César López, desde la luz de la poesía

Por Erian Peña Pupo

Otra triste noticia en días de por sí aciagos: la muerte del escritor cubano César López, Premio Nacional de Literatura en 1999. Lo hizo público Alberto Marrero, desde la Asociación de Escritores de la Uneac. Una pérdida sensible para las letras cubanas, la despedida del necesario autor de Primer libro de la ciudad, Quiebra de la perfección, Ceremonias y ceremoniales, Manos de un caminante, Circulando el cuadrado, entre otros.

 

César estuvo muy vinculado a Holguín y a esa especie de renacimiento cultural de la ciudad ocurrido en los años 80. Participó en los días fundacionales del Premio de la Ciudad, de quien fue jurado en más de una ocasión, y la Semana de la Cultura holguinera. Aquí encontró amigos, compañeros de viajes literarios, discípulos, lectores fervientes de su obra, entre ellos: Delfín Prats, con quien compartió el evento La isla entera, celebrado en Madrid en 1994, Manuel García Verdecia, Eugenio Marrón, Lourdes González, Alejandro Querejeta, Jorge Hidalgo, Gilberto González Seik, y otros más jóvenes como José Luis Serrano y Ronel González. Ediciones Holguín publicó una cuidada edición de su poemario Quiebra de la perfección; participó invitado al evento Palabras compartidas en las Romerías de Mayo… Varias fotos lo recuerdan en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, presentando Devoluciones. Acercamientos a la poética lezamiana, publicada por Ediciones La Luz en el año del centenario de autor de Paradiso y La cantidad hechizada. Aquí César López sintió que esta ciudad era también suya.

A diferencia de otros holguineros –por cuestiones generacionales obvias– no lo conocí en esas visitas ni fui amigo suyo, salvo desde esa amistad sin condiciones que nos proporciona las páginas de un libro. Pero tuve la oportunidad de compartir con él una lectura de poesía antes de que el deterioro producto a la enfermedad y la edad, recrudecido en los últimos años, obligara que César López apenas saliera de su casa. Aquella vez, en 2012 o 2013, asistió a una lectura que, como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de La Habana, ocurrió en el espacio Hurón Azul, de la Uneac. Los jóvenes, a la sombra de una tarde, compartiríamos lectura con autores consagrados, con maestros a los que admirábamos. Y sin saber cómo, aun no lo recuerdo, allí estaba yo, aun sin libros publicados, con apenas unos poemas en revistas, compartiendo lectura con Aitana Alberti, Mario Martínez Sobrino, César López… (Recuerdo que a él, entonces ya casi sin poder hablar, le era muy difícil leer sus poemas).

Nacido en Santiago de Cuba, el 25 de diciembre de 1933, César López tenía al morir 87 años. Narrador, ensayista y crítico literario además, cursó sus primeros estudios, hasta graduarse de bachiller en el año 1950, en su ciudad natal; posteriormente cursó Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana, en Madrid y Salamanca, donde obtuvo el doctorado en Medicina, graduándose en 1959. Fue también miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua y correspondiente de la Real Academia Española.

Como escritor, se dio a conocer en la revista Ciclón, una de las precursoras de la vanguardia literaria cubana, fundada por el importante dramaturgo y narrador Virgilio Piñera. Su poesía lo ha llevado a ser una de las voces más relevantes de Cuba en la segunda mitad del siglo XX, y aunque incursionó en la narrativa y el ensayo, es considerado, con sus tres Libros de la Ciudad, uno de los escritores más significativos dentro de la poesía cubana del siglo XX. Varios de sus poemas y relatos han sido llevados al inglés, francés, ruso, alemán, húngaro, italiano, rumano, checo, búlgaro, griego y japonés. Tradujo del inglés a Lawrence Durrel, y del francés al griego Yannis Ritzos.

Además de los anteriores, reeditados en varias ocasiones, César López publicó los siguientes libros: Silencio en voz de muerte; Apuntes para un pequeño viaje; La búsqueda y su signo; Consideraciones, algunas elegías; Doble espejo para muerte denigrante; Seis canciones ligeramente ingenuas; Pasos, paseo, pasadizos, y Ámbito de los espejos. Además del Nacional de Literatura, César poesía otros reconocimientos, tantos por su trayectoria como por su obra literaria, entre ellos el Maestro de Juventudes, entregado por los jóvenes miembros de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Con su fallecimiento, una generación fundamental en las letras cubanas –en la que aún viven autores como Pablo Armando Fernández y Antón Arrufat– pierde a uno de sus grandes exponentes. Pero queda siempre su obra. A muerto el poeta, es cierto, pero está la inmensidad de su poesía. Lleguen en nombre del Centro de Comunicación Cultural La Luz y la Dirección Provincial de Cultura, las más sentidas condolencias a sus familiares y amigos, a nuestros escritores, artistas e intelectuales cercanos de César López, que hoy nos acompañan en el adiós a uno de los grandes nombres de nuestras letras.

El factor discriminante de Moisés Mayán

Por Erian Peña Pupo

Moisés Mayán Fernández inicia y termina su Premio Calendario de Poesía 2018, El factor discriminante, con dos poemas que, de alguna manera, articulan casi cíclicamente el libro y en ellos, dos versos que pueden ser, asimismo, ejes del poemario, engranajes que mueven otros en la aceitada maquinaria de la creación lírica: Lo único que puede llevarse a un hombre hasta el mismo fondo del abismo, es la discriminación, y ¿Alguien puede explicarme la sutil diferencia entre un hombre blanco y un hombre negro?

