Cuba en Estados Unidos por Emilio Cueto

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

Emilio Cuetoasegura que nada cubano le es ajeno. Ese es el lema que ha decidido enarbolar. Nacido en La Habana en 1994 y radicado en Estados Unidos desde 1961, Cueto es considerado el mayor coleccionista privado de artículos cubanos en el mundo.

En su casa de Washington DC –a tres kilómetros de la Casa Blanca y cerca de la sede de la Oficina de Intereses de La Habana en esa ciudad–, Cueto ha ido conformando, durante casi 40 años, una extensión de Cuba en la propia capital de los Estados Unidos. Una isla de repuesto, podríamos pensar. Un apretado museo donde Cuba asalta a la vista por todos lados: periódicos, libros, mapas, monedas, anuarios, cucharas, corbatas, latas de tabaco, películas, libros, piezas rescatadas del Acorazado Maine, botellas de perfume y cuernos donde los ingleses que invadieron La Habana guardaban la pólvora.Todo está en su apartamento y en el colindante, del cual se hizo cargo desde la década del 90 para ampliar el espacio de su colección conocida como La Emilioteca.

Buena parte de esta colección puede apreciarse en el amplio libro Cuba en USA, presentado por el propio Emilio Cueto en la Biblioteca Provincial de Holguín Alex Urquiola.

Cueto no es solo un coleccionista, pues se ha dedicado a investigar minuciosamente las piezas de su colección y a recogerlas en libros como este, comentó José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia, en las palabras introductorias a la presentación holguinera.

Cuba en USA aborda, a partir de la colección de Cueto, la influencia cubana en Estados Unidos en importantesáreas como las artes visuales, la literatura, la música, el teatro, la danza, el cine y la televisión. Más de mil fotografías del también cubano Julio Larramendi documentan las piezas, que recorren aspectos como la educación, los juegos y los deportes, la religión, la masonería, la gastronomía, el tabaco y la moda cubanas.

En la presentación, Cueto realizó un recorrido por los capítulos del libro, compartiendo datos históricos y curiosidades, a la manera de una amplia conferencia. “La huella principal de Cuba está en las bibliotecas norteamericanas, porque la isla es parte de la historia estadounidense, como Estados Unidos está unido a la historia cubana”, comentó. Existen, añadió, tres acontecimientos vinculados a Cuba que aparecen en los libros estadounidenses de historia: la guerra hispano-cubano-norteamericana, en 1898, la invasión de Bahía de Cochinos o Playa Girón, de 1961, y la Crisis de Octubre, en 1962.

Cuba en USA, publicado por la guatemalteca Ediciones Polymita S. A., “aborda la parte cultural, humana, y sobre todo eso que podríamos llamar la vida cotidiana y su influencia cubana en los Estados Unidos.La política es atemporal, lo que no lo es son los vínculos entre los dos países: José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano en Estados Unidos; el himno nuestro se grabó allí; la bandera también se pintó en ese país; eso es para siempre, resulta parte de nuestra relación de vecindad que debemos cultivar”.

Cueto donó a Holguín tres ejemplares de Cuba en USA: uno a la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, otro a la Biblioteca Diocesana y un tercer volumen a la Universidad de Holguín.

Ávido coleccionista de memorabilia cubana, Emilio Cueto ha realizado notables estudios sobre diversos aspectos de la cultura nacional, especialmente la música y los grabados coloniales.Ha preparado exposiciones en prestigiosos museos de Estados Unidos y de Cuba, así como los catálogos que acompañan lasmuestras: Grabados coloniales de Mialhe en Cuba (1994), Cuba en los mapas antiguos (1999) y La flora y fauna cubanas (2002).

Abogado actualmente jubilado (Columbia University, Universidad de Fordham, Universidad del Salvador, Buenos Aires, y la Academia de Derecho Internacional de La Haya, Holanda), trabajó para el Banco Interamericano de Desarrollo, Washington DC, y ha publicado, entre otros, La Cuba pintoresca de Frédéric Mialhe (2010) y La Virgen de la Caridad del Cobre en el alma del pueblo cubano, considerados joyas de la cultura nacional.

