especialistas, trovadores y narradores orales.

Se mantienen con una programación fija los vacunatorios ubicados en los seminternados Dalquis Sánchez, Rafael Freyre y Calixto García; las secundarias Carlos Manuel de Céspedes, Augusto César Sandino, Alberto Sosa y Oscar Ortiz; la escuela primaria Manuel Ascunce; el instituto preuniversitario Enrique José Varona; el politécnico Pedro Díaz Coello, y el situado en la terminal Las Baleares.

Ediciones Holguín y La Luz son las editoriales con mayor presencia de títulos, como “Pintura fresca”, libro de narrativa para adultos de Rubén Rodríguez; “El huracán y la palma”, compilación poética cubana reunida por Delfín Prats; “Dice el musgo que brota”, texto de poesía para niños; así como los poemarios “Poses”, de Norge Luis Labrada y “Escritos sin rabia”, de Elizabeth Soto; ambos miembros de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, precisó Dayris.

Para la venta se tienen aproximadamente 300 títulos de varias editoriales nacionales; y entre los más vendidos se encuentran “El mundo que no se ve”, de Ronel González, y “Cuentos destornillador”, de Niurki Pérez, de Ediciones Holguín, además de “Cuando te llamas princesa”, de Enrique Pérez Díaz y la colección Espejo, de La Luz.

Más de 1400 artistas holguineros, incluidos estudiantes y aficionados, apoyan, desde las diversas manifestaciones, la intervención sanitaria con la vacuna Abdala en los centros habilitados para esta importante actividad contra la Covid-19 en la provincia.

Una programación estructurada se lleva a cabo en cerca de 170 vacunatorios distribuidos en todo el territorio, y que comprende grupos de pequeño formato, que no sobrepasan la cifra de tres personas, con intervenciones breves para el disfrute de quienes esperan (Con información de la Agencia Cubana de Noticias ACN).

Las ocurrencias del profe Cuba

Quién, en el panorama de la intelectualidad holguinera, no ha escuchado del profe Cuba, o ha sido partícipe de su jovialidad y picardía auténtica que lo hacen redundar en el temperamento de los que nacimos en esta Isla y que en él se acentúa mucho más.

Quién no ha escuchado del profe Cuba. Foto: Internet

Quizás como un aviso para su futuro profesional, o solo como una casualidad de la vida, pero fue en La Trocha, no de Júcaro a Morón, sino del municipio Báguano, nació el 4 de agosto de 1955, para luego convertirse en el prominente historiador que es hoy.

Cuba es, de esos casos en que los títulos quedan por debajo del dominio y los conocimientos reales, acentuado quizás por la vehemencia con que defiende sus posturas y la solidez de sus argumentos, aunque a pesar de ello no puede menospreciarse el grado científico que ostenta de Máster en Ciencias.

Miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), en su trayectoria laboral se encuentran los servicios en el Museo Provincial de Holguín, La Periquera, y en la Oficina de Monumentos en nuestro territorio, donde ha contribuido a preservar la historia local a través de publicaciones e investigaciones que constan en periódicos, revistas y boletines de prestigio en el panorama de las Ciencias Sociales.

Latidos de Revolución. Holguín 1952-1953, Comando urbano en acción 1957, Holguín, 1898-1920 de la colonia a la República, Política demográfica 1898-1920  y Cuba, independencia y generación (Ediciones Holguín, 2003, 2004, 2006, 2017), son algunos de los textos publicados bajo su pie de firma.

Diversos reconocimientos ha merecido su obra, entre ellos el Premio de la Ciudad 2005 por la presentación de la obra Holguín, 1898-1920…, así como los Premios de Investigación Cultural en 2003, entre otros.

Diversos reconocimientos ha merecido su obra. Foto: Portada del texto

Pero, sin lugar a dudas, su rol más prominente en el panorama local es frente a las aulas, en su desempeño como profesor en diversos centros docentes de la provincia de Holguín, en los cuales no he tenido el placer de participar, sin embargo recuerdo con mucha satisfacción los momentos en alguno que otro evento donde he podido nutrirme de sus conocimientos al tiempo que nos roba una que otra carcajada por sus ocurrencias.

Al profe Cuba lleguen nuestras más sinceras felicitaciones próximo a celebrarse su cumpleaños.