Moisés nos pone a pensar en ello varias veces, pero nos recuerda que este no es el libro de las respuestas. Todo lo contrario, en todo caso el libro de las interrogantes, las dudas…

Cuál es esa diferencia entre un hombre negro y otro blanco, un judío y un ario, un hombre y una mujer, un practicante de una religión y uno de otra, un comunista y un ateo, una cultura y otra… Eso que el martiniqués Frantz Fanon llama “la relación del colonizado y el colonizador”, observándolo desde el punto de vista del blanco por el negro.

Hemos basado nuestro orden social –cualquiera que fuese este– en la discriminación del otro. La piel, la religión, la pertenencia a un partido político, la orientación sexual… En la superioridad de un grupo de elegidos por sobre otro grupo de excluidos. Pero cuando los marginados toman las riendas, se enseñorea entonces la segregación sobre el otro.

Pero el otro puedes ser tú. Y el término otredad de por sí porta el factor discriminante.

La historia nacional ha sido, en buena medida, la historia del factor discriminante. No hay opción: Fuera de los imperios del álgebra, el discriminante puedes ser tú o puedo ser yo. Esa historia patria –aderezada por migraciones, tratas, esclavitud, guerras, luchas internas– ha ido amasando nuestra psicología. La psicología discriminador-discriminante. La caza, el viaje, el mercado abierto a las monedas sonantes, el escrutinio, el cepo, la escalera, las plantaciones, el látigo del mayoral, un verso como un latigazo sobre la espalda del castigador, una abolición donde nadie enseñó los rudimentos de la libertad. Esa vibración que puede hacer estallar los pulmones de los inadaptados.

La historia como constructo y como resultado. Como suma de condiciones arraigadas…

¿De qué color es la harina y la levadura con que aprietasconstantemente la masa poética, Moisés Mayán? ¿El resultado final –el olor expandiéndose fuera del horno– dependerá de esto? ¿Sobre qué metal martilleas la palabra hasta domeñar sus posibilidades? ¿La ductilidad del metal encendido influirá en la esperada eficacia del poema?

Desde la prosa poética, Moisés ha metido los brazos hasta los codos. Se ha sacudido, para esa zambullida, de toda posible pasividad, manteniendo cierta dosis de agresiónescritural, sin florituras, ni circunloquios, que mellen el efecto del poema. Trata de ser exacto, pues quiere manejarconceptos puntuales, temáticas específicas, mediante una construcción absolutamente cerebral, arquitectónicamenteintencionada del poema en sí.

Letra negra (piedra) sobre superficie blanca (piedra). La poesía como danza de las palabras hermosas, según Alfonso Reyes. Lo bello no existe más que en la poesía, remata Schiller. Pero el poeta –desde los tiempos del rapsoda y el juglar– también ha sido un ser marginado. Ejemplos sobran. El factor discriminante ha sobrevolado su cabeza como un ave rapaz. Le hace guiños, lo observa… Aun así el poeta no ha dejado de crear palabras:atenazado, dependiente de las tantas circunstancias, sumergido en otras variaciones, es un perpetuador desde los tiempos, nos dice Robert Graves, en que la poesía tomaba cuerpo en los hombres y los versos eran dedicados a la “diosa blanca”.

Un verso puede privarte de tu libertad con una sencillez sorprendente. No lo subestimes. Pero hay textos que son una legítima carta de independencia, advierte el poeta.

El factor discriminanteal que se opone Moisés con su arma más afilada, la poesía– porta esa carta de independencia. Independencia escritural, además. La ondea como bandera. La sabe libre, pero la libertad tampoco es como la pintan. Duele respirar en libertad(reseña publicada inicialmente en la web de la Asociación Hermanos Saíz, AHS).

El arte salva

Crecí, pero en el interior sigo siendo el mismo que mataperreaba por las calles del reparto, montaba chivichanas, jugaba a las bolas, el trompo, los escondidos…y toda una larga lista que hacen de mi infancia, como la de muchos otros, una etapa única que repetiría con gusto.

A Rubén Rodríguez lo conozco de la universidad, y aunque no le guste que lo repita, siempre estará en el lugar de uno de los mejores profesores de esos días. Foto: Carlos Rafael

No he tenido el valor de escribir un libro, solo me atrevo a unas cuantas cuartillas insípidas, por eso aplaudo y respeto mucho el oficio de los escritores, mucho más si se aventuran en el encantador universo de la literatura infantil.

A Rubén Rodríguez lo conozco de la universidad, y aunque no le guste que lo repita, siempre estará en el lugar de uno de los mejores profesores de esos días, que digo profes, sin dudas, un maestro. Como niño podría leer sus textos para ese público, y es que estoy seguro que cuando escribe no lo hace solo para ellos, sino para recordarnos, a los que se nos escapa una cana, que esa es la más importante etapa de nuestras vidas, que para ellos trabajamos, porque son la esperanza del mundo, los que saben querer.

Este 2 de abril se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, coincidiendo con el natalicio del escritor danés Hans Christian Andersen, referente de las letras universales, y Baibrama no podía perder la oportunidad de entrevistar a uno de los más notorios en este tópico dentro de la provincia y el país.

Tiempo en casa no es tiempo perdido

Aprovecho estos días de aislamiento para trabajar en la quinta novela de la serie de El garrancho de Garabulla, titulada Garrancho, la película. Es un homenaje al cine y gira alrededor de la filmación de un largometraje basado en la novela del escritor Ernesto.