 

La Emilioteca: Toda Cuba en el corazón de Washington

 

Lourdes María Mazorra, XX Premio Celestino

Por Erian Peña Pupo

Fotos tomadas de Internet

La joven escritora camagüeyana Lourdes María Mazorra López obtuvo el XX Premio Celestino de cuento con el libro Las fauces, según el acta del jurado, integrado por Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez, hecha pública en el Salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín.

El jurado reconoció en Las fauces “la buena construcción de sus personajes, las atmósferas de los relatos, el aliento poético que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, así como la adecuada selección del narrador”.

Reconoció, además, entre la veintena de títulos en concurso, los libros Cuestión de estética, Inútiles puertas y La locura que nos define, cuyos respectivos seudónimos son Zaratustra, Catalina de Médici y Gargantúa. Así como la “buena concurrencia al concurso, la calidad general de los cuadernos, pruebas de la salud y el prestigio de este evento, crecidos y consolidados durante dos décadas”, subraya el acta del jurado del Premio.

Lourdes María Mazorra López, presente en la premiación, recibió un diploma acreditativo y un grabado de la autoría del reconocido artista Cosme Proenza Almaguer.

Como parte de la tarde fue presentado, por Adalberto Santos, el libro La máquina de recuerdos, de la también camagüeyana Evelin Queipo, ganador de la edición XVIII del Celestino.

La máquina de recuerdos es “una propuesta honesta de su autora que nos invita a reinventar nuevas realidades a través de historias que, dilatadas o breves, versan siempre sobre valores humanos trascendentales: la vida frente al trascurrir del tiempo, la entrega y el dolor como suprema muestra de amor, la ambición, que en su torrente puede llevarnos hasta el exterminio; todas ellas conservando el sabor último de lo verdadero, como si alguien nos invitara, amablemente, a compartir sus más deliciosas confesiones”, leemos en la contracubierta del libro, con obra del artista Dagoberto Drigg.

A la entrega del Celestino asistieron, entre otros, Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del PCC que atiende el sector cultural, y Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura en Holguín, quien entregó un reconocimiento al colectivo de La Luz.

 

 

Cortázar, un cronopio en Celestino

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

El 105 aniversario del natalicio del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) fue recordado con la realización de una mesa panel durante el XX Premio Celestino de Cuento, en Ediciones La Luz.

El salón “Abrirse las constelaciones” de esta importante casa editorial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) recordó la obra del autor de Rayuela y Las armas secretas, en un panel moderado por el escritor y periodista Erian Peña Pupo e integrado por los reconocidos escritores Lourdes González, Mariela Varona, Eugenio Marrón y Félix Sánchez, este último jurado de la XX edición del Premio.

Lourdes González recorrió su cercanía literaria con Cortázar, partiendo de la lectura en su juventud de la novela Rayuela, publicada en 1963; la edición de la poesía de la también argentina Alejandra Pizarnik, amiga de Cortázar; y la visita a su tumba en el cementerio de Montparnasse, en París.

Mariela Varona se enfocó en cuestiones como “lo fantástico” en la literatura de Cortázar, a partir de cuentos como Casa tomada, publicado en 1946 en Anales de Buenos Aires, revista dirigida por Jorge Luis Borges. Mientras Félix Sánchez comentó la cercanía de la obra del argentino con autores cubanos, su labor como traductor, el gusto por el jazz y el boxeo, entre otras cuestiones.

Finalmente Eugenio Marrón relacionó a Cortázar con la Revolución Cubana y su cercanía con ella, a partir de la visita en 1963 a La Habana, como parte del jurado del prestigioso Premio Casa de las Américas y la cercanía con intelectuales como Haydée Santamaría, Roberto Fernández Retamar, José Lezama Lima y Antón Arrufat. Precisamente un enjundioso prólogo de Lezama acompaña la edición cubana de Rayuela, realizada por Casa de las Américas en 1968 y reeditada en 2018.

Al panel siguió la presentación de Ventana al mar, cuentos de Ariel Fonseca publicados por Ediciones Luminaria, de Santi Spiritus, por Erian Peña Pupo, y la lectura de textos de narrativa por Marvelys Marrero, Rafael A. Inza, Luis Alfonso, Andrés Cabrera, Eduardo Pino, Robert Armas y Rey Neris.

En la noche la peña “Palabras compartidas”, en el Café del Arte Joven, en la Casa del Joven Creador de la AHS en Holguín, tuvo como invitado a Félix Sánchez, con conducción de Rubén Rodríguez.

 

 

Acerca del libro Lydia Cabrera, en su laguna sagrada de San Joaquín

Por Yasmani Castro

Para mí sorpresa existenvarias publicaciones periódicasen nuestro país que le han dedicado importantes dossier a la memoria y obra literaria deLydia Cabrera, cuyo aniversario 120 celebramos el pasado 20 de mayo.

Pero existe un libro casi desconocido publicado por la Editorial Oriente en el año 2000 dedicado enteramente a la media de esta gran escritora e investigadora del mundo afrocubano.

Me refiero a Lydia Cabrera, en su laguna sagrada de San Joaquín, escrito por Natalia Bolívar y Natacha del Río. Este libro que cumple la premisa martiana de que “Honrar, honra”, es un magnífico ensayo que utiliza diferentes recursos literarios para poderevocar la memoria de la Cabrera y regalarnos todos los secretos que se esconden en esa Laguna Sagrada que se encuentra en la localidad de Pedro Betancourt en la provincia de Matanzas.

Cabe destacar el capítulo en que las autoras cuentan los aspectos más importantes de la vida y obra de Lydia Cabrera, reconociendo asíla primera biografía que se escribe de ella después de 1959. Otro aspecto es la reconstrucción literaria del universo mágico religioso que conserva Pedro Betancourt y que fue por mucho tiempo materia de investigación de la Cabrera e importantes antropólogos que la acompañaban a esos viajes profundo por una Cuba que parecía renegada por las clases que dominaban el poder en ese momento de nuestra Cuba republicana. Por eso la obra de Lydia Cabrera, es importante y las escritoras de estetexto han sabido mostrar inteligentemente. Resaltando las dimensiones de los estudios realizado por la autora de Cuentos negros de Cubay su importancia para entender ese misterio que nos acompaña que es en definitivamente la cubanía.

Y esta honrar de Natalia Bolívar y Natacha del Río, no es por gusto debido a los vínculos de trabajo y afectivos que compartieron por muchos años la Cabrera y la Bolívar. Tan es así que él libro Los Orishas en Cuba, tuvo que esperar cuatros años para ser publicado debido a que Natalia Bolívar y Aróstegui, se negara a borrar de la dedicatoria a la autora de El Monte, sabia decisión que posibilitó en los duros años noventa del pasado siglo XX que a principio del tercer milenio apareciera este magnífico libro Lydia Cabrera, en su laguna sagrada de San Joaquín que merece la pena volver a reeditar y promocionar porque en este texto se alberga un importante elemento de nuestro legado al mundo afroamericano.

El Celestino recuerda a Onelio Jorge Cardoso en su 105 aniversario

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael

Como parte de la XX edición del Premio Celestino de Cuento, el salón “Abrirse las constelaciones” de Ediciones La Luz acogió la realización de una mesa panel dedicada al 105 aniversario del narrador Onelio Jorge Cardoso (Villa Clara, 1914–La Habana, 1986).

Moderado por el escritor y editor Adalberto Santos, el panel estuvo integrado por los narradores y poetas Manuel García Verdecia y Nelton Pérez, y el investigador, profesor universitario y crítico literario y de cine Lino Ernesto Verdecia Calunga, quienes abordaron aspectos de la obra de Onelio, autor de Taita, diga usted cómo y El hilo y la cuerda.