Las cosas se complican cuando aparece un personaje singular, Frau Blau, la productora y directora, una millonaria alemana bastante excéntrica. Concluido lo referente al guión y el casting, ya estoy disfrutando, porque yo disfruto mucho cuando escribo, la accidentada filmación.

Por otra parte, ya comencé el segundo libro  de una trilogía de fantasía épica cuya primera entrega, El país de la alegría, debe publicarse por la editorial Gente Nueva.

Un humor pícaro, atrevido, cargado de inteligencia y perspicacia le define. Foto: Portada del texto

Un humor pícaro, atrevido, cargado de inteligencia y perspicacia te define: ¿cuánto hay de ese atractivo estilo en tus textos?

Sí, hay mucho humor y peripecias en Garrancho, la película. Es una novela larga, al estilo de La retataranieta del vikingo, llena de situaciones hilarantes, no exenta de suspense y tensión.

Ya existió un antecedente,  la novela Mimundo, publicada por la editorial Oriente y que fue mi primer libro para niños. Ocurre en un mundo fantástico donde cae un niño cubano. Claro, este primer libro no puede clasificarse como fantasía épica propiamente, entonces tampoco tenía idea de crear una saga. Sin embargo, surgió la idea y apareció la posibilidad de publicación.

De ahí nació El Reino de la alegría, que es el libro más extenso que he escrito por su complejidad. La historia ocurre 20 años después de los sucesos de Mimundo, repite algunos personajes  pero incorpora otros.

¿Y cómo es aventurarse en el mundo de los más pequeños?

Es apasionante, divertido, exige mucha energía y también debes tener claro que, por el tipo de público al que va dirigido, tienes una responsabilidad educativa implícita. Al menos sucede así en mi caso.

Debes lograr su interés, su atención y, además, llevarles un mensaje didáctico, humanista…

Respeto mucho a mi público, me parece que el respeto es la esencia, respeto su inteligencia,  integridad, sus derechos como niños. Les proveo de mi visión optimista del mundo y un modo de manejar las crisis y los conflictos y de comprender su realidad.

«Es apasionante, divertido, exige mucha energía y también debes tener claro que, por el tipo de público al que va dirigido, tienes una responsabilidad educativa implícita». Foto: Portada del libro

Andersen sin dudas es un referente para la literatura universal y para la infantil en específico, ¿Qué importancia reviste este día para quienes siguen sus pasos?

La existencia de este día es importante para todos los que hacemos literatura infanto-juvenil, porque nos reconoce y visibiliza como artistas. A pesar del auge de este tipo de literatura, existen concursos que convocan en la categoría infantil y juvenil, como si fuera una bolsa donde cabe todo; aunque esta engloba al cuento, la novela o el microrrelato, en narrativa, y a la décima, el soneto, el romance o el verso libre, en poesía; se puede dividir, también, en realista y fantástica o de ciencia ficción; y está dirigida a varios públicos etarios contemplando otras modalidades, como el comic, el álbum ilustrado, los libros de pasatiempos o los de colorear. Para todo el mundo editorial que produce para niños y jóvenes, es importante el 2 de abril.

Se celebra desde 1967, para conmemorar el nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, uno de los clásicos del género, en 1805, y no es un día importante solo para los escritores, sino también para editores, promotores y libreros, y por supuesto, para los ilustradores, indispensables a la hora de concebir un libro dirigido a niños y adolescentes. Este día adquiere significado en la promoción de la lectura entre los niños y jóvenes. En estas edades, el libro en general -no solo el libro escolar- es un vehículo educativo, de formación de valores y virtudes.

¿Menosprecio o gajes del oficio?

Todavía existen personas, intelectuales incluso, que nos creen erróneamente una especie de escritores de segundo nivel. Es la misma gente que considera al periodismo como el pariente pobre de la literatura o niega al comic su sitio como manifestación artística contemporánea.

La existencia de este día es importante para todos los que hacemos literatura infanto-juvenil, porque nos reconoce y visibiliza como artistas. Foto: Cortesía del autor

El texto más allá de las palabras

Particularmente concedo mucha importancia a la ilustración de mis libros; media docena de ellos ha sido ilustrada por mi amigo Ángel Velazco, cuyo estilo se aviene muy bien con la naturaleza de mis historias y ha sido bien recibido por los lectores. Toda la serie de Garabulla y buena parte de los libros de Leidi Jámilton cuentan con sus dibujos. También he trabajado con otros artistas, como Yancarlos Perugorría, quien se ocupó de la atractiva visualidad de El final de los finales felices (Ediciones La Luz) y tiene encargados otros dos cuadernos: Embrujar al bebé y otros hechizos (Ediciones Matanzas) y Cuentos de Garabulla (Ed. Cauce), que se encuentran en edición. La ilustración ayuda a captar la atención del niño o el joven, y agrega valores al texto, con la visión singular del artista. Recuerda que el libro es un objeto que se “realiza” en el mercado; para ser leído, debe ser comprado, y uno no compra un artículo que no sea atractivo.

El valor de un libro

Es incalculable. A pesar del auge de la tecnología, el libro no ha perdido su importancia. Incluso se ha adaptado a las circunstancias, tomando la plataforma digital como soporte; se pronostica en nuestro país el auge del libro electrónico o e-book, algo que se comenzó a potenciar a partir de la reciente Feria Internacional de la Habana. He acogido con alegría propuestas para llevar varios de mis títulos a este formato, porque garantizan su supervivencia e incrementan su público potencial. Te confieso que recuperé mi relegado hábito de lectura gracias a los libros electrónicos. Al principio, estuve reticente, pero cuando un amigo me “pasó” una suculenta biblioteca a mi teléfono, sucumbí a la tentación y leí vorazmente en todas partes. No he dejado de hacerlo.

Un libro, además, reconforta, alivia, acompaña, aconseja, divierte, conmueve, salva y cura. Qué mejor amigo en días de aislamiento, o para las personas enfermas, cuya condición les permite la lectura, que un buen libro. Yo te confieso que en mis 51 años, los libros han estado presentes en numerosas circunstancias: en vísperas de una cirugía, cuando era pequeño, mi madre me leía La Edad de Oro; cuando salí operado y caminando despacio como viejito, en la librería del hospital me compraron dos hermosos libros; en mi infancia y adolescencia fui asiduo de la biblioteca de mi pueblo, Floro Pérez, donde pasé las horas más deliciosas; en un campismo en la playa me leí el escalofriante Ratas en las paredes, de Lovecraft; en ciertas prácticas militares, metido en un marabuzal, disfruté lo indecible conCrónica de una muerte anunciada… En momentos de soledad y duelo, acudió el libro con su presencia salvadora. En instantes de confusión y duda, el libro me dio respuestas que todavía me sostienen como ser humano. En horas de espera, mitigó la ansiedad; en periodos dichosos, complementó la satisfacción. Por otra parte, los libros que leí desde los cuatro años me prepararon para ser escritor y también definieron mi profesión, el periodismo.

«Particularmente concedo mucha importancia a la ilustración de mis libros; media docena de ellos ha sido ilustrada por mi amigo Ángel Velazco». Foto: Cortesía del autor

“Encierro preventivo y salvador”

En estos días de encierro preventivo y salvador -no digo obligado porque me parece una bendición que las autoridades sanitarias me “obliguen” a salvar mi vida de la pandemia- un libro puede ser una excelente compañía, si se sabe cómo hacerlo, si se abre el espíritu a su contagio exquisito. Una persona con hábitos de lectura no se aburre nunca y tampoco se siente sola jamás. Ese momento en que las letras se transforman en paisajes, personajes, bestias fabulosas, o cuando ocurre la magia de que las letras se conviertan en la voz del narrador, es insuperable. El hábito de lectura y la capacidad de obtener placer de ella no tienen que ver con el grado de instrucción o la labor que se desempeñe. Es una cuestión formativa, de preparación y de entrenamiento. Por eso, creo, se debe fomentar en los niños, desde pequeños, la afición por la lectura, primeramente con una función lúdica, hedonista, o sea, relativa al juego, al placer. Es cierto que los libros son fuente inagotable de conocimientos, un vehículo para adquirir saberes, para formarse profesionalmente, un elemento indispensable para la escolarización y la instrucción, pero esa es solo una de sus funciones.

Se sabe, además, que varios escritores concibieron obras destacadísimas en tiempos de plaga y cuarentena. Quién diría que un clásico de la picaresca como el Decamerón, tiene como marco una epidemia de peste, o que William Shakesperare escribió su tragedia Macbeth durante una cuarentena. Siglos después, cuando el hombre se creía a salvo de las epidemias, amparado por la coraza ilusoria de los antibióticos, sobreviene esta pandemia, que nos devuelve un temor ancestral y nos confina a la caverna, al enclaustramiento, en el cual los libros resultan valiosos amigos, con su mensaje de esperanza y salvación. Porque el arte salva.

Enlace con el conocimiento

Una poesía, una tonada, un mensaje de solidaridad, de confianza, de fe, el escenario son las redes sociales, y los artistas e intelectuales se suman a ese empeño de llevar sus creaciones al público, independientemente de las barreras físicas que la pandemia nos impone.

Más de medio siglo se cumple este 31 de marzo de la creación, en Cuba, de la Imprenta Nacional, motivación por la cual anualmente festejamos el Día del Libro Cubano.

La colaboración entre la Dirección Provincial de Cultura y la Casa de Iberoamérica deviene por estos días en plataforma para que los creadores locales promuevan su arte, esta vez, incluso con más alcance que desde las tabla del Suñol, la tarima de un Consejo Popular, o el patio de la Uneac, con el empleo de internet a través de las redes sociales.

Los poetas Jorge Luis Serrano y Ronel González se sumaron al trovador Fernando Cabreja para ofrecer el saludo afectuoso a todos los artistas e intelectuales cubanos, así como a internautas. Foto: Rachel García Heredia

Los poetas Jorge Luis Serrano y Ronel González se sumaron al trovador Fernando Cabreja para ofrecer el saludo afectuoso a todos los artistas e intelectuales cubanos, así como a los internautas, en un mensaje de unidad entre todos, en medio de estos momentos difíciles que vamos a superar.

El momento fue propicio además para enviar nuestro mensaje de solidaridad a esas zonas críticas donde el Covid-19 se ha cobrado más víctimas, y, sobre todo, a aquellos donde han llegado los médicos cubanos para ofrecer su apoyo.

La Ciudad de los Parques, que próximamente estará celebrando el 300 aniversario de obtener el título de Pueblo, de conjunto con las instituciones culturales, se suma a la Campaña “#QuédateenCasa”, al tiempo que difunden el arte de factura local por medio del streaming, que transmite en vivo para toda Cuba y el mundo, ello a partir del sitio oficial en Internet de la Casa de Iberoamérica.