Para Verdecia, Onelio Jorge Cardoso “trabajó un lenguaje vernáculo a partir de un personaje y sus posibilidades, pero que no llega a un mero criollismo. En su obra hay elementos que se cruzan en el destino de la persona y que van más allá de lo anecdótico, pues se acercan a la condición humana, para hacernos ver cómo somos, con las pasiones, los sentimientos propias… La pérdida de la inocencia, la angustia del hombre cuando se enfrenta a ciertas situaciones… son cuestiones presentes en sus cuentos”.

“Nos es necesario leerlo y hacerlo sin prejuicio”, enfatizó el reconocido intelectual holguinero.

Por su parte, Nelton Pérez, ganador del Premio Carpentier de Novela por Infidente, lamentó que varias generaciones de cubanos, especialmente los más jóvenes, no hayan leído como es debido su obra, al solo existir viejas ediciones de sus cuentos y no reeditarse los mismos. “De alguna manera Onelio Jorge es nuestro Juan Rulfo”, subrayó.

Finalmente, Lino Verdecia recordó, entre anécdotas, el momento en que siendo estudiante, conoció a Cardoso y las demás veces que compartieron en Santiago de Cuba y La Habana. “Onelio era un orfebre de la palabra, de la conversación y lo que escribía, de la ética y el respeto. Alguien tan tímido, cordial y sencillo que no parecía lo grande que era”.

Con voz singular en el ámbito cubano e hispanoamericano, su obra no solo representa la dura y cotidiana existencia de los pescadores, campesinos y obreros agrícolas en la Cuba de entonces, sino es un reclamo al derecho y la necesidad de esos hombres al pleno disfrute de otras vertientes de la realidad gracias a las posibilidades de la imaginación.

Su amplia producción está compuesta por: Taita, diga usted cómo, El cuentero, El caballo de Coral, Cuentos completos, Gente de pueblo, La otra muerte del gato, Iba caminando, Tres cuentos para niños, Abrir y cerrar los ojos, El hilo y la cuerda, Caballito blanco, Gente de un nuevo pueblo, La cabeza en la almohada, Negrita y Dos ranas y una flor.

El reconocido intelectual cubano Jaime Sarusky, Premio Nacional de Literatura en 2004, aseguró: “Digo que lo admirable en Onelio Jorge Cardoso, además de su reconocida maestría como narrador y cuentista, radica en su rara vez mencionada facultad de anticipador, de vaticinador, que ha tenido el raro privilegio de vivir para ver su concepto de lo imaginario abriéndose paso hasta insertarse en la memoria colectiva”.

 

Días de Celestino en Holguín

Por Erian Peña Pupo

Foto cortesía de Ediciones La Luz

Organizado por Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, y la sección de Literatura de la AHS en la provincia, el XX Premio Celestino de Cuento se realizará del 17 al 20 de junio y estará dedicado al aniversario 105 del natalicio de Onelio Jorge Cardoso y Julio Cortázar.

Dentro del programa de actividades –comenta Luis Yuseff, editor jefe de La Luz en conferencia de prensa– resaltan la realización de mesas paneles dedicados a estas dos importantes figuras de las letras latinoamericanas.El primero de ellos, alrededor de la obra del autor de libros comoTaita, diga usted cómoy El caballo de coral, estará integrado por Lino Ernesto Verdecia Calunga, Manuel García Verdecia, Nelton Pérez y Adalberto Santos. Mientras que el panel dedicado a Cortázar lo integrarán los escritoresFélix Sánchez, Lourdes González, Mariela Varona y Erian Peña.

Además, se realizará un conversatorio sobre los 120 años de la antropóloga y escritora cubana Lydia Cabrera, autora, entre otros, de Cuentos negros de Cuba, El monteyAyapá: Cuentos de Jicotea, realizado por Eugenio Marrón, Yasmani Castro y Pascual Díaz Fernández. Por su parte, la obra del narrador, guionista y periodista Guillermo Cabrera Infante en su 90 aniversario será recordada en un panel integrado por Rubén Rodríguez, Marvelys Marrero, Erian Peña y Mariela Varona.