Responsabilidad ciudadana, disciplina, así como la amplia información mediática y gubernamental matizan estas difíciles jornadas, cuando los artistas e intelectuales holguineros realizan esta propuesta, dada la necesidad de que las personas permanezcan en sus hogares: sin dudas en momentos difíciles el país ha comenzado a explotar una herramienta novedosa para entretener y educar al público, acercándole el conocimiento a la calidez del hogar con solo hacer clik en un simple enlace.

 

Los monstruos concurren en el café

Por Abelardo Leyva

Con la llegada del coronavirus al país, este jueves doce en el café literario de la UNEAC, por boca de Manuel García Verdecia nos enteramos de que un día como hoy, de 1945, muere Ana Frank víctima del nazismo.

Como una respuesta a los males del mundo asistimos a la poesía y a una ciencia que practicada por un poeta pudiera ser arte.

Moisés Mayán, además de poeta es criptozoólogo, disciplina que estudia animales considerados extintos o desconocidos por la Ciencia. Agradece la oportunidad de poder hablar en público por primera vez sobre el tema, en su joven carrera de cuatro años como investigador.

Y lo primero que conocemos es que los dos críptidos cubanos son, el carpintero real y el almiquí, se piensa que este último evolucionó hace 78 millones de años. Mayán narra el encuentro que tuvo con un carpintero jabado (muerto al pie de un tronco), mientras paseaba con sus hijas por un parque. En ese minuto, su cuerpo se conservaba aún caliente y las hormigas no asistían a devorarlo, expresa. Si el carpintero real se había extinguido por causa de la ambición del hombre, cuando los cazaban y los vendían a coleccionistas a finales del siglo XIX, o por derribar árboles para la obtención de madera en el año 1986, hoy el hombre amenaza al carpintero jabado y los mata por puro placer, concluye.

Cuando Moisés comienza a hablar del Yeti del Himalaya, del Nessie del lago Ness, en Escocia, y del chupacabras aparecido por primera vez en Puerto Rico al encontrarse rebaños de ovejas muertas con marcas de colmillos en el pecho, varios rostros oponen resistencia a creer semejantes historias.

Mayán termina la conferencia leyendo un fragmento del libro Cuevas de Cuba, curiosidades, anécdotas y exploraciones, de Manuel Iturralde Vinet, Doctor en Ciencias Geológicas, donde se narra el testimonio del propio autor cuando visita en 1962 a un campesino de la zona de Pinar del Río y oye de su boca sobre la existencia de un Yeti. Y cómo llegada la noche sufrió una experiencia única e irrepetible cuando en la madrugada el silencio fue roto por un aullido agudo que provenía, según el campesino, del monstruo. Después de eso Iturralde no pudo conciliar el sueño hasta el amanecer.

Esta historia es como combustible para encender la polémica. Enseguida algunos toman la palabra y expresan su criterio, una señora declara con total seguridad que lo expuesto por Moisés es solo «Ciencia Ficción».

García Verdecia, oportunamente, insiste en que la diversidad de opinión es siempre provechosa cuando se respetan las del otro.

Al final, es invitada la escritora Zulema Gutiérrez, quien, para estar en armonía con el tema debatido, hace lectura de poemas donde menciona a demonios.

Si la poesía y la ciencia estudiada por hombres sensibles a los animales y al arte no salva del virus, al menos distrae la mente para no desmayar en tiempos convulsos.

Casi estamos de Feria

Un amplio programa cultural y una variada oferta de propuestas literarias llegarán a Holguín con motivo de la XXIX Feria Internacional del Libro, a desarrollarse entre el 18 y el 21 de marzo.

En esta edición la cita tiene como país invitado de honor a la República Socialista de Viet Nam, y además de homenajear a la historiadora Ana Cairo y al dramaturgo Eugenio Hernández Espinosa, se dedicará de manera especial a los holguineros Eugenio Marrón Casanova y Manuel García Verdecia, importantes intelectuales que han cultivado indistintamente la poesía, la narrativa, el periodismo, el ensayo y la crítica, y compañeros de la misma generación creativa, promovida con el auge cultural de los años 80 y con el surgimiento en 1986 del Premio de la Ciudad de Holguín.

Los 300 años del pueblo de Holguín serán celebrados de igual forma, en un momento no solo para adquirir libros, sino para que los habitantes de esta urbe disfruten del programa cultural, donde se incluyen exposiciones de artes plásticas, mesas paneles, conferencias, presentaciones de libros, conciertos, exhibición de filmes, diálogos con autores y otras actividades, destacó el escritor Moisés Mayán, miembro del Comité organizador de la Feria y de la Promotora Literaria Pedro Ortiz Domínguez, perteneciente a la Ciudad cubana de los Parques.

En esta edición la cita se dedicará de manera especial a los holguineros Eugenio Marrón Casanova y Manuel García Verdecia. Foto: Cartel del Evento

El tradicional festejo, que ocupa el tercer mes del año en la provincia, contará con espacios tradicionales como La Hora Tercia, en la sala Electa Arenal del Centro de Artes Plásticas, donde se presentarán las novedades editoriales relacionadas con Viet Nam, el catálogo de Ediciones La Luz, Ediciones Holguín y la colección de Arte y Literatura, así como el Pabellón infantil Tesoro de Papel, con sede en el Museo Provincial La Periquera; espacios habituales como la peña Abrirse las constelaciones, en Ediciones La Luz, Detrás de la palabra, de Ediciones Holguín, y la Hora Martiana, Memorial del testigo y Testigo de los tiempos, estos convocados por la filial holguinera de la Uneac, son otras de las propuestas para el ávido lector.