El jurado, integrado por los reconocidos escritores Félix Sánchez, María Liliana Celorrio y Rubén Rodríguez, evaluará los libros en concurso, cuya premiación se realizará el viernes 21 en el Salón Abrirse las constelaciones del sello editorial holguinero. Ese mismo día se presentará La máquina de recuerdos, XVIII Premio Celestino, de la camagueyana Evelyn Queipo, por Adalberto Santos; y se realizará una mesa de lectura dedicada a autores ganadores del Celestino, entre ellosRubén Rodríguez, Luis Yuseff, Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Ariel Fonseca, Evelyn Queipo, Martha Acosta y el fundador del certamen, Ghabriel Pérez.

Entre los libros que se presentarán durante el XX Premio Celestino de Cuento se encuentran: La retataranieta del vikingo y Los amores eternos duran solo el verano, de Rubén Rodríguez; Había una Bez, de Marvelys Marrero;El corazón desnudo, de Félix Sánchez;El olor de las cerezas y otros cuentos, de Martha Acosta; Adagio del ángel caído, de Yordis Monteserín; Mirando al mar, de Ariel Fonseca Rivero; Mar de invierno, de Alberto Garrandés; El ritual de las cabezas perpetuas, de Evelio Traba; y La mirada del ingenuo. Celestino antes del alba, de Yailén Campaña, entre otros títulos.

El programa también contempla el espacio Palabras compartidas, en el Café del Arte Joven, de la Casa del Joven Creador de la AHS holguinera, donde estarán invitados María Liliana Celorrio, Félix Sánchez y Nelton Pérez. Asimismo el Café literario de la Uneac acogerá lecturas de los miembros del jurado.

El Premio Celestino surgió en 1999 por iniciativa del narrador y poeta holguinero Ghabriel Pérez, como homenaje a la novela de Reinaldo Arenas, Celestino antes del alba. El primer Premio lo recibió, entonces, el narrador y periodista Rubén Rodríguez con el cuento “Flora y el ángel”, recientemente galardonado con el Premio Alejo Carpentier de Cuento 2019. El certamen es uno de los más cotizados por los jóvenes narradores cubanos, pues se prestigia por un jurado de excelencia, entre los que destacan Eduardo Heras León, Guillermo Vidal, Ana Lidia Vega Cerova, Nelton Pérez, Jorge Ángel Pérez, Lourdes González, Manuel García Verdecia, Eugenio Marrón, entre otros.

Entre los jóvenes narradores que lo han obtenido se encuentran Rafael A. Inza, Marvelys Marrero, Alcides Pereda, Serguei Martínez, José Alberto Velázquez, Yordis Monteserín, Liany Vento, Rafael de Jesús Ramírez, Abel Fernández-Larrea, Ariel Fonseca, Evelyn Quipo y Martha Acosta.

 

 

 

 

 

 

 

Palabras Compartidas en La Luz

Por Arlene Gómez Palacios

Las palabras siguen compartiéndose en esta vigésimo sexta edición de las Romerías de Mayo. Los niños fueron los afortunados esta vez al convertirse en los receptores de toda la magia que encierran los libros que fueron presentados en el salón Abrirse a las constelaciones de la casa editorial La Luz de la ciudad de Holguín.

Los niños fueron los afortunados esta vez al convertirse en los receptores de toda la magia que encierran los libros. Foto: Ernesto Herrera

Palabras compartidas abrigó a niños de primero y sexto grado. Con el juego del espejo comenzó el día dando pie a la presentación de la colección de dicho nombre, perteneciente a esa casa editorial. Ronel González presento los siguientes títulos de la Colección Espejo 2018: “Un puente sobre la luz/”Virado al revés” de los autores Soledad Cruz y Yohandro Sánchez respectivamente; “Una pizca de amor“/ “Cuentos del gato enamorado”de Ronel González y Rafael González; “La república del zapato”/ “Un regalo diferente” de Alberto Rodríguez Copa y Ailin García; “Noche de luna llena”/ “El zar olvidado”, de José Raul Fraguela y Leidys González Amador.