La Carpa del Sistema de Ediciones Territoriales, donde se homenajearán sus 20 años, deviene en una de las novedades, esta a cargo del escritor Ronel González, donde serán presentadas las casas editoras vinculadas a este proceso: Ediciones Matanzas; Áncoras, de Isla de la Juventud; El mar y la montaña, de Guantánamo; Sed de Belleza, de Villa Clara; y una de las anfitrionas, La Luz.

Entre los nuevos espacios figura, además, Por quien merece amor, con sede en el Centro Cultural Lalita Curbelo, dedicado a homenajear la obra de diferentes escritores que han dejado una impronta valiosa en la literatura holguinera, como Luis Caisés Sánchez, Mayda Pérez Gallego y Alejandro Fonseca, añadió Mayán.

Los principales puntos de venta se ubicarán en el Complejo Cultural Plaza de la Marqueta, sede de la Gran Librería, y en los alrededores del parque Calixto García, con atractivas ofertas para niños y adultos como una versión renovada de La Edad de Oro, las Cartas a María Virginia, de Ricardo Armas; El Tábano, de Ethel Lillian Voynich; la antología de cuentos Los policíacos involuntarios, la edición crítica de Cecilia Valdés, de Ediciones Boloña; Jean Eyre, de Charlotte Brontë, y Aquello estaba deseando ocurrir, libro de cuentos del novelista y periodista Leonardo Padura.

Los 300 años del pueblo de Holguín serán celebrados de igual forma. Foto: Cartel del Evento

Cubadigital, por primera vez en la Feria holguinera, sesionará en la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, donde estará además el Pabellón de Ciencias Sociales, quienes facilitarán las descargas de libros gratis, así como el programa colateral de promoción que comprende presentaciones y ventas de textos en escuelas primarias, preuniversitarios, la Universidad de Holguín, comunidades, cárceles y otros puntos alejados de la urbe, explicó el miembro del Comité Organizador del magno evento de las letras en el territorio nororiental.

Importantes figuras de las letras cubanas asistirán a la gran fiesta del libro en Holguín, entre ellos Reynaldo González, Premio Nacional de Literatura 2003; Félix Sánchez, autor avileño que ostenta el Premio Alejo Carpentier de Cuentos 2018; la escritora santiaguera Aida Bahr; el narrador Rogelio Riverón, y el poeta pinareño Alberto Peraza, Premio Nicolás Guillén de Poesía 2019.

La Feria del Libro de Holguín se convierte cada año en una de las más abarcadoras e importantes realizadas en el territorio nacional, por los invitados que acuden y por la amplia programación cultural desarrollada, además por organizar el Premio a la Mejor Edición, que se otorgará en el Callejón de los Milagros, en la noche del sábado 21, como colofón de esta cita literaria.

 

¡El Premio al Suceso Cultural 2019 es para el Eddy Suñol!

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Parra

La amplia Jornada de celebraciones por el 80 aniversario del Teatro Comandante Eddy Suñol, con la presentación de importantes solistas, colectivos teatrales y danzarios locales y foráneos, mereció este sábado el Premio Suceso Cultural del 2019 en Holguín, prestigioso galardón que otorga el círculo de periodistas de la cultura en esta provincia.

Dentro del homenaje a esta institución, que inició el 2 de junio con una diversa gala y que concluye en igual fecha de este año, destacan propuestas como las presentaciones del Ballet Nacional de Cuba; el Ballet de Camagüey; la Compañía Rosario Cárdenas; Danza Contemporánea de Cuba; Teatro del Viento, de Camagüey; Ballet Español de Cuba, y los conciertos realizados por Yuri Hernández, Norberto Leyva y Nadiel Mejías, entre otros. El Premio lo recibieron, en la gala realizada en el escenario del propio Teatro, que cada año acoge la entrega del mismo, Yanet Pérez, directora del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, y Roger Rodríguez, director de la institución reconocida.

El Premio de la Popularidad, otorgado por votación a través de boletas electrónicas e impresas, lo obtuvo el estreno de la opereta La viuda alegre por el Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, con una visión renovada de la exitosa obra con música de Franz Lehár.

El Premio es convocado por la Dirección Provincial de Cultura a través del Centro de Comunicación Cultural La Luz y el Círculo de la prensa cultural, representado por periodistas de Radio Holguín, Radio Angulo, semanario ¡ahora!, Tele Cristal, Agencia de Información Nacional, los corresponsales de medios nacionales, entre ellos, Radio Progreso, periódicos Granma, Juventud Rebelde y Trabajadores, y la emisora Radio Reloj, y periodistas de La Luz. Estos profesionales de la prensa valoraron la calidad y repercusión de las propuestas desarrolladas en el año 2019, y ese sentido decidió priorizar a los creadores holguineros con el fin de promover el movimiento artístico local.

En la gala, dirigida por Isabel García Granados fueron entregados los diplomas acreditativos a los diez nominados al Suceso Cultural del 2019, entre ellos el concierto inaugural de la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, realizado por el maestro Frank Fernández, la Orquesta de Cámara, con dirección de Oreste Saavedra, Codanza, el Orfeón Holguín y el solista Yuri Hernández, así como las puestas en escena de las obras Bodas de sangre y Confesiones, realizadas por la Compañía de Narración Oral Palabras del Viento.