También los pequeños disfrutaron de la presentación de la antología de poesía para niños de jóvenes escritores cubanos “Dice el musgo que brota”, a cargo de Luis Yuseff. Del sello Ediciones Holguín llegó a las Romerías de Mayo “El garrancho de Garabulla”presentado por su autor, Rubén Rodríguez González y “Los cuentos de Andersen” a cargo de la escritora Mariela Varona.

De Ediciones Áncoras se presentó el libro “No soy un héroe”de Idiel García y Ël caserón de la curva”, de Yordan Ramírez. También del sello editorial Gente nueva se presentó el Premio Pinos Nuevos 2018 “El niño en la burbuja” de Leonel Daimel.

Las Romerías de Mayo continúan en esta ciudad hasta el 8 de mayo. Una fiesta que vuelve a la ciudad de Holguín en Capital del Arte joven y en la que confluye lo mejor de las vanguardias artísticas del país.

Versos de madrugada

Por Julio César

No existe momento exacto para expresar lo que se siente: malgastado está el segundo en el que se calla cuando el pretexto es desahogar el alma. Bajo la mirada consentida de la escultura insigne se reúnen los románticos, los que aman las palabras, para dejar su huella en la madrugada con un verso sentido.

Con el mensaje de Teresa Melo, poeta fundadora del espacio, leídas por la escritora Zulema Gutiérrez, fue inaugurado “El Angelote”, suerte de peña para el cultivo literario que ocupa las madrugadas del Parque San José.

Este sábado 4 de mayo los románticos empedernidos, esos mismos que encuentran belleza en lo cotidiano, se encargaron de emanar pasiones desenfrenadas, los más ocultos deseos, o simplemente una musa escurridiza que pasó por allí cuando menos lo esperaban.

“Escucha hermano la canción de la alegría…” fue la evocación acertada de Teresa Melo para expresar su nostalgia por no asistir a la 26 edición de las Romerías: “hoy mi espíritu viaja a Holguín y no sé como resumir ese río de recuerdos, ni describirlo, pero le dedico esta emoción”, apuntó.

Por su parte el encargado de cortar la cinta de versos fue el joven escritor Moisés Mayán, quien encontró en el espacio momento propicio para celebrar su reciente premio, “La Gaceta”: “Son tres elementos básicos los que definen a un poeta, su patria, su lengua y su lector, en esta noche intento rescatar con mi breve intervención a esas personas que los poetas hemos dejado olvidados al filo de la página”.

“Los que estamos aquí creemos en nuestro lector, lo necesitamos, escribimos para que los textos sean leídos, decodificados, buscados, y es ahí donde la pequeña vanidad que tenemos como seres humanos se alimenta: ¿de qué sirve nuestra escritura si se queda en nuestra consulta y no es elogiada por el ojo del amigo? La poesía no debe quedarse en los espacios cerrados, debe ir a la intemperie, moverse en las plazas, sacudir los corazones, salir a conquistar a su lector”, enfatizó el poeta del patio.

Y entre el violín de Jonathan, que nos invitó a enamorarnos con el antológico “Cómo fue”, y las sentidas letras de los trovadores Leonardo García, de Villa Clara, y nuestro Maestro Fernando Cabreja, se escaparon las composiciones, víctimas del ímpetu juvenil, o de la pausada experiencia, pero todas ellas conjugadas en un propósito: el de acariciar el oído con suaves textos, de palpar el alma con hondas palabras.

Y así me pierdo en la madrugada, con el brillo de la luna en tus labios, con la sonrisa cómplice, en el abrazo del fresco matinal.

Palabras y versos compartidos en un mismo espacio

Por Arlene Gómez Palacios

Hasta este pedazo de isla que es por estos días también versos llegaron amigos de todas partes. El centro cultural Lalita Curbelo acogió la tarde de este 4 de mayo la inauguración del espacio Un patio para la poesía con la conducción de Zulema Gutiérrez y Luis Yuseff como invitado especial, quien abrió la tarde con la lectura de tres poemas entrañables.