También se reconoció el espacio La esquina del jazz, realizado en la XXV edición de las Romerías de Mayo; los estrenos de las piezas Imaginem, et Similitudinem de Yoel González Rodríguez, y Árbol de fuego de Pepe Hevia, por Codanza; las jornadas dedicadas a las artes visuales Buscando a Electa y 50 aniversario del Taller de Grabado, organizado por el Centro Provincial de Arte, y la impronta de la obra literaria de los escritores Rubén Rodríguez, Ronel González, Moisés Mayán y Erian Peña. Otros sucesos nominados por el jurado fueron las presentaciones de teatro dramático e infantil en el XV Festival Internacional de Cine de Gibara (Argos, Las Estaciones, Trébol) y los resultados e impacto de la Enseñanza Artística en diferentes festivales y eventos nacionales.

La gala artística, a la que asistió Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, y otros directivos, contó con las presentaciones del colectivo Palabras al viento, con un fragmento de la obra Confesiones, el Lírico holguinero, con una escena de La viuda alegre y el grupo Los Beltas. El Premio Suceso Cultural del Año se otorga en la ciudad de Holguín desde el 2012 y constituye, asimismo, un importante estímulo a la creación artística de la provincia, reconocida como una de las plazas culturales más importantes del país.

 

 

 

El humor recorre la ciudad

Por Abelardo Leyva Cordero

Fotos tomadas de la sección Caricaturas de la web del periódico !ahora!

(A propósito de la exposición del caricaturista Jorge Sánchez Armas inaugurada en la librería Ateneo Villena Botev durante el VII Festival de Humor para Jóvenes Satiricón).

Jorge Sánchez Armas pasó un susto cuando le informaron que su obra no podía exponerla en la sala del Guiñol por hallarse esta ocupada con una del pintor Cosme Proenza. A esa hora el caricaturista de Palante y periodista de Juventud Rebelde se vio obligado a recorrer toda la ciudad de Holguín con un nudo en la garganta por el peligro que corría la promoción de su arte, acompañado por el colega Onelio Escalona, que no se explicaba lo ocurrido cuando el mismo programa del festival El Satiricón, anunciaba la exposición en dicho lugar. Finalmente, después de fracasar en la visita a varios lugares, a Onelio se le ocurrió la idea de dirigirse a la librería Villena Botev y pedirle ayuda, a manera de súplica, a la administradora del centro, Lourdes Rodríguez, quien los recibió, para alivio de los humoristas que ya sufrían lo que parecía una broma negra o pesada, con su acostumbrada sonrisa y disposición de prestar el local para exponer tan interesantes dibujos. Todo parecía coincidir para que Jorge, en la mañana del sábado veintinueve de febrero (ocasión que solo puede ocurrir cada cuatro años) le diera sus datos y consideración del humor a este librero de uso, quien no lo pensó mucho para escribir esta crónica.

Me cuenta el caricaturista que el objetivo principal en su obra es trasmitir un mensaje a través del pretexto del chiste, que la mayoría de las veces subsiste uno implícito y que tiene la cualidad de llevar a la persona a la reflexión. Pone de ejemplo una caricatura donde usa a la caperucita roja, el cazador y el lobo; donde esta sale en defensa del lobo oponiendo al cazador un libro que anuncia las especies en peligro de extinción. Otra revela al famoso ratoncito Pérez muerto en un ataúd, y como las dos cucarachas que lo velan explican la razón de su fallecimiento: ¿Qué le pasó a ratoncito Pérez? — Le dio un infarto por el precio de la cebolla.

Humor de referencia universal y contemporánea, que refleja la realidad nacional e invita a un análisis sobre el carácter social del cubano. Es de celebrar también la obra que dedica a nuestra ciudad, a manera de colaboración con el periódico ¡ahora! donde se aprecia una parodia de dos símbolos de la localidad: el hacha de Holguín y la cruz de la Loma, ambas tomándose una foto selfie con celular.

Si hay personas que tienen los pies bien puestos sobre la tierra, son los humoristas cubanos, y en particular Jorge Sánchez, caricaturista y cronista de nuestra historia.

El Centro Provincial de Arte se llena de Luz

Por Vanessa Pernía Arias

Carteles, gigantografías, portadas, pendones y otros materiales promocionales creados por Ediciones La Luz, sello holguinero de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), desde su fundación en 1997, integran la exposición Pensar a La Luz, inaugurada en el Centro Provincial de Arte y dedicada al 20 aniversario del Sistema de Ediciones Territoriales (SET).

Fotos de la autora

La muestra incluye además “parte del material gráfico con que la editorial ha acompañado las diferentes campañas de promoción de la lectura en la última década: marcadores, calendarios, spots para TV…”, comenta Luis Yuseff, editor jefe de este sello.

Partiendo de la concepción de que el libro, además de un soporte, es un objeto artístico, cuyo diseño influye en lo atractivo de la propuesta final y en su posterior lectura por el público joven, a quien va destinado principalmente la propuesta de La Luz, el equipo ha laborado con especial cuidado las portadas de las mismas. Estas, trabajadas por diseñadores como Taimí Ocampo, Frank Alejandro Cuesta y Robert Ráez, parten de “la obra de artistas de la plástica y fotógrafos, incluidos en la exposición que, con su obra, han contribuido a la excelencia de nuestro catálogo”, añade.

En la muestra, dedicada también a los 29 años de la Feria del Libro y del Centro Provincial de Arte, anfitrión de la misma, confluye la obra, a través de las portadas y otros productos comunicativos, de artistas consagrados como Ernesto García Peña, Zaida del Río, Cirenaica Moreira y Cosme Proenza, así como otros creadores más jóvenes, pero con un trabajo igualmente interesante: Albertho Díaz de León, Alexei Alfonso, Anelí Pupo, Dagoberto Driggs Dumois, Ernesto Herrera, Glenda León, Guadalupe Palacios, Heidi Calderón, Jorge Wellesley, Léster Vila, Lidia Morales, Linet Sánchez, Lino Valcárcel, Lisandra López, Pedro Manuel Herrera, Rafael A. Leyva Herrera, Rubén Ferrero, Yamil Domínguez, Yauri Ginarte, Yunior Fernández y Yuris Nórido.

Estos artistas acompañan con su trabajo la obra literaria de importantes creadores y otros jóvenes que han encontrado en La Luz la manera de publicar sus primeros textos, como Delfín Prats, Virgilio López Lemus, Joaquín Borges Triana, Alberto Garrandés, Liuba María Hevia, Eduardo Galeano, Eduard Encina, Antonio Herrado, Fabián Suárez, Elizabeth Soto, Yunier Serrano (Valerio), Irela Casañas, Evelio Linares y Alexander Jiménez.

A esto se añade el trabajo de jóvenes diseñadores como Frank Alejandro Cuesta, quien revolucionó de alguna manera la concepción visual de la editorial, y Robert Ráez, responsable de las más recientes propuestas. Además del diseño de los libros, su quehacer se evidencia en las campañas de promoción de la lectura que con el nombre genérico Leer seduce lleva a cabo Ediciones La Luz cada año, y en los materiales creados para las diferentes ediciones del Premio Celestino de Cuento, que organiza els ello. Todos estos materiales se incluyen en la muestra, además de los libros ya impresos.

Además integran Pensar a La Luz varias propuestas audiovisuales, como las grabaciones que componen el audiolibro La joven luz: Entrada de emergencia. Selección de poetas en Holguín, y los spots realizados por Gerardo Perdomo y Robert Ráez, como parte del audiolibro y la campaña que realiza la editorial con el nombre A la luz se lee mejor.

“Con sostenido trabajo de edición y publicación de libros, amparada por su coherente proyección editorial y bien articulada política de promoción literaria, Ediciones La Luz se encuentra entre las primeras dentro del SET”, destacó en las palabras del catálogo de la exposición el reconocido narrador y periodista holguinero Rubén Rodríguez González, quien añadió que este importante sello, “comprendida la promoción como sistema de acciones encaminado a divulgar y validad el hecho artístico”, “lleva por igual la atractiva concepción de sus portadas, el intencionado diseño de colecciones, la impresionante visualidad de sus campañas y la atinada conceptualización de sus peñas y actividades”.

De esta manera textos como El brillo de la superficie, poesía completa de Delfín Prats, las entrevistas recogidas por Yunier Riquenes en Eduardo Heras León en el aula inmensa de la vida, y Escritos sin rabia, poemas de Elizabeth Soto, pueden interactuar con el público más allá de las páginas impresas, gracias al excelente trabajo promocional de Ediciones La Luz recogido en esta muestra que exhibe el Centro de Arte.

Nominados Suceso Cultural 2019: Año de lauros literarios

Por Vanessa Pernía Arias

La literatura ha estado de plácemes en Holguín –tierra de poetas y también de narradores– este 2019, pues varios de sus escritores han obtenido importantes premios en el panorama nacional que reafirman la valía de las letras en esta, al decir de la escritora Lourdes González, “provincia del universo”, que cuenta, además, con varias de las casas editoriales más reconocidas en el país.

El poeta José Luis Serrano mereció el Premio de la Crítica, por su libro Los perros deAmundsen, ganador con anterioridad del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén. Mientras Ronel González recibió el José Jacinto Milanés por el poemarioNada es real salvo la noche, el Ciudad del Che por Diálogo del héroe y el asesino, y la beca Ciudad del Che por el proyecto ¿Cómo se manda un campamento?A estos se suma el Premio Paco Mir en Isla de la Juventud por Clavar en la cruz.

También el poeta Moisés Mayán siguió sumando lauros a los varios obtenidos en 2018, entre ellos el Premio de Poesía La Gaceta de Cuba, por la selección de poemas Cura de caballo, que posibilitó su participación en el reconocido 29 Festival Internacional de Poesía de Medellín, Colombia. Además, el Fundación de la Ciudad de Santa Clara por El último lector de Marx y el Fundación de la Ciudad de Nueva Gerona, por Historia de la subjetividad, ambos en el género poesía. Moisés Mayán también participó en el Festival de Poesía de Madrid, realizado en España.

Mientras el joven periodista y escritor Erian Peña Pupo obtuvo, por el ensayo La mirada cubana de Henri Cartier-Bresson, el IV Premio de estudios e investigaciones Casa Víctor Hugo 2010-2019; organizado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, la Casa Víctor Hugo de la misma y la organización Cuba Cooperación Francia, a propósito de los 500 años de la capital cubana. Además, el XIV Premio Casatintas de literatura infantil, entregado por la AHS, el Centro Provincial del Libro y la Promotora Literaria Raúl Ferrer en Sancti Spíritus, por Nomeolvides, y la Beca de poesía La isla en peso, realizada por la AHS en Guantánamo, por Palabras de canje.