El espacio acogió tres voces latinoamericanas que son parte del 8vo encuentro de poetas en Cuba “La Isla en Versos”. Diego Despreciado, de Colombia, Susana Gianfrancisco de Argentina y Gonzalo Maire de Chile, quien aseguró sentirse muy contento de estar en Cuba y agradecido por el afecto y la acogida de su gente. Ellos dejaron volar sus versos entre los árboles del patio y los oyentes atentos.

La Isla en Versos resulta un evento que se desarrolla del 30 de abril al 9 de mayo en las La Habana, Matanzas, Holguín, Guáimaro y Sancti Spíritus. Otra vez los amigos de siempre y los nuevos confluyeron para volar entre palabras que dibujan y árboles que pueden cantar.

Esta tarde en el Centro Lalita sito en la arteria Frexes se pudieron escuchar las voces del poeta mayabequense Daniel Duarte y el pinareño  Osmany Echeverría. Prestigiosas figuras de las letras cubanas también llegaron hasta allí como  Rubén Rodríguez y Raúl Aguiar. La jornada de poesía continuó en la noche con el espacio “Noche de poesía” con los versos de poetas de Cuba, México, Chile, Brasil y España.

En la tercera jornada de estas Romerías de Mayo las letras han estado de plácemes. La primera parte del día comenzó con la peña Piñata de Letras en el salón Abrirse a las Constelaciones donde Eldys Baratute presentó el volumen Dice el musgo que brota. Antología de poesía para niños de jóvenes escritores cubanos y la colección Espejo 2018 a cargo de Ronel González e Idiel García.

En la jornada de este domingo el espacio para la literatura Palabras Compartidas continuará con sus propuestas para esta vigésimo sexta edición de romerías, con presentaciones de libros de las editoriales Áncora, Gente nueva, Aldabón, Sed de Belleza y La Luz.

Pensar la cultura cubana en Revolución es Memoria Nuestra

Por Vanessa Pernía y Erian Peña Pupo

Con la conferencia “La cultura en 60 años de la Revolución”, impartida por la historiadora Olga Portuondo, Premio Nacional de Ciencias Sociales 2010, quedó inaugurado el XXI Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, en el Salón Solemne de Plaza de la Revolución Calixto García.

En la conferencia, la también Premio Maestro de Juventudes, realizó un balance del transcurrir de la cultura cubana desde el triunfo revolucionario hasta hoy, incluidos los años de luchas insurreccionales y su posterior influencia en el proceso sociocultural de la isla.

Olga Portuondo, Premio Nacional de Ciencias Sociales 2010

“La revolución de 1959 era consecuencia de una inexcusable acción cultural, cuyos atributos éticos procedían de nuestro acervo más íntimo”, detalló Portuondo. Asimismo, resaltó la creación de varias instituciones culturales creadas en esos primeros años y que constituyeron un eslabón fundamental en el desarrollo de la cultura cubana, entre ellas destacó la impronta de Casa de las Américas, el Icaic, el Ballet Nacional, la Imprenta Nacional, así como el sistema de enseñanza artística, ejemplo para otras naciones de Latinoamérica.

A su vez subrayó el accionar de los años sucesivos al triunfo revolucionario y la implicación de acontecimientos internacionales en la conformación del corpus identitario de la nación. Del mismo modo instó a los jóvenes a la defensa de la cultura desde el pensamiento y la investigación histórica: “Si se pretende la seguridad de lo aprendido, con todas sus limitaciones, es necesario estudiar y ponernos al día, conservando el principio de Fidel de que lo primero que hay que salvar es la cultura cubana y su producto más genuino, la revolución. Se requiere la diversidad de opiniones sobre un mismo tema y el análisis crítico”.

Para la vanguardia de los jóvenes intelectuales y artistas cubanos sobresalió, en las palabras de la reconocida historiadora, el conocimiento de la cultura, no solo en sus manifestaciones, sino en la evidencia de la psicología colectiva que le da origen, premisa para saber mejor cómo orientar, desde la Asociación Hermanos Saíz, el fututo de la producción artística y literaria, para que contribuyan al mejor saber filosófico y ético de los ciudadanos.